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Los verbos soporte en español: entre verbos plenos y locuciones Estudio semántico-sintáctico de las construcciones con tener y poner Lien Brusselmans Año lectivo 2009-2010 Thesis voorgelegd tot het behalen van de graad Master in de Taal en Letterkunde (Engels-Spaans) Promotor: prof.dr. Renata Enghels

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Los verbos soporte en español: entre verbos plenos y locucionescon tener y poner
Año lectivo 2009-2010
Thesis voorgelegd tot het behalen van de graad Master in de Taal en Letterkunde (Engels-Spaans)
Promotor: prof.dr. Renata Enghels
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Prefacio
Me gustaría agradecer algunas personas que me han ayudado mucho durante la escritura de mi
tesina.
Primeramente, quiero dar las gracias a la prof. dr. Renata Enghels, el director de mi tesina,
que me ha acompañado desde el principio de este viaje. Gracias a ella, he atrevido a elegir un tema
menos pragmático que pertenece más a la lingüística ‘pura’. De esta manera he experimentado la
satisfacción que puede conllevar una investigación lingüística. Aparte de eso, la profesora ha provisto
varias comentarios valiosos no únicamente sobre el contenido sino también sobre el estilo de
escribir, que me parece haber mejorado bastante durante la escritura de mi tesina. Asimismo le
quiero agradecer la rapidez con que siempre ha contestado mis correos electrónicos. Asimismo
quiero agradecer el prof. dr. Eugeen Roegiest por avivar mi interés en el sujeto de las construcciones
con VV soporte, el objeto de esta tesina.
Segundo, doy las gracias a mi familia y mis amigos por su soporte continuo y su paciencia,
incluso cuando estaba algo menos agradable por causa de algún problema en la investigación o la
redacción de mi tesina.
Finalmente le agradezco mucho a Maarten que me haya soportado ya desde el principio y
siga haciéndolo. Aunque no siempre comprendía todo lo que le decía (sobre todo porque todo está
en español), ha escuchado los problemas pero también los éxitos que ha conllevado esta
investigación lingüística. Asimismo me ha ayudado mucho con problemas con el ordenador y además
me ha asistido en dar el último toque a la forma de mi tesina.
3
Contenido
1. Identidad de los verbos soporte................................................................................................. 8
1.2. Función .............................................................................................................................. 12
1.3. Clasificación ....................................................................................................................... 13
2. Descripción de los sustantivos predicativos ............................................................................. 17
2.1. Caracterización .................................................................................................................. 17
2.3. Los VV plenos equivalentes de las CCVS ........................................................................... 26
2.4. Observaciones concluyentes ............................................................................................. 30
3. ¿Léxico o gramática? Los VV soporte en el tiempo .................................................................. 31
3.1. Los VV soporte dentro del proceso de gramaticalización verbal ...................................... 31
3.2. Contraargumentos de Butt (2003) .................................................................................... 32
3.3. Observaciones finales ........................................................................................................ 34
4. El continuo de los VV plenos, las CCVS y las locuciones: descripción semántico-sintáctica de
las locuciones .................................................................................................................................... 37
4.2. Características sintácticas de las locuciones ..................................................................... 42
4.3. Características semánticas de las locuciones .................................................................... 45
4.4. Conclusiones ...................................................................................................................... 47
II. Comparación semántica y morfosintáctica de las CCVS con tener y poner ...................................... 48
5. Introducción a la parte empírica .............................................................................................. 48
6. Descripción lexicográfica de las CCVS con tener y poner ......................................................... 49
6.1. Descripción del uso como V soporte de tener .................................................................. 49
4
6.2. Descripción del uso como V soporte de poner .................................................................. 57
6.3. Descripción de los sustantivos predicativos miedo y fin ................................................... 66
6.4. Conclusiones y soluciones posibles para la descripción lexicográfica............................... 68
7. Metodología utilizada en el análisis empírico del corpus ........................................................ 70
8. Exploración de la semántica de las CCVS con tener y poner .................................................... 72
8.1. Presencia del significado básico en el uso como V soporte de tener y poner ................... 72
8.2. Investigación semántica de los sustantivos predicativos .................................................. 76
8.3. Rasgos semánticos de las CCVS en su conjunto ................................................................ 81
8.4. Conclusiones sobre la semántica de las CCVS con tener y poner ...................................... 89
9. Análisis morfosintáctico de las CCVS con poner y tener .......................................................... 92
9.1. Comparación de los rasgos morfológicos de los sustantivos predicativos en las CCVS con
tener y poner ................................................................................................................................. 93
9.2. Diferencias y semejanzas sintácticas entre las CCVS con tener y poner ........................... 96
9.3. Presencia de los rasgos sintácticos de las locuciones ..................................................... 108
9.4. Conclusiones sobre la investigación morfosintáctica de las CCVS .................................. 111
III. Conclusión general ......................................................................................................................... 113
FL función léxica
SP sintagma preposicional
0. Introducción
A primera vista las oraciones siguientes no parecen tener mucho en común:
(1) Juan tiene miedo.
(3) Pedro da consuelo a María.
Sin embargo, todas (tener miedo, poner fin y dar consuelo) expresan el mismo fenómeno, a saber una
‘construcción con verbo soporte’. Aunque se utilizan muy frecuentemente, las construcciones con
verbo soporte parecen ser bastante desconocidas como fenómeno lingüístico. Hasta la fecha es poco
lo que se ha escrito sobre los verbos soporte en español. Por tanto merece investigar el grupo de los
verbos soporte así como los sustantivos predicativos con que se combinan.
El presente trabajo persigue dos objetivos. En primer lugar, se dedica a una descripción
detallada de las construcciones con verbo soporte con el fin de aclarar su identidad, su uso y sus
clasificaciones. En segundo lugar efectuaremos una investigación lexicográfica, semántica y
morfosintáctica de las construcciones con verbo soporte de tener y poner con el fin de contribuir a su
descripción y al mismo tiempo determinar cuáles son las semejanzas y diferencias entre ambas
construcciones.
De acuerdo con estos objetivos, la presente investigación se dividirá en dos partes: la primera
parte ofrecerá un estado de la cuestión del tema estudiado y se dividirá en 4 capítulos que cubrirán
varios aspectos de las construcciones con verbo soporte.
En el primer capítulo nos detendremos en la denominación de los verbos soporte para pasar
al estudio de su definición y sus varias clasificaciones. A continuación examinaremos el uso y la
función de los verbos soporte.
El segundo capítulo describirá los sustantivos predicativos, a los cuales los verbos soporte
actualizan. Además analizaremos algunos intentos de clasificar los sustantivos predicativos y los
problemas que surgen con este intento. A continuación examinaremos la relación que existe entre
las construcciones con verbo soporte y sus verbos plenos equivalentes.
En el tercer capítulo describiremos la posición bastante problemática de los verbos soporte
entre el léxico y la gramática, lo que provoca no sólo problemas descriptivos sincrónicos sino también
diacrónicos. Unas preguntas esenciales que surgen son: ¿de dónde vienen los verbos soporte? y
¿hacia dónde evolucionan? En este capítulo investigaremos en más detalle cómo varios autores
tratan de contestar estas preguntas y asimismo ofreceremos una interpretación propia.
7
La evolución diacrónica de las construcciones con verbo soporte conduce al capítulo
siguiente que se concentrará en una construcción sintáctica bastante similar, a saber las locuciones.
Describiremos su definición y su clasificación y además enumeraremos sus características semánticas
y sintácticas principales, lo que resultará importante para la segunda parte del estudio.
Después de haber determinado las características principales de las construcciones con verbo
soporte, avanzaremos hacia la segunda parte que ofrecerá una investigación descriptiva y
comparativa de las construcciones con dos VV soporte particulares, a saber tener y poner. Hemos
elegido estos dos verbos por su uso muy frecuente, lo que además nos ofrece cierta libertad
investigadora porque su frecuencia de uso lleva a una abundancia de ejemplos en los corpus.
Además asumimos que la oposición entre un V dinámico, poner, y un V más bien estático, tener,
ofrecerá perspectivas de análisis interesantes.
En el quinto capítulo introduciremos la segunda parte de nuestra obra para continuar con la
primera fase del análisis empírico: la investigación lexicográfica. Examinaremos cómo los diccionarios
describen el uso como V soporte de tener y poner y estudiaremos más particularmente cómo tratan
los sustantivos predicativos miedo y fin, que se usan frecuentemente respectivamente con tener y
poner.
El capítulo 7 describirá la metodología que hemos utilizado en nuestra investigación de
corpus. Mencionará cómo hemos seleccionado ejemplos del banco de datos CREA (Corpus de
Referencia del Español Actual) y qué parámetros hemos utilizado en su análisis. Este análisis se
compondrá de dos partes: el capítulo 8 describirá la investigación semántica y el capítulo 9 se
dedicará a la descripción del análisis morfosintáctico. En cada capítulo haremos una distinción muy
clara entre los verbos soporte, los sustantivos predicativos y las construcciones con verbo soporte en
su conjunto. A base del análisis trataremos de encontrar diferencias entre las construcciones con
verbo soporte con tener y poner que arrojen luz sobre algún aspecto nuevo e interesante de este
fenómeno.
