Leadbeater Charles Centros de fuerza

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Leadbeater Charles Centros de fuerza

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  • 1. Centros de fuerza C. W. LEADBEATER www.santimonia.com

2. LOS CENTROS DE FUERZAEN cada uno de nuestros vehculos hay ciertos centros dinmicos, llamados ensnscrito chakrams, que significa rueda o disco giratorio. Son los puntos de conexin porlos cuales se transmite la fuerza de uno a otro vehculo. Se ven fcilmente en el dobleetreo, donde aparecen como depresiones o vrtices en forma de salvilla. Suele decirse quecorresponden a ciertos rganos fsicos; pero conviene advertir que el centro dinmicoetreo no est en el interior del cuerpo, sino en la superficie del doble etreo, que sobresaleunos seis milmetros del contorno de la materia densa. Siete, son los centros dinmicos quegeneralmente se emplean en ocultismo y estn situados en las siguientes partes del cuerpo:1 en la base del espinazo; 2 en el ombligo; 3 en el bazo; 4 en el corazn; 5 en lagarganta; 6 entre ceja y ceja; 7 en la coronilla. Adems de stos hay en el cuerpo otroscentros dinmicos que no emplean los estudiantes de magia blanca.Conviene recordar que Blavatsky alude a otros tres y los denomina centrosinferiores. Algunas escuelas ocultistas se valen de ellos, pero son tan sumamente peligrososque debemos considerar su excitacin como la mayor desgracia.Estos siete centros dinmicos se corresponden con los siete colores y las siete notas, ylos tratados hindes los relacionan con ciertas letras del alfabeto y determinadasmodalidades de vitalidad. Tambin se les da potica semejanza con las flores, asignndolesa cada uno de ellos cierto nmero de ptalos.Preciso es recordar que son vrtices de materia etrea y estn todos en rpidarotacin. En cada uno de estos abiertos vrtices se precipita, en ngulo recto con el planodel disco giratorio, una fuerza del mundo astral, que podemos llamar primaria y procede delLogos. Esta fuerza es de naturaleza septenaria y todas sus variedades actan en todos loscentros, aunque slo una predomina en cada uno de ellos.El influjo de fuerza infunde 1a vida divina en el cuerpo fsico que sin ella no podrasubsistir, y por lo tanto, los centros dinmicos en que se precipita dicha fuerza sonindispensables a la existencia del vehculo y actan en todos, aunque giran a muy distintas 3. velocidades. Sus partculas pueden estar en relativamente lento movimiento, de modo queslo formen el necesario vrtice para la fuerza, o bien pueden resplandecer y palpitar convvida luz hasta el punto de dar entrada a una enorme cantidad de fuerza, de suerte que se leabran al ego nuevas posibilidades y se le aadan nuevas dotes cuando funcione en elrespectivo plano.Vienen despus las fuerzas secundarias de movimiento ondulante, que se precipitanen el vrtice formando ngulos rectos consigo mismas, o sea en la superficie del dobleetreo, de la propia suerte que una barra imanada atravesada en una bobina de induccin,engendra una corriente elctrica que fluye a1rededor de la bobina en ngulo recto con el ejedirector del imn. Una vez dentro del vrtice, la fuerza primaria irradia de l en ngulosrectos, pero en direccin rectilnea, como si el centro del vrtice fuese el cubo de una rueday las radiaciones de la fuerza primaria sus radios, cuyo nmero difiere segn el centrodinmico y determina el nmero de "ptalos" cuando se comparan con una flor. Cada unade estas fuerzas secundarias que ondulan alrededor de la depresin del disco tiene sucaracterstica longitud de onda y luz de cierto color; pero en vez de moverse en lnea rectacomo la luz, se mueve en ondas relativamente amplias de varios tamaos, cada una de lascuales es mltiplo de las cortas ondu1aciones de su interior, aunque todava no se hacalculado su exacta proporcin.El nmero de ondulaciones se determina por el de radios de la rueda, y la fuerzasecundaria ondula debajo y encima de las irradiaciones de la primaria, de la propia suerteque se puede entrelazar un tejido de mimbres alrededor de los rayos de la rueda de un ca-rruaje.Las oleadas son infinitesimales, y probablemente cada ondulacin comprendealgunos miles de ellas. Cuando las fuerzas se precipitan en el vrtice, estas ondulaciones dediversos tamaos se entrecruzan en la plantilla cestal, produciendo en apariencia lo que lostratados hindes comparan con los ptalos de una flor y que todava mejor puedencompararse con las salvillas de cristal irisado y ondulante que se fabrican en Venecia.Todas las ondulaciones o ptalos tienen reflejos nacarados, aunque cada uno con supredominante color.En el hombre ordinario, cuyos centros dinmicos no tienen ms actividad que lanecesaria para mantener su cuerpo vivo, los colores son plidos, mientras que son muyrefulgentes en los hombres que tienen los centros dinmicos en plena actividad y cuyodimetro ha aumentado desde unos cinco centmetros al de una ordinaria salvilla de mesa.Brillan como soles en miniatura.Descripcin de los centros 4. El primer centro dinmico, situado en la base del espinazo, tiene una fuerza primariaque emite cuatro rayos y ordena