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Prueba ABARTH 500 “turbotín”

Prueba Abarth 500

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Prueba Abarth 500 La Picadura del Escorpión

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  • PruebaABARTH500turbotn

  • La aburrida carretera nacional deja paso tras un cruze a una comarcal de segundo orden, retorcida como pocas. All me encuentro yo, montado a bordo de mi Abarth 500, bautizado recientemente como Turbotn. Son 140 los caballos que impulsan sus mil kilos de peso (7,14 kg/CV), no demasiados, de hecho, sobre el papel, para mi gusto, demasiado justito va de po-tencia...

    El modo Sport y el TTC estn activados, niveles y temperaturas todos en orden, esperando a que les de la seal para co-menzar con la diversin. Pedal a fondo sin contemplaciones. Una recta con una rapidsima curva de 120 km/h en medio a

    derechas me descubre la sorprendente estabilidad lineal del coche, con una

    suspensin dura y una batalla corta esperaba ms meneos,

    pero dentro de lo que cabe, a pesar de ser un

    coche algo buscn, el Abarth sigue

    mis instruc-ciones.

    Fi-

    nal de recta, y hay una curva de 60 grados a izquierdas de segunda velocidad. Pie en el freno fuerte, con asfalto desigual. La trase-ra anima a que juguemos un poco para las inercias y descoloquemos ligeramente el coche a la entrada de la curva para trazarla ms rpido y de manera ms divertida. Pun-ta tacn, punta tacn de nuevo, los pedales caen exactamente donde queremos que estn para esta maravillosa maniobra de los cambios manuales en reduccin. El selector de cambio poda ser algo mejor en cuanto a tacto, pero ofrece buenos enclavamientos y a pesar de tener un poco de juego, est en una posicin perfecta para usarlo de mane-ra intensiva.

    Con el coche ya en la velocidad apropiada de entrada y ligeramente ya guiado hacia la izquierda, entramos en la curva tal cual furamos en un kart, con las ruedas traseras un poco cruzadas, una micro-correccin de unos pocos grados nos sirve para poder seguir apuntando y trazar la entrada con precisin milimtrica. Falta mucha informa-cin a travs del aro del volante. El peso es el perfecto, y no hay exceso de asistencia, pero el tacto es artificial, como cualquier sistema de asistencia puramente elctrica.

    No hay feedback casi de lo que sucede con el agarre en el tren delantero

    o trasero, y el volante no tiene vida propia respecto a nues-

    tras manos. Esto es algo bueno para lo que no

    son unos portentos volantistas, pero

  • para nosotros, los ms quemados del lugar, nos falta ese plus que no hace demasiadas dcadas s que tenamos con los dispositi-vos puramente hidrulicos, o con las direc-ciones no asistidas. Puestos a barrer para casa, recuerdo el maravilloso tacto de otro Abarth traccin delantera: El Ritmo 130 TC, que te permita saber qu estaba pasando en cada instante (a costa de hacerte echar

    biceps en cada aparcamiento, claro est).

    Da igual, seguimos el quininentos y yo hasta el vrtice de la curva. El coche ape-nas se inclina nada. Puede que la posicin demasiado elevada del asiento (era la nica manera que en tan poco coche cupieran bien cuatro personas) nos haga pensar que vamos demasiado rpido, pero una vez te has acostumbrado a que el coche no vuel-ca, ni mucho menos, y que el centro de gravedad est bajo (tu cabeza est muy por encima de l), cambias los clculos menta-les y te das cuenta que el paso por curva es endiabladamente bestial.

    Mientras me aproximo al punto donde he de ver la salida de la curva me percato de que las Pirelli P-Zero Nero del 500 son mu-cho peores que las Michelin Pilot Exalto del 500 SS, que agarran en seco mucho ms. Alcanzo el lmite de adherencia, y descu-bro que la ventaja de las Pirelli es que en el evento del derrape, son mucho ms progre-sivas, pues sucede antes, con menos carga lateral, y vuelven a agarrar tan pronto mo-dificas un poco la carga de acelerador (con las Micheln el brake off es mucho ms borrico, pero tarda ms en llegar, y lo hace acompaado primero del chirrido de toda la vida, que da ms emocin a la ecuacin).

