El investigador

  • View
    219

  • Download
    3

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Metodología en formulación y evaluación de proyectos.

Text of El investigador

En Brezinski, C. (1993): El Oficio del Investigador. Madrid: Siglo XXI. Pp. 3-42

CAPTULO I. LA FORMACIN DEL INVESTIGADOR Finalizados los estudios clsicos en la Universidad o en una Escuela de Ingenieros y antes de afrontar un trabajo personal de investigacin, el estudiante debe seguir cursos ms especializados para alcanzar el nivel en que se encuentra internacionalmente el tema elegido. Es el periodo de preparacin para la investigacin. En Francia se denomina Diplme d'Etudes Approfondies (DEA) y, aunque el sistema pueda diferir algo de un pas a otro, utilizar estas siglas en lo sucesivo. El DEA es la preparacin habitual antes de iniciar la investigacin. Es la va seguida por la mayora de los estudiantes -aunque por supuesto es posible investigar sin haber seguido estas enseanzas. Por ello los cursos son de nivel elevado y deben evolucionar cada ao para aportar los ltimos resultados obtenidos. La enseanza del DEA requiere para el estudiante mucho trabajo a tiempo completo (a los estudiantes que lo compatibilizan con otras actividades profesionales se les permite en general hacerlo en dos aos). Tambin el estudiante deber aprender poco a poco a trabajar solo. Es decir, l solo deber rehacer los razonamientos explicados, con objeto de asimilar bien la tcnica y el espritu de los mismos. Cuando se haya familiarizado con este trabajo, el curso deber evolucionar hacia niveles superiores que hagan comprender a los estudiantes el proceso intelectual -sin perderse en los detalles tcnicos y demostraciones- que el estudiante deber aprender a hacer solo casi enteramente. Es preciso proporcionar a los estudiantes una visin de conjunto sobre la materia enseada y plantearles cuestiones sobre ella. Sera enormemente deseable, pero es difcil de obtener, y el resultado depende incluso de la personalidad de los estudiantes que siguen el curso, que se estableciera un verdadero dilogo entre el enseante y los estudiantes. Que se logre este dilogo es muy gratificante para el profesor y pienso que ayuda a los estudiantes a comprender el curso en profundidad. Se evoluciona as, poco a poco, hacia un tipo de curso ya no de clases magistrales -que resulta, en mi opinin, demasiado escolar en el nivel DEA- y que tampoco es una conferencia de un congreso. Es algo intermedio entre el curso clsico y el seminario. Una buena forma de conseguir esto, al menos la nica que he encontrado, aunque no siempre funcione, es la de reemplazar poco a poco el curso sobre pizarra por un curso donde se utilice el retroproyector. Otra condicin para el xito es que los estudiantes no estn obligados a copiar muy rpidamente y sin comprender las transparencias que se proyectan sino que puedan escuchar el curso para intentar comprenderlo y extraer de l lo ms importante. Esto slo es posible si los estudiantes disponen de un soporte escrito del curso, notas manuscritas, fotocopias o libro.Los estudiantes franceses son mucho ms inhibidos que sus compaeros americanos por ejemplo, vacilan en plantear cuestiones por miedo a parecer ignorantes a los ojos del enseante y de los propios alumnos. Esta actitud procede de las relaciones sociales que en Francia son, con mucho, ms rgidas que en Estados Unidos donde las barreras sociales son diferentes. La enseanza secundaria tiene que ver con esta inhibicin, cuntos alumnos han tenido que sufrir las burlas descaradas de sus profesores cuando mostraban por sus preguntas que no haban entendido algo? Es sta una grave actitud antipedaggica. Es absolutamente preciso que los estudiantes de enseanza superior, y sobre todo los que estn en un nivel de investigacin, consigan desembarazarse de esta actitud pasiva. Para ayudarles, Pierre Aigrain [Simples propos d 'un homme de Science, Herrnann, Pars, 1983, p. 167] ha realizado una experiencia interesante. Pidi a sus colaboradores, a quienes los estudiantes no conocan todava, que siguieran su curso y le plantearan preguntas tontas. El responda amablemente para dar confianza a los dems estudiantes. Al cabo de dos o tres clases manipuladas de esta forma, la atmsfera se haba distendido y los verdaderos estudiantes comenzaron a preguntar. Despus de haber aprendido a intervenir libremente durante un curso, ser preciso habituarse a hacerlo durante un seminario, luego en los congresos. As se establecer el verdadero dilogo cientfico. Como dijo Bachelard:Sera ms fcil ensear slo el resultado, pero la enseanza de los resultados de la ciencia nunca ha sido una enseanza cientfica [La formation de lesprit scientifique, p. 234].Posteriormente J. Coste en L'air et les songes afirm algo que puede ser mucho ms grave: Los conceptos aprendidos en los libros, vigilados y criticados por los profesores bloquean la imaginacin [1943. p. 9]. Como dijo el qumico sueco J. J. Berzelius hay que provocar la curiosidad en el espiritu [del estudiante] antes de satisfacerla. H. Poincar insiste tambin sobre ese desarrollo de la