8
1. Identidad de los verbos soporte
Llamamos ‘verbos soporte’ aquellos verbos que aparecen en construcciones tales como tener miedo,
dar un paseo o poner fin. Denotamos estas construcciones en su conjunto con el término
‘construcciones con verbo soporte’ (CCVS), acuñado por Alonso Ramos (1997). En el primer capítulo
comenzaremos por estudiar la denominación de los verbos soporte (1.1.) ya que forma una
dimensión interesante. Como muchos fenómenos lingüísticos a este tipo de verbo le falta un nombre
unívoco y por consiguiente ha recibido varios nombres no sólo entre distintas lenguas sino también
dentro de una misma lengua. A continuación nos concentraremos en la definición y función principal
de los verbos soporte (1.2), con lo que tratamos de contribuir a su comprensión. Terminaremos el
capítulo con una descripción de las varias maneras de clasificarlos (1.3).
1.1. Denominación y definición
1.1.1. Terminología
Entre los estudios sobre ‘los verbos soporte’ (VV soporte)1 no destaca realmente una obra de
referencia, sobre todo no para el español donde la bibliografía es todavía menos extensa que en
otras lenguas, como dice Herrero Ingelmo (2002a: 4). El fenómeno se ha estudiado sobre todo en
francés por lingüistas como Labelle (1974), Giry-Schneider (1978, 1987) y Gross (1989, 1993a, 1993b,
1994, 1996)2.
En las lenguas diferentes e incluso dentro de una misma lengua el V soporte ha recibido ya
varias denominaciones. Cattell (1984) y Butt (2003) lo llaman un ‘verbo light’, término que se puede
explicar por su (casi) carencia de valor semántico. En una frase como (1) el significado se debe
mayoritariamente al sustantivo orden y no al V como suele ser el caso con VV plenos. Además la
construcción (incluyendo la preposición) puede ser reemplazada por el V pleno ordenar, relacionado
1 A lo largo de esta investigación utilizaremos la abreviación VV (o V para el singular) para denotar los verbos. 2 Apud Herrero Ingelmo (2002a: 4)
9
tanto semántica como formalmente con el sustantivo orden, lo que demuestra el valor predicativo de
este último.
(1) Es una gracia porque durante el tiempo de Cuaresma, la Iglesia recuerda a los fieles la necesidad
de pararse para poner orden en nuestras vidas y descubrir qué cosas son verdaderamente
importantes". (CREA: Prensa, 2004)
Por la misma razón -la falta de significado semántico- algunos autores, entre ellos Gallego e Irurtzun
(2006: 2), lo llaman ‘verbo ligero’.
Enfatizando otro aspecto del V soporte, Von Polenz (1963)3 usa el nombre alemán
‘funktionsverbe’ y Solé (1966) habla de ‘verbo funcional’. Estos dos últimos nombres muy parecidos
se explican por el carácter gramatical de los VV soporte: carecen de casi todo sentido léxico y por lo
tanto asumen principalmente una ‘función’ gramatical.
Piera y Varela (2000) incluso utilizan otro término en la ‘Gramática descriptiva de la lengua
española’ de Bosque y Demonte (2000): hablan de ‘verbo de apoyo’. Esta denominación se parece
mucho al término que adoptaremos a lo largo del estudio actual: ‘el verbo soporte’, la denominación
más corriente que se ha acuñado en 1977 por la francesa Daladier (1977)4. Algunos otros autores que
se sirven de este término son Herrero Ingelmo (2001, 2002a, 2002b), Blanco (2000) y Alonso Ramos
(1997, 2007). Tanto ‘verbo de apoyo’, como ‘verbo soporte’ expresan la característica principal de
esos VV: soportan o apoyan los sustantivos predicativos (en el ejemplo (1) orden) a los que
acompañan y dan la posibilidad de funcionar en el discurso.
De todos modos, aunque el fenómeno que describiremos en este trabajo ha recibido ya una
gran variedad de denominaciones no realmente pone un problema visto que todos los términos son
bastante transparentes indicando algún u otro aspecto esencial de este tipo de VV. Sin embargo,
elegimos un solo término, a saber el de ‘verbo soporte’ porque designa muy claramente su función y
además es una denominación utilizada frecuentemente en varias lenguas.
1.1.2. Las expresiones idiomáticas frente a las frases idiomáticas
Del Burgo (1998: 179) define los VV soporte como aquellos VV que se utilizan en expresiones
idiomáticas, tales como dar un paseo o tener miedo. Cabe destacar que asimismo tienen un uso
3 Apud Herrero Ingelmo (2001: 3)
4 Apud Herrero Ingelmo (2002a: 4)
10
como V pleno, en cuyo contexto se comportan diferentemente y no reciben el nombre de ‘V
soporte’. Que se trata de dos usos esencialmente diferentes se puede ver en los ejemplos (2) y (3):
(2) Dar un paseo.
(3) Dar un regalo.
En ambas frases dar tiene un uso completamente diferente: en (2) el sustantivo paseo y no el V
constituye el núcleo semántico, mientras que en (3) el V sí añade información semántica.
Es preciso no confundir las expresiones idiomáticas, en las cuales los VV soporte se emplean,
y las frases idiomáticas (‘frases hechas’), como estirar la pata. En lo que sigue ofreceremos dos
puntos de vista en cuanto a la distinción entre las expresiones y frases idiomáticas.
Primeramente, Moliner (2007: 1398) define la frase idiomática como una “expresión
preformada que se intercala corrientemente en el habla, sin introducir en ella ninguna variación, o, a
lo más, las que impone la flexión de algún elemento de ella; como estar con el agua al cuello, ahí me
las den todas o gracias a Dios.” De esta definición se puede deducir que las ‘frases idiomáticas’ son
preformadas y forman parte del conocimiento básico de un hablante nativo de alguna lengua.
Cuando el hablante expresa una frase idiomática ya no piensa en ella como compuesta por varias
palabras sino que la concibe como un conjunto. Forman un recurso fácil en el medio de una
conversación cuando el hablante no encuentra las palabras adecuadas y por lo tanto las ‘frases
idiomáticas’ intercalan “corrientemente en el habla” (Moliner 2007: 1398). Además no admiten
“ninguna variación” (Moliner 2007: 1398), contrariamente a las ‘expresiones idiomáticas’ que, según
Piera y Varela (2000: 4408), tienen dos elementos de flexibilidad. Admiten tanto la flexión verbal (4)
como la inserción de elementos (5) que “quiebran la continuidad de la locución” (Piera y Varela 2000:
4409)5:
(5) Le tomaron cuidadosamente (o mucho, etc.) el pelo
El segundo punto de vista lo ofrecen Nunberg, Sag y Wasow (1994: 491) cuando ponen que la
distinción fundamental entre expresiones y frases idiomáticas se encuentra en la fuente del
significado, es decir el origen del significado de una construcción. Las frases idiomáticas presentan la
característica fundamental de la ‘no composición’, lo que refiere a la ‘unidad’ que forman los
elementos de una frase idiomática. De este modo su significado no se deriva de la suma de todos los
5 Entraremos más en detalle en esta flexibilidad de los elementos de las expresiones idiomáticas (que más
tarde llamaremos ‘construcciones con verbo soporte’ (CCVS)) más adelante en el estudio, en la parte II que describirá la investigación empírica que efectuaremos sobre los VV soporte tener y poner.
11
combinaciones sintácticas convencionales y consiguientemente deben su significado a sus
componentes.
(6) Kick the bucket
(7) Take advantage
Por un lado, cuando derivamos el significado de las componentes, la frase (6) significa algo como ‘dar
un patada al cubo’. No obstante, (6) forma una frase idiomática de modo que el significado no se
debe a los componentes individuales sino al conjunto. Su verdadero significado como frase
idiomática es ‘morir, estirar la pata’. Además resulta ser bastante interesante como varios
diccionarios traductores en el internet traducen la frase idiomática inglesa con una frase idiomática
española. De esta manera se destaca muy claramente la unidad entre los componentes en cuanto a
su significado. Por otro lado el significado ‘aprovecharse’ de la frase (7), un ejemplo de una expresión
idiomática, parece equivaler más bien a la suma de la información aportada por sus componentes, en
este caso take y advantage.
Según Nunberg, Sag y Wasow (1994: 500) hay varias razones para asumir que los
constituyentes de una expresión idiomática tienen su propio significado. En primer lugar, es posible
modificar los componentes mediante adjetivos (8) o frases relativas (9). En segundo lugar, partes de
las expresiones idiomáticas pueden enfatizarse mediante la ‘topicalización’6 (10) o la omisión en
construcciones elípticas (11). En el ejemplo (11) goose se omite en la segunda oración coordinada. En
tercer lugar, es posible referir anafóricamente a los componentes (12) así como cuantificarlos (13).
Véase los ejemplos que aportan Nunberg, Sag y Wasow (1994: 501):
(8) Kick the filthy habit.
(9) Your remark touched a nerve that I didn’t even know existed.
(10) Those strings, he wouldn’t pull for you.
(11) My goose is cooked but yours isn’t.
(12) Once someone lets the cat out of the bag, it’s out of the bag for good.
(13) That’s the third gift horse she looked in the mouth this year.
6 La ‘topicalización’ consiste en la posición de algún sintagma al inicio de la frase. De esta manera el sintagma forma el tópico o el tema, la información conocida que suele colocarse al inicio de una oración. El tema se opone al rema, término que se usa para referir a la información nueva, que suele colocarse al final de la oración.
