Cómo se escribió el Martín Fierro-Élida Lois

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    19-Jul-2015

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<ul><li><p>5/16/2018 C mo se escribi el Mart n Fierro- lida Lois</p><p> 1/33</p><p>HISTORIA CRiTICA DE LAL ITERATURAARGENT INAdirector de la obra:NOtjITRIK</p><p>VOLUMEN 2</p><p>La lucha de los lenguajesdirector del uohcmcn</p><p>JULIO SCHVARTZMAN</p></li><li><p>5/16/2018 C mo se escribi el Mart n Fierro- lida Lois</p><p> 2/33</p><p>C6MO SEESCRIBI6 EL MARTiN FIERROpor Elida Lois</p><p>EI proyecto mental que ha precedido un proceso de escritura rcsultartisiempre inaccesible para el investigador, pero es indudable que el len-guaje del Martin Pierre y su materia poetics debieron ir tornando for-ma largamentc en un cspacio de intcraccion entre vida, polfrica y lite-ratura.</p><p>En 1846, po eo antes de cumplir 12 aiios,Jose Hernandez sufre unaafeccion al pecho y su padre decide llevarlo consigo al campo par con-sejo medico. Aunquc llevada por una clara tentaci6n rnitificad ora, suhermano Rafael describe asi u n periodo de profunda asimilacion de lacultura rural:</p><p>Alla, en "Camarones" y en "Laguna de los Padres" se hizo gau-cho, aprendi6 a jinctear, tonto parte en varios entreveros, recha-zando malones de los indios Pampas, asisrio a las volteadas ypresencio aquellos grandes trabajos que su padre ejecutaba, y cleque hoy no se tiene idea. Esta es 1abase de los profundos cono-cimientos de la vida gaucha y su arnor 3 1 paisano, que despleg6en rodos sus actos. Ved ahf, por ambas lineas, el genesis patri6-rico y gauchesco fundido en Martin Fierro.'Despucs de la rcvolucion portefi a del 11 cle septiembre de 1852, que</p><p>aglutino contra Urquiza -reeiente vencedor de Cascros- a anrirro-sisras y rosisras, Buenos Aires se separa de la Confederacion Argenti-na. Los Iederales genuinos estrin en desacuerdo con la segregacion y el</p><p>1 Rafael Hernandez, "jose Hernandez", cn Peb uajo ; nomenclatura de las calles.Breve noticia sobre los poetas que en elias 5 1 ? conmemoran, Buenos Aires, Imprenta J .A.Berra, 1896.</p><p>193</p></li><li><p>5/16/2018 C mo se escribi el Mart n Fierro- lida Lois</p><p> 3/33</p><p>coronel Hilario _Lagos pone sitio a Buenos Aires. A cornienzos de 1853,el joven J o s e Hernandez abanriona los campos del Sur y empieza a to-mar parte en las luchas nacionales siguicndo a un caudillo regional (tic-ne dieciocho afios y su tio, el coronel Juan Jose Hernandez, acaba demorir en Caseros pelcando en cl banda rosista). Sc incorpora a la co~lurnna de Pedro Rosas y Belgrano, intcrvicne en el cornb ate de San Grc~gorio contra las Iuerz as de Lagos y 5U prirncra expcrjencta politico-mi-litar cs una dcrrora categories. Se ha iniciado as}:</p><p>[Una] tipica existencia del siglo X IX , en la cuallo rn.is caractcris-tico consistc en que 1 0 individual, 1 0 personal, no sc scpara de 1 0colcctivo, se [undc can 1 0 colccrivo a tal extremo que una bio-grafIa sc convierte en liistoria del pars 0, por 10 men as, [a inte-gra Jl1uy clocueniemcnrc [ ... ]2</p><p>Genesis exterria de EJ gaucho Martin FierroEn su numcro del 12 de agosto de 1854, la Reuisia del Plata de Bue-</p><p>nos Aires publica un documento en el que resuena ya 1a voz social quehabra de cscuch.usc en El gaucho Martin Fierro dicciocho afios des-pues (una vQZ que rcprescllta claramente una "alianza de clascs "): 1aMemoria dcscriptiua de /05 ejectos de la dictadura sobre el [ornolcro yel pcqnciio hecendado de ia Provincia de Buenos Aires.) Sus autorcs seidentifican como "pobrcs pastores y labradorcs de esta provincia" ydcclaran que se sienten</p><p>los sicrvos del Rio de 1a Plata [.,,], sicrvos de Una raza parricu-lar, bien inferior a los csclavos del Brasil, a los colonos de la Ru~sia. Mientras bros no conocen mas que a u n arne, nosotros te-nCI11(iS cien tox; rnientras gozan el priviJegio de qucdarse en sucas a, de cuidar de su familia, nosotros esramos cad a dfa arran-cados de nuesrros hogares, 0 cazados en los campos como sc ca~zan aves truces; y cuando cairnos en las bolas de algun tcnicnrcalcalde, es para que haga de nosotros 10 que se quiere, guardia,blandenguc, domcstico, veterano.