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CRONOLÓGICAS - UMAG

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IP0000074.pdfCONSIDERACIONES GEOMORFOLÓGICAS Y CRONOLÓGICAS *
PABLO URIBE C.
(Deglaciation in the central part of the Strait of Magellan: Geomorphological and Chronological considerations)
SUMARIO
En la costa nororiental de la península de Brunswick, sector central del es
trecho de Magallanes, se distingue una secuencia de depósitos cuaternarios, de unos 40 m de espesor mínimo, que incluyen dos niveles de depósitos morrénicos, se
dimentos fluviales, lacustres y depósitos de turba. La morfología superficial presenta relieves positivos formados por un nivel superior de depósitos morrénicos amarillo- verdosos y corresponde morfológicamente a restos de morrenas terminales y mo
rrenas laterales, medianamente bien preservadas. Tras las morrenas terminales se
encuentran sedimentos finos, laminados y vestigios de pequeñas terrazas lacustres, entre 20 y 40 m sobre el nivel del mar. El sistema de drenaje actual representa una
rotación de 90° hacia el este, a partir del sentido asociado a la presencia del glaciar del estrecho de Magallanes. Los remanentes del sistema de drenaje glacial se encuen
tran bien representados en un conjunto de canales marginales y en un antiguo desaguadero hacia el norte, formado a través de las morrenas terminales. Un fe chado por C", obtenido de un antiguo depósito de turba, indica que la edad mínima para los depósitos morrénicos subyacentes es de 11.940 ± 110 años a.p., demostrando que para entonces la zona central del estrecho de Magallanes se encontraba libre de hielos, probablemente sólo un poco después de la deglaciación del seno Otway.
ABSTRACT
At the northeastern coast of the Brunswick península, in the central part of the Magellan's strait, the quaternary deposits, with a minimum thickness of about 40 m, are composed by two tills, fluvial and lacustrine sediments, and
peat deposits. The surface morphology displays a positive relief formed by the upper level of a greenish-yellow till, corresponding to fairly well preserved la teral and terminal moraines. Behind the terminal moraines, finely grained, lami- nated sediments and lacustrine shore banks, between 20 and 40 m above the present sea level, are found. The actual drainage network represents a rotation of 90! to the east, from the former strait of Magellan's glacier associated drainage.
* Aceptado para su publicación en diciembre de 1982. ** Sección Geología. Departamento de Historia y Geografía, Casilla 102-D, Punta Arenas, Magallanes, Chile.
104 PABLO URIBE C.
Their remnants are well represented by marginal-hill-side channels and an oíd outlet formed through the terminal moraines to the north. A C" date obtained from an oíd peat deposit shows that the mínimum age for the underlain till deposits is 11.940 ± 110 years B. P., implicating that, by then, the central part of the pre sent Magellan's strait was ice free, probably only a little after the deglaciation of seno Otway.
INTRODUCCIÓN
La cronología Tardiglacial de la Patagonia ha sido estudiada previamente por Caldenius (1932), Auer (1950; 1956; 1960; 1970; 1974) y Mer cer (1970; 1976a; 1976b; 1982), quienes median te diversos métodos han establecido las edades de los sucesos principales del fenómeno de gla ciación de la Cordillera Patagónica en sus ver
tientes occidental y oriental.
En la zona central de la región de Magalla nes el estrecho del mismo nombre, cuyas costas orientales están formadas por materiales de ori gen glacial, presenta el desarrollo de grandes arcos morrénicos recesionales tardiglacialcs, cuyas edades fueron inicialmente obtenidas por Caldenius (op. cit.) mediante el recuento de varves y correlacionadas con las morrenas re
cesionales escandinavas daniglacialcs, gotiglacia- les y finiglaciales respectivamente, de acuerdo a la cronología de De Geer (1929, en Caldenius
op. cit). Posteriormente Auer (1950; 1956; 1960; 1970;
1974) estableció un nuevo sistema cronológico basado en las primeras dataciones por C14 de
capas de cenizas volcánicas ampliamente dis- tiibuidas en Patagonia y Tierra del Fuego. Es ta cronología es la primera en considerar co
mo más antiguos los principales sistemas mo
rrénicos de Caldenius (op. cit.), aunque inde
pendientemente Brüggen (1950) ya había seña
lado que particularmente las morrenas finigla ciales de dicho autor debían ser consideradas
como más antiguas, de acuerdo con sus obser vaciones en la región y en los sistemas morré nicos de los Andes centrales.
