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14 de Marzo de 2010 • No. 1741

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CISA / Co mu ni ca ción e In for ma ción, SA de CVCON SE JO DE AD MI NIS TRA CIÓN: Pre si den te, Ju lio Sche rer Gar cía; Vi ce pre si den te, Vi cen te Le ñe ro; Te so re ro, En ri que Ma za

DI REC TOR: Ra fael Ro drí guez Cas ta ñe daSUB DI REC TOR DE IN FOR MA CIÓN: Salvador CorroSUB DI REC TORA DE COMERCIALIZACIÓN: María Scherer IbarraSUB DI REC TOR DE ADMINISTRACIÓN: Humberto HerreroSUB DI REC TOR DE FINANZAS: Alejandro RiveraASIS TEN TE DE LA DI REC CIÓN: Ma ría de los Án ge les Mo ra les; ayudante, Marlon MejíaASIS TEN TE DE LA SUBDI REC CIÓN DE INFORMACIÓN: Gra cie la Ze pe daCOORDINADORA DE FINANZAS DE RE DAC CIÓN: Be a triz Gon zá lezEDI CIÓN Y CORRECCIÓN: Alejandro Pérez, coordinador; Gerardo Albarrán de Alba; Cuauhtémoc Arista, Tomás Domínguez, Ser gio Lo ya, Enrique de Jesús MartínezREPORTEROS: Carlos Acosta, Mi guel Ca bil do, Jorge Carrasco, Jesusa Cervantes, Patricia Dávila, Gloria Leticia Díaz, Álvaro Delgado, José Gil Olmos, Ale jan dro Gu tié rrez, José Daniel Lizárraga, Ra úl Mon ge, Ricardo Ravelo, Ro dri go Ve ra, Rosalia Vergara, Jenaro VillamilCO RRES PON SA LES: Campeche, Rosa Santana; Co li ma: Pe dro Za mo ra; Chiapas, Isaín Mandujano; Gua na jua to: Ve ró ni ca Es pi nosa; Guerrero, Ezequiel Flores Contreras; Jalisco, Fe li pe Co bián; Michoacán, Francisco Castellanos; Nuevo León, Luciano Campos, Arturo Rodríguez; Tabasco: Ar-man do Guz mán; Tamaulipas, Ma. Gabriela Hernández

IN TER NA CIO NAL: Ho me ro Cam pa, coordinador; Corres pon sa les: Buenos Aires: Santiago Igartúa; Madrid: Alejandro Gutiérrez; Pa rís: An ne Ma rie Mer gier; Washington: J. Jesús Esquivel CUL TU RA: Ar man do Pon ce, edi tor; Ju dith Ama dor Tello, Ja vier Be tan court, Blan ca Gon zá lez Ro sas, Estela Leñero Franco, Isa bel Le ñe ro, Ro sa rio Man za nos, Jor ge Mun guía Es pi tia, Jo sé Emi lio Pa che co, Al ber to Pa re des, Eduardo Soto Millán, Ra quel Ti bol, Flo ren ce Tous saint, Rafael Vargas, Co lum ba Vér tiz de la Fuente, Niza Rivera Medina; [email protected] PECTÁCU LOS: Ro ber to Pon ce, co or di na dor. [email protected]: Alejandro Caballero, Coordinador; Raúl Ochoa, Beatriz PereyraFO TO GRAFÍA: Marco Antonio Cruz, Coordinador; Fotógrafos: Ger mán Can se co, Miguel Dimayuga, Ben ja mín Flo res, Oc ta vio Gó mez, Eduardo Miranda; ar chi vo histórico, Fran cis co Da niel; asistente, Au ro ra Tre jo; auxiliar, Violeta MeloAU XI LIAR DE RE DAC CIÓN: Á ngel Sán chezAYU DAN TE DE RE DAC CIÓN: Da mián Ve gaANÁLI SIS: Co la bo ra do res: John Ackerman, Ariel Dorf man, Sabina Berman, Jesús Cantú,De ni se Dres ser, Miguel Ángel Granados Chapa, Marta Lamas,Pa blo La ta pí Sa rre, Car los Mon si váis, Car los Mon te ma yor, Rafael Segovia, Ja vier Si ci lia, En ri que Se mo, Er nes to Vi lla nue va, Jorge Volpi; car to nis tas: Gallut, Helguera, Hernández, Na ran jo, Ro chaCENTRO DE DOCUMENTACIÓN: Ro ge lio Flo res, co or di na dor; Juan Car los Bal ta zar, Li dia Gar cía, Leoncio RosalesCO RREC CIÓN TIPOGRÁFICA: Jor ge Gon zá lez Ra mí rez, co or di na dor; Se ra fín Dí az, Ser gio Da niel Gon zá lez, Pa tri cia Po sa dasDI SE ÑO: Ale jan dro Val dés Ku ri, co or di na dor;Fer nan do Cis ne ros Larios, An to nio Foui lloux Dá vi la, Ma nuel Foui lloux Ana ya, Ernesto García ParraCOMERCIALIZACIÓNPU BLI CI DAD: Ana María Cortés, administradora de ventas; Eva Ánge les, Ru bén Báez eje cu ti vos de cuen ta. Tel. 5636-2077 / 2091 / 2062

se ma na rio de in for ma ción y aná li sis

14 de marzo de 2010 • No. 1741

POLÍTICA

6 En la mira /Jesusa Cervantes

10 De la complicidad a la confrontación /Jenaro Villamil

16 Peña Nieto: Sus fichas en San Lázaro /Esteban David Rodríguez

PRESIDENCIA

20 Calderón compra y compra, pero no declara /Daniel Lizárraga

NARCOTRÁFICO

28 La narcopolítica, una realidad /Patricia Dávila

30 Adelanto de libro /En Juárez, “la misma gata...” /Manuel Espino

HISTORIA

34 El militar que quiso olvidar /Juan Veledíaz

TRABAJO

40 Bours-Larrea: un engaño más /José Gil Olmos

TELECOMUNICACIONES

44 La radioeléctrica tierra de nadie /Jenaro Villamil

INTERNACIONAL /CHILE

48 Sacudida política /Francisco Marín

50 El terremoto en el espejo /Ariel Dorfman

52 Las olas de la muerte… /Francisco Marín

RELIGIÓN

56 Silencio cómplice /Francisco Olaso

POR MI MADRE, BOHEMIOS

ANÁLISIS

60 Aniversario del PRI: 81 (d)años /Denise Dresser

61 Enredos de Nava /Naranjo

62 La SCJN y su facultad de investigación /Jesús Cantú

63 Estado de sitio /John M. Ackerman

Índice

58

Foto Portada: Benjamín Flores 20

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64 Adiós y bienvenida /Marta Lamas

66 Exclusión que ofende /Axel Didriksson

SALUD

68 La cirugía plástica, hacia el “monopolio gremial” /Rodrigo Vera

ENSAYO

71 El espectro de la censura /Jorge Sánchez Cordero

CULTURA

74 Sin debate, la Ley de Cooperación Internacional /Judith Amador Tello

77 En cumbia, la poesía de Sabines /Roberto Ponce

80 Interés Público /Vicente Leñero, académico de la lengua /Miguel Ángel Granados Chapa

81 Páginas de crítica

VEN TAS y MERCADOTECNIA: Margarita Carreón, gerente Tel. 56 36 20 63. Lucero García, Norma Velázquez. Circulación: Mauricio Ramírez, Christian Arcos, Gisela Mares. Tel. 5636-2064. Pascual Acuña, Fernando Polo, Andrés Velázquez. Suscripciones: Cristina Sandoval Tel. 5636-2080. Delfi na Cervantes, Luis Coletor, Ulises de León.ATENCIÓN A SUSCRIPTORES (Reparto): Lenin Reyes Tel. 5636-2065. Julio Aguilar, Jonathan García.ADMINISTRACIÓN. RECURSOS HUMANOS: Luz María Pineda, coordinadoraSIS TE MAS: Jor ge Suá rez, gerente; Eduardo Alfaro, Betzabé Estrada, Javier VenegasAL MA CÉN y PRO VE E DURÍA: Mer ce des Gue rra, co or di na do ra; Ro ge lio Val di viaMANTENIMIENTO: Miguel Olvera, Victor RamírezFINANZAS. CON TA BI LI DAD: Ma ría Con cep ción Al va ra do, Rosa Ma. García, Edgar Hernández, Fe li pe Suá rez, Ra quel Tre jo Ta piaCOBRANZAS: Sandra Changpo, jefa; Raúl CruzOFI CI NAS GE NE RA LES: Re dac ción: Fre sas 13; Ad mi nis tra ción: Fre sas 7, Co l. del Va lle, 03100 Mé xi co, DFCON MU TA DOR GE NE RAL: Ka ri na Ure ña; 5636-2000FAX: 5636-2019, Dirección; 5636-2055, Subdirección de Información; 5636-2086, 5636-2028, Redacción.AÑO 33, No. 1741, 14 DE MARZO DE 2010IM PRE SIÓN: Impresora Transcontinental de México; Durazno 1, Col. San José de las Peritas 16010 México DF.DIS TRI BU CIÓN: D.F. y Zona Metropolitana: Unión de Expendedores y Voceadores de Periódicos de México, A.C; Resto de la República y Locales Cerrados: Publicaciones Citem, S.A. de C.V., 5366-0000, Voceadores Puebla, Pue.: Jorge G. López Morán; Tel. 467-4880

EDI TO R EN JEFE: Raúl Monge; Editores: Miguel Ángel Vázquez, Jorge Pérez, Manuel Robles; asis ten te: Ma ría Ele na Ahe do; Tels.: 5636-2087, Fax: 5636-2006

EDITOR: Marco Antonio Cruz; Dirección: www.procesofoto.com.mxCorreo electrónico:[email protected]; Ventas y contrataciones: 5636-2016 y 56362017

EDITOR: Alejandro Caballero; Correo electrónico: [email protected]; Tel. 5636-2010Soporte técnico: Jorge Suárez y Jorge García; Tel. 5636-2106

COORDINADOR: Alejandro Caballero; [email protected]; Tel. 5636-2010

Cer ti fi ca do de li ci tud de tí tu lo No. 1885 y li ci tud de con te ni do No. 1132, ex pe di dos por la Co mi sión Ca li fi ca do ra de Pu bli ca cio nes de Re vis tas Ilus tra das el 8 de sep tiem bre de 1976. Proceso es una Reserva para uso exclusivo otorgada por la Dirección de Reservas del Instituto Nacional del Derecho de Autor en favor de Comunicación e Información, S.A. de C.V., bajo el Número 04-2000-112911074700-102. Re gis tro del S.P.M. CR-DFJ-003-99 / Número ISSN: 1665-9309

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Sus crip cio nes DF y zona Metropolitana: Un año, $1,100.00; 6 me ses, $660.00; Guadalajara, Monterrey y Puebla: Un año, $1,200.00; 6 meses, $720.00. Ejem pla res atra sa dos: $40.00. Ser vi cios in for ma ti vos y fo to grá fi cos: AP, No ti mex, Reu ters.Pro hi bi da la re pro duc ción par cial o to tal de cual quier ca pí tu lo, fo to gra fía o in for ma ción pu bli ca dos sin au to ri za-ción ex pre sa de Co mu ni ca ción e In for ma ción, S.A. de C.V., ti tu lar de to dos los de re chos.

agen cia pro ce so de in for ma ción

agen cia de fotografía

Arte: Pedro Reyes en Labor /Blanca González Rosas

Teatro: Prendida de las lámparas /Estela Leñero Franco

Cine: Boggie El Aceitoso /Javier Betancourt

ESPECTÁCULOS

84 El Festival de Guadalajara y su expansión /Columba Vértiz de la Fuente

86 Armando Herrera: El teatro del rostro /Rafael Vargas

DEPORTES

88 Megafraude azul /Raúl Ochoa

93 Tocar la nieve... /Beatriz Pereyra

96 Palabra de Lector

98 Mono Sapiens /Pactos marca “pactito” /Helguera y Hernández

283440

Jesusa Cervantes

El hecho de que Enrique Peña Nieto se haya visto obligado a aceptar la existencia de un con-venio para asegurar la aproba-ción de la miscelánea fiscal calderonista en la Cámara de Diputados a cambio de que el partido en el gobierno, el PAN, no acordara alianzas electora-

les con el PRD, se debió a que alguien fil-tró una copia del documento firmado por las dirigencias nacionales del PRI y del PAN al senador Manlio Fabio Beltrones.

De acuerdo con la versión del diputado panista Javier Corral confiada a Proceso y confirmada por legisladores del PRI, Bel-trones amenazó al gobernador mexiquense con difundir el contenido del documento. Así que Peña Nieto no tuvo otro remedio que adelantarse y hacer pública la existen-cia del convenio.

En la sesión de la Cámara de Diputados del martes 9, cuando sorpresivamente la di-rigente nacional del PRI, Beatriz Paredes, llevó el tema a debate e hizo leer el conteni-do del acuerdo, Corral dijo desde la tribuna:

“En ese convenio está el representan-te de un solo gobernador, el gobernador En-rique Peña Nieto; pero como Manlio Fabio

Octavio Gómez

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Es el enemigo a vencer… no sólo para panistas y perredistas, sino hasta para sus propios correligionarios del PRI, en particular para su rival político, Manlio Fabio Beltrones. En días recientes, Enrique Peña Nieto supo lo que es estar en la mira. En su contra fueron usadas todas las armas disponibles por el momento, hasta la que representa Televisa, el consorcio que lo ha llevado al primer lugar en el rating por la Presidencia para 2012. Y supo también de lo que es capaz Felipe Calderón cuando decide tomar desquite. Todo con el impúdico telón de fondo del incremento de impuestos de cuyo resultado disfruta ahora el presidente, a quien el diputado Rubén Moreira, priista él, gritó desde la tribuna: “¡Espurio!”

Beltrones tenía copia del convenio y ya ha-bía organizado (revelar su existencia) con la principal empresa promotora de la campa-ña de Peña Nieto, que es Televisa, entonces se adelantó Peña Nieto a divulgar el acuerdo secreto que no prestigia a la política.”

Es decir, para Corral, Beltrones es-taría cobrando así a Televisa el favor de haberla exentado por dos años de pagar impuestos al haber entrado al triple play mediante la telefonía celular. La filtra-ción del documento a la televisora pudo haber hecho sentir acorralado al gober-nador del Estado de México, lo que para algunos priistas habría sido más costoso para él que el hecho de haber reconocido el trueque con el PAN.

