La amenaza Chola

  • View
    8

  • Download
    0

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Martha Irurozqui nos da una perspectiva historica de lo popular ente 1900 y 1930

Text of La amenaza Chola

  • Estudios y Debates

    de raza, etnicidad, gnero, clase social, contexto nacional e internacional de las luchas predictadura) dara por lo menos para escribir un voluminoso ejemplar. Esperemos que en el futuro lo consigamos. Pero donde creo ms pertinente las observaciones realizadas por Mathews es en la morosidad en el tratamiento de fronteras como democracia- dictadura, libertad-libertinaje, y la confusin en la cultura poltica tucumana que atraviesa clases y credos: la diferenciacin entre orden civil y orden militar.

    L a relacin que hace Heredia, desde su experiencia en las plantaciones azucareras brasileas, entre el lobisn y la familia es muy suge- renle. El documento del pobre es la familia da como para repensar la relacin entre familia, solidaridad, lo social y construccin de gnero, ya que en la nica versin que obtuvimos y que liga Lobisn con Familiar, la patronal incita a destruir aquellas familias extensas cuyo padre engendr siete hijos varones. La unin de estos varones con su padre atemoriza a la patronal; es un grupo que reclama, que pelea; y no el obrero solo, paria que termina devorado, o hroe que derrota al Familiar, pero que se va y no engendra nada, como sugiere Mathews. Esta temtica seguramente merecer ms atencin en el futuro.

    Creo que Taussig, ms all de los aportes tericos en sus obras; de sus desafos, de sus advertencias, de su audacia para tratar estos complejos temas, abre un camino retrico de construccin de una nueva etnografa, donde las disconti-nuidades, rupturas, empatias que sentimos, percibimos e intentamos inteligir durante el trabajo etnogrfico, pueden representarse en su texto. Que por ello debe ser arduo, por partes laberntico; poblado de voces, silencios, emociones, clivajes.

    Por fin Leoni Pinto en su entusiasta comentario propone otros terrenos que deberamos tener presentes para profundizar la cuestin. El rol de la Iglesia tercermundista y tambin las resonancias msticas populares de algunos lderes de la guerrilla de los 70 como Santucho y el mismo Ramn Rosa Gimnez, de quien tenemos narraciones de obreros sobre su vida cotidiana y sobre los episodios que rodearon su muerte que lo enarbolan como un hroe popular, ubicndolo en una frontera entre el bandolerismo justiciero y la poltica. Por otra, parte la historia y la cultura de la militancia y de las formaciones guerrilleras de los 70 es otra tarea importante desde la perspectiva que, stas como actores, contribuyeron a la generacin de aquello que en Tucumn se vivi por el conjunto como una guerra.

    Revista Andina, Ao 13

    La amenaza chola. La participacin popular en las

    elecciones boiiwianas, 190049301

    Marta Irurozqu Victoriano

    Pues basta un ligero anlisis de la historia para saber que, aparte de la mediterraneidad de la nacin, que es uno de los ms grandes factores en contra de nuestro total desarrollo, son los gobernantes cholos, con su manera especial de ser y concebir el progreso quienes han retardado el movimiento de avance en la repblica, ya no nicamente bajo el aspecto institucional, sino tambin en sus factores econmicos e industriales, de tan grande influencia en el mundo (Arguedas 1922: 58).

    Terminada la Guerra Federal boliviana de 1899 con el triunfo del Partido Liberal frente al Conservador, se inici un periodo de debates polticos en el que la discusin de lo nacional conllevaba la discusin del problema indgena. El qu hacer con el indio, tan repetido en la prensa y en los ensayos de la poca, al encerrar una interrogante general sobre el diseo de Bolivia como nacin, fue tambin un qu hacer con el mestizo2; un qu hacer

    Este trabajo fue realizado gracias a un Proyecto I+D (SEC 930780 C02 02) financiado por el Ministerio de Educacin y Ciencia espaol.Se utilizan las categoras indio y mestizo-cholo no porque la complejidad social y tnica boliviana se reduzca a ellas, sino porque en los textos discursivos empleados se usan tales trminos con la intencin de presentar un universo polarizado entre lo popular y la elite, entre lo mestizo e indio y lo blanco, entre lo errneo y lo correcto, entre lo que destruye la nacin y lo que la construye. Si bienlo indgena no admite variables y pertenece por completo en su calidad de campesino al grupo subalterno, lo mestizo posee escalas que van desde el pequeo propietario rural al terrateniente que debe su status a los excesos e inestabilidad caudillista, desde las autoridades locales, curas, corregidores, subprefectos, hasta el presidente de la Repblica, desde el pobre artesano al agitador poltico.

    NQ 2, diciembre 1995 357

  • Artculos, Notas y Documentos

    con sectores populares urbanos agresivos y emergentes, con una poblacin mayoritaria cuyas posibilidades de movilidad social y de definicin de lo poltico y lo pblico amenazaban las tradicionales relaciones de poder.