Recientemente los estudios cronológicos de
Mercer (1970; 1976a; 1976b; 1982), apoyados por dataciones por C14, demuestran que al menos
para los sistemas morrénicos situados hacia
el noroeste y norte de la península de Bruns
wick, las edades deben ser más antiguas que las asignadas por Caldenius (op. cit.) y en co
rrespondencia con los fenómenos de deglacia ción más al norte de la Patagonia, tanto en la
vertiente oriental como occidental de los An
des, hasta la latitud de la región de Los Lagos (39° S.).
Marangunic (1974) al mapear detalladamente los depósitos glaciales de la zona central ma
gallánica estableció una nomenclatura que por su cercanía con el área involucrada en este es
tudio, es adoptada más adelante. Este es
quema establece la presencia de cinco lóbu
los morrénicos mayores, divididos en sus res
pectivos sistemas internos y externos. De esta
manera las "Morrenas de la Segunda Angos tura" o "Morrenas Finiglaciales" de Caldenius
(1932), corresponden a la parte externa o mar
ginal del lóbulo Brunswick, es decir, al Siste
ma Segunda Angostura de Marangunic. Su ex
tensión es diferente al sistema original de Cal denius.
Hasta ahora, sin embargo, no existen más referencias a la edad ni a la morfología de las morrenas situadas al sur de la Segunda An
gostura del estrecho de Magallanes, fuera de las observaciones de Caldenius (1932), Brüggen (1950) y Feruglio (1950), quienes coinciden en
asociarlas al sistema más interno y reciente de la región, equivalentes a los depósitos de la costa occidental de Tierra del Fuego, al nor
te de la localidad de Porvenir. El propósito de este artículo es el de dar a
conocer por primera vez antecedentes geomor fológicos del área nororiental de la península de Brunswick y discutir la cronología tardigla cial del retiro de los hielos del sector central del estrecho de Magallanes. La información bá sica se ha obtenido como extensión de estudios del área de Punta Arenas (Uribe, 1982). Esto permite señalar, que en forma similar a la deglaciación del seno Otway (Mercer, 1976a), el retiro de los hielos del sector cen
tral del estrecho de Magallanes tuvo que ocu
rrir, en forma aproximada, antes de 12.000 años atrás (C14). Esto es, antes de lo deter
minado por Caldenius (1932) y de lo estima do por Marangunic (1974).
El área estudiada se encuentra en la costa
nororiental de la península de Brunswick, a
unos 10 km al norte de la ciudad de Punta Are
nas (Fig. 1) . La zona tiene un clima de tran
sición entre Trasandino con Degeneración Es
teparia y el de Estepa Frío (Fuenzalida, 1967; Zamora y Santana, 1981), con una temperatu ra media anual de 6,5" y precipitación media anual de 425 mm, caracterizada por frecuen tes vientos provenientes del suroeste y oeste.
La vegetación presenta una asociación de ma
torral costero con romerillo (Chiliotrichum di-
DEGLACIACION EN EL ESTRECHO DE MAGALLANES 105
fttssum) y calafate (Berberís buxifolia) con al gunos sectores de bosque de ñire (Nothofagus antárctica).
El relieve está formado por una serie de co
linas elongadas en sentido norte-sur, que no ex
ceden los 50 m sobre el nivel del mar, las que sobresalen de una angosta planicie costera on
dulada e inclinada ligeramente al este, situa da junto al extremo noreste de una cadena de cerros de unos 250 a 300 m s.n.m. Estos cerros
están formados por rocas sedimentarias mari nas y continentales de edad terciaria superior (Formación Loreto).
La red fluvial se dirige de oeste a este, hacia
el estrecho de Magallanes, a través de profun dos valles paralelos excavados en la meseta
terciaria. Hacia la parte baja forman cauces
anchos de fondo plano, a veces bastante
encajonados, que terminan a unos 10 m por sobre el nivel del mar, dando lugar desde es
te nivel a zonas vegosas debido a la impermea bilidad del substrato. En este sistema fluvial el río más importante es el de Las Minas, que
pasa por el centro de Punta Arenas con un
gasto del orden de 90 1/seg.
