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Wagner, Carlos G - La Égida de Shamash (Web)

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Wagner, Carlos G - La égida de Shamash (web)

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LA GIDA DE SHAMASHVida, Sociedad y Economa en el Prximo Oriente Antiguo

http://sargonid.blogspot.com.es/

Introduccin1. La geografa y el medio fsico 2. Pueblos, lenguas y formas de vida 3. La poblacin y la evolucin demogrfica 4. Fuentes, cronologa y periodizacin 5. El proceso histrico (I) 6. El proceso histrico (II) BIBLIOGRAFA El Neoltico1. La neolitizacin del Prximo Oriente 2. La vida aldeana neoltica 3. La cermica y los dems progresos tcnicos 4. Guerra, descendencia y control de las mujeres 5. Los "ancianos" y el orden social 6. Intensificacin, redistribucin y jerarquizacin BIBLIOGRAFA La formacin del Estado y las desigualdades1. La apropiacin del excedente: las elites y el trabajo especializado 2. La consolidacin de las desigualdades 3. La formacin de las ciudades y el Estado 4. Las teocracias sumerias 5. Los estados arcicos en el Prximo Oriente BIBLIOGRAFA La familia y las relaciones de parentesco1. La familia patriarcal 2. Autoridad y poder del padre 3. El matrimonio 4. El nacimineto y el cuidado de los hijos 5. Sucesin, adopcin y herencia BIBLIOGRAFA La sociedad y las relaciones sociales1. La organizacin de la sociedad 2. Deudas, siervos y dependientes 3. La esclavitud 4. La situacin de las mujeres 5. Las sociedades nmadas y aldeanas 6. El periodo paleobabilnico 7. La Asiria imperial 8. El conflicto social BIBLIOGRAFA

La organizacin de las actividades econmicas1. El medio y la distribucin de los recursos 2. La naturaleza y el carcter de la economa 3. Produccin, redistribucin y comercio 4. La explotacin agrcola 5. El pastoralismo nmada 6. La metalurgia y los oficios especializados 7. El impacto ecolgico de la explotacin econmica BIBLIOGRAFA Reyes y palacios: El Gobierno y la administracin1. El Estado palatino 2. La realeza 3. Evolucin histrica de la realeza 4. Justicia, ley y legislacin 5. Gobierno y administracin: los medios 6. Gobierno y administracin: los procedimientos 7. Las formas polticas entre los nmadas 8. Desarrollo histrico BIBLIOGRAFA Ejercitos, guerra, diplomacia y sujecin1. Las lneas generales de la accin militar 2. Ejrcitos y guerra en los estados arcaicos y los primeros imperios 3. La guerra entre los grandes imperios 4. El ejrcito y la guerra en el imperio Neoasirio 5. Medios y objetivos de la diplomacia 6. Diplomacia, eqilibrio, hegemona y sujecin BIBLIOGRAFA Prcticas y creencias religiosas1. Consideraciones previas 2. Dioses y panteones 3. Rituales y ceremonias religiosas 4. Magos, adivinos y profetas 5. Las creencias 6. La religin entre los nmadas BIBLIOGRAFA BIBLIOGRAFA GENERAL

IntroduccinLa adquisicin de nuestros conocimientos Durante mucho tiempo la Historia del Prximo Oriente Antiguo no fue sino una parte de la Historia bblica sin entidad propia. A partir de inicios del siglo XIX, aunque existan algunos precedentes, incluidos los espaoles sobre los que se conoce ms bien poco, este estado de cosas comenz a ser modificado por las investigaciones emprendidas en diversos lugares por los sabios europeos, como una consecuencia ms de la poltica colonial, con ms sombras que luces, desarrollada por aquel entonces. He preferido, para esta breve introduccin a los descubrimientos que tuvieron lugar en ese contexto y posteriormente, utilizar los magnficos textos de experimentados colegas -cuya obra me apresuro a recomendar- que de forma literal o ms resumida, cito a continuacin.

La recuperacin moderna del Prximo Oriente antiguo. (J. Sanmartn-J.M. Serrano, 1998, pp. 27 ss.)

"En plena Edad Media, a finales del s. XI los rabinos Benjamn de Tudela y Petajias de Ratisbona haban visitado Mosul y Nnive, pero sus relatos no dejaron apenas huella en la conciencia cultural de la Europa medieval. Ms tarde, en 1616, el italiano Pietro della Valle volvi a Nnive y visit Babilonia, y realiz las primeras copias de ladrillos inscritos con signos que Th. Hyde, en su Historia religionis veterum Persarum (...), publicada en 1700, calific de piramidales, o en forma de cua. En el s. XVIlI, otros viajeros se aventuraron en lo que hoy es Irak, por entonces una de las regiones ms recnditas del Imperio otomano. El dans C. Niebuhr se adentr en Irn y lleg a Perspolis (1778), donde realiz una serie de copias de las inscripciones que acompaaban los bajorrelieves de los complejos palaciales. A comienzos del s. XIX, las academias europeas disponan de excelentes copias de diversas inscripciones trilinges persas.

