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Domine Cultural 10

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Publicación de música, arte, religión y cultura, que se distribuye en los puestos de diarios y revistas de la Argentina.

Text of Domine Cultural 10

  • Ao 2 - No 10Marzo 2006

    $ 2 PERIDICO MENSUAL DE CULTURA COLECCIONABLEDISPONIBLE EN PUESTOS DE DIARIOS Y REVISTASDE TODO EL PAS

    AUSPICIADO POR LA SECRETARA DE CULTURA DEL GOBIERNO DE LA CIUDAD AUTNOMA DE BUENOS AIRESDECLARADO DE INTERS CULTURAL POR LA SUBSECRETARA DE CULTURA DE MAR DEL PLATA

    La Santa Cruz de Tarija (1ra Parte)

    Por Roberto Edelmiro Porcel (Argentina) pg. 4

    A esa mujer que re

    Por Marcelo Galliano (Argentina) pg. 5

    La integracin fronteriza. Un camino latinoamericano hacia el

    desarrollo (1ra Parte)Por Hugo Che Piu Deza (Per) pg. 6

    LA COLUMNA DE ANA LEGUISAMO RAMEAU

    pag. 8

    EDICION NACIONAL

    El regresoCuento de Carlos Gelati (Argentina) pg 8

  • 2Estudio Jurdico Puente - Macas

    Don Bosco 3571 2 "5" Capital Federal Tel: 4863-8190

    Av. Alvarez Jonte 4735C.P. 1407 - Capital Federal

    Tel./Fax: 4566-27834568-8655

    POR ARMANDO MARONESE

    DESCUBRIMIENTO DE LAZONA DE MAR DELPLATA

    La referencia escrita ms tem-prana de la regin de Mar delPlata, es la de Fernando deMagallanes en el ao 1519, quiendio el nombre de Punta de ArenasGordas, a la que hoy conocemoscomo Punta Mogotes, durante suprimera expedicin que pas pornuestras costas.

    Unos aos despus, en 1525,Loayza la rebautiz como Cabode Arenas Gordas.

    Aos despus, el corsarioingls Francis Drake en 1575,naveg el ocano Atlntico y consu bergantn pas frente al actualparalelo 38 de la Amrica India(nuestra costa). Francis Draque,quiz haya sido el primer hombreblanco que fij sus ojos, con inte-rs, en el paraje que alguna vezsera Mar del Plata. No fue paraadmirar la belleza del paisaje.

    Francis Draque, el primer inglsen atravesar el Estrecho deMagallanes, navegaba por maresdesconocidos y deba confeccionarsus cartas martimas. De ah quesu bergantn se acercara constante-mente a la costa para buscar puntosde referencias que le fueran tiles.

    Al pasar por estos lugares y lle-gado a la costa, descubri nutridasmanadas de lobos marinos. A eselugar lo bautiz Cape Lob. Hoyda se lo llama Cabo Corrientes.

    El primer hombre blanco quelleg por tierra a estos lugares, fueJuan de Garay (el segundo funda-dor de la ciudad de Buenos Aires).Fue en noviembre de 1581, quelleg a caballo acompaado deunos cuarenta soldados espaoles.Tuvo una entusiasta impresin dellugar y la comunic al rey deEspaa en stos trminos: Esmuy galana costa y va corriendouna loma llana de campia (laactual loma Santa Cecilia) y poralgunas partes pueden llegar

    carretas hasta el agua. Es tierramuy buena para sementeras.Legua y media de la mar se acabaun tramo de cordillera que baja dela tierra adentro. Muestra gran-des peascos y en lo alto, campi-as y en la costa en algunas par-tes, descubre pedazos de peascosdonde hay gran cantidad de lobosmarino

    Las notas de su recorrida, per-miten conocer aspectos culturalesde los primeros habitantes de estaregin.

    CONTACTO HISPANO-INDGENA:

    La llegada de los espaoles yexpedicionarios de otras nacioneseuropeas, al actual territorioargentino, gest cambios en lavida de las sociedades indgenas.Con el abandono de la primeraBuenos Aires en 1541, los europe-os dejaron libres algunos caballosy yeguas que se reprodujeron rpi-

    damente en un hbitat completa-mente favorable como las llanurasde nuestra pampa. La poblacinindgena que dispuso de estos ani-males, aprendi a sacarle prove-cho y adquiri un gran dominiosobre ellos. El mismo Juan deGaray al fundar Buenos Aires porsegunda vez en 1580, se sorpren-di por la gran cantidad de caba-llos salvajes descendientes deaquellos, abandonados 40 aosantes.

    La expedicin que comandabacon el propsito de reconocer lacosta martima, llega en noviem-bre de 1581. Su testimonio indicaprobables intercambios de produc-tos (ponchos y metales por ejem-plo), con indgenas de otras reas.

    Con el tiempo, nuestros indiospampas fueron mejores jinetes quelos espaoles, capaces de montarsin silla ni aparejo. Con la intro-duccin del ganado caballar yvacuno, se iniciaron fuertes trans-formaciones de la milenaria eco-

    noma indgena. Comenzaron aconformarse ncleos de economade tipo pastoril, basada en elmanejo del ganado. Las llanuraspampeanas, en especial el sectororiental de las Sierras de Tandilia,se constituyeron en un importantecentro de abastecimiento y engor-de de ganado caballar.

    En una primera etapa los ind-genas capturaban ganado cima-rrn, mientras iban logrando suspropios rodeos de animales man-sos. A su vez, comenzaba el esta-blecimiento de relaciones comer-ciales entre indios y blancos.El ganado tambin fue utilizadopara resolver sus necesidades dealimentacin, transporte y manu-factura de cueros.

