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Ekonomiaz N.º 31-32 320 «Las instituciones y los resultados macroeconómicos (a corto plazo)*» Este articulo revisa el porqué del creciente interés por las instituciones. El autor mantiene que la explicación de este interés es el reconocimiento de cómo las instituciones afectan a los resultados económicos. Esta idea se basa en que muchas interrelaciones económicas toman la forma de uno u otro de los tres juegos «clásicos» (el dilema del prisionero, el juego de coordinación y el chickenj y el resultado de estos juegos (y, de aquí, los resultados económicos) está influido por el marco institucional de estas interrelaciones. El artículo proporciona un ejemplo detallado de este argumento a través de una revisión de la literatura que relaciona los resultados en el desempleo con las instituciones que determinan los salarios en los países de la OCDE. Artikulu honek erakundeei buruzko interes gero eta handiagoaren zergatia berrikusten du. Autorearen arabera, interes horren arrazoia erakundeek ekonomi emaitzetan eragina dutelako baieztapenean datza. Ideia horrek ekonomi harreman askok hiru joku «klasikoetatik» (espetxeratuaren dilema, koordinazio jokua eta chicken) baten edo bestearen egitura hartzen dutela du oinarrian eta joku horien emaitza (eta, hortik, ekonomi emaitzak) harreman horien erakunde markoaren eraginpean dago. Artikuluak argudio horren adibide zehatza ematen du, langabeziaren emaitzak OCDEko herrialdeetan soldatak ezartzen dituzten erakundeekin lotzen dituen literatuaren berrikusketa baten bidez. This paper reviews the growing interest in institutions. It argues that the explanation for this interest is a fresh awareness of how institutions affect economic performance. This connection arises because many economic interactions take the form of one or other of three «classic» games (prisoners' dilemma, coordination and chicken) and the outcome in these games (and hence performance of the economy) is influenced by the institutional context of these interactions. The paper provides a detailed illustration of this argument with a survey of the literature which relates unemployment performances to the institutions of wage setting in OECD countries. (*) Traducción del original «Institutions and (Short-Run) Macroeconomic Performance», publicado en Journal of Economic Surveys, Vol. 8, N.º 1, pp. 35-56.

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  • Ekonomiaz N.º 31-32 320

    «Las instituciones y los resultadosmacroeconómicos (a corto plazo)*»

    Este articulo revisa el porqué del creciente interés por las instituciones. El autor mantieneque la explicación de este interés es el reconocimiento de cómo las instituciones afectana los resultados económicos. Esta idea se basa en que muchas interrelaciones económicastoman la forma de uno u otro de los tres juegos «clásicos» (el dilema del prisionero, eljuego de coordinación y el chickenj y el resultado de estos juegos (y, de aquí, los resultadoseconómicos) está influido por el marco institucional de estas interrelaciones. El artículoproporciona un ejemplo detallado de este argumento a través de una revisión de la literaturaque relaciona los resultados en el desempleo con las instituciones que determinan lossalarios en los países de la OCDE.

    Artikulu honek erakundeei buruzko interes gero eta handiagoaren zergatia berrikusten du.Autorearen arabera, interes horren arrazoia erakundeek ekonomi emaitzetan eraginadutelako baieztapenean datza. Ideia horrek ekonomi harreman askok hiru joku«klasikoetatik» (espetxeratuaren dilema, koordinazio jokua eta chicken) baten edobestearen egitura hartzen dutela du oinarrian eta joku horien emaitza (eta, hortik, ekonomiemaitzak) harreman horien erakunde markoaren eraginpean dago. Artikuluak argudiohorren adibide zehatza ematen du, langabeziaren emaitzak OCDEko herrialdeetansoldatak ezartzen dituzten erakundeekin lotzen dituen literatuaren berrikusketabaten bidez.

    This paper reviews the growing interest in institutions. It argues that the explanation forthis interest is a fresh awareness of how institutions affect economic performance. Thisconnection arises because many economic interactions take the form of one or other ofthree «classic» games (prisoners' dilemma, coordination and chicken) and the outcomein these games (and hence performance of the economy) is influenced by the institutionalcontext of these interactions. The paper provides a detailed illustration of this argumentwith a survey of the literature which relates unemployment performances to theinstitutions of wage setting in OECD countries.

    (*) Traducción del original «Institutions and (Short-Run) Macroeconomic Performance», publicado en Journalof Economic Surveys, Vol. 8, N.º 1, pp. 35-56.

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    Shaun P. Hargreaves Heap1

    Universidad de East Anglia

    1. Introducción2. El interés actual en las instituciones y los resultados económicos3. Instituciones y desempleo: corporativismo y fijación centralizada de salarios4. Corporativismo, centralización y Nairu: la evidencia5. Resumen y conclusionesReferencias bibliográficas

    1. INTRODUCCIÓN

    Hoy en día, todo el mundo parece hablarsobre las instituciones. Los marxistas dela Escuela de la Regulación Francesa yde la Escuela Norteamericana de laEstructura Social de la Acumulación estánprestándoles una atención mucho mayor(véase Aglietta, 1979, Lipietz, 1987, yBowles, Gordon y Weiskopf, 1983). Delmismo modo, los principalesrepresentantes de la principal corrienteeconómica están dándose cuenta de quela economía neoclásica tiene que sercomplementada con las instituciones, enalgunas ocasiones por derecho propio yen otras como el conducto mediante el

    1 Mi agradecimiento a Robin Cubbitt, GrahameThompson, Stuart Sayer y a dos evaluadores por susvaliosos comentarios a una versión preliminar deeste trabajo. Esta investigación fue financiada enparte por el ESRC con la beca R 000 23 2269 parael Proyecto sobre los Fundamentos de la ElecciónRacional.

    cual la historia afecta al presente (véaseHahn, 1987 y North, 1990). Además, oentre ambas, la investigaciónneokeynesiana es tan «sensible a lasinstituciones» como siempre (véaseCornwall, 1990) y existe un renacimientode la escuela institucional en sí misma(véase Hodgson, 1988, y ROPE, 1989).

    En este artículo se revisa el porqué delcreciente interés por las instituciones. Semantiene que el interés surge a causa delreconocimiento de cómo las institucionesafectan a los resultados económicos. Estereconocimiento tiene su origen en losúltimos desarrollos teóricos ycoyunturales. El apartado 2 resumealgunos de los desarrollos teóricos de laprincipal corriente económica. La líneaargumental utilizada es que ha habidouna creciente toma de conciencia de quemuchas de las interacciones económicastoman la forma de uno u otro de los tres

    Palabras clave: Instituciones, desempleo, salarios, resultados económicos, teoría de juegos.Nº de clasificación JEL: C7, E24, J20, J30.

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    juegos «clásicos» (el dilema delprisionero, el juego de coordinación y elchicken) y de que las instituciones, amenudo, afectan a los resultados de estosjuegos y, con ello, a los resultadoseconómicos observados.

    Los apartados 3 y 4 proporcionan unailustración detallada de estosrazonamientos mediante la revisión de laliteratura teórica y empírica que relacionael comportamiento del desempleo con lapresencia de instituciones centralizadas ycorporativas que negocian los salarios.

    Una de las influencias coyunturalesresponsable de resaltar el papel de lasinstituciones es la diversidad deresultados económicos de las economíascapitalistas, lo cual se analizará en losapartados 3 y 4. Otra es el colapso de lasinstituciones de planificación centralizada.La receta institucional común de«derechos de propiedad capitalistas ymercados» para la Europa del Este y laantigua Unión Soviética parece, enconjunto, demasiado simple ya que hahabido una extraordinaria diversidad deresultados en economías que incorporanambos ingredientes. Se requiere unasesoramiento institucional más detalladoque este y ello presupone una mayorcompresión de las instituciones. Esteartículo no es más que un gesto en esadirección. Sin embargo, presenta unaforma sencilla de plantear porqué lasinstituciones importan teóricamente, loque ayuda a sistematizar una literaturacreciente sobre la contribucióninstitucional más detallada en un áreaclave de la economía, el mercado laboral.

