Continuando con la serie de art­culos sobre los executive- .2 • Vida Salvaje Vida Salvaje •
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    POR EBER GOMEZ BERRADE

    Continuando con la serie de artculos sobre los grandes de la caza

    peligrosa en el continente africano, aqu completamos el trabajo sobre el bfalo analizando su peligrosidad y describiendo las armas, municiones y calibres indicados para su cacera.

    Es muy difcil medir un ndice de pe-ligrosidad en los grandes de la caza peligrosa de Africa. Naturalmente, el grado de peligro que surja de una situacin variar con cada caso y tambin estar relacionado con la experiencia del propio cazador. Sin embargo, hay algunos par-metros que pueden tomarse en cuenta para tener una idea de la capacidad de dao que provoca cualquiera de los Big 7.Un parmetro est vinculado directamente con el comportamiento de cada especie bajo stress o ataque directo. En el caso de un bfalo, la primera reaccin ante la violacin de su espacio vital o al ser herido ser la huida a un ambiente ms propicio para ocultarse. All permanecer inmvil o caminar colocndose en una posicin ventajosa utilizando el viento hasta identi-ficar al agresor, a quien de seguro atacar. Otro factor de peligrosidad es la velocidad de carrera que desarrollan estos animales en ataque. En el caso de un bfalo, la velocidad de carga promedio alcanza los 56 km/hora, es decir 15,5 metros/segundo. De esta forma, en un ataque directo, el

    tiempo que el cazador tiene para reaccio-nar frente a la embestida es de 1,28 segun-dos si el animal est a unos 20 metros de distancia, y de menos de medio segundo si se encuentra a 5 metros. Con estos valores uno ya pueda darse cuenta de los reflejos y la reaccin que deber tener alguien que se enfrente a tamao adversario. Estas caractersticas de defensa han conver-tido al bfalo o cafre en una de las especies ms peligrosas dentro de los que ostentan esa categora. Hay infinidad de casos de accidentes ocurridos con bfalos, muchos de ellos mortales. Sin dudas, la reputacin que supo ganarse el bfalo como la muer-te negra de Africa est bien merecida.

    LAS ARMAS Esencialmente hay dos tipos de armas que pueden ser usadas para la caza del bfalo: los rifles de cerrojo y los dobles. Nada ms. Por la peligrosidad y la velocidad de la car-

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    ga, olvdese del empleo de monotiros, por ms que sean de un calibre grande. Mi sugerencia para los safaris de caza peligrosa es que el cliente utilice siempre su propia arma, en lugar de alquilar una de la compaa outfitter. No porque desconfe de la calidad del rifle que le darn, sino porque usando el suyo estar seguro de su funcionamiento, y a la vez confiar plenamente en su propio desempeo con ella. Al fin y al cabo, el cazador y su arma sern la ltima lnea de defensa en caso de un ataque. Y en estas situaciones, todo riesgo debe ser reducido al mnimo.

    LAS MUNICIONESRecuerde que el tiro en la caza del bfalo ser siempre a corta distancia, siendo difcil que supere los 80 o 100 metros. En este rango, cualquier calibre de los llamados

    africanos tendr un perfecto desempeo. De todas maneras, tenga siempre en mente la curva balstica de la municin que utiliza porque como en toda situacin de caza los disparos deben ser colocados en un punto vital determinado. Existen dos etapas bien definidas en el momento del disparo. Primero, el tiro inicial que debera ser ubicado en el tringulo vital del animal, interesando el corazn y los pulmones que asegurarn el abate de la pieza. En ese caso, se requiere de punta blanda de expansin controlada,

    que produzca el mayor dao posible en los rganos. Si an el animal est en pie o se halla mal herido, comienza la segunda

    etapa: la de derribarlo a toda costa, est parado o corriendo en situacin de carga. Aqu se impone el uso de las puntas sli-das, ya que a partir de entonces el objetivo ser romper huesos de extremidades o del crneo para detenerlo con un tiro frontal de cerebro. En cualquier caso, utilice las mejores municiones que pueda encontrar en el mercado de calidad Premium. Tenga presente que si utiliza un rifle de cerrojo deber colocar primero las muni-ciones con puntas slidas en el cargador, y por ltimo la de punta blanda. De esta

    manera, el primer disparo ser la bala de punta blanda y le seguir el resto de slidas. Si, en cambio, usa un doble, colo-que una bala blanda en el can derecho (que disparar primero) y una slida en el izquierdo. El par restante que deber tener

    entre sus dedos para el caso de una recarga rpida, tendr que ser tambin de puntas slidas.

    LOS CALIBRESPara el bfalo y otras especies de caza peli-grosa, el mnimo legal en la mayora de los pases africanos es el 375 H&H Magnum. Y el mximo aconsejado, el que sea utili-zado con absoluta comodidad y confianza por el cazador. Segn mi experiencia, los calibres ms usados hoy en da van desde el mismo 375 H&H Mag., pasando por el 458 Win. Mag, el 458 Lott, el 416 Rigby y el 416 Rem. Mag. El rango de pesos de puntas vara desde los 300 grains en el 375 H&H

    La mxima que se impone como nunca en la caza peligrosa es jams disparar al bulto o al animal, sino a

    uno de los rganos vitales.

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    hasta los 500 grains en los 458, segn sea cada caso.Raramente he visto utilizar grandes stop-pers como el 505 Gibs o el 500 Jeffery para la caza del bfalo. En la actualidad estos caonazos prcticamente quedan reducidos al empleo de guas profesionales que cazan exclusivamente elefantes, o para la caza peligrosa en selva. En cuanto a los calibres para rifles dobles, el 470 NE es, sin duda, una excelente eleccin con sus 500 grains de punta, y el ms popular entre los adeptos a esa clase de armas. Naturalmente, en la

    gama de los Express cualquier calibre que vaya del 500/465NE, 476NE hasta el 577NE resultan buenas opciones. Sin embargo, son difciles de ver en el campo. Y en el caso de aquellos que disparan ms de 700 grains como el 577NE, constitu-yen casi una exclusividad para cazadores profesionales de la vieja escuela.

    EL TIROLa mxima que se impone como nunca en la caza peligrosa es jams disparar al bulto o al animal, sino a uno de los rganos vita-

    les. Tirar al animal implica una gran irres-ponsabilidad por parte del cazador, porque podra generar inmediatamente una desa-gradable situacin de peligro, tanto en caso de que el bfalo cargue directamente como si huye a un terreno ms conveniente para l, en el que habr que irremediablemente internarse para abatirlo, con los riesgos a la vida humana que esto implica. Las posiciones de tiro usuales en esta cacera son casi siempre de pie o rodilla en tierra para el primer disparo. Proba-blemente utilizando un apoyo de trpode o bpode. Si puede elegir, le sugiero el bpode, ya que le permitir mayor in-dependencia de movimiento y evitar la presencia de un asistente al lado suyo en el momento clave del disparo. El empleo de apoyo en el disparo inicial aumentar las oportunidades de realizar un tiro qui-rrgico en el punto de impacto deseado. A partir de ah, la suerte estar echada, as que las posiciones de tiro variarn de acuerdo con los caprichos del animal. Para

    cualquier disparo a la carrera, olvdese de los apoyos: all slo resultar el swing y una buena tcnica de tiro en movimiento a mano alzada. En caso de carga, mantenerse de pie le permitir disparos a la altura de la cabeza del animal. Un buen entrenamiento previo antes de la cacera le ser, sin duda, de vital utilidad en cualquiera de las situa-ciones que pueda encontrar en una cacera del bfalo africano. VS.