Barajas Montes de Oca, Santiago - Derecho Del Trabajo

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Santiago Karnjas Montes de Oca

DERECHO DEL TRABAJO

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DERECHO DEL TRABAJO

INSTITUTO DE INVESTIGACIONES JURIDICAS SERIE A: Fuentes, b) Textos y estudios legales, Nm. 67

SANTIAGO BARAJAS MONTES DE OCA

DERECHO DEL TRABAJO

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTNOMA DE MXICO Mbuco, 1990

Primera edicin: 1990 DR 1990, Universidad Nacional Autnoma de Mxico Ciudad Universitaria, 04510 Mxico, D. F.INSTITUTO DE INVESTIGACIONES JURDICAS

Impreso y hecho en Mxico ISBN 968-36-1735-2

INDICE 1. Las nuevas orientaciones en el derecho individual del trabajo Trabajadores con estatuto especial . . . 7 22 36

El derecho colectivo del trabajo en Mxico IV. De la negociacin colectiva de la concertacin V. Derecho procesal mexicano del trabajo VI. Procedimiento ordinario VII. Procedimientos auxiliares o complementario . VIII. Conclusiones

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Derecho del Trabajo, editado por el Instituto de Investigaciones Jurdicas de la UNAM en sus Cincuenta Aos (1940-1990), se termin de imprimir en los Talleres de IMPRESOS CHVEZ, S. A. DE C. V., el da 19 de diciembre de 1990. La edicin consta de 2 000 ejemplares.

I. Las nuevas orientaciones en el derecho individual del trabajo II. Trabajadores con estatuto especial . III. El derecho colectivo del trabajo en Mxico IV. De la negociacin colectiva de la concertacin

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DERECHO DEL TRABAJO Las normas jurdicas son una fuerza tica entregada por el pueblo a la conciencia de los hombres para la justicia en la vida social. Cuando son incumplidas corresponde a los titulares de los derechos y a las rganos del Estado el deber de exigir su cumplimiento; a los primeros porque quien consiente en la burla de su derecho principia a tener alma de esclavo; a los segundos, porque frente a su deber de actuar para reparar la violacin, se convierten en los titulares de una facultad que pueden usar para imponer la justicia del derecho. Ignoramos la suerte del derecho nuevo, pero ante la fuerza del capital en la vida poltica nacional ante el dominio por parte de pequeos sectores, ante el disimulo, o ante las aberrantes interpretaciones del orden jurdico, al Estado le toca decidir entre la justicia del derecho y los valores humanos. Mario de la CUEVA (Prlogo a la primera edicin del tomo I de la obra:Nuevo derecho mexicano del trabajo.)

1. LAS NUEVAS ORIENTACIONES EN EL DERECHO INDIVIDUAL DEL TRABAJO La terminologa moderna del derecho laboral distingue hoy con caracteres precisos los conceptos "relacin de trabajo" y "contrato individual de trabajo", justificando su diversa reglamentacin en la necesidad de atender las corrientes actuales del pensamiento jurdico, que si bien es cierto otorga al contrato el constituir la manifestacin suprema del acuerdo de voluntades no desconoce otras formas de relacin jurdica que por su naturaleza merecen reglamentacin legal, en atencin a la reali-

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dad social que las sustenta. El derecho del trabajo no ha dejado ni dejar en momento alguno el reconocimiento del contrato en sus diversas formas, pero ha debido sujetarse a esa realidad y con base en ella apoya otro tipo de solucin a la situacin especial que se presenta entre la persona que presta un servicio subordinado y la persona que lo recibe. El concepto "relacin de trabajo" surge del hecho de que no siempre la estipulacin de un contrato de trabajo coincide con el servicio que se presta, pues ocurre con frecuencia que las estipulaciones previstas tienen determinado sentido de dependencia que no coinciden en nada con el desarrollo propio del trabajo que se desempea. Como dejara dicho el doctor De la Cueva, el contrato de trabajo es el primer momento de la vida obrera, abre paso a todo cuanto con ello se relaciona, pero no es sino hasta el momento en que trabajo empieza a prestarse cuando estamos frente a su existencia real como figura jurdica, ya que podr existir acuerdo de voluntades, coincidencia total en los trminos en los que la actividad vaya a realizarse, aceptacin de las condiciones impuestas, por parte del trabajador, pero no darse la relacin de trabajo, a ser sta el efecto del contrato o sea su ejecucin.1 Deveal piensa, a su vez, que puede darse la relacin de trabajo sin la existencia formal de un contrato, porque la mayora de las normas que constituyen el derecho del trabajo, ms que al contrato considerado como negocio jurdico y a su estipulacin, es la prestacin del servicio lo que da aplicabilidad y efectos a cualquier reglamentacin de esta naturaleza.2 Varios autores han puesto como ejemplos de tal criterio, las legislaciones de Mxico y Guatemala; la de nosotros porque desde la Ley de 1931 se defini el contrato individual de trabajo como "aquel por virtud del cual una persona se obliga a prestar a otra, bajo su direccin y dependencia, un servicio personal mediante una retribucin convenida" (artculo 17); agregndose la presuncin de existencia de dicha contratacin entre el que presta el servicio y el que lo recibe (artculo 18). La de Guatemala por establecer su cdigo del trabajo que "para que el contrato individual de trabajo exista y se perfeccione, basta con que se inicie la relacin de trabajo, que es el hecho mismo de la prestacin de los servicios o de la ejecucin de la obra" (artculo 19). En otras palabras, la existencia y validez de un contrato de trabajo tienen lugar1 Cueva, Mario de la, El nuevo derecho mexicano del trabajo, Mxico, Poma, 1972, tomo I, pp. 181 y ss. 2 Deveal, Mario L., Lineamientos de derecho del trabajo, Buenos Aires, Tipogrfica Editora Argentina, 1958, pp. 183-197 y 235-245.

