El festín de la araña - galeriafernandez-braso.com ?· PIO Y DE UN UNIVERSO PLÁSTICO INQUIETANTE…

  • View
    212

  • Download
    0

Embed Size (px)

Transcript

  • Calle Villanueva, 30. 28001. Madrid. 91 575 04 27www.galeriafernandez-braso.com

    El festn de la araa 19 de septiembre / 9 de noviembre, 2013

  • 2 3

    uno nico y actual que multiplica sus posibles significados y que se convier-te en un nuevo objeto potico y esttico. Junto a las obras intervenidas se expondrn sus conocidos collages de pequeos objetos sobre caucho, as como dibujos a color sobre papel y una pequea escultura-instalacin que da ttulo a esta exposicin.

    Carmen Calvo vive y trabaja en Valencia. Entre sus numerosas exposicio-nes nacionales e internacionales destaca la de la XLVII Bienal de Venecia de 1997, en la que represent a Espaa junto con Joan Brossa. Form parte de la exposicin New Images from Spain, en The Solomon R. Guggenheim Museum, en 1980. El Museo Reina Sofa le dedic una exposicin en el Pa-lacio de Velzquez en 2002 y el IVAM de Valencia en 2007. En 2012 expone en el Instituto Cervantes de Burdeos. En 2013 participa en la exposicin Cadavre exquis Suite Mditerranenne, Muse Granet, Aix-en-Provence (Francia). Su obra forma parte de los ms prestigiosos museos y coleccio-nes.

    La exposicin de Carmen Calvo se inaugura el prximo 19 de septiembre y forma parte de APERTURA 2013, evento anual organizado por Arte_Madrid, asociacin de galeras de arte de Madrid. La exposicin podr visitarse hasta el 9 de noviembre.

    LA GALERA FERNNDEZ-BRASO INAUGURA LA NUEVA TEMPORADA 2013/2014 DEDICANDO UNA EXPOSICIN A CARMEN CALVO, ARTISTA INCLASIFICABLE, NICA, CREADORA DE UN LENGUAJE POTICO PRO-PIO Y DE UN UNIVERSO PLSTICO INQUIETANTE Y SORPRENDENTE.

    Carmen Calvo (Valencia, 1950) es una artista difcil de clasificar, aunque su carcter experimental y su tendencia a fusionar tcnicas, medios y soportes le vinculan con el ideario surrealista. Influenciada por textos de pensadores y poetas como Brines, Pessoa, Eluard, Rimbaud, Lorca o Buuel y nutrida tanto por las imgenes que forman parte de nuestra memoria visual como por las propias de la Historia del Arte, Carmen Calvo elabora un trabajo que analiza, cuestiona e interroga las distintas formas de comportamiento y de relacin del ser humano. El resultado final es una obra visualmente impac-tante exuberante y barroca unas veces, pulcra y minimalista otras, poti-ca e incisiva siempre, capaz de transmitir una calculada indefinicin en el espectador, quien continuar alimentando y procesando en su interior las sensaciones, emociones e ideas que generan sus obras.

    La exposicin, titulada El festn de la araa, est formada por una trein-tena de trabajos realizados principalmente en 2013, aunque tambin hay otros anteriores que, por su importancia y significacin, estarn presentes en esta muestra. Las obras seleccionadas estn realizadas con diferentes tcnicas (dibujo, collage e imagen digital) y sobre distintos soportes (foto-grafa, tapiz, papel, caucho y libros), remarcndose el inters de Carmen Calvo en la unin de tendencias, estilos, pocas y conceptos diferentes e, incluso, opuestos, fluctuando as entre lo experimental y lo artesanal, entre la vanguardia y la tradicin. La mayora de las obras son imgenes digitalizadas y ampliadas de fotografas y libros ya existentes que han sido previamente intervenidos, ya sea mediante el color o a travs de la incor-poracin de objetos, modificando y alterando el material original y creando

  • 54

    Cours Elmentaire, 2013. Tc. Mixta, collage, pan de oro. 50 x 50 cm.

    ALFONSO DE LA TORRE

    Elogio de la inteligencia aadida, Carmen Calvo parte de un impulso inicial, de una visin poderosa, fuerte y permanente, lo que podramos llamar una visin intensa, proponiendo la insoslayable necesidad de su realizacin. Para Calvo crear es transmitir pulsiones que pareceran ubicarse en un lugar propio, desentraamiento de un objeto, antes pasivo receptor de la mirada, ahora mirada introspectiva que subraya aquella percepcin laca-niana: en todo pasado hay una parte que es agua estancada. Milagro de la vida, mas vivir, es sabido es un abismo y, precisamente en este punto, la referencia tenebrosa, la aludida capacidad de extraer belleza de la zozo-bra, nos permite recordar que las creaciones de Calvo son generadoras de desazn -y preguntas-, alta misin -esta de la interrogacin- del arte. Ba-rrocos ejercicios de la inquietud, esttica del desaliento, presididos siem-pre un descarado horror vacui, la celebracin del barroquismo, la ceremo-nial reunin de objetos por lo general con un fuerte contenido simblico y mencin, por tanto, al inmediato vaco. Puesta en prctica del lmite recor-dndonos cmo el arte de nuestro tiempo puede ser un ejemplar modelo de osada: lo temerario es bello, parece suscribir Calvo. Un temor, el de esta artista, que roza casi lo sacral. Lo sagrado no ha desaparecido del arte, se ha convertido en irreconocible, camuflado en formas, intenciones y significaciones. Lo sagrado sobrevive sepultado en su inconsciente, es religioso en el sentido de que est constituido por pulsiones y figuras cargadas de sacralidad. Creando, recopilando objetos, utilizndolos como elementos para componer sus cuadros, frente a tal titnico esfuerzo por llenar de cosas nuestro existir, Calvo parece conjurar la presencia de la ti-niebla mencionando empero, con tal abigarrado proceder en los extremos, la existencia poderosa de dicha nada acompandonos.

