Sincronicidad Jung

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Sincronicidad K.G. Junng

Text of Sincronicidad Jung

  • CarlJungdefinelasincronicidadcomounacoincidenciasignificativadedosomssucesosenlaqueestimplicadaalgomsquelaprobabilidadaleatoria.Loquedistingueunasincronicidaddesucesossincrnicosnormaleseslaexistenciadeunsignificadosubjetivocomnqueinevitablementeinterpretaelsujetoquelaexperimenta.Setratadeunateoraquedescartaelprincipiodecausa-efectodelparadigmamodernoy,almismotiempo,esunateoraantimaterialista,puestoquese centra en una experiencia subjetiva que engloba alineamientossupuestamenteexterioresdesucesos.

    Durante su vida, Jung vivi constantes sincronicidades tanto personalmentecomo en la vida de pacientes de psicoanlisis. En un determinado caso, unapaciente excesivamente racional soaba constantemente con un escarabajodorado.Jungnopodaavanzarenelpsicoanlisisconelladebidoalaresistenciadeunmododepensardemasiadocerrado.Sinembargo,unda,trasrelatarlelapacienteotrosueo,sonungolpeenlaventana,Junglaabriyenlahabitacinentrprecisamenteunescarabajoverdedoradoquesepossobrelamesa.Lamentedelapacientenovolviaoponerresistenciaalpsicoanlisis.

    Las sincronicidades suelen suceder con mayor profusin en periodos detransformacin: nacimientos, muertes, enamoramiento, psicoterapia, obracreadoraintensa,cambiodeprofesinEnpalabrasdeDavidPeat,escomosiesta reestructuracin interna produjese resonancias externas o como si unaexplosindeenergamentalsepropagasehaciaafueraenelmundofsico.

  • CarlGustavJung

    SincronicidadePubr1.0

    RLull31.10.15

  • Ttulooriginal:Sinchronicity:AnAcausalConnectingPrinciple

    CarlGustavJung,1952

    Traduccin:PedroJosAguadoSaiz

    Editordigital:RLull

    ePubbaser1.2

  • PREFACIOAlescribirestelibro,hecumplidounapromesaquedurantemuchosaosmefallelvalordesatisfacer.Lasdificultadesensupresentacinmeparecandemasiadograndes,por laresponsabilidadintelectualquesenecesitaparaemprenderunproyectodetalenvergadurayporlasdeficienciasdemipreparacincientfica.Sialfinalhevencidomisdudasyheabordado el tema, se debe, ante todo, a quemis experiencias sobre el fenmeno de lasincronicidad se han multiplicado con las dcadas, mientras que, por otra parte, misinvestigacionesenlahistoriadelossignos,especialmentesobrePiscis,meacercaronmsal hecho y, finalmente, porque llevo veinte aos aludiendo a la existencia de estefenmeno enmis escritos, sin estudiarlo en profundidad.Megustara terminar con estasituacin insatisfactoria, aunque slo sea de forma provisional, intentando ofrecer unaexposicin coherente de todo lo que tengo que decir al respecto. Espero que no seconsiderepresuncinpormipartesipidodelacomprensinybuenavoluntaddellectorqueaceptemanifestacionespococomunes.Delseesperaquesesumerjaenregionesdela experienciahumana, que sonoscuras, dudosasy rodeadasdeprejuicios, amnde lasdificultadesintelectualesqueeltratamientoylaaclaracindeuntematanabstractodebeacarrearinevitablemente.Comocualquierapuedeverporsmismodespusdeleerunascuantas pginas, no se trata de una descripcin y explicacin detalladas de estecomplicadofenmeno,sinosolamentedeunintentodeesbozarelproblemaparadescubriralgunosdesusmltiplesaspectosyconexionesydaraconoceruncampomuyoscurodemxima importancia filosfica. Como psiquiatra y psicoteraputa, me he enfrentado amenudo con el problema y me he convencido de lo mucho que estas experienciasinterioressignificanparamispacientes.Enlamayorpartedeloscasos,setratabadecosasdelasquelagentenohablapormiedoaquedarenridculo.Mesorprendicomprobarelgran nmero de personas que haban tenido experiencias de esta ndole y con qu celoguardaronelsecreto.Poreso,miinterssobreesteproblematieneunabasetantohumanacomocientfica.