12
En conclusión, cuando se tiene en cuenta todos estos factores - modificación, topicalización,
construcciones elípticas, cuantificación y referencia anafórica – se dispone de una evidencia bastante
fuerte para concluir que los constituyentes de las expresiones idiomáticas, en las que se utilizan los
VV soporte, mantienen su significado propio. No obstante, cabe añadir que parece existir cierto
acercamiento entre las expresiones y las frases idiomáticas. Explicaremos esta hipótesis más
adelante en el estudio (cf. Capítulo 3).
1.1.3. Conclusiones
Con todo, se puede concluir que los VV soporte no forman una clase separada sino que refieren a un
uso bastante particular de ciertos VV plenos. En el uso como V soporte los VV plenos pierden casi
todo su significado semántico por lo que siempre se acompañan de un ‘sustantivo predicativo’ con el
que forman una ‘expresión idiomática’. Es el sustantivo que aporta la mayor parte del significado
global a la ‘construcción con verbo soporte’ (CVS), término que utilizaremos a continuación.
Queremos añadir que el hecho de que los VV soporte en realidad refieren a un uso de los VV
plenos problematiza en cierta manera su denominación como ‘V soporte’, ‘V ligero’ o ‘V de apoyo’
entre otros, visto que no refieren a una clase de VV. No obstante, seguiremos utilizando el término
de ‘V soporte’ por su amplia difusión en el contexto lingüístico y porque la acuñación de otro término
llevaría a una confusión innecesaria.
1.2. Función
Ahora que sabemos en qué contexto se utilizan los VV soporte nos proponemos estudiar su función
en estas expresiones idiomáticas.
Primero nos detendremos en la estructura básica de una oración. Según Harris (1976)7 cada
frase deja reducirse a una estructura fundamental, a saber ‘la oración elemental’, un modelo que ya
se ha mostrado muy operativo. La ‘oración elemental’ consiste en un predicado (‘operador’) (P) y sus
argumentos:
(14) P (x) dormir P (x, y) mirar P (x, y, z) dar
7 Apud Chali (1996: 2)
13
El predicado selecciona sus argumentos, que varían en número desde cero, como es el caso con los
VV impersonales como llueve, hasta tres o raramente cuatro.
Para convertir esta ‘oración elemental’ en una verdadera frase hace falta efectuar dos
acciones. Primero se realiza la ‘linealización’, o sea la colocación de los argumentos a uno u otro lado
del operador, para pasar después a la ‘actualización’, que consiste en la adición de un morfema
temporal y personal. Asimismo suele llamarse este último proceso la ‘conjugación del predicado’.
Cabe destacar que en la mayoría de los enunciados son los VV que forman el predicado. Sin
embargo, de igual modo los adjetivos o sustantivos pueden predicar una oración aunque no resulta
posible ‘conjugar’ estos. Ahora bien, visto quela conjugación es necesario para la actualización, o sea
la adición del morfema temporal y personal, forma un problema. La solución para los adjetivos
consiste en actualizarlos mediante los VV copulativos ser o estar. El problema de los sustantivos que
funcionan como predicados se resuelve mediante los VV soporte. De esta manera la función
fundamental de los VV soporte es ‘actualizar’ los sustantivos. En tal caso no es el V que funciona
como predicado sino el sustantivo. El V es predicativamente vacío por no llevar argumentos, una
función que asume el sustantivo soportado visto que él elige el número y el tipo de argumentos. Así
en el ejemplo (15) es el sustantivo ganas que decide de la naturaleza del sujeto (estos bichos), que
tiene que ser animado, y del objeto preposicional (mambo):
(15) Así que, aunque estén en alta mar, imagínate la que se lía cuando estos bichos tienen ganas de
mambo. (CREA: Prensa, 2004)
1.3. Clasificación
En el mundo ideal existe un solo V soporte para actualizar todos los sustantivos que quieren hacerse
predicado de una oración. No obstante, no es posible simplemente elegir un solo V como V soporte y
dejar caer todos los otros VV que se utilizan en esta función. La lengua forma un organismo vivo que
gradualmente evoluciona y se adapta a las necesidades de la sociedad y existen muchos VV soporte
que cada uno añaden algún aspecto semántico a la construcción, como describiremos más adelante.
Todos estos VV soporte pueden clasificarse de diferentes maneras, de las que describiremos algunas
en lo que sigue.
Herrero Ingelmo (2002a: 6) hace una distinción básica entre los VV soporte ‘de amplio
espectro’, debido a su capacidad de formar el mayor número de expresiones idiomáticas, y los VV
soporte “de uso limitado a un sustantivo o a un grupo reducido de sustantivos”. La clase de ‘VV
14
soporte de amplio espectro’ se compone de sólo seis VV, a saber dar, tener, echar, hacer, poner y
tomar. Producen expresiones idiomáticas como dar un paseo, tener miedo, echar un eructo, hacer
carrera, poner fin o tomar una decisión entre otros. Al segundo grupo de ‘los VV soporte de uso
limitado’ pertenecen VV como adoptar (una actitud), entablar (una conversación) o lograr (un
propósito o un fin) entre otros.
Aparte de eso existen otros criterios para clasificar los VV soporte, por ejemplo a base de sus
características aspectuales. Por carecer de un verdadero contenido léxico y acompañarse de otra
palabra cargada del significado semántico, los VV soporte se parecen mucho a los VV auxiliares. Sin
embargo, mientras que éstos sólo aportan la marca de tiempo y persona aquéllos también pueden
conllevar un valor aspectual incoativo (conllevando el sentido de comienzo) (16), continuativo
(expresando la prolongación de una acción en desarrollo) (17) o terminativo (refiriendo al cierre de
una acción) (18) (Vivés 1983)8:
(16) Juan ha cogido miedo
(17) Juan conserva la esperanza
(18) Juan ha perdido la paciencia
Blanco (2000: 3) además introduce la noción del ‘sustantivo predicativo’ refiriendo al
sustantivo que se deja actualizar mediante el V de apoyo e indica que a menudo un solo nombre
predicativo puede asumir diversos aspectos. De esta manera, un nombre como confianza puede
combinarse con varios VV soporte: tener (19) constituye un V de apoyo neutro mientras que coger
(20) y perder (21) expresan respectivamente un valor incoativo y terminativo, como se puede ver en
los ejemplos siguientes ofrecidos por Blanco (2000: 3):
(19) Juan tiene confianza (V soporte neutro)
(20) Juan ha cogido confianza (V soporte incoativo)
(21) Juan ha perdido la confianza (V soporte terminativo)
Por su parte Herrero Ingelmo (2001: 4) añade cinco extensiones aspectuales a los tres
aspectos descritos por Blanco (2000: 3)9. El primer tipo que añade son los VV soporte télicos (22),
construcciones verbales que sólo se dan por realizado con su culminación, entre ellos alcanzar,
conquistar, conseguir y ganar:
8 Apud Blanco 2000: 3
9 En lo que sigue añadimos un ejemplo por cada posibilidad sacado de Herrero Ingelmo (2001: 4)
15
Por ejemplo, componer una sinfonía describe una acción télica ya que sólo se considera como
realizada cuando la acción está concluida. En cambio componer música indica una acción atélica
porque, no importa cuándo se termina, siempre se ha compuesto música. En segundo lugar existen
los VV soporte progresivos (23), que conllevan un valor de continuación, entre ellos continuar, durar,
proseguir (el trabajo) y subsistir, mientras que el tercer tipo, los iterativos (24), expresa una acción
repetida, como reiterar, acumular (fracasos) o reavivarse (la guerra):
(23) Progresivos: El conferenciante (hizo) continuó su disertación
(24) Iterativos: Rocío ha (hecho) reiterado su invitación a María
Los VV de apoyo durativos (25), el cuarto tipo, ponen énfasis en la duración del evento, entre ellos
consolidar, guardar (un recuerdo), inmortalizar y mantener (una conversación):
(25) Durativos: Roberto (tiene) conserva la calma
Por último existen los VV soporte intensivos (26), que añaden un matiz intensificador para dar más
fuerza a una expresión, como entre ellos acentuar (la presión), amainar (el viento), amontonarse (las
dificultades) o bajar (el peso):
(26) Intensivos: Rocío ha dado (asestado) un duro golpe a su contrincante
Por lo demás tanto Blanco (2000: 3) como Herrero Ingelmo (2002a: 7) hacen mención del
fenómeno de las ‘construcciones inversas’, llamadas ‘construcciones conversas’ por el último, que
son construcciones con el mismo nombre predicativo pero un V soporte inverso o antónimo. El caso
más evidente respecto de estos pares es dar/recibir aunque existen muchos más, tales como
obtener/otorgar (un premio), inspirar/tener (confianza), someterse a/realizar (una intervención
quirúrgica) o conceder/hacer (una entrevista) entre otros. Es un fenómeno que todavía no se ha
estudiado de manera detallada en español pero sí en francés por Gross (1993).
1.4. Denotación del ‘sustantivo predicativo’
Como ya hemos indicado, una CVS siempre se compone de un V soporte y un sustantivo predicativo.