sus ondulaciones como si estuviera dividido en cuadrantescon huecos entre ellos, es decir, parecidamente al signo de la cruz. Por esta razn se hasimbolizado este centro con la cruz, y a veces una cruz gnea representa la serpiente defuego que en l reside. En plena actividad tiene este centro color rojo anaranjado de tonalidad gnea, enntima correspondencia con la modalidad. vital que se le transmite desde el centro bsico.En cada centro se echa de ver anloga correspondencia con el color de su vitalidad. El segundo centro, situado en el ombligo, se llama plexo solar y recibe una fuerzaprimaria con diez radiaciones, de modo que vibra como si se dividiera en diez ondulacioneso ptalos. Est ntimamente relacionado con diversos sentimientos y emociones y su colorpredominante es una extraa entremezcla de varios matices del rojo, aunque tambin haygran parte de verde. El tercer .centro, sito en el bazo, est destinado a especializar, subdividir y dispersarla vitalidad que nos llega del sol, pues del bazo vuelve a irradiar en seis rayos horizontales,quedando la sptima modalidad inclusa en el cubo de la rueda. Por lo tanto, este centrotiene seis ptalos de ondulaciones y es muy refulgente, brillante y parecido a un sol. El cuarto centro est en el corazn y es de brillante color dorado. Cada uno de suscuadrantes se divide en tres partes y tiene en conjunto doce radiaciones de la fuerzaprimaria. El quinto centro, colocado en la garganta, tiene diecisis radios, y por 10 tanto,diecisis aparentes divisiones. Hay en l mucho azul, pero en general es de color argentinobrillante como el de la luna cuando se refleja en las aguas. Entre ambas cejas est el sexto centro, que parece dividido en dos mitades,predominando en una el color rosa bordeado de amarillo y en la otra una especie de azuladopurpreo, ambos ntimamente armonizados con el color respectivo de las modalidades devitalidad que reciben. Por tal razn dicen los autores hindes que este centro slo tiene dosptalos, aunque si contamos las ondulaciones del mismo carcter que las de los centrosanteriores, veremos que cada mitad se subdivide en cuarenta y ocho rayos o sean noventa yseis irradiaciones de su primaria fuerza. El sptimo centro, en la coronilla, cuando est en plena actividad es acaso el msbrillante de todos por sus indescriptibles efectos cromticos y sus vibraciones deinconcebible rapidez. Los autores hindes le asignan mil ptalos, y no exageran mucho enello, pues su fuerza primaria emite 960 radiaciones. Adems, su configuracin difiere de lade los otros centros en que tiene una especie de subsidiario vrtice de color blanco brillantecon el centro dorado. Este vrtice subalterno no es tan veloz y posee de por s doceondulaciones. 5. He odo decir que cada ptalo de estos centros dinmicos representa una cualidadmoral cuyo desarrollo pone el centro en actividad. No he podido comprobarexperimentalmente esta afirmacin ni atino a comprenderla, porque el aspecto petlico estproducido por fuerzas definidas y fcilmente reconocibles; y adems, los ptalos de cadacentro estn o no activos segn se hayan despertado o no dichas fuerzas, por lo que eldesarrollo de los ptalos no tiene a mi modo de ver ms relacin con la moralidad que eldesarrollo del bceps.En cambio, he tratado a personas de no muy elevada moralidad, cuyos centrosestaban plenamente activos, mientras que otras muy espirituales y de nobilsima conductamoral no los tenan vitalizados del todo. Por lo tanto, no me parece que haya relacin entreambos desarrollos.Los Centros Astrales Aparte de mantener vivo el cuerpo fsico, los centros dinmicos tienen otra funcinque slo desempean en plena actividad. Cada centro etreo se corresponde con otro astral,aunque ste, por ser de cuatro dimensiones, tiene una extensin en sentido de todo puntodistinta de las tres del etreo, y en consecuencia no es exactamente homologo, aunque enparte coincidan. El vrtice etreo est siempre en la superficie del cuerpo etreo; pero elcentro astral est con frecuencia en el interior del vehculo astral. Ahora bien; la funcin delos centros etreos, cuando estn plenamente activos, es transferir a la conciencia fsica lapeculiar cualidad del correspondiente centro astral; y as, antes de recopilar los resultadosque cabe conseguir de poner los centros etreos en actividad, conviene considerar lafuncin de cada centro astral, que ya estn plenamente activos en todas las personas cultasde las razas superiores. Por lo tanto, qu efecto produce en el cuerpo astral la excitacin delos centros astrales? El primero de estos centros, el de la base del espinazo, es la morada de la misteriosafuerza que simboliza la serpiente gnea y en La Voz del Silencio se llama la Madre delMundo. Ms adelante trataremos con mayor detencin de esta fuerza. Por ahora limi-tmonos a considerar sus efectos en los centros astrales. Esta fuerza existe en todos losplanos y su actividad excita los centros. Hemos de tener en cuenta que primitivamente fueel cuerpo astral una masa casi inerte, con muy vaga conciencia, sin poder de accin ni claroconocimiento del mundo circundante. Por lo tanto, lo primero qu