El 11 de febrero, un día después de que el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, renunció a su militancia pa-nista –por su presunto rechazo a las alian-zas entre el PAN y el PRD–, Peña Nieto aceptó la existencia del pacto:

“Fue un acuerdo general tomado, que se tomó entre los partidos. Y bueno, hoy vemos, después de pasar el tiempo, pareciera que hubiese omisión, que hu-bo un olvido a este propósito de mante-ner fidelidad y lealtad a las condiciones

partidarias y que hoy se observan distin-tas alianzas.”

Según la versión que Javier Corral confió a Proceso, días antes de esa confe-sión alguien hizo llegar a Beltrones una de las cuatro copias que existían del conve-nio. Tras una reunión con algunos de sus colaboradores en el Club de Industriales, el líder de los senadores priistas decidió informarle al gobernador que lo haría pú-blico. “Por eso Peña Nieto se adelantó”, puntualiza el legislador panista.

El miércoles 10, Corral dijo en la tri-buna de la Cámara de Diputados que Pe-ña Nieto expuso el pacto entre los dirigen-tes del PRI y del PAN para “obligar a su cumplimiento, despropósito de un talento pequeño pero de una perversidad grande”.

Legisladores de la bancada del Estado de México afines a Enrique Peña Nieto co-rroboraron que “alguien del PAN-gobier-no le hizo llegar” a Beltrones el convenio para minar la figura del gobernador del Estado de México.

A ello atribuyen el hecho de que Pe-ña Nieto haya fabricado la escena del 2 de marzo en la que confirmó a un noti-ciario de Televisa la existencia del pacto PAN-PRI y reveló que varios gobernado-

res priistas participaron en el acuerdo, pe-ro sólo él firmó el documento.

“Es parte de la pugna que existe entre ambos por la candidatura presidencial del partido hacia 2012”, dicen los legisladores mexiquenses que solicitaron el anonimato.

El perdedor

El diputado panista Javier Corral sostie-ne que el encono entre priistas y panistas exhibido los días 9 y 10 en la Cámara de Diputados desnuda la lucha al interior del PRI por la candidatura presidencial.

“La amenaza verdadera” al sistema de partidos, considera, no son las coaliciones electorales entre PAN y PRD, sino “los poderes fácticos, los intereses económi-cos, la voracidad insaciable de unos cuan-tos que a costa de nuestros pleitos, a costa de nuestras diferencias, siempre sacan la mayor tajada, expolian a los partidos y re-ciben jugosas ganancias.

“El origen de estos problemas es la ca-pacidad de los poderes fácticos para impo-ner decisiones al Congreso e imponer can-didatos a los partidos políticos, e incluso la dinámica del pleito entre nosotros.”

En el fondo, dice, “el PRI enfrenta por

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PO L Í T I C A

quense como a la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes, a un debate y a so-meterse a la prueba del polígrafo para saber quién miente y quién dice la verdad sobre el condicionamiento de avalar los impuestos.

Fuera de los diputados peñistas, nadie más habló en su descargo. Si acaso Bea-triz Paredes se refirió a la importancia del Estado de México por el caudal de votos que representa. El resto de su interven-ción la utilizó para defenderse ella mis-ma de Nava, quien le reprochó su falta de palabra por negar reiteradamente el com-promiso del PRI para avalar el paquete económico.

Entre los legisladores que dieron la cara por Peña Nieto estuvieron Humberto Bení-tez Treviño, Alfonso Navarrete Prida, Ama-dor Monroy Estrada, Armando Corona Ri-vera, Jorge Hernández Hernández y los más rijosos: Héctor Guevara Ramírez, Rodrigo Reina Liceaga y Adán Rubí Salazar, los que amenazaron con impedir futuros acuerdos legislativos y hasta con la ingobernabilidad.

Lo menos que dijeron los panistas de Peña Nieto fue que él era el verdadero pro-blema o un candidato presidencial cons-truido desde Televisa, “un hombre –sostu-vo Javier Corral– ayuno de ideas, pero con el primer lugar en el rating de la televisión mexicana”.

Carlos Alberto Pérez Cuevas lo acu-só de ser el candidato presidencial de Car-los Salinas de Gortari, y Eugenio Arria-ga Rojas cuestionó el peso del resto de los gobernadores y legisladores priistas, a quienes preguntó si son “lacayos” del go-bernador del Estado de México.

El señalamiento más temerario contra el mandatario estatal fue el de la panista mexiquense María Elena Pérez de Tejada Romero: “incluso el gobernador –que no lo digo yo, lo dicen muchos medios– es-tá acusado de haber matado a su mujer”.

El legislador Adán Rubí Salazar de-mandó airadamente que la diputada pa-nista se retractara, “a efecto de que po-damos tener –escuche lo que voy a decir– condiciones en este Poder Legis-lativo de gobernabilidad, de viabilidad en los acuerdos que se están requirien-do. Si no es así, reitero subrayadamente, las condiciones de ingobernabilidad van a seguir creciendo el mismo día de hoy en adelante. Le pido a la diputada que retire sus palabras. Son calumnias, es una difa-mación que no puede permitirse en el se-no del Poder Legislativo”.

Para los priistas, el embate contra Peña Nieto estuvo preparado, y así lo confirmó el vicecoordinador de la bancada del PRI, Jorge Carlos Ramírez Marín, quien confió a Proceso que desde el inicio de la sesión los panistas le avisaron que irían con todo; incluso que a cada señalamiento en contra

primera vez el riesgo de que se le impon-ga desde fuera un candidato ineluctable a la Presidencia de la República”.

Más allá de las apreciaciones del le-gislador panista, la realidad es que Peña Nieto fue el gran perdedor de este saine-te político: en la sesión del miércoles 10 en la Cámara de Diputados se convirtió en el tema central.Y casi se queda solo, pues de los cerca de 100 legisladores peñistas (agrupados en el Estado de México, Ta-maulipas, Durango, Hidalgo, Quintana Roo y Yucatán), solamente los mexiquen-ses acudieron en su defensa, junto con un par de Hidalgo: Jorge Romero Romero y Omar Fayad.

El silencio priista en torno a Peña Nie-to se acrecentó con las huestes de Manlio

Fabio Beltrones, unos 60 diputados que se mantuvieron como simples espectadores durante las cinco horas en las que el pun-tero en la carrera por la candidatura priista en 2012 fue acremente cuestionado y ata-cado, al extremo de ser acusado de matar a su esposa.

El diputado y presidente del PAN, Cé-sar Nava, marcó la pauta al sostener en tri-buna que Pena Nieto fue “el peticionario, el presunto beneficiario y el divulgador” del convenio. De paso, reveló que el pacto an-tialianzas no se hizo explícito en el conve-nio porque “el gobernador Peña Nieto pidió expresamente que esa obligación no queda-ra por escrito y le fue concedida esa petición sobre la base de la buena fe y el honor”.

Incluso, retó tanto al gobernador mexi-

Ger

mán

Can

seco

Beltrones. A la carga

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de su líder nacional, César Nava, respon-derían con acusaciones en contra de Bea-triz Paredes. “Y así fue”, dijo.

Durante todo el enfrentamiento, los que callaron fueron los legisladores afines a Manlio Fabio Beltrones, a quien el di-rigente del PAN, César Nava, dejó a sal-vo de cualquier intervención en la nego-ciación del convenio.

“La dirigencia del PRI, Beatriz Pare-des como su presidenta, representa al PRI en su conjunto. Me queda claro, con el pa-so de los meses, que el PRI nunca tuvo la intención de cumplir este acuerdo, ni si-quiera intentaron honrar su acuerdo. La misma noche del 30 de octubre ya lo es-taban incumpliendo con la primera vota-ción en el Senado. Ni Peña Nieto ni Bea-triz Paredes tenían intención de cumplir este acuerdo. Tan no lo tenían que no lo hicieron del conocimiento del coordina-dor del Senado, Manlio Fabio Beltrones”, dijo Nava en una conferencia de prensa el jueves 11.

A pesar de que ya tenía el convenio en sus manos, Beltrones se deslindó el mis-mo día en que Peña Nieto reveló por pri-mera vez la existencia del pacto electoral PAN-PRI, el 11 de febrero: “Yo nunca he sido documentado al respecto de que pudo haber alguna negociación. Con el grupo parlamentario del PRI en el Senado nun-ca hubo una negociación de esa naturaleza ni hubiéramos permitido que eso sucedie-ra”, declaró. Y de paso, descargó en Peña Nieto la responsabilidad del acuerdo en-tre PAN-PRI.

Beltrones machacó a Peña Nieto el jueves 4, en pleno aniversario del PRI, aprovechando que el dirigente panista Cé-sar Nava había confirmado que sí hubo un trueque por el paquete económico:

“Si algo ha significado al PRI en el Se-nado ha sido el respeto por la palabra em-peñada para la construcción de acuerdos. Queremos dejar en claro que ningún inte-grante de nuestro grupo parlamentario co-noció, se comprometió o signó acuerdo alguno. No podría ser de otra forma: cam-biar votos por pactos deshonestos nunca lo haríamos”, expresó en un comunicado de prensa, en el que acusó al PAN y a la admi-nistración de Felipe Calderón de ser, “ade-más de mediocres, mentirosos”.

Tres días después, el coordinador de los senadores priistas remató: “Dejemos atrás el debate sobre los agravios y el re-parto de culpas y pasemos a lo urgente: cómo afianzar la recuperación y el creci-miento económico, cómo superar el tre-mendo impacto de la crisis sobre el desem-pleo… Ha sido suficiente el debate sobre los agravios. La evidencia está en la me-sa y cada quien ha tomado nota sobre las responsabilidades”. ●

Octavio Gómez

Paredes. Defensa

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PO L Í T I C A

La bronca entre las barriadas del PAN y del PRI en la Cámara de Dipu tados tiene su origen en las campañas electorales de 2009. Ante la fortaleza del grupo de Enrique Peña Nieto, el PAN intentó aliarse con el PRD desde marzo de aquel año, pero el gobernador mexiquense utilizó el tema de las reformas estructurales para lo-grar que el gobierno de Felipe Calderón lo impidiera. Se firmó en-tonces el famoso acuerdo “secreto”...

Germán Canseco

res centrales con los grupos empresariales a quienes tenía descontentos el proyecto inicial de Calderón, el cual proponía un es-quema de consolidación fiscal que afecta-ba a los 400 consorcios más grandes.

En paralelo a las negociaciones fiscales, en septiembre de 2009 el sustituto de Ger-mán Martínez como presidente del PAN, César Nava, revivió las negociaciones con el PRD, ahora dirigido por Jesús Ortega, pa-ra buscar alianzas electorales en algunas de las 12 entidades que renovarán gobiernos.

En este contexto surgió la redacción del “convenio de colaboración” firmado el 30 de octubre de 2009 por Beatriz Paredes y César Nava, dirigentes nacionales del PRI y del PAN, que tuvo como testigos “de ho-nor” al secretario de Gobierno mexiquense, Luis Enrique Miranda Nava, y al secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont.

Desde entonces, Peña Nieto y sus ope-radores políticos presionan, como lo hicie-ron en marzo de 2009, para evitar que el PAN y el PRD descarrilen su proyecto pre-sidencial de 2012. Un elemento clave es garantizar el triunfo del PRI en los comi-cios de 2011 en el Estado de México.

Antes que se conociera públicamente el “convenio de colaboración” de Nava y Pa-redes, Peña Nieto afirmó en dos ocasiones, el 11 y 25 de febrero de este año, que el PAN violaba un acuerdo firmado previamente, pero no ofreció detalles de este pacto.

Una vez que Nava difundió el contenido de las tres cuartillas del documento, políticos muy cercanos a Peña Nieto atacaron frontal-mente al gobierno de Calderón. Es el caso del diputado federal priista y compadre de Peña Nieto, Felipe Enríquez, secretario de la Co-misión de Presupuesto en esa cámara, quien acusó a Calderón de mentir cuando afirmó que desconocía el acuerdo.

“Qué preocupante que el presidente de un país no conozca un asunto de esta mag-nitud. Qué riesgo para el país que sus dos principales colaboradores no lo enteren. Si no lo conocía o los colaboradores no le in-formaron, hay un peligroso vacío de poder.

“El presidente Calderón sí sabía y min-tió. No hay duda de que Nava mintió y que el secretario de Gobernación es rehén del régimen del presidente”, afirmó Enríquez en declaraciones publicadas el 8 de marzo por el diario Reforma.

Enríquez renunció en 2005 a su cargo como director de Fomento Metropolitano de Monterrey, institución responsable del negocio inmobiliario del gobierno de Nue-vo León, para sumarse como coordinador a la campaña de Peña Nieto para la guber-natura y simultáneamente coordinó la pre-

tados; recuperó los municipios del llama-do “corredor azul”: Naucalpan, Tlanepant-la, Atizapán y la capital, Toluca; al mismo tiempo le arrebató al PRD el gobierno de Ecatepec, el municipio más poblado del país, y Nezahualcóyotl.

En números absolutos, el PRI obtuvo 1 millón 652 mil votos, frente a 867 mil del PAN y 659 mil del PRD. Convergencia ob-tuvo 211 mil sufragios y el PT 195 mil. Los aliados de Peña Nieto fueron ampliamen-te beneficiados. El Panal, de Elba Esther Gordillo, sólo obtuvo 12 mil 601 votos di-rectos, pero gracias al convenio de coali-ción se convirtió en la cuarta fuerza política con cinco diputados locales y así desplazó al Partido Verde, que obtuvo 107 mil votos con candidatos surgidos del entorno de Ar-turo Montiel y Peña Nieto.

El panorama cambió radicalmente, ya que antes de 2009 el PRI tenía 21 diputados locales, frente a 19 del PAN y 20 del PRD. Después del 2 de julio, el PRI triunfó en 40 de los 45 distritos de mayoría, el PRD dismi-nuyó a ocho y el PAN se quedó sólo con 12.

El representante del PRD-PT ante el Instituto Electoral del Estado de México, Rubén Islas, considera que la gran gana-dora fue Elba Esther Gordillo, puesto que gracias al convenio de coalición que firmó con el PRI, al Panal le transfirieron 11% de los votos que no obtuvo en las urnas para que le correspondieran cinco diputados lo-cales. Eso “es usura política”, afirma Islas.