Por lo que toca al término ‘sustantivo predicativo’, utilizado por Blanco (2000) y Herrero Ingelmo
(2001, 2002a, 2002b) entre otros, queremos indicar que no nos parece la mejor denotación visto que
16
los elementos predicativos en las CCVS no sólo equivalen a sustantivos simples, que pueden ser
determinados o no, sino también a sustantivos modificados por uno o más adjetivos10. El nombre
‘sustantivo predicativo’ podría resultar bastante engañoso ya que parece referir únicamente a
sustantivos simples sin alguna modificación. Es así que el ejemplo (27) se sirve de una CVS algo más
prototípica que la construcción en el ejemplo (28):
(27) El coste mensual de una línea ADSL con tarifa plana 24 horas está alrededor de los 44 euros, lo
mismo, por poner un ejemplo, que un viaje de ida y vuelta a Londres con una compañía aérea de
bajo coste. (CREA: Prensa, 2004)
(28) Por poner varios ejemplos fáciles, muchas personas codiciarían un producto que les libre de la
natural necesidad de dormir. (CREA: Prensa, 2004)
Consideramos prototípicas aquellas CCVS que contienen un sustantivo simple, o sea un sustantivo no
modificado, p.ej. tener miedo. Algo menos prototípicas son las CCVS con un sustantivo determinado,
p.ej. (27). Finalmente las CCVS menos prototípicas son las con sustantivos tanto determinados
(varios) como modificados (fáciles), p.ej. (28). Aunque el sustantivo predicativo en este ejemplo está
modificado por dos adjetivos, sigue formando parte de la CVS.
No obstante, seguiremos utilizando el término ‘sustantivo predicativo’ para denotar tanto un
sustantivo predicativo simple (p.ej. poner un ejemplo) como un sustantivo predicativo modificado
(p.ej. poner varios ejemplos fáciles) porque forma parte de la terminología fija en el estudio de las
construcciones con verbo soporte (CCVS).
En el capítulo 2 nos concentraremos en los sustantivos predicativos y más particularmente en
sus características y los intentos de clasificarlos.
10 Hablamos de ‘determinación’ cuando el sustantivo predicativo está acompañado de determinantes
identificadores (artículo definido, demostrativo y posesivo) o cuantificadores (presuposicionales y propios). Al revés, la ‘modificación’ refiere al acompañamiento del sustantivo por uno o varios adjetivos.
17
2. Descripción de los sustantivos predicativos
El segundo capítulo se dedicará a una descripción más elaborada de los sustantivos predicativos. Ya
hemos indicado que las ‘construcciones con verbo soporte’ (CCVS) siempre se componen de dos
partes, a saber el V de apoyo y el sustantivo predicativo. Cabe hacerse la pregunta si existe o no una
regla para atribuir un V soporte a cierto sustantivo predicativo. La falta de listas exhaustivas para la
combinación de VV soporte con sustantivos predicativos induce a suponer que hasta la fecha no
existan reglas para la composición de expresiones idiomáticas.
A continuación nos proponemos estudiar tanto las características de los sustantivos
predicativos como su clasificación. Después nos fijaremos en las numerosas construcciones con el V
soporte dar para llegar a una mejor comprensión de las problemas descriptivas mediante un ejemplo
concreto. Nuestra preferencia por dar se debe al hecho de que dar es un V soporte muy productivo
ya que puede actualizar un número alto de sustantivos predicativos. Por consiguiente queremos
emplear este V soporte prototípico para demostrar cuáles son las dificultades con respecto a la
descripción de las CCVS y más particularmente de los sustantivos predicativos.
2.1. Caracterización
Cabe destacar que hasta la fecha sólo algunos estudios recientes se han dedicado al análisis del
sustantivo como predicado.
En uno de ellos Herrero Ingelmo (2001: 1) insiste en que la gramática tradicional parte de una
concepción ternaria de la lengua en la que el sustantivo se relaciona con una materia, el adjetivo con
una cualidad y el V con una acción. No obstante, según Herrero Ingelmo (2001: 1) forma una
concepción demasiado restringida que no permite captar la complejidad de una lengua.
Efectivamente el sustantivo no sólo da expresión a una materia sino que también puede representar
una cualidad o una acción, normalmente atribuidos al adjetivo y al V respectivamente. Son
precisamente estos sustantivos que constituyen nombres predicativos.
La representación de una cualidad o una acción puede observarse lo más claramente en la
morfología de los sustantivos deadjetivales que efectivamente derivan de adjetivos, como belleza, o
deverbales que efectivamente derivan de VV, como comportamiento. Es posible reconocerlos
mediante los sufijos típicos como –ción (realización > realizar), -ancia (tolerancia > tolerar) o -miento
(comportamiento > comportar) para sustantivos deverbales y –eza (belleza > bello), -ura (frescura >
fresco) o –idad (utilidad > útil) para sustantivos deadjetivales.
18
Sin embargo, no solamente expresan cualidades o acciones los sustantivos deadjetivales o
deverbales sino que también existen nombres predicativos sin relación alguna con un adjetivo o V,
como tener lugar en (29) o poner rumbo en (30):
(29) En el caso de Figaredo, la apertura oficial podría tener lugar antes de cumplirse el lustro, puesto
que los trabajos para rehabilitar el edificio ya han comenzado. (CREA: Prensa, 2004)
(30) Barcos integrantes de la flotilla anticastrista ponen rumbo a La Habana tras salir, ayer, de Cayo
Hueso. (CREA: Prensa, 1996)
A continuación examinamos la definición de los sustantivos que tienden a combinarse con VV
soporte. Según Herrero Ingelmo (2001: 4) todos los nombres predicativos poseen una estructura de
argumentos (‘estructura actancial’). Quiere decir que son los sustantivos predicativos y no los VV
soporte que exigen los argumentos y determinan su número y naturaleza.
Además indica que la mayoría de ellos son sustantivos abstractos. Moliner (2007: 18) define
la palabra abstracto como un adjetivo que se aplica a nombres que van precedidos de un artículo
“como si tuviesen existencia propia e independiente” pero que únicamente refieren a ideas que sólo
se realizan en otras cosas. De esta manera el bien o la belleza son entidades abstractas. No tienen
referentes concretos en el mundo extralingüístico y en consecuencia no se pueden percibir mediante
los sentidos. En su ‘Diccionario de términos filológicos’ Lázaro Carreter (1981: 19) indica que Ortega y
Gasset describe los nombres abstractos como sustantivos que refieren a objetos no independientes
de manera que necesitan apoyarse en algo para existir. De este modo la blancura, la hermosura y la
honradez sólo existen en relación con los seres que las poseen.
En conclusión, los sustantivos predicativos forman un grupo bastante grande. Su tamaño y
variedad podría ser la razón por qué resulta tan difícil hacer generalizaciones sobre ellos. Lo que sí
podemos concluir es que todos equivalen a sustantivos abstractos sin referentes concretos en el
mundo extralingüístico. En lo que sigue trataremos de establecer una clasificación dentro de este
grupo bastante largo para examinar si existen o no regularidades que atribuyen ciertas clases de
sustantivos predicativos a determinados VV soporte.
19
Después de esa caracterización breve de los sustantivos predicativos focalizaremos en su
clasificación, que se efectúa a base de varios criterios. Gross (1986: 21)11 plantea que existen más
sustantivos predicativos que VV predicativos y hasta la fecha ha resultado difícil delimitar este grupo
tan largo. En el apartado siguiente intentaremos estructurar los nombres predicativos y elaborar
generalizaciones sobre las combinaciones posibles entre ciertos tipos de sustantivos predicativos y
algún V soporte.
2.2.1. Algunas clasificaciones
En primer lugar, la clasificación puede hacerse a base del origen de los sustantivos predicativos.
Constituye una perspectiva interesante ya que la relación morfológica o semántica que
frecuentemente tienen estos sustantivos predicativos con VV o adjetivos a menudo explica su uso
como elemento predicativo dentro de una CVS. Según Herrero Ingelmo (2001: 5) algunos derivan
morfológicamente de VV y por consiguiente se llaman ‘sustantivos derivados’, entre ellos duda o
amenaza12, aunque muchos no se relacionan con ninguna forma verbal, como miedo o fobia, que por
tanto constituyen ‘sustantivos autónomos’. Estos últimos asimismo pueden llamarse ‘aislados’ y ‘no
derivados’.
Forma una clasificación poco productiva ya que no permite deducir generalizaciones en
cuanto a las combinaciones entre VV soporte y sustantivos predicativos. Efectivamente no es así que
ciertos VV ligeros se combinan con sustantivos derivados y otros con sustantivos autónomos. Por
consiguiente dejamos esta clasificación y nos concentraremos en otras maneras de organizar los
nombres predicativos.13
En segundo lugar, Blanco (2000: 4) indica que se puede dividir los nombres predicativos a
base de su contenido que puede implicar una acción, un estado o un acontecimiento.
Contrariamente a la clasificación descrita en el párrafo anterior, en esta clasificación cada tipo de
nombre predicativo se combina con un V de apoyo particular. De este modo hacer se combina con
un sustantivo de ‘acción’, tener con un sustantivo de ‘estado’ y producirse con un sustantivo de
11 Apud Herrero Ingelmo (2001: 6)
12 En este caso el verbo se ha nominalizado o viceversa: por ejemplo, el sustantivo duda deriva del V dudar
mientras que el sustantivo amenaza ha dado lugar al V amenazar. 13
No obstante cabe añadir que aunque el criterio del origen de los sustantivos predicativos no provee las bases para una clasificación pertinente sí se muestra importante en cuanto a su propia caracterización, lo que se hará claro en la subsección 9.1.2. donde ofreceremos algunos datos estadísticos interesantes.
