Dise±o socialmente responsable: una reflexi³n sobre el activismo grfico

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La categoría “diseño social” es bastante amplia, de modo que debemos limitarla. En primer lugar procederemos de modo negativo, es decir, descartando aquellos diseños de los que no nos ocuparemos en esta reflexión. Siendo así, no se tendrán en cuenta diseños objetuales, en los que, por cierto, abundan discursos y prácticas entorno al diseño socialmente responsable, particularmente con respecto al medio ambiente: diseño sostenible, ecodiseño, reutilización de los objetos, prolongación de la durabilidad, la transición de los objetos a los usos y las prácticas, etc. No obstante, las reflexiones que se han acumulado en estos temas pueden extenderse a otras prácticas del diseño: desde el diseño visual hasta el diseño urbano. Con respecto al diseño visual tendremos, igualmente, que hacer una restricción. No se tendrán en cuenta diseños que evidentemente podrían considerarse socialmente utilitarios o funcionales como, por ejemplo, el mapa que traza las rutas del transporte público en una ciudad o las infografías que acompañan al periodismos de datos, casos en los que la traducción de datos (abstractos) a imágenes son fundamentales para el ejercicio de la ciudadanía y que, desde luego, podrían entenderse como diseño social.

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Diseo socialmente responsable:Una reflexin sobre el activismo grfico

Elkin Rubiano

La categora diseo social es bastante amplia, de modo que debemos limitarla. En primer lugar procederemos de modo negativo, es decir, descartando aquellos diseos de los que no nos ocuparemos en esta reflexin. Siendo as, no se tendrn en cuenta diseos objetuales, en los que, por cierto, abundan discursos y prcticas entorno al diseo socialmente responsable, particularmente con respecto al medio ambiente: diseo sostenible, ecodiseo, reutilizacin de los objetos, prolongacin de la durabilidad, la transicin de los objetos a los usos y las prcticas, etc. No obstante, las reflexiones que se han acumulado en estos temas pueden extenderse a otras prcticas del diseo: desde el diseo visual hasta el diseo urbano. Con respecto al diseo visual tendremos, igualmente, que hacer una restriccin. No se tendrn en cuenta diseos que evidentemente podran considerarse socialmente utilitarios o funcionales como, por ejemplo, el mapa que traza las rutas del transporte pblico en una ciudad o las infografas que acompaan al periodismos de datos, casos en los que la traduccin de datos (abstractos) a imgenes son fundamentales para el ejercicio de la ciudadana y que, desde luego, podran entenderse como diseo social.Una posible forma de limitar nuestro objeto de estudio sera entendiendo el diseo social como un diseo abiertamente comunicativo. Aunque esto resultara redundante, pues, por un lado, todo diseo visual comunica y, por el otro, la comunicacin es social. No descartemos, en todo caso, el nfasis comunicativo del diseo social y del diseo social que recurre a las imgenes, que en este texto hemos empezado a llamar diseo visual y al que le podramos aadir un apellido: diseo visual socialmente responsable. Como el diseo visual comunica y, por lo tanto, es social, la clave tal vez est en la nocin de responsabilidad. Y la responsabilidad es un principio tico. Ser responsable es hacerse cargo de algo. Tomemos una definicin enciclopdica: Deuda, obligacin de reparar y satisfacer, por s o por otra persona, a consecuencia de un delito, de una culpa o de otra cosa legal. Si es as, podemos suponer que no se puede decir ligeramente: Soy un diseador socialmente responsable, pues el asunto es ms complejo y va ms all del simple eslogan diseo responsable. Porque as, desligado de cualquier contexto, es un eslogan simplemente. Porque hacerse cargo quiere decir que algo se carga (que tiene peso) y que se tiene la responsabilidad de cumplir con algo. La responsabilidad supone, igualmente, una deuda, es decir, que algo tiene que pagarse o restituirse. La responsabilidad supone, tambin, que uno asume la consecuencia de sus propios actos. Resumiendo: Cargo, deuda y accin consciente. Siendo as, responsabilidad y compromiso son inseparables: el diseo socialmente responsable es, necesariamente, un diseo socialmente comprometido. Y el compromiso, desde luego, siempre asume una posicin poltica.Ya tenemos entonces limitado nuestro objeto de estudio: el diseo socialmente responsable es un diseo comprometido y el compromiso es poltico. Eso permite descartar muchas variaciones de diseos autoproclamados como responsables. As, entenderemos en esta reflexin el diseo visual socialmente responsable en su variante denominada activismo grfico. La idea de activismo nos remite a una prctica especfica del diseo visual: un diseo que pretende transformar una situacin social. Si esta es la finalidad del activismo grfico es clave evaluar su efectividad sobre este aspecto. Agruparemos el activismo grfico en tres variantes, segn los siguientes objetivos o propsitos de tal diseo:1) Concientizar al pblico sobre una situacin problemtica2) Movilizar a la ciudadana en torno a alguna causa3) Conmover al usuario para la recaudacin de fondosDe manera sucinta se puede afirmar que para el activismo grfico la imagen cumple con los siguientes propsitos: concientizar, activar y conmover a los usuarios de dichas imgenes. Los tres propsitos estn ligados a tres funciones: hacer ver relaciones ocultas en la sociedad, propiciar la transformacin de una situacin y lograr la colaboracin econmica de los consumidores. Es decir, la agenda del activismo grfico se inscribe en los principios de una teora y artes crticos, pues la crtica no es solamente juzgar negativamente una situacin que se considera perjudicial para un grupo humano, para una especie o para el planeta en su totalidad, sino, al mismo tiempo, una posicin crtica busca transformar dicha situacin. La agenda de una perspectiva crtica se puede resumir en los siguientes principios: 1) el mundo no es como nos dicen que es, y 2) si el mundo no es como nos dicen que es, el mundo podra ser de otro modo, es decir, el mundo puede transformarse. El primer principio indica una sospecha y el segundo una posibilidad. Para el activismo grfico la sospecha se resuelve mediante la concientizacin de los usuarios y la posibilidad mediante su movilizacin. Ahora bien, como el activismo grfico es abiertamente poltico en necesario evaluar su efectividad.

