Click here to load reader

Revista Ciudad Edi 2

  • View
    234

  • Download
    5

Embed Size (px)

DESCRIPTION

CIUDAD, Revista de Asuntos Urbanos, es una publicación que revela, en palabras, e imágenes, el devenir de las ciudades colombianas y que se propone articular discusiones sobre la vida urbana, con el fin de hacer de la ciudad una humana y alegre residencia y morada para el ciudadano. Siendo de carácter pluralista e interdisciplinaria las opiniones expresadas son de los autores, reservando la sección editorial para manifestar los puntos de vista o criterios de la revista. «La Ciudad para los ciudadano»

Text of Revista Ciudad Edi 2

  • Ciudad, Revista de Asuntos Urbanos'.es una publicacin trimestral que re-vela. en palabras e imgenes. el devenirde las ciudades colombianas y que sepropone articular discusiones sobre lavida urbana con el inters de hacerlahumana y digna. Siendo una publica-cin pluralista e interdisciplinaria, lasopiniones expresadas en ella son las delos autores y no reflejan necesariamen-te las de la Revista. quien aprovecharpara ello la seccin editorial.

    ediciones ciudad Itda. apartado areo 51502 medelln colombia

    Portada: Revista Ciudad- Pintura de Carlos Snchez:

    rantas mad,.urda.5

  • Editorial 2

    Director

    Soar su ciudad 5Frderic Gaussen - Trd. Beatriz Gmez S.

    Geologa urbana en Colombia 8fJlichel Hermel n

    Cart!lera 12J. Jairo Hoyos O.

    . Uso de la Guadua 14Colectivo del Martes - Jorge H. Arcila L.

    La ciudad del encuentro y la aventuraEntrevista con Estanislao Zuleta

    Sin TtuloJuan Guillermo Lpez

    La ciudad autoritaria

    Alfredo Rodrguez

    ReseasGuillermo AI'varez - Daro Ru iz G.

    La ciudad como ideal'Gustavo Vivas R.

    CorazonadasMico

    Ciudad, revista de asuntos urbanos.Licencia en Trmite.Sede: Ed. Maitam of. 406 - FIGEACarrera 52 No. 53-59 A. A. 51502Tel: 231 0421 Medelln - Colombia

    Director:Guillermo Alvarez A.

    Consejo Editorial:Daro Ruiz Gmez - PresidenteFernando Viviescas, Mario Edo.Vlez S., Gustavo Vivas, AndrsVelsquez

    Jefe de Redaccin:John Jairo Hoyos O.

    Diseo y diagramacin:Revista CiudadJuan Guillermo LpezGuillermo Alvarez A.

    Colaboradores:Fernando Cruz Kronf1y, JaquesApril, Hernn Toro, EmilioLatorre, Edgar Vsquez, GermnColmenares, Anlbal Patio, Esta-nislao Zuleta, Alberto Saldarriaga, Vernica Perfetti, HumbertoMolina, Benjamn Barney, HugoGarca, Mara Cecilia Castro,Osear Mendoza, Jeannette Fainboin, Jorge Mazo, Fabiola Aguirre, Germn Areiniegas, AntonioMontaa, Roge.Jio Salmona, SalSnchez, Hernando Arango,Fabio Betancur, Mario Giraldo,Mauricio Rico, Beatriz GmezGiraldo, Alberto Aguirre, JuanCamilo Ruiz, Juan GuillermoGmez, Aura Lpez, ManuelMej a Vallejo, Patricia Gmez,EIsa Ruiz, Oscar Castro, MaraJosefina Yances, Alvaro Guti-rrez, Carlos Uribe, AlbertoSurez, Sergio Trujillo.

    Fotografa:Juan Guillermo Lpez

    Gerente General:J. Jairo Hoyos O.

    Publicidad y Ventas:Corarti .Jorge Senz - Hctor QuintanaTel. 251 9814

    Contabilidad:Ral Arturo Gonzlez

    Editor:Editorial Etctera-Medelln

    Impresin:Editorial Cadena

    .....

