LOS AÓNIKENK ¿EPITOME DEL BUEN SALVAJE? rESUMEN .LOS AÓNIKENK ¿EPITOME DEL BUEN SALVAJE? MATEO

  • View
    217

  • Download
    0

Embed Size (px)

Text of LOS AÓNIKENK ¿EPITOME DEL BUEN SALVAJE? rESUMEN .LOS AÓNIKENK ¿EPITOME DEL BUEN SALVAJE? MATEO

  • 5MAGALLANIA (Chile), 2013. Vol. 41(1):5-28

    *Profesor Emrito e investigador. Centro de Estudio del Hombre Austral, Instituto de la Patagonia, Universidad de Magallanes. mateo.martinic@umag.cl

    LOS ANIKENK EPITOME DEL BUEN SALVAJE?

    MATEO MArTINIC B.*

    rESUMEN

    La relacin entre los aborgenes americanos y los forneos durante el extenso lapso transcurrido entre la llegada de los europeos a fines del siglo XV y los comienzos del siglo XX ha sido una materia de inters permanente para historiadores y etngrafos, habindose generado innumerables estudios y consideraciones sobre la materia en lo tocante a sus consecuencias para los pueblos originarios. En ese contexto nos ha parecido interesante considerar el caso de la etnia anikenk tanto por la prolongada vigencia de la relacin que pudo darse entre sus miembros y los forneos, cuanto para determinar su carcter, sobre la base del anlisis de los contactos histricamente documentados. Ha podido comprobarse as que ese trato fue abrumadoramente pacfico, circunstancia que puede ser explicada por la natural buena disposicin o ndole de los indgenas, que de ese modo ha quedado para la posteridad como un rasgo distintivo excepcional digno de conocimiento.

    PALABrAS CLAVE: Patagonia, etnografa, anikenk, relaciones interculturales.

    THE ANIKENK. EPITOME OF THE NOBLE SAVAGE?

    ABSTrACT

    The relationship between aboriginal americans and foreigners during the extended period between the arrival of Europeans in the late XVth and early XXth century has been subject of constant interest for historians and ethnographers, having created countless studies and considerations on the subject in terms of its implications for indigenous people. In this context, it seemed interesting to consider the case of Anikenk ethnic group, both because of the long lasting validity of the relationship between its members and outsiders and for determining their character, on the basis of the analysis of historically documented contacts. So it has been established that the relations were overwhelmingly peaceful, circumstance that can be explained by the good disposition or character of the natives, which has thus persisted to posterity as a feature worth exceptional knowledge.

    KEy wOrDS: Patagonia, ethnography, aonikenk, intercultural relations.

  • 6 MATEO MArTINIC

    INTrODUCCIN

    Promediando el siglo XIX tuvieron alguna difusin dos noticias que daban cuenta del ataque de los indgenas patagones en contra de tripulantes de naves que haban recalado en las costas orientales del territorio meridional americano, circunstancia que gener preocupacin en ambientes vinculados con el comercio martimo de Europa y Norte Amrica por cuanto pudieron poner en duda la hasta entonces tenida por certidumbre de poseer los naturales de la Patagonia austral continental (costas sudoriental y sur) una ndole favorable a la interrelacin amistosa con los forneos. Estos fueron los casos del ataque al bergantn Avon (1847) y el secuestro de Benjamn Bourne (1849), a los que despus se aadi la noticia del asesinato del gobernador de la Colonia de Magallanes Bernardo Philippi (1852), casos estos que ms adelante se analizan con detenimiento. A estos se agreg en su hora la repercusin que tuvo la divulgacin de lo acontecido a Auguste Guinnard, un viajero francs capturado por los indios que merodeaban por las llanuras del norte de la Patagonia y por la pampas de Buenos Aires, y retenido por los mismos entre 1856 y 1859, hecho sobre cuyos pormenores el mismo relatara en un libro que alcanz una gran notoriedad por la poca (Tres aos de cautividad entre los Patagones, Pars 1861). La proximidad temporal que se dio entre estos sucesos pudo si no alarmar, a lo menos mover a preocupacin a muchos que pudieron preguntarse entonces acerca de cul poda ser la ndole de los indgenas de la Patagonia (si agresiva o pacfica) y cul la confiabilidad que poda tenerse en los mismos ante la eventualidad de repeticin de tales experiencias que recordaban lo acontecido en siglos anteriores, cuando los europeos quisieron establecer las primeras relaciones con los habitantes autctonos, circunstancia en la que fueron comunes los actos de violencia intertnica o, si se prefiere, intercultural. Pero lo cierto es que nunca ms se sabra sobre nuevos hechos de tal especie.

    As las cosas, nos ha parecido de inters hacer una revisin acerca de lo acontecido en la materia encuentros intertnicos (aborgenes-forneos) y su carcter desde el principio del siglo XVI hasta los inicios

    del siglo XX, vale decir, durante los cuatros siglos de vigencia histrica de las etnias australes, centrndonos en el caso de los anikenk que consideramos paradigmtico.