    Puede que el volante no de todo el Feedback que quiero, pero eso no le quita un pice de diversin a conducir el ABARTH 500 por una buena carretera de curvas

  • Puede que el volante no de todo el Feedback que quiero, pero eso no le quita un pice de diversin a conducir el ABARTH 500 por una buena carretera de curvas

    Alcanzado el vrtice, con el coche comple-tamente apoyado, y el volante metido, me encuentro alguna que otra irregularidad en el firme, pero no es problema, los mo-vimientos de la carrocera son contenidos, aunque bote un poco el coche, pero el Abarth no te reclama que lo corrijas todo con el volante (algo bueno tena que tener que no tuviera jacking).

    El coche es completamente neutro, no arrastrars el morro nunca, salvo que hagas alguna salvajada de entrar tres veces ms rpido de lo debido. Puede que tenga mu-cha masa concentrada en las ruedas delan-

    teras, pero no tiene para nada ese efecto subvirador tan particular de los delantera potentes, principalmente por tener poca batalla, tener las ruedas en los extremos, y contar con un buen diseo de chasis.

    Llama la atencin en este aspecto que a pesar de tener un eje trasero con barra torsional y brazos tirados, se ha consegui-do instalar silent blocks rgidos y controlar los movimientos laterales de las ruedas de manera ptima para que el tacto de la direccin sea adecuado, y el coche no haga cosas raras. Obviamente, esto compromete la comodidad, pero de eso hablamos otro rato ms aburrido, no?

  • Seguimos... Con la salida de la curva ante nuestras pupilas bajamos el pedal derecho progresivamente hasta el suelo para disfru-tar de la potencia que sale de las ruedas. El sistema TTC realmente hace la diferencia entonces. El coche no tiene caballos como para salir chillando rueda de una curva de segunda y perdiendo traccin como un loco con las dos ruedas, pero an as, las pocas prdidas de motricidad que se suce-den son controladas por el TTC, que frena la rueda interior a la curva, permitiendo que cada pequeo derrape venga acompaado de un efecto direccional que mete al coche en la curva (o al menos evita que se salga de ella). Ante un diferencial de deslizamien-

    to limitado de los de toda la vida, el TTC evita casi al 100% el efecto latigazo en el volante, con lo que por ms que funcione, y por ms que perdamos traccin en las ruedas, la direccin apenas nos dir nada, y no se mueve casi del sitio. Esto hace que el Abarth 500 sea muy fcil de manejar en estas situaciones, pedal a fondo.

    Aunque claro est, como soy un quejica crnico te dir que a mi me gusta saber lo que pasa bajo cada rueda, y con este siste-ma no lo s. Pero oye, ao 2010, esto es lo que hay en un mundo donde las direccio-nes elctricas se han impuesto por motivos que a los petrolhead ms quemados nos dan igual (ligersima mejora del rendimien-

  • to energtico del coche).

    En estos instantes es cuando ms crtico me puedo mostrar con el pequeo Turbotn, y es que echo de menos algo ms de poten-cia al salir de la curva, pero para eso est el kit SS, que ms pronto que tarde acabar instalado en sus entraas.

    Curva terminada, minirecta, acelerador a fondo, y nos encontramos con unas rela-ciones de cambio perfectamente elegidas para lograr el mximo avance posible con la potencia y el par disponible. Y la cosa sigue as, curva tras curva, kilmetro tras kilme-tro, da tras da...

    La nica pequea diferencia que puede haber es en las curvas ms rpidas, de ter-cera o cuarta velocidad, donde la pequea batalla del coche hace que tengamos que ir un pelo ms atentos a la hora de corregir

    las trayectorias, pero parece increble que algo del tamao de esta pelota sea capaz de aguantarse como se aguanta sobre la carretera. Pero de qu habla este loco? Bueno, creo que la mejor manera de empezar la prueba personal y subjetiva del Abarth 500 era des-cribindote lo mejor que hace, que es trazar curvas en una carretera de montaa vaca.

    El resultado de todo esto? Dale tres kil-metros, entra en estado de Zona o Trance mental de conduccin, y te encontrars a ti mismo con una tremenda sonrisa de oreja a oreja, inigualable, e indescriptible, que realmente no sabes de dnde sale, ni por qu la tienes.