    2. EL INTERÉS ACTUAL EN LASINSTITUCIONES Y LOSRESULTADOS ECONÓMICOS

    2.1. ¿Qué son las instituciones?En este análisis, se consideran como

    instituciones cualquier regla compartida o

    conjunto de reglas que guían elcomportamiento individualcomplementando el cálculo convencionalde maximización de la «utilidad». Lasinstituciones formales, como el sistemalegal, las empresas, los clubes, lossindicatos, etc., nos vieneninmediatamente a la cabeza puesto quetienen normas escritas que se espera quelos miembros de la sociedad o laorganización observen. Pero tambiénexisten muchas instituciones informales enel sentido de que poseen reglas decomportamiento no escritas. Por ejemplo,dentro de cualquier organización o grupoexisten normalmente formas de hacer lascosas (lo que «se debe y no se debe»hacer) las cuales no tienen nada que vercon la constitución de la organización peroayudan a definir qué implica pertenecer ala misma (véase Giddens, 1979).

    Estas normas informales de conducta noson con frecuencia reconocidas, pero noson por ello menos reales. Son como lasreglas de gramática: normalmentereconocemos o sabemos explícitamentepocas de estas reglas pero, a pesar deello, demostramos cada día unconocimiento tácito de muchas de ellas alutilizar el lenguaje. A menudo, se lesconoce como la cultura de unaorganización o grupo (véase, por ejemplo,Casson, 1991 y Douglas 1986). La razónes fácil de ver. La cultura, en el sentidoque le dan los antropólogos, se refiere alconjunto de creencias compartidas (desdelo mundano a lo cósmico) dentro de ungrupo. Son las creencias las que guían elcomportamiento en este caso más quecualquier norma escrita, pero es el hechode que sean compartidas lo que da a lasprácticas derivadas una calidad regular ycuasinormativa para el grupo.

    La existencia de instituciones definidasde esta manera es aceptada por la

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    mayoría y es suficiente para comenzarcon el análisis2.

    2.2. ¿Por qué interesan lasinstituciones?: la dimensióncreciente de los fallos delmercado

    Para hacer una parodia ligera, eltratamiento usual de un libro de texto delas instituciones y los resultadoseconómicos se centra en el contraste dela posibilidad de «fallos del mercado» bajolas variantes competitiva, monopolística yde competencia imperfecta del mercado.Este punto de vista resulta restringidodebido a que, por un lado, la eleccióninstitucional atañe sólo a los tipos demercado y, por otro lado, el análisis de lasrazones de los fallos en este contexto eslimitado, habitualmente se centra en elmonopolio como una fuente de fallos pordefinición, en los problemas generadospor las economías de escala en losmercados competitivos y en los distintosincentivos para innovar bajo cada una delas diferentes estructuras de mercado.

    El análisis se amplía ahora en ambosaspectos. En primer lugar, hay un

    2 Sin embargo, probablemente resulte útil advertiracerca de una controversia metodológicaindividualista oculta sobre si tal comportamientonormativizado puede ser reducido al modelo deacción instrumentalmente racional de la corrienteprincipal (véase Hodgson, 1988, y Levine, Sober yOhlin Wright, 1987. La he evitado deliberadamenteadoptando una aproximación pragmática. Pareceevidente en sí mismo que el seguimiento de unasreglas es a veces el producto de un cálculoinstrumentalmente racional, como por ejemplocuando alguien se une a un club de golf. Resulta deigual modo evidente que existen ocasiones en lasque el seguimiento de las normas no puede sertrazado (incluso aunque pudiesen ser reformuladasracionalmente, lo cual es la clave de la disputametodológica) mediante cálculo alguno, como asíocurre con muchas de las instituciones informales (lamás obvia, el uso de las reglas gramaticales). Deeste modo, de ahora en adelante, puedo disponerlopragmáticamente de las dos formas, tratando a lasinstituciones como un artefacto o como un artífice, yabandonar la disquisición teórica para otro día(véase Hargreaves Heap, 1989).

    creciente reconocimiento de otras fuentesde fallos del mercado (que, de una formamás genérica, podríamos denominar falloseconómicos) que tienen poco o nada quever con la elección de la estructura demercado. En segundo lugar, existe unaapreciación creciente del modo en que lasinstituciones no mercantiles influyen en laposible incidencia de estos otros tipos de«fallos del mercado/económicos». Unejemplo que incluye ambos aspectos es laliteratura sobre el coste de transacción(véase Williamson, 1975, 1985). En estecaso, por ejemplo, la atención se centra enlos problemas de agencia que, a menudo,parecen surgir tanto en estructuras demercado competitivas como decompetencia imperfecta y que pueden sermás o menos solucionados a través de laintroducción adecuada de instituciones nomercantiles (es decir, una empresa o, enrealidad, una cultura en algunas de lasaportaciones recientes, véase Casson,1991).

    La literatura que se interesa por lasinstituciones con este nuevo enfoque sepuede dividir de una forma útil en tres,según el juego que mejor describa lanaturaleza de la interacción donde el fallopueda aparecer. Esto es útil ya que el tipode fallo y la influencia institucionalconcreta sobre los resultados varía concada juego. En los tres subapartadossiguientes se resume el fallo potencial y lainfluencia institucional en cada juego; serevisa brevemente porqué estos juegos seperciben cada vez más como el centro deuna parte importante de la actividadeconómica.

    2.3. Interacciones del tipo dilema delprisionero (el problema del polizóno free rider)

    Las interacciones del tipo dilema delprisionero tienen la característica peculiar

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    de que existe para cada jugador unaestrategia dominante de deserción, la cualproduce un resultado Pareto subóptimo: eloriginado con la elección por parte decada jugador de la estrategia dedeserción. En principio, existe unresultado Pareto superior que seencuentra disponible cuando se coopera,pero es inalcanzable a menos que cadaagente pueda confiar en que el otro no vaa perseguir su propio interésdespiadadamente desertando cuando unocoopera.

    Estos problemas de confianza parecenser omnipresentes (véase Gambetta,1988, para una revisión). Por ejemplo, seencuentran en el fondo de la literatura deagencia; y variantes del mismo dilema,tales como el problema del polizón ousuario gratuito, constituyen el problemade los bienes públicos. Según esto,parece razonable relacionar los resultadoseconómicos con la capacidad paraproporcionar confianza, ya que lapresencia de ésta facilitará un resultadocooperativo Pareto superior (véase enOlson, 1982, para un razonamientoespecífico en este sentido; y véase Gale,1982 y Laidler, 1990, para un análisis dela confianza y naturaleza de bienespúblicos de las instituciones monetariasque liga a éstas con los resultadoseconómicos puesto que el dinero actúacomo un sustituto de la adquisición deinformación y de la elaboración de planescompletos). De hecho, se podría suponerde forma plausible que la solución alproblema de confianza es especialmenteimportante en lo que se refiere alcrecimiento puesto que la productividad seve afectada por la extensión de la divisióndel trabajo y que, cuando ésta aumenta,también lo hace el número deintercambios en los que pueden surgirproblemas de confianza (véase North,1990; y para un análisis más profundo dela confianza y los resultados, véase

    Soskice, 1991). Por supuesto, con lasdenominadas «nuevas teorías delcrecimiento», esta relación es mucho másque una conjetura. El punto crucial de suanálisis se centra en la existencia deexternalidades en la adquisición decapital y de capital humano (véaseRomer, 1986). Cuando estasexternalidades generan interaccionessimilares al dilema delprisionero/problema del polizón,aquellas economías que mejor logransuperar el problema son las que tienenlas mayores tasas de crecimiento decapital, de capital humano y, por tanto, deproducción.

    Una forma obvia de evitar el resultadoPareto inferior es firmar un contrato queobligue a las partes a adoptar la solucióncooperativa, lo cual pone de relieveinmediatamente la existencia de un papelinstitucional ya que presuponemecanismos coercitivos para elcumplimiento del contrato. Esto, junto conuna profunda concienciación sobre losproblemas de confianza, podría explicarel creciente interés por las instituciones.Sin embargo, con la excepción de unárea importante, la necesidad deinstituciones coercitivas es lo que menosinterés ha despertado en la actualidad3.Mas bien, ha sido la comprensión de quepuede ser difícil redactar los mencionadoscontratos la responsable de que hayasurgido este interés4. Existen al menos

    3 La importante excepción es la literatura sobre lainconsistencia temporal de las políticas monetariasóptimas (véase Kydland y Prescott, 1977). En efecto,los juegos de política monetaria en esta literaturaincluyen parte de un dilema del prisionero, una formade evitar el nivel Pareto inferior de inflación, queresulta del equilibrio de Nash en este juego, se hallaen la línea de una solución por medio de un contrato.implica un contrato constitucional para crear unbanco central independiente.