</p><p>2 Noe Jilrik,Josi Hcrmind ez, Buenos Aires, Centro Editor dc America Lati-na, 1971</p><p>J IIa sido incluida pOl' Tulio Halperin Dcughi en su reeJicion de Proyecto y CO)15-trl.{eaon de 1I1/{t nacion. Argentina 18461880, Buenos Aires, Ariel, 1995.</p></li><li><p>5/16/2018 C mo se escribi el Mart n Fierro- lida Lois</p><p> 4/33</p><p>En e 1 mundo rural, entre la cima de la piramide econornica y social-que Dcupan los hacendados- y I. masa de gauchos desposcidos gueconstituyen la base, estaban estos labradores y pastores gue tuvieronun Jugal' central en las tramas poeticas de la prirnitiva gauchcsca. A csta clasc social pertcnccera c] protagonista del poema de Hernandez, quesabe rnanejar los iiriles de labranza ("Se dirigir la mansera", II, 139) )'tuvo en mejorcs epocas un campo arrendado y hacienda:</p><p>Despues me cont6 un vcciuoQue el campo se 10 pidieron ..La hacienda se la vcndicronEn pago de arrendamientos,Y que se yo cuantos cuentos,Pero todo 10 fundicron." (1,1033-1038)</p><p>Despues de haberse rctirado de la milicia en 1854, Hernandez notarde en hacer un viraje politico: adhiri6 a] Partido Federal Reforn1ista, q lie sostenia la neccsidad de incorporar a Buenos Aires a la Conic.dcracion. La carta del 27 de junio de 1857, en [a que Sarmiento cuenracrudamcntc a Domingo de Oro como f ueron dcrrotados los rcformis-tas en comicio.c.fraudulcnros, pareee coritcner un esquema de E I g, .Uf -cho Martin Fierro:</p><p>[... ]Ia audacia y cl terror, emplcados habilmenre, han dado cs-te resultado admirable c inesperado [ ... J . Los gauchos que sc rc-sistieron a votar por los candidates del gobierno fueron en car-celados, puestos en el cepo, enviados al ejcrciro para quesirvieran en las frontcrns con los indios y much as de ellos pcr-dieron el rancho, sus cscasos bicncs y hasta su tnujer_5A partir de entonces, comienz a el exocio de los reformist as a Parana ,</p><p>entre ellos Hernandez, que en 1860 emerge como redactor de El Nacio-nat Argentino, organo oficioso de la Conlcdcracion. Despucs de haber-se desempefiado en I. rcdaccion de El Argentino (domIe se publico en18631a seric de articulo, que despues Iormarian parte del follcto Rasgos</p><p>~Sc etta c I tcxto que estableci para la edicion crftico-gcnetica publicada en cl volumen 5 1 de la Colcccion Archives (jose l-l crn.indcz , Martin Ficrro.t:.lida Lois y AllgelNuficz. coordinadorcs. Paris-Madrid, Colcccicn Archives, 2001). Los numeros roma-nos I y II identifican El gtlHcho Martin Fierro y La vnclta de kIM/In Fierro, rcspccti-vameute, )' van scguidos de h. numeracion de los versos tr ansc np t os.</p><p>5 Citado por Horncio Zorraquin Bccu , Tiempo )' uid.a de 1051.:Herndnder:1834-1886, Buenos Aires, Emcee, 1972.</p><p>19)</p></li><li><p>5/16/2018 C mo se escribi el Mart n Fierro- lida Lois</p><p> 5/33</p><p>biag1'dficos del general D. Angel V Penaloza), de [I [co de Corrientes yLa Capital de Rosario, y despues de haber ocupado cargos de segundalinea como Iuncionario, regres6 a Buenos Aires en noviemb re de 1868.</p><p>EI6 de agosto de 1869 apareee El Rio de la Plata --diario que fun-da y dirige Herusnriez-c-, en cuyas paginas se propone un program a po-litico: autonomia de las localidades, municipalidades elccrivas, aboli-cion del contingente de fronteras (formaci6n de napas de lineaorganizadas pOl' medio del" eriganche"), elegibilidad popular de jueeesde paz, comandantes militares y consejeros escoiares. Pero cuando enabril de 1870 estalla la revoluei6n de Ricardo L6pez Jordin, Hernan-dez cierra su diario y en noviernbre se une a las luerzas del caudillo entre-rriano. En 1871, despues de tomar parte en la batatla