  • 6 7

    De donde babean pomadas de oro, 2006. Tcnica mixta collage, caucho. 200 x 140 cm.

    Alicia, 2006. Tcnica mixta collage, caucho. 200 x 140 cm.

    Retrato de Alicia, 2006. Tcnica mixta collage, caucho. 200 x 140 cm.

  • 8 9

  • 10 11

    gusto del gesto amplio, de la voluntad de erigir formas monumentales, de representar, esta vez de modo deliberado, inmensos paisajes trgicos. Carmen Calvo se abandona hoy, sobre todo, y para vivsimo deleite nuestro, al gozo de manejar lo que Albert Skira llamaba La gran paleta, de confiar a la fluida, espesa, generosa ola de la materia coloreada, el encargo de transcribir todo lo que le emociona. La irona persiste y Van Gogh, igual-mente, permanece presente pero en lo que anida en l de expresionismo. No obstante, al juego, a la minucia atenta, al escepticismo de los primeros tiempos, les ha sustituido el vigor, afirmado hasta la violencia, de un tem-peramento admirable. Femenino, por cierto. Pero con esa feminidad recia, inmutable y fecunda que los moralistas del siglo XII ofrecan en ejemplo a los varones para sacarles de su inercia.

    Georges Duby

    TRADUCCIN DEL ORIGINAL G. DUBY. 1983

    Al igual que los coleccionistas que acumulaban antao en su gabinete cu-riosidades; de 1 mismo modo que los arquelogos que clasifican nfimos vestigios de civilizaciones tiempo ha desaparecidas, Carmen Calvo, cuando la encontr hace tres aos en su taller de su casa de Ve1azquez, alineaba pacientemente unas series de signos. Eran como esas migajas irrisorias que uno recoge al azar por las calles y los eriales, o tambin, fragmentos de arcilla modelados por sus dedos. Desarrollaba de esta forma, como en escrituras indescifrables, secuencias de discursos enigmticos sin princi-pio ni fin. Pareca que estuviera jugando. Estaba adiestrando su mano. En el trasfondo de ese ejercicio aparentemente l6dico, adivinbase, en efecto, una referencia superior. A Van Gogh, a su manera de pintar, de dibujar sobre todo, yuxtaponiendo toques o rasgos de los que cada uno, aislado, habra podido figurar entre los ensamblajes de Carmen Calvo; evidente de-seo de sta era, al acostumbrarse a dominar el espacio. el evocar como en un palimpsesto, bajo las lneas de sus parodias de manuscritos mgicos, las estructuras de amplias extensiones de pas.

    La artista march a Pars. Se instal, no sin cierta dificultad, en la Cit de las artes, frente al Sena. Las vibraciones bajo los arcos del Pont Marie, con su luz enteramente nueva, le maravillaron, mientras quedaba fascinada ante la pujanza con la que se hinchan los troncos de los grandes rboles en la Ile-de-France. No dej, por cierto, a partir de entonces, de triturar la arcilla, de multiplicar trazos y araazos. de ordenar los en largas se-cuencias de menudos formatos, como las pginas de un diario secreto. Sin embargo, el grueso de su obra se alter bajo el efecto del transplante parisino. En primer lugar, por medio de un brusco despliegue, por el

  • 12 13

    son incandescence quivoque et rieuse. Carmen Calvo, puisque cest delle maintenant quil sagit, ne sest jamais limit a une discipline, ni a une te-chnique; on la vue pratiquer, comme elle le dit, la lutte permanente avec les matriaux, la manipulation dobjets abandonns, et faire une uvre partir des singularits du dfrichement et de la reconstitution dlments emprunts, des rencontres fortuites, des risques aventureux. Mais avec une rigueur et une svrit dans le choix toute espagnole. Elle est aussi, dans ses diffrentes manifestations, dun naturel confondant.

    Les dessins rcents de Carmen Calvo renvoient galement a la mmoire de lenfance ; le papier est la cage blanche o celle-ci subir de nouveaux enfermements face a ladulte aux traits baillonns. On ne stonnera pas que es images rageuses soient une forme de parodie de lidentit brouille.

    Pierre Cabanne. Juillet 2002

    Destins Croiss

    Ils ntaient pas faits pour se rencontrer, il est sur galement quils ne se sont jamais connu car, quand Carmen Calvo vient au monde, en 1950, Pi-cabia se prpare le quitter trois ans plus tard. Arpentant latelier de Car-men jonch dobjets de toutes sortes quelle drange, range el assemble, Jean-Jacques Lebel voque son art du recyclage el du montage, rappelle Dada et cite pour la premire fois le nom de Picabia. Est-elle prtresse du hasard, du dsinvolte, de lironique dans ces inventaires alatoires. es-sayant de construire des formes a partir de linforme, ou de linachev, des dbris el des paves, avec si lon rapproche ses uvres de celles du maitre-dada ce qui est notre propos - invention libre et impro