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Dorfman Ariel - Inocencia Y Neocolonialismo

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  • 8/6/2019 Dorfman Ariel - Inocencia Y Neocolonialismo

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    Ariel Dorfman

    Inocencia y neocolonialismo: un caso de dominio ideolgico en laliteratura infantil

    Para Rodrigo (4 aos)

    No hace tanto tiempo, la tierra tena dos mil millones de habitantes, o sea quinientos millones de

    hombres y mil quinientos millones de indgenas. Los primeros disponan del Verbo, los otros lo

    tomaban prestado. Entre unos y otros, algunos reyezuelos vendidos, algunos seores feudales, una

    falsa burguesa compuesta de pies a cabeza, servan de intermediarios. En las colonias, la verdad

    se mostraba al desnudo: las "metrpolis" la preferan vestida; necesitaban que el indgena los

    amase. Como madres, hasta cierto punto. La minora selecta europea se dedic a fabricar un

    indigenado selecto; se elega a los adolescentes, se les marcaba en la frente, con el hierrocandente, los principios de la cultura occidental, se les meta en la boca mordazas sonoras,

    grandes palabras pastosas que se pegaban a los dientes; despus de una breve permanencia en la

    Metrpoli, se les devolva a su pas, falsificados. Esas mentiras vivientes no tenan nada que decir a

    sus hermanos; resonaban; de Pars, de Londres, de Amsterdam, lanzbamos las palabras

    Partenn! Fraternidad!, y en algn lugar de Africa, de Asia, los labios se abran: ". . . tenn . . .

    nidad!". Era la edad de oro.

    Jean-Paul Sartre, Prlogo aLos condenados de la tierra, de Franz Fanon.1

    Ese nio que usted tiene a su lado cerca en todo caso, siempre hay un nio cercaes, enpotencia, el revolucionario del maana. O quiz llegue a ser el ms resuelto de los defensores del

    orden establecido. El proceso de socializacin de ese pequeo ser humano constituye uno de los

    puntos neurlgicos de toda sociedad: ah deben generarse las actitudes, condicionarse los supuestos

    prerracionales, que permitan que ese nio crezca integrndose, cmodo, funcionante, tuerca

    entusiasta, en el statu quo.

    En la sociedad capitalista (desarrollada o subdesarrollada) la funcin de la literatura infantil de

    consumo masivo es coadyuvar a que el nio preinterprete las contradicciones de la realidad (p. ej.,

    autoritarismo, pobreza, desigualdad, etc.), a medida que las vaya encontrando, como naturales,

    como hechos perfectamente claros, comprensibles y hasta inevitables. El nio debe tener a su

    alcance, de antemano, las respuestas ideolgicas que sus padres han internalizado, las formas de

    pensar, de sentir, de vivir que superan y unifican en la mente las tensiones que el crecimiento harcada da ms evidentes. En esa literatura, el mecanismo de sustitucin, compensacin y

    deformacin utilizado al justificar o racionalizar ocultamente, al definir con falsedad un problema

    para resolverlo triunfalmente, reafirmando en todo momento un sistema total, invariable, de

    preferencias psicolgicas y morales desde el cual todo se ordenar, viene a reforzar el proceso

    pedaggico que la clase dominantey la familia, que es su agentequiere imponer al nio para

    que cumpla una determinada funcin ahora y, especialmente, cuando sea adulto. Este proceso puede

    rastrearse en todas las producciones de las sociedades capitalistas: libros, revistas, abecedarios,

    1

    En Colonialismo y neocolonialismo, Buenos Aires, Losada, 1965, pg. 123.

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    juguetes, camas y cunas, colores preferidos, programas de TV, vestimenta, elementos decorativos,

    etc. El centro privilegiado de esa educacin es el hijo de la burguesa que est recibiendo, adems,

    los beneficios del sistema mismo, pero los hijos del proletariado tambin son bombardeados con

    estas imgenes para que las consoliden interiormente, aunque su condicin misma de explotados

    tienda constantemente a hacer notoria la falsedad del esquema que se establece como norma. Si en

    este ensayo slo se va a examinar un sector reducido dentro de esta vasta zona de dominioideolgico es con la intencin de que quede simultneamente evidenciada la necesidad de analizar

    las dems regiones, y con la certeza de que, en efecto, las estructuras-modelos que se descubrirn

    podrn hallarse duplicadas, con variaciones significativas, adaptadas al medium particular en que se

    inserta el avasallamiento en el resto de los sectores.

    Quisiera adems, que el presente anlisis contribuyera a reconocer ms exactamente algunas de las

    tcnicas y procedimientos utilizados en la literatura infantil para conseguir que el ni o se someta y

    acepte los valores burgueses vigentes. Al mismo tiempo deseara advertir acerca del peligro que

    entraara la perturbacin de esas formas en cualquier sociedad que est trasformando sus

    estructuras econmicas y sociales. Si bien una nueva cultura no podra surgir sino cuando los

    cambios en la propiedad de los medios de produccin haga ms manifiesta la distancia entre laideologa burguesa y la realidad que dice comprender, no es menos cierto que la vigilancia de las

    formas lingsticas oficiales vigentes puede acelerar el proceso de desmistificacin.

