Dilvish El Maldito Roger Zelazny

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  • DILVISH EL MALDITO

    Saga de Dilvish el maldito/1

    Roger Zelazny

  • Roger Zelazny

    Ttulo original: Dilvish, the Damned.Traduccin: Csar Terrn 1982 by Roger Zelazny 1985, Ediciones Martnez Roca, S. A.Grn va 774 - BarcelonaISBN 84-270-0993-3Edicin digital de Umbriel.Junio de 2002.R6 08/02

  • 1 - Travesa a Dilfar

    Cuando Dilvish el Maldito sali de Portaroy, trataron de detenerle en Qaran, luego enTugado y de nuevo en Maestar, Mycar y Bildesh. Cuatro jinetes le aguardaron en la rutade Dilfar; y. cuando el primero flaque, el siguiente le sustituy con un caballo fresco.Pero ninguno pudo sostener el paso de Black, el caballo hecho de acero. Se rumoreabaque el Coronel del Oriente haba trocado parte de su alma por el caballo.

    Un da y una noche haba cabalgado, para adelantar a los ejrcitos en pleno avance deLylish, Coronel del Occidente, porque sus hombres yacan rgidos y vestidos en losondulados campos de Portaroy.

    Al ver que era el ltimo hombre en pie en el lugar de la matanza, Dilvish llam junto a la Black, se acomod en la silla que era una parte de l mismo y le orden huir. Losrelucientes cascos de Black le llevaron a travs de una lnea de lanceros; las lanzas seapartaron igual que trigo y resonaron cuando las metlicas puntas tropezaron con su pielde medianoche.

    A Dilfar! grit, y Black se desvi en ngulo recto y le condujo hasta la faz de unpeasco donde slo las cabras podan subir.

    Al pasar cerca de Qaran, Black volvi la cabeza.Gran Coronel del Oriente le dijo, han minado el aire y el aire que hay bajo el aire

    con las estrellas de la muerte.Podrs pasar? pregunt Dilvish.Si vamos por la ruta de las postas dijo Black, es posible que lo consiga.Entonces apresurmonos a intentarlo.Los menudos ojos plateados, que miraban desde el espacio debajo del espacio y

    contenan las motas infernales de polvo estelar parpadearon y rielaron cuando Black selanz adelante.

    Entraron en la senda.Ya en la senda de las postas, el primer jinete sali de detrs de una roca y orden a

    Dilvish que se detuviera. Su montura era un enorme caballo bayo sin jaeces.Ten las riendas, Coronel del Oriente dijo. Tus hombres han muerto. La ruta que

    te espera est sembrada de muerte y flanqueada por los hombres de Lylish...Pero Dilvish pas velozmente junto a l sin responder, y el caballero azuz con sus

    espuelas al bayo y le sigui.Le sigui toda la maana, por la ruta de Tugado, hasta que el bayo, que estaba

    cubierto de sudor, se derrumb y lanz al jinete contra las rocas.En Tugado, Dilvish encontr el camino obstruido por el jinete del garan rojo como la

    sangre, que le lanz un dardo con una ballesta.Black se empin y el dardo rebot en su pecho. Sus ollares se hincharon y brot de

    ellos un sonido como el grito de un gran pjaro. El garan rojo como la sangre saltapartndose de la senda y se meti en el campo.

    Black se lanz hacia adelante, y el otro jinete dio media vuelta y le sigui.El caballero les dio caza hasta que el sol lleg a lo alto del cielo, y entonces el caballo

    rojo cay convertido en un montn de jadeos. Dilvish continu.En Maestar, el camino estaba atajado en el paso de Resht.Un muro de troncos llenaba la estrecha senda hasta dos veces la altura de un hombre.Por encima dijo Dilvish, y Black describi un arco en el aire, igual que un negro

    arco iris, para saltar la fortificacin.Por delante, al final del paso, el jinete de la yegua blanca aguardaba.Black relinch de nuevo, pero la yegua permaneci firme.

  • La luz se reflej en los espejos de los cascos de acero de Black, y su pelada piel eracasi azulada con la brillante luz del medioda. No fren su paso, y el jinete de la yegua, alver que el caballo era completamente metlico, se apart del paso y sac la espada.

    Dilvish sac su arma de debajo de la capa y par un golpe a la cabeza al pasar junto alotro jinete. Luego el caballero le sigui y le grit:

    Aunque hayas pasado las estrellas de la muerte y saltado esta barrera, nuncallegars a Dilfar! Ten las riendas! Montas un espritu menor que ha tomado la forma deun caballo, pero te detendremos en Mycar, o en Bildesh... o antes!

    Pero el Coronel del Oriente no replic, y Black sigui conducindole con largas y fcileszancadas.

    Cabalgas en una montura que nunca se cansa! grit el jinete. Pero no teservir contra otras brujeras! Entrgame tu espada!

    Dilvish se ech a rer, y su capa fue un ala al viento.Antes de que el da diera paso a la noche, tambin la yegua cay, y Dilvish se

    encontraba en las cercanas de Mycar.Black se detuvo de pronto al acercarse al ro llamado Kethe. Dilvish se aferr al cuello

    del caballo para no salir despedido.No est el puente dijo Black y yo no puedo nadar.Puedes saltarlo?No lo s, mi coronel. Es muy ancho. Si no consigo saltarlo, jams volveremos a salir

    a la superficie. El Kethe se introduce mucho en la tierra.Y en ese momento los emboscados salieron de pronto de los rboles, algunos a

    caballo y otros a pie. Los soldados de a pie llevaban picas.Intntalo dijo Dilvish.Black se puso al galope de inmediato, ms rpido que cualquier caballo, y el mundo dio

    vueltas y cay alrededor de Dilvish, aferrado a su montura con las rodillas y sus grandesmanos llenas de cicatrices. El caballo relinch al lanzarse al aire.