El pleito y el convenio

Incómodo ante el resultado electoral de su partido y frente a la negociación del paque-te fi scal, en septiembre de 2009 el presi-dente Felipe Calderón vio descarrilado su proyecto de un nuevo impuesto del 2% “para el combate a la pobreza”.

El PAN no contaba con los votos sufi-cientes en la Cámara de Diputados para sa-car adelante su proyecto y tuvo que nego-ciar con el PRI. Al interior de ese partido, Peña Nieto logró una alianza con la mayo-ría de los gobernadores, en especial con Ulises Ruiz, de Oaxaca, con Rodrigo Me-dina, de Nuevo León, y con Fidel Herrera, de Veracruz, para aprobar el incremento de 1% al IVA, a cambio de que se aumenta-ran los recursos a las entidades federativas.

Peña Nieto logró el control de una po-sición clave en la Cámara de Diputados: el presidente de la Comisión de Presupues-to es Luis Videgaray, su exsecretario de Fi-nanzas y el principal aspirante a sucederlo en 2011 en la gubernatura. Videgaray y Pe-ña Nieto se convirtieron en los interlocuto-

Jenaro Villamil

A principios de marzo de 2009 las negociaciones entre Ger-mán Martínez, dirigente nacional del PAN, y Gua-dalupe Acosta Naranjo, en-tonces presidente sustituto del PRD, habían avanzado para formar una alian-

za electoral con miras a los comicios esta-tales y federales de ese año en el Estado de México. La idea era frenar la “ola roja” del gobernador Enrique Peña Nieto.

De acuerdo con testigos de estas nego-ciaciones consultados por Proceso, el pac-to consistía en que el PRD se sumara a los candidatos del PAN en los bastiones muni-cipales gobernados por el blanquiazul: Nau-calpan, Tlalnepantla y Toluca; al tiempo que éste se aliara con los candidatos perredistas en sus bastiones más importantes: Ecatepec, Nezahualcóyotl y Chimalhuacán. Esos seis municipios representan casi el 70% del pa-drón electoral del Estado de México, que as-ciende a 10 millones 56 mil ciudadanos.

Al enterarse de las negociaciones, En-rique Peña Nieto tronó ante el presidente Felipe Calderón. La alianza PRD-PAN po-nía en riesgo la costosa operación de recu-peración electoral que el peñismo prepara-ba para los comicios del 5 de julio de 2009.

Las presiones de Peña Nieto y de Elba Esther Gordillo, aliada de Calderón y tam-bién del gobernador del Estado de Méxi-co, surtieron efecto. Recordaron que gra-cias a ellos el gobierno federal pudo sacar las reformas al ISSSTE y la reforma petro-lera. E iban por más reformas, como la fis-cal y la laboral.

Calderón dio la orden de que se sus-pendieran las negociaciones con el PRD. Germán Martínez estuvo de acuerdo: “Si el PRI nos gana aun juntos, será peor para los dos partidos”, argumentó.

El 5 de julio de 2009, los candidatos de Peña Nieto arrasaron en el Estado de Méxi-co. El PRI ganó en 37 de los 40 distritos federales en disputa. Peña Nieto se con-virtió en la principal fuerza de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados y ex-tendió sus alianzas con otros gobernado-res priistas que lograron el “carro comple-to”: Hidalgo (7 distritos ganados), Yucatán (5), Oaxaca (11), Tamaulipas (8), Durango (4), Quintana Roo (3), Puebla (16), Sinaloa (8), más los diputados federales de Nuevo León, donde ganó la gubernatura Rodrigo Medina, su aliado y casi gemelo político.

La alquimia electoral le dio una amplia ventaja al peñismo en su entidad. Con 47% de los votos, el PRI controla ahora 65% del Congreso local, conformado por 75 dipu-

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PO L Í T I C A

Álvaro Delgado

Además del costo político de ele-var impuestos a cambio de abolir una coalición opositora en el Es-tado de México en 2011, un con-tubernio del que están confesos panistas y priistas, el convenio fir-

mado por Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación, y el gobernador Enrique Pe-ña Nieto a través de Enrique Miranda Nava, secretario de Gobierno de esa entidad, impli-ca también violaciones constitucionales y le-gales que no deben quedar impunes.

Con esta argumentación los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Convergencia –que conforman Diálogo para la Reconstrucción de México (DIA)– pre-sentaron una denuncia por la intervención de esos servidores públicos en asuntos elec-torales, lo que prohíben la Constitución y las leyes, ante el Instituto Federal Electoral (IFE), que preside Leonardo Valdés.

Los consejeros –agrupados en dos blo-ques identificados con los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) – fueron tomados por sorpresa y prefirie-ron guardar silencio, una conducta que Rafael Hernández, representante del PRD ante el IFE, califica de explicable por la relevancia de los personajes implicados en el escándalo:

“Les cayó una papa caliente, porque la denuncia que presentamos refiere hechos en los que están involucrados el secretario de Go-bernación, que es el segundo de a bordo del gobierno federal, y el gobernador del Estado de México, que es el aspirante presidencial

Visos de impunidad

mejor posicionado del PRI, cuando menos en estos momentos”.

Se trata, además, de dos personajes cerca-nos a Valdés: Gómez Mont es su amigo desde hace 25 años, cuando ambos eran represen-tantes partidistas ante la Comisión Estatal Electoral, y Peña Nieto le prestó un helicópte-ro, el 27 de marzo del 2009, para trasladarse de Ixtapan de la Sal a sus oficinas del organis-mo electoral.

Pero Hernández asegura que no hay ma-nera de que el IFE ignore la queja presentada ante el propio Valdés, porque es la autoridad competente para investigar y sancionar las violaciones al principio de neutralidad pre-visto en la Constitución por la firma de esos funcionarios en el convenio entre los presi-dentes del PAN, César Nava, y del PRI, Beatriz Paredes, celebrado en la Secretaría de Gober-nación, el 30 de octubre de 2009.

campaña presidencial de Arturo Montiel.Peña Nieto y Enríquez son ahora so-

cios, amigos y compadres. El dirigente es-tatal del PAN en Yucatán, Luis Montoya Martínez, ha calificado a Enríquez como el operador “del cártel de gobernadores” pe-ñistas, ya que participó y apoyó en las cam-pañas electorales de Félix González Canto en Quintana Roo, de Ivonne Ortega en Yu-catán, de Eugenio Hernández en Durango, y de Rodrigo Medina en Nuevo León.

Sanciones electorales

En paralelo con el pleito que afloró esta semana en la Cámara de Diputados entre

las bancadas del PRI y del PAN, desde el 26 de febrero pasado el titular del Órgano Técnico de Fiscalización del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), Edgar Hernández Mejía, elaboró un pro-yecto de dictamen de 909 cuartillas donde se documenta que el PRI y sus aliados elec-torales del Partido Verde, el Panal y los lo-cales PSD y Partido Futuro Democrático, violaron los topes de gastos de campaña en 20 municipios por un monto total de 392 mil 718 pesos.

Es la primera vez que se documentan rebases de gastos en contra del PRI, que puede ser sancionado sólo con 55 mil 846 pesos, pero al Partido Verde Ecologista se

propone multarlo por 1 millón 435 mil 439 pesos y al Partido Futuro Democrático, ya inexistente, por 673 mil 127 pesos, de acuerdo con el dictamen preliminar, cuya copia obtuvo Proceso.

El expediente documenta que el diputa-do local Francisco Javier Funtanet Mange, del Partido Verde, recibió ingresos en especie por 466 mil 848 pesos de una empresa denomina-da Constructora Profusa, S.A. de C.V., en el distrito XXV de Nezahualcóyotl. El IEEM considera que esta donación constituye “una violación sustantiva” a la legislación electoral, por la que el proyecto de dictamen establece una sanción de 1 millón 42 mil 86 pesos.

Funtanet Mange fue secretario de Desa-

Germán Canseco

Gómez Mont. Probables ilícitos

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“Además de la firma, ambos están en me-dio de toda una estela de declaraciones que aclaran, como dicen los abogados, las con-diciones de modo, tiempo y lugar”, asegura Hernández, quien recuerda que en el pacto están implicados los recursos públicos recau-dados mediante impuestos.

“Todo ese conjunto de declaraciones de personas se suman a la prueba firme, que es el propio documento, y establecen entonces, con claridad, que los funcionarios públicos in-volucrados violaron el artículo 134 de la Cons-titución. Y el IFE es autoridad en esa materia.”

Por ello, expone, el IFE debe proceder a desahogar las diligencias para esclarecer los he-chos. “Si después de investigar encuentra que se violó la Constitución, tiene que sancionar”.

–¿Con la integración del Consejo General, por cuotas partidistas de PAN y PRI, está laten-te la impunidad?

–Pues sí, es un mal de México, pero creo que los consejeros electorales y la institución tiene una gran oportunidad de hacerse valer como una autoridad imparcial, que cumple con su pa-pel y que se pone por encima de los intereses particulares y de las estrategias de los partidos.

“Ojalá aprovechen esta oportunidad en este caso porque, indudablemente, más allá de los protagonistas y de los denunciados, que son muy importantes, el IFE saldría forta-lecido de frente al 2012.”

Hernández aclara que “si el IFE es omiso en el cumplimiento del desahogo de esta que-ja”, los partidos de DIA recurrirán al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) “para que ordene al IFE que cumpla con su obligación de investigar y sancionar los hechos denunciados”.

–Pero el Tribunal Electoral también está in-tegrado por las mismas facciones partidarias.

–Ahí también los magistrados tendrán la ocasión y la oportunidad de demostrar su im-parcialidad y su apego a la Constitución.

Todo para el mexiquense

La denuncia de hechos fue presentada el lunes 8, dos días antes de que el Consejo General aprobara el registro de DIA, la denominación del grupo de partidos que sustituyó al Frente Amplio Progresista (FAP), y se resolvió esa vía después de que el equipo jurídico descartó re-currir a la Procuraduría General de la Repúbli-ca (PGR) y a la Secretaría de la Función Pública (SFP), por considerar que estas instancias sólo garantizarían impunidad a los involucrados.

Además, el Código Federal de Institucio-nes y Procedimientos Electorales (Cofipe) es-tablece, en los artículos 341, 347, 356 y 347, la competencia del IFE y también, de manera expresa, como sujetos de responsabilidad por infracciones a las disposiciones electorales, a los servidores públicos de la Unión o de los poderes locales, como Gómez Mont y Peña Nieto, que quebrantaron la Constitución.

“En tal orden de ideas –dice la queja– las violaciones que se denuncian fueron cometi-das, con motivo y en razón de una negocia-ción entre el PRI y el titular de la Secretaría de Gobernación, con el objeto de favorecer con recursos públicos a los gobiernos de las en-tidades federativas cuyos titulares emanaron del PRI, así como para favorecer las aspiracio-nes del C. Enrique Peña Nieto, actual gober-nador del Estado de México, para el cargo de presidente de la República en el año 2012.”

En el cuerpo de la queja de DIA se detalla que el convenio es contrario al estado de dere-cho y a los deberes constitucionales y legales de los servidores públicos denunciados. Pero, además, las propias declaraciones de Peña Nieto y Rojas acreditan el canje de apoyo al paquete económico 2010 a cambio de impe-dir alianzas del PAN con otros partidos.

“Esto es, el principal recurso público de la nación, que son los recursos fiscales y el Pre-supuesto de Egresos, se utilizó para un propó-

sito eminentemente electoral, como es el de impedir una alianza electoral en los comicios locales del 2011 en el Estado de México y, des-de luego, con ello, favorecer electoralmente al actual gobernador de esa entidad federativa, Enrique Peña Nieto, en sus pretensiones de ser candidato presidencial.”

Luego de presentada la queja, el único consejero que se refirió a ella públicamente fue Valdés, quien se comprometió a estudiar-la. El resto optó por el silencio, si bien algunos de ellos anticiparon, a condición del anoni-mato, que la queja difícilmente procederá, porque la fracción sexta del artículo 134 de la Constitución opera sólo para los procesos electorales y, además, no se ha acreditado el uso de recursos públicos.

Hernández responde que eso es falso y cita el sexto párrafo del artículo 134: “Los ser-vidores públicos de la Federación, los estados y los municipios, así como del Distrito Federal y sus delegaciones, tienen en todo tiempo la obligación de aplicar con imparcialidad los recursos públicos que están bajo su responsa-bilidad, sin influir en la equidad de la compe-tencia entre los partidos políticos.”

Subraya que en la redacción de ese pá-rrafo se prohíbe a los servidores públicos usar

rrollo Económico en el gabinete de Arturo Montiel y, tras su salida abrupta del cargo, fue designado coordinador de Asuntos In-ternacionales. El gobierno de Peña Nieto lo impulsó para que fuera presidente del Con-sejo Coordinador Empresarial de la entidad.

El diputado es un aliado y operador fundamental para Peña Nieto, así como otros legisladores que llegaron al Congreso mexiquense por el Panal y el Partido Verde, los aliados locales del PRI. Son los casos de Miguel Sámano Peralta, exsecretario par-ticular de Arturo Montiel, y Adrián Fuen-tes Villalobos, exalcalde de Huixquilucan.

Edgar Hernández Mejía es el primer ti-tular del nuevo órgano de fiscalización del

IEEM y se le considera una posición del PAN mexiquense, ya que recibió el apoyo del se-nador panista Ulises Ramírez y fue asesor del diputado local panista Miguel Angel Or-dóñez. Ha recibido fuertes presiones del se-cretario de Gobierno, Luis Enrique Miranda Nava, y del secretario particular de Peña Nie-to, Edwin Lino Zárate, para que la presenta-ción del dictamen se posponga.

El duro proyecto de dictamen de Hernán-dez Mejía sobre el rebase de gastos de campa-ña contrasta con el correspondiente a los in-formes de precampaña de 2009, que se dio a conocer antes de que se ventilara el pleito en-tre el gobierno de Calderón y el de Peña Nieto.

En ese dictamen, Hernández Mejía con-

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sideró que todos los partidos políticos “respe-taron el tope de gastos de precampaña apro-bado por el Consejo General en el proceso de selección interna de candidatos a diputados y miembros de ayuntamientos de 2009”.

Las fisuras del peñismo

El escándalo ha agudizado las divisiones que ya se expresan al interior del equipo de gobierno de Peña Nieto. El principal afec-tado es su secretario general de Gobierno y aspirante a gobernador interino, Luis Enrique Miranda Nava, cuya firma aparece estampada en el “convenio de colabora-ción” de octubre de 2009.

