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    1]

    ,,

    de la Seccin Antropolgica

    N.o 3

    EXPLORA ClONES ARQUEOLGICAS EN LA

    CIUDAD PREHISTRICA DE "LA PAYA" {Valle CRichaqu~Prov!ncia de Salta)

    CAMPAAS DE 1906 Y 1907 POR j

    JUAN B. AMBROSETTI Director del Museo Etnog-rticu

    JJe la HEYISTA DE LA UX!I'EHS!JJAD llE ili'!il'O$ A!HES. 1907, tomo J"III

    BUENOS AIRES Imp. !le M. DIEDMA HIJO, Bolivar 535

    1907

  • j a

    1

    ~-- -

    EXPLORACIONES ARQUEOLGICAS EN L.-\ CIUD.\_D PREHISTH.ICA DE

  • . - -6-

    recoger lo::; objetos sobre el terreno y colocados su yuelta en un ,\fuseo catalogados sistemticamente; pasado algu-nos aos todo ese trabajo queda perdido, las piezas pueden deteriorarse, los apuntes extra\iarse, los objetos tnezclarse por lo menos perder sus correspondientes indicaciones por 111cjor a~eg-uraclas que estn y entonces, un material Yalioso recogido con todo afan y esmero, que podra lw-ber senido para efectuar estu(lios interesantsimos, se con\ierte en un hacinamiento de objetos intiles en su mlyor parte, que e5torball, }. r.:n el mejor de los casos slo pueden ocasionar confusiones deplorables.

    Como lo he expresado, creo que rlehe hacerse un sacn-ficiu de tiempo y expedicin hecha (1ebe seg-uir la corres-poudiente publicacin, siempre que no se trate conw en el ca:;o presente, de haberse resenaclo el manuscrito refe-rente uua de ellas, para cu!llpletarlo con los rcsuJttdos de una seg-unda efectuada en el mismo lug-ar.

    Comprendo que la t~1rea e,

  • las ruinas se: resistan la faena de exca\acin de se-pulcros, que ellos suponen, y muchas yeces con razn, sean de sns antepasados.

    Temen la Cl)lc:r;: de sto::J que se manifiesta segn ellos, por gra\,es enfenneclades y an por la muerte de los pro-fanadores por fenmeno:> meteorolgicos de sequas y he-ladas que afectan y destruyen sus cosechas.

    Frc;. 2 PEo;.;-Jo;s .\L:\IORZ,\NDO

    Es de de.':iespc:rar contra la obstinacin de las g-entes, pc:ro tambin es menester tener mucho cuidado en la r-plica fin ele pocler con\'Cllccrlos, tocndoles el amor pro-pio, halngndoles con lmena paga y regalos suplementa-rios ele COGl 1 alculwl, cigarro.c;, pan y mil otros pequeos obsequios para qne la a\"anC1

  • lO y peqneflos \'lCtos efecten su tarea con entusiasmo y se preocupen ele que la cosecha sea fructfera.

    De otro modo no sera posible conseguir tanto, porquc tres personas cuatro difcilmente podran atender unos cu~n-enLt hombres clidcli(1os en g-rupo:; ele dos, Gl\anclo en yc1nte puntos distintos y separados entre s, en los que con mala yoluutacl romperan los objetos graneles clejarbn perder los pequcos que podran ocultar entre

    FH;. ,1 Onw GHTI'O IJE l'Eo;.;Es ( F,t,,,q,-a{iu ,,, S diO!' ,..,a{nul /)e/!C!i,-d

  • 12 -~

    FIE L.\ TL\!JL\ ::-\" ~l. (L:\:\"11)

    Casi todos Jos objetos son femeninos y entre_ ellos ab_undan los torteros fusaiolos de madera. Nros. 1117 1,12:) .. U~a tableta ~e ofrendas N, JlOfi. Un escarificador Nu. 11,07. UnEl flgnnta de madeJa No 112G. Un alfiler de hueso N. 1127. \,anao; hrn~uetas d: madera pa~a atar los paquetes ftnebres Nros. 1108 '- 1114: Varios otros tiles de tejer y quiz de a-ricultura como los cuclllllones Y ls pala que se Ven debajo 1 3 tam. na t. 1

    Gracia"' Ja pro!ia en Salta.

