La Travesia de Emilia Snethlage

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    03-Dec-2015

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Viajes de la naturalista Emilia Snethlage al Amazonas

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<p>EMILIA SNETHLAGE, LA EXPLORADORA DEL AMAZONAS</p> <p>Para mi felicidad, mi vista est tan acostumbrada y aguzada y conozco a las aves tan bien, que ya s casi en el mismo instante qu es lo que se posa delante de mi.</p> <p>Emilia Snethlage</p> <p>SELVA ENTRE DOS RIOS</p> <p>Hacia principios del siglo XX exista una importante regin en el estado de Par, Brasil, an poco explorada por la civilizacin occidental. Dicha regin se extiende entre los ros Tapajoz y Xingu, y ms precisamente entre los ros Iriri (afluente de la margen izquierda del Xingu) y el Jamauchim (afluente de la margen derecha del Tapajoz).</p> <p>All se dirigi nuestra intrpida protagonista, Emilia Snethlage, con el proposito de explorarla ya obtener materiales para el Museo Parananse Emilio Goeldi donde trabajaba.</p> <p>Con el apoyo de la firma comercial Souza e Braga y del coronel Raymundo Brazil y otros propietarios de los seringales (explotaciones de caucho) del Tapajoz medio y del bajo Jamauchim, Emilia intent primeramente el acceso por estos ros, partiendo el 11 de octubre de 1908 y llegando hasta Tucunar, ultima regin habitada del Jamauchim. Ms all se le hizo imposible avanzar debido a una serie de cascadas y saltos muy importantes, apenas pasando la boca del Arury.</p> <p>MUSEO EMLIO GOELDI </p> <p>Desde su fundacin en 1866 el Museo Emilio Goeldi es reconocido mundialmente, como un importante centro de estudios amaznicos. Se origin en la Asociacin Filomtica, fundada bajo el auspicio del zologo suizo Louis Agassiz, quien realiz una expedicin por Brasil en los aos 1865/1866. Esta Asociacin pas a ser el Museo Paraense, gracias al trabajo de un equipo de cientficos dirigidos por Domingos Soares Penna. </p> <p>El 31 de diciembre de 1900, por decreto del gobernador del estado de Par, recibi el nombre de Museo Paraense Emlio Goeldi, en atencin a los relevantes servicios prestados por el Dr. Emilio Augusto Goeldi, Director del Museo Paraense, en la organizacin de este importante establecimiento.</p> <p>Adems de los especmenes conservados de fauna y flora, el mbito del museo es un jardn zoo-botnico con especies nativas del Amazonas y un lago con victoria-regias. Tiene una biblioteca especializada y una gran cantidad de material arqueolgico y etnolgico de las etnias amaznicas.</p> <p>Emilia no se dej vencer por este inconveniente y muy pronto estaba intentado acceder a esa regin desde el ro Xing. A principios de junio de 1909 lleg en el vapor Brito a Victoria, puerta de entrada a los territorios del Xing. Un mes ms tarde parti de Forte Amb en un igarit o canoa grande que tras cinco das de navegacin la llev hasta la primer cascada del ro Iriri. Qued sorprendida por el espectculo de la vegetacin que rodeaba los saltos. Todas las rocas estaban cubiertas de verdaderos colchones de podostemceas. Tambin eran notables los palmares de babass (Attalea speciosa) una palmera de gran importancia econmica. </p> <p>Al da siguiente llegaron a Santa Jlia, la colonia ms antigua del Iriri. De all partieron para la boca del Curu, para lo cual tuvieron que pasar por dos cascadas fuertes que obstruyen el curso medio del Iriri. El 30 de julio arribaron a Sao Francisco, donde por primera vez en casi un mes pudo dormir en una casa. Luego continuaron hasta la boca del ro Curu. Aqu encontr a las tribus de los chipayas y los curuahs, que haban sido mencionadas por viajeros anteriores como el prncipe Adalberto de Prusia, Henri Coudreau y Karl von den Steinen, aunque ninguno de ellos tuvo contacto directo con estos indgenas.