    4 Alternativamente, esta comprensión puede serligada a la revolución que ha ocurrido en laeconomía de la información a lo largo de los últimos20 años (véase Stiglitz, 1985 para una revisión de laliteratura). De una forma u otra, esta revolución hahecho que el supuesto de información perfecta quelos libros de texto sostienen acerca de lasinteracciones en el mercado parezca, en

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    tres formas mediante las cuales lasinstituciones adquieren un nuevosignificado.

    La primera, se centra en la forma en quela institución de los derechos depropiedad afecta a la incidencia de losproblemas de confianza. Así, se alega enciertos casos que los derechos depropiedad deberían ser diseñados, en lamedida de lo posible, para que el agenteal que se le otorgan los ingresosresiduales sea el único cuyas accionesinfluyan en el tamaño de los ingresosmencionados (véase Bowles y Gintis,1988; y para una variante sobre la ideageneral, Weitzman, 1984). Dicho diseño,evitará o mitigará el problema deincompatibilidad de incentivos que, deotro modo, podría sugir entre principales yagentes (véase Stiglitz, 1987, y Posner,1977, para una extensión general de laidea de la interpretación legal de losderechos y las responsabilidades bajo laley común).

    Otra contribución institucional surgegracias a las nuevas posibilidades que seabren cuando el juego se repite. Nuestrosconocimientos sobre este tema son ahoramucho más claros (como resultado, porejemplo, del trabajo de Axelrod, 1984, yKreps, Milgrom, Roberts y Wilson, 1982).Sabemos que la repetición indefinida (einfinita) puede permitir que los individuos,en realidad, se vean obligados a cumplirsus propios acuerdos a través deldesarrollo de estrategias adecuadas decastigo como «si tú haces esto, teencontrarás con esto otro». Tambiénsabemos que es útil en las repeticionesfinitas si existen algunas personas que de

    retrospectiva, completamente engañoso. En su lugar,sabemos por los resultados de los modelos de riesgomoral y selección adversa que, cuando lainformación se inyecta y se mantieneasimétricamente, puede ser muy difícil redactar uncontrato que cubra eficientemente la gran cantidadde intercambios que pueden ocurrir en el mercado.

    forma natural odian hacer trampas (o, almenos, la gente cree que existen talespersonas) debido a que, incluso entonces,los tramposos pueden encontrar racionalforjarse una reputación de honestos ensus acuerdos no haciendo trampas.Además, sabemos, gracias a varios de losteoremas de tradición oral (Folk theorems),que la repetición no garantiza laconsecución de una solución cooperativa ode una forma de solución cooperativapuesto que habitualmente existenequilibrios múltiples (véase Rasmussen,1989). Por lo tanto, la selección de unequilibrio en lugar de otro debe dependerde otras cosas además de los elementosque definen el juego (ya que estoselementos conducen a la multiplicidad) yun candidato obvio a ser esas «otrascosas» serían las instituciones (véase elapartado 2.4 para un análisispormenorizado). De hecho, en algunoscasos la existencia institucional deestrategias de castigo concretas esevidente, por ejemplo, en las empresascon un sistema de promoción interna o enlos clubes y asociaciones profesionales,donde tener «una buena posición»depende del comportamiento pasado(véase Axelrod, 1984).

    Por último, están las ventajas que sederivan de una cultura (las instituciones enel sentido informal) de cooperación yconfianza. La idea central es bastantesimple: no existe ningún problema deconfianza si la gente valora la honestidadpor encima de su propio interés ya que, enese caso, una vez pactado un acuerdo,éste se mantendrá voluntariamente. Elargumento puede parecer simple pero estáatrayendo cada vez más atención,especialmente en la literatura sobredirección, donde el caso de lascorporaciones japonesas (organizadas deun modo, en apariencia, muy diferente almodelo típico norteamericano) ha sugerido

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    que una predisposición cultural generalhacia la confianza puede ser de sumaimportancia (véase Peters y Waterman,1982, Casson, 1991 y Hargreaves Heap,1991, donde se podrán encontrardesarrollos de este razonamiento)5.

    2.4. Juegos de coordinación

    En los juegos de coordinación existemás de un equilibrio de Nash enestrategias puras (por ejemplo, podríamosencontrarnos en la estación o en el cine)y, a menudo, algunos de estos equilibriosdominan en el sentido de Pareto a otros(la estación podría estar más cerca deambos que el cine). La conexión potencialentre la selección de un equilibrio endichos juegos y los resultadoseconómicos es, por lo tanto, evidente yaque las economías que seleccionan unequilibrio de Nash Pareto superior seránmás prósperas.

    La cada vez mayor presencia deequilibrios múltiples en el análisiseconómico es la que nos ha alertadoacerca de esta influencia sobre losresultados económicos debido a que laselección de un equilibrio en lugar de otroa menudo supone resolver un juego decoordinación. Esto se hace más patenteen muchos de los modelos recientesdonde existen equilibrios de expectativasracionales múltiples. Normalmente, enestos casos existen varias expectativas,cualquiera de las cuales demostrará seruna expectativa racional si es esperadapor todos los agentes y actúa sobre todosellos, y cualquiera de ellas probará no serracional si se mantiene aisladamente. En

    5 En la medida en que un fuerte sentido deidentidad de grupo se consigue a través de larelación frecuente entre los mismos individuos,entonces una cultura de confianza puederelacionarse con la observación anterior respecto ala repetición.

    tales circunstancias, la clave para formaruna expectativa racional con éxito es lacoordinación de tu elección deexpectativas con la de los restantesagentes de la economía.

    La conexión entre la selección de unequilibrio y los resultados económicos estambién evidente en muchos de estosejemplos de equilibrios múltiples. Porejemplo, existe un tipo de modelos en loscuales la multiplicidad es endémicapuesto que el nivel actual de precios deequilibrio depende de su valor futuroesperado. Esta estructura recursivagenera el potencial para la multiplicidaddebido a que cualquiera de los muchosprecios puede ser un precio de equilibriocon tal de que sea esperado el precioadecuado para el período siguiente y, conesta estructura, esta expectativa puedehacerse racional mediante unaexpectativa de precios adecuada para elperíodo posterior al siguiente, etc. Losejemplos incluyen modelos degeneraciones solapadas con el nivelgeneral de precios (véase Azariadis,1980) y con la fijación de precios deactivos financieros concretos (véaseBlanchard y Watson, 1982). En ambosejemplos, los diferentes equilibriospueden tener propiedades de bienestarmuy distintas (véase Geanakoplos, 1987)y, por ello, la selección afectará a losresultados económicos6.

    6 Otros ejemplos de juegos de coordinación, quese relacionan directamente con el desempleo,incluyen el trabajo de Cooper y John, 1988, queserá analizado en el apartado 3.1, o el de Diamond,1980. El punto esencial de este último procede de laidea de que los individuos especializados en laproducción para el comercio decidirán cuántoproducir dependiendo de la posibilidad de encontrarotros indiv iduos con los que comerc iar y queesta posibilidad, a su vez, dependerá de cuántoproduzcan los primeros. De esta manera, sonconcebibles al menos dos resultados. Uno en el quecada individuo decide producir una pequeñacantidad de su bien porque cada uno espera tenerpocas oportunidades de comerciar y esta creenciaestá, a su vez, garantizada por las reducidascantidades de producto que cada individuo producey coloca en el mercado. El otro sería que los

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    Asimismo a menudo se sostiene que eléxito de una innovación tecnológicaconcreta en una carrera de tecnologíapuede depender no sólo de los méritosintrínsecos de una tecnología sinotambién del número de personas que laadopten. Esto es evidente en aquelloscasos en los que la tecnología crea unestándar de fabricación como, porejemplo, IBM en el sector informático oVHS en la reproducción de vídeo; lasrazones no son difíciles de encontrar. Confrecuencia, existen efectos de aprendizajemediante la práctica, rendimientoscrecientes a escala, etc. (véase Dosi etal., 1988 y Arthur, 1989). En estascircunstancias, se paga por adoptar lo quelos otros adoptan, esto implica laexistencia de un juego de coordinaciónque debe ser resuelto por los agentes dela economía y, como existen un grannúmero de soluciones potenciales, nopuede existir ninguna garantía de que seaelegida la mejor tecnología. De hecho,David (1985) proporciona un útil antídotocontra cualquier presunción panglosianade que las fuerzas de la evoluciónconducirán con el tiempo a la mejorsolución con un ejemplo donde lacoordinación se produjo (y parecefuertemente afianzada) alrededor de unatecnología «inferior»: es el convenio casiuniversal de letras QWERTY en losteclados y máquinas de escribir.

