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 1 1 La velocidad en el guitarrista 1  Heriberto Soberanes Lugo Introducción La fluidez observada en el pianista, la destreza de que hace gala un buen flautista, el violinista que recorre velozmente la escala... Analizar detalladamente el porqué de que determinadas instrumentos sean más apropiados que otros en cuanto a velocidad se sale del objetivo de este trabajo; pero podemos intentar algunos acercamientos a lo que sus ejecutantes hacen para lograr velocidad: El pianista tiene ¡10 dedos útiles y autónomos!; el flautista levanta un dedo y solo con eso logra un cambio de nota; el violinista cambia velozmente la arcada empleando fundamentalmente la muñeca... Los grandes intérpretes de la guitarra han logrado -intelecto y arduo trabajo de por medio- resolver sus problemas de velocidad. Algunos de ellos son tradicionalistas, muy apegados a lo convencional, y ejecutan pasajes veloces sin problema. Tienen una excelente respuesta neuromuscular; si este es el caso del lector, de poco le servirá continuar adelante con esta lectura. Este trabajo está destinado a quienes no están satisfechos en los resultados que la tradición les brinda; intenta plasmar ideas de solución no convencionales a las dificultades que plantean las altas velocidades. Algunas de estas ideas, convertidas en técnicas, son relativamente originales del escritor de este trabajo; otras, son propuestas de diferentes autores de textos, artículos y otros recursos de divulgación formal e informal; y algunas más son fruto de la observación del autor a otros guitarristas, e incluso a otros instrumentistas. Las observaciones se han aplicado tanto a grandes maestros, como a otros ejecutantes -algunos dedicados al género popular-, que, no obstante su relativo anonimato, son poseedores de gran creatividad técnica. 1  Se refiere al guitarrista llamado clásico: el que toca con los dedos, en oposición al que lo hace con plectro; el que ejecuta una guitarra acústica en oposición a eléctrica.

La Velocidad en El Guitarrista

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La velocidad en el guitarrista1 Heriberto Soberanes Lugo Introduccin La fluidez observada en el pianista, la destreza de que hace gala un buen flautista, el violinista que recorre velozmente la escala... Analizar detalladamente el porqu de que determinadas instrumentos sean ms apropiados que otros en cuanto a velocidad se sale del objetivo de este trabajo; pero podemos intentar algunos acercamientos a lo que sus ejecutantes hacen para lograr velocidad: El pianista tiene 10 dedos tiles y autnomos!; el flautista levanta un dedo y solo con eso logra un cambio de nota; el violinista cambia velozmente la arcada empleando

fundamentalmente la mueca... Los grandes intrpretes de la guitarra han logrado -intelecto y arduo trabajo de por medio- resolver sus problemas de velocidad. Algunos de ellos son tradicionalistas, muy apegados a lo convencional, y ejecutan pasajes veloces sin problema. Tienen una excelente respuesta neuromuscular; si este es el caso del lector, de poco le servir continuar adelante con esta lectura. Este trabajo est destinado a quienes no estn satisfechos en los resultados que la tradicin les brinda; intenta plasmar ideas de solucin no convencionales a las dificultades que plantean las altas velocidades. Algunas de estas ideas, convertidas en tcnicas, son relativamente originales del escritor de este trabajo; otras, son propuestas de diferentes autores de textos, artculos y otros recursos de divulgacin formal e informal; y algunas ms son fruto de la observacin del autor a otros guitarristas, e incluso a otros instrumentistas. Las observaciones se han aplicado tanto a grandes maestros, como a otros ejecutantes -algunos dedicados al gnero popular-, que, no obstante su relativo anonimato, son poseedores de gran creatividad tcnica.

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Se refiere al guitarrista llamado clsico: el que toca con los dedos, en oposicin al que lo hace con plectro; el que ejecuta una guitarra acstica en oposicin a elctrica.