    No me voy a cortar un pelo: Este es el coche menos po-

  • tente de todos los que he tenido en mi vida (obviamente, paso de largo de todos los que he probado, porque por mi trabajo...) y an as, es uno de los que ms fcilmente me saca la sonrisa. Es un coche divertido de tener, divertido de conducir, simptico de mirar.

    Un coche que, cuando lo dejas en el garaje, miras hacia atrs, y te sientes orgulloso de que sea tuyo. Los hay ms rpidos, los hay ms efectivos, pero no tienen carcter, no tienen espritu, no tienen ese algo ms que te hace feliz, que te justifica la compra.

    De dnde sale sta pelota?

    Pero vamos al principio de los tiempos, de acuerdo? Qu es un Abarth 500? Es la idea que tuvo Fiat para recuperar la marca

    Abarth del olvido, con un producto de valor aadido, en el que la tcnica y la puesta a punto se encuentran metidas en un envase evocador de un pasado mtico y glorioso, con el que nos intentan vender algo ms que el propio coche. Nos venden un objeto de moda, chic, fashion, que apela a nuestra memoria automovilistica histrica.

    Abarth en Espaa no es conocida como en otros pases. Aqu se mal asocia a la casa italiana con los triunfos y xitos de SEAT cuando fabricaba bajo licencia Fiat y Junco-sa importaba las piezas. Pero los xitos de los aos 60 y 70 de Abarth puede que no ocupen la memoria colectiva del automo-vilista medio espaol, pero para solucionar eso nacen iniciativas como La Picadura del Escorpin.

  • Abarth naci de la pasin de su creador, y durante muchos aos se dedic a perfec-cionar vehculos de gran tirada de la Fiat para hacerlos competitivos en carreras de toda Europa, y vencer con ellos all donde poda hacerlo. Al principio el inters era de Carlo Abarth, para darle lustre a su marca, pero ms pronto que tarde, la Fiat se dio cuenta de que llegando a un acuerdo con Carlo, poda darle lustre tambin a su nom-bre.

    As naci una colaboracin por la que Abar-th reciba dinero y colaboracin tcnica de la Fiat en su desarrollo y en las carreras. La colaboracin se fue estrechando progre-sivamente, y en ella se pudieron ver a los

    padres del Abarth 500 de hoy: Los deriva-dos del Fiat 600 y Fiat 500, con nombres tan exticos como Abarth 750 derivazione Fiat 600, o los Fiat Abarth 500, Abarth 850TC, Abarth 1000TC, Abarth 595...

    Al final, Fiat tom el control de Abarth, y la convirti en su scuadra corse, encargndo-se de proyectos como el del Fiat Abarth 131 Rally, o el Lancia 037, y Delta S4... A medida que los esfuerzos de Abarth a nivel depor-

  • tivo se difuminaban dentro de la Fiat, el uso de su insignia se acababa convirtiendo en un mero logo decorativo en las versiones deportivas de Fiat en los aos 80 y 90.

    Tranquilo, que esta breve historia que te acabo de contar te la pienso ampliar tan-to, que te podrs llegar a aburrir con cada detalle, que para algo queremos que La Picadura del Escorpin se convierta en la referencia en castellano sobre Abarth.

    El caso es que alguien en Fiat se di cuenta que reviviendo el 500 para plantar cara a la moda de los coches retro-chic (haba que dar respuesta al exitoso MINI y al no exitoso New Bettle) naca la oportunidad de volver tambin a hacer algo con Abarth, creando una marca propia, como en los viejos tiem-pos.

    No tard nada Fiat en transformar este sue-

  • o ertico de media noche en una realidad palpable. Cierto es que el Abarth 500 tiene ms de Abarth 100TC (un derivado del Fiat 600) que del 500 original, sobre todo por detalles como la toma de aire del radiador delantero, el techo ajedrezado, las pticas, o el hecho de que el 1000TC sea realmente el acenstro deportivo y potente real de este comecocos de carretera que es la pelota actual. Pero claro, llamndose el Fiat Fiat 500, el Abarth tena que mantener la deno-minacin.

