Alfred Gell

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Text of Alfred Gell

  • Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=62323322003

    Red de Revistas Cientficas de Amrica Latina, el Caribe, Espaa y PortugalSistema de Informacin Cientfica

    Sergio Martnez LunaLa antropologa, el arte y la vida de las cosas. Una aproximacin desde Art and Agency de Alfred Gell

    AIBR. Revista de Antropologa Iberoamericana, vol. 7, nm. 2, mayo-agosto, 2012, pp. 171-195,Asociacin de Antroplogos Iberoamericanos en Red

    Organismo Internacional

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    AIBR. Revista de Antropologa Iberoamericana,ISSN (Versin impresa): 1695-9752informacion@aibr.orgAsociacin de Antroplogos Iberoamericanos enRedOrganismo Internacional

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  • aibr Revista de Antropologa Iberoamericanawww.aibr.org volumen 7nmero 2mayo - agosto 2012

    Pp. 171 - 196 madrid: antroplogos Iberoamericanos en Red. IssN: 1695-9752 E-IssN: 1578-9705

    la antropologa, el arte y la vida de las cosas.una aproXimacin desde ART AND AGENCY de alFred gell

    sergio martnez luna / universidad carlos iii

  • 172 la anTroPoloGa, el arTe Y la vida de las cosas.

    recibido: 18.10.2011

    acePTado: 26.02.2012

    antHropology, art and tHe live oF tHings. an approacH From THE ART AND AGENCY oF alFred gell

    summarY:

    Art has been a controversial concept for anthropological theory since its early days. Anthropology was often situated between the recognition of the cultural uniqueness of objects and practices that could not be qualified as Art without falling into ethno-centrism, and the effort to shape comparative frameworks broad enough to encom-pass different human practices relating to aesthetic experience. In order to go beyond the scope defined by those discourses, Alfred Gell pointed out that art experience has to do with a peculiar form of attribution of agency to objects and images. Consider this fact may be the starting point for developing a genuine anthropological theory of art, built on the specificity of the discipline and its conceptual tools. This approach raises questions concerning the definition of concepts such as those of agency, per-sonhood and materiality that involve other forms of cultural analysis and critique.

    KeY words:

    Art, agency, cultural diversity, art nexus, enchantment technologies.

    resumen:

    El arte ha sido un concepto controvertido para la teora antropolgica desde sus ini-cios. La Antropologa se situ a menudo entre el reconocimiento de la singularidad cultural de objetos y prcticas a los que no se poda calificar como artsticos sin caer en el etnocentrismo y el esfuerzo por componer marcos comparativos tan amplios como para incluir una variedad de prcticas humanas relativas a la experiencia est-tica. Para salir del espacio definido por esos dos discursos, Alfred Gell sugiri que la experiencia del arte tiene que ver con una especial forma de atribucin de agencia a los objetos y las imgenes. Considerar este fenmeno puede ser el punto de partida para elaborar una genuina teora antropolgica del arte, construida sobre la especi-ficidad de la disciplina y sus herramientas conceptuales. Tal enfoque plantea cuestio-nes acerca de la definicin de los conceptos de agencia, personalidad y materialidad que comprometen a otras versiones del anlisis y la crtica cultural.

    Palabras clave:

    Arte, agencia, diversidad cultural, nexo del arte, tecnologas de encantamiento.

  • 173sergio martnez luna

    introduccin

    En su obra pstuma Art and Agency (1998), el antroplogo britnico Alfred Gell se mostraba insatisfecho con el giro lingstico que se haba extendido a todos los mbitos del anlisis cultural, impidiendo, entre otras cosas, una teora antropolgica del arte consecuente con los presu-puestos de la antropologa social. Hacer gravitar el estudio antropolgico del arte alrededor de nociones semiticas o simblicas haba relegado a un segundo plano la cuestin de la agencia de los objetos materiales. Con el concepto de agencia del objeto este antroplogo deseaba llamar la atencin sobre los modos en que un artefacto es capaz de afectar a las personas, movilizando respuestas emocionales, generando ideas y provo-cando una variedad de acciones y procesos sociales. El objetivo general de Gell era distanciar a la Antropologa del arte de las dependencias que mantena con la esttica, la teora, la historia o la sociologa del arte, dis-ciplinas que seguan ejerciendo su influjo sobre los discursos semiticos, culturalistas y estructuralistas. El presente artculo repasa los conceptos claves del libro de Gell, as como las principales discusiones crticas, hoy todava abiertas, que ha suscitado. La influencia de esta obra ha sido in-tensa no slo en el mbito de la Antropologa, sino en otras modalidades de anlisis cultural preocupadas con el problema de la definicin del arte, las dimensiones sociales de la experiencia esttica y un cierto retorno de cuestiones relativas a la cultura material. La amplitud propositiva del li-bro de Gell plantea la necesidad de revisar las concepciones heredadas de agencia y de personalidad, y, desde ah, las formas de entender las articu-laciones entre cosas, personas y prcticas culturales. Tal tarea representa un reto para la teora y las metodologas de la Antropologa, que apunta tambin a la redefinicin de las relaciones de la Antropologa con otras disciplinas, dentro de modelos emergentes de interdisciplinariedad.