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La velocidad y la msica Antes de entrar en materia ser conveniente definir el papel que la velocidad, ms precisamente la alta velocidad, desempea, debe desempear, en la interpretacin de la msica. La tcnica debe estar al servicio de la msica reza una de las declaratorias ms citadas -y acertadas- del mundillo de este arte. No es gratuita la aseveracin; frecuentemente los ejecutantes de guitarra invertimos los trminos, sacrificando la objetividad musical en aras de las potencias propias de la tcnica. Van algunos ejemplos de ello: una voz cantabile, portadora de hermosa meloda, se est tocando tan destacadamente que hace casi inaudibles el bajo y las cuerdas de acompaamiento; un apoyando que se ejecuta es tan bello que a su propietario no le importa que esa pulsacin (en ocasiones) apague, en la cuerda en la cual se apoya, una necesaria voz inferior de polifona; Es tan tentador el efecto de acorde quebrado (arpegiado con rapidez, brise) que lo erigimos como norma de ejecucin, cuando debera, como ornamento que es, ser empleado ocasional y oportunamente; etc. Las limitaciones tcnicas tambin pueden afectar el discurso musical: Una giga (danza gil y saltarina con la que suelen cerrar las suites barrocas) es ejecutada en un impropio tempo moderado; los deseables ligados son eliminados por deficiencia tcnica del ejecutante; Los excesivos ligados disfrazan una limitacin de velocidad en mano derecha, perjudicando la claridad discursiva al distorsionar el ritmo; El doble puntillo, tan propio de la obertura francesa, y tan adecuado para dar ligereza a series de acordes, se convierte, por falta de soltura, en un pesado ritmar; los redobles apriessa pedidos por Miln en algunas de sus fantasas se amarran en un tirano tic-tac de metrnomo; las exigidas notas en fusas y semifusas de algunas obras de Bach se ejecutan en valores ms largos que aquellas, afectando severamente el pulso rtmico; Fluctuaciones desordenadas en el tempo, supuestamente romnticas, esconden muchas veces limitacin del intrprete en sus recursos mecnicos; etc. En el extremo opuesto se observa que la solvencia tcnica, la que se ve en los dedos giles, puede tentar usar de la velocidad indiscriminadamente, por vanidad en algunos casos por la alegra irresponsable y feliz que implica, en el mejor de ellos. Se define as, equivocadamente, el tempo

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musical. No se debe ser veloz por sistema, por costumbre, sino porque la obra, el pasaje, incluso el temperamento (sujetndose a la exigencia musical), lo requiera. Por todo ello, la cita inicial a este prrafo La tcnica debe estar al servicio de la msica la interpretaremos, para fines de nuestro trabajo, como: La velocidad debe estar al servicio de la msica. Son tan variados los recursos que se expondrn y ejemplificarn a continuacin (sin pretender que la lista de ellos est completa) que sern divididos, para ordenarlos adecuadamente, en tres categoras: A) Los generales, es decir los que incumben a actitudes y actividades que no estn relacionadas directamente con alguna de las manos; B) Los relativos a la mano derecha; y C) los propios de la mano izquierda. Aunque es recomendable conocerlos todos (los que aparecen en este trabajo), las preferencias personales inclinarn al estudioso ms o menos hacia algunos de ellos. Tambin es de esperarse y de desearse- que los guitarristas creativos desarrollen y modifiquen el material expuesto en este artculo, e incluso que elaboren otros recursos de su creacin. A) Recursos generales. El instrumento Iniciaremos nuestro trabajo citando un apoyo sustancial que debe tener un guitarrista: un instrumento que, aunque no caro, s sea funcional. Se citan enseguida algunas caractersticas que determinan, desde la opinin del autor, el nivel de operatividad del instrumento: La rectitud del diapasn permite que las cuerdas se ubiquen tan bajas como sea posible, sin cerdear; esa disposicin facilita el mecanismo en cuanto reduce la cantidad de esfuerzo necesario para oprimir las cuerdas con la mano izquierda. Tal reduccin derivar en una actitud ms relajada, lo cual, a su vez, redundar en una mayor velocidad (adelante veremos la relacin relajamiento-velocidad).