    / Dado que el objetivo de este trabajo es ahondar en la comprensin de la lgica interna del comportamiento de la elite a travs de los discursos literarios y polticos que gener sobre otros sectores sociales, ambas preguntas permiten poner de manifiesto cmo la discusin de la elite sobre la participacin india y mestiza en la vida pblica boliviana informaba ms de sus divisiones y competencias internas, que del desenvolvimiento de dichas poblaciones. Se parte del presupuesto de que si bien la conversin del indgena en trabajador dcil y esforzado era uno de los objetivos fundamentales de la preocupacin poltica por l, el problema del mestizaje y del destino, funciones y cualidades del mestizo era el tema que subyaca y articulaba el debate sobre qu hacer con el indio. La insistencia discursiva no slo en la imagen contradictoria de ste como vctima y criminal, sino tambin en responsabilizar de ello a la poblacin mestiza en su triple versin de autoridad, hacendado y cura, informa, primero, de cmo se busc evitar la conversin del indio en mestizo y, segundo, del modo en que se trat de controlar la capacidad electoral de ste a travs de la invalidacin de lo indio.

    Es sobre este ltimo aspecto sobre el que gira el presente estudio, interesado en reconstruir el imaginario colectivo de la elite a travs de los miedos, resentimientos y. desprecios dirigidos a los sectores populares. Bajo el principio de que no existen entre la elite diferencias partidarias sociales o profesionales y que las distinciones ideolgicas informan slo de un acceso diferenciado al poder, causante de las denuncias de fraude y abuso electoral ^ por parte de la oposicin poltica, en este texto se van a discutir tres cuestiones. Primero, el I 1 alcance de las presiones internacionales y los modelos polticos en la definicin de elite de Bolivia como nacin; segundo, las formas que emplea el grupo privilegiado para descalificar el voto mestizo; y, tercero, la utopa rural. Tales aspectos estn trabajados a partir de ensayos y novelas, escritos, entre 1900 y 1950, por autores que, a excepcin de Carlos Medinacelli y Antonio Daz Villamil, pertenecieron a la llamada Generacin de la Amargura. Su participacin en la poltica boliviana, tanto en el gobierno como en la oposicin, durante las tres primeras dcadas del siglo XX, su interpretacin de s mismos como progresistas e incluso revolucionarios, y su cercana o marginacin respecto al poder hacen de sus opiniones polticas y sociales un reflejo de las preocupaciones de la elite en cuanto a clase, al igual que resultado de sus obsesiones concretas como individuos perteneciente a la elite intelectual. Dado que son autores con reflexiones y propuestas diferentes y contradictorias no slo unos respectos a otros sino tambin respecto a s mismos, en este artculo nicamente se recoge

    La dificultad de delimitar en lo mestizo lo que pertenece a la elite y lo que pertenece a lo popular, y el peligro de nivelacin social que esto conlleva en un pas lleno de contradicciones de identidad, hacen de esta categora una expresin de los miedos y frustraciones de una sociedad acostumbrada a definirse por oposiciones jerrquicas. De esta manera aunque la elite participe de lo mestizo, tal palabra no est destinada a ella, sino que junto al trmino cholo se refiere al producto pebleyo de las razas europea e india o al indio sin mezcla de sangre proviniente de otras razas, que adquierecostumbres de los blancos, viste como stos y habla el castellano (Paredes 1906: 177), a las claseshumildes, a la enorme masa de artesanos, obreros y dems gente que se dedica a trabajos manualesy otras muchas cosas tiles (Pedregal 1924: 155).

    358 Revista Andina, Ao 13

    Irurozqui: La amenaza chola

    una sntesis de sus coincidencias; esto es, aquellos aspectos que les confieren una lgica de grupo y los unifican en un proyecto comn. En este sentido, es conveniente resaltar el disgusto que todos ellos expresaron hacia la poblacin mestiza-chola, o mejor dicho, su negacin a que la construccin nacional boliviana se resolviese con una definicin del pas como mestizo, tal como ocurri en otros lugares3. Este desagrado discursivo por lo cholo, sintetizado en hacer culpable a esta poblacin de todos los defectos y vicios bolivianos, no comenz ni se cerr con ellos, pero s adquiri a travs de sus obras una legitimidad formal que fue refrendada por la opinin pblica. La necesidad de resaltar la continuidad y vigencia del prejuicio anti-mestizo y sus vinculaciones con los tpicos del caudillismo y el militarismo explica la inclusin en el artculo tanto de las novelas de Medinacelli y de Daz Villamil como de algunos de los ensayos postumos de Rigoberto Paredes.

    1. Una nacin con condiciones

    La elite boliviana viva sometida a una doble exigencia referida al destino que quera darse a s misma y a la necesidad de que Bolivia fuera reconocida como una nacin moderna. Su desarrollo como clase dependa tanto de la competencia y reconocimiento entablado con las elites extranjeras, como de las cuotas de poder que alcanzase en su propio espacio. Por un lado, esa situacin requera una construccin nacional