2 Quien Movio Mi Queso (Cuento)

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LIBRO

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Este cuento te hace mirar a la vida de otra manera.. podes sacarle un mensaje muy bueno... y no te quita mas de 50 minutos leyndolo, es muy interesante en serio... se trata de los cambios que d la vida... y como tenemos que adaptarnos.. rpidamente sin perder el tiempo en emociones ni en desilusiones... y como alcanzar el xito... muy bueno en verdad.. recomendado... ahi les pongo el libro completo...

Nombre> Quien se ha llevado mi queso?

Autor>Spencer Jhonson

El cuento

RASE UNA VEZ un pas muy lejano en el que vivan cuatro personajes. Todos corran por un laberinto en busca del queso con que se alimentaban y que los haca felices.

Dos de ellos eran ratones, y se llamaban Oliendo y Corriendo (Oli y Corr para sus amigos); los otros dos eran personitas, seres del tamao de los ratones, pero que tenan un aspecto y una manera de actuar muy parecidos a los de los humanos actuales. Sus nombres eran Kif y Kof.

Debido a su pequeo tamao, resultaba difcil ver qu estaban haciendo, pero si mirabas de cerca descubras cosas asombrosas.

Tanto los ratones como las personitas se pasaban el da en el laberinto buscando su queso favorito.

Oli y Corri, los ratones, aunque slo posean cerebro de roedores, tenan muy buen instinto y buscaban el queso seco y curado que tanto gusta a esos animalitos.

Kif y Kof, las personitas, utilizaban un cerebro repleto de creencias para buscar un tipo muy distinto de Queso -con mayscula-, que ellos crean que los hara ser felices y triunfar.

Por distintos que fueran los ratones y las personitas, tenan algo en comn: todas las maanas se ponan su chndal y sus zapatillas deportivas, salan de su casita y se precipitaban corriendo hacia el laberinto en busca de su queso favorito.

El laberinto era un ddalo de pasillos y salas, algunas de ellas contenan delicioso queso. Pero tambin haba rincones oscuros y callejones sin salida que no llevaban a ningn sitio. Era un lugar en el que les permitan disfrutar de una vida mejor.

Para buscar queso, Oli y Corri, los ratones, utilizaban el sencillo pero ineficaz mtodo del tanteo. Recorran un pasillo, y si estaba vaco, daban vuelta y recorran el siguiente.

Oli olfateaba el aire con su gran hocico a fin de averiguar en qu direccin haba que ir para encontrar queso, y Corr se abalanzaba hacia all. Como imaginarn, se perdan, daban muchas vueltas intiles y a menudo chocaban contra las paredes.

Sin embargo, Kif y Kof, las dos personitas, utilizaban un mtodo distinto que se basaba en su capacidad de pensar y aprender de las experiencias pasadas, aunque a veces sus creencias y emociones los confundan.

Con el tiempo, siguiendo cada uno su propio mtodo, todos encontraron lo que haban estado buscando: un da, al final de uno de los pasillos, en la Central Quesera Q, dieron con el tipo de queso que queran.

A partir de entonces, los ratones y las personitas se ponan todas las maanas sus prendas deportivas y se dirigan a la Central Quesera Q. Al poco, aquello se haba convertido en una costumbre para todos.

Oli y Corri se despertaban temprano todas las maanas, como siempre, y corran por el laberinto siguiendo la misma ruta.

Cuando llegaban a su destino, los ratones se quitaban las zapatillas y se las colgaban del cuello para tenerlas a mano en el momento en que volvieran a necesitarlas. Luego, se dedicaban a disfrutar de queso.

Al principio, Kif y Kof tambin iban corriendo todos los das hasta la Central Quesera Q para paladear lo nuevos y sabrosos bocados que los guardaban.

Pero, al cabo de un tiempo, las personitas fueron cambiando de costumbres.

Kif y Kof se despertaban cada da ms tarde, se vestan ms despacio e iban caminando hacia la Central Quesera Q. Al fin y al cabo, saban dnde estaba el queso y cmo llegar hasta l.

No tenan ni idea de la procedencia del queso ni saban quin lo pona all. Simplemente suponan que estara en su lugar.

Todas las maanas, cuando llegaban a la Central Quesera Q, Kif y Kof se ponan cmodos, como si estuvieran en su casa. Colgaban sus chndals, guardaban las zapatillas y se ponan la pantuflas. Como ya haban encontrado el queso, cada vez se sentan ms a gusto.

-Esto es una maravilla -dijo Kif-. Aqu tenemos queso suficiente para toda la vida.

Las personitas se sentan felices y contentas, pensando que estaban a salvo para siempre.

No tardaron mucho en considerar suyo el queso que haban encontrado en la Central Quesera Q. Y haba tal cantidad almacenada all que, poco despus, trasladaron su casa cerca de la central y construyeron una vida social alrededor de ella.

Para sentirse ms a gusto, Kif y Kof decoraron las paredes con frases e incluso pintaron trozos de queso que los hacan sonrer. Una de las frases deca:

Tener queso te hace feliz.