    Analicemos la esttica pues

    Si nos plantamos por delante del Abarth

    500 en busca de sus orgenes, veremos mu-chos ms detalles de 850TC o 1000TC que de Fiat Abarth 500. los grupos pticos son un claro guio a la disposicin del 850TC. El paragolpes con su enorme toma de aire para refrigerar el radiador de agua y los dos intercoolers evoca la bigotera de fibra de vdrio del 850TC tambin.

    La insignia Abarth se encuentra incrusta-da entre dos bigotes cromados, elemento presente tanto en el 500 original como en el 850TC. Lo que s que dice claramente 500 es el cap, que tiene un corte muy similar al original: recto y sin una forma replegada hacia el morro como el del 850TC.

  • Visto de lateral, el coche es claramente simi-lar a sus dos parientes lejanos, aunque las aletas traseras carecen de la abultada for-ma de los derivados del 600, aunque estan marcadas cual caderas, como queriendo hacernos recordar los pasos de rueda de fibra postizos del Abarth 595.

    El techo es de chapa, y puede llevar el aje-drezado del 850TC y 1000TC (el Fiat Abarth 500 tena el techo de lona, s o s). Por de-trs, los 850TC y 1000TC llevaban el cap abierto para refrigerar el motor y mejorar la aerodinmica. El nuevo Abarth 500 lleva una tapa de maletero normal, que recuer-da tanto al Fiat 600 como al Fiat 500 y Fiat

    Abarth 500, aunque se le ha colocado un alern sobre la luneta posterior, a modo de gorra puesta al revs, que tambin evoca, segn sus diseadores, la esttica que vea-mos al pasar un 1000TC con su cap levan-tado dejando al aire el potente motor de un litro de Carlo Abarth.

    Pero... y si nos olvidamos un momento de la historia? El 500 es un coche simptico, pero en su versin Fiat es demasiado coche de chica (perdnenme ustedes los que no piensen as). El Abarth es un 500 al que le han metido mala leche y testosterona en vena. Llantas, faldones, paragolpes y ale-rn le dan razones, y el tono del escape,

  • enmarcado con sus dos salidas a los lados de un difusor que dicen que es funcional, hacen que este sea un coche que todo el mundo gira la cabeza para verlo.

    Sers protagonista en cada cruce de calle, y dar igual que haya un Ferrari o un Porsche al lado, pues hasta el dueo de tal coche se parar a mirarlo.

    Lo bueno que tiene que en Espaa de mo-mento haya pocas unidades es que Abar-th sigue siendo (y lo seguir siendo) una

    marca exclusiva, de hecho es posiblemente la marca exclusiva de baja tirada ms eco-nmica que puedes encontrar. MINIs hay a montones, DS3 en breve tambin habr... Con un Abarth 500 te garantizas ese grado diferencial de poder decir que tienes un co-che del que hay pocas unidades. Te inden-tifica estticamente ya como un entendido, como un friki de los coches. Y es que hay que ser friki para comprarse uno de estos, sin duda alguna.

    Alguna queja a la esttica? Tal vez vea el

  • coche algo demasiado alto, pero esto se so-lucionar con la incorporacin a la gama de nuevos modelos que sacrificarn las cuatro plazas para ofrecer algo ms deportivo para Abarth. Y es que con las medidas que hay, no se puede hacer un coche ms bajo y pre-tender que quepan cuatro personas. Ade-ms, lo de la altura es relativa, pues cuando ves el coche solo, no lo ves alto, el problema es si te paras al lado de un Lotus Esprit...

    Un interior curiosete

    Repasadas las referencias histricas exter-nas, queda mirar el interior, que nuevamen-te vuelve a cantar a 1000TC ms que a 500...

    El habitculo del 500 tiene lo que yo le llamo efecto Wow. Djame explicarme: Cuando te montas en un coche, te pueden dar dos impresiones, una es que sea soso, anodino, y simplemente te parezca como un electrodomstico ms, y otra muy dis-tinta es que descubras que haba tambin un diseador para el interior del habitculo con tantas ganas de hacer su trabajo como

  • el que lo haca por fuera.

    Muestra del primero tipo de habitculos es el interior de un Volkswagen. Ok, estn per-fectamente acabados, son de calidad, tacto, consistencia... Pero el diseo brilla por su ausencia. En cambio, el efecto Wow lo tie-nes en coches como el MINI, por poner un claro ejemplo, donde entras y te inunda la sensacin de estar ante algo nico, especial, particular, distinto...