    Al tocar la otra orilla, los cascos de Black se hundieron un palmo en la roca y Dilvish setambale en la silla. El jinete sigui montado, pese a todo, y Black liber sus cascos.

    Al mirar a la otra orilla, Dilvish vio a los atacantes inmviles, mirndole fijamente. Luegocontemplaron el Kethe y alzaron de nuevo la mirada hacia Dilvish y Black.

    En marcha una vez ms, el jinete del garan moteado apareci detrs de Black.Aunque hayas reventado tres caballos grit, te detendremos entre este punto y

    Bildesh! Rndete!Luego Dilvish y Black estuvieron muy por delante de l, y lo dejaron atrs.Creen que eres un demonio, montura ma dijo Dilvish.El caballo contuvo la risa.Quiz sera mejor que lo fuera.Y cabalgaron hasta que el sol desapareci del cielo y por fin el caballo moteado se

    derrumb y el jinete maldijo a Dilvish y a Black, y ellos siguieron adelante.Los rboles empezaron a caer en Bildesh.Trampas! grit Dilvish.Pero Black ya estaba interpretando su danza de prevencin y avance. Se detuvo, se

    encabrit; y brinc apoyndose en las patas traseras y salt sobre un tronco cado. Sedetuvo de nuevo y repiti la maniobra. Luego cayeron dos rboles al mismo tiempo, aambos lados de la senda, y Black se ech hacia atrs y volvi a saltar por encima de losdos.

    Dos profundas zanjas tuvo que saltar ms tarde, y salvar una andanada de flechas queresonaron al rebotar en sus costados. Un dardo hiri en el muslo a Dilvish.

    El quinto jinete arremeti contra ellos. Del color de oro de nueva acuacin era sucaballo, llamado Ocaso, y el jinete era tan slo un joven de escaso peso, elegido alparecer para prolongar la persecucin tanto como fuera preciso. Blanda una mortfera

  • lanza que golpe el cuerpo de Black sin desviarlo. Ocaso sigui galopando en pos deDilvish.

    Largo tiempo ha que admiro al Coronel del Oriente, y por ello no deseo verlo muerto!grit el jinete. Te ruego que te rindas! Sers tratado con la suma cortesa quemerece tu rango!

    Dilvish se ri y replic:No, amigo mo! Mejor morir que rendirme a Lylish! Adelante, Black!Y Black redobl su paso y el joven qued muy detrs y se inclin sobre el cuello de

    Ocaso y les persigui. Llevaba una espada al cinto, pero en ningn momento tuvooportunidad de usarla. Aunque estuvo galopando la noche entera, ms tiempo y msdistancia que los anteriores perseguidores, tambin Ocaso se derrumb cuando el esteempezaba a palidecer.

    All, tratando de levantarse, el joven prorrumpi en gritos.Aunque hayas escapado de m, caers ante Lance!Y al rato Dilvish, llamado el Maldito, cabalgaba solitario por las montaas de Dilfar,

    portando un mensaje para aquella ciudad. Y a pesar de que montaba al caballo de acero,llamado Black, tema igualmente un encuentro con Lance el de la Armadura Invencibleantes de haber entregado el mensaje.

    Al bajar la ltima senda, su camino estaba bloqueado una vez ms, por un hombreacorazado a lomos de un caballo acorazado. El caballero dominaba por completo lasenda, y aunque llevaba visera, Dilvish dedujo por los emblemas que se trataba de Lance,la Mano Derecha del Coronel del Occidente.

    Detente y ten las riendas, Dilvish! grit. No puedes pasar estando yo aqu!Lance permaneci inmvil como una estatua.Dilvish detuvo a Black y aguard.Te ordeno rendirte ahora.No dijo Dilvish.Entonces, tendr que matarte.Dilvish sac su espada.El otro jinete se ech a rer.No sabes que mi armadura es indestructible?No dijo Dilvish.Muy bien, pues dijo Lance, y pareci rer entre dientes. Estamos solos aqu,

    tienes mi palabra. Desmonta. Yo lo har al mismo tiempo. Cuando compruebes que esintil, podrs seguir vivo. Sers mi prisionero.

    Desmontaron.Ests herido dijo Lance.Dilvish arremeti contra el cuello del otro sin replicar, esperando reventar la juntura.

    Pero la armadura resisti y no qued en el metal ni siquiera un rasguo tras el potentegolpe capaz de haber decapitado a otro hombre.

    Ahora debes reconocer que es imposible romper mi armadura. Fue forjada por lasmismas Salamandras y sumergida en la sangre de diez vrgenes...

    Dilvish arremeti contra la cabeza de Lance y, tras la rplica de ste, describi un lentocrculo hacia la izquierda, de tal modo que su rival qued de espaldas al caballo de acero,llamado Black.

    Ahora, Black! grit Dilvish.Y Black se alz sobre sus patas traseras y cay, atacando a Lance con los cascos

    delanteros.El hombre llamado Lance se volvi con rapidez y recibi un golpe en el pecho. Cay.Dos relucientes huellas de casco quedaron impresas en su peto.Tena razn dijo Dilvish. Es indestructible.Lance gimi de nuevo.

  • ...Y podra matarte ahora, metiendo l