Martín Fierro - Spanish ?· ediciones: para El gaucho Martín Fierro respetamos el texto de la edición…

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  • Martn FierroHernndez, Jos

    ISBN-13: 987-1136-20-XLibrary of Congress Control Number: 0Annotated Edition

    186 pages - In Spanish

    Prlogo a la presente edicin

    En un editor el encarar una edicin del Martn Fierroresulta una muestra simultnea de debilidad y osada.

    Debilidad por no poder resistir la tentacin de contar en sucatlogo con una obra que, sin duda, representa uno de lospilares de la literatura latinoamericana y cuya ausenciaimplica reconocer una gran falencia.Osada porque pretender ubicar una edicin entre aquellasapadrinadas por nombres como Carlos O. Bunge,Eleuterio Tiscornia, Santiago Lugones, CarlosLeumann, Angel J. Battistessa, Jorge Luis Borges yAdolfo Bioy Casares, resulta un gesto cuyo resultadoorillar, inevitablemente, el peligro del fracaso ante lacomparacin.

    Es con esta dual espada de Damocles que encaramos estapresente edicin, a la cual hemos dotado de algunas armaspara defenderse frente a la inevitable compulsa con losgrandes.

    En primer lugar basamos el texto en las primerasediciones: para El gaucho Martn Fierro respetamos eltexto de la edicin de la Imprenta de La Pampa, de 1872, ypara La vuelta de Martn Fierro tomamos la de la Libreradel Plata, de 1879.La razn de esta decisin es que consideramos que la

    grafa original, con sus claras diferencias con la actual,tambin forma parte de la obra al volcar sobre el contenidola luz estilstica de la poca, sin tamices ni aggionamientos.

    En segundo trmino tomamos las tres ediciones que JorgeLuis Borges considera en su ensayo de 1953 (el MartnFierro, J. L. Borges con la colaboracin de MargaritaGuerrero, Ed. Columba, Bs. As., 1953) como las mximasreferencias: la de Eleuterio F. Tiscornia, Ed. Losada,Buenos Aires, 1941; la de Carlos Alberto Leumann, Ed.Angel de Estrada, Buenos Aires, 1945; y la de SantiagoM. Lugones, Ed. Centurin, Buenos Aires, 1948; ycomparamos las notas entre ellas y con la edicin crtica deElida Lois y Angel Nuez, Ed. ALLCA XX (AssociationArchives de la Littrature Latinoamricaine, des Carabeset Africaine du XX Sicle), Paris 2001; con las notas deLeopoldo Lugones en El payador, Ed. Centurin, Bs. As.1948, las de Francisco Castro en su Vocabulario y frasesdel Martn Fierro, Ed. Kraft, Bs. As. 1950, y las deDomingo Bravo en su obra El Quichua en el MartnFierro y Don Segundo Sombra, Ed. Instituto Amigos delLibro Argentino, Bs. As. 1968.De la comparacin y balance de estas siete obras,desprovistos de prejuicios y rivalidades acadmicas,procedimos a tomar las notas ms tiles para lacomprensin del texto, aclarando en beneficio del lectoractual el lxico empleado por Jos Hernndez.

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  • Y finalmente, un dato no menor, procedimos a diagramarlas notas lexicogrficas al pi de las pginas, evitndole allector la bsqueda de referencias externas haciendo msfcil la tarea de mantener el sentido del texto.

    Puede decirse con justicia que esta edicin no agrega nadams que un sentido de orden entre siete obras previas. Siesto resulta as, como editores hemos logrado nuestramisin: poner en manos de nuestros lectores un materialque de otra manera se encontrara absolutamente agotado,y hacerlo de forma tal que, de ahora en ms, est endisponibilidad permanente.

    Pablo Agrest Berge Septiembre 2004

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  • 1834 - 1886Militar, periodista, poltico y poeta.

    Definido como el ms grande cultor de la poesa gauchesca,su obra Martn Fierro est considerada por muchoscrticos como la obra maestra de la literatura argentina,donde se resumen enseanzas, saberes, reflexiones,vivencias, sentimientos, emociones, razonamientos,deducciones y conclusiones del pensamiento del hombrecomn de su poca y lugar.Hernndez no solamente a sido un pensador social ypoltico, sino tambin un hbil recopilador de la sabidurapopular cuya vida fue influenciada por el entorno polticode la poca: su madre perteneca a una familia unitaria y supadre, en cambio, militaba en el partido federal.

    Desde 1841 hasta 1845 acudi al Liceo Argentino de SanTelmo donde aprendi lectura y escritura, doctrinacristiana, historia antigua, romana y de Espaa, aritmtica,dibujo y gramtica castellana, amn de francs, geometra ygeografa, a las que concurran gratis y en premio losalumnos que por su capacidad y ejemplar conducta se hanhecho acreedores a tal distincin.En 1846 y fue llevado por su padre, que trabajaba comomayordomo en establecimientos ganaderos de Rosas, a lapampa bonaerense donde entra en contacto directo con elgaucho y sus tareas, en una poca de intensa actividad delos saladeros.Segn su hermano Rafael: All en Camarones y enLaguna de Los Padres se hizo gaucho, aprendi a jinetear,tom parte en varios entreveros y presenci aquellosgrandes trabajos que su padre ejecutaba y de que hoy no setiene idea. Esta es la base de los profundos conocimientosde la vida gaucha y amor al paisano que despleg en todossus actos.