    Al Abarth 500 le pasa lo mismo que al Fiat 500: El diseo inunda nuestros sentidos. La esttica, como he comentado antes, es

    claramente inspirada por el Fiat 600, pero modernizada. Lo bueno que tiene es que la ergonoma no est discutida con el diseo, aunque el sistema Blue&Me no est, para mi gusto, muy bien resuelto. Una pantalla mas grande de LCD para movernos entre carpe-tas y archivos de msica, mens, etc, sera muy bienvenida. La cosa es irse acostum-brando a como funciona cada tema, aun-que no poder avanzar dentro de archivos MP3 hacia adelante es uno de esos detalles que enervan a cualquiera...

    En cuanto a calidad de materiales, decir que la mayor parte de los plsticos son duros,

    Si en algo siguen destacando los italianos es en el diseo, aunque este coche es obra del creador del mismo MINI Cooper S de BMW...

  • y no hay de esos blanditos y gomosos que tanto gustan en otros coches... Pero el ajus-te es cojonudo, y la pieza pintada del color de la carrocera motiva mucho. Tambin gusta el tapizado en cuero sobre los relojes indicadores.

    La posicin de conduccin tiene sus pecu-liaridades. Lo primero que te llama la aten-cin es que vas sentado muy muy alto, a lo cual te tienes que acostumbrar, cosa que no cuesta demasiado tiempo, pues no es otra cosa que un tema de manas.

    Los pedales quedan bastante verticales,

    pero permiten un buen punta tacn, aun-que para mi gusto tal vez est demasiado separado el pedal del acelerador del de freno, pues con mis Alpinestars me cuesta hacer el punta tacn con el dorso del pie, algo que suelo hacer por costumbre, y que con este coche me hace o bien jugar con el tacn, o bien calzar zapatillas un pelo ms anchas que las botas de carreras.

    El asiento es cmodo, y te sujeta bien. El cuero que lo recubre es de calidad, aunque el cabecero queda demasiado lejos de la propia cabeza. No olvidemos que la existen-cia del reposacabezas est justificada por motivos de seguridad, y no por comodidad. No se invent para llevar all el coco apoya-do cuando estamos cansados...

    El volante no tiene regulacin en profundi-dad, y est bastante inclinado, lo que hace

    que si queremos llegar bien a la parte su-perior del aro, tal cual en un coche de rallys tengamos que aproximar mucho la ban-queta y llevar el respaldo bastante vertical, obligandonos a llevar las piernas bastante flexionadas. Al final acabas yendo un pelo ms separado, para llevar ms cmodas las pantorrillas, pero eso te hace que la par-te superior del volante te quede un pelo alejada. Cmo es que sto es as? Por dos razones claras: En un coche tan corto, la columna de direccin va muy inclinada, lo que hace que el aro quede bastante torcido tambin. Por otra parte, que no exista regu-

    Si en algo siguen destacando los italianos es en el diseo, aunque este coche es obra del creador del mismo MINI Cooper S de BMW...

  • lacin en profundidad condiciona toda esta situacin, como tambin lo hace la altura de la banqueta. Es lo que hay... Sera com-plicado colocar las cosas de otra manera.

    El espacio en las plazas delanteras no es escaso para dos adultos, que viajan con suficiente confort. A la hora de dejar las cosas sueltas por el coche, lase monedas, mvil, cartera, etc, s que encontramos un problema. Y es que la guantera es abierta, quedando a la vista todo lo que llevas en ella, y aunque hay huecos para dejar cosas, en un coche como este, todas se salen del sitio y se mueven mucho a la hora de tomar las curvas a la velocidad de la que es capaz, cayendo al suelo de los pasajeros. Hay un hueco cerrado perfecto para llaves o mvil justo en la parte inferior del salpicadero a la palanca de cambios, pero eso es todo en cuanto a receptculos cerrados.

    Y si lo usas para todos los das?

    Abarth 500La gama de Abarth tiene ahora dos productos principalmente: El Punto Evo, y el 500. El Punto Evo es suficientemen-te grande como para ser un coche que te saque de todos los apuros, todos los das, sea para viajes largos con equipaje, o para ir a hacer la compra.