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La altura de las cuerdas sobre los trastes (provocada por el tamao de las cejas de puente y cabeza) es factor determinante en la comodidad en la ejecucin (haya en ella alta velocidad no) en el instrumento. Se recomienda que estos soportes sean del tamao ms pequeo que permita al sonido ser limpio. La tensin de cuerdas en uso tambin facilitar no la presteza del guitarrista: a mayor tensin por producir esta mayor oposicin al movimiento de los dedos de la mano derecha, y a la presin de los de la izquierda-, habr mayor contractura muscular; con ello menor velocidad. La posicin del cuerpo La posicin general del guitarrista deber ser tal que permita un nivel apreciable de bienestar en el ejecutante: Piernas, espalda, hombros y brazos, lo mismo que las manos, deben estar lo ms cerca posible de la actitud natural del individuo. Los guitarristas dueos de soltura en cuanto a velocidad se refiere tienen, respecto a la posicin de su cuerpo y al acomodo de su instrumento, sus preferencias personales. La mayora prefiere la posicin convencional, un importante segmento se ha avenido bien con las prtesis (en sus numerosas variantes), unos pocos han elegido el tahal para soportar el instrumento; y otros ms se han inclinado por seguir tradiciones derivadas de sus folklores (un ejemplo: Paco de Luca, que parece no tener lmites en su velocidad, se las arregla a la tradicin gitana, con las piernas cruzadas). Caractersticas morfolgicas y an la estatura pueden determinar acomodos personales (Narciso Yepes, bajito de altura, se acomodaba el instrumento apoyando cada uno de los aros de la caja en una pierna). En conclusin, se recomienda buscar aquellas posiciones y acciones que por naturales y cmodas faciliten el mecanismo guitarrstico. El relajamiento

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Esta actitud, permanente en todos los virtuosos, es altamente deseable pues permite a los elementos en juego recuperarse rpidamente de su accin y con ello, estar prestos a actuar de nuevo. Se puede decir que un guitarrista es tan rpido como sea relajado (es sobresaliente en su relajamiento el virtuoso Vctor Pellegrini). Otra ventaja de la actitud relajada es que evita que los dedos, por caso, que no estn en uso momentneamente, entorpezcan a los activos. No solo la actitud favorece el relajamiento: hay posiciones de las manos y maneras de mover los dedos que permiten la espontaneidad de l. La mano izquierda se aviene bien al relajamiento cuando los movimientos de los dedos son cortos; cuando se presionan las cuerdas solo lo indispensable para conseguir sonido claro. La mano derecha consigue el relajamiento espontneo si se acomoda de manera que permita que sus dedos se posicionen respetando su tamao (como el dedo medio es ms largo que el ndice, por ejemplo, convendr posicionar la derecha en consecuencia, tal como lo hacen Segovia, Bream y Williams); Las uas cortas permiten un movimiento casi pendular en el ataque, siendo este ms natural que el elptico, propio de ua larga, el relajamiento acudir con mayor facilidad, y con l, la alta velocidad. El todo y las partes La visin que el guitarrista haga sobre de un trozo de msica que exija velocidad puede actuar en dos sentidos: si el enfoque es amplio (por ejemplo, que abarque todo un pasaje rpido) se expone a quedar abrumado ante la magnitud de la tarea que hay que hacer; si la visin es detallada (como pretender ordenar movimiento por movimiento), no le dar tiempo de hacerlo con la presteza deseada. Recomendamos un punto medio de visin de conjunto (que tendr que ver con sus condiciones personales): pruebe separar mentalmente un elemento complejo amplio en partes ms pequeas (unidades mnimas, algunas de solo dos notas, que debern, claro, presentar coherencia musical). Va un ejemplo: una amplia escala de ocho doblecorcheas se puede subdividir en, digamos, dos tramos de cuatro notas cada uno; cada uno de ellos se practicar por separado; hecho esto, se proceder a sumarlos; la mente, mandante supremo del cuerpo, ordenar dos acciones y no ocho. Tambin