ESTRATIGRAFÍA DE LOS DEPÓSITOS CUATERNARIOS
La franja costera del área está formada por
depósitos cuaternarios de origen glacial, fluvio-
glacial, lacustre y palustre de espesor no
determinado, pero que en los alrededores de
Punta Arenas alcanzan unos 40 m. Este es
pesor disminuye hacia el sur, donde la super ficie de rocas terciarias aflora a nivel del mar
y aumenta hacia el norte.
Se ha reconocido la presencia de al menos
dos niveles de depósitos morrénicos que se en
cuentran frecuentemente separados por capas de rodados fluvioglaciales, fácilmente distingui bles uno del otro por sus respectivas coloracio nes características. El nivel basal, de un espe sor mínimo de 5 m, está constituido por un
diamicto de matriz arcillosa a limosa de co
lor gris azulado, con rodados dispersos de ta
maños más frecuentes entre 2 y 20 cm, con
algunos mayores de hasta 50 cm de diámetro. La composición de los rodados mayores es
principalmente metamórfica y granítica, de los cuales los últimos se encuentran comúnmente
desintegrados por efectos de meteorización. Los clastos menores están constituidos principal mente por lutitas de color gris oscuro. Depó sitos arcillosos, varvados, probablemente pro ximales, por el contenido de pequeños ro
dados incorporados a capas de algunos centí metros de espesor de limos, observados en una
localidad a 5 km al sur de Punta Arenas, se
han interpretado como contemporáneos con los
depósitos morrénicos grises azulados, con los
cuales se ha correlacionado por su color y com
posición similar de la fracción fina. Cerca de
la localidad de Chabunco, esta unidad de depó sitos morrénicos tiene un nivel inferior con
un ligero grado de estratificación bajo la capa masiva principal que podría representar un ti
po de morrena de fondo o lodgment till (Flint, 1971). La superficie ondulada del techo de la unidad del depósito morrénico gris azu
lado corresponde a una superficie de ero
sión sobre la cual se han depositado, en algu nos sectores, capas lenticulares de gravas fi nas arenosas y arenas gruesas de origen fluvial de no más de 30 cm de espesor y en otros lu
gares, hasta 11 m de arenas de grano fino a
medio (entre 0,2 a 0,5 mm). A veces se encuen
tra también la unidad inferior directamente en
contacto con un depósito morrénico amarillo verdoso superior. El nivel superior corresponde a un diamicto de matriz limosa a arcillosa, es
to es, con un contenido relativo de arcillas me
nor que en el nivel inferior gris azulado. Los clastos incluidos en esta matriz presentan una
mala selección de tamaños comprendidos en
tre 2 y 50 cm, y algunos rodados del orden de un metro de diámetro. La composición predo minante en todas las fraciones es granítica y metamórfica con poco o ningún efecto de me
teorización. En la fracción de tamaños inter medios a menores se nota una proporción apre ciable de fragmentos de areniscas con concre
ciones calcáreas, características de las forma ciones sedimentarias terciarias que afloran en
la zona lo que constituye uno de los elementos de diferenciación entre ambas unidades de de pósitos morrénicos. El espesor máximo obser vado del nivel amarillo verdoso alcanza a unos
8 m, aunque este valor puede ser muy variable por encontrarse esta capa superior adaptada a
una topografía preexistente constituida por la unidad inferior. Del mismo modo que en la unidad gris azulada, existen varios depósitos de arcillas y limos con estructura de varves que corresponden a una depositación contemporá nea en un sentido general, ya que se han obser vado varves en segmentos inferior y superior del depósito morrénico amarillo verdoso. Hacia el norte del área los depósitos de varves alcanzan mayor desarrollo y pueden reemplazar a esta unidad de depósitos morrénicos apoyándose di rectamente sobre la unidad inferior gris azulada con contactos claramente diferenciaoles. En es te sector son comunes las estructuras de defor mación de los varves por crioturbación.
Sobre los depósitos morrénicos se encuentran diversos depósitos de extensión y espesor varia bles. Los de mayor desarrollo corresponden a
106 PABLO URIBE C.
sedimentos fluviales, representados por gravas arenosas y arenas gruesas con frecuentes inter calaciones de arenas finas lenticulares que al canzan en algunos casos hasta 20 m de espesor. Existen también sedimentos de origen lacustre de extensión reducida, constituidos por arenas
finas a limos laminados, a veces con ondulitas, sobre los cuales se ha encontrado en un lugar depósitos orgánicos lenticulares cubiertos por arenas gruesas fluviales recientes. La deposita ción de materiales orgánicos ocurre, sin embar
go, aun en la actualidad, en depresiones imper meables, generalmente formadas por la superfi cie actual de la unidad de amarillo-verdosa, dando lugar a turberas.
