Enrique Flores - A Qu© Vino Artaud a M©xico

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  • 8/12/2019 Enrique Flores - A Qu Vino Artaud a Mxico

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    34 | REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MXICO

    A qu vinoA rtaud a

    M x i c o ?Enrique Flore s

    Qu fue lo que motiv la visi-

    ta de Antonin Artaud a Mxi-

    c o ? Fue la magia de una cul-

    tura profunda; la fuerza de

    una raza; el ir y venir de la

    m u e rte a la vida de los anti-guos mexicanos, o las sonori-

    dades, las respiraciones, los

    silencios, los ritmos y las vo-

    ces de la cultura indgena?

    Enrique Flores escritor y

    ensayista nos relata los

    motivos del viaje de Art a u d

    en 1936 a nuestro pas.Antonin Artaud, Autorretrato con cuchillo, 1947

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    A rtaud lleg a Mxico el 7 de febre ro de 1936. El 26,

    el 27 y el 29 de ese mes pronunci tres confere n c i a s

    en la Escuela Nacional Preparatoria en las cuales esbo-

    zaba una pregunta que iba a reiterar en escritos ulterio-

    res y a la que aluda el ttulo de un artculo publicado

    en julio del mismo ao en el peridico El Na c i o n a l:

    Lo que vine a hacer a Mxico .1

    A qu vino Artaud a Mxico? La primera re s p u e s t a

    a esa pregunta surga, todava, del m i s t e r i o del surre a-

    lismo una re v u e l t a que, segn Artaud, se haba su-

    mergido en el inconsciente y haba generado una m s t i c a

    o c u l t a, un ocultismo de una nueva especie. Re c h a zo

    y violencia eran los dos polos significativos que definan

    un estado orgnico, un inconsciente fsico una

    especie de e x u d a c i n corporal, una intoxicacin del

    e s p r i t u. Pe ro la re vo l u c i n de Artaud no era la del

    s u r realismo que se haba conve rtido, l tambin, en

    un part i d o: la suya quera sondear la geografa inte-

    r i o r, la cultura pro f u n d a donde brota la inmateriali-

    dad de la vida. Y, afirmaba Artaud, hay lugares pre d e s-

    tinados para hacer surgir las fuentes de la vida, como el

    Tibet y Mxico; aunque la antigua cultura de Mxico

    no vale slo para los c a d ve re s: los sentidos interio-

    re s rompen en ella su barrera. Hace re s u c i t a d o s :

    Toda ve rdadera cultura se apoya en la raza y en la san-

    g re. La sangre india de Mxico guarda un antiguo se-

    c reto de raza, y antes de que la raza se pierda, pienso

    que hay que reclamarle la fuerza de ese antiguo secre-

    to (...). Vine a la tierra de Mxico a buscar las bases de

    una cultura mgica que puede surgir todava de las

    f u e rzas del suelo indio.2

    Hay cuatro palabras que reclaman la atencin en

    esta cita: r a z a, s a n g re, m a g i a y s e c re t o. Todas ellas

    p rovienen de un universo de lecturas esotricas o her-

    m t i c a s .3 Pero la palabra sangretiene una connotacin

    especial violenta que alude al sacrificio humano. Y

    A rtaud viene a Mxico a reclamarle precisamente la

    f u e rz a de ese antiguo secre t o de ra z ay de s a n g re, de-

    positado en las f u e rzas del suelo indio que surgen con

    el s a c r i f i c i o.

    La segunda conferencia de Artaud ofrece desde

    su ttulo: El hombre contra el destino mltiples

    puntos de contacto con La conqute du Mexique.4

    Contra la idolatra y la mstica europeas, represen-

    tadas por el materialismo histrico, y sus alucinaciones

    del espritu, Artaud apela a la supuesta idolatra de los pa-

    ganos que crean en sus sueos, en el valor de signi-

    ficacin de sus sueos no en las formas soadas :

    Detrs de sus sueos y gradualmente, los antiguos pre-

    sentan fuerzas y se sumergan en medio de esas fuerz a s .

    Tenan un sentimiento fulgurante de la presencia de

    esas fuerzas, y buscaban en su organismo entero, si era

    p reciso a travs de un ve rd a d e ro vrtigo, el modo de

    permanecer en contacto con la fuga de esas fuerz a s .

    REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MXICO | 35

    A QU VINO ARTAUD A MXICO?

    1 El texto original francs de estas conferencias fue enviado por

    Artaud a Jean Paulhan y se conserva, por lo tanto, en copias mecano-

    grafiadas. El 21 de mayo de 1936 Artaud le anunciaba a Paulhan la

    intencin de un editor mexicano de publicar, en un volumen titulado

    Mensajes revolucionarios, todos sus textos relativos a la cultura autc-

    tona de Mxico, aunque no fue sino hasta 1962 que el poeta Luis Car-

    doza y Aragn los public en un volumen titulado Mxico.2 Cf. Surralisme et rvolution, primera conferencia de Artaud

    en Mxico. La traduccin castellana original puede encontrarse en la

    edicin de Schneider de las obras mexicanas de Artaud: MxicoyViaje

    al pas de los tarahumaras. Una resea de este texto apareci en El Uni -versalel da 28 de febrero, con alusiones a los gestos, las actitudes y la

    entonacin del conferenciante.3 Cf. Mi anlisis de la antroposofaesotrica y sacrificial que con-

    figura la Atlntida tarahumara de Artaud. Un estudio amplio y siste-

    mtico sobre el retorno a los orgenes y la unidad de los esoterismos en

    Antonin Artaud es el de Monique Borie. Especialmente el captulo

    Mexique et culture synthtique.

