Monod, Jaqued, El Azar Y La Necesidad.pdf

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JACQUES MONOD

EL AZAR Y LA NECESDAD(ENSAYO SOBRE LA FILOSOFIA NATURAL DE LA B I O L O G MODERNA) ~

EDICIONES ORBIS, S.A.

Timlo ori inal: Le hasurd et [a necesritt ( s .sur la Em pbiloIOpkenawrde de la bdogie modeme) (1970). Traducc16n: Francisco Ferrer Lerin, revisada por el prof. Antonio Conis Tejedor. Asesor cientifico de la colecci6n: Pedro Puigdomhech. Direcci6n de la colecci6n: Virgilio Onega

8 tditions du Seuil. 1970.@ Tus uets Editores, S.A.

@ por I 2 presente e d i d n , Ediciones Orbis, S.A. Apartado de Correos 35432, Barcelona

ISBN: 84-7634-234-9 D.L.: B. 41394-1986

Impreso y encuadernado por printer industria grifica sa c.n. 1 , cuatro caminos, s / n 1 08620 sant vicenc dels horts barcelona 1986 Printed in Spain

Todo lo que existe en el Universo es fmto del m a r y de la necesidad. DEMOCRITO En ese instante sutil en que el hombre vuelve sobre su vida, Sisifo, regresando a su roca, contempla esa sene de actos inconexos que devienen su destino, creado por PI, unido bajo la mirada de su memoria y en seguida sellado por su muerte. Asi, persuadido del origen completamente humano de todo lo que es humano. ciego que desea ver y que sabe que la noche no time fin, esta siempre en marcha La roca todavia rueda iAbandono a Sisifo a1 pie de la montarial Siempre toma a encontrar su fardo. Mas Sisifo ensena la 6delidad supenbr que niega 10s dioses y conmueve las mcas. El mismo jwga que todo esta bien. Ese universo, en adelante sin dueno, no le parece ni ested nifiitil. Cada grano de esa roca, cada destello mineral de esa montana, plena de noche, para el forma un mundo. La propia lucha hacia la cumbre basta para henchir el corazon de un hombre. Hay que imaginar a Sisifo dichoso. ALBERT CAMUS Le mvthe de Sisyphe

PREFACIO

La biologia ocupa, entre las ciencias, un lugar a la vez marginal y central. Marginal en cuanto que el mundo viviente no constituye m& que una parte infima y muy (cespecials del universo conocido, de suerte que el estudio de 10s seres vivos no parece poder lograr jamas la revelacibn de unas leyes generales, aplicables fuera de la biosfera. Pero si la ambicion ultima de la ciencia entera es fundamentalmente, como creo, dilucidar la relacion del hombre con el Universo, entonces es justo reconocer a la biologia un lugar central puesto que es, entre todas las disciplinas, la que intenta ir mas directamente a1 centro de 10s problemas que se deben haber resuelto antes de poder proponer el de la maturaleza humanap), en unos terminos que no sean metafisicos. Asi, la biologia es, para el hombre, la m L significativa de todas las ciencias; es la que ha contribuido ya, sin duda, mAs que ninguna otra, a la formation del pensamiento moderno, profundamente trastornado y definitivamente marcado en todos 10s t e rrenos: filodfico, religiose y politico, por el advenimiento de la teoria de la evolucion. Sin embargo, por segura que estuviese desde el fin del siglo xlx de su validez fenomenologica, la teoria de la evolucion, aunque dominando la biologia entera, permanecia como suspendida mientras no se elaborara una teoria fisica de la herencia. La esperanza de conseguirla rapidamente parecia casi quimerica hace treinta af~os pesar de 10s exitos de la genea tics clhica. Sin embargo, es esto lo que hoy aporta la teoria molecular del c6digo genetico. Interpret0 aqui la ((teoria del c& digo geneticow en un sentido amplio, para incluir no solamente las nociones relativas a la estructura quimica del material heredi-