20
‘acontecimiento’. Blanco (2000: 4) cita los ejemplos (31), (32) y (33) para ilustrar esta división
tripartita:
(32) Juan tiene diabetes (estado)
(33) Se produjo una explosión (acontecimiento)
Sin embargo, forma una división bastante general y por el número alto de nombres
predicativos (Gross 1986: 21)14 parece útil establecer algunas subdivisiones. Sobre todo dentro del
grupo de las acciones resulta posible distinguir varios tipos léxicos, entre ellos <deportes>15,
<operaciones quirúrgicas>, <crímenes o delitos> y <operaciones industriales>. A continuación Blanco
(2000: 5) demuestra que cada una de estas acciones específicas deja combinarse con uno o varios VV
soporte.
Para dar un ejemplo, los <deportes> muchas veces utilizan practicar en vez del V soporte más
general hacer para actualizarse, como se puede ver en practicar el fútbol, practicar el baloncesto o
practicar el atletismo. Sin embargo, no se puede otorgar a este V el estatuto de ‘V soporte que se
combina con <deportes>’ ya que tiene un uso más variado. Blanco (2000: 5) muestra que puede
juntarse también con palabras como una vasectomía o el cristianismo que no pertenecen a la
categoría de <deportes>, sino a la de las <intervenciones quirúrgicas> y <religiones>
respectivamente.
Además, del hecho de que palabras del grupo de las <operaciones quirúrgicas> se actualizan
mediante el mismo V soporte que los <deportes> surge la pregunta de saber cuáles son las razones
para distinguir entre ambos grupos. La motivación propuesta por Blanco (2000: 5) es que existen
otros VV más especializados que sí se limitan uno de los dos grupos: jugar al se limita a los <deportes
(de equipo)>16 y realizar a las <operaciones quirúrgicas>. Existe asimismo otra manera de delimitar
una clase que se sirve de los VV de apoyo inversos (Blanco 2000: 5), a los que ya hemos referido en la
sección 1.3. Aunque tanto practicar como realizar son dos VV bastante generales, el V soporte
inverso, o sea opuesto, que se junta con <operaciones quirúrgicas>, someterse a, es mucho más
específico. Gracias a su compatibilidad con someterse a es posible atribuir cesárea y vasectomía a la
clase de las <operaciones quirúrgicas>. Sería imposible hacerlo únicamente a base de practicar o
14 Apud Herrero Ingelmo (2001: 6)
15 Ponemos entre ángulos los nombres de las clases de sustantivos predicativos, por analogía con la obra de
Blanco (2000). 16
No obstante, practicar y jugar a no implican exactamente lo mismo: practicar es un verbo de soporte más general visto que se combina con todos los deportes, mientras que jugar a sólo se aplica a deportes de equipo, como el baloncesto o el fútbol.
21
realizar ya que estos dos VV soporte resultan demasiado generales para clasificar los sustantivos
predicativos.
Ahora bien, por la inevitabilidad de excepciones, que son varias, no será posible establecer
una clasificación absoluta que abarque todos los nombres predicativos. Pero de todos modos sería
útil disponer de una lista que da cuenta de los (tipos de) sustantivos predicativos frecuentes por cada
V soporte de ‘amplio espectro’ (Herrero Ingelmo 2002a: 6). De esta manera tenemos alguna guía
cuando estamos en duda sobre qué V soporte se utiliza para actualizar algún sustantivo predicativo.
Por ejemplo los VV soporte poner y hacer ambos expresan cierto aspecto causativo y por
consiguiente un hablante no nativo podría tener dudas sobre cuál de los dos VV tiene que utilizar con
miedo, daño o fin entre otros. Podríamos agrupar estos sustantivos para llegar a una lista de
categorías semánticas que suelen actualizarse mediante el mismo V soporte, como hace Blanco
(2000: 4) cuando argumenta que los <deportes> tienden a conjugarse mediante practicar.
Sin embargo, no tiene sentido tratar de hacerlo por todos los VV soporte ya que sería una
tarea demasiado larga y además potencialmente inútil visto que algunos VV actualizan no más que
un sustantivo por lo que resultaría imposible sacar conclusiones generalizadores. Sí resulta útil para
los VV soporte más frecuentes y por lo tanto en la parte II compondremos una lista de grupos de
sustantivos ligados semánticamente que suelen conjugarse mediante tener y poner.
2.2.2. Un ejemplo concreto: las CCVS con dar
Como ya hemos indicado anteriormente nos concentraremos en el caso de dar para llegar a una
mejor comprensión de las dificultades posibles a la hora de clasificar los sustantivos predicativos. Es
bien sabido que el V dar tiene usos muy variados, entre otros el uso como V soporte. En esta función
puede combinarse con diversos sustantivos, como en dar un paseo o dar origen. En lo que sigue
estudiaremos Alonso Ramos (1997) y Herrero Ingelmo (2002a) que intentan clasificar los nombres
predicativos con los que dar se combina.
2.2.2.1. Intento de generalizar
Alonso Ramos (1997: 400) ha intentado formular algunas generalizaciones acerca de los VV soporte
ya que no le gusta la vaguedad de las descripciones ofrecidas por los diccionarios. Su obra da cuenta
muy claramente de los problemas que surgen en la descripción de los VV soporte y los sustantivos
predicativos. Moliner (2007: 898) por ejemplo define el uso de dar en calidad de V soporte como
22
“realizar ciertas acciones”, una descripción bastante vaga que además no indica que se trata de este
uso específico.17 Por lo tanto Alonso Ramos (1997: 400) quiere deducir generalizaciones para aclarar
el uso como V soporte a partir de los conceptos del ‘valor del V soporte’, una noción que
explicaremos enseguida, y la ‘palabra llave’, o sea el sustantivo predicativo (libre) que elige a otro
lexema (no libre). Concentra su estudio entero en un V soporte concreto, a saber dar.
Para llegar a una comprensión de las nociones de ‘palabra llave’ y ‘valor del V soporte’ nos
detenemos en otro concepto, a saber la ‘función léxica’ (FL) que Alonso Ramos (1997: 398) describe
como “un sentido abstracto o un papel semántico-sintáctico tal que su expresión lingüística depende
del lexema al cual esta función léxica se aplica.” En nuestro estudio la ‘función léxica’ refiera a las
expresiones semi-idiomáticas o coocurrencias léxicas restringidas, las llamadas CCVS, como en (34) o
(35) en las que la ‘palabra llave’ (que se pone entre paréntesis) elige el otro lexema que se llama el
‘valor’ de la FL (que se pone en mayúsculas):
Palabra llave Valor de la FL
(34) HACER una (pregunta) pregunta hacer
(35) COMETER un (error) error cometer
En (34) la elección de hacer está determinada por el sustantivo pregunta que forma la palabra llave,
o sea el núcleo. Su función esencial como núcleo se demuestra en el hecho de que hacer no puede
utilizarse con otro sustantivo que se relaciona semánticamente con pregunta, a saber respuesta. Esta
palabra llave diferente, el elemento libre, elige otro ‘valor’ (dar), el elemento no libre, para
predicarse. En este caso dar forma el ‘valor’ o la realización del fenómeno de las CCVS, o sea la FL
(función léxica).
A continuación citamos a Barrios Rodríguez (2008: 1), que describe el concepto de FL de otra
manera: “es un sentido genérico común a distintas unidades léxicas, que puede cubrir tanto
relaciones paradigmáticas del tipo hospital, médico, paciente, como sintagmáticas, como hacer una
cura o diagnóstico acertado.” Son las relaciones sintagmáticas de las que se trata en este estudio: las
coocurrencias léxicas restringidas, que cubren las CCVS, forman la FL. El V dar corresponde al valor de
varias FFLL (tiene por ejemplo también un uso como V pleno, otra FL) pero su uso más extendido es
aquél como V soporte.
Alonso Ramos (1997: 404) intenta hacer generalizaciones sobre el uso de dar como V soporte
a partir de la ‘palabra llave’ y en este respecto sale del ‘Dictionnaire explicatif et combinatoire’ (DEC).
17 En el capítulo 6 efectuaremos una investigación lexicográfica para verificar la situación descriptiva de las
CCVS con dos otros VV soporte: tener y poner.
23
Es un diccionario que no sólo da información explicativa sino también combinatoria. Por lo tanto
parece ser el diccionario ideal para buscar información sobre las combinaciones posibles entre VV
soporte y sustantivos predicativos. El DEC utiliza artículos que se especializan en un solo campo
semántico. De esta manera, cuando describen el campo de los <golpes> mencionan golpe así como
todas las otras palabras del mismo campo semántico, tales como puñetazo o patada.
El hecho de que el DEC describe cada palabra individualmente lleva consigo cierto riesgo de
redundancia visto que muchas veces varias palabras de un campo semántico se combinan con el
mismo V soporte. La manera inicialmente propuesta por Mel’uk y Wanner (1994)18 para evitar esta
redundancia es de trabajar con ‘entradas públicas’ que se añaden a la entrada del lexema genérico
de cierto campo de estudio. Por ejemplo, en el campo de estudio de los <golpes> golpe forma el
lexema genérico por lo cual recibe una parte ‘pública’ en su entrada. Esta ‘entrada pública’ contiene
todos los datos, entres ellos el V soporte correspondiente, que automáticamente se heredan por los
miembros del campo semántico de los <golpes>. De este modo no se menciona cuál es el V soporte
que se combina con puñetazo o patada en sus propias entradas ya que heredan esta información de
la entrada pública de su lexema genérico golpe.