    En 1853, ingres en el ejrcito e intervino en la represindel levantamiento del coronel Hilario Lagos contra elgobierno de Valentn Alsina. Ese ao result vencido enSan Gregorio, y al ao siguiente actu nuevamente, estavez como teniente, contra las fuerzas de Lagos en la batallade El Tala, donde su bando result victorioso.

    En 1856 Hernndez se alinea al Partido FederalReformista, que propiciaba la incorporacin de BuenosAires a la Confederacin presidida por Urquiza con sedeen Entre Ros.Ese ao se inicia en el periodismo al vincularse con LaReforma Pacfica, diario que representaba los intereses delgrupo porteo que aspiraba a la nacionalidad, pero no delmodo Urquicista.En 1858 y luego de un duelo por razones polticas,abandona las filas de la milicia y emigra a Paran, EntreRos, en donde trabaj como empleado de comercio y en laAdministracin Nacional.

    En 1859 participa en la batalla de Cepeda con el grado decapitn de la Confederacin.En1861 los ejrcitos de la Confederacin y del estado deBuenos Aires se enfrentaban en la batalla de Pavn, yHernndez actu como capitn bajo el mando de Urquizaresultando vencido por las fuerzas bonaerenses deBartolom Mitre.En noviembre del mismo ao Jos y Rafael Hernndez (suhermano) participaron en la batalla de Caada de Gmez,donde nuevamente resultan vencidos por las tropasmitristas.

    Mientras se organizaban focos de resistencia federal en elinterior del pas, bajo la conduccin del general AngelVicente Pealoza, el coronel Felipe Varela, el generalRicardo Lpez Jordn y otros, Derqui presentaba surenuncia y emigraba a Montevideo, Pedernera declarabaacfalo el gobierno nacional y Mitre era designadopresidente provisional, para en mayo de 1862 resultar electodefinitivamente presidente por el Congreso.En1863 Jos Hernndez funda y redacta El Argentino,peridico que sumara su esfuerzo a El Litoral, redactadopor Evaristo Carriego, en la defensa del ideal federalprovinciano.

    El 12 de noviembre de ese ao el general ngel VicentePealoza, es asesinado y decapitado, y su cabeza esexhibida en una pica, en una plaza de Olta, La Rioja.La noticia de esta muerte conmueve a Hernndez quienescribe en El Argentino la apologa del Chacho (apodocon el que era conocido Pealoza) al tiempo queanatematiza a sus enemigos polticos lo cual lo enfrenta noslo con Mitre sino tambin con Domingo F. Sarmiento.

    En 1867 se traslada a Corrientes y es designado FiscalInterino del Estado.All escribe en El Eco de Corrientes y sostiene unaardorosa polmica con el diario opositor La Esperanza, quelo ataca en su condicin de funcionario oficial.

    Entre tanto en Buenos Aires la cuestin de la capital dabaorigen a la divisin del partido Mitrista en dos fracciones:Los que seguan sus principios convertir a Buenos Airesen capital de la Repblica se denominabannacionalistas (apodados crudos) y sus opositores,encabezados por Adolfo Alsina, llamados autonomistas(cocidos), porque defendan el localismo porteo y laautonoma de la provincia de Buenos Aires.El partido nacionalista sostena la candidatura del ministrode Relaciones Exteriores, Rufino de Elizalde y elautonomista propiciaba a su jefe, el doctor Adolfo Alsina.Como una transaccin entre las tendencias opositorassurgi la candidatura de Domingo Faustino Sarmiento.

    El 21 de julio de 1868 Hernndez publica en el diario La

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  • Capital de Rosario un ataque el proyecto de Sarmiento deintroducir mtodos y maestros norteamericanos, de acuerdocon su concepto de civilizacin y a riesgo de modificar lastradiciones pedaggicas nacionales.En l deca (quizs encendiendo la mecha para la futurapolmica Martin Fierro vs. Facundo):

    Es un destino bien amargo el de esta pobre Repblica.Esto se llama ir de mal en peor.Mitre ha hecho de la Repblica un campamento. Sarmientova a hacer de ella una escuela.Con Mitre ha tenido la Repblica que andar con el sable ala cintura.Con Sarmiento va a verse obligada a aprender de memoriala anagnosia, el mtodo gradual y los anales de Da. JuanaManso. Estas son las grandes figuras que vienen a regir losdestinos de la patria de Alvear y San Martn!Pero, Consentir el Congreso, consentirn los hombresinfluyentes de la Repblica, consenti