El Delito de Peculado en La Legislaci³n Peruana

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EL DELITO DE PECULADO EN LA LEGISLACIN PERUANA

INTRODUCCINQuinientos aos antes de cristo, el gobierno de China se convirti en un ejemplo de administracin tica, ojal los principios que regan los actos de los funcionarios chinos fueran materia de estudio de los funcionarios actuales en el mundo. Un estudioso moderno chino sugiri que el ncleo de la filosofa de Confucio se encuentra en estas palabras:Los hombres de la antigedad, cuando deseaban que sus virtudes brillaran en todo el pas, tuvieron en primer lugar que gobernar sus estados. Para gobernar sus estados, primero tuvieron que establecer la armona en sus familias. Para establecer la armona en sus familias, primero tuvieron que disciplinarse. Para disciplinarse a s mismos, antes debieron poner su mente en orden. Para que sus pensamientos encontraran un orden, primero tuvieron que hacer su propsito sincero. Para realizar su propsito sincero, primero tuvieron que ampliar sus conocimientos al mximo. Tal conocimiento se adquiere a travs de una cuidadosa investigacin de las cosas, para que llegue a ser completo. Con pleno conocimiento se convierte en propsito sincero. Con el propsito sincero la mente se encuentra en orden. Tener la mente puesta en el objetivo, es la autodisciplina del gobernante. La disciplina propia del gobernante y su familia, logra la armona. Con la armona en la familia se convierte en el estado bien gobernado. Con el estado bien gobernado hay paz en todo el pas.De estas palabras podemos concluir que la mala administracin pblica origina violencia, de la experiencia personal que hemos vivido como ciudadanos sabemos adems que la mala administracin pblica genera subdesarrollo, caos social, pobreza.En el presente trabajo de investigacin trataremos de describir el problema del peculado en el Per y las inconsistencias de nuestra legislacin en materia de delitos corrupcin que permiten el agravamiento del problema.Analizaremos as mismo las consecuencias que la corrupcin y dentro de ellas el peculado, acarrea para el desarrollo econmico y social de nuestro pas.

ANTECEDENTESEl peculado como delito tuvo su origen en la Roma antigua donde se la denomin peculatus (pecu igual ganado) y guardaba relacin con el hurto de bienes muebles de propiedad del Estado. Pero este aire liviano de animal domstico que tuvo en sus comienzos, va transformndose, y el simple peculatus primitivo fue generalizndose y tomando nuevas formas, al aparecer la ilcita apropiacin de monedas metlicas acuadas por el Estado, as como la falsificacin de las mismas, actos a los cuales se les fue tambin dando el nombre de peculatus, y ms tarde se conoce con este distintivo a casi todos los delitos de aprovechamiento de bienes estatales como la retencin de los botines de guerra por parte de los soldados y todo negocio que perjudicaba a la caja imperial.Destruido el Imperio Romano, todos los pases conquistados heredaron, sus instituciones jurdicas y fue as como Espaa retuvo para s el peculado como institucin punitiva en LAS PARTIDAS", el que consista en la malversacin de los caudales del rey o de los municipios, infraccin que era castigada con tanto rigor, que hubo ocasiones en las que se aplic la pena capital, cuando el hurto alcanz grandes proporciones. Parecidas disposiciones encontramos tambin en la Novsima Recopilacin y en toda la legislacin foral.En el siglo pasado se reglament la penologa del peculado, con un sentido ms humano y por grande que fuere la cuanta de la sus-traccin, se penaba nicamente con la privacin de la libertad y el resarcimiento econmico al Estado, desapareciendo por completo la pena de muerte para esta clase de infracciones.En la poca de la Colonia se impusieron tambin en Amrica lenguaje, su religin y su derecho, es entonces cuando se conocen en este Continente las normas del Derecho Romano, del Derecho Germano, en las que vena involucrado el peculatus o sea la inversin de caudales o efectos reales, en usos diversos de aquel a que estuvieron destinados.Organizadas las nuevas repblicas, siguen vigentes en su totalidad tanto las normas de derecho civil, como las regulaciones en el orden penal, hasta cuando asoma la ciencia penal en Europa, y junto con ella los grandes maestros y penalistas que sustituyen el antiguo rgimen basado en el ojo por ojo y diente por diente, para convertir a la penologa en ciencia autnoma e independiente.Con el avance de la ciencia, surge tambin una nueva concepcin del Derecho Penal gracias al aporte de investigadores como el Marqus de Beccaria, Kant, Bentham. Romagnosi, Fuerbach y Roeder, pero sobre todo, con los llamados clsicos: Rossi, Carmignani y Francisco Carrara, para luego ser ordenada cientficamente por los positivistas Lombroso, Garfalo y Ferri.[footnoteRef:1] [1: Villegas D. R. El delito del Peculado]