    REVISTA DE ASUNTDS URBANOS

  • NConjugar en una composicin quearmonice la comprensin generaldel espacio y las connotacionesespecficas de un lugar, debe sertarea precisa de los arquitectos. Nocircunscribirse al espacio dadocomo hecho fsico sino emprenderuna labor t;ansformadora que con-fiera identidad y sentido de perte-nencia, que atienda al valor signi-ficativo de los elementos y dote decarcter y espritu a la obra, queasuma las circunstancias histrico-culturales de la comunidad que hade usufructuaria, aunque se trate deuna obra de propiedad particular,respetando el patrilJlonio cultural yfavoreciendo la mmoria colectiva.Una arquitectura que sea capaz derenovarse perennemente, mante-niendo actualidad.

    No es exactamente aquella perspec-tiva ni aquellos criterios los plasma-dos en las obras de muchos de nues-tros arquitectos quienes endiosadosen fatuos esteticismos o en posescreadoras asumen actitudes desde-osas y con pragmticos criterioscohonestan con prcticas y exi-

    gencias que segregan y comparti-mentalizan haciendo lgubre la vidaurbana e imponiendo a la ciudaduna arquitectura sin alma y unaesttica sin sentimientos.

    De esa manera se abre paso a todotipo de acciones destructoras quecercenan la ciudad y. usurpan elespacio pblico destruyendo elpatrimonio cultural, que acabancon el legado de generaciones pasa-das haciendo del entorno urbanoun pisaje ilegible en el cual las soli-tarias edificaciones con algo de tra-dicin quedan enmudecidas y sinsentido, como si se quisiera dejarun testimonio. En modo algunoestas construcciones aisladas y soli-tarias, compondran la rica unidadde la ciudad en la que la historia, lacultura, la naturaleza y el paisaje,las mltiples funciones de la acti-vidad humana y las diversas relacio-nes entre los habitantes se conjugancon el lugar y la circunstancia geo-gr4fica. Por ello relievar que el sen-tido de lugar es elemento decisivoen arquitectura jams ser una exa-geracin ya que el espacio no pue-

    de ser visto en .su sentido geometr-co ni aritmtico de metros cuadra-dos si se quiere hacerna arquitec-tura con carcter: tiene que sercomprendido en sus referentes his-tricos, culturales, como ya indi-cbamos, lo que significara enton-ces que la tarea de la arquitecruraconsiste en la organiZacin del espa-cio, siendo el arquitecto un organi-zador de espacios o creador de luga-res. y esta tarea no puede ser reali-zable sino a partir de un rico crite-rio colee tivo en el que se conjuguenarmnicamente intereses por unaamable convivencia comunitaria, enque la unidad de la ciudad sea pro-ducto del devenir cultural de sushabitantes y su rica praxis.

    Pero esa unidad de la ciudad esliquidada, sus funciones son perma-nentemente reordenadas, la distri-bucin de centros cambiada ysuplantados sus usos. Se aboga porla preservacin esttica y por ladefensa contra la inseguridad, aveces con insistencia perniciosa, ymuy elevado es el precio para lacolectividad por. estas iniciativas

  • c.",.~ 4e Docu"""'f'tIt_("lturna

    ......"';t

    ,~~: ': ~~ ~"'~ 1." 1" ~ ~.

    pues la expresin social, la hetero-gnea actividad humana citadina yel manantial de sentimiento noencuentran espacio de manifesta-cin, no fluye la vida, el encanto,el gusto y la gracia porque la ciu-dad que se obtiene es deteriorada ysu entorno envilecido, sin armonzcon aquellas expresiones concretas,simples y elementales de la vidadiaria; la esttica que se defiendeno tiene ingrediente humano y laseguridad por la que se aboga esviolenta, incrementando cercos enurbanizaciones y mallas en edifi-caciones privadas y pblicas, con-virtiendo las calles en deprimentescallejones de penoso trnsito, deso-lando ta ciudad y clausurando espa-cios pblicos en los que efectiva-mente acontece la vida social ciu-dadana.

