Mi libro de historias para reflexionar

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    04-Jun-2015

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<ul><li> 1. UN CUENTO PARA REFLEXIONAR SOBRE LA EDUCACINEsta es una historia indispensable para reflexionar sobre la influencia que nuestras palabras ynuestros actos tienen sobre los alumnos. El cuentode Helen Buckley muestra como, de maneraconsciente o inconsciente, estamos transmitiendoalgo ms que conocimientos o habilidades en cadauna de nuestras clases. No slo lo que hacemos,sino tambin aquello que dejamos de hacer influyeen la formacin de nuestros alumnos. Muchasveces la verdadera formacin habita entre lospliegues de los libros y libretas, en los tiemposmuertos entre clases, en las conversacionesinformales de pasillo, en el hecho de compartir unlpiz, en una mirada, en un gesto, en el tono deuna respuesta. Muy a menudo la verdaderaformacin se nos escapa entre los dedos mientrasintentamos atraparla en objetivos, normas, planes de estudio y asignaturas.1UN NIO.Erase una vez un nio que acuda por primera vez a la escuela. El nio era muy pequeito y laescuela muy grande. Pero cuando el pequeo descubri que poda ir a su clase con slo entrar por lapuerta del frente, se sinti feliz.Una maana, estando el pequeo en la escuela, su maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qubueno- pens el nio, a l le gustaba mucho dibujar, l poda hacer muchas cosas: leones y tigres,gallinas y vacas, trenes y botes. Sac su caja de colores y comenz a dibujar.Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de empezar, y ella esper a que todos estuvieranpreparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. Qu bueno! - pens el nio, - me gustamucho dibujar flores, y empez a dibujar preciosas flores con sus colores.Pero la maestra dijo: - Esperen, yo les ensear cmo, y dibuj una flor roja con un tallo verde. Elpequeo mir la flor de la maestra y despus mir la suya, a l le gustaba ms su flor que la de lamaestra, pero no dijo nada y comenz a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de sumaestra.Otro da cuando el pequeo nio entraba a su clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer algo conbarro. Qu bueno! pens el nio, me gusta mucho el barro. l poda hacer muchas cosas con elbarro: serpientes y elefantes, ratones y muecos, camiones y carros y comenz a estirar su bola debarro.Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de comenzar y luego esper a que todos estuvieranpreparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar un plato. Qu bueno! pens el nio. A m megusta mucho hacer platos y comenz a construir platos de distintas formas y tamaos.Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les ensear cmo y ella les ense a todos cmo hacer unprofundo plato. -Aqu tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeo nio mir elplato de la maestra y despus mir el suyo. A l le gustaba ms su plato, pero no dijo nada ycomenz a hacer uno igual al de su maestra.Y muy pronto el pequeo nio aprendi a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra</li></ul><p> 2. y dej de hacer cosas que surgan de sus propias ideas.Ocurri que un da, su familia, se mud a otra casa y el pequeo comenz a ir a otra escuela. En suprimer da de clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qu bueno pens el pequeonio y esper que la maestra le dijera qu hacer.Pero la maestra no dijo nada, slo caminaba dentro del saln. Cuando lleg hasta el pequeo nioella dijo: No quieres empezar tu dibujo? S, dijo el pequeo qu vamos a hacer? No s hasta quet no lo hagas, dijo la maestra. Y cmo lo hago? - pregunt. Como t quieras contest. Y decualquier color? De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos losmismos colores, cmo voy a saber cul es cul y quin lo hizo? Yo no s, dijo el pequeo nio, ycomenz a dibujar una flor roja con el tallo verde.2Helen BuckleyQU HAS APRENDIDO HOY MARTN?Qu sentido debera tener la educacin? Qu contenidos tendra que transmitir? Cules deberanser sus objetivos, sus pretensiones, sus finalidades? Se ajusta el sistema educativo a lasnecesidades y demandas actuales de los individuos y de la sociedad en su conjunto? Nos prepara laformacin para afrontar las situaciones ante las que nos vamos a encontrar profesional ypersonalmente?.Son muchas preguntas y me parece interesante realizar esta reflexin partiendo del ejemplo mostradoen el cortometraje de Sergio Barrejn El encargado y de la situacin mostrada en un da normalde clase.Imagino al padre (la madre) de Martn, el protagonistas de este cortometraje, cuando al llegar a casale preguntan a su hijo: Qu tal el da, Martn?, Qu has aprendido hoy? El chaval contesta: Encono estamos dando las partes de la flor. Don Manuel nos ha explicado el proceso de polinizacin ylas partes de la flor. Los padres sonren satisfechos, orgullosos. Su hijo es aplicado, obediente,estudioso y va por el buen camino. Esa noche duermen tranquilos y confiados, se sienten seguros,sienten que estn haciendo lo correcto.Martn en cambio tarda en conciliar el sueo, se siente atemorizado ante