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Revista Letras Raras, enero

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Revista literaria-cultural de circulación mensual. Literatura, música, cine y entretenimiento. Una publicación conjunta de Editorial Sad Face y Her Majesty's Entertainment.

Text of Revista Letras Raras, enero

  • Literatura Msica Entretenimiento Todo lo dems Direccin editorial, redaccin, m

    ercadotecnia, ventas, diseo y todo eso: Editorial Sad Face L. Letras Raras es una m

    arca registrada. 2012. Ao 1, nmero 8.

    Fecha de circulacin: enero de 2012. Revista editada y publicada por Editorial Sad Face y Her Majestys Entertainm

    ent. Domicilio conocido, cdigo postal 90210. Prohibida

    su reproduccin. Todos los contenidos originales aqu verNdos son propiedad de sus respecNvos autores y estn protegidos por INDAU

    TOR todo poderoso

    As que no te fusiles nada, cabrn!

    1Precio al pblico: $10.00

    L E T R A S

    RARAS

    r e v i s t a

    Letras Raras

    @LetrasRaras

    + [email protected]

    I N D I C E

    Literatura 3 - Primer Poema del Ao 4 - Ocurri en el Supermercado 10 - Biblio-T-K 11 - Iteracin Po?ca 16 - Tendedero de Haikus

    Msica 17 - Apocalyp?ca y su nuevo disco 18 - Stratovarius, In Extremo, et al 19 - Msica no tan Clsica

    Cine 20 - The Ward - Edgar J. 21 - Underworld: Awakening 22 - The Girl With the Dragon TaVoo

    Entretenimiento - Laberinto 23 - Origami Time!

    Dirija sus m

    entadas a:

  • 2

    ENERO Originalmente el calendario romano tena 10 meses que sumaban 304 das, pero por ah del siglo XVIII a.C. un sujeto llamado Numa Popilius (el sucesor de Rmulo, segn dicen) aadi Enero y Febrero a la

    cuenta, completando el ao solar tal como lo conocemos. El nombre de este mes, Ianuarius, proviene de Jano, el dios de los prticos, los comienzos y los finales. El vocablo en castellano viene de la corrupcin Janeiro (como la ciudad brasileira).

    Me hablaban?

    Y usted quin inframundos es?

    No seas gey, es January Jones, la que hizo de Emma Frost en X-Men:

    First Class.

    Jano tena dos caras, una

    contemplando el pasado y

    la otra el futuro.

    Bienvenidos.

    Bienvenidos.

    Bienvenidos. Les damos la ms cordial bienvenida al primer ejemplar de 2012 de Letras Raras, la revista literaria-cultural de

    menor circulacin en la Repblica Mexicana (con cana

    de CANACA). Abrimos el ao con un nmero

    cuentstico-potico-musical que, esperamos, sea de su

    agrado, as que psele a lo barrido!

    - R E V I S T A L E T R A S R A R A S -

  • Literatura Msica Entretenimiento Todo lo dems

    3

    Primer Poema del Ao

    JIMM

    Se me ha perdido el primer poema del ao. Era un haik, y deca

    Me fue dado de repente. Respiraba el viejo aire de ao nuevo en la terraza, repleto de humo de cohetes, series de luces coloridas a lo lejos, y msica de barrio sucio, de madrugada. En n, mi poema nada tena que ver con ao nuevo, ni el juego del Go, ni la teora de conjuntos, aunque en todo ello pensaba. El tercer verso no tena cinco slabas, as que trataba de acomodarlo; y, en lo que me preguntaba qu sera mejor, es uno ms dos, o ser uno ms dos, y jugaba con cosas ridculas como: Go: uno ms dos, y tres: uno ms dos, me repe_a constantemente el segundo verso, tan fuerte: bisfera eternizante. Cuando me di cuenta haba olvidado el frugal primer verso.

    Lego la mala forma, y la muy mala forma de aquel designio perdido.

    Postdata. Imaginad que al instante de nuestra muerte todo lo recordamos, y esa probada lNma de eternidad fuera vida despus de la vida, como en aqul poema de Borges.

    (Algo de cinco slabas) bisfera eternizante

    uno ms dos

    Mis gatos corren;

    bisfera eternizant

    e,

    o uno ms dos.

    Nmero uno.

    bisfera eternizante;

    dos menos uno.

    Charles Schulz

  • 4

    Ocurri en el Supermercado E.J. Valds

    Antes de comenzar esta narracin hay dos puntos que debo aclarar. El primero y quiz menos importante es que esta es una historia real. El segundo, lector, es que cuando llegues al ltimo enunciado del relato no habrs credo una sola palabra de lo que he escrito.

    Quien conoce el lado oriente de la ciudad sabe que existen tres supermercados de cierta cadena comercial a la cual, por razones prcticas, me referir como WM. Una de estas tiendas se ubica en la avenida Ignacio Zaragoza, casi a la altura de la terminal de autobuses; la segunda la encontramos en la transitada esquina que forman Manuel Altamirano y Apodaca; la tercera, la ms apartada, se levanta frente al complejo comercial que recin construyeron en la avenida 5 de Mayo. Como es sabido, todos y cada uno de los puntos de venta de esta cadena son copias exactas del original, que an opera cerca del Eje 7 Norte. Tal similitud no solamente aplica para las fachadas externas, sino tambin para la disposicin de los pasillos e islotes al interior de las tiendas y, en el caso de la tercia de tiendas que he mencionado, tambin para el estacionamiento, con los mismos cajones perpendiculares trazados con pintura azul. Como cualquier habitante de esta sobrepoblada urbe, no son pocas las visitas que hago a estos supermercados; de hecho, he de admitir que a la fecha soy asiduo consumidor de estos establecimientos, en los cuales tengo a bien detenerme una o dos veces a la semana para reabastecer el frigorfico y, si el ocio lo amerita, pasear entre los embutidos y las verduras mientras filosofo al comps de las ruedas del carrito.