Miranda Nava es acusado por los parti-dos de oposición, en especial por el PAN y

recursos públicos a favor de partidos y candi-datos “en todo tiempo”, no nada más a los plazos legales de las campañas o de los proce-sos electorales federales o locales.

“Sobre lo segundo se necesita tener una visión muy obtusa, casi ciega, para no ver que estaban involucrados los recursos pú-blicos. No estaban involucrados a través de una despensa o de una beca o de alguna otra dádiva que se acostumbra utilizar en las elec-ciones, no, estaban implicados todos los re-cursos públicos. ¿Por qué? Porque la materia de intercambio es el alza a los impuestos, que son universales, porque todos los pagamos, particularmente el IVA del que no se salva nadie.”

–Salvo a los grandes grupos empresariales.–Exacto, salvo los grandes que tienen de-

volución, los clientes de Diego Fernández de Cevallos. Entonces la materia del intercambio fue, repito, que el PRI apoyara el paquete fis-cal, como lo dijo Francisco Rojas, aunque lo niegue o lo quiera matizar. Y los funcionarios públicos que concurrieron a la firma de ese convenio, aunque no pusieron sus cargos, pe-ro sí su firma, lo que comprometieron fueron recursos públicos a cambio de una estrategia electoral a favor del PRI y a favor concreta-mente de Peña Nieto.

Recuerda:“Acordémonos cómo los gobernadores,

particularmente los del PRI, se llevaron la gran tajada del presupuesto y en condiciones ade-más de opacidad, con una gran manga ancha para que lo gasten en lo que quieran, que no es otra cosa que en las campañas. Y eso fue parte del acuerdo.”

Juzga: “Claro que ahora Beatriz Paredes, en una defensa infantil, dice que eso no está en el documento. Pero todo el mundo lo sa-be, porque además ellos mismos lo dijeron, ella misma y el coordinador en la Cámara de

Diputados, lo dijo: Fue a cambio del paquete económico”.

–A confesión de parte, relevo de pruebas.–Así es. Entonces hay recursos públicos

involucrados. ¿Cuáles? Todos los recursos pú-blicos pasaron por ese acuerdo.

Calderón lo permitió

En efecto, tal como lo documentó Proceso en un reportaje de Jesusa Cervantes y Carlos Acosta, publicado el 3 de enero, los estados gobernados por priistas donde habrá eleccio-nes en 2010 fueron los más beneficiados en la asignación de recursos, aunque también el Estado de México, cuya gubernatura se reno-vará en 2011.

La entidad gobernada por Peña Nieto, que es la más poblada del país, recibirá 101 mil 394 millones 670 mil 45 pesos, la mayor cantidad de recursos, seguida por el Distrito Federal, que obtendrá 67 mil 610 millones y celebrará elecciones hasta 2012, y después vienen Veracruz, Puebla, Oaxaca, Tamaulipas, Chihuahua, Sinaloa…

Al respecto, Mario di Costanzo, diputado por el Partido del Trabajo y experto en el análisis del Presupuesto de la Federación, explicó que la primera parte de la estrategia del PRI consistió en ubicar a un alto número de sus diputados en las principales comisiones que se encargarían de destinar millonarios recursos a los gobernado-res priistas, a fin de que ellos, a su vez, puedan decidir sobre el presupuesto y hacer campaña electoral con las obras que efectuarán.

Y luego, indicó, el PRI cerró la pinza con la elección de quien supuestamente se encarga-rá de verificar que no haya desvío de esos re-cursos para los procesos electorales: el respon-sable de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Juan Manuel Portal, quien si bien no es militante de este partido, sí tiene cercanía con

el coordinador de los 237 legisladores priistas, Francisco Rojas.

A su vez, Juan Pardinas, director de Aná-lisis de Finanzas Públicas del Instituto Mexi-cano para la Competitividad (IMCO), aunque no habló del posible uso de ese dinero en las contiendas electorales, sí afirmó que con la confección del presupuesto federal para 2010 “se está dejando el total del gasto público en manos de los gobernadores”.

Pardinas atribuyó responsabilidad a Felipe Calderón en ello: “Por llevar la fiesta en paz, está cediendo a todo. El presidente se está vol-viendo un objeto de burla de los gobernado-res, y las instituciones federales simplemente no reaccionan.”

Ahora que se presentó la queja ante el IFE, que contó con la presencia del presidente del PRD, Jesús Ortega, y del coordinador de DIA, Manuel Camacho, Hernández anuncia que exigirá al IFE desahogar con rapidez el proce-dimiento ordinario.

“No se necesita más de un mes para que se resuelva. Claro que puede llevarse más tiem-po, sobre todo si se realiza una investigación exhaustiva. Pero vamos a estar al pendiente de que eso se esté llevando a cabo y no que simplemente le den largas al asunto.”

Pero además, advierte, exigirá que si acre-dita que Gómez Mont, Peña Nieto y Miranda Nava violaron el principio de imparcialidad prevista en la Constitución, como se presume, sea el IFE el que aplique sanciones, no sólo que dé vista a otras autoridades.

“Pero también, si en un momento dado el IFE se limita a dar vista, eso también es muy im-portante, porque tendrá que resolver la queja de fondo y decir si hay violación a la Constitu-ción o no y, si hay violación, tendría que señalar a Gómez Mont, a Peña Nieto y a su secretario de Gobierno como responsables precisamente de violar la Constitución.” ●

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Nava. Línea

PRD, de operar mal, dificultar las negocia-ciones y haber preparado un “golpe de Esta-do contra el Poder Judicial” a inicios de este año, lo que provocó una inesperada rebelión de 45 de los 55 magistrados integrantes del Tribunal Superior de Justicia del estado en contra del gobierno de Peña Nieto.

Excolaborador también del gobier-no de Montiel y perteneciente al grupo de los Golden Boys, Miranda Nava sustituyó a Humberto Benítez Treviño al frente de la secretaría general de Gobierno y se ha dis-tanciado de otras figuras importantes en el priismo mexiquense, como los actuales dipu tados federales Manuel Cadena Mora-les y Alfonso Navarrete Prida, ambos exco-laboradores del gobierno de Montiel.

El 10 de marzo, el vicecoordinador de la bancada del PRD en el Congreso local, Víctor Manuel Bautista López, demandó la renuncia de Miranda Nava por considerar-lo “no confiable con los partidos y un fun-cionario sin credibilidad”.

Paralelamente, los grupos locales del PAN y del PRD comenzaron a impulsar a sus respectivos candidatos a gobernador para 2011. Acción Nacional busca postu-lar a Josefina Vázquez Mota, actual coordi-nadora de la bancada panista en la Cámara

de Diputados, o a Luis Felipe Bravo Mena, exdirigente nacional del partido, mientras que en el PRD se menciona como posibles candidatos a Héctor Bautista, exdirigente estatal, y a Horacio Duarte, quien fue re-presentante del PRD ante el IFE.

La posibilidad de una alianza electoral en-tre PAN y PRD para 2011 comienza a ven-tilarse de nuevo, generando fisuras al inte-

rior de los grupos priistas que le apuestan a la campaña presidencial de Peña Nieto, pe-ro que también se alinean ante los princi-pales precandidatos priistas a la gubernatu-ra: Alfredo del Mazo Maza, el “delfín” e hijo del exgobernador del mismo nombre, Luis Videgaray, el candidato más cercano a Pe-ña Nieto, o Ernesto Némer Álvarez, líder de la bancada priista en el Congreso local. .

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Elba Esther Gordillo. Presiones

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PO L I T I C A

Sus

fichas en San Lázaro

En su carrera hacia la candidatura del PRI a la Pre-sidencia de la República, Enrique Peña Nieto cuenta con el respaldo activo de por lo menos tres decenas de diputados federales. Los legisladores peñistas, que ocupan cinco presidencias y 28 secretarías de co-misiones legislativas en la Cámara de Diputados, han obtenido para el gobernador del Estado de México un poder económico y político excepcional. Todo, bajo la coordinación de Francisco Rojas, quien sueña con el Palacio de Gobierno de Toluca tan intensamente como el cachorro del Grupo Atlacomulco sueña con Los Pinos...

Esteban David Rodríguez

Cuando Enrique Peña Nieto se presentó el 5 de noviembre del año pasado en San Lázaro con el fin de plantear sus pretensio-nes económicas a la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública

de la Cámara de Diputados, una estampida de legisladores priistas –o peñistas– aban-donó el salón de plenos para ir a recibirlo.

Una estampida similar, pero de miles de millones de pesos, salió 12 días después del Palacio Legislativo hacia el Estado de México, cuando los 34 diputados peñistas –incluidos el presidente y dos secretarios de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública– consiguieron que el gobierno fe-deral le destinara 93 mil 394 millones de pesos (7.3% más que en 2009), para ejercer en un año en que el Partido Revolucionario Institucional puede decidir que Peña Nieto será su vehículo para tratar de recuperar la Presidencia de la República.

El hecho es que ningún otro gobernador había conseguido en la Cámara de Diputados el grado de control que ha logrado el cacho-rro del Grupo Atlacomulco, quien desde ha-ce casi dos años se promueve intensamen-te –mediante campañas mediáticas que lo mismo exhiben su obra pública que a su per-sona y a su acompañante– como la figura priista mejor posicionada.

El poder de Peña Nieto en el Congre-so de la Unión proviene de que el priis-mo mexiquense aportó a la mayoría trico-lor nada menos que 45 diputados federales –alrededor de 20% del grupo parlamenta-rio del PRI–, y con ese argumento la ban-cada del gobernador mexiquense ubicó a sus operadores en cinco presidencias y 28 secretarías de comisiones legislativas, mientras que el grupo del líder priista en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, por ejem-plo, apenas consiguió para su gente cuatro posiciones de ese tipo en San Lázaro.

Aunque el grupo de Beatriz Paredes lo-gró que la mayoría de las carteras de coor-

16 1741 / 14 de marzo de 2010

1, con cabecera en Atlacomulco. Él es so-brino de Leopoldo Velasco Mercado, quien fue secretario general de Gobierno en la administración de Alfredo del Mazo Gon-zález; primo de Marcela Velasco, secreta-ria de Desarrollo Económico de Peña Nie-to, y hermano del director del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym), Santiago Velasco Monroy. Portador de una maestría en admi-nistración pública, Eduardo Velasco Mon-roy se desempeñó, hasta 2009, como secre-tario particular del gobernador Peña Nieto.

Semejante tesitura alcanza el comuni-cólogo José Ignacio Pichardo Lechuga –hijo del exgobernador Ignacio Pichardo Pagaza–, quien se aventuró como empre-sario periodístico en los años noventa con el lanzamiento, en Toluca, de Liberación, un diario con buena infraestructura que, sin embargo, tuvo una vida breve y casi inad-vertida. Ahora es concesionario para la ex-plotación de una banda radioeléctrica. Tie-ne 43 años, pero hizo carrera política local en los últimos tres, como subprocurador de Protección al Ambiente, como delegado de la Secretaría de Desarrollo Social del go-bierno mexiquense en Valle de Bravo, y co-mo asesor en Mercadotecnia y Comunica-ción del gobernador Peña Nieto. Hoy es secretario de la Comisión de Recursos Hi-dráulicos de la Cámara de Diputados.

En la Comisión de Desarrollo Metro-politano, Peña Nieto tiene dos secretarías: una, con el exalcalde de Coacalco Héctor Guevara Ramírez, y otra con Alejandro del Mazo Maza –diputado suplente en funcio-nes del Partido Verde e hijo del exgoberna-dor mexiquense–, quien ocupa ya el asien-to que tenía la “Juanita” Carolina García Cañón (PVEM), propietaria con licencia que también fue cuota del peñismo.

Fuera de la diputación federal mexi-quense también hay peñistas leales, como el abogado regiomontano Felipe Enríquez Hernández, de 39 años, quien fue diputa-do del Congreso de Nuevo León y secre-tario particular del subsecretario de Desa-rrollo Político de Gobernación, Natividad González Parás, cuando Emilio Chuayffet despachaba en la oficina principal de Bu-careli. En 2005, Enríquez se colocó como coordinador de Planeación Estratégica de la campaña de Peña Nieto por la guberna-tura, y ahora es secretario de la Comisión de Presupuesto en San Lázaro, donde res-palda las iniciativas de Videgaray.

Otro que no es mexiquense pero sí pe-ñista es el diputado Héctor Aguirre Herrera, secretario de la Comisión de Transporte. Él es hijo del exgobernador de Guerrero Án-gel Aguirre Rivero, y también a él se desti-nó la creación del puesto de jefe de depar-tamento de Vinculación y Organizaciones Políticas en la Subsecretaría de Desarrollo Político –encabezada por Alejandro Nieto Enríquez– de la Secretaría de Gobierno del

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dinación quedaran en sus manos, desde el 20 de agosto de 2009 la diputación mexi-quense había decidido, durante un cóncla-ve realizado en Metepec, que el coordina-dor de la fracción priista en la Cámara de Diputados fuera Francisco Rojas, quien se integró a la misma mediante una candida-tura plurinominal y sabe que al palacio de gobierno de Toluca –al cual se ha dicho que aspira– sólo se puede llegar por el Pa-seo Tollocan.

Otra de las piezas centrales de Peña Nie-to es Luis Videgaray Caso, diputado pluri-nominal que preside justamente la Co-misión de Presupuesto y Cuenta Pública. Asesor de Pedro Aspe Armella en la Secre-taría de Hacienda durante la administración de Carlos Salinas, y de Jesús Reyes Heroles González en Banobras y en la Secretaría de Energía (Sener), funge ahora como enlace del gobernador mexiquense con la tecnobu-rocracia financiera conformada por figuras

de la talla de Francisco Gil Díaz, Guillermo Ortiz, Luis Téllez y Agustín Carstens.

Después de su paso por la Sener, Vide-garay se fue a una de las empresas funda-das por Pedro Aspe, Protego Asesores Fi-nancieros en Banca de Inversión, de la que fue subdirector general (1998-2001), para fungir como director de finanzas a partir de 2002, año en que esta empresa partici-pó en el Programa de Certificados Bursá-tiles del gobierno mexiquense.

