ANTONIO AGUST£†N VARRONISTA: PROBL para el citado investigador: supone una obra de tinte extranjero,

  • View
    5

  • Download
    0

Embed Size (px)

Text of ANTONIO AGUST£†N VARRONISTA: PROBL para el citado investigador: supone una obra de...

  • ANTONIO AGUSTÍN VARRONISTA: UN ASPECTO PROBLEMATICO Y POLÉMICO

    DE SU LABOR FILOL~GICA

    O. Es Antonio Agustín, entre otras muchas cosas, uno de los pocos varronistas espafioles. Además, y refiriéndonos sólo a lo dado a la imprenta, su labor en este terreno consistió precisa- mente en una edición del De lingua Latina de Varrón que alcan- zó la consideración de vuígata y fue muy empleada hasta el siglo XIX1. Estamos, pues, ante una figura que, para el investigador que se interese por la historia del varronismo hispano (paupérri- ma en su conjunto), de entrada ha de resultar preciada por lo ra- ra e imprescindible por su repercusión. Ahora bien, la citada edi- ción, examinada en detalle, no se presenta como cómoda y fácil para el citado investigador: supone una obra de tinte extranjero, acogida con opiniones encontradas y además fuente de proble- mas un tanto insolubles. Por ello, nuestras pretensiones aquí son algo modestas y sólo vamos a sefialar y a clarificar un poco cua- tro aspectos importantes del estudio de la edición considerada, a saber: la fecha de publicación, el manuscrito base empleado, la lista de colaboradores y la acogida que tuvo en su momento.

    Dentro de la labor de varronista de Antonio Agustin hay que incluir también lo correspondiente de los manuscritos inéditos 7901 y 7902 de la Biblioteca Nacional de Madrid (concretamente, los folios 208-383 del primero), que será objeto de estudio en otro lugar. Los citados manuscritos recogen fragmentos de poetas latinos, son de un gran interés y vienen siendo investigados por diversos fil6logos. Cf. A. Lunelli, «I Fragmenta Latinormn Poetarum inediti di Antonius Augustinus con appendici di al- tra mano ora per la prima volta identiticata: progetto di edizionm, RCCM 20, 1978, pp. 1007-1019; C. Gallardo, Antonio Agustin, filólogo: ediciones de autom la&nos y las ' ~ ~ l á n e a s fíloógi's: Madrid 1983 (tesis doctoral inédita), pp. 169-263, y J. C. Miralles Maldonado, Los fragmentos de Lucifio en h 'ediión in&iita' de Antonio Agustin: estudio y comentario, Murcia 1993 (tesis doctoral inédita), pp. 102-571.

  • 1 . Fecha de publicación 1 .O. Hoy conocemos relativamente bien la época y el ambiente

    generales en que se gestó y se llevó a cabo la edición que conside- ramos. Se trata de la larga estancia romana en que Antonio Agustín fue Auditor del Tribunal de la Rota2: su nombramiento el 1 de julio de 1545 iba a suponer su permanencia en la Ciudad Eterna por doce afios (1546-1557)3, en los que consultó y acumu- ló gran cantidad de textos impresos y manuscritos, trabó amistad con diversos humanistas espafioles e italianos y, en resumen, compatiblizó su actividad eclesiástica con una intensa vida inte- lectual. Más concretamente, se integró en un círculo o academia formada en torno a Octavio Pantagatho4, en la que se discutían temas diversos y unos colaboraban con otros en sus respectivas labores fdológicas prestándose material, aportándose conjeturas y lecturas y, en fin, encargándose de la impresión de obras aje- nas'. Refiriéndonos a la producción de Antonio Agustín, testi- monio de los debates filológicos de este círculo es el manuscrito S-11-18 de El Escorial, escrito al parecer en su mayor parte alre- dedor de 15546, y fruto de los mismos, además del De lhgua La- tina a que nos referimos, son la edición de Festo, aparecida en 1559, y los fragmentos de autores latinos de nuestra Biblioteca Nacional7, cuya fecha límite para la redacción parece ser 15548.

    1.1. Por otra parte, los ejemplares de cuya conservación te- nemos constancia hasta el momento presentan en su portada Romae apud nncentium Luchinum. M.D.L VII; y en su colo- fón Romae apud Antonium Bladum hpressorem Cameralem,

    Cf. J.C. Miralles Maldonado, Los fragmentos ..., pp. 29-38. Interrumpidos por su marcha a Inglaterra (con una estancia intermedia en Bruse-

    las a la ida y a la vuelta) desde principios de 1555 hasta comienzos del año siguiente como Nuncio Apostólico. En 1556 se le concedió una canongía de la catedral de Huesca (por bula del 17 de febrero) y entonces es cuando parece que corrigió la edi- ción que nos ocupa: cf. J. C. Miralles Maldonado, Los fragmntos. .., p. 36. El 15 de diciembre de 1557 recibe el nombramiento de obispo de Alife, del que tomaría pose- sión en octubre de 1558.

    No en tomo al propio Agustín, como han dicho otros: cf. J. C. Miralles Maldo- nado, Los fragmentos.., p. 31. Para Octavio Pantagatho, cf. S r a , 3.4.2.

    Cf. C. Gallardo, (Antonio Agustín y los filólogos italianos: una relación de amis- tad y mutua colaboración)), Myrtia 2, 1987, p. 41.

    Cf. Antonio Agustín, Afveofus (maou&to escu~iafense SE18), introd., prepa- ración, notas y trad. de Cándido Flores SeUés, Madrid 1982, p. 10.

