LA POESÍA ESPAÑOLA

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EL RENACIMIENTO SIGLO XVI. LA POESÍA ESPAÑOLA. PRIMER RENACIMIENTO. Reinado de Carlos I 1517 - 1556. Tiziano. Retrato ecuestre del emperador Carlos V. Una nueva estética basada en:. Influencia italiana de la poesía de Petrarca Imitación de los clásicos de la Antigüedad Grecolatina - PowerPoint PPT Presentation

Text of LA POESÍA ESPAÑOLA

  • LA POESA ESPAOLAEL RENACIMIENTOSIGLO XVI

  • PRIMER RENACIMIENTOReinado de Carlos I

    1517 - 1556Tiziano. Retrato ecuestre del emperador Carlos V

  • Una nueva esttica basada en:Influencia italiana de la poesa de PetrarcaImitacin de los clsicos de la Antigedad GrecolatinaRevalorizacin de la forma:Arte selecto para minorasLenguaje cuidado y naturalNuevas formas mtricas

  • META DEL ARTISTALA BELLEZA

  • HUELLA DE LA FILOSOFA NEOPLATNICAIdealismo

    La belleza de los seres materiales como reflejo de la belleza divina

    La mujer, la naturaleza y el arte como vas para acceder al conocimiento de Dios

  • NUEVAS FORMAS MTRICAS

  • SONETO11ABBA 11ABBA 11CDE 11CDEEscritost en mi alma vuestro gesto y cuanto yo escribir de vos deseo: vos sola lo escribistes; yo lo leo tan solo que aun de vos me guardo en esto.En esto estoy y estar siempre puesto, que aunque no cabe en m cuanto en vos veo, de tanto bien lo que no entiendo creo, tomando ya la fe por presupuesto.Yo no nac sino para quereros; mi alma os ha cortado a su medida; por hbito del alma misma os quiero;cuanto tengo confieso yo deberos; por vos nac, por vos tengo la vida, por vos he de morir, y por vos muero.Garcilaso de la Vega

  • LIRA7a 11B 7a 7b 11BSi de mi baja lira tanto pudiese el son que en un momento aplacase la ira del animoso viento y la furia del mar y el movimiento,

    Garcilaso de la Vega

  • OCTAVA REAL11ABABABCCCon tanta mansedumbre el cristalino Tajo en aquella parte caminaba que pudieran los ojos el camino determinar apenas que llevaba. Peinando sus cabellos doro fino, una ninfa del agua do moraba la cabeza sac, y el prado ameno vido de flores y de sombra lleno.Garcilaso de la Vega

  • ESTANCIAPor ti el silencio de la selva umbrosa, por ti la esquividad y apartamiento del solitario monte magradaba; por ti la verde hierba, el fresco viento, el blanco lirio y colorada rosa y dulce primavera deseaba. Ay, cunto mengaaba! Ay, cun diferente era y cun dotra manera lo que en tu falso pecho se esconda! Bien claro con su voz me lo deca la siniestra corneja, repitiendo la desventura ma. Salid sin duelo, lgrimas, corriendo.

    Garcilaso de la Vega

  • La influencia de Petrarca se manifiesta en

    Introspeccin del proceso amorosoReflexin, anlisis de los sentimientos

    Un rato se levanta mi esperanza, mas cansada dhaberse levantado, torna a caer, que deja, a mal mi grado, libre el lugar a la desconfianza.Quin sufrir tan spera mudanza del bien al mal? Oh corazn cansado, esfuerza en la miseria de tu estado, que tras fortuna suele haber bonanza!Garcilaso de la Vega

  • Tono delicado y sentimentalTu dulce habla en cya oreja suena? Tus claros ojos a quin los volviste? Por quin tan sin respeto me trocaste? Tu quebrantada fe d la pusiste? Cul es el cuello que como en cadena de tus hermosos brazos audaste? No hay corazn que baste, aunque fuese de piedra, viendo mi amada hiedra de m arrancada, en otro muro asida, y mi parra en otro olmo entretejida, que no sest con llanto deshaciendo hasta acabar la vida. Salid sin duelo, lgrimas, corriendo.

  • Gusto por la naturalezaBotticelli, Primavera (1482)

  • TEMAS DE LA POESA RENACENTISTA

  • LA NATURALEZACorrientes aguas puras, cristalinas, rboles que os estis mirando en ellas, verde prado de fresca sombra lleno, aves que aqu sembris vuestras querellas, hiedra que por los rboles caminas, torciendo el paso por su verde seno Garcilaso de la Vega

  • MITOS CLSICOSA Dafne ya los brazos le crecan y en luengos ramos vueltos se mostraban; en verdes hojas vi que se tornaban los cabellos quel oro escurecan;de spera corteza se cubran los tiernos miembros que aun bullendo staban; los blancos pies en tierra se hincaban y en torcidas races se volvan.Aquel que fue la causa de tal dao, a fuerza de llorar, crecer haca este rbol, que con lgrimas regaba.Oh miserable estado, oh mal tamao, que con llorarla crezca cada da la causa y la razn por que lloraba!Garcilaso de la Vega

    Bernini, Apolo y Dafne (1622-1625)

  • EL AMOR IDEALIZADOCorreggio, La educacin del amor

  • RECREACIN DE LAS IDEAS LITERARIAS CLSICAS

  • CARPE DIEMEn tanto que de rosa y dazucena se muestra la color en vuestro gesto, y que vuestro mirar ardiente, honesto, con clara luz la tempestad serena;y en tanto quel cabello, quen la vena del oro sescogi, con vuelo presto por el hermoso cuello blanco, enhiesto, el viento mueve, esparce y desordena:coged de vuestra alegre primavera el dulce fruto antes quel tiempo airado cubra de nieve la hermosa cumbre.Marchitar la rosa el viento helado, todo lo mudar la edad ligera por no hacer mudanza en su costumbre.Garcilaso de la VegaTiziano, Mujer mirndose al espejo

  • LOCUS AMOENUSCerca del Tajo, en soledad amena, de verdes sauces hay una espesura, toda de hiedra revestida y llena que por el tronco va hasta el altura y as la teje arriba y encadena quel sol no halla paso a la verdura; el agua baa el prado con sonido, alegrando la hierba y el odo.Garcilaso de la Vega

  • DONNA ANGELICATAD estn agora aquellos claros ojos que llevaban tras s, como colgada, mi alma, doquier que ellos se volvan? D est la blanca mano delicada, llena de vencimientos y despojos que de m mis sentidos lofrecan? Los cabellos que van con gran desprecio al oro como a menor tesoro adnde estn, adnde el blanco pecho? D la columna quel dorado techo con proporcin graciosa sostena? Garcilaso de la Vega

  • EL LLANTO DEL RUISEORCual suele el ruiseor con triste canto quejarse, entre las hojas escondido, del duro labrador que cautamente le despoj su caro y dulce nido de los tiernos hijuelos entretanto que del amado ramo estaba ausente, y aquel dolor que siente, con diferencia tanta por la dulce garganta despide que a su canto el aire suena, y la callada noche no refrena su lamentable oficio y sus querellas, trayendo de su pena el cielo por testigo y las estrellas.Garcilaso de la Vega

  • GARCILASO DE LA VEGAEl poeta del amor en el Renacimiento espaol