    Ocurri pues que hace unos meses, mientras conduca de regreso de la oficina como hago de lunes a viernes, el hambre me tom por sorpresa cuando aguardaba la luz verde en el cruce de Apodaca y Jorge Prieto. As como la inspiracin repentinamente embriaga a algunos poetas y cuentistas, mi cuerpo se vio invadido por el incontenible deseo de comer un emparedado de roast beef con beicon y una pecaminosa dosis de mayonesa. Cerrando los ojos corr la lengua por mis labios, imaginando aquellas caloras rodando cuesta abajo por mi tracto digestivo, cuando la bocina del Peugeot a mis espaldas me record con insistencia que era momento de seguir adelante. Pisando el acelerador hice un rpido recuento de los ingredientes almacenados en la nevera y supe que, si acaso deseaba saciar mi apetito, deba hacer una escala para adquirir los elementos que conformaran mi suculenta merienda. Haciendo aplomo de mi pericia al volante desafi las leyes del trfico de las ocho de la noche y me las arregl para atravesar los cuatro carriles que me separaban del retorno ms cercano. Reclamos ms tarde, ingresaba al aparcamiento del WM de

    - R E V I S T A L E T R A S R A R A S -

  • Manuel Altamirano, tan concurrido como siempre.

    5

    Ansioso por llegar a casa, me limit a guiar el carrito de las compras por los pasillos pertinentes, y una vez hube reunido los ingredientes me introduje a toda prisa por una de las cajas registradoras. Pronto el centurin de American Express se encarg de la cuenta y yo me encamin de regreso a mi automvil, casi saboreando la resbalosa textura de la mayonesa en mi boca. Mis pasos me llevaron a una de las largas filas donde vehculos de todas las marcas, modelos y colores aguardaban a sus dueos cual bestias anudadas a un rbol y, buscando mis llaves en el bolsillo de la chaqueta, me detuve junto al poste frente al cual haba aparcado. Puls el botn que corra los seguros, pero grande fue mi sorpresa al levantar la mirada y descubrir que en el lugar que deba estar mi Chevrolet se encontraba una destartalada pick-up Ford. Extraado, mir alrededor e incluso ech un ojo a los corredores aledaos, preguntndome si acaso la memoria me haba traicionado, pero pronto fue un hecho palpable que mi coche no se encontraba en esa seccin del estacionamiento. Me han robado, pens, mientras el corazn se me iba a la garganta. Rpidamente llam la atencin de uno de los vigilantes que merodeaban la zona.

    Ignacio Manuel Altamirano fue un escritor y periodista mexicano de ascendencia nahua.

    Fund algunos peridicos y presidi la Sociedad Mexicana de Geografa y Estadstica.

    Sus obra ms conocida es El Zarco, novela ambientada en la poca de la reforma.

    1834 1893 No mamen, por lo

    menos digan quin fui.

    Un Chevrolet blanco? pregunt, rascndose la nuca como si ello le ayudase a recordar . No, seor, por aqu no se ha estacionado ningn Chevrolet blanco, lo siento.

    Mostrndole la llave, insist en que el automvil se encontraba aparcado justo frente al poste del alumbrado, pero el hombre afirmaba llevar all toda la tarde y no recordaba ningn vehculo con esas caractersticas que hubiese entrado o salido por aquel pasillo. Sus negativas pronto me encolerizaron y, seguro de que estaba coludido con los maleantes que haban hurtado mi coche, decid reportar el incidente a la administracin del almacn, no sin antes sealar la cmara de vigilancia que acechaba desde la esquina y advertir al vigilante que las cosas no quedaran as. Vveres en mano, regres al interior de la tienda dispuesto a no salir de all hasta que el mismo gerente del supermercado atendiera mi reclamo, pero cul sera mi sorpresa al cruzar bajo el arco de la entrada y leer por encima de mi cabeza Bienvenidos a WM, sucursal 5 de mayo.

    Entonces me detuve en seco. Acaso haba ledo bien? Retroced unos pasos y ech una nueva mirada al signo que daba la bienvenida a la tienda. Sucursal 5 de mayo. Entonces fui yo quien se llev una desconcertada mano a la nuca; inequvocamente yo haba entrado al almacn

    Feliz?

    Literatura Msica Entretenimiento Todo lo dems

  • de Manuel Altamirano y Apodaca, cmo era entonces que me encontraba en una tienda que, en primera instancia, se encontraba a ms de quince kilmetros de distancia? Frotando mis ojos rele el anuncio. Sucursal 5 de mayo, rezaba como un terrible obituario.

    6

    Una helada sensacin embarg mi pecho mientras sala al aparcamiento. Mirando el trnsito ms all de las aceras ca en la cuenta de que, efectivamente, me encontraba en la tienda de 5