Alonso Ramos (1997: 404) apunta dos problemas que surgen con este método de trabajo.
Primero, sólo se sabe cuáles son las clases semánticas con las que dar se combina hasta que un
diccionario adaptado a las propuestas de Mel’uk y Wanner (1994)19 esté realizado completamente,
una realización únicamente posible cuando se conoce todos los campos semánticos que se combinan
con dar. Segundo, existe el problema de las excepciones, que siempre se manifiestan. Es difícil
decidir cómo se debe por ejemplo tratar casos que no heredan el V soporte del lexema genérico.
Alonso Ramos (1997: 405) presenta una solución que radica en indicar en la entrada de esta palabra
contradictoria que se trata de una excepción a la regla general descrita en la entrada pública del
lexema genérico. Tomemos el ejemplo propuesto por Alonso Ramos (1997: 404): conferencia, charla
y ponencia seleccionan dar de acuerdo con lo que prescribe el campo del <discurso público>
mientras que comunicación, que forma parte del mismo grupo, no se actualiza mediante dar, dato
que debe mencionarse en su propia entrada.
En cuanto al ‘valor’ del V soporte Alonso Ramos (1997: 405) propone construir una
subentrada léxica para el valor dar de la FL de las ‘construcciones con verbo soporte’ (CCVS) bajo la
entrada del vocablo dar. Sin embargo, establecer una entrada para un lexema léxico-funcional (no
libre) resulta más difícil que para un lexema léxico (libre) que tiene una definición semántica en sí
mismo. La definición semántica de los lexemas léxico-funcionales depende de la palabra llave por la
18 Apud Alonso Ramos (1997: 404)
19 Apud Alonso Ramos (1997: 404)
24
cual está elegida. Eso quiere decir que el V soporte sólo tiene significado cuando se combina con una
palabra llave. Además si el V dar estuviera seleccionado según su propia definición, igual que un
lexema léxico libre, ya no existirían coocurrencias léxicas restringidas ya que en este caso el V
soporte podría combinarse libremente con todo sustantivo que correspondería a su definición.
Por lo tanto, la creación de tal definición presupondría dos teorías: por un lado, la posibilidad
de definir los rasgos semánticos comunes a todas las voces que se combinan con dar y, por otro lado,
que el V dar siempre tiene las mismas características semánticas, morfológicas y sintácticas. La
primera suposición no se puede realizar. Alonso Ramos (1997: 406) declara que varias clases de
sustantivos predicativos bastante distintas seleccionan dar como V ligero sin que se pueda deducir
rasgos comunes a todas estas clases. De igual modo, la segunda teoría que el V dar siempre tendría
las mismas características semánticas, morfológicas y sintácticas tampoco se puede mantener: dar
simplemente no tiene las mismas propiedades semánticas, morfológicas y sintácticas con todas sus
palabras llave.
Para demostrar lo que precede Alonso Ramos (1997: 406) utiliza el recurso de la
coordinación (36) de dos nombres seleccionadores del V soporte dar:
(36) *Después de dar permiso de jugar a los niños y un paseo por el bosque, se sintió tranquilo.
La agramaticalidad de la frase muestra que se trata de dos lexemas diferentes, o sea dos ‘tipos’ de
dar.
Sin embargo, la coordinación no siempre se prohíbe y a veces el lexema utilizado en
combinación con diferentes grupos de sustantivos predicativos resulta ser el mismo. Es lo que ocurre
en (37):
(37) Al salir, Juan le dio un beso a María y, sin querer, un golpe contra la nariz.
Parece que beso y golpe se actualizan mediante el mismo lexema contrariamente a permiso y paseo.
Por tanto se puede unir las clases de beso y golpe en un solo grupo de <contacto físico>. Por eso,
Alonso Ramos (1997: 407) distingue varios dar soporte y entre ellos se encuentran (38) y (39):
(38) X da Y (p.ej. dar un paseo) = “X hace Y, Y siendo un desplazamiento de X a pie con el fin de
distraerse o de ejercicio”
(39) X da Y a Z (p.ej. dar un beso/golpe a alguien) =”X hace Y a Z, Y siendo un contacto físico entra X y
Z”.
No obstante, esta opción también conlleva problemas. Primero, de nuevo resulta necesario
determinar cuáles son las clases semánticas que se actualizan mediante el V dar y esto parece
25
problemático ya que siempre hay excepciones o sustantivos que no se dejan reducir a una clase
semántica. Segundo, existe el riesgo de la multiplicación de supuestos lexemas léxico-funcionales
diferentes de dar mientras que el objetivo inicial consistía en establecer generalizaciones y evitar
redundancia.
Finalmente, Alonso Ramos (1997: 408) llega a una solución que consiste en la combinación
de una entrada pública, dentro de la entrada del lexema genérico de una clase semántica de
sustantivos, y una entrada generalizada, dentro de la entrada del V soporte. Esta ‘entrada
generalizada’ forma una entrada adicional para lexemas léxico-funcionales y sirve como instrumento
de trabajo. Abarca todas las generalizaciones ya establecidas sobre su uso como V soporte.
Información acerca de las excepciones, como la voz comunicación que no se actualiza mediante dar y
forma así una irregularidad dentro del grupo del <discurso>, se indica dentro de su propia entrada.
De este modo reunimos la información y evitamos redundancia.
2.2.2.2. Clasificación de los sustantivos predicativos de dar
En otro estudio Herrero Ingelmo (2002a: 7) asimismo examina la descripción lexicográfica del V dar y
más específicamente de su uso como V soporte en varios diccionarios, a saber ‘Diccionario de
autoridades’, ‘Diccionario de la Real Academia Española’ y ‘Diccionario de construcción y régimen de
la lengua castellana’. Herrero Ingelmo (2002a: 7) investiga cómo estas tres obras tratan de describir
el uso de dar como V de apoyo e indica que muchas veces proporcionan información dispersa y no
reunida en una misma acepción.
Le llama la atención a Herrero Ingelmo (2002a: 7) que todos los tres diccionarios mencionan
el uso de dar con los sustantivos de <golpe>. Efectivamente es el único grupo que se comporta muy
homogéneamente: cada sustantivo predicativo que expresa cierto golpe se actualiza mediante dar.
Tanto azote, codazo, cornada como puñetazo, bofetada y bofetón obtienen dar como V ligero.
Además de este grupo enumera 13 más, estableciendo de tal manera una lista de clases de
sustantivos que suelen conjugarse con dar:
(40) <movimiento> p.ej. dar un paseo
(41) <golpes> p.ej. dar una bofetada
(42) <enfermedades y síntomas> p.ej. dar un infarto
(43) <acciones relacionadas con los sentidos corporales> p.ej. dar un grito
(44) <psicológicos> p.ej. dar alegría
(45) <influencia> p.ej. dar permiso
(46) <morales> p.ej. dar gracias
26
(49) <saludos, pésames, felicitaciones> p.ej. dar buenos días
(50) <alojamiento> p.ej. dar refugio
(51) <llegada a un objetivo> p.ej. dar caza
(52) <acciones rápidas> p.ej. dar un brochazo
(53) <empleos> p.ej. dar destino
Sin embargo, cabe destacar que no todos los sustantivos de estas clases se actualizan
mediante dar. Herrero Ingelmo (2002a: 10) advierte que siempre quedan excepciones dentro de los
varios grupos de sustantivos que suelen conjugarse con cierto V soporte y que además existen
sustantivos que no entran en ninguna de las clases léxicas destacadas, tales como muerte, comienzo,
calor o oportunidad.
En conclusión, Herrero Ingelmo (2002a: 9) ha tratado de establecer una lista con todos los
tipos de sustantivos predicativos que se actualizan mediante dar, un esfuerzo que no ha quedado sin
éxito según la lista que acabamos de mencionar. Es la información que encontraríamos en la ‘entrada
generalizada’ de dar en el diccionario según la propuesta de Alonso Ramos (1997: 408) que hemos
descrito en la sección 2.2. Con base en esta lista el uso de dar en calidad de V soporte resulta mucho
más claro. Por lo tanto, en nuestra propia investigación, que describiremos en la parte II, trataremos
de componer una lista semejante para tener y poner.
2.3. Los VV plenos equivalentes de las CCVS
Para concluir este capítulo descriptivo de los sustantivos predicativos queremos indicar que
frecuentemente las CCVS tienen un V pleno correspondiente. Este V pleno puede relacionarse
morfológicamente con el sustantivo predicativo pero también es posible una relación meramente
semántica.
En la presente sección examinaremos las diferencias sintácticas y semánticas entre las CCVS
y sus VV equivalentes para verificar si la descripción lingüística de esta relación presenta tantas
complicaciones como la del carácter y la clasificación de los VV soporte y los sustantivos predicativos
mismos.