Estas copias fueron estudiadas sistemticamente por G. F. Grotefeld, en Gottingen, y el irlands E. Hinck, los cuales se dieron pronto cuenta de que (a) las inscripciones eran de poca aquemnida, y de que (b) una de las lenguas era el persa antiguo. En 1803 consiguieron identificar algunos grafemas del signario persa, relativamente ms elemental; los resultados fueron considerablemente mejorados por H. C. Rawlinson, que trabaj sobre el texto trilinge de Daro I entre 1835 y 1847. En 1857, E. Hincks, H. C. Rawlinson, J. Oppert y H. F. Talbot compitieron por leer y traducir cada uno por su cuenta un texto acadio, el prisma octogonal con los anales de Tiglatpileser I, consiguiendo resultados prcticamente idnticos: la va para el desciframiento de ulteriores textos estaba libre.

Mientras tanto, la curiosidad iba en aumento, espoleada por la prensa de la poca, vida de novedades procedentes de Oriente. En 1848 se realizaron las primeras expediciones francesas e inglesas al norte de Irak. En Khorsabad, E. Botta y U. Place excavaron la ruinas de Dur Sarrukin, la capital levantada por Sargn II de Asiria a finales del s. -Vlll. A partir de 1845, los ingleses excavaron la antiguas ciudades de Kalah, Nnive y Assur; en 1854, Rassam encontr en Nnive la gran biblioteca del rey Assurbanipal (s. -Vll), que sigue siendo la mayor coleccin de literatura acadia excavada hasta la actualidad. El hecho de que las excavaciones se concentraran en Asiria fue la causa de que se denominara Asiriologa a la ciencia histrica que se ocupa en general de la cultura mesopotmica y de sus reas de influencia.

En el sur, los trabajos arqueolgicos sistemticos los comenzaron los franceses, en 1877, en Tello, la antigua Girsu (no Lagash, como se crey durante mucho tiempo), lo que permiti conocer la cultura del III milenio a.C. El alemn W. Koldewey llev la direccin de las excavaciones alemanas de Babilonia desde 1899. Muy importantes fueron siempre las expediciones norteamericanas, que desde 1888 excavaron Nippur, uno de los centros de la cultura literaria sumeria. Ur fue excavada desde 1918 por el britnico Woolley; en Uruk, los alemanes reanudaron en 1928 los trabajos que haba interrumpido la Primera Guerra Mundial. La regiones orientales limtrofes del Irak, el viejo Elam, fueron incluidas en las campaas de excavaciones francesas desde 1884; en este contexto, la primera ciudad estudiada fue Susa. El cuadro estaba, si no completo, al menos esbozado.

Tras la Primera Guerra, el inters se extendi a las culturas del rea de influencia mesopotmica. Desde 1925, las excavaciones norteamericanas en Nuzi, en la cuenca alta del Tigris, revelaron la existencia de una importante ciudad hurro-mittnica del s. XV a. C. Los franceses, dirigidos por Parrot, descubrieron Mari en 1933, con lo que se tuvo acceso a las culturas del Eufrates de los milenios III y II. Unos aos antes, en 1928, Schaeffer haba descubierto en la costa siria la antigua ciudad de Ugarit, un importante nudo de comunicaciones entre el Mediterrneo y el mundo sirio mesopotmico durante todo el II milenio. Se vio as que Siria, lejos de ser una provincia apartada dominada por seminmadas esteparios, constitua un mbito cultural de primersimo orden, partcipe pleno de las viejas culturas sumero- acadias y transmisor de las mismas. Cuando en 1975 los italianos descubrieron miles de tablillas cuneiformes en Ebla, esta conviccin, que ya era vlida para el II milenio desde los hallazgos de Mari y Ugarit, hubo que extenderla a la Siria del III milenio a.C.

En Anatolia, el alemn K. Bittel excav sistemticamente desde 1931 la antigua ciudad de Hattusa, capital del reino hitita, cuyos restos revelaron una fecundsima cultura hbrida de elementos indoeuropeos y mesopotmicos. El final de la Segunda Guerra Mundial multiplic el nmero de excavaciones, en las que actualmente participa la prctica totalidad de las naciones europeas, EE.UU., Canad, Australia, Japn, Turqua, Siria e Irak. Entidades y organismos supranacionales como la UNESCO y la Unin Europea patrocinan tambin trabajos de campo en el Prximo Oriente".

Los documentos: su estudio y limitaciones.

Bsicamente los documentos de que disponemos para reconstruir la historia y el modo de vida de todas aquellas gentes que habitaron el Prximo Oriente durante la Antigedad, se clasifican en textos, que pueden ser de muy diversa ndole (crnicas, inscripciones, literatura religiosa y sapiencial, cdigos, etc.), traducidos de sus respectivas lenguas por los fillogos, y restos materiales (diversas clases de artefactos, utensilios, construcciones, etc.) que estudian los arquelogos. Ambos proporcionan la informacin de que disponemos para reconstruir la historia del Prximo Oriente Antiguo, y por tanto constituyen las fuentes de nuestro conocimiento. Dicha informacin es, en conjunto, muy abundante pero se encuentra muy irregularmente distribuida, tanto en el espacio y en el tiempo como en lo que concierne a los diversos tipos de actividades realizadas por las gentes de aquellas civilizaciones, de las que pretendemos llegar a adquirir un conocimiento histrico lo ms completo posible.

Aunque el paulatino y trabajoso desciframiento de las lenguas (sumeria, acadia, hitita, persa...) ha ido poniendo a disposicin de los especialistas una gran cantidad de informacin que procede, casi siempre, de los yacimientos excavados por los arquelogos, no debemos olvidar que son los palacios y los templos los que proporcionan el grueso de la documentacin escrita, testimonio significativo al mismo tiempo del tip

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