    Dado el creciente interés por los juegosde coordinación, lo que resta por explicares la relación entre la selección delequilibrio y las instituciones. En términosgenerales, el nexo se deriva de la formaen que las instituciones han sidodefinidas. Recordemos que lasinstituciones son las guías de acción quecomplementan el modelo principal de

    individuos produjesen una gran cantidad porquecreen que habrá buenas oportunidades de negocio yestas creencias están, a su vez, garantizadas por elhecho de que cada individuo produce y lleva almercado una gran cantidad de su bien.

    cálculo instrumental. Esto esprecisamente lo que se necesita cuandoexisten equilibrios múltiples. Estos tienenlugar bajo el supuesto de que losindividuos son instrumentalmenteracionales (y lo que, algunas veces, seconsidera como su derivado, que ellosdesean real izar expectativas racionales).Por tanto, esto requiere la introducción dealguna otra guía de acción para explicarla selección del equilibrio. Además, elaspecto compartido de la definición de lasreglas institucionales resulta críticopuesto que no tendré ninguna ayuda,excepto de forma puramente aleatoria,para seleccionar el equilibrio que todoslos demás seleccionan si yo utilizo algunaregla idiosincrática para dirigir mi acción7.

    2.5. Juegos de negociación (ochicken)

    Los juegos del gallina (¿quién será elprimero en acobardarse?) son juegos deconflicto con equilibrios múltiples (porejemplo, hay 100$ sobre la mesa, ambosreclamamos 60$, habrá un equilibrio siuno de nosotros cede y acepta los 40$restantes). Al igual que antes, lasinstituciones tienen su función en laselección del equilibrio (y, por lo tanto, nose repetirá parte del razonamiento). Loque diferencia a estos juegos es la formaen que el carácter de las instituciones

    7 Sobre los detalles de este tipo de influenciainstitucional se tienen pocos conocimientos. Existenalgunos puntos bastante obvios sobre lacoordinación y la centralización de la toma dedecisiones que pospondré hasta el análisis sobrelas decisiones de fijación de salarios. Además,existen líneas prometedoras de investigación,relacionadas con los sesgos, sobre la forma en quelas instituciones procesan la nueva información. Sonpotencialmente útiles puesto que nos indican algosobre cómo las instituciones existentes responden alos nuevos planteamientos. La teoría cultural deDouglas es una de estas aproximaciones (véaseDouglas y Wildavsky, 1982, para una aplicación enel aseguramiento de riesgos), Shah y Stiglitz (1985)ofrecen otra que contrasta la tendencia relativa delas jerarquías y las poliarquías a cometer diferentestipos de errores.

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    responsables de la selección del equilibrioafecta a los resultados. La influencia nosurge, como en el caso anterior, porqueun equilibrio domine en el sentido dePareto a otro —ya que los equilibrios enestos juegos no pueden ser clasificadosmediante el criterio de Pareto. En su lugar,la conexión con los resultados aparecedebido a que la selección puede estimulary requerir un comportamiento de más omenos persecución de rentas.

    La idea que subyace tras «lapersecución de rentas» y su relación conlos resultados económicos es bastantesimple8. Los individuos podrían ganarse lavida o bien produciendo algo eintercambiándolo o bien realizando algoque aumente su poder de negociaciónsobre la distribución de la tarta. El primertipo de actividad aumenta el tamaño de latarta y potencialmente expande lasoportunidades de los otros a través delintercambio, mientras que el segundo noañade nada a la tarta y reduce lasopciones de los demás, puesto quecualquier ganancia en la distribución serealizará a costa de los otros. La ideageneral es simplemente que unaeconomía funciona mejor en la medida enque posee gente comprometida con elprimer tipo de actividad en lugar de con elsegundo.

    Esto es claramente significativo en loscasos en que los gobiernos creanmonopolios que fomentan el que losindividuos inviertan recursos en laadquisición de la titularidad del monopolio(véase Tullock, 1987). Pero también esrelevante en los casos en los que lasinteracciones toman la forma de un juego

    8 Esta idea ha apuntalado la distinción clásicaentre trabajo productivo y no productivo (véaseSmith, 1776 y Marx, 1905-1910) y se ha utilizado enmuchos análisis modernos sobre crecimiento (como,por ejemplo, en el análisis de cómo contribuyen losgastos militares al crecimiento económico, véaseSmith, 1987).

    del gallina puesto que los diferentesequilibrios favorecen a partes distintas y,por lo tanto, las partes siempre estarántentadas a invertir recursos enasegurarse un equilibrio que lesfavorezca personalmente. De estamanera, las instituciones afectan a losresultados económicos de una formadistinta, debido a que su selección de unequilibrio en los juegos del gallina puedeestimular y requerir el uso de más omenos recursos en actividades noproductivas de persecución de rentas.

    La función de las instituciones en estesentido está más ampliamente reconocidaen la actualidad. Un ejemplo dentro de lacorriente principal de la economía loofrece North (1990), otros se encuentranen las escuelas de la Regulación Marxistay de la Estructura Social de laAcumulación. En realidad, existe unaexplicación teórica más profunda paraeste desarrollo: la teoría tradicional de ladistribución de la renta parece hoy en díatrastocada, a consecuencia de ello loseconomistas de la corriente principaltendrán que estar más dispuestos quenunca a reconocer el conflicto potencialen este área.

    La razón de las dudas tradicionales esdoble. La primera es el (re)descubrimientodel problema de los equilibrioscompetitivos múltiples. Por supuesto, launicidad en la teoría neoclásica delequilibrio general siempre supuso unascondiciones de suficiencia bastante «pocorealistas», pero de algún modo,sorprendentemente, esto no pareciónunca preocupar profundamente a nadie(ni en los debates sobre la distribución dela renta ni en los de ningún otro tipo). Sinembargo, como ya se hizo notar en elapartado 2.4, los equilibrios múltiples hanempezado a despertar una granpreocupación general en la literaturaactual y esta multiplicidad trae consigouna variedad considerable en lasdistribuciones de la renta. Esto ocurre

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    incluso en modelos competitivos muysimples en los que todos los agentes sonidénticos en todos los aspectos exceptoen que cada uno pertenece a una de lasdos o más generaciones supuestas en elmodelo (véase por ejemplo, Grandmont,1985, Geanakoplos y Polemarchakis,1986). Por lo tanto, sin una teoría deselección de equilibrio, no existe unateoría general de la distribución de larenta concreta para las economíascompetitivas.

    Por supuesto, hubo siempre quienesdentro de la corriente principal recelaronde la relevancia de los modeloscompetitivos y, por ello, la aparición delproblema de la multiplicidad no les habríapreocupado. Para ellos, la teoría dejuegos proporcionaba el modelo derelación individual y la teoría de lanegociación cubría la cuestión de ladistribución de la renta. De esta manera,en la medida en que la teoría de lanegociación produjese una única solución,la corriente principal poseía las cualidadesde una teoría de la distribución de larenta. Desgraciadamente, de una forma uotra, la solución de Nash única y tradicionalde los juegos de negociación haempezado a tambalearse. Laaproximación original de Nash (1953) fueaxiomática y nunca quedó completamenteclaro lo que podría tener que ver con lanegociación real. Por supuesto, si losnegociadores racionales suscribiesen losaxiomas, entonces la relación estaríaclara. Sin embargo, esto parece imposibleya que varios de los axiomas van más alláde lo que se podría considerar elsupuesto de racionalidad instrumental y elconocimiento común de dicharacionalidad (los supuestos habituales dela teoría de juegos). A pesar de ello,durante varios años todo esto no parecióser motivo de preocupación debido a quevarios de los procesos de negociación,cuando se modelaban como juegos no

    cooperativos, producían el mismoresultado (o una versión aproximada) quela solución de Nash (por ejemplo, laaproximación de Zeuthen-Harsanyi, véaseHarsanyi, 1987 y la de Rubinstein, 1982).Sin embargo, en la actualidad estosresultados parecen menos seguros.

