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Dadaísmo / Luis Fernando Quirós

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Ediciones 1390 / Adrian Flores Sancho Segundo número para proyecto editorial. La premisa es imprimir textos, con formato de ensayo, desarrollados por artistas como parte medular de sus procesos creativos. Dadaísmo Centenario (1916-2016) Una revisión de actualidad / Luis Fernando Quirós Valverde / 2016 / 30 ejemplares / 40 páginas / 9x12 cm / 1000colones Este ensayo conmemora el centenario de la aparición del Dadaísmo, ofrece una visión de sus principios, a la vez que los pone en relación con la figura de Rolando Castellón, quien aporta un breve texto y la imagen central, detalle de una de sus instalaciones más recientes.

Text of Dadaísmo / Luis Fernando Quirós

  • Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de direccin"

    Francis Picabia (1879-1953)

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  • 7Hace ya un siglo que en Europa se adverta un profundo desencanto por parte de los artistas delante de las corrientes artsticas de esos aos, entre otros, basadas en el tradicional formato de la pintura y la escultura; rebelin extendida de frente al convencionalismo poltico, social y cultural de la poca. Detonantes como la primera Guerra Mundial, provocaron enorme tensin, muchas ciudades quedaron en ruinas, urga emprender su reconstruccin. El espritu imperante adems de la desesperanza era protestar ante los conflictos que enmaraaban aquella sociedad, pero tampoco se poda volver a lo mismo, haba que reestructurar el esquema de la produccin del arte. Fueron tiempos de auge para la industria siderrgica, surgida para fabricar armamento, pero en el plano civil permiti escalar la reconstruccin y

  • 8el ngulo recto fue clave, evitando las formas abigarradas del pasado. En la segunda mitad de esa dcada -1916 para ser preciso-, en el terreno de las artes visuales y el literario surgi un movimiento denominado Dadasmo, cuyo lenguaje lo aportaron los artistas migrantes o en el exilio; en otra arista y como un signo ms del reacomodo cultural se replante la enseanza-aprendizaje del arte, el diseo y la arquitectura con la Bauhaus, fundada en Weimar, Alemania, en 1919.

  • 9El Cabaret Voltaire

    En febrero de 1916 en la ciudad de Zurich, Suiza debido a su neutralidad ante la guerra-, surgi una tribuna para los desplazados por aquellas fatdicas confrontaciones: el Cabaret Voltaire, sede para un movimiento que en principio atraa a todos los gneros artsticos, pero al mismo tiempo devolva la espira de la contradiccin contra las races mismas del arte. En dicho juego de paradojas, trasciende que los poetas Richard Huelsenbeck y Hugo Ball, intentando darle nombre al establecimiento donde se reunan a producir y escribir poesa, crtica, msica, teatro, arte con nuevos medios como el collage, la fotografa, el cine, al tomar un diccionario alemn-francs y abrirlo al azar, lo primero que encontraron fue el vocablo

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    DADA, que en adelante marc esos impulsos de trasgresin, de anti-arte, de protesta, de desacomodar las fichas del tablero para reemprender una tctica distinta delante de las estticas que resultaban insoportables para los miembros del grupo, quienes apreciaban lo absurdo y carente de valor manifestando con esa actitud un repudio hacia el establecimiento del arte mismo.

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    El Dadasmo

    El escultor Hans Arp y el poeta Tristan Tzara se unieron a los fundadores del teatro Voltaire para abrazar aquel espritu discordante, desmitificador; muy pronto lo internalizaron establecindose a finales del 1916 en Colonia, luego en Berln, posteriormente en Nueva York y Pars, unindose al movimiento artistas como Max Ernst, Francis Picabia, Man Ray y Marcel Duchamp.

