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El Tablón

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El mundo de los sábados en una revista.

Text of El Tablón

  • El Tabln El mundo de los sbados en una revista

    Tienen BancaLa vinculacin poltica ascenso

    Si ltimamente es comn hablar de ftbol y poltica en una misma charla, esto se acenta a la hora de referirse al ascenso argentino. Kirchneristas u opositores, todos terminan encontrando un club en el que insertarse.

    Clubes hundidosPor qu pasaron de ganar campeonatos en Primera a estar sumergidos en profundas crisis.

    Cachn Blanco: El Argentino A tiene un nivel superior al de la Primera B

    La mirada desde abajo: seis meses despus de la

    vuelta de River a Primera, las consecuencias de su paso por la B empujan a que los clubes deseen volver a tener un gran-

    de en la categora.

    UAI URQUIZAel fenmeno

    de la C

  • 4. Midland y un rcord sudamericano

    6. El da que Bochini jug en el ascenso

    7. La historia de Adrin, el cocacolero que est en

    todas las canchas

    8. Ftbol y poltica: dos palabras que se vinculan

    fuertemente en el Ascenso

    12. Daniel Trapito Vega: la carrera de un

    romperredes

    14. UAI Urquiza: el proyecto del club que se

    fusion con una Universidad

    16. Hombres de Ascenso: la voz de Oscar

    Cachn Blanco

    20. River y la B: consecuencias del paso de un grande

    por la Segunda Divisin del ftbol argentino

    26. En el fondo: clubes que estuvieron en lo alto

    y se terminaron sumiendo en profundas crisis

    30. La vuelta de Mandiy al ftbol argentino.

    32. Desde adentro: un partido con la voz del estadio

    de Huracn.

    Con olorcito a madera, ese que te gusta

    Vos sos de esos que disfrutan de llegar el sbado bien temprano a la can-cha para saludarte con todos aunque te los cruces durante la semana en el barrio. Gozs comindote un choripn de dudosa procedencia - vamos, vos tambin sabs que ese chorizo tiene gusto raro- y te regocijs viendo ftbol en campos de juego que con suerte tienen pasto y por favor que no llueva.

    Pero lo que ms te gusta es subir esa pequea tribuna no ms de 10 metros de altura lentamente, escuchando el estruendo que provoca todo el peso de tu cuerpo sobre cada tabla que parece resistirlo todo. Y a medida que vas escalando, tu mirada se entretiene observando a travs de los es-pacios que hay entre tabla y tabla. Son huecos que te dejan ver mucho ms que los rgidos bloques de cemento que hacen de escalones en los estadios de Primera Divisin. Y para completar esa especie de orgasmo multisenso-rial, tu nariz te recuerda que no hay nada huele mejor que la madera vieja y gastada, esa que hace dcadas est en el mismo lugar soportando las triste-zas y alegras de los hinchas de tu equipo.

    Aors el tabln. Sabs que es peligroso y antiguo, pero significa mucho para vos, que sos un bicho del ascenso. Y si pensabas que eras el nico que senta eso, estabas equivocado.

    Nosotros tambin preferimos los tablones. Sus huecos te permiten ver ms all de la pelota. En el ascenso, la pelota cumple un papel importante pero muchas veces no dejar ver a otros grandes protagonistas. Pero enton-ces, entre los tablones descubrs que el ftbol y la poltica tienen muchas ms conexiones de las que creas. Los tablones te ensean que los pasos en falso pueden ser cadas y te encontrs con las historias de clubes que supieron ser protagonistas del ftbol argentino y que hoy se encuentran hundidos. Y de repente ves que en el Nacional B los clubes van dejando atrs la madera porque un club llamado River les permiti recaudar suficiente dinero para preparar un estadio con vistas a la Primera. Y en el tabln te en-contrs al Coca Colero que va a todas las canchas. Y al viejo que te hablaba maravillas de un tal Bochini hasta que un da lo viste jugar con tus propios ojos. Y a los hinchas de Midland luciendo su rcord sudamericano. Y al loco que recorri todo el pas filmando la pasin de locos como vos.

    En El Tabln hay muchas historias por conocer. Y si sos de esos que aman los tablones, sta revista est hecha para vos.

    El staff

    Staff

    Redactores: Maximiliano Acosta

    Silvio BoniJavier Capelli

    Nicols FranciulliLucas Taskar

    Diseo:Leonardo Frino

  • El trenque no par en medio centenar de estaciones.Hay equipos que desde su nacimiento navegan en las ltimas categoras del ascenso buscando dar el gran salto. Sin embargo, no siempre es necesario llegar a Primera para hacer historia. Sino consulte con hinchas de Midland por el rcord sudamericano de partidos invictos. Por Lucas Taskar

    Si se mencionan equipos que no perdieron por mucho tiempo, los nombres que surgen inmediatamente son Boca y Racing. Los Xeneizes tienen la mayor cantidad de partidos sin conocer la derrota (59), logrados entre 1924 y 1927, cuan-do el ftbol todava no era profesional.

    El segundo registro de encuentros sin cadas le perte-nece a los de Avellaneda que, tambin en el amateuris-mo, llegaron a 51 partidos invictos entre 1913 y 1916.

    Ya en la era profesional, tambin son estos dos clubes los que se destacan. El Boca de Bianchi se fue 40 veces de la cancha sin ser vencido en-tre 1998 y 1999, mientras que el Racing de Juan Jos Pizzuti hizo lo propio en 1965 y 1966, cuan-do lleg a 39 cotejos en los que se llev al menos un punto.