En 2005, Videgaray ingresó al gabine-te de Peña Nieto como secretario de Fi-nanzas, Planeación y Administración, al mismo tiempo que era presidente del Con-sejo Consultivo del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym) y coordinador general del Co-mité de Planeación para el Desarrollo del Estado de México (Copladem).

Por aquellos tiempos, Protego –según su propia bitácora de transacciones– consiguió para el gobierno de Peña Nieto un “crédito simple” de 160 millones de pesos, otro “cré-dito de corto plazo revolvente” por 500 mi-llones y se encargó del Refinanciamiento de Certificados Bursátiles a través del Fideico-miso Maestro –una operación que represen-tó 570 millones de pesos–, además de rene-gociar la deuda mexiquense, que alcanzaba los 2 mil 500 millones de pesos.

En 2006, Protego fue adquirida por el grupo financiero estadunidense Everco-re Partners, en 7 millones de dólares, pero el equipo de Aspe se asimiló a la nueva es-tructura, según el convenio de la operación.

De 41 años, licenciado en economía por el ITAM y con doctorado en el Insti-tuto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Videgaray es la estrella del peñismo en San Lázaro.

Pero otro peñista muy bien colocado es Andrés Massieu Fernández, quien fue di-rector de Gestoría de la Presidencia de la República con Vicente Fox, y actualmen-te, como diputado federal plurinominal, cumple el rol de secretario de la estratégica Comisión de Radio, Televisión y Cinema-tografía. Ocupó igualmente la dirección ge-neral de la Cámara de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) de 2006 a 2009, don-de tuvo vínculos con altos directivos de las televisoras, como el consejero de Televisa y tutor de Videgaray, Pedro Aspe Armella.

Muchos de quienes formaron parte del staff del gobernador Peña Nieto, es de-cir, asesores, consejeros, picaportes, fue-ron incorporados a la bancada peñista de la Cámara de Diputados, y con ellos el go-bernador tiene al menos dos denominado-res comunes: coincidencia generacional y prosapia política.

Tal es el caso, por ejemplo, del presi-dente de la Comisión del Centro de Estu-dios para el Desarrollo Rural y la Sobera-nía Alimentaria, Héctor Eduardo Velasco Monroy, diputado por el distrito número 5 de noviembre de 2009. Peña Nieto en San Lázaro

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PO L Í T I C A

Estado de México, el 12 de agosto de 2008. En mayo de 2009, Aguirre Herrera ya anda-ba en campaña allá en Acapulco.

Varios montielistas –como Peña mis-mo– trabajan en San Lázaro por la causa del gobernador mexiquense. Es el caso de Manuel Cadena Morales, aspirante vitali-cio a la gubernatura mexiquense, excoor-dinador de campaña y exsecretario de Go-bierno de Arturo Montiel, que ahora preside la Comisión Es-pecial para Vigilar el Correc-to Uso de los Recursos Fede-rales, Estatales y Municipales en Procesos Electorales.

Una ficha más de Peña Nie-to es el priista –y diputado gra-cias al Partido Verde– Juan José Guerra Abud. Fue secretario de Desarrollo Económico (1993-2000) del gobierno del Edomex en las administraciones de Chuayffet y César Camacho Quiroz, además de colaborador de la campaña de Arturo Mon-tiel por la gubernatura en 1999. Hay quienes le llaman el “dipu-tado Kenwoort” por su conoci-da cercanía con la industria de automotores y la confianza que le dispensa Samuel Means, pre-sidente de Kenworth Mexicana, la armadora de camiones pesa-dos dominante en el mercado nacional.

Guerra Abud encabezó du-rante casi una década (2001-09) la Asociación Nacional de Productores de Autobu-ses, Camiones y Tractocamio-nes (ANPACT), cuyo conse-jo ejecutivo está compuesto por los directores de las com-pañías fabricantes de camio-nes con subsidiarias en Méxi-co. Es integrante del Consejo Mexiquense de Infraestructu-ra desde 2007 y consejero de la Sociedad Financiera de Ob-jeto Múltiple EFIM, S.A. En San Lázaro se desempeña como secretario de la Co-misión de Presupuesto y Cuenta Pública –donde trabaja con los peñistas Videga-ray y Felipe Enríquez–, y, para mayor sa-tisfacción del priismo mexiquense, como coordinador del grupo parlamentario del Partido Verde.

Los amarres

Cuando Peña Nieto fue coordinador del grupo parlamentario del PRI en el Congre-so mexiquense (2003-05) tuvo bajo su fé-rula a algunos de los actuales diputados fe-derales, como José Ignacio Rubí Salazar, quien fue alcalde de Ixtapan de la Sal y después se integró al gabinete peñista co-

mo secretario de Trabajo (2006-09). Rubí es hoy presidente de la Comisión de Co-municaciones en San Lázaro.

Uno más es el curtido Humberto Bení-tez Treviño, exprocurador general de la Re-pública, quien se ha quedado varias veces en la antesala de la gubernatura mexiquen-se y fue secretario de Gobierno en la ad-ministración de Peña Nieto hasta el primer

trimestre de 2009. Actualmen-te preside la Comisión de Justi-cia de la Cámara de Diputados.

Entre los miembros de aquella legislatura local pue-de contarse, asimismo, al actual diputado federal Felipe Bor-ja Texocotitla, un exalcalde de Axapuxco que fue director ge-neral de Obras Públicas del go-bierno de Arturo Montiel. Hoy forma parte del Consejo de Ad-ministración de la financiera privada Unión de Crédito Indus-trial y de Servicios Vallemex, S.A., de la cual es socio prin-cipal Abel Domínguez Rivero, dirigente nacional de la Con-federación de Trabajadores y Campesinos (CTC) desde 2006.

Esa central sindical, nacida en los años setenta en el Esta-do de México con el beneplá-cito y auspicio del gobernador Carlos Hank González –cele-braba contratos en todos los estados del país–, se consoli-dó en los años ochenta como una de las principales cliente-las gremiales corporativas del priismo mexiquense.

Leonel Domínguez Rivero –quien fue tres veces diputado local y dos veces federal, así como vicepresidente del Con-greso del Trabajo federal– y su hermano Abel, originarios del municipio de Zumpango, fun-daron esa central obrera. Ade-más de sus propias cosechas de

poder, la influencia de Leonel promovió la carrera política de Alberto García Cuevas, su yerno, quien llegó a secretario de Gobierno y a presidente del PRI en el Estado de Méxi-co, en tiempos del virreinato de Arturo Mon-tiel, para luego colocarse, con Peña Nieto en el poder, como subsecretario de Gobierno.

El 18 de noviembre de 2006, el gober-nador Peña Nieto acudió a presentar sus condolencias a los deudos de Leonel Do-mínguez, en Zumpango, donde se ubica la que fuera finca de descanso del cacique gremial. Entre los dolientes se encontra-ba uno de sus hijos, el hoy diputado fede-ral Raúl Domínguez Rex, oficial mayor de la CTC –su tío Abel es el secretario gene-ral– y secretario de la Comisión de Gober-nación en la Cámara baja.

Pero fue el secretario general adjunto de esa organización, y presidente del Con-greso del Trabajo en el Estado de Méxi-co, el abogado Amador Monroy Estrada, quien recibió un encargo directo del go-bernador Peña Nieto: recuperar para el PRI el municipio de Tlalnepantla. Monroy –secretario general de la Federación de Trabajadores de Tlalnepantla desde 1980, así como del Sindicato de Trabajadores del Montaje, Construcción de Estructuras, Maquinaria y Transformación del Metal de la República Mexicana, entre decenas de gremios–, es uno de los secretarios pe-ñistas de la Comisión de Trabajo y Previ-sión Social en San Lázaro. Los otros son Israel Ledezma Magaña, dirigente de la CROC y diputado por Cuautitlán, y Die-go Guerrero Rubio (PVEM).

Otro activo sindical de Peña Nieto es Héctor Hernández Silva, dirigente oficia-lista del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México, a partir de 2006, gra-cias al impulso del gobernador mexiquen-se, quien lo ayudó a deshacerse de una fuer-te disidencia dentro de esa organización, la cual tiene 80 mil agremiados. En las elec-ciones de 2009 fue operador electoral, y muy ocupado estuvo en la conformación de numerosas fórmulas distritales. Silva es se-cretario de la Comisión de Educación Pú-blica y Servicios Educativos.

En una de las secretarías de la Comi-sión de Economía, Peña Nieto dispone igualmente de José Luis Velasco Lino, ex-dirigente de la Coparmex en la entidad; en la de Desarrollo Social cuenta con Marice-la Serrano, dirigente de Antorcha Campe-sina, y en la de Función Pública su grupo logró colocar a Cirino Valdés Hueso.

El coordinador de la diputación fede-ral priista del Estado de México es Emilio Chuayffet, exgobernador de esa entidad y uno de los tutores políticos del actual go-bernador mexiquense, junto con Arturo Montiel.

Sin cartera, pero con mando y reco-nocimiento, en la bancada peñista desta-can: Alfonso Navarrete Prida, procurador de justicia transexenal Montiel-Peña Nieto (2001-2008) y secretario de Desarrollo Me-tropolitano de 2008 a 2009; Miguel Ángel Terrón Mendoza, exmagistrado de lo Con-tencioso Administrativo en el Estado de México, exalcalde de Metepec, secretario particular del presidente del PRI mexiquen-se en 1991 –es decir, de Montiel– y diputado federal suplente en funciones de éste duran-te la LV Legislatura, y Alfonso Mancilla Za-yas, hijo del exalcalde de Naucalpan Sergio Mancilla Guzmán, coordinador de Vincula-ción Política de la campaña de Peña Nieto por la gubernatura en 2005, y jefe de la ofici-na de Compromisos del gobernador.

Tales son, entre otras, las fichas con las que juega Enrique Peña Nieto soñando en Los Pinos.

Massieu Fernández

Guevara Ramírez

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Diputados peñistas

18 1741 / 14 de marzo de 2010

PO L Í T I C A

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Calderón compra y compra, pero

no declara

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PRE S I D E N C I A

Con omisiones en sus declara-ciones patrimoniales, y acogi-do a la opacidad que él mismo propició, Felipe Calderón hi-zo crecer 11 veces el terreno donde se asienta su residencia privada, adquirió otros bienes

inmuebles a nombre de su esposa, Mar-garita Zavala, y, aunque su salario es de sólo 146 mil 830 pesos mensuales netos, de mayo de 2008 al mismo mes de 2009 saldó un crédito bancario por 2 millones 612 mil pesos contratado a un plazo de 20 años.

Cuando la familia Calderón-Zavala compró su casa, en 2003, ésta se asentaba en un terreno de 174 metros cuadrados, y ahora se ubica, junto con otras propieda-des que ambos adquirieron –sin que Mar-garita Zavala reciba salario alguno como presidenta del DIF–, en un predio que mi-de mil 940 metros cuadrados.

Asimismo, de acuerdo con la versión pública de la declaración patrimonial de Calderón correspondiente a 2008, el presi-dente omitió la adquisición de una casa de 234 metros cuadrados a nombre de Mar-garita Zavala, y el documento oficial de la Secretaría de la Función Pública (SFP) tampoco registra que, con la compra de un terreno de 776 metros cuadrados, Calde-rón se convirtió en socio de su esposa.

Esto porque desde 2003, año en el que Calderón dejó la dirección de Banobras para convertirse en secretario de Energía, ella había adquirido allí mismo 776 me-tros cuadrados.

Vista desde fuera, la casa de la familia Calderón-Zavala, localizada en el número 8 de la Privada de Cóndor 231, en la co-lonia Las Águilas, no ha cambiado desde aquellos tiempos, pero puertas adentro se descubren nuevas propiedades: una alber-ca, una cabaña, un amplio jardín y otra casa, marcada con el número 9, que mide 234 metros cuadrados.

Con falta de transparencia, con su esposa Margarita Za-vala como “socia”, Felipe Calderón ha incrementado sus propiedades inmobiliarias. Mediante créditos a plazos que paga casi de inmediato aunque sus percepciones como presidente no alcanzan para ello, dispone ya de un terreno de mil 940 metros cuadrados y tres casas en la colonia Las Águilas, con una agravante: que en sus declaraciones patrimoniales omite declarar algunas de esas adquisiciones…

Daniel Lizárraga

Además cuentan con una propiedad de tres pisos en el número 227 de la misma calle de Cóndor –cuyas dimensiones con el terreno correspondiente son de mil 532 metros cuadrados–, con media cancha de baloncesto y lo que parece ser una peque-ña bodega.

Estos bienes inmuebles pueden conec-tarse por dentro formado una gruesa letra “L”.

La familia Calderón-Zavala renta la casa 9 de la Privada de Cóndor 231 al ac-tual secretario de Desarrollo Social, He-riberto Félix Guerra. Y aunque Proceso pidió al equipo de prensa de la Sedesol los detalles del contrato firmado con la due-ña oficial del inmueble, Margarita Zavala, hasta el cierre de esta edición no se había producido una respuesta.

No obstante, la Coordinación de Co-municación Social de la Presidencia con-firmó que la vivienda es alquilada por el titular de la Sedesol, pero declinó infor-mar a cuánto asciende la renta mensual.

Sin embargo, es público que la esposa del titular de la Sedesol, Lorena Clouthier Carrillo, funge como coordinadora nacio-nal de la Red del Voluntariado del DIF, en tanto que la esposa del presidente encabe-za el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) y el Con-sejo Ciudadano Consultivo del DIF. Por estos cargos, ninguna de ellas percibe un salario, pues son honoríficos.

La casa 8

En mayo de 2003, cuando apenas tenía tres

Registro de Propiedad. Calle Cóndor 231, casa 9

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PRE S I D E N C I A

E l presidente Felipe Calderón sí reconoció en sus declaraciones patrimoniales los bienes inmuebles comprados a nombre de su esposa, Margarita Zavala Gómez

del Campo, por lo que no habría incurrido en irregularidad alguna en ese aspecto.

Daniel Lizárraga

Opacidad

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lore

s

meses como director de Banobras, Felipe Calderón gestionó con esta institución un crédito –que se calificaría de “autoprésta-mo”– por 3 millones 100 mil pesos con la intención de comprar la casa 8 de la Priva-da de Cóndor 231, con 174 metros cuadra-dos de terreno, incluido un jardín.

Al difundirse la noticia del “autoprés-tamo”, Calderón canceló esa línea de cré-dito, devolvió el dinero y dejó enfriar el tema por unos meses.