    Uno de los principales caracteres de los dadastas, el cual permanece an en el arte de nuestros das, fue el talento editorial de crear publicaciones, producir libros y revistas. El mencionado escritor rumano Tristan Tzara public en esos aos la revista DADA, cuyos dos nmeros iniciales aparecieron en Zurich

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    en 1917, el tercero en 1918, y los 4 y 5 conocidos como la Antologa DADA, fueron los ltimos en publicarse en aquella ciudad suiza, antes de establecerse en Pars y ser asumida por las revistas surrealistas. Otra de esas publicaciones fue la 391, revista que apareci en enero de 1917 en Barcelona, establecida por Francis Picabia quien public las primeras cuatro ediciones hasta 1924. El ttulo deriva del peridico 291 de Nueva York, dirigido por Alfred Stieglitz, en el cual Picabia fue colaborador. Se comenta que la 391 cont con importantes contribuciones de Man Ray y Marcel Duchamp, pero permaneca esencialmente la expresin del ingenioso y energtico Francis Picabia quin escriba con un lenguaje agresivo quizs influido por Alfred Jarry y Guillermo Apollinaire. Se comenta adems que aquel

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    entusiasmo editorial de Picabia, lo llev a publicar otros proyectos como el Manifiesto Canibal Dada publicado en 1920.

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    El Ready-made

    Los dadastas berlineses haban dado un mayor nfasis al fotomontaje y el collage, como los dems artistas de la tendencia se sirvieron de la prctica caligrfica libre -tipografa o lettering-, pero tambin utilizaron el poema fontico e irnico, el disfrute por el fragmento y el detalle, adems del cartel de crtica poltica. Sin embargo, uno de los aportes significativos a la transformacin del arte fue el objeto encontrado, rescatado de los desechos urbanos en aquella era de la mecanizacin e industrializacin, esos fueron sus principales acercamientos a la expresin del tiempo y el uso de nuevos recursos creativos. Ocurri en 1917 cuando Marcel Duchamp dispuso que un objeto, por eleccin del artista, poda ser elevado a la

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    dignidad de objeto artstico; de esa manera bautiz lo que en adelante conocemos como el Ready-made. En Nueva York, Duchamp exhibi su famosa Fontana o urinario, el ensamble de la rueda de bicicleta sobre un banco o asiento, y el secador de botellas, encendieron los nimos del mundo artstico de aquellos aos. Lo que l buscaba en principio era acercar el arte a la realidad y ese legado cal profundo en movimientos posteriores como el Arte Pop, el Arte Povera y el mismo Arte Conceptual.

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    Qu permanece de ese espritu en la actualidad

    A pesar de la creciente complejidad y transformacin de los sistemas de pensamiento del lado de la comunicacin y la evolucin de esos medios en la corriente universal, en nuestro pas se advierten tambin sus resonancias, con el auge del Arte Conceptual en los ltimos veinticinco aos del siglo anterior; pero de igual manera aviv otra crisis de proporciones insospechadas que produjo otra remezn en el entorno cultural, social y poltico. El germen de la paradoja impera en la vida urbana actual en forma de violencia, desacato, desacierto, desesperanza, hacinamiento, sumado a nocivas actitudes como el facilismo, el valeverguismo, el inmediatismo. En el

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    plano econmico es sensible el alto costo de la produccin, el desempleo compunge a las capas marginales empujando al desencanto ante la esfera poltica y social. En los territorios del arte contemporneo prevalece lo crptico, que parece esconder los significados de lo artstico, tanto que el arte actual pareciera estar dirigido nicamente a entendidos, coleccionistas, o un mercado de arte cuya bonanza no alcanza para llegar a estos bordes tan perifricos de la geografa global. Yo me pregunto: No es acaso el temperamento y sensibilidad de este siglo XXI, acorde para celebrar el centenario de un movimiento como el Dadasta que infundi aquellos aguerridos gritos en los albores del XX?

