Bakewell .pdf

  • View
    21

  • Download
    0

Embed Size (px)

Text of Bakewell .pdf

  • HISTORIA DE AMRICA LATINA

    LESLIE BETHELL, ed.

    HISTORIA DE

    AMRICA LATINA3. AMRICA LATINA COLONIAL:

    ECONOMA

    EDITORIAL CRTICABARCELONA

  • Captulo 2LA MINERA EN LA HISPANOAMRICA COLONIAL 1

    El oro es el ms subido y estimado metal que nace en la tierra... Entre otras virtudes que la naturaleza le comunic, tiene una particular, que conforta la flaqueza del corazn y engendra alegra y magnanimidad, quita la melancola [y] limpia las nubes de los ojos... 2 As se expresaba un orfebre medio siglo despus de la conquista de Nueva Espaa. Quiz Corts hablaba con menos cinismo del que se le supone al decirle al mensajero de Moctezuma que tenemos yo y mis compaeros mal de corazn, enfermedad que sana con [oro].3 Pero no era tanto el oro como la plata lo que esperaba a los espaoles en Amrica. El oro acumulado durante siglos fue objeto del pillaje a lo largo de las dos dcadas comprendidas entre 1520 y 1540, momento en que se llev a cabo la conquista militar de Meso y Sudamrica. A partir de entonces, aunque se extrajeron cantidades de oro variables, y en ocasiones sustanciosas, el valor y volumen de la plata fue siempre considerablemente mayor.

    1. Este captulo se refiere a la minera de los metales preciosos: plata y, en menor medida, oro. Los minerales de baja ley, aunque eran corrientes en Hispanoamrica, no solieron explotarse durante la poca colonial. La regin ms rica en dichos minerales era la zona central de los Andes, especialmente Charcas, y probablemente la de mayor produccin en cobre, estao y plomo. Tambin se produca' cobre en Chile y en Cuba, sobre todo en el siglo xvi, y en Nueva Espaa en diversas minas de Puebla, Jalisco y Michoacn. Los abastecimientos de hierro se importaban casi totalmente desde Espaa. D e hecho, parece que resultaba mucho ms barato importar los metales de baja ley que producirlos en Amrica. Se descubri una zona rica en perlas alrededor de la isla Margarita frente a las costas venezolanas, durante los inicios de la exploracin del Caribe, pero se agot en las primeras dcadas del siglo xvi. Las minas de esmeraldas en la zona oriental de Nueva Granada, de las cuales tuvieron noticia los espaoles en el siglo xvi, siguen siendo explotadas hoy en da.

    Se han empleado aqu los nombres coloniales de las provincias americanas. Nueva Espaa corresponde a Mxico, Nueva Granada a Colombia, Quito a Ecuador y Per al Per actual aproximadamente, Charcas a las tierras altas de Bolivia, Ri de la Plata a la Argentina central y del norte.

    2. Juan de Arfe y Villafae, Quilatador de plata, oro y piedras, Valladolid, 1572; reproduccin facsimilar, Madrid, 1976, fo. 23v.

    3. Francisco Lpez de Gomara, Historia de a conquista de Mxico, con una introduccin y notas por D. Joaqun Ramrez Cabaas, 2 vols., Mxico, D.F., 1943, vols. II, p. 106.

    4 . H A LC, III

  • so HISTORIA DE AMRICA LATINA

    Antloquia (O. 1546)

    Nvita (O. c. 1690) (distrilo Choc)

    Popayn (O. 1536)

    Barbacoas (O. c. 168D)

    OCANO

    ATLNTICO

    . Zaruma (O, c. 1560)

    , Chachapoyas (O. c. 1550) * Hualgayoc (P, 1771)

    Huancavelica (M, 1563)

    Castrov|rrelnav{P c. 1555)

    OCEANO

    PACFICO

    Seales que indican el primer descubrimiento significativo en cada distrito:P Plata O Oro M Mercurio

    1.000 km

    Principales distritos mineros de la Amrica del Sur hispana

  • LA M INERA 51

    Los espaoles recorrieron de punta a punta las Amricas en busca de yacimientos de ambos metales. Ello explica en parte la asombrosa rapidez con que exploraron y poblaron los territorios del continente que les correspondieron. Poblaron el Caribe con la esperanza de encontrar oro; al encontrar poco en las islas, fueron seducidos por visiones de oro que Ies llevaron hasta el istmo, despus a Nueva Espaa y ms tarde al Per. Tanto Nueva Espaa como el Per y el norte de Nueva Granada, rindieron buenas ganancias en oro. Pero incluso antes de que Pizarro recibiera el rescate en oro de Atahualpa, Nueva Espaa ya haba empezado a proporcionar importantes yacimientos de plata. Sultepec y Zum- pango se descubrieron en 1530, cerca de Ciudad de Mxico. En 1534, Taxco y Tlalpujahua estaban en plena explotacin; y hacia 1543-1544, las minas del extremo occidental de Nueva Galicia (Espritu Santo y otras). Se produjo entonces el gran auge de la plata del norte; ZacatecasM(JL546), Guanajuato (c. 1550), Sombrerete (c, 1558), Santa Brbara (1567), San Luis P~5tos (c. i~592), por mencionar slo algunas. "Mas~Sl sur, 5T5'52 venala Tuz PcHuc. No todas ellas resultaron prsperas o funcionaron desde un principio; pero la distribucin de los depsitos qued determinada en unas pocas dcadas. Lo mismo ocurri en Sudamrica. A finales de la dcada de 1530, ya se haban localizado los primeros grandes yacimientos aurferos de Nueva Granda, en las cuencas del Cauca y del Magdalena; hacia 1541, el oro del centro de Chile; en 1542, el oro de Cara- baya al, este de los Andes centrales. Por aquel entonces, la plata tambin estaba en escena: Gonzalo Pizarro explot los viejos yacimientos incas de Porco hacia 1538. Cerca de all, en Potos^,_se_encontraran en JJ545 los yacimientos argentferos mTncos HeTodosTTiallazgo al que sucedieron muchs'otroslTTrrenor-iin- portancia en Charcas. En Per, el de Castro o virreina, en 1555, fue el primero de numerosos hallazgos importantes. Durante la mayor parte de la poca colonial, sin embargo, la mayor contribucin minera que hizo Per al imperio no fueron los metales preciosos, sino el mercurio descubierto, en Huancavelicaen, 1563. Otros hallazgos en Nueva Granada, Chile y Honduras resultaron insignificantes en comparacin con los ya descritos.