de Naembe -don-de los jordanistas son vencidos-, se exilia en Sant'Ana do Livramento(Rio Grande do SuI):</p><p>Hernandez pasea su corpuleneia. Toea fa guitarra, improvisaverso s) can t.a , exb ibc su grac ia crio lla en contrapicnto con JuanPiran, tam bien dicharachero, ducho en agachadas y picardias.Juega un truco diabl6n y sentencioso y sus conversadas flares-rima, imaginaci6n y asonancia-s- se ternan proverbiales. [ ... Jdona Belmira, aun octogenaria 1 0 sigue recordando, sicmpre im-presion ada porgue es "el hombre mas grucso que tengo cono-cido", y porque -agrega en el portugues de sus moccdades-&gt;"era. porta e recitaua. versos de sua lain a" ,6Irrteresan estes testimonios de practicas de cornposicion poerica en</p><p>dialog os cara a cara, situacion que constituye una de las marcas de lapocsia folcl6rica, ya que se advcrrir.i claramentc en el Martin Fierro 1 apresencia de una matriz retorica que desencadcna una opera tori a com-p</p></li><li><p>5/16/2018 C mo se escribi el Mart n Fierro- lida Lois</p><p> 6/33</p><p>Sui, y hasta se ha atribuido origen brasilcfio a I. sextina hernandiana(general mente de rima abbccb), estrofa de la que no se conoccn antece-dentes en la poesfa folclorica argentina; pero ninguna de las dos liipo-rcsis ha podiclo confirmarse.'</p><p>Recienrernente, Ria Lemaire ha esbozado una nueva hip6tesis sa-bre el origen de esa sextina.f Sosticne gue la estrofa habrla naeido liga-da a la improvisacion cantada y que la reiteracion del verso inicial im-puesta por esc discurrir en acto la convicrre, de heeha, en una septillade rima aabbccb:</p><p>[Aqui me pongo a cantar. .. JAqui me pongo a can tarAI compas de la viguela,Que el hombre que 1 0 desvelaUna pen a estrordinariaComo la ave solitariaCan el cantar se consucla. (I, 1-6)</p><p>Este tipo de septilla tiene, sf, una larga tradicion en la poesia oraliberica." El esquema can rimas reiteradas es tipico de composicionesoralcs nacidas del canto improvisado; [a repericion del primer verso alcomienzo de cada estrofa permite al pocta romarse un tiempo para prc-meditar la continuacion de un canto gue sc adapta al ritmo fijo de unamelodia monocorde, en tantO que la rima abrazada del final corona laestrofa con una medica proeza verbal que, en el case de Hernandez" ru-brica la unidad conceptual de un discurso senrencioso. En Sll mayo ria,cstas secucncias ritmicas exhiben tarnbien una cstructura apropiada pa-ra la irnprovisacion: pares de versos integrados en una estructura tr i-mernbrc (anuncio de un terna, transici6n -gue pucde ser tanto un com-plemenro.como una reiteraci6n ternatica, una variaci6n expresiva, uncomcntario 0, lisa y llanarnente, un ripio-&gt; y conclusion en forma descntencia -si no es un refran 0 un dicho popular, tiene sus caracteris-ticas discursivas-). Pero el Martin Fierro que conocemos ha sido cs-</p><p>7 Vcr Ligia Chiappini:"Martfn F i e 1 7 ' O e a cultura gaiicha do Brasil", en la edicioncitada en la nota 4. La aurora no halla pruebas fchacientcs para confirmar que [a scxti-na hcrnandiana prcceda del foldore gaucho.</p><p>S Ria Lemaire, Voces vagabundas y textos testigos: aproximaciones a culturas entransicion, Buenos Aires, Coli hue, en prensa..</p><p>9 De tcdas maneras, las concxicnes con. la versificacicn de la literatura de cordeldel nordeste de Brasil que en cste pumo establcce [a aurora no deben evaluarsc en ter-minos de influcncia dirccta, ya que estc tipo de vcrsificacion no ha side documentadoen Rio Grande do Sui.</p><p>'97</p></li><li><p>5/16/2018 C mo se escribi el Mart n Fierro- lida Lois</p><p> 7/33</p><p>crito, y durante el fluir de la escritura sc va crcando una litcratura quese despiaza entre liDS arnb itos culturalcs.