    En los ltimos veinticinco aos, pero sobre

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    todo en la ltima dcada, en el pas se experimenta un arte que observa profundas grietas en la sociedad, esas problemticas sociales, desventajas y desigualdades sufridas por las minoras observadas por preferencias sexuales, situaciones de gnero, segregacin, hasta pobreza y marginacin son agentes desestabilizantes que infunden contenido al arte. Hoy ms que nunca se registran tales acometidas en tanto el artista que en aquellos tiempos romnticos del pasado se suma en una torre de marfil a esperar la visita de las musas; hoy se ve obligado a encerrarse en el taller, sin materiales ni posibilidades de trabajar debido al alto costo de los insumos y las alternativas reales de proyectarse o hacer circular su obra. Por efectos de la crisis imperante, las personas no adquieren bienes artsticos

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    como suceda aos atrs, y eso lo reciente la cultura misma. Nos miramos a los ojos de los dems para percibir un signo de expectacin y a veces de indiferencia o disfrazado como si nada sucediera. Todos lo sabemos, pero nadie lo comenta ni analiza por lo menos a viva voz.

    En el plano internacional del mercado del arte -aunque no estamos exentos de la problemtica-, permiti el arraigo de ciertas prcticas que disfrazan males como el lavado de dinero, el (des)inflamiento de precios para alivianar las cargas impositivas, o las influencias para estar o no estar dentro de determinadas colecciones cercanas a la llamada cultura oficial y de los grandes consorcios comerciales e industriales, en manos de personas quizs creativas pero

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    sin espuela, para enfrentarse a tcticas tan agresivas como las hegemnicas y para conducirse en esas rutas que amplen la visibilidad al arte actual. El artista se conduce compungido a merced de la fiera incertidumbre. El Caos, que en un principio contribuy a energizar el flujo de aquellas expresiones creativas de un siglo atrs, hoy nos engulle hacia la deriva de lo incierto, pero desguarnecidos.

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    Centenario del Dadasmo: una apropiacin actual

    Importante detenernos a reflexionar evocando un siglo de transformacin del arte, para analizar las diferencias y/o coincidencias y sus referencialidades. Hoy en da los artistas se apropian de aquellas nociones y maneras de solucionar la tcnica y el contenido, a travs de la lectura de lo circundante, de sus poticas observadas en el tratamiento de los materiales del entorno y del constructo in situ donde se exhiben o que son parte misma de la expresin del momento o del cuestionamiento que implica la obra.

    Rolando Castelln (Managua, 1937), residente en el pas desde la dcada de

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    los aos ochenta del siglo pasado (quien vivi su infancia y adolescencia en Barrio Mxico, San Jos), es el mejor ejemplo de un artista no en residencia, que es una prctica muy actual para trabajar en el taller teniendo recursos para esa finalidad, con becas o apoyo proveniente de instituciones u entes no gubernamentales que impulsan la investigacin y produccin cultural-, sino que l es un artista en resistencia, con lo que implica hoy en da hacer arte desde la llanura de lo privado y la no oficialidad. Con amplio reconocimiento tenido al desempearse -en la segunda parte de la dcada de los noventa-, como Curador Jefe del Museo de Arte y Diseo Contemporneo dentro del equipo de la desaparecida Virginia Prez-Ratton; en la actualidad lo vemos organizar y curar muestras en varios espacios alternativos

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    del pas: la Galera de la Universidad VRITAS, el Museo Municipal de Cartago, el Museo Nacional de Costa Rica con las tres muestras MAYINCA Cartografas y MAYINCA Tiestos de una Cultura, o con el proyecto tlntiscentrAmrica, en distintos espacios expositivos de la capital, como tambin en el exterior, tal es el caso de DIQUIS, una muestra de arte contemporneo costarricense montada en 2015 en las ciudades de Lisboa y Porto, Portugal.

    Respecto a estas iniciativas, con la muestra en Porto -bajo uno de sus seudnimos reconocidos como Moyo Coyatzin-, instal una propuesta evocativa de Marcel Duchamp; apropiacin de sus conos emblemticos por medio de carteles, revistas, libros, fotocopias, objetos y otros materiales encontrados en

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    el lugar pero dndole el encaje propio del arte contemporneo, cuando se potencia el espacio, aprovecha y saca ventaja expresiva y comunicativa aprovechando esas contingencias provocadas por el tiempo, el cual modifica o agrede las cualidades sensoriales de la materia y el espacio. No es que el artista viaj a Portugal llevando lo necesario para instalar en base a la nocin o idea que ya merodeaba en su pensamiento, l reinventa el sitio, observa las cualidades del lugar, objetos y materias encontradas para producir la idea. Imagino verlo en las bibliotecas de aquella ciudad lusitana esculcando libros, sacando fotocopias, en las labores de documentacin tan necesarias para luego potenciar su apropiacin in situ.