MORFOLOGÍA GLACIAL
por colinas suaves, de hasta 50 m de altura
s.n.m., en una gran parte de la franja costera, de unos 4 a 5 km de ancho, por lo menos desde la localidad de Agua Fresca, a 25 km al sur de Punta Arenas, hasta unos 10 km más al norte
de la misma, cerca de la localidad de Río Se co (Fig. 1). Estas colinas están formadas por los depósitos morrénicos amarrilo-verdosos y son notablemente elongadas en sentido norte
sur, dando origen a dos o tres cordones aproxi madamente paralelos a la costa actual. Ellas
corresponden a morrenas laterales separadas por una típica morfología de canales marginales asociados a la presencia del glaciar del es
trecho de Magallanes, en forma similar a lo descrito por Raedeke (1978) para la costa de Bahía Inútil en Tierra del Fuego.
Los canales marginales (Flint, 1971; Raede
ke, 1978) se forman por la erosión de las aguas de fusión provenientes de un glaciar, a lo largo de sus orillas con una dirección paralela a éste, aunque es común que existan meandros o sec
tores donde el cauce se interrumpe debido a
que las aguas circulan bajo el hielo. Normal mente se encuentran en la actualidad sectores
de discontinuidad donde estos canales dan lu
gar a abanicos fluviales. En la zona adyacente de Punta Arenas y un poco más al sur esta mor
fología es muy característica (Fig. 1). Tienen
una longitud promedio de 1.000 a 1.500 m y 100
a 400 m de ancho, cuyos márgenes son suavemen
te curvados con pendientes del orden de 13°. Los
fondos son planos y con escasa pendiente hacia
el norte. Los márgenes orientales tienen unos
4 a 5 m de altura sobre el fondo, mientras que los márgenes occidentales siempre son de ma
yor altura, alcanzando hasta 20 m (Uribe, 1982). Actualmente los canales marginales repre
sentan una red de drenaje remanente Tardi-
glacial, a lo largo de la cual sólo existen pe
queños chorrillos, zonas vegosas y de turberas.
Es común la morfología de capturas por los cauces recientes que cortan perpendicularmen- te el trazado del sistema primitivo, siguiendo la pendiente local, lo cual significa una rota
ción del sentido del drenaje de unos 90° hacia el este.
Es significativo que el sistema de canales
marginales, que puede observarse desde apro ximadamente 20 km al sur siguiendo una ali neación paralela al estrecho de Magallanes, en
el sector de bahía Catalina presente una curva
en los tres canales paralelos de este sector, di
rigiéndose hacia el este. El radio de curvatura
es de unos 1.200 m, justo al sur de remanentes
de morrenas terminales, que serán descritas más adelante, lo cual podría representar peque ñas variaciones del frente de los hielos.
Al norte de Punta Arenas, entre las localida des de Río Seco y Chabunco aproximadamen te, se encuentran restos de al menos dos cor
dones morrénicos interpretados aquí como ter
minales. Presentan una disposición de arcos
concéntricos, con la parte cóncava abierta hacia el sureste y alturas del orden de 100 m s.n.m.,
y a unos 30 a 40 m sobre el nivel promedio de la superficie. Sus pendientes son abruptas, li mitando zonas de relieve formado por colinas
aproximadamente cónicas, orientadas en cordo nes de rumbo N 60° E. En las depresiones entre
las colinas se encuentran numerosas lagunas permanentes por falta de drenaje superficial y subterráneo. No presentan estratificación y la
composición granulométrica de estos depósitos es mal seleccionada. Son frecuentes los grandes bloques, preferentemente de rocas metamórficas
y graníticas, que alcanzan hasta dos metros de
eje mayor, de formas tabulares y de aristas re
dondeadas. La matriz de estos depósitos tiene una coloración pardo amarillenta similar a la de
las morrenas laterales descritas más al sur.