</p><p>EI 18 de [eb rero de 1874, cuando la edici6n principe de EI gauchoMartin Fierro lleva ape.nas \.In aoo de circujacion (Iue impresa a [incs de1872 pero empez6 a disrribuirse en encro de 1873), el publicista uru-guayo Juan Marta Torres cnvio at auror una carta cclebraioria del poc-rna que fue reproducida en La Patria de Montevideo; en ella, un COl11el1-tario ocasional eS testimonio de que la transmision popular del poemaen la campafia no sc hizc cxclusivamente a traves de la lectura en altavoz sino tarnbien por medio del canto;</p><p>Para cl vulgo, para los que no comprcnden 10 que lecn -y en-tre estes, hay mucha gente de pro- solo cs una historia gau-chesca, buena cuando mas para ser cantada en las pulperias y [0-ganes de carnp aiia ; pero indigna de ocupar per un memento losocios de las altas y serias in tel igenci as, que can su vanidad y suignorancia honrnn y dlrigen el pals.I oSe trata de la primer elusion aun fcnomcnc plcnamcntc atcstlgua-</p><p>do: en los almaccnes y pulperias sc rcunia cl gauchaje a la espera de queaJguien capaz de hacerlo Icyera el folleto ajado que nunca faltaba alii apara escuchar a algun rnernorioso que ya habia aprendido pasajes cntc-ros; asi, pronto aparecio el recitador-cantor profesional que recorda lu-gJres de reunion para dcclamar cl poema acornpajiandose con la guita-rra (Lugones recucrda en ELPa y ado r al santiagueno Serapio Suarez, quese ganaba la vida call esc olicio).'! Par otra parte, ha sido csa aptitud delpoema para circular sin la inrervencion de la cscritura -provcnicnte elela rnatriz retorica de la poesia oral- una de las causas del fen6meno so-cial de su reccpzion.</p><p>Con rcspccto a las conJeturas sabre \a existcncia de a\guna com-posicion anterior que pudiera haber constituido un cmbrion textualdel poema, no hay -como sc 1 1 . dicho-&gt;- pruchas concluyentes de quesu rcdacci6n hay a comenzado durante el exilio brasilefio. Si bien rc-sulta bastante evidente que la admiracion que cl pacta gauchesco uru-guayo Antonio D. Lussich profesaba a Hernandez no se lirnitaba a lasafinidades politicas y Iue anterior a la publicacron de El gaucho Mar-tin Fierro, la docurncntacion reunida por Encida Sansone -que in -cluye las cartas que ambos inrercarnbiarcn en 1872- solo testimonia</p><p>10 Sc publica en la cdiciou citada ell nota 4. EJ destacado es III 10.11 Lecpoldo Lugones, lit poyador. Torno prirncro, Hijo de [a pampa, Buenos Ai-</p><p>res, Otero &amp;Co.vlmprescrcs, 1916.</p></li><li><p>5/16/2018 C mo se escribi el Mart n Fierro- lida Lois</p><p> 8/33</p><p>el intercs que Hernandez habfa dcmostrado par las acuvidadcs litera-rias de Lussich y 110 aporta ningun dato precise accrca de la cxistcneiade una practica poctica "escrita" anterior a CSa fecha.'? Por otra parte-como se comenta mas adelantc=-, tampoco Ezequiel Martinez Estra-da pudo sustcnrar sus hipotcsis acerea de la preexistcncia textual de lahistoric de Picardfa.</p><p>Dc acuerdo can una trad icion oral, por iruercesion de Benito Mag-nasco ante cl Prcsidcnte Sarmiento y con cl compromise de no ejcrccrcl periodismo, se lc perrnitc a Hernandez el regreso a Buenos Aires y ,en marzo de H!72, alojado en el Hotel Argentino, sc dedica a Ia rcdac-c ion de EI gaucho Martin Fierro. As! 10 manifiesta en la carra-prologo,dirigida a Jose Zoilo Miguens (iPor que no creerle?): "AI fin me he de-cidido a que mi pobrc MAInfN FIERRO, que me ha ayudado algunosrnorncntos a alejar e1 fastidio de'la vida del I-Iotel, salga a conoeer elmundo, y alla va acogido al amparo de ~u nornbre".</p><p>EI cstanciero Miguens estaba vinculado a la realidad social quedescribe el poema, ya que en 1866, siendo juez de paz y comisario delantiguo partido de ArenaJes, habia dcnunciado ante sus superiores enforma reiterada procedimientos arb itrar io s en el rcclutaruicnto de[uerzas de fronter a.l ' Como habria ocupado esos cargos en perfodosconsccutivos, pienso que cl scria cl "Comisario Miguens" quc firmaas! un telegrama dirigido al jefe de Policia reproducido ell la primcrapagina de La Nacion el17 de enero de 1872 (por otra parte, los topo-nirnos correspondcn a su radio de ac...</p></li></ul>