    Exhibe ese compendio creativo en Una

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    cierta falta de coherencia, una edificacin del casco antiguo de aquella urbe martima, e imprime su propia sensibilidad a los objetos y a la lectura del lugar, del barrio y los lugareos. Por otro, selecciona para esta particular instalacin el servicio sanitario, sirvindose de los simbolismos del retrete y del lavatorio tan afines a la Fontana u otros objetos utilizados por Duchamp-, se dispone a incrementar la lectura manteniendo las tuberas y otros testimonios de la inclemencia del tiempo para con lo construido y el carcter extremo de la arquitectura del sitio, insumo muy cercano al arte contemporneo.

    En una especie de statement sobre esta intervencin relacionada con el Dadasmo, presentndose en esta oportunidad con el pseudnimo conocido como Emundo

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    Chevn, publica en LHoxa, publicacin libre de la revista LFATAL on line, lo siguiente:

    Dadaism as a DOGMAism (El Dadasmo es un DOGMAtismo)

    Esta propuesta semihistrica, semirevi-sionista o semidocumental pretende ser una semiparodia / seria, que cuestiona s el anarquismo Dadasta (1916) fue en realidad importante o simplemente un pseudo movimiento artstico de un grupo de inconformes con la historia, que no nos ha llevado a ningn lado, pero que con el paso del tiempo se volvi una realidad absoluta. Esto nos trae el siglo XXI el cual es dominado por la informalidad, caos, y el tecnicismo virtual, y la ausencia de creatividad

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    real en LA ERA digital, y su orientacin conceptual de consumismo absoluto que tuvo el poder de terminar con la historia, por lo menos en referencia al arte visual. Esta clarividencia se da con no poca asistencia de parte del expintor Monsieur M.D. Dujhamp y su ubicua presencia, acciones performativas (ajedrez) y readymades como representantes verdicos de lo que hasta ese entonces llambamos obra de arte, una descripcin a la cual deberamos de asignar una nueva nomenclatura para este nuevo tipo de expresin virtual.

    Art is Dead, decimos algunos. Viva la Pepa decimos otros.

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    Este ensayo ldico no es un ataque acerca de un personaje en particular que se haya destacado sobre los dems de un grupo histrico que cambi el rumbo y pensamiento del arte occidental hasta el presente, sino ms bien enfatizar la importancia de personajes que han quedado rezagados, si no olvidados, como es el caso del artista y terico francs Francis Picabia (QEPD), quien fuera uno de los precursores serios del movimiento, y cuya extensa obra artstica es poco accesible, e igual sucede con sus escritos creativos y tericos, y en general conocer ms a fondo su pensamiento intelectual.

    Con las excusas pertinentes

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    Emundo Chevn, Etnology enthusiastPS/ Cualquier parecido a personajes reales, es intencional / emc

    Quisiera interpretar que lo expuesto en Una cierta falta de coherencia en Porto 2015, y que Castelln exhibir en versin video en junio 2016 en Branner / Spangenberg Gallery, Redwood City, California, se trata de un Duchamp bajo otro manto de contradicciones o paradojas que ataen al tiempo actual, a la materia ante lo inminente de lo espacio-temporal quizs desposedo o vaco, pero que en adelante encuadra esas obras mediadas por el sentido de la instalacin, como la conocemos en tanto es tcnica artstica de estos tiempos. Exhibe esa sintaxis donde el mnimo objeto, piedrita, fragmento de madera, o terrn desperdigado

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    o cado de una grieta en la pared, es recompuesto y dispuesto para cohesionar una armona distinta y que probablemente desentona, sin embargo, al pasar por sus manos va a ser cargada de la energa que lo caracteriza. Respecto a este ltimo aspecto, vuelvo a citar una frase demasiado utilizada en mis escritos, pero necesaria para definir al catador de belleza Yourcenar, traduccin de Julio Cortazar (2003)-, quien termina encontrndola donde quiera:

    y goza, al tener en sus manos esas obras maestras fragmentarias, manchadas o rotas, un placer de entendido que colecciona a solas una alfarera que otros creen vulgar.