    En primer lugar, el concepto de Nash (osu relacionado equilibrio perfecto) paralos juegos no cooperativos (no confundirlocon su solución para los juegos denegociación) ha sido objeto de un ataquecada vez mayor y la mayoría de losteóricos de juegos parecen sentirsemucho menos seguros con los resultadosque dependen de estos conceptos deequilibrio que antes (véase Binmore,1990, para un análisis de algunos deestos temas)9. En segundo lugar, yaceptando por ahora estos conceptos deequilibrio, su aplicación a los juegos denegociación ha pasado a estar bajo unainspección cada vez más detallada yescéptica (véase Varoufakis, 1991 ySugden, 1990). El escepticismo se centraen si la racionalidad y el supuesto delconocimiento general de la mismaexpresarán realmente el resultado dealgo parecido a la antigua solución deNash para los problemas de negociación.En particular, se ha alegado que, bajo unestudio detallado, siempre se introducede forma clandestina algo más en elanálisis de los juegos no cooperativospara conseguir un resultado único en eljuego de negociación y ese «algo más»no tiene realmente una relación obvia conlos supuestos de racionalidad instrumental

    9 Los teóricos de juegos parecen decantarse cadavez más por las soluciones basadas en el conceptode racionalidad (véase Bernheim, 1984, Pierce, 1984y Aumann, 1987); esto exacerba el problema de losequilibrios múltiples debido a que, a menudo,admite más, nunca menos, equilibrios con elconcepto de solución de Nash. Además, en losjuegos con una estructura dinámica, el uso de lainducción hacia atrás en la construcción deequilibrios perfectos se contempla cada vez conmayor escepticismo (véase Binmore, 1990 y Pettit ySugden, 1989).

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    y conocimiento generalizado de la teoríade juegos tradicional. Aquí se puedeapreciar fácilmente el origen general de lasospecha. En el fondo, cada juego denegociación tiene un juego del gallinaanidado en él en alguna parte; y pareceser una conclusión ineludible el que lateoría de juegos no ofrece una soluciónúnica a este juego.

    3. INSTITUCIONES Y DESEMPLEO:CORPORATIVISMO Y FIJACIÓNCENTRALIZADA DE SALARIOS

    Existe una creciente literatura teórica yempírica centrada en cómo la fijación desalarios corporativa o centralizada afectaa los niveles de desempleo en losdiferentes países miembros de la OCDE.Este apartado revisa los principalesargumentos teóricos de esa literatura,mostrando cómo con frecuencia estánrelacionados con la presencia de uno uotro de los tres juegos presentados en elapartado 2. Inevitablemente, la literaturaempírica y teórica están interrelacionadasy, por tanto, son inevitables ciertasreferencias a la literatura empírica. Noobstante, la principal revisión empírica seconcentra en el último apartado deltrabajo y se refiere a la cuestiónespecífica y controvertida de cómo lafijación centralizada de los salarios y lasinstituciones corporativas afectan a laNAIRU (tasa de desempleo que noacelera la inflación).

    Aunque este trabajo trata sobre lasnuevas formas en que se estánconsiderando las instituciones, seríagrosero no hacer notar que también existeun interés muy reciente por la influenciamás «tradicional» de las instituciones enlos mercados de trabajo. En particular, elinterés «tradicional» sobre cómo lasdiferentes estructuras de mercado afectana los resultados económicos se traduce,en los mercados de trabajo, en una

    preocupación por el papel de lossindicatos10. El interés acerca de estacuestión en el Reino Unido ha aumentadoa causa de los sucesivos cambiosocurridos en la legislación sobresindicatos desde 1979. Este no es el lugarpara intentar una revisión de estaliteratura (Metcalf, 1989, Wadhwani,1990, Stewart, 1990 y Gregg y Machín,1992 son algunas de las últimascontribuciones). Pero existe un hallazgoque merece la pena mencionar puestoque a él se refiere el análisis del apartado3.2: a saber, los cambios en el grado decompetencia en los mercados deproductos parecen tener una influenciasignificativa sobre la fijación de lossalarios en los sectores sindicalizados.Finalmente, la otra institución tradicionalque debería mencionarse para completarel análisis es el sistema de prestacionesde desempleo (véase Layard, Nickell yJackman, 1991, para una revisión y unaexposición basada en la evidencia en lospaíses de la OCDE de que el sistema esespecialmente importante por lo querespecta a que su diseño afecta a lascifras de desempleados de largaduración).

    3.1. Desviaciones del desempleo de laNAIRU: la rigidez de precios ysalarios como un fallo decoordinación

    Cuando existen perturbaciones en lademanda nominal, el desempleo sedesviará de la NAIRU si los salariosnominales y los precios son rígidos. Una

    10 Contrastemos ambos puntos de vista. No se tratasólo de que el origen del interés sea diferente sinoque la influencia de las instituciones, tal y como aquíse consideran, opera con respecto a una dimensióndistinta de la economía. Por ejemplo, el punto centralsobre las instituciones de fijación centralizada ycorporativa de salarios consideradas en estarevisión no es quién fija los salarios (si los sindicatoslos establecen o en qué grado, como ocurre en laliteratura «tradicional»), sino que son lasinstituciones que crean vínculos entre los diferentesfijadores de salarios y entre la fijación de salarios engeneral y otras cuestiones de la economía.

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    parte importante de la literaturamacroeconómica reciente neokeynesianaasocia tal rigidez a los «fallos decoordinación», esto es, la selección de unequilibrio Pareto inferior en un juego decoordinación (véase Cooper y John, 1988y Hargreaves Heap, 1992 para un análisismás detallado).

    El razonamiento se basa en dosaspectos (se pueden encontrar los detallescompletos en Rotemberg, 1982 oBlanchard y Kiyotaki, 1987). En primerlugar, se destaca que cuando los agentesfijan los salarios y los precios (tal y comohacen bajo las condiciones decompetencia imperfecta) entonces laspérdidas de «utilidad» o beneficiospercibidas por cada individuo por eldesajuste de salarios y precios a,digamos, una perturbación de demandadeflacionaria son una magnitud desegundo orden basada en la diferenciaentre la ratio actual precio/salario real y laóptima. En segundo lugar, el precio/salarioóptimo depende positivamente de si losotros agentes ajustan sus precios (porejemplo, debido a que cuando lostrabajadores ajustan sus salariosnominales a la baja, las curvas de costescaen y, por lo tanto, también lo hace suprecio óptimo). De esta manera, laganancia por el ajuste para un agenteindividual típico puede ser bastantereducida si los otros agentes no seajustan, mientras que la gananciaaumenta con el número de agentes en laeconomía que ajustan susprecios/salarios. Ahora supondremos queexisten unos pequeños «costes derivadosdel cambio de precio» (menu costs)asociados al ajuste precio/salarios en laeconomía, que se encuentran entre lapequeña ganancia cuando los otros noajustan y las mayores ganancias que seproducen por el ajuste cuando losrestantes también lo hacen. Habrá dosequilibrios de expectativas racionales paradicha economía. Uno donde todos losagentes esperan que nadie ajuste el

    precio y, por tanto, cada uno decida noajustarlo debido a que las gananciasserían menores que los costes,construyendo de esta manera laexpectativa racional; y otro donde todosesperan que los demás se ajusten y, por lotanto, cada uno decida ajustar ya que lasganancias sobrepasarán a los costes,construyendo de esta manera laexpectativa racional.