De esta manera va elaborndose una moderna ordenacin penal, basada en la realidad econmica, social y poltica de los pueblos, de manera de tener en el delincuente, no al criminal nato sino al desviado social o inadaptado que necesita de un tratamiento especial para reintegrarse al grupo.Segn carrara, F (1805) Los criterios esenciales de esta especie criminosa se deben buscar: en la persona; en la cosa; en las condiciones de la entrega. Los sajones exigan un cuarto requisito: que el administrador hubiese prestado juramento de fidelidad en la gestin antes de asumir el oficio.PERSONA. Es el sujeto activo del peculado y puede ser el funcionario pblico, reconocido como tal por la administracin pblica, y cuyo oficio constituye la razn de que se encuentre en sus manos la cosa pblica de que se apropia indebidamente. No modifica la esencia del delito que tuviera ni la intervencin o ausencia de un estipendio. Sin embargo, es necesario que el usurpador de los caudales pblicos sea reconocido por la autoridad, y la razn de esto reside en que la gravedad de este ttulo nace de la violacin de la fe pblica, fe que no se puede constituir ms que por el nombramiento o reconocimiento de su autoridad. LA COSA. Segn Carrara en la cosa hay que considerar: su cualidad y su pertenencia. Tocante a lo primero, todos los tratadistas concuerdan en que sta puede ser: dinero u otra clase de bienes muebles, siempre que tengan valor comercial, as hayan sido entregados directamente por funcionarios administrativos o por particulares, pues basta que hayan llegado a manos del administrador pblico en razn de su cargo y que tal funcionario se haya apropiado indebidamente y con finalidad de lucro.CONDICIONES DE ENTREGA.La Doctrina Carrara, considera que los dineros son la materia del peculado, la nacin necesita de funcionarios que administren su patrimonio, para cuyo oficio elige a los mejores, a quienes les remunera por este trabajo y les coloca por encima del comn de las gentes, al depositar esta confianza o fe pblica, para que el Estado y los particulares les respeten, de modo que cualquiera que deba hacer una entrega o consignacin de dinero o de otra clase de objetos que se deban al Estado, no puede hacerlo sino en manos de este funcionario pblico, pero el momento en que este empleado, olvidndose de su rango de depositario d la confianza pblica rompe con este vnculo y se apropia de los bienes entregados a su custodia, ha cometido grave delito: peculado o malversacin de fondos pblicos.Segn Cuello Caln, E (1920) la malversacin de fondos pblicos puede adoptar siete modalidades: funcionario pblico que sustrajere consintiere que otro sustraiga los caudales o efectos pblicos que tenga a su cargo por razn de sus funciones; funcionario que por abandono o negligencia inexcusables diere ocasin a que se efectuare por otra persona la sustraccin de caudales o efectos pblicos; funcionario que aplicare a usos propios o ajenos los caudales o efectos puestos a su cargo; funcionario pblico que diere a los caudales o efectos que administrare, una aplicacin pblica diferente de aquella a que estuvieron destinados; funcionario pblico que debiendo hacer un pago como tenedor de fondos del Estado no lo hiciere; funcionario pblico que, requerido por orden de autoridad competente, rehusare hacer entrega de un bien puesto bajo su custodia o administracin; y funcionario encargado por cualquier concepto, de fondos, rentas o efectos provinciales o municipales, o pertenecientes a un establecimiento de instruccin o beneficencia, y a los administradores o depositarios de caudales embargados, secuestrados o depositadas por autoridad pblica, aunque pertenezcan a particulares.Los elementos de esta infraccin y ellos son: sustraccin de fondos o bienes pblicos; esta sustraccin debe ser hecha por un empleado pblico o encargado de una funcin pblica por cualquier razn, o tener la calidad de empleado pblico el que consinti que esta sustraccin la hagan terceras personas; y nimo criminal de no restituir jams lo sustrado.Si falta uno solo de estos elementos, ya no se trata del delito de malversacin, sino de cualquier otro.ANTECEDENTES INTERNACIONALES El delito de peculado en el Cdigo Penal argentino contempla esta figura delictiva en su artculo 261, condenndose al funcionario del estado, autor de la sustraccin de caudales o efectos, que tena bajo su administracin, percepcin o custodia, a la pena de reclusin o prisin de dos a diez aos, ms inhabilitacin perpetua y absoluta.El delito queda consumado cuando los bienes quedan fuera de la custodia, disponindose de los fondos, dolosamente, sin importar que despus se devuelvan.Un caso de peculado que conmovi a la opinin pblica, fue el que realiz en la ciudad de Santa Fe, Repblica Argentina, el sub tesorero del Banco de la Nacin Argentina (Institucin Pblica) Mario Fendrich, el 23 de septiembre de 1994, llevndose de la bveda del Tesoro del Banco, ms de 3.000.000 de pesos. Fue condenado por peculado a ocho aos de prisin, pero est libre por buena conducta y el dinero nunca apareci. El Cdigo penal Federal de Mxico en su artculo 223, establece un alcance ms amplio a este delito, comprendiendo a los servidores pblicos que se apropien de prop