27
2.3.1. Correspondencias posibles entre CCVS y VV plenos
En primer lugar, cabe destacar que no todos los sustantivos predicativos que se utilizan en las CCVS
corresponden a un V morfológica o semánticamente relacionado. En lo que sigue Piera y Varela
(2000: 4416) enumeran las cuatro posibilidades en cuanto a la relación entre las CCVS y sus VV
plenos equivalentes.
a) Existe una relación morfológica entre el V independiente y el nombre predicativo utilizado en
la CVS. O bien se trata de un V denominal, si el nombre ha dado origen al V, como en dar
golpes/golpear, o bien de un nombre deverbal, si es el V que ha generado el nombre, como
en el caso de dar cumplimiento/cumplir.
b) Aunque V y nombre pueden ser relacionados sincrónica o diacrónicamente, el significado de
la CVS no corresponde al significado del V pleno. Esto se ve claramente en hacer
huelga/holgar y se manifiesta un poco más sutil en hacer daño/dañar visto que se puede
hacer daño (causar dolor) sin realmente dañar (causar avería).
c) El nombre predicativo está en relación semántica con un V pleno aunque no se corresponden
formalmente, como se muestra en dar asco/repugnar, que pueden utilizarse como sinónimos
y reciben el nombre de ‘cuasisinónimos’ de Piera y Varela (2000: 4417).
d) La última posibilidad consiste en la inexistencia de algún V pleno equivalente para una CVS,
entre ellos hacer méritos, dar cabida o hacer judo. Por lo tanto Piera y Varela (2000: 4417)
afirman que “es accidental el que exista o no un verbo paralelo a la CVS (...), de igual modo
que, dado un verbo, es accidental el que exista o no una CVS paralela (...).
2.3.2. Semejanzas y diferencias
A continuación estudiaremos la primera posibilidad, a saber la existencia de una CVS y un V pleno
equivalente semántica y morfológicamente. Nos dedicaremos a las semejanzas así como a las
diferencias entre las CCVS y sus VV plenos correspondientes. Por ausencia de estudios sobre el
español nos basaremos en Cattell (1984: 2) que con base en algunos ejemplos apunta que en inglés
las CCVS se comportan de manera muy similar a los VV plenos, como se puede verificar en (54) y
(55):
28
(54)
b. Jennifer made a dash across the road.
(55)
b. Bill gave a cough.
Además los VV plenos y sus CCVS equivalentes presentan las mismas restricciones en cuanto
a los argumentos permitidos y prohibidos. Al igual que dash y kick, make a dash y give a kick
tampoco aceptan un sujeto no humano. Véanse los ejemplos (56) y (57):
(56)
b. *The stone made a dash across the road.
(57)
b. *The calendar gave the dog a kick.
A continuación Cattell (1984: 7) estudia el contexto lingüístico de los dos tipos de predicación
y mediante algunos métodos demuestra que no es posible intercambiar las CCVS y sus VV plenos
equivalentes. En (58) se puede ver que pueden ocurrir adjetivos en las CCVS (58a) pero no en las
construcciones con VV plenos (58b) (58c):
(58)
b. *The announcer coughed loud.
c. *The announcer loud coughed.
Es posible resolver este problema reemplazando el adjetivo por su adverbio correspondiente (59) ya
que el adjetivo es un modificador pertinente del sustantivo (a loud cough) de la misma manera en
que el adverbio pertenece al V (coughed loudly):
(59) The announcer coughed loudly.
Sin embargo, asimismo existen ejemplos en los que esta solución no funciona, como se puede ver en
(60) y (61):
a. John made an enormous leap to clear the bar.
b. *John leapt enormously to clear the bar.
(61)
a. Harry made a big attempt to break the record.
b. *Harry attempted bigly to break the record.
Cattell (1984: 8) no es capaz de explicar por qué enormous puede ocurrir en (60a) y su adverbio
relacionado enormously resulta agramatical en (60b). El caso de (61) se explica porque big no tiene
un adverbio correspondiente en el nivel léxico.
A continuación Cattell (1984: 16) ofrece un ejemplo particular para demostrar que a menudo
existen también diferencias semánticas entre las CCVS y los VV plenos. En los ejemplos siguientes
(62) y (63) se puede percibir una diferencia sutil entre las dos construcciones predicativas que
expresan la misma acción:
a. I saw the man perform the Indian rope trick.
b. I saw the man give a performance of the Indian rope trick.
(63)
b. Jason gave an imitation of the teacher.
Tanto en (62) como en (63) la frase (b) implica la presencia de un público de espectadores de cuya
presencia el sujeto está consciente. Como podemos ver en el ejemplo (63) es posible que un V tenga
varios sentidos y el nombre afín sólo corresponde a uno de estos sentidos. La frase (63a) puede
significar o bien que Jason sólo copia a su profesor o bien que trata de ridiculizar su profesor
imitándolo. El nombre imitation sólo corresponde a la segunda interpretación.
En cuanto a los contextos en que suelen utilizarse los VV soporte, Giry-Schneider (1996: 20)20
afirma que las CCVS generalmente suenan más natural que las construcciones con VV plenos. De esto
se puede deducir que muy probablemente, aunque no existen estudios estadísticos, el uso de los VV
soporte sea más frecuente en la lengua hablada. Es una pista que sin duda alguna merece un estudio
amplio.
En conclusión, existen varias diferencias entre las CCVS y los VV plenos tanto al nivel
sintáctico como al nivel semántico. No ofrecemos una enumeración completa de todos los problemas
20 Apud Herrero Ingelmo (2001: 6)
30
que lleva consigo el reemplazo de una construcción por otra, un trabajo que pediría otra
investigación más elaborada de todos los sustantivos predicativos que tienen un V pleno
correspondiente.
2.4. Observaciones concluyentes
Las reflexiones de Alonso Ramos (1997) ponen de manifiesto los problemas de la descripción de los
VV de apoyo en los diccionarios. La información que los diccionarios proveen acerca del uso de
ciertos VV como V soporte siempre resulta dispersa, sobre todo en las entradas de VV con un sentido
general y uso frecuente.
De la investigación de Herrero Ingelmo (2002a) se deduce que existen algunas reglas que nos
permiten atribuir tal V soporte a tal sustantivo predicativo de antemano, como por ejemplo los
sustantivos de <golpe> que siempre se actualizan mediante dar. De esta manera personas que
aprenden el español como lengua extranjera pueden anticipar las combinaciones entre VV ligeros y
sustantivos predicativos a base de las reglas existentes. Sin embargo, siempre habrá excepciones, lo
que lleva consigo que no se puede componer listas exhaustivas para todas las combinaciones de
tipos de sustantivos predicativos y VV soporte.
No obstante, para poner más claro el fenómeno de los VV soporte, nos parece útil establecer
listas de clases de sustantivos predicativos que suelen combinarse con algún V. Por consiguiente
dedicaremos la parte empírica de esta obra a una comparación detallada de dos VV soporte de
amplio espectro, a saber tener y poner. Estudiaremos varios aspectos de su uso en las CCVS y
compondremos una lista de los sustantivos predicativos utilizados con cada V. De esta manera
trataremos de contribuir a la descripción y ordenación de las CCVS y sus componentes, el V soporte y
el sustantivo predicativo.
Después de haber llamado la atención a la descripción de las CCVS en los diccionarios, que ha
resultado insuficiente o aun ausente, dedicaremos el capítulo 3 a su descripción diacrónica.
Investigaremos si los diccionarios forman el único problema o si la evolución de las CCVS ha también
problematizado su descripción.
3. ¿Léxico o gramática? Los VV soporte en el tiempo
El objetivo de este capítulo es ilustrar que la posición intermedia de los VV de apoyo entre el léxico y
la gramática frecuentemente ha complicado su estudio. No sólo conlleva problemas sincrónicos,
como la descripción problemática en los diccionarios (cf. Subsección 2.2.2.), sino que también tiene
importancia para la aproximación diacrónica de los VV soporte. De esta manera Hopper y Traugott
(1993: 112) apuntan que los VV de apoyo están desarrollándose desde un V pleno, con sentido
léxico, hacia una palabra funcional o gramatical, prácticamente sin contenido léxico (3.1.). Sin
embargo, Butt (2003: 13) refuta esta tesis postulando tres argumentos que defienden la
imposibilidad de la gramaticalización de los VV ligeros (3.2.).
3.1. Los VV soporte dentro del proceso de gramaticalización verbal
Blanco (2000: 3) apunta que los VV soporte se encuentran a medio caballo entre los VV plenos con
significado léxico y los auxiliares con significado gramatical. Poseen un sentido léxico-funcional ya
que sirven de medio para conjugar a los sustantivos por lo cual forman más bien VV vacíos o sin
sentido léxico, lo que les acerca a los elementos gramaticales.
No obstante, añaden algún significado léxico sobre todo en cuanto al aspecto, que puede ser
incoativo (16), continuativo (17) o terminativo (18) entre otros (Vivés 1983)21 (cf. Capítulo 1). Por lo
tanto ciertos lingüistas creen que los VV ligeros derivan de VV plenos que están desarrollándose
hacia VV auxiliares, proceso que suele llamarse ‘gramaticalización’. En esta sección estudiaremos
esta ‘teoría de gramaticalización’ descrita de manera detallada por Hopper y Traugott (1993: 108).
Para comenzar, la gramaticalización es el proceso mediante el cual una palabra semántica, es
decir con pleno sentido léxico, se desarrolla hacia una palabra funcional hasta asumir una función
gramatical y perder todo -o casi todo- significado léxico. Es un proceso que cubre generalmente un
lapso de tiempo largo en el cual la coexistencia o ‘layering’ (Hopper y Traugott 1993: 49) de las dos
formas indica que la gramaticalización está en pleno desarrollo. Hopper y Traugott (1993: 108)
estudian dos tipos de gramaticalización principales, a saber la ‘gramaticalización nominal’ y la
‘gramaticalización verbal’, pero como sólo la gramaticalización verbal es relevante para el estudio de
los VV soporte nos concentraremos en ella.