    la antropologa del arte y la diversidad cultural

    El primer problema al que inevitablemente se enfrenta la Antropologa del arte es el de la universalidad de la experiencia esttica. Es decir, si es posible entender el arte como una categora comn a culturas diferentes, y a partir de ah extender el valor y el juicio esttico para la composicin de una teora transcultural del arte. La manera tradicional de abordar una historia universal del arte era deudora de las grandes narrativas que fueron declinando frente al surgimiento de una multiplicidad de pasados plurales, memorias y experiencias que haban quedado minorizadas bajo

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    la fuerza de esa concepcin lineal y progresiva del tiempo. Ese modelo de desarrollo histrico idealista ha sido central para la comprensin del arte occidental al menos desde el Renacimiento y su pujanza hizo que se creyera factible incluir dentro de l las prcticas artsticas no occi-dentales, manifestaciones culturales cuyos contextos nativos podan ser perfectamente ajenos no slo a la nocin de Arte sino tambin a la de Historia. El propio reparto de la sensibilidad que empez a institucio-nalizar la modernidad euroamericana a partir del siglo XVIII se esforz en unificar una heterogeneidad de prcticas visuales, usos de la obra de arte o modos de recepcin en torno a la configuracin de una nocin ca-tegrica de Arte y a la normalizacin de la experiencia esttica.

    Incluso en aquellos casos en los que el discurso nativo sobre la ex-periencia esttica es el eje de la investigacin se comete el error de dar por sentada la existencia de tal experiencia. Esta operacin, seala Gell, acaba facilitando que se sostenga y expanda, aunque sea bajo el disfraz del respeto a la diversidad cultural, la sensibilidad esttica Occidental, proyectada sobre un contexto ampliado en el que los objetos de arte no occidentales puedan ser asimilados a las categoras estticas del arte y la apreciacin. En la medida en que estas quedan finalmente sin cuestionar, nos encontramos, como advierte Lourdes Mndez (2009: 113), con un modo refinado de reificacin esttica. El arte etnogrfico queda reab-sorbido de nuevo dentro del discurso etnogrfico, que insiste en gestionar a aquel como objeto del credo y la mirada museal (Rampley, 2005: 532). Han sido muchas las ocasiones en las que el llamado giro etnogrfico ha pasado por alto este sesgo etnocntrico que lo hace converger con el discurso hegemnico del multiculturalismo. Cabria preguntarse, por ejemplo, si hablar de arte poscolonial no es un oxmoron, una contra-diccin en sus mismos trminos.

    Por supuesto, la cuestin de la diferencia cultural ha sido, y sigue siendo, debatida en esas otras disciplinas de las que Gell propona distan-ciarse. Como recuerda Mathew Rampley (2005: 533), la alteridad cultu-ral no puede hacerse equivalente a la etnografa porque los debates sobre la validez transcultural del arte y la esttica han tenido lugar tanto dentro de la Antropologa como dentro de la Filosofa, los Estudios Culturales o la Historia del Arte. Por ejemplo, desde la Sociologa del Arte, Pierre Bourdieu, un autor importante para Gell, mostr cmo la pretendida universalidad del juicio esttico es parte de un proceso de hegemoniza-cin de la ideologa burguesa de la libertad y el individualismo. No se trata de incluir procedimentalmente la diferencia cultural en la discusin sobre el arte, sino preguntarse por el modo en que esta cuestin funciona

  • 175sergio martnez luna

    dentro de unos u otros discursos. La cultura no es en realidad el objeto de la Antropologa, lo distin-

    tivo de esta disciplina es su atencin a las relaciones sociales. La cultura es una cierta manifestacin del conjunto de relaciones que se dan entre agentes dentro de una variedad de sistemas sociales (Gell, 1998: 4-5; Mndez, 2009: 113). En consecuencia, Gell propona que una teora del arte antropolgica debe orientarse sobre el estudio de las modalidades de produccin y consumo de arte, de su puesta en circulacin en los contextos locales y de las situaciones de interaccin social que provoca. La Sociologa del Arte de Bourdieu se centr en la crtica de las institu-ciones de las sociedades de masas, ms que en la red de relaciones que rodean obras de arte particulares en marcos especficos de interaccin (Gell, 1998: 8).