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es factible enlazar mentalmente las notas preponderantes de un discurso, llevando enseguida un control de ejecucin muy referido a ellas. En realidad estas tcnicas implican practicar, inicialmente, movimiento por movimiento, despus controlar de dos en dos ( de tres en tres para subdivisiones ternarias-) y as sucesivamente. El techo de control puede quedar en dos, tres, cuatro ms notas por grupo. Cada grupo se practicar separado del siguiente por una generosa pausa, luego con separaciones mas breves; y, finalmente, con continuidad. Pruebe y decida. En resumen: la actitud organizativa anterior (hacer un todo por partes) le dar claridad a su sonido, a su ritmo y a su discurso. B) Recursos propios de la mano derecha La eleccin de dedos La tradicin es generalmente precisa en asignar los dedos a usar para ejecutar tal cual mecanismo: Que si se trata de un arpegio de cuatro notas sobre tres cuerdas, se emplearn p-i-m-i , dicho de otra manera, se eliminar el dedo anular; Si es una escala (mondica, esto es, a una voz) el problema entonces, dice la tradicin, se resolver, sin mayor trmite, con la digitacin i-m; si se alternan una nota de bajo con un pedal agudo, la solucin tpica sera p-i-p-m. En todos los casos mencionados y en todos los dems que se presentaran, las digitaciones tradicionales debern ser siempre cuestionadas; El guitarrista debe probar y evaluar sus potencialidades, en este caso sus dedos preferentes para tal cual mecanismo. El arpegio sobre tres cuerdas puede ser resuelto con p-i-a-i (eliminando, no el menos hbil, esto es, el a, sino el m, que por ser el ms largo, tendra que ser reducido en su tamao con un incmodo recogimiento). La escala puede ser ejecutada con i-a (por la misma razn del caso anterior (la incmoda largura del dedo m). Finalmente, el dedo m, precisamente por su largo tamao y por su fcil oposicin al pulgar, hara conducente la frmula p-m-p-m para el ltimo caso, e incluso para resolver escalas.

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La figueta Mecanismo de amplio uso en la solucin de escalas durante los siglos XVI y XVII principalmente, la figueta (de higo, por la forma que presentan los dedos p-i que actan alternadamente) fue quedando en desuso a medida que se popularizaba el dos dedi, esto es la alternancia de i-m. Desafortunadamente, esta modalidad casi est en el olvido (salvo por los cultivadores de msica antigua, donde muchos consideran la ejecucin con figueta un dogma). Se caracteriza, sonoramente, por la alternancia de un sonido fuerte (el ejecutado por el pulgar) y uno dbil (el que toca el ndice). Tal caracterstica le da a los pasajes de msica ejecutada en esta modalidad los redobles, a decir de Miln- un sello marcadamente binario. La figueta, que ciertamente acerca a la fidelidad interpretativa de las msicas del Renacimiento y del Barroco, tiene muchos campos de aplicacin en la guitarrstica actual: es un excelente auxiliar para eventuales figuras rpidas en el bajo; algunos instrumentistas se sirven de ella para resolver escalas (en cualquier regin, aguda media grave). Su frmula habitual p-i-p-i ha sido modificada por algunos guitarristas a p-m-p-m con apreciable beneficio para ellos. En la diferencia 4 de Gurdame las vacas, de Luis de Narvez, la figueta no solo imprime carcter, tambin aporta ligereza al pasaje.

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El dedillo Tambin este recurso formaba parte del repertorio tcnico del Renacimiento, y tambin, como la figueta, cay en desuso. La modalidad de usar pa plectro, comn en el guitarrista de msica popular, representa una versin aproximada a tal recurso. El dedillo se ejecuta empleando nicamente el dedo ndice (algunos con el dedo medio), en vaivn pndulo. El dedo elegido se refuerza con el pulgar presionndose mutuamente. Su resultado sonoro es notoriamente binario. Su ejecucin puede ser apoyando en cuerda superior , algo incmodamente, en cuerda inferior. Se puede articular nicamente con falanges, para gran ligereza; ejecutado con el concurso de la mueca y/ del brazo su sonoridad aumenta. Su actualidad es posible y recomendable para escalas de gran velocidad. Algunos cambios de cuerda, que con este recurso suelen no ser cmodos, se superan con soluciones creativas tales como el deslizamiento y, con aplicaciones oportunas como el empleo de frmulas de cuatro notas por cuerda tpico de escalas cromticas- y dos notas por cuerda propio de las escalas pentfonas-. El final del Kirie primero de la missa de Beata Virgine de Josquin glosado, de Mudarra, aderezado con algo de redoble, adquiere agilidad si se digita la derecha con dedillo.