    Por ltimo, tal vez se pueda contribuir a una teora de la ideologa y de la ambigua relacin de esta

    con la realidad, porque la manera como el capitalismo coloniza a sus jvenes, los modos especficos

    de ocultamiento, reduccin, mistificacin, inversin, mentira parcial o total que tienen que

    referirse a los eslabones ms dbiles y problemticos de la sociedad son sntomas tambin de los

    temores y aspiraciones de los dominadores con respecto a esos problemas concretos, y sirven para

    comprender a partir del proceso de interpretacin ideoIgica, de la falsificacin, de la historia

    ideal que pretende sustituir la realidad la historia verdadera. La mscara que el hombre elige para

    enfrentar sus dilemas, sonrer frente a la presencia turbadora e interrogativa de los otros, aparentar

    una conciencia unitaria y coherente que le permita sobrevivir mentalmente con las contradiccionesque de otro modo llevaran a los abismos de la locura, de la revolucin o a la simple admisin de

    una irrevocable inmoralidad que sigue intereses mezquinos sin ninguna justificacin tica o elevada

    (imposible, imposible), esa mscara que el sistema genera automticamente para poder

    funcionar,2 no es, en absoluto, ajena a la cara (existe?) que ella oculta.

    Vamos a analizar los libros que narran la historia del elefante Babar, que en los ltimos tiempos han

    iniciado su penetracin en nuestro medio, despus de haber logrado un xito sin precedentes en los

    ltimos treinta aos en Francia (y tambin en otros lugares del mundo occidental).3

    La razn de

    haber seleccionado a este personaje y no a otro rns popular es que en Babar se expresan,

    paradigmticamente, una serie de caractersticas ejemplares que difcilmente podran hallarse

    reunidas con tanta claridad en otra creacin de la literatura infantil: es un modelo casi prototipico.

    2 Vase, entre otros textos, L. Althusser,La revolucin terica de Marx, Mxico, Siglo XXI, 1967; L. Sebag,Marxismo

    y estructuralismo, Mxico, Siglo XXI, 1969, y los estudios de A. Mattelart publicados por el CEREN.

    3Babar surge en 1939 y alcanza su mayor difusin despus de la Segunda Guerra Mundial. Coincide ascon la tesis

    neocolonialista frente a las colonias africanas que se estn independizando Sin ser simplistas, podemos observar que

    los nios que leyeron Babar en Francia fueron los mismos que combatieron en Argelia; que aquellos que leyeron

    Babar en Inglaterra apoyan la poltica de laboristas y conservadores frente a Sudfrica y Rhodesia; en cuanto a los

    norteamericanos, sabemos muy bien dnde han estado y d6nde estn y estarn. Al traducirse al espaol en 1965 y serimportado por los pases hispanoamericanos, se aviene al proceso de dominio ideolgico de los hijos de la burguesa

    dependiente, que pasan a interpretar sus propios pases con los esquemas y concepciones del imperialismo. Esto

    coincide, por lo dems, con la poltica reformista de la Alianza para el Progreso.

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    De todas maneras, cuando venga al caso, se establecern paralelos con procedimientos similares

    utilizados en otras formas vigentes, en especial con el mundo de Walt Disney.

    Bsicamente, la historia de Babar es la de un paquidermo cualquiera que, debido a su educaci n y

    vnculo peculiares con el mundo de los hombres, se convirti en el rey de los elefantes, salvando y

    trasformando su pas. Despus, al tener familia, el autor y el lector atendern con preferencia a los

    hijitos de Babar. Babar nace como un elefante comln y corriente: crece y juega en una realidadidlica, entre los otros animalitos. Sin embargo, esta centracin adnica se va a alterar, pues un

    cazador malo mata a su mam y lo fuerza a escapar del bosque y dirigirse a la deslumbrante

    ciudad. As, el primer contacto con la civilizacin resulta negativo: se interviene para matar y

    destruir. Pero la ciudad paga a Babar lo que le quit. La figura femenina de la anciana seora

    sustituye a la madre; adopta al elefante. Lo primero que desea Babar es vestirse bien: ella le

    entrega todo el dinero necesario. En los primeros dibujos anda en cuatro patas: apenas pierde su

    desnudez y ve su imagen con ropas en un espejo, Babar toma conciencia de su piel y de esa segunda

    piel que es la vestimenta, comienza a mimetizarse con los hombres, a utilizar sus ademanes bpedos.

    Se alza sobre sus dos patas. Sobreviene en seguida un proceso educativo: Babar va a trasformarse --

    sin perder su apariencia de animalen un ser humano: usa servilleta, duerme, hace gimnasia, seb