Click here to load reader

REFLEXIÓN SOBRE LAS DIFICULTADES DE UNA COMPLEJA ... · PDF file REFLEXIÓN SOBRE LAS DIFICULTADES DE UNA COMPLEJA GENEALOGÍA NOBILIARIA 343 HIDALGUÍA.Año LXIII 2016. Núm. 372

  • View
    24

  • Download
    0

Embed Size (px)

Text of REFLEXIÓN SOBRE LAS DIFICULTADES DE UNA COMPLEJA ... · PDF file REFLEXIÓN SOBRE...

  • 341

    HIDALGUÍA. Año LXIII 2016. Núm. 372. Págs. 341-360

    Fecha de recepción: 14-04-2016 Fecha de aceptación: 15-06-2016

    REFLEXIÓN SOBRE LAS DIFICULTADES DE UNA COMPLEJA GENEALOGÍA NOBILIARIA EN LAS POSTRIMERÍAS DEL MEDIEVO: EL CASO DE LEONOR PIMENTEL Y ZÚÑIGA

    DRA. LORENA C. BARCO CEBRIÁN (*)

    1. INTRODUCCIÓN

    En las sucesivas páginas intentaremos mostrar la dificultad que implica enfrentarse a la reconstrucción de una genealogía. Máxime cuando el período que se analiza no cuenta con las grandes fuentes documentales de las que la Genealogía se sirve para su reconstruc- ción. Teniendo en cuenta la existencia de grandes corpus documen- tales que nos permiten de una forma más llevadera la reconstruc- ción de la genealogía para la Edad Moderna, sin embargo, para la horquilla cronológica que nosotros utilizamos la mayoría de dichas

    (*) Profesora Sustituta Interina, Área de Ciencias y Técnicas Historiográficas, Departamento de Ciencias Históricas, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga.

  • LORENA C. BARCO CEBRIÁN

    342

    HIDALGUÍA. Año LXIII 2016. Núm. 372. Págs. 341-360

    fuentes documentales no existían todavía, o su conservación se an- toja difícil. De ahí que hayamos querido estructurar nuestro trabajo en varios apartados donde podamos mostrar toda la complejidad de dicha reconstrucción. En un primer momento nos acercaremos a la dicotomía existente todavía en nuestros días sobre si la Genealogía es una ciencia autónoma e independiente, o si por el contrario es, como se ha venido defendiendo desde la historiografía tradicional, una ciencia auxiliar de la Historia. En segundo término, nos acerca- remos a las fuentes y corpus documentales de los que se sirve cual- quier historiador o genealogista para poder realizar una reconstruc- ción de la ascendencia y descendencia de cualquier personaje; para después dar a conocer las dificultades que se nos han presentado a la hora de reconstruir dicha genealogía para una dama noble de fi- nales de la Edad Media, ejemplificándolo en la figura de doña Leo- nor Pimentel. Finalizando este trabajo de la genealogía de la I du- quesa, con la reconstrucción que hemos podido realizar de la du- quesa de Plasencia. Así podemos decir que este trabajo versa sobre la Genealogía circunscrita a la Edad Media y, concretamente, sobre una mujer y su linaje, Leonor Pimentel y Zúñiga.

    2. LA GENEALOGÍA (1): UNA DICOTOMÍA ENTRE CIENCIA AUTÓNOMA Y CIENCIA AUXILIAR

    La Genealogía ha sido tratada como una ciencia auxiliar de la Historia (2), sin embargo, lo cierto es que cualquier historiador que se acerca a la nobleza tiene que acudir o valerse de ella. Histórica- mente la Genealogía siempre se ha asociado a la nobleza, y es que desde antaño los miembros de ella (3) han querido demostrar sus orígenes, unos orígenes puros y, en muchas ocasiones, míticos o re-

    (1) Para acercarse a esta disciplina recomendamos, entre otras, la obra de SALAZAR Y ACHA, J. de, Manual de genealogía española, Madrid: Ediciones Hidalguía, 2006.

    (2) CEBALLOS-ESCALERA Y GILA, A. de: «La Genealogía en la frontera del año 2000. El cómo y el por qué de esta ciencia histórica», Memòries de la Reial Acadè- mia Mallorquina d´Estudis Genealògics, Heràldics i Històrics, 12 (2002), p. 7.

    (3) Ibídem, pp. 8-9.

  • REFLEXIÓN SOBRE LAS DIFICULTADES DE UNA COMPLEJA GENEALOGÍA NOBILIARIA…

    343

    HIDALGUÍA. Año LXIII 2016. Núm. 372. Págs. 341-360

    gios (4), probando descendencias desde don Pelayo, o incluso desde Adán y Eva. Por ello, la Genealogía y los genealogistas, en tiempos remotos, siempre han sido criticados desde una perspectiva históri- ca, denominándolos falseadores, y otros descalificativos aún mayo- res. Pero no se puede generalizar, menos cuando la mayoría de los genealogistas de la Modernidad —época dorada de la Genealogía en nuestro país— trabajaban al servicio de los propios señores que les encargaban el trabajo en cuestión. Por ello, no es de extrañar el poco rigor científico que hasta no hace demasiado tiempo ha reves- tido este saber en no pocas ocasiones, no sin menospreciar a aque- llos especialistas y grandes genealogistas que se atuvieron a la ver- dad.