    Enlaconfeccindemiobra,hecontadoconelapoyodeunaseriedeamigosalosquemencionoeneltexto.MegustaraexpresaraqumiespecialagradecimientoaladoctoraLilianeFrey-Rohn,porsuayudaenelcampoastrolgico.

    Agosto,1950

    C.G.Jung

  • CAPTULOPRIMEROExposicin

    Losdescubrimientosdelafsicamodernahanintroducido,comotodoelmundosabe,uncambio significativo en nuestra concepcin cientfica del mundo, haciendo aicos lavalidezabsolutadelasleyesnaturalesalconvertirlasenrelativas.Lasleyesnaturalessonlas verdades estadsticas, lo que significa que son completamente vlidas solamentecuando estamos tratando con cantidadesmacrofsicas.Cuando se cuenta con cantidadesmuypequeas, laprediccin resulta insegura, sino imposible,puestoqueno seajustanigualalasleyesnaturalesconocidas.

    Elprincipio filosficoque sustentanuestro conceptode leynatural es lacausalidadpero si la relacin causa-efecto slo es vlida segn una base estadstica y slo esrelativamente verdadera, entonces la utilidad del principio causal para explicar losprocesosnaturalesessolamenterelativay,portanto,sepresuponequeharanfaltaunoomsfactoresdistintosparadarunaexplicacin.Estoestantocomodecirquelarelacinentrevariosacontecimientospuedenosercausalenalgunascircunstanciasyrequerirotroprincipiodeexplicacin[1].

    Naturalmente, es intil que busquemos acontecimientos no causativos en elmacrocosmos, por la simple razn de que no podemos imaginar sucesos que no estnrelacionados causalmente y que no puedan tener una explicacin causal. Pero eso nosignificaquetalesfenmenosnoexistan.Suexistenciaocuandomenossuposibilidadsefundamenta,lgicamente,tomandocomopremisalaverdadestadstica.

    Elmtodoexperimentaldeinvestigacintienecomofindeterminarsucesosregularesquepueden repetirse.Enconsecuencia, los sucesosnicoso rarosestnexcluidosde lalista.Adems,elexperimentoimponecondicioneslimitadas,puessuobjetivoesobligaralanaturalezaadarrespuestasalaspreguntasplanteadasporelhombre.Porlotanto,cadarespuestadelanaturalezaestmsomenosinfluidaporeltipodepreguntaplanteadayelresultado es siempre un producto hbrido. La llamada concepcin cientfica delmundo[1],basadaenesto,apenaspuedeserotracosaqueunavisinpsicolgicaparcial,queomitetodoslosaspectos,enmodoalgunodesdeables,quenosepuedencaptarconlaestadstica. Pero parece ser que, para comprender estos fenmenos nicos y raros,dependemosdedescripcionesigualmentenicaseindividuales.Estopodrallevarnosaunacoleccincaticadecuriosidades,algoparecidoaesasviejasvitrinasdelosmuseosdehistorianatural,dondeunopuedeencontrarsefrenteafsilesymonstruosanatmicosembotellados, el cuerno de un unicornio, una mandrgora o una sirena disecada. Lascienciasdescriptivas,sobretodolabiologaenelmsampliosentido,estnfamiliarizadasconestosespecmenesnicosybastaconunejemplardeunorganismo,por increblequepuedaparecer,paradeterminarsuexistencia,yaque,antelaevidenciadeloquevensus ojos, muchos observadores podrn convencerse por s mismos de que tal criaturaexiste realmente. Pero, cuando tratamos con fenmenos efmeros que no dejan huellas