El Alzapa Este recurso, tan usual en la msica de flamenco, consiste en ejecutar, en vaivn pndulo, con el pulgar solo. Es de alta resolucin dinmica y, por la diferencia tmbrica implcita, de marcado color binario. Puede no tocarse

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apoyando en cuerda superior inferior. Su incorporacin a la tcnica clsica lo hace, como la figueta, indicado para eventuales figuras rpidas en los graves. En el ejemplo (estudio 10 de Fernando Sor, edicin Segovia) el bajo exigido con rapidez, se ejecuta con alzapa de pulgar (1). Las flechas indican la direccin del ataque. El recurso se emplea en todos los pasajes similares (2).

El deslizamiento Este recurso se define como el mecanismo que, aprovechando el ataque apoyando (condicin necesaria para l), le permite a un solo dedo ejecutar dos ms notas, con, prcticamente, un solo movimiento. Desde siempre ha sido usado en el pulgar. Su utilizacin con cualquiera de los otros dedos abre un sinfn de posibilidades. Aparte de ser facilitador de la velocidad en escalas y arpegios posee la gran virtud de la unidad tmbrica y dinmica, al emplear un solo dedo en su ejecucin. Aplicacin de deslizamiento de ndice, de segunda a sexta cuerda, en el final del estudio XXXVII (Bolero) de Emilio Pujol.

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Los trinos en cuerdas graves del segundo movimiento del concierto de Aranjuez, de Rodrigo, pueden resolverse, con buen volumen (el trino guitarrstico, resuelto de manera convencional es dinmicamente pobre) y velocidad sobrada alternando el deslizamiento de los dedos i y m. Tcnica ternaria El uso de ms de dos dedos para resolver la escalstica facilita enormemente la velocidad de ejecucin. La razn de ello es que cualesquier dedo implicado en la frmula tendr dos espacios (en los que actan sus compaeros de frmula) para relajarse. Algunos guitarristas aplican p-m-i (que solo permite tirando) como matriz ternaria; otros prefieren a-m-i (que puede ejecutar tanto en tirando como en apoyando) como fundamento. Las tales matrices frmulas fundamentales generarn a su vez frmulas derivadas que podrn aplicarse a casos especficos donde se desea evitar cruzamientos, establecer simetras rtmicas, etc. En arpegios ya se ha mencionado la ventaja que puede representar p-i-a; en trmolos de tres notas la tradicional p-m-i puede ser cambiada, para mejorar en algunos casos, por pa-m; incluso el ordenamiento p-i-m podra resultarle una sorpresa agradable. Cuando se emplean formulas ternarias en fraseologas binarias (que son muy comunes) se debe tener especial cuidado en evitar la desigualdad sonora propia de atacar con tres dedos.

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En el estudio 12 de Villalobos, la escala atendida por izquierda con 4-1-0, puede ejecutarse, respecto a derecha, con a-m-i con beneficio de velocidad. La frmula es aplicable tanto en el pasaje descendente (1) como en el ascendente (2).

Tcnica cuaternaria Desde siempre la frmula por excelencia del trmolo ha sido p-a-m-i. Esta caracterstica no lo sujeta a exclusividad de tal mecanismo ya que tiene tambin grandes posibilidades en la solucin de escalas. Las frmulas cromticas de cuatro notas por cuerdas, tan comunes en la guitarra, le ofrecen un gran campo de aplicacin. Aunque la modalidad tirando es la ms cmoda, es de considerarse el apoyando (exceptuando el pulgar) como opcin. En el siguiente ejemplo (Emilio Pujol, estudio XIII, compases 41-44) se aplica la comentada frmula. No se deben desechar las opciones de iniciar la frmula con cualquier otro dedo: a-m-i-p, m-i-p-a, i-p-a-m.