Pero el escándalo no mermó su gusto por esa propiedad y pidió un préstamo a un banco privado. El director general de IXE Grupo Financiero, Javier Molinar Horcasitas, y Armando Rivero Laing, pro-secretario del Consejo de Administración, autorizaron a Calderón un crédito por 4 millones 793 mil 554 pesos, a pagar en 15 años con intereses ordinarios.

Javier Molinar Horcasitas es hermano de Juan Molinar Horcasitas, el actual secre-tario de Comunicaciones y Transportes, así como uno de los amigos más cercanos de Calderón, a quien ha acompañado desde la

precandidatura a la Presidencia, luego en la campaña y ahora en el gabinete.

Al aprobarse este crédito, el 28 de agosto de 2003, Juan Molinar concluía su periodo como vocero del PAN y hacia ma-letas para convertirse en diputado federal para el periodo 2003-2006, la misma ban-cada en la que estuvo Margarita Zavala.

Años antes, en 1998, el entonces socio mayoritario de IXE Grupo Financiero, Jo-sé Luis Rangel de Alba, fue apoyado con 660 millones de pesos del Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) para salvarlo de la quiebra. El presidente del PAN, que apoyó la creación de ese orga-nismo, era entonces Felipe Calderón.

El 2 de octubre de 2003, el presiden-te Fox nombró a Calderón secretario de Energía. Pero tanto a su salida de Bano-bras como a su llegada al gabinete foxista, el michoacano se cobijó en la flexibilidad de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos para no hacer pública su declaración de bienes, y dejó bajo reserva la historia del autopréstamo,

en una opacidad que él mismo había pro-piciado un año antes.

Y es que en marzo de 2002, el titular de la entonces Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo (Secodam), Francisco Barrio, envió a los diputados una propuesta de reforma para que las declaraciones patrimoniales de los fun-cionarios fueran públicas, sin matices ni excepciones.

La iniciativa fue ampliamente elogia-da, y hasta el diputado panista Armando Salinas subrayó que, por vez primera, México accedería al grupo de países a la vanguardia en la rendición de cuentas. Pero eso nunca sucedió. En el último mo-mento se agregó un párrafo al dictamen donde se especifica que tales declaracio-nes patrimoniales pueden hacerse públi-cas “siempre y cuando los funcionarios lo autoricen por escrito”. El coordinador de los diputados panistas en el Congreso era en ese momento Felipe Calderón.

Luego, cuando dejó la Secretaría de Energía para postularse como precandida-

se inscribieron una nueva casa y un terreno a nombre de la esposa del presidente, como lo demostró una investigación periodística de este semanario.

Siete días más tarde, el jueves 11, el coordinador de Comunicación Social de la Presidencia, Max Cortázar, mostró a Proce-so una versión de la declaración patrimonial de Felipe Calderón de 2008 en la que sí se inscribieron la casa 9 de la privada de Cón-dor 231 y el terreno de Cóndor 227, adqui-rida en sociedad con su consorte.

De acuerdo con Los Pinos, el mandatario no sólo reconoció los bienes a nombre de Margarita Zavala, sino que también aceptó que su declaración patrimonial fuera pública en todos sus términos.

No obstante, en la versión disponible en Declaranet no se localizan esas propiedades.

Declaranet es un sistema que permite a los ciudadanos enterarse vía internet de las declaraciones públicas de los funcionarios sin importar su nivel jerárquico.

Al respecto, el secretario de la Función Pública (SFP), Salvador Vega Casillas, afirmó que el sistema Declaranet omite “automáti-camente” los bienes a nombre de las espo-sas de los funcionarios, a pesar de que ellos mismos hayan aceptado transparentar su declaración patrimonial.

Entrevistado en la residencia oficial de Los Pinos por intervención de Max Cortázar, el titular de la SFP calificó como “normal” y “legal” que Declaranet elimine los bienes a nombre de las esposas y, en su caso, de los hijos de los funcionarios.

discrecionalVega Casillas. Solapamiento

El jueves 4 de marzo, Proceso solicitó a la Presidencia información sobre por qué en la declaración patrimonial del manda-tario correspondiente a 2008 –y que está disponible en el sistema Declaranet, de la Secretaría de la Función Pública (SFP)– no

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–¿Exactamente cómo funciona este sistema? –se le preguntó a Vega Casillas durante una entrevista de teléfono a telé-fono desde la residencia presidencial.

–El funcionario es quien llena de su propia mano los formatos de declaraciones patrimoniales. Ahí mismo deben marcar si aceptan o no que éstas sean públicas.

–Y si en este caso el presidente aceptó que fuera pública, ¿por qué no están la casa y los terrenos a nombre de su esposa?

–El propio sistema elimina esos datos en automático, así está diseñado desde su creación.

–¿Por qué decidieron esto por sistema, aun cuando la voluntad de los funcionarios –como el presidente Calderón– sea trans-parentar su declaración patrimonial?

–Si difundimos esa información nos estaríamos entrometiendo con los datos personales de las esposas, que no son ser-vidores públicos. La ley sólo obliga a los funcionarios. Este es un tema de protección de datos personales.

–¿En qué artículo de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públi-cos se apoyan para tomar esa decisión?

–Es un tema de protección de datos. No siempre los esposos o las esposas quie-ren dar sus números de cuentas bancarias.

–¿No es la Ley Federal de Transparencia la que regula el manejo de los datos personales?

–Estamos ante una interpretación del marco legal.

–¿Una interpretación de la Secretaría de la Función Pública?

–Sí.–¿Una interpretación de qué artículos

y cuál norma? Porque en la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públi-cos no se especifica claramente eso…

–Voy a preparar una nota sobre esa interpretación y se la enviaré.

Atribución sin fundamento legal

En las declaraciones patrimoniales disponi-bles en internet no aparece algún aviso o no-ta en el sentido de que los bienes a nombre de los cónyuges son eliminados, aun cuando el funcionario, en este caso Felipe Calderón, hubiera aceptado hacerlas públicas.

Alrededor de 16 horas después de la entrevista en Los Pinos –el viernes 12–, Salvador Vega envió la siguiente nota a Proceso:

La Ley Federal de Responsabilidades Administrativas establece la obligación del servidor público (no todos, sólo los de nivel alto y algunas funciones) de presentar su declaración de situación patrimonial.

La obligación es además declarar el pa-trimonio de su cónyuge y sus dependientes económicos. Cabe precisar que la obligación es del servidor público, no del cónyuge o dependientes económicos.

Los datos deben ser custodiados y salva-guardados por la SFP y tienen el carácter de privados, y la finalidad es que la SFP pueda en su caso vigilar el proceso de evolución patrimonial para determinar si corresponde a su nivel de ingresos.

Algunos servidores públicos autorizan la publicidad de su declaración patrimonial por convicción personal. Esta autorización se puede dar al momento de presentar la decla-ración patrimonial.

Sin embargo el servidor público sólo pue-de autorizar la publicidad de sus datos perso-nales, no así de su cónyuge y dependientes.

Por esa razón, en el portal de la SFP sola-mente se publican los datos del patrimonio de los servidores públicos que así lo autorizaron y se omiten los de su cónyuge y dependientes económicos.

Además se omiten en el portal público algunos datos que vulneran la privacidad del funcionario y lo ponen en riesgo, como su domicilio y los números de sus cuentas bancarias.

En el caso de bienes en copropiedad, se publicitan, ya que uno de los propietarios así lo autorizo. Se concluye que la facultad de seguimiento de patrimonio es exclusiva de la autoridad competente, por la naturaleza de los datos.

En esta nota ofrecida por Vega Casi-llas no se citó un artículo específico que permita a la SFP eliminar de las declara-ciones patrimoniales los bienes a nombre de las cónyuges o hijos.

El artículo 40 de la Ley Federal de Res-ponsabilidades de los Servidores Públicos sólo dice: “La publicitación de la informa-ción relativa a la situación patrimonial se hará siempre y cuando se cuente con la autorización previa y específica del servidor público de que se trate”. ●

PRE S I D E N C I A

to a la Presidencia, Calderón se quedó sin trabajo y sin percepciones, y con una deu-da con IXE Grupo Financiero a pagar en 15 años. Los ingresos de la familia Calde-rón-Zavala se limitaron a la dieta de Mar-garita como diputada federal. Ni siquiera había dinero para arrancar la precampaña, según reportaron investigaciones perio-dísticas de la época.

A pesar de eso, el 16 de mayo de 2005 IXE Grupo Financiero reportó al RPPC que la línea de crédito fue liquidada por completo, incluidos los intereses, según consta en el folio 9544968-8 del RPPC.

La casa 9

El 13 de mayo de 2008, el Registro Públi-co de la Propiedad y de Comercio (RPPC) del Distrito Federal recibió un aviso sobre la venta de la casa 9 de la Privada de Cón-dor 231, de 234 metros cuadrados, a Mar-garita Zavala.

Para concretar la compra, el 6 de junio de 2008, Scotiabank otorgó un crédito a Fe-

Casa y terreno. Calle Cóndor 227

lipe Calderón por 3 millones 800 mil pesos, a cubrir en un plazo de 20 años, con intere-ses de 12% anual, según el folio 9544968

del RPPC. Como el precio de la vivienda fue de 4 millones 860 mil pesos, Calderón tuvo que desembolsar por su cuenta, para

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A YAPANGO, MÉX.- “El presidente sólo viene de vez en cuando, si acaso una vez al mes”, dicen los lugareños.

No son giras de trabajo; por el con-trario: Felipe Calderón se encierra en el rancho San José, una propiedad que no es nada ostentosa ni está a su nombre, pero en la que ya se construye un cuartel militar y se muda el basurero que colindaba con el predio, en tanto que el ayuntamiento recibió una solicitud para introducir agua potable, con recursos municipales.

Es la estancia de placer de la pareja presidencial…

El rancho se ubica en este municipio, Aya-pango, un “pueblo con encanto del Bicente-nario”, según lo llama el gobierno de Enrique Peña Nieto; una comunidad marginada, con problemas de agua, desempleo y migración, según la describen sus habitantes.

El secretario general del ayuntamiento, Édgar López Aguilar, dice que Diego He-riberto Zavala Pérez, suegro de Calderón, compró la finca a mediados de la década pasada. En el Registro Público de la Propie-dad del Estado de México el rancho parece no existir, pues no aparecen los documen-tos correspondientes, y los dos militares que custodian la entrada niegan que per-tenezca a los familiares del presidente.

Pero el rancho existe y el gobierno federal lo reconoce. De noviembre de 2006

a la fecha, la Presidencia de la República ha desembolsado 4 millones 618 mil pesos para adecuar el lugar de descanso, habita-do la mayor parte del tiempo por los sue-gros de Calderón. Ese presupuesto incluye la construcción de un cuartel militar, de acuerdo con las solicitudes de información 0210000115009 y 0210000114709, pu-blicadas en la página del IFAI.

El gasto de recursos públicos abarca: 2 millones 882 mil 744 pesos en materiales de construcción; 51 mil 750 del “proyecto ejecutivo”; 784 mil 465 pesos en material eléctrico; 248 mil 676 pesos para renta de sanitarios; 220 mil 7 pesos de una planta de luz; 71 mil 315 pesos en una toma de agua; 72 mil 42 pesos de un pararrayos, y 287 mil 683 pesos en equipamiento.

Adicionalmente, la Presidencia de la República gastó el año pasado otros 144 mil 424 pesos en hospedaje y alimenta-ción, más 85 mil 126 pesos en transporte.

Esporádicamente, las aspas del helicóp-tero presidencial sacuden la zona enclava-da en las faldas de los volcanes Popocaté-petl e Iztaccíhuatl. Calderón llega escoltado por el Estado Mayor Presidencial. Las visitas suelen ser un sábado al mes, por la tarde.

Por tierra, el paseo es distinto. Para lle-gar aquí hay que pasar por Chalco, todavía inundado de aguas negras por las lluvias de febrero. El tránsito es lento.

Después de esto, letreros que ofrecen

Juan Pablo Proal

Un ranchitoal pie de los volcanes...

empezar, 972 mil pesos.Y aunque Felipe Calderón reportó ese

préstamo en su declaración patrimonial pública, no está relacionado con las pro-piedades que él mismo dijo haber adqui-rido en 2008.

En la categoría de Datos Patrimonia-les/Bienes Inmuebles de la declaración patrimonial de ese año, sólo aparecieron la casa 8 de la misma Privada de Cóndor –la comprada en 2003– y dos nuevos terre-nos. De manera que nada se asentó allí en referencia a la casa contigua que se com-pró a nombre de Margarita Zavala.

Esto, pese a que seis funcionarios con-sultados por Proceso manifestaron que los funcionarios públicos están obligados a inscribir anualmente en las declaracio-nes patrimoniales todas las propiedades y deudas contraídas a su nombre y al de su esposa e hijos. E inclusive la Secretaría de la Función Pública (SFP), a través de su co-ordinación de Comunicación Social, ma-nifestó que los bienes comprados durante 2008 debieron reportarse en mayo de 2009. Y agregó: “En esto no hay excepciones”.

El terreno

Todo empezó en abril de 2003, cuando Margarita Zavala, en sociedad con su veci-na Enriqueta Sánchez y su compadre Óscar Fernández adquirieron un terreno de 2 mil 300 metros cuadrados por 5 millones 100 mil pesos, ubicado a un lado de la Privada de Cóndor 231.

El predio fue dividido en partes igua-les, por lo que cada uno de ellos des-embolsó un millón 700 mil pesos y les correspondieron alrededor de 776 metros cuadrados.

Margarita Zavala fue directora jurídica y luego secretaria nacional de Promoción Política de la Mujer del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, justo hasta ese año. No existe registro de que percibiera un salario por esas actividades. Proceso pidió con-firmar el dato a la Dirección de Comuni-cación de ese partido, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

En cualquier caso, Margarita Zavala se presentó entonces ante el RPPC como “ama de casa”.

A la sazón, el peso de la economía fa-miliar recaía sobre Felipe Calderón, quien como director de Banobras recibía un suel-do de alrededor de 174 mil pesos mensua-les, antes de impuestos.

Entre abril de ese año y octubre de 2004, cuando se lanzó como precandidato del PAN a la Presidencia, Calderón presen-tó tres declaraciones patrimoniales, pero en ninguna se registran los 776 metros adqui-ridos por Margarita.