Cortando al lomaje morrénico terminal, se
encuentra un amplio cauce que actualmente sólo conduce un pequeño chorrillo con un tra zado que forma dos amplios meandros antes
de atravesar el cordón más externo de las mo
rrenas para desembocar en el río Chabunco más al norte. Tiene unos 150 a 400 m de ancho
y hasta 30 m de profundidad y su trazado pue de seguirse en forma continua desde el cho- rillo Bitsch, a unos 30 km más al sur. En este
sector existe un extenso depósito de arenas y gravas de un abanico fluvial que rellena el fon do del cauce. El sentido de las aguas no co
rresponde actualmente al sentido sugerido por la morfología de su trazado observado en terre
no y en las fotografías aéreas de la zona (Fi gura 1). Hacia el Río Seco fluye un pequeño chorrillo en sentido de sur a norte y luego de
un sector vegoso intermedio sin sentido prefe-
DEGLACIACION EN EL ESTRECHO DE MAGALLANES 107
108 PABLO URIBE C.
rencial, el chorrillo Bitsch captura las aguas del cauce antiguo hacia el sureste.
De acuerdo al trazado de este canal, es
pecialmente al de sus meandros, es eviden te que el curso de agua que formó el lecho se
dirigió originalmente hacia el norte, de igual modo que en los canales marginales situados un poco más al sur. Si se tiene en cuenta ade más que la topografía del sector inmediata mente más al sur y al este de los lomajes mo
rrénicos es bastante plana y presenta depósitos de arcillas laminadas hasta unos dos metros de
profundidad, apoyados directamente sobre la unidad de depósitos morrénicos gris-azulados es posible concluir que el cauce abandonado ya descrito corresponde al desaguadero de un la
go glacial formado tras las morrenas terminales del sector Río Seco-Chabunco. Más al sur, esta
interpretación es apoyada por la presencia de una larga y angosta franja de lineaciones co
rrespondientes a pequeñas terrazas, formadas entre los 20 y 40 m s.n.m., aproximadamente, que se extiende hasta unos 15 km más al sur
de Punta Arenas, en los alrededores de la de sembocadura del río Tres Brazos.
La franja de pequeñas terrazas se atribuye a un origen lacustre principalmente por encon
trarse sobre la cota de 10 m s.n.m., correspon diente a la terraza marina más alta de la zona, de acuerdo a los niveles marinos holocénicos
señalados por Urien y Thurber (en Ortiz-Tron
coso, 1978). Están constituidas por sedimentos
finos, limosos, laminados, con estructura de on-
dulitas simétiieas en los alrededores de Punta Arenas. Estos y otros niveles de terrazas han sido señalados previamente por Auer (1959) pa ra esta zona y Porvenir, en Tierra del Fuego y
por Halle (1910) en la costa del seno Otway.
CRONOLOGÍA
pa Alegre y que desemboca directamente al mar
desde unos 25 m de altura, se encuentra una
capa lenticular de hasta 2,5 m de espesor, de
positada sobre un nivel de arenas limosas con
intercalaciones de gravillas. Esta capa engrana lateralmente con la parte superior de unos 3 a
4 m de espesor de limos laminados. Todo el
conjunto se encuentra en una depresión exca
vada en el depósito morrénico amarillo verdo
so, aquí directamente en contacto con el nivel
gris azulado inferior. Desde el techo de la capa de turba hay entre 1,5 a 3 m de arenas grue sas y gravillas hasta la superficie del terreno
circundante. Una descripción detallada del
perfil se encuentra en el Apéndice. Un poco más al oeste del sitio del perfil se encuentran
depósitos actuales de turba, apoyados directa-
Fig. 2.— Composición de imágenes Landsat del sector de la Segunda Angostura del estrecho de Magallanes. Se puede observar la discontinuidad entre los alineamientos del margen del Lóbulo Brunswick (parte cen tral izquierda) y los del extremo de la península luán Mazía, en Tierra del Fuego (parte central) , lo que podría corresponder a dos depositaciones sucesivas. La primera desde el oeste y la segunda desde el sur. Nora: se observa una ligera deformación en los originales.
DEGLACIACION EN EL ESTRECHO DE MAGALLANES 109
mente sobre las arenas gruesas y el till amari llo verdoso.