21 Apud Blanco (2000: 3)
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La gramaticalización verbal implica que después de pasar por algunos estados intermedios un
V pleno gradualmente se desarrolla hacia un V auxiliar y eventualmente hacia un afijo. Es un proceso
diacrónico del que existen ejemplos numerosos, como entre ellos en inglés go que gradualmente se
cambió en be going to, además de let us que dio lugar a let’s o aun lets, sin comilla simple. No
obstante, ambas formas coexisten hoy en día (‘layering’), lo que señala que el proceso de
gramaticalización está en pleno desarrollo.
Según Hopper y Traugott (1993: 112) una de las posiciones intermedias la puede ocupar el
‘vector verb’, la denominación que ellos utilizan para el V soporte o V de apoyo. Hopper y Traugott
(1993: 112) describen el ‘vector verb’ como un V cuasi-auxiliar que añade la información de tiempo y
modo además de los matices adicionales de aspecto, dirección y benefacción. Sin embargo, no todos
los VV ligeros o ‘vector verbs’ siguen existiendo por motivo del principio de la ‘especialización’, que
implica que cuantos más VV ligeros surjan, más riesgo existe a ambigüedad y coincidencia. De
acuerdo con tal hipótesis el número de VV soporte diferentes disminuye mientras que el uso de
algunos VV ligeros específicos aumenta.
3.2. Contraargumentos de Butt (2003)
Butt (2003: 13) rechaza la teoría de la gramaticalización en el caso de los VV ligeros (Hopper y
Traugott 1993: 112) y aduce tres argumentos para defender su causa.
En primer lugar, en vez de constituir una subclase de los VV auxiliares, indica que los VV
soporte interaccionan con los VV auxiliares. Mientras que los VV soporte modulan o modifican la
descripción de un evento, los VV auxiliares sitúan un evento temporalmente y modalmente (Butt y
Geuder 2001: 364).
En segundo lugar, los VV soporte contienen más información semántica que sólo tiempo y
aspecto. Siempre señalan elementos como telicidad o causalidad además de indicar aspectos como
voluntad, fuerza o sorpresa, aunque el grado de hacerlo depende de la lengua. Butt y Geuder (2001:
356) demuestran el aspecto de ‘fuerza’ con una frase como (64) en la que hay una transmisión de
fuerza:
(64) John gave the car a wash.
En tercer lugar, a diferencia de los auxiliares que comienzan como una versión de un V pleno
pero gradualmente evolucionan hacia un V muy diferente tanto formal, funcional como lexicalmente,
los VV ligeros siempre quedan formalmente idénticos a los VV plenos. El V pleno inglés go
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gradualmente se está transformando en be going to y hoy incluso en gonna (cf. Sección 3.1.)
mientras que los VV ligeros siempre mantienen la misma forma que sus VV plenos. Véase los
ejemplos siguientes:
(65) Las sesiones tienen una duración de 90 minutos y terminan con unos minutos de relajación
progresiva. (CREA: Prensa, 2004)
(66) Yo tengo un deber que cumplir; y me pondré frente al cañón", dice el propio ex embajador.
(CREA: Prensa, 1996)
Para sostener su argumentación aun más, Butt (2003: 13) efectúa un análisis diacrónico de
los VV de apoyo en indoiraní, una familia de lenguas que tiene textos con 3000 años de edad, e indica
que las CCVS se ponen de manifiesto por primera vez en medio-indoiraní, es decir entre 200 A.C. y
1100. Después de estas primeras apariciones los VV soporte siguen presentándose en otros textos en
bengalí, hindi y urdu entre otros, lenguas descendientes del indoiraní. En vista de ello se puede
concluir que las construcciones sintácticas con VV ligeros han sido bastante estables así como la
selección de los VV soporte en cuestión.
Después de negar la hipótesis que los VV soporte forman una etapa intermedia en el
continuo que se extiende entre los VV plenos y los auxiliares, surge la pregunta de dónde vienen los
VV de apoyo. Butt (2003: 16) sugiere que los VV ligeros se encargaron de asumir el papel de los
llamados ‘preverbios’ o ‘partículas’ cuando desaparecieron. Booij y Van Kemenade (2003: 1) definen
los ‘preverbios’ como “morfemas que aparecen delante de un verbo, y cuya forma está ligado
estrechamente con este verbo”. Además indican que los preverbios también se utilizan fuera del
contexto preverbial, en función de adverbio o preposición. Los preverbios hoy día se encuentran
sobre todo en lenguas germánicas, como en inglés, throw out, alemán, aufessen, o neerlandés,
binnengaan. Según Butt (2003: 16) parece que el indoiraní utilizó un conjunto de preverbios que
añadían una gama compleja de sentidos que estaban muy similares a la contribución de los VV
soporte. Además resulta muy probable que el uso de VV soporte aumentare al mismo tiempo que el
uso de los preverbios disminuyó. Butt (2003: 17) documenta la constatación de un crecimiento en el
empleo de los VV soporte en indoiraní a partir de la Edad Media mientras que las lenguas modernas
descendientes del indoiraní completamente perdieron los preverbios. El estudio de Deo (2002)22
contribuye aun más al postulado que los VV de apoyo sustituyeron a los preverbios antiguos pero no
entraremos más en detalle sobre la hipótesis porque traspasaría los límites de nuestro estudio.
22 Apud Butt (2003: 17)
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3.3.1. Teorías de Hopper y Traugott (1993) y Butt (2003)
En conclusión, Hopper y Traugott (1993: 112) sostienen que los VV soporte, llamados ‘vector verbs’,
ocupan alguna posición intermedia en el proceso de gramaticalización verbal que convierte VV
plenos en VV auxiliares y eventualmente incluso en afijos. Visualizamos su tesis en la tabla 1:
Tabla 1: Hipótesis de Hopper y Traugott
V pleno V soporte V auxiliar Afijo
Butt al contrario (2003: 13) indica que esta teoría de la gramaticalización verbal queda
imposible y aporta algunos argumentos que respaldan su tesis. A pesar de que sus argumentos son
bastante convincentes cabe añadir que algunos nos parecen menos válidos. Más particularmente no
nos parece evidente que al lado de información temporal y aspectual (telicidad y causalidad) el V
soporte también de informes sobre aspectos como voluntad, fuerza o sorpresa. Es verdad que Butt
(2003: 13) declara que estas informaciones difieren entre varias lenguas pero asimismo señala que
forma un componente siempre presente. Sin embargo, en los ejemplos de nuestro corpus no
realmente parecen destacarse casos que presentan estos aspectos bastante particulares.
En cuanto al origen de los VV soporte, la teoría de Butt (2003: 16) implica que el V soporte
tiene raíz en los preverbios a los que sustituyeron cuando éstos desaparecieron. Cabe destacar que
no se perdieron en todas las lenguas ya que quedan existiendo hoy día en algunas lenguas
germánicas, como por ejemplo en inglés, throw out. Representamos su visión sobre la procedencia
de los VV soporte en la tabla 2:
Tabla 2: Hipótesis de Butt (2003)
Preverbio V soporte
3.3.2. Interpretación propia del origen de los VV soporte
Teniendo en cuenta todo lo anterior nos parece que el origen de los VV soporte se explica
probablemente por una combinación de ambas teorías aparentemente inconciliables. Creemos que
hay que diferenciar entre el origen semántico y el origen morfológico de los VV ligeros.
Como ya hemos indicado en los capítulos anteriores el V soporte no refiere a una clase
específica de VV sino que toca al uso como V soporte de un lema verbal, que también se utiliza como
V pleno. Esta diferencia se hace clara cuando miramos los ejemplos (67) y (68):
(67) "La nueva asignación es justa", asegura el portavoz del PP, Esteban González Pons, "porque
mientras el Grupo Mixto tiene un coche para cinco senadores, en el PP sólo tenemos uno para
150". (CREA: Prensa, 2001)
(68) Allí hay un astillero hoy y no tenemos ningún plan para cerrarlo, porque, si no, lo diríamos. (CREA:
Prensa, 2004)
Mientras que (67) utiliza el V pleno, tener que expresa posesión, (68) se sirve de tener como V
soporte para actualizar el sustantivo predicativo plan. En esta frase tener en primer lugar cumple un
papel gramatical aunque también es posible que el V soporte exprese cierto valor aspectual pero no
resulta obligatorio. En el ejemplo (68) tener en realidad forma un V de apoyo neutro que no asume
valores aspectuales específicos.
En cuanto a la relación entre V pleno y V soporte, lo más probable es que el V pleno existió
en primer lugar y que el uso como V soporte se ha añadido más tarde. Por consiguiente
morfológicamente el V soporte parece tener su origen en un V pleno, lo que representamos en la
tabla 3:
Tabla 3: Origen morfológico
V pleno V soporte
El origen semántico se relaciona con la necesidad de expresar ciertos significados y aspectos
mediante elementos lingüísticos. Cuando algún elemento cae en desuso, esto implica que otro
elemento tiene que asumir su papel, más en concreto cuando desaparecieron los preverbios su
función de añadir información aspectual tendría que ser adaptada por otro elemento. Por motivos de
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la identidad funcional de los preverbios y los VV soporte23, nos parece muy probable que los VV
soporte se hayan encargado de la tarea de los preverbios cuando éstos dejaron de ser utilizados.
Por lo demás cre