</p> <p>Los chipaya vivan en el alto Curu y el alto Iriri, retirados de la civilizacin, aunque algunos trabajaban como tripulantes del servicio de canoas. Los curuahs que conoci le parecieron mansos y tmidos ya que vivan bajo el patriarcado de Manoelsinho, un chipaya que habitaba en los lmites de la civilizacin. Pudo registrar los idiomas de ambas tribus, que diferan entre s, aunque sin embargo sus vestidos, armas y ornamentos eran similares.Estos indgenas cazaban con flechas de caa con punta de madera blanca o hueso y base de plumas de mutum o muit (Crax fasciolata). Adems tenan otras flechas de punta muy fuerte y ganchuda que usaban para la guerra y cuya cola estaba hecha con rectrices de harpa o gavio real (Harpyia harpyja).</p> <p>El 9 de agosto comienzan a remontar el Curu, ro de un centenar de metros de ancho, plagado de rpidos y cascadas y rodeado de selvas muy desarrolladas llenas de rboles de seringueira (Hevea brasiliensis L. ) y tambin de caucho (Hevea benthamiana Mll. Arg.). Las numerosas playas de las mrgenes y de las islas les proporcionaron abundante cantidad de huevos de tortuga tracaj (Podocnemis unifilis). En esos lugares eran comunes las huellas de la ona pintada, minem o yaguaret, de los cuales haban sido muertos siete ejemplares en los ltimos dos aos. Los indgenas gustaban de tener muchos animales domesticados que llevaban incluso en las canoas: macacos pregos o coats (posiblemente Ateles belzebuth), araras, papagayos y periquitos de varias especies.</p> <p>Finalmente el 28 de agosto parti con un grupo de indgenas curuahs, cuatro hombres y tres mujeres, hacia el alto Jamauchim. El viaje comenz por una zona de morros de 200m de altura que luego se transformaron en una verdadera sierra con picos de hasta 400m.</p> <p>La alimentacin se basaba en lo que encontraban en el camino. Frutas, especialmente de isari o yatob (Hymenaea), a veces castanha-do-par (Bertholletia excelsa) y palmito de aa (Euterpe oleracea), que creca en los valles, bulbos subterrneos de hothin- (marantcea), de sabor parecido a la batata. Otra raiz, que preparaban como gachas con miel, se llamaba hamai-pin, tena aspecto de bulbo irregular, cscara negra y pulpa blanca muy suculenta. Tambin obtenan miel de abejas Melipona, de la que haba dos especies ab, pequea, amarilla e inofensiva, que haca sus nidos en huecos de troncos gruesos. Y la at, peluda y negruzca, con un nido cnico enorme en la copa de rboles altos como el monguba (Pachira aquaticaAubl.). Ambas producen una miel excelente, dulce y aromtica, que los indios beban mezclada con agua. Era frecuente que los indgenas tumbaran rboles grandes, por medio de sus primitivas herramientas, para procurarse panales o huevos y pichones de aves como el mocorro o tuyuy (Mycteria americana).</p> <p>Entre los mamferos eran abundantes los monos como el cuxi de nariz blanca (Chiropotes albinasus) y el coat o mono araa de frente blanca (Ateles marginatus). Los primeros eran muy tranquilos y se paseaban por las ramas bajas sin cuidarse de las flechas. Los coat, que andaban en grupos de 6 a 10, huan en forma explosiva con gritos rabiosos, sacudiendo las ramas y amenazando colgados de sus colas. Los guaribas o monos aulladores (Alouatta guariba) frecuentaban las orillas del Jamauchim; tambien vio macacos de prego o monos capuchinos (Cebus apella fatuellus)y los macacos de cheiro o mono ardilla (Saimiri sciureus), en grupos muy numerosos. Los Cebus parecan no tener miedo a los hombres pero se retiran lentamente y una vez a cierta distancia huian entre las copas ruidosamente. Otra especie muy confiada y bonita era la pequea uapussa o boca de agua (Callicebus sp.) de barriga color rojizo que vivan aislados o en grupitos de 2-3 individuos. Los taitet o pecares (Tayassu pecari) proporcionaban una buena comida cuando podan cazarlos.