    Como testigos de aquella com-pleja economa mercantil, an per-manecen en cercanas de Mar delPlata y Balcarce, las ruinas degrandes estructuras de piedras, lla-madas por los lugareos corralesde los indios. Posiblemente

    DESCUBRIMIENTO DE LA ZONA DE MAR DEL PLATA

  • algunas de ellas fueron construi-das por indgenas, en cercanas decursos de agua, para contener ycontrolar caballos y yeguas espe-cialmente. Algunas son de gran-des dimensiones, sus muros fue-ron construidos de piedras apila-das (pircas) que en algunos casos,alternan con bloques rocosos natu-rales.

    Desde que los indgenas sehicieron de los caballos, aprendie-ron a dominarlos y con el tiempo,comenz a disputar palmo a palmoel suelo que le quieren quitar.Tanto se hizo el indio al caballo,que no da un tranco si no va mon-tado en l. Y as el hombre cobri-zo de Amrica conquist el armaprincipal, con la cual luch sin tre-gua por la posesin de la tierra.

    Luego, en las vastas extensio-nes de la pampa, el indio a caballose torna en el hombre del desiertoy todo lo que realiza lo hace pega-do al cuerpo del animal. Paraamansarlo se pasaban semanas

    enteras adiestrndolos.El caballo domado por el indio

    no se dejaba montar por el hombreblanco. El indio lo haca por ellado derecho, es decir, por el ladodel lazo. El indio vala por loscaballos que tena. Lucio V.Mansilla, en su libro: Una excur-sin a los indios ranqueles, noscuenta:La importancia del indiose mide por el nmero de caballosque posee. As, cuando quierendar la medida de que el indio vale,de lo que representa o significa,no empiezan a decir: es dueo detantos rodeos de vacas o manadasde yeguas o majadas de ovejas ycabras, sino cuantas tropillastiene, en las que pueden cabalgartantos indios. Lo que quiere decirque en caso de maln (guerraindia), podr poner en marchamuchos y si el maln es coronadopor la victoria, tendr parte en elbotn con arreglos al nmero decaballos que ha suministrado.

    El indio cuidaba su caballo

    como a su propia vida. Si eradueo de un buen animal no comani dorma por cuidarlo. Y denoche, toda la familia dorma entorno para que no se lo robaran. Yera porque en la pampa, despusde la llegada de los espaoles, elindio dependa plenamente de sucaballo.

    As nuestro indgena con sucaballo, retras cientos de aos laposesin de las tierras del sur porparte de Espaa y luego de laArgentina. El indio poseedor yadel caballo se hace, en ciertaforma, dueo del desierto. Eldilatado espacio del territorio quese extenda en aproximadamentelos 30 y 42 grados de latitud sur, sehizo un reducto inexpugnable.

    En el lapso de 1536 a 1580, esdecir, entre las fundaciones dePedro de Mendoza y de Juan deGaray, el ganado cimarrn sehaba reproducido increblemente.Los pampas se haban llenado devacas y de yeguarizos. Ciento de

    miles de ganado salvaje andabasuelto en aquella inmensidad deterritorio.

    Buenos Aires ampliaba susfronteras y el animal salvaje se ibacada vez mas lejos, y sus habitan-tes no estaban conformes con losproductos que le llegaban de laschacras aledaas. Los cereales ylegumbres, de una incipiente agri-cultura no los conformaban, nece-sitaban carne. Como ellos tambinse consideraban dueos de los ani-males salvajes, por ser los que tra-jeron los primeros planteles, echa-ban manos de ellos en cuantopodan. Pero luego haba que irlosa buscar donde reinaba el indge-na, a la gran llanura pampeana.As nacieron las vaqueras. Loque en un comienzo fue una tarearural, se convirti en una verdade-ra expedicin de caza de animalescerriles.

    Parta el grupo cazador desde laciudad y se internaba en la pampahmeda y luego se quedaba a mer-

    ced de su destino. Operabandesde el caballo con un instrumen-to ideado por los espaoles. Unpalo largo terminado en un hierroafilado como una navaja en formade medialuna, abierta hacia afuera,llamado jarrete

    Al animal perseguido, con uncertero golpe dado de atrs le cor-taban el tendn de Aquiles, unpoco mas arriba del garrn, con locual el animal caa y no se podalevantar ms. Cuando lo creansuficiente, se bajaban del caballo,mataban a los animales cados ylos faenaban. Todo era tan abun-dante que a muchos animales lesacaban el cuero y la carne queda-ba para los chimangos y caran-chos.

    Entonces indios y blancos,compitieron en la explotacin irra-cional del mismo bien. Ascomenzaron a producirse losmalones. La guerra india y larplica, que dur ms de dossiglos.

    3

    Salguero 2969 (1425) Cdad. Autnoma de Bs. As. Tel: 4801-7317/[email protected] www.cihs.edu.ar [email protected]

  • I - ANTECEDENTESEl padre franciscano, Fray

    Diego de Mendoza, cronista deIndias, autor de la CHRONICADE LA PROVINCIA DE SANANTONIO DE LOS CHARCASDE LA ORDEN DE NUESTROSERAPHICO P. S. FRANCIS-CO, publicado en el ao 1664,nos refiere la historia de esta Cruz,en un captulo de su libro que titu-l : Como se hall en Tierras deInfieles la Milagrosa Cruz que estaen el Convento de Nuestro PadreSan Francisco en Tarixa.

    La misma historia relata FrayManuel Mingo de la Concepcin,comisario de misiones y guardindel Colegio de Propaganda Fide

    de los Misioneros ApostlicosFranciscanos Observantes de laVilla de la Frontera de Tarixa, ensu libro HISTORIA DE LASMISIONES FRAN