    Pero empecemos por dar una definición de qué es Genealogía: es la ciencia que, por medio de documentos fehacientes, establece el parentesco entre personas, familias, líneas y linajes. Etimológica- mente se trata de una palabra griega, genea, que significa genera- ción; y, logos, que significa tratado (5). Por lo tanto, sería el estudio del linaje de una familia. Su origen en castellano se documenta para el año 1438, y tradicionalmente a partir de entonces, y como se ha comentado con anterioridad, la investigación genealógica se desa- rrolla, sobre todo, para el estudio y conocimiento del estamento no- biliario, dejando de lado el resto de la sociedad cuasi en su totali- dad. Con todo ello, se puede decir que la investigación genealógica se incluye dentro de la historia social (6).

    Hace ya unos años, Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila pronun- ció una conferencia titulada «La genealogía en la frontera del año 2000, el cómo y el porqué de esta ciencia histórica», en ella repasó de manera brillante y concisa las vicisitudes por las que esta ciencia auxiliar, tal y como él la define, ha pasado desde la Edad Moderna

    (4) Foucault se opone a esta concepción de genealogía, criticando aquella que se servía de un origen mítico. Ver RUJAS MARTÍNEZ-NOVILLO, J.: «Genealogía y dis- curso. De Nietzsche a Foucault», Nómadas: revista crítica de ciencias sociales y jurí- dicas, 26 (2010), pp. 105-119.

    (5) BARROSO ARAGUETES, A., y ZUBIA MUXIKA, J.J.: «Más fuentes, más posibili- dades de investigación», Antzina: revista de genealogía vasca e historia local, Extra 1 (2011), p. 4.

    (6) Ibídem.

  • LORENA C. BARCO CEBRIÁN

    344

    HIDALGUÍA. Año LXIII 2016. Núm. 372. Págs. 341-360

    hasta la actualidad, y cuáles son los visos de futuro que le espe- ra (7). Pero nos interesa subrayar de dicho discurso la visión que ofrece del futuro de la ciencia que aquí tratamos. Textualmente Al- fonso de Ceballos nos dice:

    «(…) el nuevo enfoque histórico-científico tiene tres objetivos bien determinados: la importancia de la Nobleza en el ámbito del reino, en el regional y en el local o urbano; el verdadero alcance de su papel político, de su preponderancia social, y de su poder econó- mico; y, por fin, el desarrollo de genealogías que permitan ajustar las estructuras familiares, facilitando así estudios sociológicos, estadísti- cos, o meramente familiares (…) en el contexto de los estudios ge- nealógicos el futuro debe encaminarse, a mi juicio, en varias direc- ciones distintas pero complementarias, para lograr abarcar en todas sus dimensiones tanto aquel gran fenómeno social, político y econó- mico que fue la Nobleza, como el no menos importante que va a ser la Bio-Medicina» (8).

    De lo anterior podemos sacar varias conclusiones nada baladíes, por un lado, los genealogistas han estudiado las casas nobiliarias, sus componentes, pero no las han relacionado con su contexto, en la mayoría de los casos. Es decir, la Genealogía para avanzar y dar un salto cualitativo debe abrirse a otras disciplinas tales como la Sociología. Como toda ciencia, necesita de otras para poder ser lo más completa y dar una visión lo más fehaciente posible. Y uno de los puntos que más nos llamó la atención cuando leímos el texto mencionado fue su vinculación futura a la bio-medicina. En reali- dad, ¿no se hace ya? Cuando se detecta una enfermedad o viso de existencia de ella, el médico lo primero que hace es preguntar por referencias de los antepasados, para poder pronosticar con más se- guridad si su organismo está predeterminado genéticamente a pa- decer cierto tipo de enfermedades. Esto hoy en día se hace gracias

    (7) CEBALLOS-ESCALERA Y GILA, A. de: «La Genealogía en la frontera del año 2000. El cómo y el por qué de esta ciencia histórica», Memòries de la Reial Acadè- mia Mallorquina d´Estudis Genealògics, Heràldics i Històrics, 12 (2002), pp. 7-28. En el texto se desgrana de forma brillante el devenir de esta ciencia.

    (8) Ibídem, pp. 23-24.

  • REFLEXIÓN SOBRE LAS DIFICULTADES DE UNA COMPLEJA GENEALOGÍA NOBILIARIA…

    345

    HIDALGUÍA. Año LXIII 2016. Núm. 372. Págs. 341-360

    a los informes clínicos, pero si no fuera el caso de que existieran, por x circunstancia, siempre quedaría el poder valernos de la Ge- nealogía para poder determinarlo. Es decir, acudir a las partidas de defunciones y registros para saber si nuestros antepasados sufrieron tal o cual dolencia. Esto llevado a su máximo exponente es lo que nos indica Alfonso de Ceballos. Sin lugar a dudas será un tema con- trovertido y que puede —y debe— abrir una puerta a la Genealogía y los genealogistas para que esta ciencia sea tenida en mayor consi- deración en los círculos académicos. Ya que, aún hoy, se considera dicha ciencia como un hobby, y creemos, que nada más lejos de la realidad. Los habrá que se dediquen a ella por puro entretenimien- to, al igual que hay personas que hacen «pseudo-historia» también por puro entretenimiento, pero ni a unos ni a otros se les puede llamar genealogistas ni historiadores, en la mayoría de los casos.

    3. CÓMO RECONSTRUIR UNA GENEALOGÍA: EL EJEMPLO DE LEONOR PIMENTEL

    3.1. Fuentes para la reconstrucción genealógica

    Una vez puestos en anteceden

Search related