Activismo grficoObjetivosFunciones

Concientizar al pblico sobre una situacin problemtica

Hacer ver relaciones ocultas en la sociedad

Movilizar a la ciudadana en torno a alguna causa

Propiciar la transformacin de una situacin

Conmover al usuario para la recaudacin de fondos

Lograr la colaboracin econmica de los consumidores

Comencemos con el primero de sus objetivos, segn los hemos organizado: concientizar al pblico sobre una situacin problemtica. Vale la pena recordar que esta es una de las estrategias tradicionales del activismo en cualquiera de sus modalidades: hacerles ver a los otros lo que ellos no pueden ver por su propia cuenta: el ncleo ideolgico, las relaciones de poder, la explotacin, la desigualdad, etc. Esto supone que el mundo que vemos es una falsa apariencia de mundo y que, por lo tanto, una estrategia basada en la concientizacin nos hara ver el mundo tal cual es. Si, como se cree, una imagen vale ms que mil palabras, resulta coherente que el activismo grfico se valga de numerosas estrategias retricas para rasgar los velos de la ideologa y revelar la "verdad" de una situacin. Una de las estrategias ms utilizadas tiene que ver con apropiarse de imgenes de inmediata recordacin e identificacin, bien sea que provengan del arte, de las industrias culturales o de la cultura popular. La estrategia proviene de las vanguardias artsticas y, particularmente, del situasionismo: el montaje y el desvo (o la tergiversacin). Es decir, la yuxtaposicin de imgenes, por un lado, y la subversin del sentido establecido, por el otro.

Tomemos, para comprender esta estrategia, una fotografa mundialmente conocida: "La nia del napalm" (1972). Esta fotografa representa el dolor y la muerte de vctimas inocentes. Vemos a un grupo de nios huyendo de sus casas tras un bombardeo con gasolina gelatinosa y, en el centro, a una nia de tan solo 9 aos completamente desnuda que corre y grita desgarradamente por el dolor que le producen los 800 grados centgrados del napalm que han quemado su ropa y su cuerpo. En el primer plano el llanto de un nio (El Grito verdadero, podra decirse), al fondo el humo espeso que ha dejado la destruccin y, al lado derecho, un soldado a punto de prender un cigarrillo de manera despreocupada. La despreocupacin de ste contrasta con la escena: el humo, los gritos, el llanto y la desnudez de la nia. La despreocupacin y la desenvoltura del cuerpo del soldado hacen sospechar que en l la barbarie se ha naturalizado, es decir, que la muerte y la destruccin se han rutinizado. Esta es una fotografa documental que mostr la barbarie de la guerra de Vietnam a nivel mundial. Su lgica visual se inscribe en una tradicin que quizs comienza de manera consiente con la serie de grabados de Goya Los desastres de la guerra (1810-1815).

Sin embargo, no es esta fotografa la que tenemos como ejemplo para hablar del activismo grfico. Esta fotografa, no obstante, permite remitirnos a una imagen en la que se realiza una apropiacin de ella con fines crticos. Una accin grfica propiamente activista realizada por el artista britnico Banksy en 2004, cuyo objetivo, podramos suponer, es revelarle al pblico relaciones ocultas que probablemente no ha podido ver. En otras palabras, concientizar al pblico sobre una situacin especfica. La estrategia grfica de Bansky como la de muchos otros activistas grficos- consiste en el montaje y la tergiversacin, es decir, en la yuxtaposicin de lgicas antagnicas. A la nia del napalm, en este caso, la acompaan dos conos globales: Mickey Mouse y Ronald McDonald que remiten, obviamente, al mundo de la infancia y, de modo ms preciso, a una idea de la felicidad unida al entretenimiento y el consumo. Eso podramos imaginar si nos preguntaran por esas dos referencias: dibujos animados, parques temticos en los que los adultos se vuelven nios, cajitas felices, juegos, infancia, felicidad, etc. Sin embargo, la nia del napalm hace corto circuito junto a esas otras dos imgenes Qu hace una nia quemada por gasolina gelatinosa junto a dos imgenes que remiten a la felicidad de la infancia (consumista, deberamos agregar)? Pero no slo est esta nia (en blanco y negro) junto a ellas (en colores) sino que ellas la arrancan de su dolor y la insertan en una especie de ronda infantil o de exhibicin pblica para el espectculo (pues, finalmente, es un poster lo que ha diseado Banksy y un poster en el que se elimina cualquier referencia contextual: los personajes caminan en el vaco). Es en ese punto en el que la tergiversacin cobra sentido en el activismo grfico, la yuxtaposicin de imgenes aparentemente antagnicas muestran, finalmente, una identidad: que las guerras en las periferias, y su dolor constitutivo, son inseparables del bienestar y la felicidad metropolitana de los pases desarrollados. En otras palabras, que el bienestar de las naciones dominant