Jacques Lacan Seminario 10 LA ANGUSTIAcuerpo-txts-lacan- .Jacques Lacan Seminario 10 1962-1963 LA

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  • Jacques Lacan Seminario 10 1962-1963 LA ANGUSTIA (Versin Crtica) 10 Mircoles 30 de ENERO de 19631, 2

    1 Para los criterios que rigieron la confeccin de la presente Versin Crtica, con-sultar nuestro Prefacio: Sobre una Versin Crtica del Seminario 10 de Jacques Lacan, Langoisse, y nuestra traduccin. Para las abreviaturas que remiten a los diferentes textos-fuente de esta Versin Crtica, vase, al final de esta clase, nues-tra nota sobre las FUENTES PARA EL ESTABLECIMIENTO DEL TEXTO, TRADUC-CIN Y NOTAS DE ESTA 10 SESIN DEL SEMINARIO. 2 Esta 10 sesin del seminario ocupa el captulo X de JAM/S, y quien estableci dicho texto lo titul: DUNE MANQUE IRRDUCTIBLE AU SIGNIFIANT {DE UNA FALTA IRREDUCTIBLE AL SIGNIFICANTE}, antecedindolo con el siguiente ndice temtico: Topologa diferencial de los agujeros / Una falta a la cual el smbolo no suple / El objeto en la transferencia / Margaret Little y su R mayscula / Interpre-tacin-corte.

  • Seminario 10: La angustia Clase 10: 30 de Enero de 1963

    ricardorodriguezponte@yahoo.com.ar 2

    La angustia, se nos ensea desde siempre, es un temor sin obje-

    to. Cancin!, ya podramos decir aqu, donde se ha enunciado otro discurso. Cancin que, por cientfica que sea, se aproxima a la del ni-o que se tranquiliza. Pues, en verdad, lo que yo enuncio para ustedes, lo formulo as: Ella no es sin objeto.3 Lo que no equivale a decir, por eso, que este objeto sea accesible por la misma va que todos los dems. En el momento de decirlo, subray que sera todava otra ma-nera de desembarazarse de la angustia decir que un discurso homlo-go, semejante en cualquier otra parte del discurso cientfico, pueda simbolizar este objeto, ponernos con l en esa relacin del smbolo so-bre lo cual, a su propsito, vamos a volver.

    La angustia sostiene esa relacin de no ser sin objeto a condi-cin de que quede reservado que esto no es ah decir ni poder decir, como para otro, de qu objeto se trata.

    Dicho de otro modo, la angustia nos introduce, con el mximo acento de comunicabilidad, a la funcin de la falta {la fonction du manque}, en tanto que ella es, para nuestro campo, radical. Esta rela-cin con la falta es tan fundamental en la constitucin de toda lgica, y de una manera tal, que podemos decir que la historia de la lgica es la de sus xitos en enmascararla. Por lo cual ella aparece como parien-te de una suerte de vasto acto fallido {acte manqu}, si damos a este trmino su sentido positivo.

    Es precisamente por esto que ustedes me ven, por mil caminos, volver siempre a esas paradojas de la lgica, destinadas a sugerirles los caminos, las puertas de entrada por donde se regula, se impone a nosotros cierto estilo por donde podramos, este acto fallido, lograrlo, no fallar a la falta {ne pas manquer au manque}.

    3 Salvo casos cuya fuente indicar en su lugar, tomo como fuente-gua de este es-tablecimiento y traduccin la versin que nombro ROU, limitndome en adelante a sealar slo las variantes ms significativas, sea por su sentido y/o valor concep-tual, sea por lo indicativas de las dificultades del establecimiento de un texto acep-tablemente confiable.

  • Seminario 10: La angustia Clase 10: 30 de Enero de 1963

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    Y es por eso que yo pensaba introducir una vez ms mi discur-so, hoy, por medio de algo que, por cierto, no es ms que un aplogo y donde ustedes no pueden fundarse en ninguna analoga, hablando con propiedad, para encontrar en l lo que sera el soporte de una situacin de esa falta, pero que, sin embargo, es til para reabrir de alguna ma-nera esta dimensin que de alguna manera todo discurso todo dis-curso de la literatura analtica misma, les hace en los intervalos, dir, de aquel donde, aqu, semanalmente, los vuelvo a atrapar vol-ver a encontrar forzosamente el camino trillado; algo que cerrara en nuestra experiencia y, por alguna hiancia que ella entiende designar esta falta, encontrara all algo que este discurso podra colmar.