El 13 de mayo de 2008, el RPPC reci-bió un primer aviso de la venta a Calderón del tercio de terreno propiedad de su veci-

Ger

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seco

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PRE S I D E N C I A

estancias maravillosas en sitios a los que se califica de “paradisiacos” comienzan a inun-dar la carretera en la zona de Amecameca, a unos minutos de llegar al rancho de los suegros de Calderón: “Parque de los Vena-dos Acariciables”. “Pase un día con tigres”. “Parque ecológico rancho La Mesa”.

La mayoría de los 5 mil 947 pobladores de Ayapango debe utilizar las combis que los comunica con Amecameca-Chalco y el Distrito Federal, casi su única fuente de empleo. Sin tráfico, el recorrido toma dos horas; los congestionamientos suelen ha-cerlos durar el doble.

Benigno Valencia López es de los pocos habitantes que decidió quedarse en el pue-blo. Es agricultor, siembra avena, maíz y frijol justo a un lado del rancho de los Zavala.

“Aquí ya casi nadie vive; se van al Distri-to Federal para hacerla de policías”, lamen-ta con el rostro prieto, agrietado por el sol.

La primera impresión del lugar es grata. El pueblo se caracteriza por sus angostas calles empedradas con banquetas perfec-tamente pintadas. La mayoría de las casas fueron inspiradas en un estilo afrancesado y están construidas con adobe y piedras rojizas. Predominan los techos a dos aguas, con oscuras tejas de barro. Por su aparien-cia, Televisión Azteca decidió filmar aquí, en 2009, la telenovela Enteramente tuya.

Tras bambalinas, lejos de ser una co-munidad próspera, Ayapango está sumida en la pobreza.

“Podemos tocar en las casas y a veces nos encontramos con gente que no tiene qué comer en sus hogares”, expone el secretario general del ayuntamiento, Éd-gar López Aguilar, quien se queja de las magras participaciones hacia el municipio, considerado “de marginalidad muy baja”.

En los hechos, las autoridades locales estiman que casi dos terceras partes de la población del distrito de Pahuatlán emigró a Canadá o Estados Unidos.

“Nosotros creamos nuestro propio empleo. Ya quedan muy pocos; la mayoría huye al Distrito Federal”, secunda José Pilar Peña, productor de leche desde hace 50 años. No es cualquier personaje: es com-padre del suegro del presidente.

Un día, Diego Zavala le pidió a José Pilar reforestar el rancho San José, sembra-do de maíz, avena y alfalfa. Él accedió, y gracias a su trabajo se estrechó la relación. Zavala apadrinó el bautizo de su hijo, An-tonio Peña Reyes.

José Pilar Peña es testigo de la pros-peridad de Diego Zavala: “Ha comprado algunas hectáreas más”, dice, y calcula que actualmente el predio tiene unas 20. Empleado del rancho entre 1995 y 1997, dice que actualmente trabajan ahí alrede-dor de 10 habitantes de Ayapango.

Como a muchos en el pueblo, las lluvias de febrero le pegaron a José Pilar Peña. Él y otros 20 productores de leche

estuvieron a punto de perder las pocas vacas con las que elaboran sus quesos artesanales.

Dos ancianos quisieran que llegara más agua, pero a sus casas… Aseguran que desde la llegada de los Zavala el suministro comenzó a escasear. Uno de los habitantes más viejos del pueblo se queja de que al menos dos veces por semana el agua ya no llega a su vivienda.

López Aguilar cuenta que hace 12 años los suegros de Calderón pidieron que el ayuntamiento, con sus propios recursos, estableciera una red de agua potable para alimentar al rancho, ubicado a 10 minutos de la cabecera.

El entonces alcalde accedió, pero la comunidad se lo repro-chó airadamente. Mercedes Gómez del Campo, madre de Margarita Zavala, “dijo que mejor lo dejara así, que no quería tener problemas con la población”.

No es el único problema que ha tenido la propiedad de los suegros de Calderón. Cualquier habitante del lugar que quiera pasar por el camino del rancho San José se enfrenta con un retén de dos soldados que suelen catear a los intrusos e impiden el paso de vehículos.

En la zona destaca un tractor. El operador de la maquinaria confió que fueron contrata-dos para deshabilitar el basurero municipal, que colinda con la propiedad, y pasarlo en-frente, donde no afecte a los Zavala.

A simple vista, más allá de otros cuatro soldados que custodian la entrada al ran-cho San José, el inmueble parece integrado sólo por una modesta casa de un piso, un área verde donde pastan 10 vacas y dece-nas de metros de terreno baldío.

El ayuntamiento no autorizó la cons-trucción del cuartel, aunque el Estado Mayor Presidencial justifica la obra porque es su deber “garantizar la seguridad del presidente”, según el artículo cuarto de su reglamento. De cualquier forma, en ese paraje no se percibe cuartel alguno.

La inversión del gobierno federal tam-bién incluyó una cancha de futbol rápido, construida con recursos de la Sedesol.

Esta nueva área deportiva luce desierta, como el resto de Ayapango, donde 4 mil 25 de los 5 mil 947 pobladores no es dere-chohabiente de los servicios de salud, una de las tantas razones por las que migran al Distrito Federal.

Aquí, las comodidades son para los turistas, para quienes pueden pagar más de 2 mil pesos por un masaje en el spa de la hacienda La Ratana, para los producto-res de telenovelas o para el presidente de la República y sus familiares. ●

na Enriqueta Santos. El monto de la ope-ración fue de 3 millones 640 mil pesos, de los cuales 2 millones 612 mil pesos ha-brían salido de un crédito de Scotiabank, a pagar en 20 años. La operación se cerró en junio de ese mismo año.

Y de nuevo, Calderón adelantó el pa-go: 11 meses después de otorgada la línea de crédito, cubrió por completo la deu-da el 28 de mayo de 2009, según el folio 9442807 del RPPC.

El presidente registró el otorgamiento del préstamo en la declaración patrimo-nial de 2008, mas no asentó que su esposa –a quien ya corresponden un tercio del te-rreno y una casa– se convirtió además en su socia.

Al entregar su declaración patrimonial, los servidores públicos pueden aceptar que se abra o no la información ahí contenida. Si abren la información, los datos aparecen en el sistema Declaranet y cualquier perso-na puede consultar las propiedades del fun-cionario, así como las de su esposa e hijos. No existe forma de pedir que sólo una parte de la declaración patrimonial sea pública y otra no.

Los mil 940 metros cuadrados de pro-piedad que tiene ya la familia Calderón-Zavala en la colonia Las Águilas equivalen a 64 departamentos de interés social –cada uno de ellos de 30 metros cuadrados– co-mo los que financia actualmente la admi-nistración calderonista a los matrimonios de menores ingresos económicos…

Declaración patrimonial. Omisión

En Ciudad Juárez, el presidente Felipe Calderón fracasó en su intento de combatir al crimen organizado, afirma el panista Manuel Espino, presidente de la Organización Demócrata Cris-tiana de América, ODCA.

“La estrategia implementada por el presidente Felipe Calderón en la guerra contra el narcotráfico parece más el re-flejo de un plan de ‘complicidad’, una es-pecie de ‘pitazo’ disimulado para alertar a los criminales. A los delincuentes se les ayuda a actualizar su inventario estratégi-co y se les da la señal para reestructurar sus organizaciones. Se les alerta para to-mar ventaja”, señala.

Para él, hay transparencia en donde debiera existir la reserva de información y acciones discretas. En la guerra empren-dida contra el crimen organizado, dice, se da a conocer la estrategia empleada en los operativos, el monto de lo incautado, a qué celda se lleva a un detenido y hasta el ar-mamento que se utilizó; información que el gobierno no debe difundir porque sólo sirve a los criminales.

Entrevistado en sus oficinas de la ODCA, a un mes de concluir su gestión como pre-sidente de ese organismo, Manuel Espino

La narcopolítica,

El exdirigente nacional del PAN Manuel Espino expone en esta entrevista los riesgos que enfrenta Ciudad Juá-rez por la complicidad de algunos políticos con el nar-co, intenta desmentir los triunfalistas partes de guerra del gobierno y deplora la actitud intolerante de Felipe Calderón ante la crítica. Además, narra desde qué pun-to de vista escribió su libro más reciente, La guerra injusta de Ciudad Juárez.

Patricia Dávila

más sangre ha derramado sobre el territorio mexicano después de la Revolución”.

A dos años del arranque del Operati-vo Conjunto Chihuahua (OCCH), Ciudad Juárez vive con miedo. Muchas viviendas están abandonadas y destruidas por ván-dalos; se incrementó la pobreza, los se-cuestros crecieron en 5,000%, 60 mil fa-milias emigraron a El Paso, Texas; 7 mil niños quedaron huérfanos a causa de los crímenes, miles de empresas y comercios cerraron y se perdieron 140 mil empleos. Sin embargo, la oferta de empleo ha dis-minuido un poco menos.

–¿Qué tanto empleo han generado los cárteles?

–No tengo la manera de medirlo; sin embargo, existen versiones de que hay una compensación. Es decir que los empleos perdidos se han compensado con la ocupa-ción que ha ofrecido el crimen organizado.

–En su libro habla de las personas que buscan lucrar económica y políticamente con el sufrimiento de los juarenses…

–Políticamente, ningún partido está exento de lucrar con la tragedia de Juárez. Tampoco los tres niveles de gobierno. Un ejemplo claro se dio después de la masacre de los 14 estudiantes en Villa de Salvárcar, cuando el gobernador José Reyes Baeza

realidaduna

pone sobre la mesa su nuevo libro: La gue-rra injusta de Ciudad Juárez. Reflexiones y propuestas desde la trinchera ciudada-na. En él describe la “guerra” emprendida por Felipe Calderón como “el conflicto que

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Espino. Advertencia

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notificó el traslado de los tres poderes a es-ta ciudad. La lectura inmediata fue que se debía a que era un año electoral. A los po-cos días reacciona el presidente y, después de dos años de sordera, anuncia su visita. Fue tan precipitado que llegó sin agenda, sin propuesta, sin programas.

Lo grave, dice, es que de la misma for-ma inició Calderón la ofensiva contra el narco:

“Cuando él decide declararle la gue-rra al crimen organizado a mí me da mu-cho gusto; en el extranjero me jacté de tener un presidente valiente. Pero me equivoqué: di por hecho que tomó la decisión sobre la base de un diagnóstico que, también supu-se, había definido entre el 2 de julio –día de la victoria electoral– y el 1 de diciembre –cuando tomó posesión–. Pensé que ha-bía dialogado con el gobierno de Estados Unidos y con el de Guatemala, con gober-nadores, con alcaldes de las ciudades más importantes del país y con líderes de los sectores más representativos. Me resistí a pensar que el nuevo presidente de México estuviera improvisando una guerra.”

Según él, nunca imaginó que no se cumpliera una condición indispensable pa-ra declarar una guerra: la de hacer un diag-nóstico que no sólo le permitiera conocer

bien la situación sino, sobre todo, garanti-zar la victoria:

“¡Pero no! Fue simplemente una medi-da política, ahora lo creo así. Una decisión unilateral, porque no consultó con otros países, con nadie. Fue una decisión perso-nal de Felipe Calderón. Quizá fue una res-puesta a la presión que sobre él ejerció el cuestionamiento de su victoria. Una victo-ria que fue totalmente política.”

–¿Por qué Calderón no acepta dialogar con usted?

–No lo sé. Y él sabe que alguna opinión útil le puedo dar. Conoce de mi trabajo en Seguridad Pública, en Juárez, y de mi cer-canía con algunos mandos militares. Ade-más, Carlos Castillo Peraza me promovió para que fuera secretario de la Comisión de la Defensa Nacional y después el mis-mo Felipe intervino para que me nombra-ran presidente de la Comisión de Seguridad Pública en la Cámara de Diputados.

En enero de 2007 Calderón convocó a Manuel Espino y le pidió su opinión sobre la labor realizada en los primeros días de su gobierno: “Fue favorable, sólo le exter-né una preocupación. Le comenté que me parecía innecesario que se vistiera de mili-tar, porque eso mandaba una señal no muy agradable a los mexicanos. Era una señal

muy fuerte, muy dura, del papel de presi-dente de la República”.

Añade: “La otra preocupación que le ex-terné fue que él se pusiera al frente de la tro-pa, del operativo, que él personalmente le advirtiera a los criminales que iba tras ellos. Le dije que, en mi opinión, eso podía hacerlo el secretario de la Defensa Nacional o el de Seguridad Pública, pero no el presidente”.

Calderón preguntó por qué. Espino di-ce que le explicó:

“Es sencillo: en una confrontación di-recta con las bandas criminales se presen-tarán circunstancias que nos aconsejen dis-minuir el ritmo, detenernos, retroceder o modificar la ruta. Y tú le puedes ordenar al que pongas al frente del operativo que re-troceda, que se detenga; ya sea por razones políticas, diplomáticas, por prudencia o por una precaución de carácter social. Puedes ordenar que lo haga el general o el aboga-do de la nación y no va a pasar nada. Pero a ti, al presidente, ¿quién te lo puede man-dar? Si un día retrocedes o te detienes va a parecer que estamos perdiendo. Mi preocu-pación es que si sigues al frente no pode-mos dar marcha atrás, por el temor de que se perciba debilidad presidencial”.

Esta fue la última vez que Felipe Cal-derón dialogó con Espino.

A poco más de dos años de ese encuen-tro, Espino no ha cambiado de parecer: “Creo que lo que le dije tenía sentido. Hoy el presidente está atrapado en su propia estrate-gia y, conociendo su personalidad, también han de influir en él los cálculos de las con-secuencias que podría traer, ahora, recono-cer que hubo un error y tener que rectificar-lo. Es más fácil decir: vamos bien, estamos fortaleciendo el estado de derecho y hemos deteniendo a muchos capos, como lo dijo en Japón. Y es verdad, pero en el saldo eso no pinta, en el balance final. Yo no tengo duda de que el gobierno está perdiendo la guerra contra el crimen organizado.

–Acaba de hablar de la personalidad del presidente. ¿Será capaz de reconocer que ya perdió, si no ha sido capaz de reco-nocer que se equivocó?

–Espero que tenga una actitud serena, reflexiva, de estadista; que haga una intros-pección y lo reconozca. La seguridad del país vale esa reflexión serena, con recta in-tención del presidente de México.