    Los datos que T-I olmherg- me slllllinistr me pn .. :>Ieron snhrc b pist:1, y dirig-ilndoml' luegu al seor Delgn.do, ~ quien saba poseedor de otra colcccicn importante de olJ-jetos ele La Paya, entr en tratos con l para org-aJl\-zar la E:-.:pulici(n de r9o6, con la entera segnriclacl de que se trata]); Jl(J }'Otn1 dato lllll}' import~mtc y qnc 11(1 llll' dejr ~a ln..::ar

    , 1) 'FI 5'cw!cro de la Para" ltirnnnwnh: 'de"'-ctif1iertu en In:-: \ 1

  • dnrlas, fu la nuticia que trae el dnctor I-I. Ten-kate en su :..;iunprc in tcrcs:lll te I nf( n-me ( 1) sobre su corta estada en la Pa:a, l'll la que cl cuenta ele c1uc al1 alnmdan 1as pncas ,. lla111a ;\ (~se lngar anti.~no pneh1o, habiendo ex-trado de una S(:']Htltnra situada en su punto m/ts ele\ac1o una ,:~Tan nrna que contena nn esqueleto c1e un nin nnn mal cmJse.:r\ado \ ackn1s un :uro y dos pucos pin-tados. El snclo de La Paya ag-regaba, cst sembraclo en-

    Frc. (1 R[T'\.\S rn:L .\::\"TH;n) I:llrFruo Ll..\:\1.\llO L\ C.\S.\ Jf.uJ.Z.\!J.\ lll..'\"i'JHJ llEL CL .\1. SI: llli'"\) EL IL\LL.\ZCO

    l>EL :'11.\Tl:RI.\L l'l'llUC.\llO E::\ J:L 'SElTLCl

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    tre las pircas1 de tejas y piedras trabajadas; tambien men-ciona pnr referencias de un incliYidno) la existencia de rocas grabadas petroglyfos.

    El seor Delgaclo1

    gracias nuestra ,,ieja amistad desde aquella poca1 nos prest un inmenso serdcio1 pues ade-ms de ocnparse en hallarnos nieros1 nos hosped en su casa de Cachi 1 puso en juego todas sus influencias para que los \'ecinos de La Paya nos sirvieran; nos consigui peones1 nos proporcion todo lo que necesitamos) y nos allan completamente el camino fin de que no nlalo-grramos por dificultades de orden material y an Jnmal, nuestro "iaje.

    Generalmente cuanclo se remuneran algunos serdcios hay costumbre de no ao-r;-decer los otros que se reciben

    - b

    y no se pagan 1 no deseo cometer esa injusticia y me es grato consignar J.C]_H al frente de est>:: trabajo nuestro profunrlo agradecimiento por torio lo qnc lw. hecho en lrts dos expediciones y por las atenciones que recihn10S par-ticulannellte de l y de su dio-na bmilia.

    Debo agradecer ~amhin la '"'conperaci6n decidida de nli buena compaera seora l\Iara Helena H. ele A1nbrosetti y de mi am-jgo Eduardo A. Ho1mherg (hijo) que han he-cho todos los dibujos que aqn se pnhlican.

    Y los seores Eduardo ,-\Jlhenwr y Agnstin N. l\Iatienzo quienes rleho las fotografas de los ohjetns .-\rqueolgicos trcdclos por la Expedicin y al seor Santiago Pozzi1 Jefe de los prep1rarlores del ;\lnseo ?\acional) las de las piezas que all se hallan _lepositadCts.