    Entonces, pequeo aplogo, el primero que se me ocurri habra otros, y despus de todo, aqu slo deseo ir rpido, no? Les he dicho, en suma, que no hay falta, en un tiempo en lo real la falta no es captable ms que por intermedio de lo simblico. Es en el nivel de la biblioteca que se puede decir: aqu, el volumen tanto falta en su lu-gar; este lugar que es un lugar designado, ya, por la introduccin, en lo real, de lo simblico. Y esto, esta falta aqu de la que yo hablo, esta falta que el smbolo de alguna manera colma fcilmente, designa el lu-gar, designa la ausencia, presentifica lo que no est ah. Pero obser-ven: el volumen en cuestin, en la primera pgina lleva como uno que adquir esta semana, y es eso lo que me inspir este pequeo ap-logo en la primera pgina, la nota: los cuatro grabados de tanto a tanto faltan. Esto quiere decir sin embargo que, segn la funcin de la doble negacin, porque el volumen falta en su lugar, la falta de los cuatro grabados quede levantada, que los grabados vuelven a l? Salta a la vista que no hay nada de eso.

    Esto puede parecerles un poquito tonto, pero les har observar que est ah toda la cuestin de la lgica, de la lgica transpuesta en esos trminos intuitivos del esquema euleriano, de la falta incluida. Cul es la posicin de la familia dentro del gnero, del individuo dentro de la especie? Qu es lo que constituye, en el interior de un crculo planificado, el agujero?

    Versin ROU 2008, p. 102

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    Si les he hecho hacer, el ao pasado, tanta topologa, fue preci-

    samente para sugerirles que la funcin del agujero no es unvoca. Y es precisamente as que hay que entender que, siempre, se introduce en esta va del pensamiento que llamamos bajo diversas formas meta-fricas, pero siempre justamente refirindose a algo: planificacin esta implicacin del plano tan simple, como constituyendo bsicamen-te el soporte intuitivo de la superficie. Ahora bien, esta relacin con la superficie es infinitamente ms compleja y, desde luego, con simple-mente introducirles el anillo, el toro, ustedes han podido ver que basta con elaborar esta superficie, la ms simple, en apariencia, de imaginar para ver, con simplemente referirse a ella a condicin de que la consideremos precisamente como ella es como superficie, ver que all se diversifica extraamente la funcin del agujero.

    Versin JL, clase 10, p. 64

    Les hago observar, una vez ms, cmo hay que entenderlo, pues todo lo que se trata en efecto de saber, es cmo un agujero puede lle-narse, puede colmarse. Vern ustedes que no cualquier crculo dibuja-do sobre esta superficie del toro puede pues est ah el problema estrecharse hasta ya no ser ms que este lmite desvaneciente, el pun-to, y desaparecer.

    Pues, desde luego, hay agujeros que podrn sobre los cuales podremos operar as, y basta con que dibujemos nuestro crculo de la manera siguiente [a] si yo dibujo, es para no expresarme de otro

    4 1. Crculo de Euler; 2. cross-cap; 3. toro.

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    modo o de sta [b], para ver que no pueden llegar a cero. Hay es-tructuras que no comportan el colmamiento del agujero.

    Versin ROU 2008, p. 102

    Versin STF

    La esencia del cross-cap [aqu, plano proyectivo], tal como se los

    he mostrado el ao pasado, es sta, es que, aparentemente, cualquier corte que ustedes dibujen sobre su superficie no me extender ms al respecto, les pido que ustedes mismos hagan la prueba no ten-dremos aparentemente esa diversidad: sea que lo dibujemos, a ese corte, as [d]

    que es lo homlogo, a nivel del cross-cap, del corte que, sobre el toro, se repite as [c], es decir que participa de los otros dos ti-pos de crculo, que los rene en s mismo, a los dos primeros que acabo de dibujar, que ustedes los dibujen, aqu sobre el cross-cap, as;

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    ricardorodriguezponte@yahoo.com.ar 6

    sea que ustedes lo dibujen, a este corte, as [e], pasando por este punto terminal privilegiado sobre el cual atraje vuestra atencin el ao pasado,5 ustedes tendrn siempre algo que, en apariencia, podr redu-cirse a la superficie mnima pero no sin que se los hice observar reste finalmente se los repito: cualquiera que sea la variedad del corte reste al final algo que se simboliza no como una reduccin concntrica sino irreductiblemente bajo esta forma [f] o bajo sta [g], que es la misma, **6 y que no se puede, como tal, no diferenciar de lo que he llamado recin la puntificacin concntrica.

    Versin ROU 2008, p. 102

    Versin JAM/S, p. 158

    Es en esto que el cross-cap ha sido, para nosotros, una diferente va de abordaje a lo que concierne a la posibilidad de un tipo irreducti-ble de falta. La falta es radical. Es radical en la constitucin misma de la subjetividad tal como sta se nos presenta por la va de la experien-cia analtica, lo que, si ustedes quieren, me gustara enunciar en esta frmula: Desde que eso se sabe, *que algo llega al saber, en lo real*7, hay algo perdido, y la manera ms segura de aproximarse a ese algo perdido, es concebirlo como un pedazo de cuerpo.