    El artista se apropia del lugar, materiales y

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    documentaciones de la obra duchampiana desde una actitud crtica o confrontativa de la experiencia, y con su actitud trasgresora -tan cercana al movimiento en cuestin y a la celebracin del centenario-, l es aquel que se pelea consigo mismo y con todos los dems atizado por un humor negro y mordaz, pero tambin a travs de la reconsideracin de la materia y del objeto. A propsito me recuerda a Janis Kounellis (Mondatori 1998) cuando se refera a la (in)materialidad de la arcilla, el hierro, el papel, la madera u otros materiales para la creacin artstica. Todo es materia -afirmaba el artista griego que se reuni entre otros con el italiano Mario Merz para posicionar la instalacin y el objeto dentro de la actitud del Arte Povera-, donde lo importante es comprender el concepto y la naturaleza de lo material, lo que se puede

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    hacer con la materia: plasmarla deca Kounellis-, para que adquiera significado y a su vez resulte significativa.

    Como una partcula de polvo es al planeta entero (tal y como expresa aquel antiguo aforismo oriental), entre esas cuatro paredes del sanitario nuestro artista nicaragense-tico se apropi del pensamiento dadasta, pero ese gesto se le devuelve y, por efecto rebote, lo hace a l, en tanto nos relaciona con su obra entera: en su manera de doblar o rasgar los cartones, papeles y cartulinas, su forma de esgrafiar con carbn, lpiz o incluso con lodo, que es su materia preferida: tierra y agua. Al reconocer ese pensamiento y tratar con dicha potica los materiales, al gozar una sola de sus piezas ingresamos a su taller. Y como en todo taller del artista se nos repara,

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    somos transformados en nuestras actitudes y reflexiones respecto al arte, de esa manera emerger con una nueva carga o energa para afrontar el camino.

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    Para Concluir

    Recapitulando acerca del espritu del Dada en la actual metodologa de investigacin y produccin creativa, quisiera comentar que es cierto que an nos desvela cercanas actitudes al asumir posturas de resistencia respecto a otra nueva guerra; a la guerra del mercado, hegemonas y persistencias del poder entronizado en la cultura mundial en estos liminares del siglo XXI.

    Queda testimoniado que cien aos despus a los artistas contemporneos nos desvela producir publicaciones, libros, revistas, y que hoy en da, ante el altsimo costo de los insumos y mano de obra para la industria grfica, pero tambin ante una actitud ecolgica, aprovechamos los

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    medios tecnolgicos como las redes para que trascienda el pensamiento crtico y la documentacin de nuestros procesos creativos.

    Y ya para terminar, se dijo que ingresar al taller del artista nos regenera, empodera, ofrece renovadas energas para el camino. Explico que en mi caso personal caminar es sinnimo de pensar, analizar, observacin crtica; en tanto pensar es una accin futura, realizada en el presente pero sustentada en la memoria del pasado.

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    Referencias

    -Yourcenard, M. Memorias de Adriano, 2003. Buenos Aires: Sudamericana.-Kounellis, J. y Zotti, F. Dal Papiro al Computer, 1988. Miln: Mondatori.

    Bibliografa

    -Ocano-Instituto Gallach. Historia del Arte. Siglo XX. Barcelona: Ocano.-Thomas, Karin. Diccionario del Arte Actual. 1982. Barcelona: Labor.

  • Dadasmo (1916-2016) de Luis Fernando Quirs, se termin de imprimir en el mes de Abril de 2016, como parte del programa ALTER ACADEMIA de

    Fundacin Teortica.

    Esta primera edicin de 30 ejemplares es una produccin de Ediciones 1390, bajo la supervisin

    de Adrian Flores Sancho.