</p> <p>Entre las aves menciona al jacamin o trompetero de alas oscuras (Psophia viridis) y el mutum pinima (Crax fasciolata), e innumerables especies de pjaros. Entre los reptiles las tortugas jaboty o jabuti(Chelonoidis denticulata) y algn yacar pequeo.</p> <p>Finalmente el 5 de septiembre llegaron al ro Jamauchim. Aqu pudieron pescar lo suficiente como para mantenerse el resto del viaje: curimat (Prochilodusscropha), bac o pac de vientre rojo (Piaractus brachypomus), tucunar (Cichla)y trahira (Macrodon trahira).</p> <p>En esta parte del viaje Emilia sufri la incertidumbre del rumbo a seguir, aunque descendan el Jamauchin, porque sus acompaantes indgenas desconocan la regin, y adems se les estaba terminando la provisin de faria. A pesar de haber encontrado rastros de los seringueiros a fines de septiembre, tardaron varios das ms en llegar a zonas pobladas. </p> <p>All tras proveerlos de abundante faria despidi a sus fieles compaeros de viaje que la haban guiado durante un mes, voluntariamente, sin exigir paga alguna. Sin duda, reflexiona Emilia, podran haberla abandonado en ms de una ocasin acuciados por el hambre y el temor a las tribus de carajas, dejndola abandonada a una muerte segura. Aprendi a estimar a los indios curuahs como gente esencialmente buena, de carcter infantil y amable, dciles, no carentes de inteligencia, y dignos de una mejor suerte. Ya que muchas tribus ya en esa poca haban sido salvajemente aniquiladas por una civilizacin no siempre superior desde el punto de vista moral a sus costumbres primitivas. </p> <p>El 4 de octubre pas por los portones, grandes cascadas, tras las cuales el ro se hace manso, llegando a Santa Helena y el 15 de octubre, a Sao Joaquim, en la boca del Jamauchim y luego a Sao Luiz,donde pudo abordar el vapor que bajaba por el Tapajoz hasta Santarem.</p> <p>Para dar una idea de lo difcil que habr sido el viaje de Emilia sealemos que adems de las inclemencias del tiempo, debi soportar ataques de malaria, la falta de agua y alimentos, las nubes de mosquito y mbariges y la presencia de los yaguarets y los ofidios. Su viaje, adems de proporcionar una gran cantidad de informacin y especmenes para el Museo, permiti demostrar que entre ambos ros no haba comunicacin fluvial como se supona ya que se interpone entre ellos, una verdadera sierra, quizs las ms alta de la Amazonia.</p> <p>EMILIA</p> <p>Henriette Mathilde Mara Elisabeth Emilie Snethlage(18681929), naturalistayornitloga, naci en Kraatz, Brandenburgo, Alemania.Con apenas siete aos disfrutaba la lectura de Entdeckungsreisen in Feld und Flur [Jornadas de descubrimientos en campos y campias], de Hermann Wagner y, acompaada de su hermano comenz a hacer un herbario de su regin llegando a tener un gran conocimiento de la flora nativa pese a su corta edad. Asimismo empez a realizar observaciones sobre las aves, que con el tiempo seran sus favoritas.</p> <p>Tras un perodo de trabajo como institutriz en Inglaterra, Irlanda y Alemania, cuando tena 31 aos, y gracias a una pequea herencia pudo cumplir su sueo de estudiar historia natural en la Universidad de Berln, y luego en Jena y Freiburg im Breisgau donde se doctoren filosofa natural en 1904, con un trabajo sobre entomologa. Tuvo como profesores preferidos al zologo August Weissman y al paleontlogo Johann Steinmann. Trabaj en elMuseo de Historia Natural de Berlncomo asistente del ornitlogo Anton Reichenow, quien la recomend aEmlio Goeldi para el Museo Paraense de Historia Natural y Etnografa de Belm. All lleg en 1905 y se encarg de reordenar la coleccin ornitolgica con el asesoramiento de especialistas como Hans von Berlepsch, Carl Hellmayr y Ernst Hartert, y del mastozologo Olfield Thomas.