tario y de la infonnacion de la que es portador, sino tambien 10s mecanismos moleculares de expresion, morfogenetica y fisiob gica de esta infonnacion. Definida asi, la teoria del c6digo genB tic0 constituye la base fundamental de la biologia. Lo que no significa, desde luego, que las estructuras y funciones complejas de 10s organismos puedan ser deducidas de la teoria, ni siquiera que sean siempre analizables directamente a escala molecular. (No se puede predecir ni resolver toda la quimica con la ayuda de la teoria cuantica, que sin duda constituye, no obstante, la base universal.) Pero si la teoria molecular del codigo no puede hoy (y sin duda no podra jamh) predecir y resolver toda la biosfera, constituye desde ahora una teoria general de 10s sistemas vivientes. N o habia nada parecido en el conocimiento cientifico anterior al advenimiento de la biologia molecular. El ((secret0 de la vida,) podia entonces parecer inaccesible en su mismo principio. Hoy esta en gran parte desvelado. Este considerable acontecimiento parece deberia intluir enormemente en el pensamiento contemporaneo desde el momento en que la significacion general y el alcance de la teoria fuesen comprendidos y apreciados mis alla del circulo de 10s especialistas puros. Espero que el presente ensayo contribuya a ello. Antes que las nociones mismas de la biologia modema, es su ((forma)> que he intentado destacar, lo asi como explicar sus relaciones logicas con otros terrenos del pensamiento. Resulta imprudente hoy en dia, por parte de un hombre de ciencia, emplear la palabra ccfilosofia~, aun siendo ccnaturaln en el titulo ( o incluso en el subtitulo) de una obra. Se tiene la seguridad de que sera acogida con desconfianza por 10s cientificos y, a lo mejor, con condescendencia por 10s filosofos. No tengo mis que una excusa, pero la creo legitima: el deber que se impone, boy mas que nunca, a 10s hombres de ciencia de considerar a su disciplina dentro del conjunto de la cultura modema, para en& quecerla no solo de conocimientos tecnicos importantes, sino tambien de las ideas salidas de su ciencia, que puedan considerarse humanamente significativos. La ingenuidad misma de una vision nueva (la de la ciencia siempre lo es) puede a veces iluminar con un nuevo dia antiguos problemas. Desde luego hay que evitar toda confusion entre las ideas sugeridm por la ciencia y la ciencia misma; pero hay que llevar hash sus limites las conclusiones que la ciencia autoriza, a fin de revelar su plena significacion. Ejercicio dificil. Yo no preten-

do haber realizado la empresa sin caer en errores. Digamos que la parte estrictamente biologics de este ensayo no es en absoluto original. No he hecho mas que resumir nociones wnsideradas como establecidas por la ciencia contemporhea. La importancia relativa atribuida a diferentes desarrollos, como la elecci6n de 10s ejemplos propuestos, reflejan, es cierto, tendencias personales. Incluso capitulos importantes de la biologia no son mencicnados. Repito otra vez que este ensayo no pretende exponer tcda la biologia sino que intenta extraer la quintaesencia de la teoria molecular del cbdigo. Indudablemente, soy responsable de las generalizaciones ideologicas que he creido poder deducir. Mas no creo equivocarme al decir que estas interpretaciones, mientras no salgan del terreno de la epistemologia, encontraran el asentimiento de la mayoria de 10s modernos biologos. Asumo la total responsabilidad de 10s desarrollos de orden Mico, si no politico, que no he querido eludir, por peligrosos que fuesen o por ingenuos o demasiado ambiciosos que puedan, a pesar mio, parecer: la modestia conviene a1 sabio, pero no a las ideas que posee y que debe defender. Y aqui tengo la seguridad, tranquilizadora, de hallarme en total acuerdo con ciertos biologos cow temporaneos cuya obra merece el mayor respeto. He de solicitas la indulgencia de 10s biologos, por ciertos planteamientos que les pareceran fastidiosos, y la de 10s no b i b logos por la aridez de exposicion de ciertas nociones etecnicasn inevitables. Los apkndices podran ayudar a algunos lectores a superar estas dificultades. Mas quema insistir sobre el hecho de que la lectura no es de ningun mod0 indispensable para quien no tiene que afrontar directamente las realidades quimicas de la biologia. Este ensayo se basa en una sene de conferencias (las ((Robbins Lecturesx) pronunciadas en febrero de 1969 en el Pomona College, en California. Agradezco a la direction de este instituto por haberme dado la posibilidad de desarrollar, ante un joven y ardiente ptiblico, ciertos temas que, desde largo tiempo, son para mi objeto de reflexion, mas no de ensefianza. Analogamente, he hecho de estos temas el motivo de un curso en el College de France durante el d o escolar 1969-1970. Es una hermosa y preciada institucion que autoriza a sus miembros a rebasar, a veces, 10s estrictos limites de la ensefianza que se le ha confiado. Gracias a Guillaume Bude y a Frangois I. Clos Saint-Jacque.~ A b d 1970

1Extraiios objetos

Lo natural y lo artificial La distincion entre objetos artificiales y objetos naturales nos parece inmediata y sin ambigiiedad. Un peiiasco, una montaiia, un rio o una nube son objetos naturales; un cuchillo, un pMuelo, un automovil son objetos artificiales, artefactos.' Cuando se analicen estos juicios, se veri, sin embargo, que no son inmediatos ni estrictamente objetivos. Sabemos que el cuchillo ha sido configurado por el hombre con vistas a una utilization, a una pe$ormance2 considerada con anterioridad. El objeto materializa la intention preexistente que lo ha creado y su forma se explica por la petjiormance que era esperada incluso antes de que se cumpliera. Nada de esto para el n o o el periasco que sabemos o pensamos han sido configurados por el libre juego de fuerzas fisicas a las que no sabriamos atribuir ninghn uproyecto)). Todo ello suponiendo que aceptamos el postulado base del metodo cientifiw:la Naturaleza es objetiva y nopmyectiva. Es, pues, por referencia a nuestra propia actividad, consciente y proyectiva, por ser nosotros mismos fabricantes de artefactos, que calibramos lo unaturala o lo aartif~cialnde un objeto cualquiera. iSeria entonces posible definir por criterios objetivos y generales las caracteristicas de 10s objetos artificiales, productos de una actividad proyectiva consciente, por oposicion a 10sI . En sentido propio, productos del ark