    " Cf. suma, n. 1. Cf. J.C. Miralles Maldonado, Los fragmentos ..., p. 119.

  • ANTONIO A G U S ~ VARRONISTA.. 5 1

    1557. Y esta fecha es la que se da siempre en las referencias a la obra anteriores al siglo XIX9. Sin embargo, a partir de este siglo los editores del De lingua Latina barajan un nuevo afio para la edición agustiniana. Así C.O. Müllerlo da 1554 para la publica- ción por primera vez de la misma, observa que L. Spengell' pare- ce desconocer este dato y deja constancia de que en la biblioteca de Gotinga hay un ejemplar de ese afio12. No obstante, más tarde L. SpengelI3 da la impresión de no haberlo consultado: indica que se sigue sirviendo de un ejemplar de 1557 y, tras hacer alusión a lo observado por C.O. Müller, dice irónicamente que si duae sunt editiones diversae, quibus aliquid insit discriminis, prio- rem posteriore meliorem non esse certum est14. Los siguientes editores de la obra varroniana que nos ocupa, otros dos filólogos alemanes, G. Goetz y F. Schoell, en su importante trabajo" dan para la vuígata agustiniana la fecha de 1557 sin hacer alusión al- guna a lo apuntado por C.O. Müller cuya edición, evidente- mente, no desconocen16. Hay que llegar a R.G. Kent" para ver de nuevo la referencia a dos ediciones del De lhgua Latina agustiniano y ello con una afirmación tan rotunda como «it was printed at Rome by Vinc. Luchinus in 1554 and again by Anto- nius Bladus in 1557~ '~ . Después, los editores de la obra conside- rada de Varrón dan una o las dos fechas, sin duda según sus fuenteslP. Por otro lado, los repertorios bibliográficos hacen re-

    ' Así en la Bibfiotheca Hispana Nova (editada por v a primera en Roma en 1696) de Nicolás Antonio, en Wda de D. Antonio Agustró, Amobispo de Tarragona de Gregono Mayans (Madrid 1734, p. 109), en la edición de los Anton~i' Augustim' opera ommá (11, Luca 1766, p. XXVII -versión retocada y vertida al latín de la biografia acabada de citar-, y VII, Luca 1772, praefat., p. 6) y en la ediio B~pontiaa del De lio- gua Latina (1788, p.XXXV).

    'O De Iiagua Lafina fibrorum quae supersunt, Leipzig-Gotinga 1833. " En su primera edición del De fingua Latinz Berlín 1826. IZ Cf. praefat., p. XXWL. l3 En la edición publicada por su hijo Andreas: Beriíí 1885. " Cf. pradat., p. XVI, n. 1. " M Texnti Varronis de Iiogua Latim quae superunt, Leipzig 1910 (ed. stereot.,

    Amsterdam 1964). l6 Cf. pradat. , p. XXXVl. l7 Vam, Oo the lath language, Cambridge, Massachusetts, 1938 (con varias reim-

    presiones posteriores). l8 Cf. introd., p. XXa. l9 Así J. Collart (Vmon, De fingua Latina, fivx París 1954, p. XXXII) da la de

    1554, A. Traglia ( M Teremo Varrone, De hgua Latina, kbro X, Bari 1956, p. 60) la de 1557 (repetida en A. Traglia, Opere di Marco Teremi0 Van-one, Tunn 1974, p.

  • 52 LUIS ALFONSO HERNANDEZ MIGUEL

    ferencia sólo a ejemplares de 1557", excepto J. G. Théodore Graesse, que describe un ejemplar de 1554 con cuatro hojas de prefacio (en vez de 12) y sin las 72 de índices que tienen los de 15572L. En fin, entre los agustinistas parece que se ha extendido también la hipótesis de dos ediciones desde que un artículo de A. Lunelli de 1978 así lo recogiera".

    1.2. Ahora bien, en lo que se refiere a la publicación de la edi- ción del De Iingua Latina la correspondencia (escasa en lo que a esto concierne) de Antonio Agustín parece apuntar de entrada a la fecha de 1 55723. La primera referencia que tenemos de la dedi- cación del futuro arzobispo al estudio de esta obra varroniana se halla en dos cartas al jurista florentino Lelio Torelli, de 25-11- 1551 y 21-1-1 55224, en las que muestra su interés por dos manus- critos de Varrón existentes en la Biblioteca Laurentina a fin de poder colacionarlos con las ediciones venecianasZ5. Después pasa-

    37), E. Riganti (Vmone, De lingua Latina, libro VI; Bolonia 1978, p. 14) vuelve a que

  • ANTONIO A G U S T ~ VARRONISTA. .. 53

    mos a 1557, ailo a lo largo del cual se hacen varias referencias a la edición considerada: dirigiéndose a O. Panvinio, el 16 de enero le comunica que «il Varrone tandem aliquando e finito)), el 20 de febrero que (41 Varrone dar6 al uostro)), el 27 de marzo que «il Varrone ui mando col primo)) y el 10 de abril que le envía &re uolumi dil mio Varrone perche possiate donar quelcuno a uostri amici)); algo después de esta fecha le escribía Paulo Manuzio «ac- cepi tuum Varronem missum ab Octauio nostro)); en fui, el 20 de septiembre Antonio Agustín manifiesta a Jerónimo Zurita «yo hago imprimir un Varrón De fingua Latina algo menos ruin que los passados. Y tambien embiare a v.m. las primitia~»*~. Pero, si se piensa bien, no hay nada claramente en contra de que el Va- rrón por fin acabado, que se está imprimiendo y del que se en- vían ejemplare