Lenin - El Imperialismo[Fase Superior Del Capitalismo]

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Text of Lenin - El Imperialismo[Fase Superior Del Capitalismo]

  • V. I. LENIN EL IMPERIALISMO, FASESUPERIOR DEL CAPITALISMO (ENSAYOPOPULAR) EDICIONES EN LENGUAS EXTRANJERAS PEKIN 1975 Primera edicin 1966 (4aimesin)

    Preparado por la Internet a David J. Romagnolo, djr@marx2mao.org (Junio de 1998)

    NOTA DEL EDITORSe ha tomado como base de la presente edicin de El imperialismo, fase superior del capitalismo eltexto de la edicin espaola de las Obras Escogidas de Lenin, en dos tomos, publicadas por Edicionesen Lenguas Extranjeras, de Mosc, en 1948. Este folleto ha sido editado despus de haber sidoconfrontado con la versin china, publicada por la Editorial del Pueblo, Pekn, en septiembre de 1964, yconsultado el original ruso de las Obras Completas de Lenin, t. XXII.Las notas incluidas al final del folleto han sido redactadas y traducidas segn las de la edicin china,publicada por la Editorial del Pueblo, Pekn.

    C O N T E N T SPROLOGO 1PROLOGO A LAS EDICIONES FRANCESA Y ALEMANA 3

    I. II. III. IV. V. 3 4 6 7 8I. LA CONCENTRACION DE LA PRODUCCION Y LOS MONOPOLIOS

    12II. LOS BANCOS Y SU NUEVO PAPEL 33III. EL CAPITAL FINANCIERO Y LA OLIGARQUIA FINANCIERA

    56IV. LA EXPORTACION DE CAPITAL 76V. EL REPARTO DEL MUNDO ENTRE LAS ASOCIACIONES DECAPITALISTAS 83VI. EL REPARTO DEL MUNDO ENTRE LAS GRANDES POTENCIAS

    95VII. EL IMPERIALISMO, COMO FASE PARTICULAR DEL CAPITALISMO

    111VIII. EL PARASITISMO Y LA DESCOMPOSICION DEL CAPITALISMO

    126IX. LA CRITICA DEL IMPERIALISMO 140X. EL LUGAR HISTORICO DEL IMPERIALISMO 158NOTAS 167

    pg. 1

  • EL IMPERIALISMO, FASE SUPERIORDEL CAPlTALISMO[1]

    (Ensayo popular )

    PROLOGOEl folleto que ofrezco a la atencin del lector fue escrito en Zurich durante la primaverade 1916. En las condiciones en que me vea obligado a trabajar tuve que tropezar,naturalmente, con una cierta insuficiencia de materiales franceses e ingleses y con unagran caresta de materiales rusos. Sin embargo, la obra inglesa ms importante sobre elimperialismo, el libro de J. A. Hobson, ha sido utilizada con la atencin que, a mi juicio,merece.El folleto est escrito teniendo en cuenta la censura zarista. Por esto, no slo me viprecisado a limitarme estrictamente a un anlisis exclusivamente terico -- sobre todoeconmico --, sino tambin a formular las indispensables y poco numerosasobservaciones de carcter poltico con una extraordinaria prudencia, por medio dealusiones, del lenguaje a lo Esopo, maldito lenguaje al cual el zarismo obligaba a recurrira todos los revolucionarios cuando tomaban la pluma para escribir algo con destino a laliteratura "legal".Produce pena releer ahora, en los das de libertad, los pasajes del folletodesnaturalizados, comprimidos, contenidospg. 2en un anillo de hierro por la preocupacin de la censura zarista. Para decir que elimperialismo es el preludio de la revolucin socialista, que el socialchovinismo(socialismo de palabra, chovinismo de hecho) es una traicin completa al socialismo, elpaso completo al lado de la burguesa, que esa escisin del movimiento obrero estrelacionada con las condiciones objetivas del imperialismo, etc., me vi obligado a hablaren un lenguaje servil, y por esto no tengo ms remedio que remitir a los lectores que seinteresen por el problema a la coleccin de mis artculos de 1914-1917, publicados en elextranjero, que sern reeditados en breve. Vale la pena, particularmente, sealar unpasaje de las pginas 119-120[2]: para hacer comprender al lector, en forma adaptada a lacensura, el modo indecoroso de cmo mienten los capitalistas y los socialchovinistas quese han pasado al lado de aqullos (y contra los cuales lucha con tanta inconsecuenciaKautsky), en lo que se refiere a la cuestin de las anexiones, el descaro con queencubren las anexiones de sus capitalistas, me vi precisado a tomar el ejemplo. . . delJapn! El lector atento sustituir fcilmente el Japn por Rusia, y Corea, por Finlandia,Polonia, Curlandia, Ucrania, Jiva, Bujar, Estlandia y otros territorios del imperio zaristano poblados por grandes rusos.Quiero abrigar la esperanza de que mi folleto ayudar a orientar en la cuestineconmica fundamental, sin cuyo estudio es imposible comprender nada en laapreciacin de la guerra y de la poltica actuales, a saber: la cuestin de la esenciaeconmica del imperialismo.