La capa orgánica contiene un nivel de ceniza volcánica de 5 a 8 cm de espesor, claramente diferenciable por su color, la cual es posible seguir a lo largo de unos 15 m de corrida, au
mentando su espesor hacia el sector de mayor espesor del depósito orgánico. En este nivel, que se encuentra a 1,3 m de la base del depó sito, una muestra de turba extraída de la pared excavada dio una edad de 11.940 ± 110 años A.P. (DIC. 2322*) que representa una edad mí nima para la capa de depósito morrénico ama
rillo-verdoso subyacente es por su parte el más reciente de la zona aún considerando que la muestra podría haberse contaminado con ma
terial más joven proveniente de los centímetros
superiores del nivel orgánico. Esta edad está en concordancia aproximada
con la edad de 12.460 ± 190 años A. P. obteni da por Mercer (1970: 190) para el abandono del desaguadero hacia el norte del Seno Otway. Este abandono se debió a la apertura del actual canal Jerónimo por el retiro de los hielos hacia las montañas, después de una rápida deglacia ción (Mercer, 1976a; 1982). Es interesante desta car que la muestra obtenida por este autor fue extraída del nivel basal de un depósito de tur
ba y que cerca de la superficie existe también un nivel de cenizas volcánicas, de 6 cm de es
pesor (Mercer, 1970: 19), de manera similar a
la ubicación de las cenizas volcánicas en el per fil de Pampa Alegre. Por la diferencia de ni vel en que fueron extraídas ambas muestras, es posible entonces que la turba basal de Pam pa Alegre tenga aun una edad mayor de 11.940 ± 110, pero de cualquier modo el valor obte nido es suficientemente antiguo para demos trar que las morrenas consideradas finiglacia les por Caldenius (1932) son, por lo tanto, más antiguas.
Con este nuevo dato cronológico por C14 tam
poco es posible que la edad del Sistema Segun da Angostura, según la nomenclatura de Ma
rangunic (1974) sea de 9.000 a 11.000 años A. P., según los datos considerados por este
autor, citando al propio Caldenius (op. cit.), Lundqvist (1965), Heusser (1966) y Mercer (1968). Por otra parte, las imágenes Landsat de la región muestran que el Sistema Segunda An gostura de Marangunic se encuentra claramen te interrumpido por un sistema morrénico pro veniente desde el sur del estrecho de Magalla nes (Fig. 2) indicando que el retroceso desde es ta posición tuvo que ocurrir más tarde y de acuerdo al fechado de ca. 12.000 años A. P. pre sentado en este trabajo, los hielos para enton-
Laboratorio Dicarb Radioisotope Co., Florida, USA.
ees ya se encontraban por lo menos más al sur
de Chabunco. La edad determinada para el perfil de Pam
pa Alegre coincide con aquellas determinadas
para la deglaciación del Lago Raneo (40° lat.
sur) hace más de 12.000 años A. P. (Mercer, 1976a) y Lago Pueyrredón (47° 19' lat. sur) ha
ce alrededor de 12.000 años A. P. (Mercer, 1982). Asimismo, la edad del depósito más antiguo de la Cueva del Mylodon, en la zona de Ulti
ma Esperanza, donde los restos fecales de My lodon darwini Owen dieron un fechado de al
rededor de 12.400 años A. P., demuestra que ¡as
morrenas de esta zona, consideradas también
por Caldenius como "finiglaciales", son en rea
lidad más antiguas. Esto está corroborado por la presencia de semillas de graminoides inclui
das en las fecas de Mylodon, que indican un
ambiente templado y húmedo, es decir, pos terior al retiro de los hielos de la zona (Moo re, 1978; Mercer, 1982).
Al considerar esta nueva evidencia cronológi ca para el sector central del estrecho de Ma
gallanes, no estudiada hasta ahora, es posible concluir con mayores antecedentes que el últi mo avance glacial de la región ocurrió antes de 12.000 a 12.500 años A. P. Auer (1956) había de terminado que los hielos se habían retirado ya alrededor de 13.000 a 14.000 A. P. pero Mercer
(1982) estima, por otra parte, que la culmina ción del avance glacial ocurrió alrededor de 13.00 años A.P. o más probablemente, poco an
tes de 14.000 años A.P. por observaciones re
cientes de la región de Chiloé (Mercer, in literis).
