El manzano para reflexionar

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    04-Aug-2016

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EL MANZANO PARA REFLEXIONAR

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  • EL MANZANO Hace mucho tiempo exista un enorme manzano. Un pequeo nio

    lo amaba mucho y todos los das jugaba alrededor de l. Trepaba al

    rbol hasta el tope, coma sus manzanas y tomaba una siesta bajo

    su sombra.

    l amaba al rbol y el rbol amaba al nio. Pas el tiempo y el

    pequeo nio creci y el nunca ms volvi a jugar alrededor del

    enorme rbol. Un da el muchacho regres al rbol y escuch que el

    rbol le dijo triste: "Vienes a jugar conmigo?". Pero el muchacho

    contest: "Ya no soy el nio de antes que jugaba alrededor de

    enormes rboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito

    dinero para comprarlos".

    "Lo siento, dijo el rbol, pero no tengo dinero... Te sugiero que

    tomes todas mis manzanas y las vendas. De esta manera t

    obtendrs el dinero para tus juguetes". El muchacho se sinti muy

    feliz. Tom todas las manzanas y obtuvo el dinero y el rbol volvi a

    ser feliz. Pero el muchacho nunca volvi despus de obtener el

    dinero y el rbol volvi a estar triste.

  • Tiempo despus, el muchacho regres y el rbol se puso feliz y le

    pregunt: "Vienes a jugar conmigo?". Dijo l: "No tengo tiempo

    para jugar. Debo de trabajar para mi familia. Necesito una casa

    para compartir con mi esposa e hijos. Puedes ayudarme?"... " Lo

    siento, pero no tengo una casa, pero... tu puedes cortar mis ramas y

    construir tu casa". El joven cort todas las ramas del rbol y esto

    hizo feliz nuevamente al rbol, pero el joven nunca ms volvi

    desde esa vez y el rbol volvi a estar triste y solitario.

    Cierto da de un clido verano, el hombre regres y el rbol estaba

    encantado. "Vienes a jugar conmigo?, le pregunt el rbol. El

    hombre contest: "Estoy triste y volvindome viejo. Quiero un bote

    para navegar y descansar. Puedes darme uno?". El rbol contest:

    "Usa mi tronco para que puedas construir uno y as puedas navegar

    y ser feliz". El hombre cort el tronco y construy su bote. Luego se

    fue a navegar por un largo tiempo.

    Finalmente regres despus de muchos aos y el rbol le dijo: "Lo

    siento mucho, pero ya no tenga nada que darte ni siquiera

    manzanas". El hombre replic "No tengo dientes para morder, ni

    fuerza para escalar... Por ahora ya estoy viejo". Entonces el rbol

    emocionado le dijo: "Realmente no puedo darte nada... la nica cosa

    que me queda son mis races muertas". Y el hombre contest: "Yo no

    necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar. Estoy tan

    cansado despus de tantos aos".

    "Bueno, las viejas races de un rbol, son el mejor lugar para

    recostarse y descansar. Ven sintate conmigo y descansa". El

    hombre se sent junto al rbol y ste, feliz y contento, sonri con

    lgrimas.

    (Moraleja: Esta puede ser la historia de cada uno de nosotros. El

    rbol son nuestros padres. Cuando somos nios, los amamos y

    jugamos con pap y mam... Cuando crecemos los dejamos, slo

    regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en

    problemas. No importa lo que sea, ellos siempre estn all para

    darnos todo lo que puedan y hacernos felices. T puedes pensar que

    el muchacho es cruel contra el rbol, pero es as como muchos de

    nosotros tratamos a nuestros padres.)

  • Autor desconocido