    De este modo, tras una perturbacióndeflacionaria, los agentes están jugandoa un juego de coordinación con dosequilibrios posibles: uno, donde todosajustan precios y salarios a la baja y otrodonde ninguno cambia el precio. No sólolos agentes necesitarán alguna forma decoordinar las decisiones sobre uno de losdos equilibrios, sino que resulta evidenteque todos estarán mejor si seleccionanaquél donde todos ajustan ya que estoelimina la aparición de desempleo enrespuesta a la perturbación de demanda.La ventaja de una fijación centralizada deprecios y salarios en estas circunstanciases que convierte la selección de unequilibrio en un asunto de eleccióncolectiva que, de esta forma, permitealcanzar el resultado Pareto superior;existe cierta evidencia para confirmar esto(véase Alogoskoufis y Manning, 1988)11.

    3.3. Determinantes de la NAIRU: lacentralización y la superación delos dilemas del prisionero

    Muchos de los argumentos querelacionan la NAIRU con el grado de

    11 La conexión entre centralización y flexibilidadde precios es incluso más clara en aquellasexplicaciones de rigidez nominal que se basan enuna fijación escalonada de salarios y precios (véaseTaylor, 1979 y Blanchard, 1983). La cuestión es que,en ausencia de un mecanismo de coordinación, lossistemas descentralizados bien pueden generarcambios escalonados y no sincronizados de preciosy salarios como un mecanismo generador deinformación (véase Ball y Ceccheti, 1988) y esteescalonamiento es una fuente de ajuste gradual desalarios y precios.

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    centralización se pueden demostrarmediante un modelo sencillo en el cualuna hipótesis normal de fijación de costesestablece lo que es el salario real factible(F) para la economía y donde la NAIRU sedetermina por cualquier nivel dedesempleo que genere este objetivo desalario real en las negociacionessalariales (véase Carlin y Soskice, 1990).En este modelo, la NAIRU dependecríticamente de cómo se ve afectado elobjetivo de salario real por el nivel dedesempleo. Por ejemplo, el Gráfico n.° 1muestra dos de estas funciones de salarioreal (W’ y W") y sus valores asociados dela NAIRU.

    Una afirmación de esta literatura es quela mayor centralización en la fijación desalarios produce una curva como W’,mientras que la más descentralizadagenera una curva como W", de estamanera, los sistemas centralizados tienenunas tasas de desempleo menores quelos descentralizados. Esta afirmación sebasa en varias consideraciones.

    La primera de ellas es que existe undilema del prisionero/problema del polizónasociado a la fijación descentralizada desalarios que hace que los sindicatos/

    trabajadores bajo este sistema persiganunos salarios reales más elevados que suscompañeros bajo un sistema centralizadopara cualquier nivel de desempleo. Elorigen del problema en el casodescentralizado es una externalidad quesurge debido a que el coste percibido porlos agentes por la pérdida de trabajo deun trabajador es menor que el costesocial verdadero. Bajo ladescentralización, el coste percibido es ladiferencia entre el salario del trabajoactual y alguna combinación del subsidiode desempleo y del salario en otro sitio(donde la combinación depende de lasoportunidades que el individuo tiene deconseguir un trabajo en otra parte).Mientras tanto, a nivel nacional bajo unsistema centralizado, el coste aparentede no emplear a un trabajador más es elverdadero coste social: esto es, el salario.La cuestión es que a nivel nacional noexiste una prestación por desempleo quecompense ya que todos los trabajadorescon empleo deben pagar más impuestospara financiar la prestación percibida porun trabajador desempleado más. Delmismo modo, tampoco existe ningunaperspectiva alternativa de empleo

    Gráfico n.° 1. Salarios reales objetivo y NAIRU

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    «en otra parte» de la economía ya que noexiste «otra parte» cuando la negociaciónse realiza a nivel nacional. No debesorprendernos, entonces, que exista másempleo bajo un sistema de negociaciónnacional que bajo un sistemadescentralizado puesto que los costes deldesempleo parecen mucho menores aeste último nivel.

    Para exponer la idea de una manera unpoco más formal (y para preparar elterreno para el siguiente apartado),consideremos un modelo simple denegociación salarial donde lostrabajadores o el sindicato fijan el salariomaximizando la renta (I) de sus miembros(L):

    I = {wN + (L-N) (uB - [1 –u] w')} / p [1]

    donde N es el nivel de empleo de losmiembros de la(s) empresa(s) en lascuales se está realizando la negociación,w es el salario nominal en ésta(s), u es latasa de desempleo, B es la prestación encaso de desempleo, w es el salario en otraparte dentro de la economía y p es el nivelgeneral de precios. He supuesto que laalternativa al empleo es el desempleo o elempleo en otra parte, donde laprobabilidad de cada uno depende de latasa de desempleo agregada. Resulta útildestacar que, como L no es una variablede decisión, la maximización de I esequivalente a maximizar wN - (uB + [1 -u]w) N y que esto es lo mismo que elproblema estándar del monopolista en elque los costes marginales son constantes(en este contexto, ¡guales al coste deoportunidad del empleo en la empresa,llamémosle:

    C = (uB + (1 - u) w')

    Recordemos la propiedad de todosconocida del coste marginal constante delos monopolistas según la cual ellos fijanel precio proporcional al coste, donde elgrado de proporcionalidad depende

    inversamente de la elasticidad de lademanda. Por eso, en este contexto,tendremos:

    w/p = [ a / ( a + 1)] · C/p [2]

    donde a es la elasticidad de la demandade trabajo. De aquí, el resultado céterisparibus de que deberíamos esperarsalarios más bajos bajo un sistemacentralizado puesto que las prestacionespercibidas por desempleo (C) paracualquier nivel de desempleo agregadoson menores que bajo un sistema denegociación de salarios descentralizado(véase, por ejemplo, Layard, Nickell yJackman, 1991)12.

    La cláusula céteris paribus para esteargumento se aplica a la elasticidad de lademanda de trabajo y ésto conducedirectamente a otra consideración. Bajoel supuesto de fijación de precios al costemedio aumentado, la elasticidad de lademanda de trabajo depende de laelasticidad de la demanda de productosrespecto al precio (véase Gregg yMachin, 1992 y otras referencias en elapartado 3 sobre la evidencia de lainfluencia del mercado de productos);Calmfors y Driffill (1988) defienden que la

    12 Otro tipo de dilema del prisionero puedefuncionar a nivel descentralizado cuando lostrabajadores están preocupados por los salariosrelativos (véase también Cornwall, 1990 y Soskice,1990). En general, en el modelo presentado, estapreocupación respecto a los salarlos relativos sepuede representar como una razón adicional por laque los salarios en otras partes, w', tienen un efectodirecto sobre la negociación salarial a un niveldescentralizado. Bajo una negociación centralizadano existe posibilidad de alcanzar (o temer por) unsalario que salte de esta manera ya que todos lossalarlos se fijan en un momento en el tiempo. Porello, la centralización suprime la externalidad: w' notiene ningún efecto sobre la negociación salarialporque no hay salarios en otras partes que semuevan de forma diferente al propio, esto produce asu vez el mismo resultado de que los salariostienden a ser menores bajo la centralización. Existeuna ulterior relación con el problema de laindeterminación en los juegos de negociacióndebido a que parece hacerse mucho más sensiblecierta preocupación por los salarios relativos y por elfenómeno de demandas con salto en los salarloscuando existe una indeterminación por lo que a ladistribución de la renta se refiere.

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    relación entre la elasticidad respecto alprecio y el grado de centralización es unacurva con forma de U. Esta relación es altacuando el grado de centralización es bajoy cuando la centralización es elevada,pero será más baja para nivelesintermedios de centralización. El puntocentral de este razonamiento es que laelasticidad de la demanda entre gruposamplios de productos es menor que dentrode un grupo de productos (es decir,somos más sensibles a cambios en elprecio relativo entre un Ford y un VW quea variaciones entre alimentos yautomóviles). Para la mayoría de la genteesto parece bastante convincente y elloexplica porque la elasticidad de lademanda desciende cuando nosmovemos en el espectro negociadordesde niveles descentralizados hacianiveles intermedios porque la negociacióntiene lugar progresivamente a nivel de lagama de un producto más que a nivel deun producto en particular. Más allá de uncierto punto, sin embargo, desaparececualquier influencia. Con unacentralización suficiente, un cambio en losprecios afecta a la demanda no sólo através de un efecto sobre los preciosrelativos sino también a través de suefecto sobre el nivel de precios absolutos.Por supuesto, a nivel de una completacentralización el efecto de los preciosrelativos se deja a las sustitucionesinternacionales y los efectos de losprecios absolutos sobre la demandaagregada dominarán y ayudarán arestaurar la percepción de una elevadaelasticidad de la demanda de trabajo. Enefecto, la centralización ayuda, en estecaso, eliminando la interrelación dilemadel prisionero/problema del polizón queaparece bajo modelos descentralizadosdebido a que las empresas individualesignoran el efecto de la externalidad quelos cambios individuales de precios tienensobre el nivel agregado de los mismos.