En ocasiones, Kif y Kof llevaban a sus amigos a ver los trozos de queso que se apilaban en la Central Quesera Q. Unas veces los compartan con ellos y otras, no.

-Nos merecemos este queso -dijo Kif-. Realmente tuvimos que trabajar muy duro y durante mucho tiempo para conseguirlo. -Tras estas palabras, cogi un trozo y se lo comi.

Despus, Kif se qued dormido, como sola ocurrirle.

Todas las noches, las personitas volvan a casa cargadas de queso, y todas las maanas regresaban, confiadas, a por ms a la Central Quesera Q.

Todo sigui igual durante algn tiempo.

Pero al cabo de unos meses, la confianza de Kif y Kof se convirti en arrogancia. Se sentan tan a gusto que ni siquiera advertan lo que estaba ocurriendo.

El tiempo pasaba, y Oli y Corri seguan haciendo lo mismo todos los das. Por la maana, llegaban temprano a la Central Quesera Q y husmeaban, escarbaban e inspeccionaban la zona para ver si haba habido cambios con respecto al da anterior. Luego se sentaban y se ponan a mordisquear queso.

Una maana, llegaron a la Central Quesera Q y descubrieron que no haba queso.

No les sorprendi. Como haban notado que las reservas de queso haban ido disminuyendo poco a poco, Oli y Corri estaban preparados para lo inevitable e, instintivamente, enseguida supieron lo que tenan que hacer.

Se miraron el uno al otro, cogieron las zapatillas deportivas que llevaban atadas al cuello, se las calzaron y se las anudaron.

Los ratones no se perdan en anlisis profundos de las cosas. Y tampoco tenan que cargar con complicados sistemas de creencias.

Para los ratones, tanto el problema como la solucin eran simples. La situacin en la Central Quesera Q haba cambiado. Por lo tanto, Oli y Corri decidieron cambiar.

Ambos asomaron la cabeza por el laberinto. Entonces, Oli alz el hocico, husme y asinti con la cabeza, tras lo cual, Corri se lanz a correr por el laberinto y Oli lo sigui lo ms de prisa que pudo.

Ya se haban puesto en marcha en busca de queso nuevo.

Ese mismo da, ms tarde, Kif y Kof hicieron su aparicin en la Central Quesera Q. No haban prestado atencin a los pequeos cambios que haban ido producindose y , por lo tanto, daban por sentado que su queso seguira all.

La nueva situacin los pill totalmente desprevenidos.

-Qu? No hay queso? -grit Kif-. No hay queso? -repiti muy enojado, como si gritando fuese a conseguir que alguien se lo devolviera-. Quin se ha llevado mi queso? -bram, indignado. Finalmente, con los brazos en jarras y el rostro enrojecido de ira, vocifer-: Esto no es justo!

Kof sacudi negativamente la cabeza con gesto de incredulidad. l tambin haba dado por supuesto que en la Central Quesera Q habra queso, y se qued paralizado por la sorpresa. No estaba preparado para aquello.

Kif gritaba algo, pero Kof no quera escucharlo. No tena ganas de enfrentarse a lo que tena delante, as que desconect de la realidad.

La conducta de las personitas no era agradable ni productiva, pero s comprensible.

Encontrar queso no haba sido fcil, y para las personitas eso significaba mucho ms que tener todos los das la cantidad necesaria del mismo.

Para las personitas, encontrar queso era dar con la manera de obtener lo que crean que necesitaban para ser felices. Cada una tena, segn fueran sus gustos, su propia idea de lo que significaba el queso.

Para algunas, encontrar queso era poseer cosas materiales. Para otras, disfrutar de buena salud o alcanzar la paz interior.

Para Kof, el queso significaba simplemente sentirse a salvo, tener algn da una estupenda familia y una confortable casa en la calle Cheddar.

Para Kif, significaba convertirse en un Gran Queso con otros a su cargo y tener una hermosa mansin en lo alto de las colinas Camembert.

Como el queso era muy importante para ellas, las dos personitas se pasaron mucho tiempo diciendo qu hacer. Al principio, lo nico que se les ocurri fue inspeccionar a fondo la Central Quesera Q para comprobar si realmente el queso haba desaparecido.

Mientras que Oli y Corri ya se haban puesto en marcha, Kif y Kof continuaban vacilando y titubeando.

Despotricaron y se quejaron de lo injusto que era todo lo ocurrido, y Kof empez a deprimirse. Qu sucedera si al da siguiente tampoco encontraban el queso? Haba hecho muchos planes para el futuro basados en aquel queso

Las personitas no daban crdito a lo que vean. Cmo poda haber ocurrido aquello? Nadie las haba avisado. No estaba bien. Se supona que esas cosas no tenan que pasar.

Aquella noche, Kif y Kof volvieron a casa hambrientos y desanimados; pero, antes de marcharse de la Central Quesera Q, Kof escribi en la pared:

Cuanto ms importante es el queso

para uno, ms se desea conservarlo.

Al da siguiente, Kif y Kof salieron de sus respectivas casas y volvieron a la Central Quesera Q, donde esperaban encontrar, de una manera o otra, su queso.

Pero

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