Los arpegios de cuatro notas sobre tres cuerdas, como los de uso reiterado en el abejorro de Emilio Pujol, pueden solucionarse, con ventaja en cuanto a rapidez, a

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cuatro dedos (usar p-i-a-m p-m-a-i en lugar de la limitante p-i-m-i, consignada en la edicin original). Otra frmula cuaternaria consiste en usar el dedo i con ataque alternado ascendente y descendente, seguido de a y m, estos atacando normal. Buen solucionador de pasajes cromticos veloces de cuatro notas por cuerda. En el ejemplo (Capricho rabe, de Trrega, compases 34 al 36) la escala cromtica que parte del la de quinta cuerda al aire (1) se digita convencionalmente, mientras que a partir del re de la misma quinta (2), se aplica la frmula de derecha en estudio, quedando sta incompleta en el ltimo grupo de tres notas.

El tapping Recurso habitual de la guitarra elctrica en los ejecutantes de ltima generacin este curioso mecanismo consiste en usar el dedo ndice de la mano derecha en ligado. Su utilidad en la guitarra clsica se podra ubicar en la ejecucin de figuras rpidas (como trinos y ostinati). Su desventaja, justo es sealarlo, es su volumen muy limitado.

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Los trinos finales del estudio 7 de Villalobos nos ofrecen la oportunidad de digitar con taping. En el extenso ligado se alternan, cayendo sobre y tirando de la cuerda, los dedos 4 de izquierda e i de derecha La mueca Esta articulacin, con sus giros positivos (en la direccin de las manecillas del reloj) y negativos (al contrario) facilita, de gran manera, la velocidad de arpegios, en combinacin sin, movimientos de los dedos. El giro negativo facilita el arpegio descendente; el positivo el ascendente. Pruebe y consigne en su registro las ventajas y los usos del muequeo guitarrstico.

Este pasaje de la exigente trascripcin de Asturias, de Isaac Albniz, puede ser resuelto con mayor soltura con una participacin activa de la mueca de la mano derecha. La plasticidad en la presentacin de la mano derecha As como los dedos (de derecha) tienen un acomodo preferencial para producir un buen sonido, tambin lo tienen (y suele ser distinto) para facilitar los pasajes de velocidad alta. El acomodo de la derecha algo cado hacia el pulgar , dicho de otra manera, con el dedo meique algo elevado-, permite, en general, mayor rapidez en la produccin de sonidos. Esto - hay que decirlo- en variable modificacin del volumen y timbre del ejecutante. Por entendido se tiene que asimilar cualquier cambio en la posicin de las manos implica realizar prcticas constantes e

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inteligentemente dirigidas. Algunos guitarristas tratan de, manteniendo inalterada la posicin para buena calidad sonora, incrementar su velocidad; difcilmente avanzan en ello. Otros buscan un acomodo de derecha que sirva a ambos propsitos, algunos lo logran a costa de no tener tan buen sonido ni tan holgada velocidad. Una manera de favorecerse de los dos recursos (buen sonido-buena velocidad) es aplicar posiciones que favorezcan el recurso elegido en funcin de su momentnea importancia: A un pasaje veloz hay que darle la posicin que le favorezca, pues siendo las notas tan cortas no se aprecia significativamente la calidad sonora (cuide, sin embargo, que su nota final -del pasaje-, que suele ser larga, y por ello apreciable, sea favorecida por posicin para buen sonido); Por otro lado, en un pasaje de notas largas no rpidas, atienda exclusivamente su calidad de sonido con la colocacin pertinente.