    Lo que quizs pocos saben es que el rcord de partidos invictos en el profesionalismo es bastante mayor y le pertenece a un humilde club que nunca a lleg a jugar en la B Na-cional y que en su palmars apenas cuenta con tres campeonatos en la D y un ascenso a la C.

    Se trata del Club Atltico Ferro-carril Midland, el Funebrero, que entre 1988 y 1989 se mantuvo invencible por 50 partidos, lo que lo ubica no slo como el mayor invicto de Argentina en el profesionalismo, sino tambin en todo Sudamrica.

    La historia comenz cuando Carlos Ribeiro, campen de la temporada 87/88 con Atltico Lugano, asumi la direccin tcnica de Midland y se llev a 10 jugadores de su ex club, en-

    tre ellos al arquero Miguel Zahzu el nico que llegara a jugar en Primera Divisin, en Vlez -, a los volantes Luis Coronel y Luis Vega y al defensor Juan Pablo Cardozo, que luego seran piezas fundamentales en la gesta del gran hito.

    El equipo se arm con un 4-3-2-1 y sola formar con Za-hzu, Moreno, Maidana, Cardozo, Ramirez; Beron, Vega, Coronel; Villa, Quintana y Pin. Apellidos comunes que sella-ron la pgina ms importante de la historia del cuadro que pertenece al Partido de Merlo.

    En el campeonato de Primera D 88/89, Ferrocarril Mi-dland fue una verdadera locomo-tora. Ningn rival pudo con l, ni siquiera un Deportivo Paraguayo que contaba con un joven Julio C-sar Dely Valds (posteriormente elegido el mejor futbolista pana-meo del siglo XX) o un Deportivo Riestra comandado por el enton-ces prometedor delantero Die-go Daz, actual periodista de TyC Sports.

    El invicto funebrero slo peligr en la fecha 27, cuando Sacachispas estuvo a escasos minutos de hacer-se con el ttulo de verdugo. Lo ven-ca por 1 a 0 hasta que sobre el final

    del partido lo empat Cardozo. No nos llegaban, nos espe-raban en la mitad de la cancha, no nos venan a marcar. Pero nosotros no jugbamos al pelotazo; sabamos que en algn momento iba a llegar el gol, recuerda el defensor. Y cuan-do no podamos llegar, haba gente que le pegaba muy bien de media distancia, adhiere el volante Nstor Morinigo, que

    Al final se padeca ms de lo que se disfrutabaMarcelo Palacios. (Periodista e hincha de Midland)

    Estuve muy cerca de aquel equipo porque, adems de ser hin-cha, yo ya estaba haciendo periodismo. Cuando al equipo lo di-rigi Ricardo Della Vechia yo tena dos o tres trabajos y recuerdo haber colaborado econmicamente para pagar premios. Fue un equipo sensacin, fantstico, que ganaba en todos lados. Fue el momento ms maravilloso de la historia de Midland. Pero ms all de eso, la verdad que desde el partido 30 en adelante

    fue ms padecimiento que disfrute. Si empezaba perdiendo o veas que le tiraban centros ya empezabas a pensar: uy, no ser hoy... Era una carga. Por eso el da que perdi contra Sarmiento fue una tristeza, pero tambin signific el final de esa especie de tortura que era pensar que un da se iba a terminar. De los juga-dores me acuerdo de Villa, del Mago Cardozo y del Loco Za-hzu, un tipo flaco de pelo largo muy llamativo, que usaba buzos extraos y adems pantalones que no eran los cortos comunes sino tipo bermudas. Un personaje brbaro. Ese grupo de juga-dores y ese momento de 50 partidos invictos tuvo mucho que ver con mi formacin periodstica, porque me mostraron que era un grupo muy humilde, donde todo costaba mucho.

    Para jugar contra ellos concen-tramosDiego Daz. (Periodista y ex futbolista. En 1988 jugaba en Deportivo Riestra.)

    Ese equipo era arrasador. Yo jugaba en Riestra y en aquella D de hace ms de 20 aos no se concentraba ni nada de eso. Pero para ir a jugar contra ese Midland el club decidi concentrar. Nos llevaron el viernes a la noche a un hotel de la zona de Co-legiales y para nosotros era un mundo absolutamente nuevo: ir con el bolsito, concentrar, al otro da tomarse el micro para

    la cancha todo como si furamos profesionales. Jams haba-mos hecho eso, cada uno dorma en su casa, al otro da iba al club, coma un plato de fideos y nos bamos a la cancha. Ac fue todo un proceso porque jugbamos contra ese Midland, para ver qu fuerza le podamos hacer... 4 a 0 perdimos. Nos dieron un baile! A los 15 minutos ya perdamos 2 a 0. Todos los pre-parativos que habamos hecho no haban servido para nada. Midland era un equipo que era muy superior, nos pasaron por encima. Todo equipo que lo enfrentaba tena la fantasa de po-der frenarlo, pero la verdad es que era muy difcil.

    Tenamos la seleccin de la D. To-dos los jugadores eran los mejores en su puestoCarlos Ribeiro. (Tcnico de Midland en 38 de los 50 partidos invicto.)

    Cuando diriga a Atltico Lugano, en el primer semestre del ao 88, fuimos a la cancha de Midland en una d

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