Significaci³n g©nesica del mito de Narciso: Hacia una clarificaci³n

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  • Este documento est disponible para su consulta y descarga en Memoria Acadmica, el repositorio institucional de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educacin de la Universidad Nacional de La Plata, que procura la reunin, el registro, la difusin y la preservacin de la produccin cientfico-acadmica dita e indita de los miembros de su comunidad acadmica. Para ms informacin, visite el sitio www.memoria.fahce.unlp.edu.ar

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    O enve una carta a Creative Commons, 559 Nathan Abbott Way, Stanford, California 94305, USA.

    1999, vol. 6, p. 79-98

    Chazarreta, Daniela Evangelina

    Synthesis

    Cita sugerida Chazarreta, D. E. (1999) Significacin gnesica del mito de Narciso: Hacia una clarificacin de sus fuentes grecolatinas. [En lnea] Synthesis, 6. Disponible en: http://www.fuentesmemoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.2735/pr.2735.pdf

    Significacin gnesica del mito de Narciso: Hacia una clarificacin de sus fuentes grecolatinas

    www.memoria.fahce.unlp.edu.arwww.memoria.fahce.unlp.edu.arwww.bibhuma.fahce.unlp.edu.arhttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode

  • SIGNIFICACIN GENSICA DEL MITO DE NARCISO: HACIA UNA CLARIFICACIN DE SUS FUENTES GRECOLATINAS I

    DANIELA EVANGELINA CHAZARRETA

    La inteligencia piensa en s misma, aprehendindose como inteligible: en realidad se hace inteligible intuyen-

    do y pensando en s, de forma que coinciden inteligencia e inteligible.

    Aristteles, Metafsica, /\ J07b.

    El nto de Narciso pertenece a un perodo tardo del imaginario ntolgi-co, pues no existen trazos de l en las fuentes anteriores al s. 1 a. C. Debido a que el nto es una entidad simblica que pertenece al imaginario de una cultura cuya fuente yace principalmente en la oralidad, existe una brecha insoslayable entre lo que se obtuvo del patrimonio oral tradicional y aquello que proviene de la tradicin escrita. Por ello slo podemos atinar semejanzas y ntemas recurrentes entre las fuentes grecolatinas. Sin embargo, a pesar de deambular en este terreno conjetural, realizamos una lectura sostenida en la datacin apro-ximada de la literaturizacin de este nto, cuya significacin puede desmem-brarse en dos mbitos: por una parte el marco delineado por una cosmovisin dionisaca; y por otra, la plasmacin del temor al individualismo racional al que era sometida la cultura greco-latina hacia principios de nuestra era. Por esta

    1 Este artculo corresponde al primer captulo de mi Tesina de Licenciatura y del Informe Final de una Beca de Iniciacin a la Investigacin Cientfica y Tecnolgica de la Universidad Nacional de La Plata, dirigidas por las profesoras Susana E. Zanetti (directora) y la Dra. Ana ~. Gonzlez de Tobia (codirectora), a quienes otorgo mi profundo agredecimiento.

    79 Synthesis (1999), vol. 6

  • 80 Danicla Evangelinl Cha::arreta

    razn analizamos en primer trrnino, las fuentes del mito, para luego, a travs de la cristalizacin de los mitemas, afrontar su significacin en el imaginario cultural de la poca.

    El mito de Narciso en las L1flyuats=de Conn

    En trminos cronolgicos, a pesar de deambular en terreno de con jetu-ras, la fuente con la cual nos encontramos primeramente est en las Narracio-nes CL1/Tyr]OfU del historiador Conn (h. el 30 a.C) compiladas por ellexi-cgrafo y compilador bizantino, Focio (h. 827-h. 890) en su Biblioteca ( B,{3Afo8rjKT]). nica obra a travs de la cual Conn ha llegado hasta nuestros das.

    El mito de Narciso es la vigsimo cuarta de cincuenta narraciones escri-tas en tico y estilo lineal. El narrador comienza ubicando espacialmente el relato:

    'Ev GEOTIE

  • Signiticarim gensica de/miro de Narciso ... &1

    W

  • 82 Da/liela EmllKelilla Cha::.arreta

    Kal ES EKEIVOV 8EOTTlEI~ "'O::\:\ov TI"'O:V Kal yEpalpElv TOV "EpwTa Kal TIpO~ TalS KOlval~ Kal io

  • Significatim gensica del mito de Narciso ... 83

    EVTaVe OTI NapKooov TIllyi, Kal TOV NpKIOOOV lOElv ES TOVTO TO owp

  • 84 f)ullido EI'ollgc!i!l{/ C!){{;:arreta

    Hacia el final del relato se insel1a el mitema de Narciso convertido en t1m. apoyado en la autoridad de un poeta llamado Pamfo: segn su opinin. era lo que continuaha al relato de Narciso y su hermana gemela:

    VpKIOOOV bE v80S i yij Kal TTpTEpOV EcpVEV E~Ol bOKElv. El TOIS n~cpw TEK~apE08a1 xpl TI i~as ETTEOI' yEyOVWS yap TTOAAOIS TTpTEpOV ETEOIV T NpK1000S GEOTTlEVS KPllV TiV .6.l..rTpS cpijOlV pTTao8fvaI TTa~ovoav Kal v8r OVAAyovaav, pTTao8fvaI bE OVK 'OIS aTTaTr8Eloav AAa vapKaaols. 13

    De esta manera, se otorga a Narciso el estatuto de existencia histrica al ubicarlo temporalmente en relacin a un poeta existente. Por otro lado, la calificacin del narciso como flor infernal aparece tambin, en el "Himno a Demter",

    El mito de Narciso en el Libro III de las Metamorfosis de Ovidio (vv. 340-5102: el apremio del culto dionisaco.