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    EL VIAJE A LA PAYA

    Para los que no estn al cabo de los \"IaJeS los valles Calchaqnes nos parece o1 t

    . . . ' ~ .. or uno, aunque brevemente, dar el 1t1nerano ctel que efectu la E~ ..1 '

    e xpeu1cton en sus dos c~t,npaas, viaje corriente para los pobladores ele esa re-gwn Y que se hace siguiendo el conocido camino Nacio-nal de los Valles por la Quebrada de EscoYpe r cuesta del Obispo. / ~

    El Ferrocarril NacoiJal C t 1 N en ra arte que llega la ciudad de Salta, tiene un ramal que se interna rumbo Sud en el valle cte Lerma.

    La cuarta Estacin saliendo ele Salt,l z ' es ... unna situa-da poco distante del antiguo pueblo del Carril.

    Frente ZuYira siguicnclo casi rectamente al Oeste se llega Chicoana pob1rtcin cabeza de un departamento Y un poco al Norte de ella siguiendo aguas arriba el ro c~e ese n:ismo nombre se penetra e-n una gran quebrada que le da sahda, llam

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    Pasado Pulares el cami11o se in terna en la Quebrada que es ancha, imponente, con "'-istas bellsimas y espln-didas cada paso. Ella invita como camino natural seguirla.

    El rumbo dominante es de Oeste Este y su longitud est calculada por los viajeros entre diez y doce leguas, por las vueltas q ne d el camino causa de los espolones de los cerros que ha:y que contornear y las imnumeraLles veces que forzosantente tiene que vadearse el ro que corre por ella, q ne es, como dije, el misn1o de Chicoana.

    Con1o sucede con todas las quebradas su plan va as-cendiendo al principio paulatinatnente y luego v acen-t\lanclo la pendiente cada vez nts l1asta llegar al pi de la famosa cuesta del Obispo.

    La buca ele la Quebrada se calcula que est n69 me-tros sobre el nh-el deltnar y gracias al abrigo de los cerros, en sus primeros quince kiltnetros, presenta una vegeta-cin lujuriosa ) exhuberante y que corresponde la zona fiLo geogrfica llantada del Parque>>; descollando entre otros rboles, magnficos laureles que fonnan nwntes be-llsimos, de los que se cruzan algunos bajo el dosel de sus altas ran1as que proporcionan una 50111bra deliciosa en plena cancula de enero.

    Los cerros que bordean la quebrada en este punto se hallan tamLn cubiertos por la nlisma vejetacin }' son por esto ricos en n1aderas de construccin que han sido y son explotadas en parte.

    El ancho uel plan

  • - 20 1\'Is adelante aparece una quebradita llatuada ce Las

    Animas)> y luego se lletra al fan1os . J\I 1 1 - o ~ o a paso)), no-ar donde el ro ha cavado su cauce entre una meseta de ~rigen aluvial posible1nente glacial) quizs una antio-ua

    f b nwrena ron tal de un ventisquero que ocup toda la que-brada, Y un alto cerro de arenisca cmnpacta contra cuyo paredon se recuestan con fuerza las aguas produciendo un lento trabajo de erosin impidiendo el trnsito en la poca de las crecientes, lo que justifica el nombre que lleva> por tornarse peligroso.

    Pasado este punto la quebrada vuelve ensancharse para ir paulatinamente estrechndose despus

    1 pero la ~Te

    getacin camba1 los cerros empiezan desnudarse de vejetacin arhrea1 sustituyndose esta por cardones (Ce-reus) que cubren sus flancos) al principio muy ramlficados) para simplificarse cada vez ms,

    E~ ro \'a recibiendo cont1gentes de agna ya sea por ver~1entes arroyos que bajan de algunas quebradasi co-nocKlos son los puntos llamados _c\gna negra 1

  • , ..

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    De las piedras de molino parten: un canno directo la Poma, y ms adelante el otro que sigue Cachi, se bifurca hacia I\Iolinos r otros pueblos del Sud y en segm-da se separa otro directo Pa}ogasta.

    Aqu en algunos lugares abunda el pasto

  • aaaa

    Frn. 9 EL VALLE C-\LCH.-\.QF DESDE EL NEV.-\DO DE Ac.-I.Y H.-I.STA. ToLO:UBON (1)