Click here to load reader

Yo, mi región, mi cultura!

  • View
    146

  • Download
    0

Embed Size (px)

Text of Yo, mi región, mi cultura!

Ingrid Silva Arroyo Filsofa Ctedra de tica y Profesionalismo Universidad Tecnolgica de Bolvar

Ingrid Silva ArroyoFilsofaCtedra de tica y ProfesionalismoUniversidad Tecnolgica de Bolvar

Regin Caribe (Cartagena-Bolvar)

Lugares que acompaan a las brisas de la tarde cartagenera

Cpula de la Catedral de Santa Catalina de Alejandra

Plaza de la Trinidad- Getseman

Playa Blanca (Isla de Bar)

Atardecer, Playa Blanca

Baha de Cartagena

Ms all de la soada turstica Comer de las manos cartageneras implica comer con las propias manos, compartir mesones de tablas, la jarra de aguae panela y el sudor en la frente. La bandeja de pescao frito con arroz de coco, patacones y la ensal de lechuga, tomate y cebolla es el plato que todos disfrutamos como un regalo cultural. La mesa de frito que ha muchos en las tardes les embolata el hambre est atiborr de arepas de huevo, carimaolas, papas, empanadas, buuelo de frjol, la chicha de arroz, la de maz o el jugo corozo; se disfruta en la mesa de la esquina del parque Fernndez de Madrid.

Ahora, si quieres saborear ese frito de la casa: arepita dulce, arepita de queso y el patacn de cuatro filo con suero y queso costeo rayao, la cita es en la esquina de la plaza Trinidad en Getseman. Pregunte por el Santa. Pero, no es siempre necesario ir hasta el centro para probarlo; en cualquier barrio y en cualquier casa de un amigo estar la mam, la abuela, la ta que lo deleite con el sabor de esta clida tierra.Y para pasar la tarde un cafecito en cualquier plaza o parque, a ver la gente pasar, a escuchar a los viejos hablar y a esperar la noche amarilla que va desde el centro hasta la periferia. Bienvenido amigo a Cartagena.

Lo valioso de esta tierra son las manos de todos aquellos in-visibilizados por los destellos de una ensoada Heroica. Todas esas manos que se han valido de la pluralidad de su herencia y cultura para forjar la identidad que no acabamos de construir. De aquella periferia pobre y miserable que le recuerda a todos que la lucha no es por los lujos sino por la justicia y la igualdad social. Educacin.Ingrid Silva A.