Estos dos pasajes (de El abejorro estudio de Pujol- y de La flauta Mgica variaciones de Sor- podra ocupar diferente presentacin de mano derecha. Longitud de los movimientos de los dedos de derecha Es lgico pensar que hacer movimientos cortos, en la derecha, permitir en un tiempo ms breve reacomodarlos en su lugar reglamentario, logrando as estar

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disponibles de inmediato y, con ello aumentar la velocidad en el ejecutante. En estricto sentido, lo enunciado es cierto. Existen, sin embargo, otras implicaciones a considerar: cada uno de los dedos tiene lo que podramos llamar su espacio de maniobra, siendo esto la distancia a recorrer para que el dedo desarrolle su fuerza de ataque. ste factor es, como se dijo, personal; por ello es conveniente no solo no obligar a los dedos a que recorran espacios de maniobra idnticos, sino a definirlos para cada uno de ellos, incluso tal espacio depender de las condiciones de trabajo en que se encuentre (si arpegia, si toca escalas apoyando tirando, si hace acorde con otros, etc.). C) Recursos propios de la mano izquierda Presin exacta Siguiendo un principio de economa se determina que los dedos de la mano izquierda utilizarn el mnimo de presin necesaria al oprimir la cuerda para que el sonido resultante sea claro, para que no trastee esta. El lugar ideal para obtener ese sonido aceptable es exactamente junto a la barra metlica que limita al traste en direccin a la caja del instrumento (el dedo cuidar adems de no contactar sus lados con las cuerdas vecinas). La presin mnima se puede determinar con un sencillo experimento: contacte sin presionar la cuerda con la punta del dedo elegido (ataque con un dedo de derecha), y el sonido resultante ser un ruido; aplique progresivamente ms presin, y escuchar cmo el sonido empezar a definirse, primero an ruidoso, hasta llegar a la claridad. Memorice la presin empleada; repita con cada uno de los dems dedos de la mano izquierda el procedimiento, y en diferentes posiciones. Registre todos los resultados. Una mano izquierda veloz siempre usa solo la presin necesaria; los excesos de ella conducen a movimientos torpes.

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Movimientos cortos El principio de economa recomienda que los dedos de la mano izquierda se muevan (al retirarse despus de presionar) lo mnimo posible, en tanto no resulte incmodo. Esa colocacin cercana lo pondr en posicin cmoda para su siguiente operacin. Si bien la colocacin de un dedo presionando una cuerda obedece a una orden activa, su retiro, cuando es corto, es el resultado de suspender su tensin, de relajarlo. Conservacin de la posicin Siendo el desplazamiento, por lo general, un consumidor de energa apreciable, se le evitar en lo posible a la hora de resolver un pasaje de velocidad. As que para ejecutar un pasaje veloz procuraremos hacerlo, si es posible, en una sola posicin, y si no lo fuera, en las menos posibles de ellas. Cambio de posicin con la mueca Cuando fuera necesario un desplazamiento hacia otra posicin, el guitarrista lo realizar empleando la mueca. Dos casos: a) para el cambio de posicin ascendente se llevar la mano -incluyendo no, segn la distancia a recorrer, el pulgar opositor-, con un giro de mueca, a la nueva ubicacin, conservando el brazo inmvil; enseguida, mientras se desarrolla el trabajo en el nuevo lugar, el brazo, gradualmente, se ubica en la nueva posicin de forma reglamentaria. b) Para el cambio de posicin descendente, es la mueca la que se ubica primero a la altura de la nueva posicin; la mano ir a ella justo al momento que lo requiera la ubicacin del dedo exigido. Esta manea de proceder, comn en los violinistas, es mucho ms cmoda dado que el desplazamiento rpido lo hace un cuerpo ligero de peso, la mano, y no todo el brazo.

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El Desmangue Defnese este recurso como el cambio de posicin a lugares lejanos, en ascenso y descenso, aprovechando una (a veces varias y consecutivas) cuerda al aire con el objeto de capitalizar esa momentnea desocupacin de la mano izquierda. Suele llevar como agregado el recurso de dedo gua.

En este caso (Villalobos, estudio 2) el paso de la posicin II a la IX se hace aprovechando la primera cuerda al aire. Como complemento, el dedo 2 se desplaza sobre la segunda cuerda durante el cambio de posicin. Los dedos guas Elementos sustanciales de la tcnica de la guitarra, los dedos guas (dedos que, sin presionar, se corren por una cuerda hasta una nueva ubicacin) son excelentes auxiliares en la velocidad ya su simplificacin operativa solo les exige buscar el traste y no la cuerda de destino. Los dedos fijos Dejar un dedo en el lugar que acta en previsin a otra inmediata muy cercana actuacin representa economa de movimiento y como tal, til auxiliar en la velocidad.