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hasta el momento de la existencia efectiva del servicio, porque el objeto de la reglamentacin legislativa es el hecho del trabajo. Resulta indudable que el contrato de trabajo se encuentra en situacin especial frente a las otras formas de contratacin, porque independientemente de la presuncin de que la prestacin de un servicio implica una conformidad de voluntades, la diferencia estriba en que para su existencia no es preciso que dicha voluntad se manifieste en forma expresa al producir efectos legales el simple hecho del trabajo. A tal concepcin se debe la circunstancia de que, desde la presentacin de la iniciativa de nueva Ley Federal del Trabajo, se haya sealado que: La doctrina y la jurisprudencia discuten, desde hace varios aos, cul es la naturaleza de la relacin que se establece entre un trabajador y un patrn para la prestacin de los servicios. La teora tradicional, cuyas races se encuentran en el derecho romano, sostiene que las relaciones jurdicas entre las personas slo pueden derivar de un acuerdo de voluntades; en consecuencia, la relacin de un trabajador y un patrn debe configurarse como un contrato. La teora moderna ha llegado a la conclusin de que la relacin de trabajo es una figura distinta del contrato, pues en tanto que en ste la relacin tiene por objeto el intercambio de prestaciones, el contrato de trabajo al igual que el derecho del trabajo, tienen como fundamento garantizar la vida y la salud del trabajador y asegurarle un nivel decente de vida, siendo suficiente para su aplicacin el hecho de la prestacin del servicio, cualquiera sea el acto que le d origen.3 La ley vigente, por esta razn, considera que se entiende por relacin de trabajo, cualquiera que sea el acto que le d origen, la prestacin de un trabajo personal subordinado a una persona (artculo 20); aadindose que contrato individual de trabajo, cualquiera sea su forma o denominacin, es aquel por virtud del cual una persona se obliga a prestar a otra un trabajo personal subordinado, mediante el pago de un salario. Aclarada as la naturaleza del nuevo concepto contractual en materia laboral, examinemos los aspectos de mayor importancia a la cual queda sujeta la misma, ya que la ndole del trabajo que se presenta, no admite amplitud de ideas.

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del Trabajo,

Congreso de los Estados Unidos Mexicanos, Iniciativa de Nueva Ley Federal Mxico, Cmara de Diputados, 1968, pp. 5 y 6.

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1. Distribucin del tiempo de trabajo (jornada)

Al derecho del trabajo interesan, en materia de ordenamiento del tiempo de trabajo, estos aspectos: las horas de trabajo ordinarias, las horas extraordinarias, la llamada en el derecho internacional "semana comprimida de trabajo", la jornada continua, el horario de trabajo variable y la reduccin de la duracin del trabajo. Veamos, en sntesis, cada uno de estos aspectos: a) Las horas de trabajo. Desde la conferencia inicial de la Organizacin Internacional del Trabajo, celebrada en la ciudad de Washington el ario de 1919, se impuso la jornada legal de ocho horas por da, de trabajo ordinario. A nuestros das, setenta arios despus, son escasos los pases que no han adoptado este nmero de horas como tiempo de trabajo ordinario: el periodo durante el cual se desempee el trabajo puede variar y ser diurno, nocturno o mixto (cuando comprende parte del da y parte de la noche), o puede fraccionarse, ya sea atendiendo a la naturaleza de la actividad desempeada o las variaciones climticas y la costumbre impuesta en cada regin del globo. Jornada como lo expresa nuestra ley es simplemente, el tiempo durante el cual el trabajador est a disposicin del patrn para prestar su trabajo (artculo 58); el nico requisito legal en nuestros das, es fijarla de comn acuerdo entre el trabajador y el patrono a fin de que no resulte notoriamente excesiva conforme a la ndole del trabajo. La tendencia actual respecto al tiempo de trabajo, si bien contina apoyndose en determinado nmero de horas de actividad, dicho tiempo ya no es resultado de un acuerdo estipulado o de un ordenamiento reglamentario, sino que, alejndonos cada vez ms de la