    El 500 es mucho ms chic, ms fashion, ms bello, ms fiel a los principios de la marca, ms apetecible, ms divertido de conducir... Pero tambin es un coche ms complica-do a la hora de hablar de compromisos de compra.

    Te lo dice un tipo que usa el 500 para todo, sea para acudir a una presentacin de prensa y hacer 1.200 kilmetros en un da, sea para irme de vacaciones por Europa adelante, o sea para ir a hacer la compra al sper. Para este uso mucha gente pue-de que prefiriera un coche ms light, ms cmodo, ms silencioso, ms grande... Si eres de esos, mira el Punto Evo, porque es una opcin tal vez mejor para t. Pero si eres de los mos, de los que valoran por encima de todo en un coche su alma, el 500 es tu eleccin.

    Porque como dije antes, el 500 es un coche especial, es la mxima expresin de nada es como un Abarth, porque puede que se pueda mejorar en algunos aspectos, pero al tratar con l, descubres en sus entraas per-sonalidad, algo que cada da menos coches ofrecen en el mercado.

    Pero voy a dejarme de aseveraciones me-tafsicas para entrar en un plan ms prc-tico. Si te dedicas a usar el 500 en entorno urbano, descubrirs que se defiende como el mejor utilitario. Es pequeo, gasta relati-vamente poco para lo que anda, y cabe en cualquier hueco. Adems tiene lo que yo llamo el factor Wow. Si piensas que es-toy loco perdido, dame un momento para explicarme: El 500 es de esos coches sim-pticos que hace girar la cabeza a la gen-te que pasea por la calle. No deja a nadie indiferente. Te mirarn si llevas este coche, tenlo por seguro, y eso es un aliciente y un impedimento en funcin de lo orgulloso

  • que seas de tener un coche en concreto, o lo vergonzoso que seas en cuanto a que te miren, sealen, saluden, aborden, pregun-ten... A m, personalmente, me encanta. Me encanta poder decir es un Abarth, no un Fiat, me encanta hacer de profeta y contar las maravillas del aparato.

    Abarth 500Si te toca afrontar un largo re-corrido por autopista, o carretera nacional, descubrirs que la suspensin dura y la batalla corta no son amigas de las curvas rpidas bacheadas (carreteras como la A2 las tienen a montones), porque la cosa se pondr emocionante. Por todo lo dems

    es un magnfico coche para tragar kilme-tros en las plazas delanteras. De hecho es sorprendentemente cmodo para lo que cabra esperar de su tamao y especifica-ciones, aunque un control de crucero no le vendra nada mal.

    En carreteras nacionales, adems, tiene capacidad de sobras para adelantar en un visto y no visto, y a pesar de todo, la direc-cin no es demasiado nerviosa. La falta de feedback tan criticable yendo rpido se transforma en un uso ms convencional en algo positivo en relacin a la facilidad de conduccin.

  • Concluyendo

    Tiempo de sobras va a habar durante los prximos meses para hablar del Abarth 500, y de sus bondades y defectos, porque nos vamos a tirar un ao paseando por todo el mundo con l, haciendo kilmetros hasta llegar a los 100.000. Pero entre tanto, las primeras conclusiones que puedo sacar se resumen en una sencilla frase: El Abarth 500 es un coche de carcter, con alma, con un ADN claro.

    Es como esa mujer que todos encontramos una vez en la vida que sabe lo que quiere, y te enamoras de ella, pero tambin de su peresonalidad, no slo de su fsico. Puedes encontrar ms bella, o ms inteligente, pero es el carcter, la personalidad, lo que te hace vivir, lo que te da emociones.

    Al 500 le pasa algo similar. Puede que haya coches que sean ms efectivos, que sean ms econmicos, o incluso que te gusten un poco ms, pero es la conjuncin de virtudes y defectillos la que hace que, a la postre, detectes alma y personalidad en este Abarth. Y a esto le has de sumar la facilidad de plan-tarte una sonrisa en la boca y hacerte sentir afortunado y especial cada vez que vas a un tramo de curvas con l.

    Eso es el Abarth 500, un coche nico, como ninguno. Un coche que se disfruta sin tener que ir a 200 para ello. Un coche tpicamente Abarth...