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La ejecucin fluida de estos dos fragmentos escalares del estudio 1 de Emilio Pujol (De su Tcnica razonada de la guitarra) se simplifican sosteniendo los dedos seguidos con una raya en cada caso. Los ligados Este recurso, cuyo uso primordial es como elemento de articulacin asociado a fraseologa gracias a su cada dinmica natural (en un par de notas enlazadas de esta forma; la nota ligada suena menos fuerte que la atacada), puede aprovecharse en el incremento de la velocidad del guitarrista. Su bondad estriba en su autosuficiencia ya que prescinde de la mano derecha. Su limitacin es la misma que fue virtud fraseolgica; en grupos extensos de ligados se pierde algo de volumen. Enlazando 2 ms notas ligadas, en diseos abiertos circulares, el discurso puede obtener la ligereza perseguida. Usado en arpegios (con quienes presenta similitud articulatoria) aligera apreciablemente la ejecucin. El Glissando de izquierda homologa al efecto de ligado con la ventaja de incluir el cambio de posicin.

Este pasaje escalar, que demanda velocidad, en las cuerdas graves, del allegro de La catedral, de Barrios, se simplifica si se ejecuta empleando ligados con profusin.

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La campanella Este efecto, consistente en tocar cada una de las notas de una escala en cuerda diferente, puede, an a costa de una mano izquierda ms exigente, facilitar la velocidad al transformar el trabajo de derecha a arpegio, mecanismo ste de mayor fluidez que el de escala.

No es nada fcil imprimirle a este pasaje de la fantasa X de Mudarra la alta velocidad que demanda. El empleo de campanela puede ayudar a solucionarlo. El glissando articulado Correr un dedo sobre una cuerda (generalmente el 2) mientras (con muy cuidadosa precisin) se pulsan, una a una, las notas cromticas resultantes tiene la virtud de ser altamente veloz. Su inconveniente principal es su dificultad de coordinacin. La digitacin del final del estudio XIII de Emilio Pujol es, hasta la primera mitad del comps 2 la original (1); a partir de entonces (2) el dedo 2 se desliza cromticamente por la primera cuerda desde el traste II hasta el XII; finalmente (3) el dedo 3 prepara la octava final (que pisarn 4 y 1) (4).

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El dedo gua artificial Se coment lneas atrs la virtud de los dedos guas. Una variante de su empleo consiste en no hacerlos sonar. Desplazndolos por una cuerda que no est en uso momentneamente, se convierten en un referente de los dedos que s estn trabajando. Ms que facilitador de velocidad, el recurso anterior lo es de seguridad en los cambios de posicin.

En este pasaje del allegro de La catedral de Barrios, el dedo 4 que iniciar con ligado la escala descendente despus de un largo cambio de posicin, puede actuar con ms seguridad si se coloca en contacto con la primera cuerda antes de ligar; tiene dos notas al aire antes, que le dan tiempo a hacerlo. El dedo anticipado (anticipo) Contrario a la recomendacin de aplicar cada dedo en su momento, el anticipo es una excepcin muy valiosa cuando se aplica con oportunidad; al ahorrar movimientos puede simplificar acciones de izquierda en beneficio de la velocidad. Conclusin En conclusin, ser la revisin y prctica cientfica (comprobable

experimentalmente) y una actitud escptica hacia los principios tradicionales, ambas cosas sumadas a una buena dosis de creatividad y audacia lo que lo llevar a un manejo solvente de su velocidad que, por otra parte, nunca ser ni ms ni menos que la musicalmente justificada.

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Culiacn, Sinaloa. Enero-febrero de 2004, revisiones: Abril 2006, febrero de 2009, diciembre de 2010. Heriberto Soberanes Lugo es, desde 1981, Profesor e Investigador de la Escuela de Msica de la Universidad Autnoma de Sinaloa. El autor agradecer comentarios y crticas enviados a su direccin de correo electrnico: [email protected]

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