    Existen una gran variedad deaportaciones a la investigación deCalmfors y Driffill. Por ejemplo, Soskice(1990) ha indicado que la políticagubernamental afecta al grado desustitución internacional. Concretamente,la política del Bundesbank alemán conuna apreciación del tipo de cambio enrespuesta a la inflación fue la quecontribuyó a la percepción de una elevadaelasticidad de la demanda y, con ello, surelativa moderación salarial. Driffill (1985)también vincula la relación negativapercibida por los sindicatos entre empleoy salario real a la política gubernamental,aunque de una forma ligeramentediferente, y Cubitt (1992) presenta unmodelo que relaciona las instituciones defijación de salarios con las que definen lapolítica monetaria13.

    En una línea diferente, Layard, Nickell yJackman (1991) han puesto en duda quelas elasticidades realmente varíen muchoentre los niveles bajo e intermedio decentralización una vez que se reconoceque cada grupo de productos para unaeconomía abierta pertenece al mercadomundial de ese grupo, por lo que siempreexisten una cantidad de sustitutosextranjeros del producto nacional.Además, existen argumentos más amplioscomo el de Heitger (1987) que dirige suatención hacia las ganancias de eficienciageneradas al permitir que precios ysalarios se muevan libremente bajoacuerdos descentralizados. Estos semultiplican con rapidez ya que existenmuchas influencias institucionalespotenciales sobre la productividad y, deaquí, sobre la ubicación de la función F

    13 Los comentarios entre paréntesis puedenobviarse fácilmente, pero quizá sea éste unmomento apropiado para dar más detalles sobreesta referencia al debate de las normas de política,haciendo notar que existe una creciente dimensiónempírica de esta literatura sobre cómo lasinstituciones monetarias afectan a los resultados endesempleo e inflación, véase Guiil i, Masciandaro yTabellini (1991).

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    (véase el análisis del crecimiento en losapartados 2.3 y 2.4); algunos de ellos sedesarrollan en el próximo apartadocuando se relacionan con la institucióncorporativa.

    3.4. El corporativismo y ladesaparición de los dilemas delprisionero y la resolucióneficiente de lasindeterminaciones denegociación

    La mayoría de los autores tiene una ideaclara de lo que supone la centralizaciónde la fijación de precios y salarios, almenos en teoría. Esto incluye ainstituciones que permitan alguna formade coordinación en la fijación de losprecios y salarios entre diferentesempresas. Corporativismo es un términomás ambiguo (véase Goldthorpe, 1984 yCalmfors y Driffill, 1988). No obstante, lamayoría de los autores están de acuerdoen que se refiere a instituciones quepermiten la coordinación en la fijación deprecios y salarios y que tienen, al menos,dos capacidades más. La primera es lahabilidad de relacionar diferentes asuntos(por ejemplo, la fijación de precios ysalarios puede discutirse al mismo tiempoque el gasto público en educación,formación, l + D, bienestar, etc.). Lasegunda es su capacidad para conseguirun consenso sobre la distribución de larenta. Los beneficios de estas doscaracterísticas se relacionan directamentecon la aparición del dilema del prisionero yla indeterminación en los juegos denegociación.

    Por ejemplo, Soskice (1990) y Glyn yRowthorn (1988) indican que los sistemasdescentralizados de fijación de salariosobtienen probablemente resultados pordebajo del óptimo debido a que siempre

    existe un incentivo para la empresa, bajoun sistema descentralizado de fijación desalarios, de responder ante la falta demano de obra especializada robandotrabajadores de otras partes. En efecto,existe una externalidad asociada a laeducación y la formación que produce,bajo un sistema descentralizado defijación de salarios, una provisióninsuficiente de formación y una subidainflacionaria y escalonada de los salarios.Por supuesto, la fijación de salarioscentralizada eliminaría los efectosinflacionarios del aumento generalizadode salarios cuando cada empresa tratasede robar trabajadores a las otras. Pero loque realmente se requiere paracontrarrestar la externalidad es un vínculocorporativo entre los deseos de losempresarios de pagar por losconocimientos especializados y laprovisión nacional de educación yformación.

    Del mismo modo, es la indeterminaciónen los juegos de negociación la quesostiene la reivindicación corporativa deque se ha de crear un consenso sobre ladistribución de la renta ya que, de otromodo, los resultados económicosprobablemente se verán perjudicados porel conflicto. Esta afirmación resulta másclara cuando se demuestra que elconsenso reduce las huelgas (véaseCameron, 1984, y otras aportacionescomo Goldthorpe, 1984, Bruno y Sachs,1985, y Heitger, 1987) puesto que lashuelgas son el perfecto ejemplo de cómolos recursos se desperdician enactividades no productivas, perseguidorasde rentas, cuando no existe un acuerdosobre la distribución de la renta. Peroexisten muchos otros modos potencialesen los que la falta de acuerdo puedeperjudicar a los resultados económicos.Por ejemplo, Henley y Tsakalotos (1991)afirman que, cuando no existe consenso,la inversión es baja y especialmentesensible a movimientos en la rentabilidad.

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    La posibilidad de conseguir el consensobajo el corporativismo parece, a menudo,relacionada con la capacidad paravincular áreas y cuestiones. Por ejemplo,Soskice (1990 y 1991) sugiere que elgrado de empuje salarial depende, enparte, del punto hasta el cual la naturalezade la empresa permite una perspectiva alargo plazo que pueda mantenerse por laspartes en una negociación salarial (esdecir, en términos de teoría de juegos, elpunto hasta el cual el juego se repite).Esto es importante por varias razones(véanse en el apartado 2.2 las nuevasposibilidades bajo repetición). Una razónfundamental es que la perspectiva a largoplazo crea la posibilidad de acordar unamoderación salarial a corto plazo acambio de un crecimiento salarial a largoplazo: la moderación salarial a corto plazoes una forma de invertir en la empresaahora y los rendimientos de esta inversiónrevertirán en forma de salarios más altosdespués. Lancaster (1973) proporcionauna primera representación en el campode la teoría de juegos de este intercambiosalarios/inversión y, de una forma muyinteresante, se centra en un elemento deltipo dilema del prisionero ya que laempresa tiene la tentación de despedir altrabajador en el largo plazo en lugar derecompensarle con un salario mayor, estodisuade al trabajador de aceptar lamoderación salarial incluso aunque tantoel empresario como el trabajadorencuentran esto Inferior a la opción«salarios bajos ahora/salarios altosdespués» (véase también Grout, 1984, yHoel, 1990). Por supuesto, lostrabajadores pueden no querer hacersemejante intercambio, pero el puntocentral es que, a menos que exista ciertagarantía de seguridad en el empleo dentrode la empresa donde se lleva a cabo lanegociación, esta alternativa no puede nisiquiera plantearse.

    Una ventaja potencial delcorporativismo es que puede hacer posibleque acuerdos de esta clase se formalicenentre empleadores y t raba jadores bajolos auspicios del gobierno (lo equivalentea una solución mediante contrato). Perola capacidad de las institucionescorporativas de actuar en varios frenteses quizá más significativa debido a que, amenudo, se afirma que una perspectiva alargo plazo (a través de la garantía de larepetición) requiere cambios no sólo en elmercado de trabajo sino también en losmercados financieros. Por ejemplo, Aoki(1990) nos recuerda que los trabajadoresno sólo deben «confiar» en que losdirectivos no les van a despedir después,sino que también deben «confiar» en quelos directivos harán las inversionesacertadas puesto que el empleo tambiénpuede verse amenazado por una quiebrao una venta de la empresa. En estecontexto, las instituciones de losmercados de capitales pasan a serimportantes puesto que es poco probableque los trabajadores tengan la capacidadnecesaria para juzgar la sensatez de lasdecisiones de inversión. En otraspalabras, el funcionamiento de losmercados financieros resulta vital y puedeque necesite ser dirigido, puesto queestos mercados pueden suscribir o no larepetición del juego salarios/inversión yesto es crucial para la generación de unaperspectiva a largo plazo.