    Para ello, de partida es preciso dilucidar de qu pueblos indgenas se trat, incluyendo el espacio geogrfico de su pertenencia, para circunscribir la consideracin nicamente al grupo humano meridional en tanto que sujeto de nuestro inters directo. As se impone su singularizacin a base de los estudios etnogrficos de general aceptacin entre quienes se interesan por la especialidad como son los historiadores, antroplogos y arquelogos.

    Al presente y teniendo en vista lo expuesto por rodolfo Casamiquela hace poco ms de dos dcadas y referido al mbito tnico generalmente conocido como Tehuelche o Patagn1, cuyo hbitat territorial se extendi sensu lato desde el suroeste de las pampas bonaerenses (latitud aproximada 36 S) hasta el estrecho de Magallanes, entre el pie de monte andino y el ocano Atlntico, se acepta para el mismo la siguiente zonificacin simplificada de norte a sur segn se la ha conocido desde comienzos del siglo XVIII: a) Tehuelches septentrionales boreales; b) Tehuelches septentrionales australes; c) Tehuelches meridionales boreales; d) Tehuelches meridionales australes, cuyos territorios particulares estaban definidos en general por los ros Colorado o Negro para los dos primeros grupos en lo correspondiente a su lmite sur, por el ro Chubut entre el segundo y el tercero y por el ro Santa Cruz entre el tercero y el ltimo. A su vez, tanto en la parte norte como en la austral los tehuelches se relacionaban con otros pueblos como los pehuenches y los manzaneros en el noroeste (Neuquenia) y con un conjunto de otras etnias cazadoras que habitaban el sur de Cuyo y el centro y noreste de las pampas de Buenos Aires. La etnografa moderna singulariza, diferencindolas entre s, a todas estas naciones segn sus grupos componentes en el interior de sus correspondientes territorios y respecto de las limtrofes con los mismos en una dinmica existencial tradicional definida por el nomadismo, hbito acentuado desde la incorporacin del caballo domstico a sus formas de vida a partir del siglo XVII, y adems por la intensa relacin intertnica. Sin otro inters que el de brindar una informacin necesaria para el debido entendimiento de la materia principal que nos ocupa y siguiendo a Casamiquela, cabe sealar que en el conjunto definido como Tehuelches Septentrionales Boreales

    1 Por mbito tnico entendemos ms que a una etnia a todo un gran complejo cultural de pueblos aborgenes caracterizado esencialmente por sus desplazamientos nomdicos sobre un amplsimo territorio geogrfico, circunstancia determinante de hbitos culturales compartidos.

  • 7LOS ANIKENK EPITOME DEL BUEN SALVAJE?

    se comprendan los Pampas (Serranos, Moluches y otros), los Puelches, Picunches, Mamuelches y Tehuelches septentrionales propiamente tales, adems de los Mapuches que procediendo de Chile haban penetrado en las primeras dcadas del siglo XIX en el territorio norpatagnico dominndolo y ejerciendo sobre sus habitantes un fuerte influjo cultural. Estos grupos confinaban y se relacionaban hacia el occidente con los Huarpes de Mendoza, los Pehuenches y los Manzaneros2. Los Tehuelches Septentrionales Australes eran los Guennaken (habitantes de la cuenca del ro Negro). Los Tehuelches Meridionales Boreales se subdividan en los Chehuchekenk (que moraban en la cuenca del ro Senguerr y en la del ro Chubut), los Tushenkenk, que poblaban en la vertiente andina oriental central, y los Mecharnekenk que ocupaban la cuenca del ro Deseado. y, por fin, los Tehuelches Meridionales Australes que no eran otros que los Anikenk con territorio histrico entre el ro Santa Cruz y el estrecho de Magallanes, la precordillera y el Atlntico, quienes tenan una relacin frecuente con sus vecinos boreales los Mecharnekenk3. Es a ellos, precisamente, a quienes se puede identificar con los patagones histricos, no obstante que el lugar del primer avistamiento (la baha de San Julin) se sita algo al norte del ro Santa Cruz entendido como lmite geogrfico septentrional de la etnia. La razn de esta informacin, se reitera, est en la comprensin que debe hacerse tocante a la complejidad tnico-cultural de los conjuntos homogneos o naciones que durante siglos fueron tenidos como un nico gran pueblo al que se denomino Patagones, nombre derivado de aquel que fuera impuesto por el navegante Fernando de Magallanes a los aborgenes con los que se encontr y con los que se relacion en la baha de San Julin a partir de abril de 1520. De all que al tratarse de patagones en general y sobre la base sealada, es preciso entender que la atribucin de tal identificacin

    a un grupo determinado ms pudo responder a la aceptacin de la divulgada creencia general que a una singularizacin tnica segn sus naturales caractersticas definitorias. Fue esto sin duda, lo ocurrido con Guinnard (y con muchos de cuantos se han ocupado de su aventura) durante su dura experiencia de 1856 a 1859, lapso en cuyo transcurso es claro que asumi la comprensin comn en boga sobre el universo indgena de la regin septentrional de la Patagonia y de las Pampas. As explicado y entendido, cabe excluir a los Pampas y Moluches sus captores y amos sucesivos en tanto que patagones sui generis, del mundo patagnico propiamente tal y, con mayor propiedad, del patagnico aus