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El conflicto interno colombiano:cambios recientes y sus implicaciones en el proceso de violenciaCamilo Echanda Castilla*

Obstacles to Robust Negotiated Settlements of Civil Conflicts Santa Fe Institute and the Javeriana University, Bogot, mayo 29-31

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Profesor Titular de la Universidad Externado de Colombia, Facultad de Finanzas,

Gobierno y Relaciones Internacionales.

Introduccin Tradicionalmente se ha explicado el conflicto armado colombiano por la existencia de "condiciones objetivas"1 que se presentan en las zonas rurales y apartadas, donde la insurgencia asume la causa del campesinado vctim a de la violencia terrateniente o estatal. En esta perspectiva, la violencia ejercida sobre el campesino colonizador es un factor determinante en el acercamiento entre la poblacin de estas zonas y la guerrilla en busca de proteccin y acciones "justicieras", en un contexto en el que el Estado suele estar ausente y por lo tanto no puede actuar como mediador, o en el que su nica presencia es militar y represiva. As mismo, en la medida en que la violencia acompaa los procesos regionales de configuracin de las estructuras agrarias, los conflictos se asocian de manera global a la geografa de la violencia (Reyes, 1988 y 1999). La geografa del conflicto a partir de los aos ochenta desborda el alcance explicativo de esta visin, mostrando mayor complejidad; los grupos alzados en armas desde este momento comienzan a dar cumplimiento a sus principales objetivos de carcter estratgico: acumular recursos, desdoblar frentes para ampliar su presencia territorial y aumentar su influencia en el nivel local. La ins urgencia colombiana, que en las ltimas dos dcadas logr extender su presencia a zonas de gran significado en el desarrollo de la confrontacin, en el momento actual enfrenta el riesgo muy serio de

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Por "condiciones objetivas" se entienden las realidades polticas, sociales, y econmicas que comportan un grave deterioro de las condiciones de existencia de amplios sectores de la poblacin. En un sentido amplio, la exclusin poltica, la pobreza y los profundos desequilibrios configuran las causas objetivas de la violencia, fenmeno que se produce cuando la sociedad ve obstaculizado su desarrollo debido a las limitaciones que provienen de las estructuras sociales mismas, producto de relaciones basadas en la desigualdad.

hacerse militarmente vulnerable debido a que por una parte los grupos paramilitares han entrado a disputarle el control de posiciones con elevado valor estratgico y a que de otro lado la ampliacin de la capacidad operativa y de inteligencia adquirida en la lucha contrainsurgente en los ltimos aos le representa un claro impedimento para pasar a otro estado de la guerra en el que buscara ampliar su dominio territorial efectivo. Ante estas nuevas circunstancias, se ha visto cmo las estrategias y los movimientos modificado tcticos en de las de organizaciones los cambios irregulares se vienen en la funcin experimentados

confrontacin. As mismo, los impactos de las actuaciones de los grupos armados sobre la poblacin civil han cambiado. La tendencia creciente de la violencia producida en medio del conflic to observada en los ltimos cuatro aos, es resultado de una dinmica desencadenada por sus protagonistas que dirigen sus acciones contra los civiles, pues las respuestas para mantener el control sobre las zonas en disputa se centran en la poblacin. Pese a que el conflicto armado y ms precisamente el accionar de las guerrillas y los paramilitares hacia la poblacin, explica hoy la elevada concentracin de homicidios en zonas especificas del territorio nacional, la violencia en el pas sigue siendo atribuida mayoritariamente a un fenmeno cultural generalizado, enraizado en las caractersticas de la sociedad. As mismo, la sabidura convencional ha establecido una estrecha relacin entre "condiciones objetivas" y violencia, concedindole menor importancia a los actores armados que, para lograr sus objetivos, golpean a los civiles inermes. Mediante la evidencia estadstica y los mapas que se presentan en este trabajo, se reconocern los cambios en la evolucin reciente del conflicto armado, poniendo de presente la existencia de planes cuidadosamente dirigidos hacia el control de posiciones con elevado valor estratgico para

los actores en competencia. De igual manera, se mostrar la alta concentracin de masacres y asesinatos selectivos en estas zonas, que al mismo tiempo viene experimentando un incremento de los homicidios indiscriminados. Este trabajo se divide en tres partes. En la primera se describen las tendencias de largo plazo en la evolucin del conflicto armado colombiano. En la segunda se analizan los cambios recientes en la conducta de los protagonistas de la guerra interna. En la tercera se examinan las implicaciones de estos cambios en el proceso de violencia. Finalmente se presentan las conclusiones.