</p> <p>Para complementar esta actividad se vio precisada a hacer numerosos viajes de colecta de aves hasta Acre y a otras remotas regiones amaznicas. El ms importante fue la travesa que reseamos realizada entre los ros Xingu e Tapajoz, en 1909. Era la primera vez que una persona blanca recorra ese trayecto y an ms extrao es que se trataba de una mujer, por eso los que no la conocan crean que el protagonista de ese viaje haba sido en realidad un hombre. Para evitar el equvoco Emilia mantena una apariencia bien femenina, llevaba el pelo largo, a pesar de reconocer que el pelo corto le sera mucho ms cmodo para sus viajes, y slo en stos usaba pantalones. </p> <p>Emilia contaba con la ayuda de un asistente de apenas 15 aos de quien dice: El pequeo Oscar dispara muy bien, es muy aplicado, solcito, honesto, una personita realmente simptica, con quien estoy plenamente satisfecha. Ella misma era muy buena tiradora y preparaba de forma excelente las aves que obtena. Ms de 10.000 ejemplares de aves y mamferos acondicionados por sus manos enriquecen los museos brasileos, alemanes y norte-americanos.</p> <p>Mostraba adems una gran energa en estas salidas de campo cargando durante varios kilmetros su mochila llena de rocas, o como ocurri, cierta vez llevando un ejemplar de tamandu durante casi una jornada entera. En una oportunidad una piraa le mordi el dedo mayor de su mano derecha, el cual apenas qued sujeto por un poco de carne, y finalmente ella misma tuvo que amputrselo, al no haber nadie que se animara a hacerlo.</p> <p>Su rutina en el campo, generalmente en sitios aislados, consista en levantarse al amanecer, baarse en un arroyo o una cascada, tomar su caf y salir con la escopeta y la mochila a la selva. Generalmente iba sola para poder observar la fauna con ms tranquilidad y registrar su comportamiento. Permaneca varias horas, sentada en un tronco, fumando su cigarro para alejar a los mosquitos. A eso de las dos o tres de la tarde, regresaba al campamento, volva baarse para librarse de garrapatas, caros y otras plagas. Haca un breve almuerzo y luego anotaba sus datos en un cuaderno y preparaba los animales obtenidos. A la noche segua con sus anotaciones, la lectura de la bibliografa para aclarar algn tema, la charla con los pobladores, algn juego de solitario y sus oraciones.</p> <p>De 1914 a 1922 la senhorinha doutora fue directora delMuseo Paraense Emilio Goeldi y los resultados de su trabajo se vieron plasmados en el Catlogo das Aves Amaznicas(1914) y en ms de 40 artculos publicados en el Journal fr Ornithologie y en el Ornithologische Monatsberichte. Pero debido a la entrada de Brasil en la primer guerra mundial y a la crisis econmica de la posguerra, el Museo Paraense entr en declinacin. Emilia fue alejada durante un tiempo de la direccin por ser ciudadana de un pas enemigo y ms tarde fue acusada de repartir los alimentos destinados a los animales, entre los empleados ms necesitados. Por ello fue exonerada de su cargo y tuvo que aceptar el trabajo de naturalista viajera que le ofreciera el Museo Nacional de Rio de Janeiro en 1922.</p> <p>Sigui all estudiando la avifauna brasilea, siempre viajando, porMinas Gerais, Maranho, Cear, Esprito Santo,Santa Catarina, Paran,So Paulo, Baha, Paran, Rio Grande do Sul, Argentina e Uruguay. Tambin recorri largamente elro Araguaia, afluente del Tocantins.</p> <p>Emilia, incansable, a los 61 aos, decidi recorrer el rio Madeira para estudiar la avifauna de la frontera con Colombia y Ecuador, pero sufri un ataque al corazn y falleci en Porto Velho, donde se encuentra su sepultura. </p> <p>Emilia Snethlage fue la ornitloga que ms contribuy al conocimiento de la avifauna de Brasil desde la poca de Johann Natterer, quien trabaj en Brasil entre 1817 y 1835. Describi cerca de sesenta especies y subespecies de aves. En 1926 fue incorporada a la Academia Brasilera de Ciencias. El gran ornitlogo Helmut Sick le dedic su libroOrnitologia brasileira (1985) y en 2002 le fue dedicada la cotorrade MadeiraPyrrhura snethlageae.</p> <p>En sus expediciones tambin hizo observaciones sobre los puebl...</p>