las amenazas de Luis. Se hasentido ridculo e insultado ante el resto de sus compaeros. Maana ser un da difcil, tendr queencajar como pueda la coleccin de risas, amenazas, desprecios y burlas por parte de los compaeros.Con la certeza de que se ha comportado de manera estpida. Arrepentido, finalmente se duerme,vencido por el cansancio.Martn podra haber aprendido ese da el valor de la dignidad, de la justicia, la importancia deluchar por mantener unos principios en los que creemos, de luchar por lo que consideramos justo, dedesafiar la tirana. Podra haber aprendido la importancia de controlar la clera, la importancia deno responder a provocaciones carentes de argumentos. Podra haber aprendido a confiar en queexiste una autoridad que vela por nosotros y nos protege cuando actuamos al amparo de las normas yla justicia.Pero Martn ha aprendido hoy otra leccin, quizs ms importante, quizms til para la vida: que no hay que atreverse a desafiar a los poderosos,que no vale la pena enfrentarse al orden establecido, que el precio de serosado es caro y que viene ms a cuenta agachar la cabeza y aguantar lashumillaciones. Ya escampar!.Escucho atnito como varias asociaciones insisten en que la educacin debeolvidarse de educar en valores, que la educacin moral debe quedar relegadaal mbito familiar y que se debe evitar influir y contaminar el espritu de lospequeos. La escuela debe dedicarse a transmitir los conocimientos del 3. curriculum. Debe dotar a los pequeos de los conocimientos necesarios para continuar trepando porel rbol del sistema educativo y que puedan llegar cuanto ms alto mejor. Debe centrarse en elevar elnivel de conocimientos del alumnado y evitar las elevadas tasas de fracaso escolar. Debe dedicarsecomo ironiza Ken Robinson a formar profesores universitarios.Acaso se puede evitar que la clase sea un espacio de convivencia y de interrelacin?, se puede evitarque el nio, en tanto que miembro de un grupo, aprenda el valor de unas normas y unos principios deconvivencia? Podemos evitar los profesores ser ejemplo para sus alumnos? Se puede mantener talnivel de asepsia e imparcialidad? Creo que el debate no es si en la escuela se deben trabajar aspectoscomo la tica, la moral o los valores. El debate es qu valores vamos a potenciar, qu valores nosdefinen como sociedad y cmo vamos a trasladarlos, no en el curriculum, sino en la propiaconvivencia del centro. De lo contrario la educacin en valores, en actitudes, la educacin emocionalse abrir paso, como en el cortometraje, de manera descontrolada, de manera autodidacta, conresultados, a largo plazo, catastrficos.Como padres delegamos en la escuela una parte importante de la educacin de nuestros hijos, perotambin la delegamos en su grupo de amigos, en sus monitores, entrenadores, abuelos, programas detelevisin, vecinos, etc, aunque aqu ya no seamos tan conscientes de ello. Es, como dice Marina, lagran tribu la que educa a nuestros hijos. Y esto es algo que no podemos evitar, y en gran medidatampoco controlar. No podemos pretender mantener a nuestro hijos encerrados en una urna de formaque controlemos cuales son los contenidos, argumentos e ideas que van a aprender. Por tanto slo nosqueda la opcin de fomentar en ellos un espritu crtico, y confiar que ello les proteja y les ayude atomar las decisiones adecuadas cuando lo necesiten. Y para ello slo contamos con un arma eficaz:el ejemplo. Nuestro ejemplo como padres y como maestros ser la nica herencia que les vamos adejar. Todo lo dems pasar con el tiempo, quedar en el cajn del olvido.La asignatura de educacin para la ciudadana se desangra estos das vctima del fuego cruzado delos polticos. No era la panacea, la asignatura no estaba bien enfocada, (cmo se puede encerrar estaasignatura en un aburrido libro de texto plagado de definiciones?, tambin esto se tiene quememorizar?), pero era un paso en la buena direccin.La educacin debe caminar de acuerdo con los tiempos. La etapa de la educacin como merotransmisor de conocimientos ha llegado a su fin. Es la hora de la educacin en valores, de la tica, delpensamiento crtico, de la inteligencia emocional, de la filosofa, de la psicologa, de la ecologa. Esla hora de empujar a los polluelos para que se atrevan a dar el salto y vuelen solos, que experimenten,que se arriesguen, que caigan y que se levanten de nuevo.La educacin basada en el saber, el modelo que naci con la revolucin industrial, debe dejar paso ala nueva educacin del siglo XXI, la educacin basada en el crecimiento personal, la educacin delsaber ser.UN CUENTO PARA DESPERTAR A LOS PROFESORESPero, como recientemente he descubierto, nadie puede despertar a otros si uno todava est dormido,esta entrada estaba incompleta. Hace unos das encontr su media naranja, la historia que habla dela otra cara de la moneda un cuento para despertar a los maestros. La historia que acompao estadaptada del texto Three letters from Teddy de Elizabeth Silance Ballard.3 4. A todos los profes Feliz despertar! Aquella maana la seorita Thompson fue consciente deque haba mentido a sus alumnos. Les haba dicho que ella les quera a todos