Tendencias de largo plazo en la evolucin del conflicto armado A partir de la ofensiva del ejrcito en 1990 contra el Secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el municipio de Uribe-Meta con el propsito de reducir militarmente a sta guerrilla, la organizacin insurgente logr avanzar en el proceso de especializacin de sus frentes, creacin de grupos de choque, como las columnas mviles, que responden no slo a la estrategia del Estado de las Brigadas Mviles, sino tambin al comienzo de la bsqueda del salto cualitativo en el desarrollo de la guerra (Salazar, 2000). En 1993 ya se vislumbran los primeros ensayos en esta experiencia, con el ataque a Dabeiba y el bloqueo en la regin de Urab, accin en la que participan ms de 500 guerrilleros del Bloque Jos Mara Crdoba. Pero es solo hasta la toma a la Base de Las Delicias en 1996, que se establece el punto de partida de una serie de xitos militares indicativos de una mayor capacidad ofensiva. El escalamiento del conflicto armado registrado a partir del inicio de los aos noventa pone de presente el podero militar alcanzado por la guerrilla, sustentado en el hecho de haber encontrado fuentes de

recursos econmicos muy importantes, prolongacin del conflicto colombiano

y que a su vez determina su tiene como fundamento la

visin optimista en cuanto a la continuacin de la guerra. Por lo tanto, la autonoma adquirida por las guerrillas, sobre todo en el campo financiero, haciendo que la bsqueda de un mayor apoyo social constituya una preocupacin secundaria. 2 Pese a la marcada presencia guerrillera en zonas petroleras, mineras, de cultivos ilcitos y de importancia agropecuaria, en Colombia la economa de guerra ha dejado de depender exclusivamente del dominio territorial de stas zonas rurales por parte de los diferentes grupos armados. En efecto, los fondos tambin se obtienen de actividades como la extorsin y el secuestro, que no requieren del podero militar para su ejecucin y que comienzan a aplicarse con bastante frecuencia en reas urbanas donde los grupos alzados en armas no tienen dominio territorial efectivo. Con la diversificacin de su presencia territorial, la guerrilla ha logrado en las ltimas dos dcadas expandirse hacia localidades cercanas a los centros administrativos y polticos ms importantes del pas, sin que ello haya implicado una perdida de influencia en zonas de implantacin histrica donde conservan sus ms importantes fuentes de financiamiento. La constatacin del crecimiento de la insurgencia hacia las zonas urbanas a un ritmo mucho mayor de lo que crece a nivel global,(Echanda, 1999) podra estar sugiriendo la existencia de un plan de crecimiento y de consolidacin de la influencia poltica, que sobreviene cuando se han consolidado suficientes zonas de contencin como para

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Paul Collier a partir de varios de sus trabajos muestra que como sucede en Colombialas guerras internas se encuentran acompaadas de bonanzas en productos agrcolas, mineros o ilegales, que han dado la posibilidad a los grupos insurgentes de saquear los recursos necesarios para financiase, condicin que fundamenta la viabilidad de la guerra civil. Bajo esta ptica, las r ebeliones dependen en forma crtica de la utilizacin de recursos para la persecucin de otros objetivos. Por tanto, los factores econmicos como la exportaciones de bienes primarios - son decisivos en la viabilidad de los conflictos internos.

hacer imperativa la construccin y consolidacin de zonas de expansin3 (R.T. Naylor, 1993). Examinar atentamente esta tendencia tiene un particular inters en el momento actual, debido a que desde el 7 de agosto de 2002 han venido ocurriendo en el nivel urbano eventos que golpean directamente la sicologa colectiva como el ataque con morteros al Palacio de Nario o el atentado contra el club El Nogal con todo el simbolismo que lleva implcito. Por la gravedad de las implicaciones para la estabilidad poltica y econmica del pas, es necesario descubrir el verdadero alcance de una eventual urbanizacin del conflicto armado. La informacin estadstica que se presenta en los grficos 1 y 2, permite constatar el aumento en la intensidad del conflicto armado y poner al descubierto la mayor capacidad ofensiva con que cuentan en particular las FARC a partir de comienzos de los aos noventa . Las acciones propias de la guerrilla, como los contactos armados y los hostigamientos, as como los sabotajes a la infraestructura econmica, aumentaron ostensiblemente en el conjunto de acciones armadas, mientras que las formas clsicas para la obtencin de fondos (asaltos al comercio y a las entidades bancarias) tienden a disminuir. Estos cambios ponen de presente el podero militar con que cuentan hoy los grupos armados, resultado de la diversificacin de las prcticas de financiamiento que hoy dependen en alto grado del secuestro, de la extorsin y de las contribuciones del narcotrfico.

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Este an lisis se basa en el desarrollo de la guerrilla salvadorea donde ese cambio coincidi con la