    A medida que estos ricos distritos empezaron a arrojar metales preciosos, surgieron poblaciones en varias regiones inhspitas como el litoral neograna- dino, las tierras altas de Charcas o el norte del altiplano mexicano, por ejemplo, habitadas con anterioridad solamente por una poblacin dispersa y primitiva. Las carreteras y el comercio se extendieron rpidamente a medida que los nuevos circuitos econmicos, potenciados por la minera, se fueron desarrollando. Tejidos, vino e hierro de Espaa, esclavos de frica, sedas y especias de Oriente, todo ello aflua a las poblaciones mineras. Para pagar dichos artculos,; empez a circular una corriente de metal precioso, principalmente plata, si- { guiendo las direcciones inversas. Pero no todo l comercio era exterior. La mine- \ ra tambin estimul el desarrollo interno: cultivo de grano en el Bajo y Michoa- \ cn, elaboracin de vino en la costa peruana y chilena, cria de ganado vacuno y j mular en Ro de la Plata, textiles en Per y Quito; y en todas partes transporte J y artesana. Muy pocas regiones eludieron la influencia de los flujos de metales j preciosos.

    La naturaleza, mediante la orognesis terciaria, haba dispersado la riqueza minera que habra de hacer emerger dichas corrientes. Durante el levantamiento

  • 52 HISTORIA DE AMRICA LATINA

    de las cordilleras andinas y mexicanas en la Era Terciaria, las fallas producidas en varias regiones se rellenaron con minerales metalferos, plata entre otros. Los filones resultantes no fueron, ni mucho menos, todos ellos ricos, pero s suficientes como para hacer de los centros de extraccin de plata un modo caracterstico de asentamiento en buena parte de Nueva Espaa y de los Andes. En ocasiones, los filones se encontraban a gran altura hasta cerca de 4.800 metros en Potos, por ejemplo, y por tanto las poblaciones mineras tambin estaban a altitudes considerables. La mayora se encontraba por encima de los 3.000 metros en Per y Charcas, y entre 1.800 y 2.400 metros en Nueva Espaa. Por el contrario, el oro se extraa a menor altura,' ya que en su mayor parte proceda de yacimientos aluviales situados al pie de las cordilleras, desde donde haba sido transportado por accin hidrulica. Dichos yacimientos se encontraban frecuentemente en selvas pluviosas que dificultaban el acceso y las condiciones de vida. El oro, debido a su composicin qumica, apareca en bruto o en aleacin, cosa que no ocurra con la plata, que slo ocasionalmente se encontraba en estado bruto, siendo ms normal hallarla combinada con otras substancias. Algunos de estos compuestos eran minerales tiles. Un breve repaso de su formacin y d su naturaleza servir como til introduccin a la minera colonial y a las tcnicas de refinado.

    El mineral argentfero original depositado en las fallas de la roca procedente de zonas muy profundas de la tierra, se conoce como mineral hipognico o mineral primario, generalmente sulfuros. Pueden ser ricos como era el caso de Guanajuato, pero no suelen serlo. La mayora de los grandes centro argentferos de Hispanoamrica extraan su riqueza de mineral hipognico enriquecido. Ello poda ocurrir de dos maneras. La primera resultaba de la accin oxidante del agua sobre los sulfuros, convirtindolos normalmente en cloruro de plata (cerargirita), con un alto contenido de plata. Este tipo de enriquecimiento por oxidacin cesaba sin embargo por debajo del nivel fretico, al desaparecer el oxgeno libre. Pero un segundo proceso de enriquecimiento entraba aqu en accin. Este proceso, mucho ms complejo, se denomina enriquecimiento supergnico secundario, y produce sulfuros de mayor contenido en plata que los sulfuros hi- pognicos. Simplificando, el resultado de dichos procesos era que se creaba na zona de mineral rico por encima y por debajo de la capa fretica: cloruro de plata encima, y sulfuro debajo. Los mineros conocan bien las diferencias entre los dos tipos de mineral. Los minerales del primer tipo se llamaban pacos en los Andes y colorados en Nueva Espaa (las tonalidades rojas o pardas a que hacen referencia dichas denominaciones provienen de la limonita, mezcla de xidos de hierro dulce, generalmente presente en la zona oxidada). Eran pacos, por ejemplo, los minerales extrados en la montaa de Potos, que estaban oxidados hasta 300 m p