por igual pero, actoseguido se haba fijado en Teddy, sentado en la ltima fila, y se haba dado cuenta de la falsedad desus palabras.La seorita Thompson haba estado observando a Teddy el curso anterior y se haba dado cuenta queno se relacionaba bien con sus compaeros y que tanto su ropa como l parecan necesitar un buenbao. Adems el nio acostumbraba a comportarse de manera bastante desagradable con susprofesores. Llego un momento en que la seorita Thompson disfrutaba realmente corrigiendo losdeberes de Teddy y llenando su cuaderno de grandes cruces rojas y bajas puntuaciones. Sin duda eralo que mereca por su dejadez y falta deesfuerzo.En aquel colegio era obligatorio que cadamaestro se encargara de revisar losexpedientes de los alumnos al inicio de curso,sin embargo la seorita Thompson fuerelegando el de Teddy hasta dejarlo para elfinal. Sin embargo al llegarle su turno, laprofesora se encontr con una sorpresa. Laprofesora de primer curso haba anotado en elexpediente del chico: Teddy es un chicobrillante, de risa fcil. Hace sus trabajospulcramente y tiene buenos modales. Es unadelicia tenerle en clase. Tras el desconcierto inicial, la seorita Thompson contino leyendo lasobservaciones de los otros maestros. La profesora de segundo haba anotado, Teddy es un alumnoexcelente y muy apreciado por sus compaeros, pero tiene problemas en seguir el ritmo porque sumadre est aquejada de una enfermedad terminal y su vida en casa no debe ser muy fcil. Por suparte el maestro de tercero haba aadido: La muerte de su madre ha sido un duro golpe para l.Hace lo que puede pero su padre no parece tomar mucho inters, sin no se toman pronto cartas enel asunto, el ambiente de casa acabar afectndole irremediablemente.. Su profesora de cuartocurso haba anotado: Teddy se muestra encerrado en s mismo y no tiene inters por la escuela. Notiene demasiados amigos y, a veces, se duerme en clase.Avergonzada de s misma, la seorita Thompson cerr el expediente del muchacho. Das despus,por Navidad, an se sinti peor cuando todos los nios le regalaron algunos detalles envueltos enbrillantes papeles de colores. Teddy le llev un paquete toscamente envuelto en una bolsa de la tiendade comestibles. En su interior haba una pulsera a la que faltaban algunas piedras de plstico y unabotella de perfume medio vaca. La seorita Thompson haba abierto los regalos en presencia de laclase, y todos rieron mientras enseaba los de Teddy. Sin embargo las risas se acallaron cuando laseorita Thompson decidi ponerse aquella pulsera alabando lo preciosa que le pareca, al tiempo quese pona unas gotas de perfume en la mueca. Teddy fue el ltimo en salir aquel da y antes de irsese acerc a la seorita Thompson y le dijo: Seorita, hoy huele usted como sola oler mi mam.Aquel da la seorita Thompson qued sola en la clase, llorando, por ms de una hora. Aquel dadecidi que dejara de ensear lectura escritura o clculo. A partir de ahora se dedicara a educarnios. Comenz a prestar especial atencin a Teddy y, a medida que iba trabajando con l, la mentedel nio pareca volver a la vida. Cunto ms cario le ofreca ella, ms deprisa aprenda l. Al finaldel curso, Teddy estaba ya entre los ms destacados de la clase. Esos das, la seorita Thompsonrecord su mentira de principio de curso. No era cierto que los quisiera a todos por igual. Teddyse haba convertido en uno de sus alumnos preferidos.Un ao despus la maestra encontr una nota que Teddy le haba dejado por debajo de su puerta. Enella Teddy le deca que haba sido la mejor maestra que haba tenido nunca.4 5. Pasaron seis aos sin noticias de Teddy. La seorita Thompson cambi de colegio y de ciudad, hastaque un da recibi una carta de Teddy. Le escriba para contarle que haba finalizado la enseanzasuperior y para decirle que, continuaba siendo la mejor maestra que haba tenido en su vida.Unos aos ms tarde recibi de nuevo una carta. El nio le contaba como, a pesar de las dificultadeshaba seguido estudiando y que pronto se graduara en la universidad con excelentes calificaciones.En aquella carta tampoco se haba olvidado de recordarle que era la mejor maestra. Cuatro aosdespus, en una nueva carta, Teddy relataba a la seorita Thompson como haba decidido seguirestudiando un poco ms tras licenciarse. Esta vez la carta la firmaba el doctor Theodore F. Stoddard,para la mejor maestra del mundo.Aquella misma primavera, la seorita Thompson recibi una carta ms. En ella Teddy le informabadel fallecimiento de su padre unos aos atrs y de su prxima boda con la mujer de sus sueos. Enella le explicaba que nada le hara ms feliz que ella ocupara el lugar de su madre en la ceremonia.Por supuesto la seorita Thompson acept y acudi a la ceremonia con el brazalete de piedras falsasque Teddy le regalar en el colegio y, perfumada con el mismo perfume de su madre. Tras abrazarse,Teddy le susurr al odo: Gracias, seorita Thompson, por haber credo en m. Gracias por habermehecho sentir importante, por haberme demostrado que poda cambiar.Visiblemente emocionada, la seorita Thompson le susurr: Te equivocas, Teddy, fue al revs.Fuiste t el que me ense que yo po...</p>