    4 Cf. LHomme contra le destin. La traduccin castellana origi-

    nal puede encontrarse de nuevo en la edicin de Schneider. La conferen-

    cia fue reseada en El Universalel 29 de febrero y re p roducida en cua-

    t ro entregas en El Na c i o n a l, entre el 26 de abril y el 17 de mayo.

    Antonin Artaud, Autorretrato, 1946

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    Slo la poesa de los poetas esa fuerza mgica

    interna ofrece un camino a la vida y permite actuar

    s o b re la vida, constituyendo una potica del pensa-

    m i e n t o. Y es en el espacio teatral donde esasf u e rz a s

    a las que alude Artaud repetidamente encarnarn los

    acontecimientos: de ah la aparicin de expresiones que

    remiten a sus textos sobre el teatro y a La conqute du

    Me x i q u e: g r i t o s, v i b r a c i n y armnica de las pasio-

    n e s; grito de la enfermedad, e s t e rt o r, e p i d e m i a ,

    grito del pestfero; ru i d o s, t e m b l o res de tierra, a r-

    monas de ru i d o y ruido del acontecimiento; r i t m o

    de los estert o re s, temblor de las epidemias, ruido de

    plantas y enfermedades; modulaciones del sollozo .

    Toda la tortura humana despedazada por el destino se

    e x p resa a travs de esas sonoridades que ayudan a re e n-

    contrar el movimiento de la historia y a re m o n t a r

    el curso del destino :

    Los juegos antiguos se basaban en este conocimiento

    que por la accin doma al destino. El teatro antiguo en

    su totalidad era una guerra contra el destino. Pero, para

    domar al destino, hay que conocer la naturaleza comple-

    ta, y en el hombre la conciencia completa, puesta al rit-

    mo de los acontecimientos.

    As volvemos a la pregunta de Artaud acerca de su

    venida a Mxico, que tiene que ver con la idea de una

    cultura unitaria en la que todas las manifestaciones de

    la naturaleza vibran al ritmodel pensamiento. Porque,

    segn Artaud, es un ignorante el que pretende que hay

    varias culturas en Mxico maya, tolteca, azteca, chi-

    chimeca, zapoteca, totonaca, tarasca, otom, igual

    que el que diferencia entre el esoterismo musulmn y e l

    brahmnico, el del G n e s i soculto y el del Zo h a r, y aqu

    en Mxico, al Chilam Balamdel Popol Vuh:

    Quin no ve que todos esos esoterismos son los mismos,

    y quieren en espritu decir la misma cosa? Indican una

    misma idea geomtrica, numeral, orgnica, armoniosa,

    oculta, que reconcilia al hombre con la naturaleza y con

    la vida. Los signos de esos esoterismos son idnticos.

    Poseen analogas profundas entre sus palabras, sus gestos

    y sus gritos.

    Ha y, sin embargo, una diferencia sealada por

    A rtaud que no rompe realmente con ese esoterismo

    u n i versal, pero s ayuda a explicar su venida a Mxico.

    Me re f i e ro, ms all de la idea de una cultura unitaria

    que justifica tericamente su viaje, a una prctica como

    la del teatro o los juegos antiguos y que tiene por

    finalidad absoluta domar al destino. Es la a c c i n del

    s a c r i f i c i o. Y es que, como escribe Artaud, de todos los

    esoterismos que existen, el esoterismo mexicano es el

    ltimo que se apoya en la s a n g re .

    El teatro y los dioses, ltima de las tres conferen-

    cias pronunciadas por Artaud, tiene una cercana an

    mayor con La c onqute du Mexique.5Artaud reivindi-

    ca, ah, la idea de una cultura orgnica, de una cul-

    tura basada en el espritu en relacin con los rganos.

    Y una idea tal de la cultura significa por fuerza hablar

    de una cultura en el espacio: la cultura de un esp-

    ritu que no cesa de respirar y de sentirse vivo en el espa-

    cio, y que llama hacia l a los cuerpos del espacio como

    los objetos mismos de su pensamiento, pero que, en

    tanto que espritu, se sita en mediodel espacio, es decir,

    en su punto muerto. La cultura es inseparable de la

    v i d a, aade Artaud, pero el renacimiento de la vida es

    inseparable de la destruccin, la muerte, el s a c r i f i c i o:

    La cultura es un movimiento del espritu que va del vaco

    hacia las formas y de las formas vuelve al vaco, en el va-

    co como en la muerte. Ser cultivado es quemar las formas,

    quemar las formas para ganar la vida. Es aprender a man-

    tenerse erguido en el movimiento incesante de formas

    que se destruye sucesivamente.

    Los antiguos mexicanos, dice Artaud, no co-

    nocan otra actitud que ese ir y venir de la muerte a la

    vida. Y