    A cambio de ofrecer formas deidentificacin al ciudadano paraque se sienta habitante' y encuen-tre en el escenario de la ciudadsu casa estableciendo con ella unsentido de lugar, una enraizadarelacin de territorialidad y perte-

    nencia, se le ofrece el desarraigo,el marginamiento, la despersona-lizacin, el ex trav{o. Se torna laciudad tierra de nadie y en su deso-lacin deambulan solitarios elextranjero, el atorrante, el brba-ro (ver arto Soar su ciudad) asedia-dos por doquier y por doquierasediando.

    La desolacin es ms intensa don-de mayor vigor tiene el deterioroy el desarraigo: en el centro y enel centro del centro; alU dondean hay relaciones de vecindaje ytodava existen espacios abiertos,donde la calle an puede ser usadapara el juego y la fiesta y se conser-va como espacio de encuentro yreunin, donde la casa se inscribeen el lugar guardando armonacon el contesto sociocultural y rit-mo con la calle y el paisaje, esadesolacin no es tan atroz y ali-menta una esperanza porque anexiste un espl'ritu de convivenciaese desarraigo no cunde depri-mentemente porque subsiste unsentido de pertenencia, un sentidode lu~ar: en el barrio. No se crea

    en una alternativa aL resaltar la ricu-ra de la vida barrial: es indispen-sable una referencia al conjunto dela ciudad, esa perspectiva globalno se puede descuidar; como apun-ta el arquitecto Rogelio Salmona ,hay que reconocer en el espaduurbano capacidad de fomentar ladinmica social, de estimular la vidacomunitaria y la pbrticipacin cvi-ca y cultural, si para ello han deconcurrir muy diversas acciones esnecesario asumir que "a nuestra ciu-dad epilptica no le basta que se"ordene a la manera de", Hay queinventar, precisar, crear y ordenarespaciahnente empleando una gra-mtica propia a partir de elementosdispersos que constituyen las refe-rencias de nuestra cultura social.Todo esto, ayudado por las formas

    -que se deben descubrir en el terrenomismo de la prctica arquitect-nica para la formacin de espaciossignificativos".

    La toma de conciencia frente anuestra realidad urbana no puedeconsistir en disposiciones ideol-

  • gicas abstractas sino que tiene quetraducirse en actitudes sociales ycomportamientos prcticos. Como,de manera ejemplar por dems, lohan hecho en distintas ciudadesdiversos sectores de la ciudadanzareivindicando espacios para la colec-tividad. La amplia participacin deeiudadanos en Medelln individual-mente y en agremiaciones cvicas yculturales, manifestando su intersen ganar los terrenos que ocupa

    ; el aeropuerto Olaya Herrera para~ que integrados efectivamente al~ espacio pblico del cual son parte,'lt pueda crearse en ellos un parque

    recreativo, es contundente e ilus-trativa; contrariando amaadosargumentos mostr razones deexpresin solidaria e intereses debienestar social, devel cmo conlos mismos intereses que se defen-di ayer la erradicacin del aero-puerto sed.efiende hoy mantenerlocomo aeroparque.

    Es la misma demencia delas "puentemanas" y "parquefo-bias" que denunciaban reciente-mente en Cali. Para mayor perple"

    jidad bastara contrastar el fer-vor y encanto, la virtuosidad ygusto que los arquitectos tratan deplasmar en sus casas de habitacinparticular o en las de algunos desus clientes, con el desdn y frial-dad, barbaridad y mal gusto queconfieren a edificaciones de ofici-nas, urbanizaciones, construccionespblicas o adecuaciones del espaciourbano: cuando se trata de lo per-sonal evocan un sentimiento o tra-tan de evocarlo, cuando de lo socialy lo pblico asumen una actitudhostil y desdeosa!!

    Pecar de insensatez o necedad serainsistir en disquisiciones ideolgicasabstractas: el hilo de la crtica lo dala prct