imaginacin creadora en La science et lhypothse: Ya he tenido ocasin de insistir sobre el lugar que debe ocupar la intuicin en la enseanza de las matemticas. Sin ella, los jvenes espritus no sabran iniciarse en la comprensin de las matemticas. No aprenderan a amarlas y no veran en ellas ms que una vana logomaquia; es ms, sin ella nunca podran llegar a ser capaces de aplicarlas. Si el docente sabe realmente formar a sus alumnos en la investigacin ello supondr para aqul y para stos una experiencia enriquecedora. Franois Jacob recuerda algunos de sus cursos:Al mismo tiempo descubr hasta qu punto una enseanza puede llegar a ser apasionante, hasta provocativa, cuando no se trata con conocimientos adquiridos hace mucho tiempo y ya fosilizados, sino sobre una ciencia todava incierta, incompleta, en crecimiento. A menudo un curso no llegaba a ser excitante, no incitaba a saber ms, ni incluso a trabajar en ese tema, salvo cuando el profesor estaba entregado personalmente a la investigacin. Aquello que contaba era su vida, su pasin, su lucha de todos los das, situacin quizs demasiado rara [La statue intrieure, Editions Odile Jacob, Pars, 1987, p. 267]. En el transcurso del DEA los estudiantes deben integrarse poco a poco en un equipo de investigacin y tener relaciones mucho ms personales y estrechas con los enseantes que las que hayan podido tener en la licenciatura o en el magisterio. Ahora deben estar en situacin de discutir libremente con los enseantes fuera de los cursos.En muchas ocasiones se ha dicho que las ciencias, y en particular las matemticas, son un tema rido; mxime en un curso de DEA, en el que el nivel es, necesariamente, de alta especializacin. Ya he sealado en la introduccin la importancia del factor humano en la investigacin. Por esto y tambin porque no hay que despreciar una cultura general que cada vez hace ms falta en nuestros das, es, en mi opinin, deseable que los estudiantes adquieran nociones sobre la historia de la disciplina en que trabajan, lo cual tambin es de primordial inters para comprender en profundidad los resultados ms recientes. El bioqumico Erwing Chargaff, que recibi en Viena una educacin clsica en el ms puro estilo europeo, va ms lejos, considera que para llegar a ser alguien, incluso en materias cientficas, hay que ser en primer lugar un hombre culto. Mark Kac, aunque sin considerar que para ello sea necesario el conocimiento del latn y griego, tiene la misma opinin.Se puede establecer un nivel mnimo de conocimientos histricos sobre la propia disciplina pero sin caer en extremos, pues el exceso de preparacin humanstica podra impedir que se realizara el trabajo de investigacin.Citemos a Emilio Segr, fsico de origen italiano que obtuvo el premio Nobel en 1959 por el descubrimiento del antiprotn:No debemos olvidar que muchos de los progresos cientficos se han obtenido gracias a la contribucin de un gran nmero de investigadores que prepararon el terreno y realizaron el desbroce necesario. Estas gentes son a menudo desconocidas u olvidadas en tanto que individuos, aunque han sido indispensables colectivamente. Por otra parte, los hechos cientficos estn relacionados entre ellos y se pueden solapar en el tiempo y en el espacio. [Les physiciens modernes et leurs dcouvertes, Fayard, Pars, 1984]. Igualmente Auguste Comte ha dicho que para comprender una ciencia era necesario conocer su historia. Citar a Paul Langevin, aunque se podran multiplicar citas similares:[...] para contribuir a la cultura general y extraer de la enseanza de las ciencias todo cuanto puede aportar a la formacin del espritu, nada podra reemplazar a la historia de los esfuerzos anteriores, hecha viva por el contacto con la vida de grandes cientficos y la lenta evolucin de las ideas. Slo as se puede preparar a los que continuarn la obra de la ciencia, transmitirles el sentido de su movimiento perpetuo y de su valor humano [...] [...] no hay nada como ir a las fuentes, ponerse en contacto tan frecuentemente como sea posible con quienes han hecho ciencia y han representado de la mejor manera su aspecto vivo [...] [... ] Los ejemplos anteriores muestran que tanto desde el punto de la enseanza como del de la investigacin es indispensable no olvidar la historia de las ideas -y por tanto la de los hombres- ya que han sido quienes han aclarado las ideas. Nada mejor que leer las obras de los cientficos de otros tiempos y vivir con nuestros contemporneos para penetrar en el pensamiento de unos y otros. Recuerdo muy bien que cuando estudiaba nadie me dijo jams en qu siglo vivieron Euler o Cauchy! Creo que es una pena. No se pueden olvidar tampoco las ventajas de la interdisciplinariedad y por ello aconsejara a los estudiantes de matemticas que adquirieran algunas nociones sobre historia de la fsica, que tan importante papel ha desempeado en el desarrollo de las matemticas y viceversa. Los matemticos podrn leer, por ejemplo, el libro de Segr ya citado que describe de manera magistral esta historia desde 1895. All se ver cul es el camino del pensamiento cientfico, cmo los resultados de unos se refieren a los de los otros,