    En efecto, Aoki (1990) conjetura que lostípicos mercados de capital dominadospor acciones de Norteamérica (y el ReinoUnido) pueden no proporcionar el controldetallado diario de las decisionescorporativas que existe en mercados decapital más basados en los bancos (comoocurre en Japón). El contraste está entresistemas financieros que estimulan laregeneración interna de las empresasque cometen errores y un sistema basado

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    en eliminación de las empresas quefracasan. Las consecuencias para lasdecisiones del mercado de trabajo sobrela negociación intertemporal de lossalarios y la adquisición de unashabilidades concretas por parte del capitalhumano parecen muy importantes puestoque un control adecuado proporciona unagarantía a los trabajadores de unarelación a largo plazo (la repetición deljuego), la cual no existe cuando losmercados de capitales funcionan a travésde adquisiciones de empresas y quiebras.

    4. CORPORATIVISMO,CENTRALIZACIÓN Y NAIRU: LAEVIDENCIA

    El trabajo aplicado sobrecorporativismo/centralización (de aquí enadelante CC) y desempleo se divide endos grupos. Uno adopta una aproximaciónreducida y examina la influencia de CCsobre los niveles (y/o cambios) dedesempleo (e inflación) (por ejemplo,McCallum, 1983, Bruno y Sachs, 1985,

    Calmfors y Driffill 1988, Freeman, 1988, ySoskice, 1990). El otro adopta unaaproximación estructural y analiza lainfluencia de CC en las ecuaciones deprecios y salarios de cada país (véaseBean et al., 1986, Newell y Symons, 1987,Alogoskoufis y Manning, 1988, y Layard,Nickell y Jackman, 1991). La literatura sepuede también dividir según la forma enque se mida el CC. McCallum (1983) yFreeman (1988) usan indicadores deresultados «objetivos», como ladispersión salarial y las huelgas, mientrasque otros utilizan indicadores«subjetivos» basados en el estudio de lasinstituciones reales y de las prácticas defijación de precios y salarios y/o eníndices de indicadores objetivos dondelas ponderaciones son subjetivas(habitualmente son versiones del índicede corporativismo de Crouch (1985)).

    Ambas aproximaciones soncomplementarias en dos sentidos: unaproporciona una visión general y la otralos mecanismos concretos y las dossugieren que el CC es importante en lospaíses pertenecientes a la OCDE. Sin

    Gráfico n.° 2. Desempleo e índice (C-D) de Caimfors-Driffill

    Fuente: Soskice (1990).

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    embargo, existe un enfrentamientoimportante en la literatura: acerca de si larelación entre centralización y losresultados sobre el desempleo esmonótona. El argumento teórico deCaimfors y Driffill (1988) en favor de unarelación con forma de joroba ya ha sidoanalizado: proporcionan evidencia paraapoyarlo, como la de Freeman (1988).Reproduzco de Soskice (1990) en elGráfico n.° 2 una representación gráfica dela evidencia en forma reducida en favor dela relación con forma de joroba para elperíodo 1985-89. El desempleo mediopara este período se representa sobre eleje vertical y la medida de centralizaciónen la negociación salarial de Caimfors yDriffill aparece sobre el eje horizontal. Losvalores bajos para el índice C-D indicanuna alta centralización y, basándose enesta relación, parece que podría habercierto mérito en la dirección de las últimaspolíticas del mercado de trabajo en elReino Unido (es decir, la tendencia haciala descentralización, ya que parece tansencillo ir en esa dirección como en la otrapara alcanzar niveles de desempleomenores). Sin embargo, Soskice (1990)sostiene que la clasificación C-D decentralización se centra de formaengañosa en el nivel en el que tiene lugarla negociación salarial (esto es, planta,empresa, industria, etc.) y, de este modo,ignora a las instituciones de coordinacióninformal, especialmente entre losempresarios. Construye un índicerevisado basado en un análisis detalladodel proceso de negociación salarial. Estotiene el efecto de desplazar a Japón y aSuiza a un lugar completamente diferente,justo por debajo del eje formado porAustria y Suecia, con una estimaciónrevisada de centralización entre 1 y 2. Coneste ajuste la forma de joroba desaparece,la monotonía se recupera y la políticabritánica de descentralización comienza aparecer disparatada.

    ¿Cómo decidirse entre las dosversiones del índice de centralización?Resulta tentador echarle la culpa al usode eso denominado indicadores«subjetivos». Después de todo, esprobable que se encuentren en lasinstituciones y prácticas de un paísaquellas características que uno busca ylo que uno busca puede depender,naturalmente en gran medida, de lapredisposición teórica que uno tenga.Consecuentemente la forma de resolver eldilema puede ser la de utilizar indicadores«objetivos». Pero, las cosas no son tansencillas ya que con los denominadosindicadores «objetivos» aparece el mismoproblema, aunque en un estadio diferente,puesto que las causas de, digamos, unadispersión salarial variable están siempreabiertas a la interpretación y no puedenasociarse tan sólo al grado decentralización. Esto se debe a queestamos tratando con un problemainterpretativo que es común a todo trabajoempírico. Afortunadamente, sin embargo,la evidencia empírica respecto a lasecuaciones estructurales parecediscriminar bastante mejor entre lashipótesis.

    Se puede encontrar un conjunto ampliode ecuaciones estructurales estimadas enLayard, Nickell y Jackman (1991). A partirde este conjunto, por ejemplo, intentanexplicar las diferentes pendientes de lafunción W en los países miembros de laOCDE (analizan la pendiente porquequieren explicar los cambios en eldesempleo causados por perturbacionesen la oferta, como las del precio delpetróleo, que cambian la función F). Noson capaces de encontrar ningunaevidencia de una relación con forma dejoroba, mientras que resultan significativosvarios índices monótonos decentralización y coordinación (véaseLayard, Nickell y Jackman (1991) p. 418).Puesto que una hipótesis debieraajustarse a la evidencia tanto en la forma

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    reducida como en la estructural, por elmomento, parece que el límite está en larelación monótona.

    5. RESUMEN Y CONCLUSIONES

    Los mercados pueden fallar pormúltiples razones. Este artículo se hacentrado en tres grandes fuentes posiblesde fallos que se deben a que muchas delas interacciones económicas toman laforma de dilemas del prisionero, juegosde coordinación y juegos de negociación.Con las interacciones del tipo dilema delprisionero, los posibles fallos aparecendebido a que el uso de la estrategiadominante produce resultados deincumplimiento de forma colectiva. Conlos juegos de coordinación, existe elposible problema de seleccionar unequilibrio Pareto inferior. Por último, conlos juegos de negociación no existe unasolución evidente en sí misma o «natural»y esto puede hacer que la gente utilice losrecursos en la persecución de unaporción de la tarta en lugar de en laproducción de una tarta mayor.

    La unión existente entre la solución deestos problemas y las instituciones (comolas empresas, el sistema legal, las

    prácticas del sector financiero, etc.) hasido bosquejada en términos generales eilustrada en más detalle con una revisiónde la literatura que se preocupa por cómolas instituciones centralizadas ycorporativas del mercado de trabajoafectan a los resultadosmacroeconómicos en lo que aldesempleo se refiere. La evidenciaempírica es muy clara con respecto algrado de centralización y coordinacióninformal en las instituciones fijadoras desalarios, apoyando la conjetura teórica deque una mayor coordinación mejora losresultados en el desempleo.

    Por supuesto, queda más por decirsobre la influencia institucional en losmercados laborales además de loreferente al grado de centralización ycoordinación en la fijación de salarios (porejemplo, está la función desempeñadapor los sindicatos, véase el apartado 3).Aún queda mucho por investigar sobrecómo afectan determinadas institucionesa los resultados en otras áreas de laeconomía o sobre cómo se ajustan lasdiferentes instituciones. Pero, al menos,existen signos estimulantes de que lasinstituciones están en los proyectos deinvestigación de muchos economistas.

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