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
La edad de 11.940 ± 110 años A. P. obteni da para el depósito orgánico de la zona de Pampa Alegre, a 11 Km al norte de Punta Are nas implica necesariamente que en esa fecha el sector del Estrecho situado al norte de esta ciudad se encontraba libre de la presencia de los hielos. Por consideraciones cronológicas de otros autores (Auer, 1956; Mei-cer, 1982) y por las nuevas descripciones geomorfológicas de la costa nororiental de la península de Brunswick, la zona libre de hielos se habría extendido unos
15 km más al sur, puesto que se ha determinado la presencia de una morfología asociada a un
lago de origen glacial hasta esa zona. Uno de los canales de drenaje de este lago, correspon de al desaguadero descrito anteriormente, que atraviesa las morrenas de Río Seco-Chabunco.
El análisis de imágenes Landsat de la región, muestra que las morrenas terminales de la pe nínsula Juan Mazía de Tierra del Fuego ("fini glaciales", según Caldenius) podrían correspon-
110 PABLO URIBE C.
der a la depositación de un glaciar diferente al
que dio origen a las morrenas del Sistema Se
gunda Angostura de Marangunic (1974) prove niente del seno Otway y más relacionado, por su morfología, con las morrenas de la costa nor
oriental de la península de Brunswick y de la costa occidental de Tierra del Fuego. Hasta ahora los cordones morrénicos del continente
y de Tierra del Fuego han sido considerados como uno solo, cuya edad sería finiglacial pa ra ambos. De acuerdo a lo observado en las
fotografías de satélite y al fechado presentado en este estudio, puede suponerse que el siste ma morrénico de la península Juan Mazía es
anterior a ca. 12.000 años A. P., por haber sido formado por el mismo glaciar que para en
tonces se encontraba más al sur de Punta Are nas. El Sistema Segunda Angostura sería por lo tanto más antiguo, en concordancia con la edad establecida por Mercer (1970) para la de
glaciación del seno Otway. Es posible que en algún momento los glacia
res provenientes tanto del seno Otway como
del estrecho de Magallanes hayan coexistido unidos, sin embargo parece evidente que el retroceso del glaciar del Estrecho fue poste rior, de acuerdo a los alineamientos de los de pósitos morrénicos. Las verdaderas relaciones genéticas entre ambos sistemas morrénicos de berán ser dilucidadas con estudios detallados de su constitución y morfología en el terreno y, por el momento, las actuales observaciones sólo pueden ser consideradas como hipótesis de trabajo para estudios futuros.
AGRADECIMIENTOS
interesantes observaciones e información cro
nológica de la zona.
A los geólogos Cedomir Marangunic y Juan Várela por la revisión crítica del manuscrito.
APÉNDICE
La sección descrita a continuación se encuen
tra expuesta en el flanco sur de una quebrada de 200 m de largo, con orientación N 50° E, que desemboca al estrecho de Magallanes cor
tando un acantilado costero de 25 a 30 m s.n.m.
La quebrada se encuentra en la orilla este del camino costero que una Punta Arenas con la
localidad de Río Seco, a la altura del kilóme
tro 11. La descripción corresponde a una sec
ción medida en la parte de mayor espesor del
depósito, el cual desaparece acuñándose a 100
m más al este. Asimismo, la base arenosa de la sección engrana lateralmente con arenas li mosas finas expuestas en el flanco norte de la quebrada. De arriba hacia abajo la secuen
cia presenta:
20 Suelo vegetal limoso.
70 Arenas* mal seleccionadas, con granos de tamaño medio a grueso, de color gris ama
rillento. Clastos de angulosidad media y mala esfericidad. Se observa por lo me
nos una superficie antigua de suelo.
25 Arcillas limosas grises, laminadas, con
una capa de arcillas blanquecinas de 2
cm de espesor, cerca de la base.
13 Granulos, de buena selección de tamaño
entre 3 y 5 mm, con grado medio de es
fericidad y redondeamiento.
35 Arenas, bien seleccionadas, del orden de 1 mm de diámetro, con clastos mayores dispersos tamaño granulos.
10 Arenas grueso en el techo, finas en la base, gradadas hacia grano.
50 Turba limosa, de color negro, con estruc
tura laminada.
15 Turba limosa, de color negro, laminada.
5 Arcilla gris verdosa laminada.
40 Turba limosa, de color negro, con estruc
tura laminar.
110 Turba limosa de color gris negruzca a ne
gro, con estructura laminada y algunas in tercalaciones limosas no mayores que un
cm de limos y arcillas grises, (fechado C14)
20 Arcillas gris verdosas laminadas.
20 Arenas gruesas gris amarillentas bien se
leccionadas. Espesor mínimo visible.
LITERATURA CITADA
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