  • palpablestrass,salvociertosrecuerdossueltos(inconexos)enlasmentesdelaspersonas,ya no basta con un simple testimonio, ni siquiera con varios, para hacer que un sucesoaparezca como algo completamente creble. No hay ms que pensar en la notoriaincertidumbrede los relatosde los testigosoculares.En talescircunstancias,nosvemosantelanecesidaddesabersielsucesoaparentementeniconosehaproducidomsqueenlaexperienciaquenosafectaanosotroso,porelcontrario,sepuedenencontrarsucesossimilares en otros lugares. Aqu el consensus omnium desempea un papel muyimportantesociolgicamente,aunqueempricamenteesalgodudoso,yaquesloencasosexcepcionalespuedeservirelconsensusomniumparadeterminarhechos.Elempiristanodebe prescindir de l; pero tampoco puede confiar demasiado. Los acontecimientosabsolutamente nicos y efmeros, cuya existencia no podemos afirmar ni negar, nuncapuedenserobjetodeunacienciaemprica;lossucesosrarospodranconsiderarseciertos,siemprequehayaunnmerosuficientedeobservacionesindividualesserias.Lallamadaposibilidad de tales sucesos no tiene ninguna importancia, pues el criterio de lo que esposibleencualquierpocadependedesuscriteriosracionalistas.Nohayleyesnaturalesabsolutas,acuyaautoridadsepuedarecurrirenapoyodelospropiosprejuicios.Lomsquesepuedepediresqueelnmerodeobservacionesindividualessealomsaltoposible.Si dicho nmero cae dentro de los lmites estadsticos de la casualidad, entonces se haprobadoestadsticamentequeesuncasodecasualidad;peronosedaningunaexplicacin:nohasidomsqueunaexcepcinalareglageneral.Cuando,porejemplo,elnmerodesntomasqueindicanlaexistenciadeuncomplejocaepordebajodelnmeroprobabledefallos que se esperan durante el experimento de asociacin, no queda justificada lahiptesis de la inexistencia de algn complejo, lo cual no impide que, en principio, seconsiderenestasanormalidadescomounapuracasualidad[1].

    Aunque, en biologa especialmente, nos movemos en un campo en el que lasexplicaciones causales no suelen ser satisfactorias en realidad, es poco menos queimposiblenovamosaocupamosaqudeproblemasdebiologa,sinodelaposibilidaddequehayaalgncampogeneralenelquelossucesosnocausalesnosloseanposibles,sinotambinreales.

    Actualmentecontamosennuestraexperienciaconuncampoinmensocuyaextensines,porasdecirlo,lacontrapartidadelacausalidad.Eselmundodelacasualidad,enelque un evento casual parece no tener relacin causal con el hecho coincidente. As,tendremosqueexaminar lanaturalezay toda la ideadecasualidadconunpocomsdedetenimiento. La casualidad debe ser susceptible, obviamente, de algn tipo deexplicacin causal y se llama azar o coincidencia porque su causalidad no se hadescubiertotodava.Comoyaestamosplenamenteconvencidosdelaabsolutavalidezdela ley de causalidad, damos por suficiente esta explicacin de casualidad; pero, si lavalidez del principio causal es slo relativa, entonces, aunque en lamayor parte de loscasos una serie aparentemente casual puede tener explicacin causal, deben quedartodavaunnmerodecasosquenomanifiestenningn tipoderelacincausal.Poreso,nos enfrentamos con la tarea de examinar los sucesos y separar los acausales de los

  • causales.Eslgicoqueelnmerodesucesosexplicablesporcausalidadhadesuperarconmucho al nmero de los que suponemos acausales, razn por la que un observadorsuperficial y parcial puede pasar por alto fcilmente los fenmenos acausales,relativamente raros. Tan pronto como tenemos que tratar con el problema del a

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