    EL AUTORPetrogrado, 26 de abril de 1917

    pg. 3

  • PROLOGO A LAS EDICIONES FRANCESAY ALEMANA[3]

    IEste libro, como ha quedado dicho en el prlogo de la edicin rusa, fue escrito en 1916,teniendo en cuenta la censura zarista. Actualmente, no tengo la posibilidad de rehacertodo el texto; por otra parte, sera intil, ya que el fin principal del libro, hoy como ayer,consiste en ofrecer, con ayuda de los datos generales irrefutables de la estadsticaburguesa y de las declaraciones de los sabios burgueses de todos los pases, un cuadrode conjunto de la economa mundial capitalista en sus relaciones internacionales, acomienzos del siglo XX, en vsperas de la primera guerra mundial imperialista.Hasta cierto grado ser incluso til a muchos comunistas de los pases capitalistasavanzados persuadirse por el ejemplo de este libro, legal, desde et punto de vista de lacensura zarista, de que es posible -- y necesario -- aprovechar hasta esos pequeosresquicios de legalidad que todava les quedan a stos, por ejemplo, en la Amrica actualo en Francia,pg. 4despus de los recientes encarcelamientos de casi todos los comunistas, para demostrartodo el embuste de las concepciones y de las esperanzas socialpacifistas en cuanto a la"democracia mundial".Intentar dar en este prlogo los complementos ms indispensables a este librocensurado.

    IIEn esta obra hemos probado que la guerra de 1914-1918 ha sido, de ambos ladosbeligerantes, una guerra imperialista (esto es, una guerra de conquista, de bandidaje y derobo), una guerra por el reparto del mundo, por la particin y el nuevo reparto de lascolonias, de las "esferas de influencia" del capital financiero, etc.Pues la prueba del verdadero carcter social o, mejor dicho, del verdadero carcter declase de una guerra no se encontrar, claro est, en la historia diplomtica de la misma,sino en el anlisis de la situacin objetiva de las clases dirigentes en todas las potenciasbeligerantes. Para reflejar esa situacin objetiva, no hay que tomar ejemplos y datosaislados (dada la infinita complejidad de los fenmenos de la vida social, se puedesiempre encontrar un nmero cualquiera de ejemplos o datos aislados, susceptibles deconfirmar cualquier tesis), sino indefectiblemente el conjunto de los datos sobre losfundamentos de la vida econmica de todas las potencias beligerantes y del mundoentero.Me he apoyado precisamente en estos datos generales irrefutables al describir el repartodel mundo en 1876 y en 1914 ( VI) y el reparto de los ferrocarriles en todo el globo en1890 y en 1913 ( VII). Los ferrocarriles constituyen el

    pg. 5

  • balance de las principales ramas de la industria capitalista, de la industria del carbn y delhierro; el balance y el ndice ms notable del desarrollo del comercio mundial y de lacivilizacin democrticoburguesa. En los captulos precedentes de este libro, exponemosla conexin entre los ferrocarriles y la gran produccin, los monopolios, los sindicatospatronales, los cartels, los trusts, los bancos y la oligarqua financiera. La distribucin dela red ferroviaria, la desigualdad de esa distribucin y de su desarrollo, constituyen elbalance del capitalismo moderno, monopolista, en la escala mundial. Y este balancedemuestra la absoluta inevitabilidad de las guerras imperialistas sobre esta baseeconmica, en tanto que subsista la propiedad privada de los medios de produccin.La construccin de ferrocarriles es en apariencia una empresa simple, natural,democrtica, cultural, civilizadora: se presenta como tal ante los ojos de los profesoresburgueses, pagados para embellecer la esclavitud capitalista, y ante los ojos de losfilisteos pequeoburgueses. En realidad, los mltiples lazos capitalistas, por medio de loscuales esas empresas se hallan ligadas a la propiedad privada sobre los medios deproduccin en general, han transformado esa construccin en un medio para oprimir amil millones de seres (en las colonias y en las semicolonias), es decir, a ms de la mitadde la poblacin de la tierra en los pases dependientes y a los esclavos asalariados delcapital en los pases "civilizados".La propiedad privada fundada en el trabajo del pequeo patrono, la libre concurrencia, lademocracia, todas esas consignas por medio de las cuales los capitalistas y su prensaengaan a los obreros y a los campesinos, pertenecen a un pasado lejano. El capitalismose ha transformado en unpg. 6sistema universal de opresin colonial y de estrangulacion financiera de la inmensamayora de la poblacin del planeta por un puado de pases "avanzados". Este "botn"se reparte entre dos o tres potencias rapaces de podero mundial, armadas hasta losdientes (Estados Unidos, Inglaterra, Japn), que, por el reparto de su botn, arrastran asu guerra a todo el mundo.

    IIILa paz de Brest-Litovsk, dictada por la monrquica Alemania, y la paz an ms brutal einfame de Versalles, impuesta por las repblicas "democrticas" de Amrica y de Franciay por la "libre" Inglaterra, han prestado un servicio extremadamente til a la humanidad,al desenmascarar al mismo tiempo a los cooles de la pluma a sueldo del imperialismo y alos pequeos burgueses reaccionarios -- aunque se llamen pacifistas y socialistas --, quecelebraban el "wilsonismo" y trataban de hacer ver que la paz y las reformas son posiblesbajo el imperialismo.Decenas de millones de cadveres y de mutilados, vctimas de la guerra -- esa guerra quese hizo para resolver la cuestin de si el grupo ingls o alemn de bandoleros financierosrecibira una mayor parte del botn --, y encima, estos dos "tratados de paz" hacen abrir,con una rapidez desconocida hasta ahora, los ojos de millones y decenas de millones dehombres atemorizados, aplastados, embaucados y engaados por la burguesa. Sobre laruina mun