    La ms conocida de las versiones del mito de Narciso, y fuente para la posteridad, es, sin embargo, la versin del poeta latino Ovidio (43 a. C.-17 d, e) en las Metamorfosis (h. 8 d. C.), versin que se constituye en el primer tratamiento potico de este mito, conocido hasta nuestros das.

    Enmarca el relato el fatalismo del vaticinio oracular del legendario Tire-si as quien, ante la inquisicin de Lirope, madre de Narciso, le anuncia que su hijo vivira "si se non nouerit".14 Luego se caracteriza a Narciso, haciendo una semblanza acerca de los rasgos sobresalientes del personaje, su belleza, pero asimismo su soberhia ("Multi illum iuuenes, multae cupiere puellae; / Sed {fuit in tenera tam dura superbia forma} / Nulli illum iuennes, nullae tetigere pue-

    l' Paw,anias (1955), t. IV, IX, 31, 9 Y ss.

    "Ovide (1957), t.1, liber 3, v. 348,

  • Sigllifi"cotiva gensica del mito de Narciso ... 85

    llae.'Y' El relato se detiene, entonces, en la ninfa Eco, cuya incorporacin en el mito, segn los crticos, 16 es una innovacin de Ovidio -lo habitual haba sido, hasta entonces, la conjuncin Eco-Pan -aunque la ninfa conviene al de-sarrollo y construccin del relato.

    Eco se introduce con una rhesis sobre el gnesis de su caracterstica de repetir las ltimas palabras: un castigo de la diosa Hera ante su artilugio de retenerla con relatos a fin de ocultar las andanzas de su esposo Zeus con las ninfas. Pero enseguida se vuelve a la historia principal, con la remembranza del amor de Eco hacia Narciso: "Ergo ubi Narcissum per deuia rora uagantem / vidit et incaluit, sequituruestigia furtim; / quoque magis seguitur. t1amma pro-piure calescit, / non aliter quam cum sununis circumlita taedis / admota~ rapiunt uiacia sulphura flarnmas." 17

    Eco sigue de cerca a Narciso, aguardando sus palabras para repetirlas, ya gue no puede comenzar ella misma la conversacin debido al castigo divi-no. 18 Por azar Narciso emite sonido y al obtener respuesta en eco requiere al interlocutor desconocido que se acerque (vv. 379-85): "Huc coeamus"-fra-se en la cual se utiliza el doble sentido del verbo latino caeo de "reunirse en un lugar" y de "unirse amorosamente". Mas Narciso la rechaza, como a los otros amantes, de acuerdo con su naturaleza. 19 Es en ese momento en que se relata cmo uno de ellos -que por la voz annima podemos interpretar como repre-sentante de todos los amantes rechazados- pide al ter" Sic amet ipse licet, sic non potiaturamato".20 Nmesis, la Rarnnusia, diosa de la venganza, acu-di.

    Narciso se encuentra, entonces, con el paraje deshabitado e intocado ("Fons erat inlimis, nitidis argenteus undis, / Quem neque pastores negue pas-tae monte capellae / Contigerant aliudue pecus, quem nulla uolocris / Nec fera

    "Ovide (1957), t.l, liber 3, vv. 353-55.

    1(, De este modo Lafaye lo aclara en nota al pie de su edicin. as corno las editoras lvarez e Iglesias. '10vidio(1957), vv. 370-4. "Ovide (1957), t. 1. liber 3, vv. 375-8. 1', OviLle (1957). t. L liher 3. vv. 390-2. "Ovide (1957). t. 1. liher 3. v. 405.

  • 86 Daniela El'Qngelina Cha;:arrera

    turbarat nec lapsus ab arbore ramus. / Gramen erat circa, quod proximus umor alebat, / Siluaque solum locum passura tepescere nullo."?' Ellocus amoenus del poema representa un lugar aislado, especie de idealizacin de la naturaleza -en donde el tiempo se ha detenido- que connota la pureza, perennidad, eter-nidad e inmutabilidad del ser parmendeo. Es de esta forma como Narciso, debido a instigacin vengativa, se enfrenta con su propio rostro, que cree de otro.

    En una primera instancia, Narciso es objeto de ilusin dionisaca, tenien-do en cuenta que Dioniso es el dios que "confunde los lmites entre ilusin y

    realidad [ ... ] y quien nos inclina a perder nuestro sentido de seguridad e iden-

    tidad."22 En este sentido el episodio mtico de Narciso est cercado por Dio-

    niso, cuya omnipresencia en la Metamoifosis no reside slo en la cosmovisin

    (a la que volveremos en nuestras lneas conclusivas), sino que est asimismo

    presente compositivamente, pues el mito de Semele23 antecede al mito de

    Narciso, al que continua el mito de Penteo.24 Estos episodios estn contami-

    nados por el mito de nacimiento y ritual bquicos. As tambin, el vehculo de

    ilusin, obviamente, es el sentido