Intolerancia palaciega

Espino relata que después del 8 de diciem-bre, cuando difundió una carta abierta para exigirle a Calderón que “asuma su respon-sabilidad de la tragedia en Ciudad Juárez” porque “estamos ante una guerra fallida (y) ante un estéril derramamiento de san-gre” (Proceso 1728), el secretario de Go-bernación, Fernando Gómez Mont, llamó a los medios de comunicación en los que colaboraba para pedir que lo vetaran:

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Operativo Chihuahua. El costo

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“Acabo de regresar de uno de ellos y que-rían invitarme nuevamente a colaborar. Les dije que lo consultaran con Gómez Mont. Me respondieron que no, que ya no tenía la fuerza de hace un año”. Evita decir nombres: “No quiero meterlos en problemas”.

–¿La carta se tomó como un ataque al presidente?

–Todo lo que no sea adular al gobierno o al presidente, en Los Pinos suele tomar-se como una agresión. Se ha instaurado una actitud intolerante en la que el disen-so es visto como un agravio. Incluso cuan-do he disentido con el gobierno sobre sus intromisiones en mi partido, ellos, a través de columnistas y editorialistas comprome-tidos con el poder, difundieron la versión

P ara los juarenses, el llamado año del “bicentenario” comienza con el pomposo anuncio de que el “Operativo Conjunto Chi-huahua” se sustituye por la “Operación Coordinada Chihua-hua”. A muchos nos da la impresión de que no es más que la

misma gata pero revolcada. Otra maniobra improvisada, la guerra injusta de Ciudad Juárez sustentada en la urgencia de que los ciuda-danos reconozcan que “algo” está haciendo el gobierno en sus tres órdenes. Nos parece que sólo se rebautizó la misma estrategia y la acción táctica se puso en manos de otra institución que es, por cier-to, menos confiable que la anterior. Tam-bién se ratificaron, a los cuatro vientos, los compromisos no cumplidos a favor de la seguridad.

Con más pena que gloria, se retiró al Ejército de las calles, se le asignaron funcio-nes fuera de la mancha urbana y permanece replegado para ser llamado a intervenir en casos que lo justifiquen. Salió con una car-ga de humillación inmerecida a cuestas. El patrullaje militar, que ya demostró su inuti-lidad, es sustituido por el de policías fede-rales. Por lo que se ve y parece, por lo que han balbuceado públicamente algunas vo-ces del gobierno y por lo que otras dicen en privado, es la misma gata. Los hechos así lo confirman.

Los habitantes de la segunda ciudad maquiladora más importan-te del mundo, y una de las que más han aportado al desarrollo nacio-nal, observan con impotencia la evidencia de la estrategia fallida del gobierno para combatir al crimen organizado. El saldo está ahí, refle-jado en la estadística del dolor que registra –además del incremento al costo de la vida como en todo el país– el de los asesinatos y los se-cuestros; el de los negocios cerrados por sus propietarios o incendia-dos por quienes tienen el control de la plaza; el del consumo y ven-ta de drogas que disminuye la capacidad de vida plena de las nuevas generaciones de juarenses.

Aquí crecen la pobreza y la miseria al ritmo que aumenta la des-confianza en las acciones escénicas de quienes no han podido siquie-ra detener la violencia, menos disminuirla. Se incrementa el miedo, la

angustia y el dolor que no se describen en las notas periodísticas que recorren el mundo y que más parecen partes de guerra.

El empecinamiento en imponer y sostener, unilateralmente, un mo-delo errático de combate a los criminales ya degeneró en pertinacia. La decisión valiente que muchos reconocimos y agradecimos al gobierno de Calderón cuando desató la guerra, ya se volvió temeraria, suicida. La esperanza se volvió escepticismo y el dolor acumulado en impotencia.

La sensación de abandono ya se ha traducido en frustración, cuando no en odios que alimentan impulsos de venganza. La admi-

ración popular hacia nuestros mandatarios se recorrió hacia un sentimiento que ya raya en su descrédito.

Las señales de alerta enviadas desde la so-ciedad van y vienen, pero el gobierno las ha calificado de ingenuas y hasta de traidoras. En la esfera oficial hay resistencia para aceptar que no necesariamente es con las armas por delante como se ejerce el poder para rescatar a un pueblo de las garras de los delincuentes. A la par del extravío gubernamental, la impu-nidad sigue su marcha y la violación a los de-rechos humanos se agudiza.

Espero, como miles de juarenses, que haya sinceridad en la expresión de Felipe Calderón, quien tras la masacre de 15 adolescentes en la

frontera dijo el 3 de febrero de 2010: “Queremos proponer las medi-das integrales a la sociedad juarense, porque tenemos, sí, un plan y una estrategia, pero queremos dialogarla y proponerla a la sociedad juarense e implementarla de la mano con los juarenses, porque que-remos atacar la inseguridad de raíz”.

Prepotencia y ausencia de humildad

Hace falta inteligencia, de esa que tiene que ver con la materia gris, para saber cuándo, cómo y bajo qué circunstancias y condiciones se puede recurrir a las armas y declarar la guerra para que ésta sea con-siderada justa. También se necesita la que suele designarse como la-bor de inteligencia del Estado, la que se finca en la investigación y

En Juárez, “la misma gata...”Manuel Espino *

de que Espino ataca al gobierno o al pre-sidente. Eso es falso, pero en la semántica mental del gobierno eso es una agresión.

–¿En la semántica de Calderón?–Del gobierno, incluido Felipe Calderón.Sin embargo, este no fue el primer de-

sencuentro. En mayo de 2008, Eduardo Me-dina Mora, entonces titular de la PGR, de-claró a los medios: “Vamos ganando la guerra, aunque no lo parezca”. Espino había convocado a una rueda de prensa para anun-ciar el Primer Foro Internacional sobre Se-guridad, promovido por la ODCA, en Bogo-tá, Colombia. Ahí, un reportero preguntó su opinión sobre lo expresado por el titular de la PGR y él fue conciso: “No tengo la infor-mación que tiene el procurador para afirmar

que vamos ganando la guerra. En lo que sí coincido con él es en que a mí tampoco me lo parece”.

Como respuesta, en una actitud “intole-rante” –dice Espino–, el coordinador de Co-municación Social de la Presidencia, Max Cortázar, manipuló la información para que pareciera que atacaba al gobierno. Además, Germán Martínez Cázares, entonces presi-dente nacional del PAN, prohibió a los 20 gobernadores y a los legisladores del PAN que asistieran al foro de la ODCA.

Injusticia y complicidad

Manuel Espino expone los motivos que lo llevaron a escribir el libro La guerra injusta

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aporta información útil para la proyección oportuna de la acción, no como la que se tiene en México, ineficaz porque está sustentada en cálculos políticos y se ha convertido en obra de relumbrón, de orna-to, como los espantapájaros.

La infraestructura destinada a esa imprescindible e insustituible función del Estado aquí la hacemos vana cuando se le dice a medio mundo dónde están sus instalaciones y quién las opera, cómo funcio-nan y de qué instrumentos disponen. Cuando se informa a la opinión pública –como si los delincuentes no leyeran los periódicos– lo que se está haciendo y lo que se va a hacer; dónde y bajo qué esquema ope-rativo se va a actuar; qué bajas hubo en uno y otro lados en las con-frontaciones armadas; a quién se detuvo y dónde se le recluyó.

Ahí está una de las razones por las que no se logra la eficacia. Hay transparencia donde debiese haber reserva de información y discre-ción en la acción. Más parece el reflejo de una estrategia de complici-dad, una especie de pitazo disimulado para alertar a los criminales, o una búsqueda de dividendos políticos desde la propaganda, que un esfuerzo comprometido con la seguridad nacional.

Con intención o sin ella, a los criminales se les ayuda a actuali-zar su inventario estratégico y se les da la señal para reestructurar sus organizaciones. Se les alerta para tomar ventaja. Ojalá sea sólo por ineptitud o ingenuidad, y no por el entreguismo que no pocos supo-nen. Yo tengo mis dudas.

Es urgente e impostergable recurrir a medidas que sanen y rege-neren el tejido social y le devuelvan su potencial de desarrollo comu-nitario. También es necesaria la voluntad política de quienes toman las decisiones para cambiar el sentido de la estrategia, si la hay, y ha-cer expedito el sistema de justicia.

Para lo primero es necesario y muy recomendable involucrar y aprovechar el esfuerzo ciudadano que, frente a la indiferencia del go-bierno, no deja de expresar con generosidad su disposición de poner al servicio de las autoridades su voluntad y su talento. Para lo segun-

do se precisa sentido común y actitud de estadista que derive en efi-cacia y responsabilidad para usar la fuerza del Estado. Para ambas co-sas hace falta humildad, en una dosis que sea suficiente para humillar la soberbia y la prepotencia imperantes.

¿Sabe la verdad el presidente?

Temo que le estén ocultando información al presidente. Pareciera no conocer la gravedad que han alcanzado no sólo las ejecuciones, sino también la violencia generalizada y cotidiana. Algunos creen que el presidente es insensible al dolor de los ciudadanos honestos que son víctimas colaterales de la guerra que él inició; yo espero que no sea así. Espero, por el contrario, que la información no esté fluyendo a causa de sus subordinados.

Estoy seguro de que si Felipe Calderón realmente conociera el trágico saldo humano de la guerra contra el crimen, ordenaría cam-biar la estrategia ipso facto. Por ello, tengo razones para desconfiar de algunos funcionarios que tienen el deber de informarlo.

Mi deber como ciudadano, como panista y como hombre, es ha-blarle al presidente con la verdad. Quizá otros ya le agarraron gusto a la mordaza, por conservar sus cargos o por conveniencia política. Ése no es mi talante. Mis principios políticos y personales me obligan a informarle a nuestro presidente qué es lo que está sucediendo.

No queremos que al “haiga sido como haiga sido” se sume un “cueste lo que cueste”, porque esta guerra ha costado demasiada sangre, demasiados muertos, demasiado dolor. Y no hablo sólo de los criminales, sino de las víctimas de las balas perdidas, de los ino-centes atrapados en el fuego cruzado, de quienes ven esfumarse su patrimonio y su tranquilidad por el secuestro y la extorsión. ●

* Este texto forma parte del tercer capítulo de La guerra injusta de Ciudad Juárez, de Editorial Grijalbo, con cuya autorización se publica.

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“Demasiados muertos, demasiado dolor”

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NA RC O T RÁ F I C O

de Ciudad Juárez:“En noviembre, uno de mis hijos cumplió años y a la fiesta, en nues-tra casa, no llegaron dos de sus amigos. Los mataron en el camino. Eso generalizó la in-dignación. Y en una plática, con mis hijos y con amigos, decidimos que, en lugar de huir de Juárez, teníamos que hacer algo pa-ra cambiar la imagen de la ciudad.

Dice oponerse a la imagen de Ciudad Juárez que reporteros e investigadores de todo el mundo han difundido:

“Sólo revelan los informes forenses, los partes de guerra, las a veces exageradas descripciones de las masacres, las fotogra-fías sangrientas”. Añade que ese material ha contribuido a deformar el rostro de una ciudad que no es violenta, sino que es la se-gunda más importante del mundo por su in-dustria maquiladora.

“En mayo de 2008 le pedí al presidente que revisara y rectificara la estrategia. Iban 4 mil ejecutados; hoy ya son casi 17 mil. Bue-no, 13 mil ejecutados después, le vuelvo a sugerir al presidente que rectifique. Puede concluir su gestión como un presidente exi-toso, que tuvo la dignidad de reconocer un error y corregirlo, quizá ya no a tiempo, por-que ya es demasiado tarde”, reitera.

–Usted señala en su libro que Juárez es un campo de concentración, en donde vi-ven su propio holocausto; el señalamiento es muy grave.

–Sí, pero vivimos nuestro propio holo-causto porque estamos esperando que nos toque. Nos preparamos para ser víctimas. En lugar de ir el fin de semana al cine o a un restaurante, hacemos reuniones fami-liares para calcular qué vamos a hacer el día que nos toque un secuestro, un homi-cidio, un asalto. Estamos en esa lógica y es injusto. Pero ahora los padres de fami-lia pagan 5 mil o 15 mil pesos para que los delincuentes dejen llegar a su hijo a casa y regresar a la escuela al día siguiente.

–¿Hacia dónde va Ciudad Juárez? ¿Hacia un estallido social?

–No sé qué pueda generarse, pero hay gente que ya contrató a sus propios escol-tas para cuidar a su familia y su patrimo-nio. Otros han puesto barricadas en sus co-lonias, alarmas en sus casas, y los de menos recursos tienen un bat o traen una navaja en el bolsillo por si se ofrece. La gente se está preparando para un fenómeno generalizado de violencia. No lo estoy adelantando, pero aquí no podemos descartar nada.

El 3 de julio de 2009 Espino recibió una carta en la que el presidente colombia-no Adolfo Uribe le agradece “el respaldo al operativo que devolvió la libertad a 11 com-patriotas (entre ellos Ingrid Betancourt) y tres cooperantes extranjeros secuestrados por las FARC. En contraste, lamenta, Cal-derón ni siquiera ha “hojeado” las 101 pro-puestas para la paz que surgieron del II Foro Internacional “Inseguridad, dolor evitable”, que se realizó en agosto de 2009 en Ciudad Juárez con la participación de 22 países.

A la falta de “voluntad” del presiden-te Calderón para reconocer el fracaso de la guerra, Espino suma otra inquietud: “Co-mo juarense, tengo miedo de que en estas elecciones los gobiernos vayan a usar el te-ma de la violencia como bandera política a través de sus partidos”.

Se le pregunta entonces qué opina de que el PRI haya nombrado a Héctor Mur-guía como su candidato a la alcaldía de Juárez, después de que durante su gestión (2004-2007) la policía municipal estuvo bajo el mando del cártel de Juárez (inclu-so, Saulo Reyes, su secretario de Seguridad, fue detenido en El Paso, Texas, cuando tra-taba de pasar droga de esta organización y pretendió sobornar a agentes de la aduana.

–No tengo información corroborada, solo sé que durante su gestión nos dejó una ciudad invadida por el narcotráfico. El

Teto Murguía es sinónimo de desconfian-za para los juarenses.

–El diputado Manuel Clouthier ha-bló de la protección del gobierno federal a Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.

–No puedo asumir, como Clouthier, que el gobierno está en complicidad con el cri-men organizado, porque eso implica hasta a Felipe Calderón ¡y ya sería el colmo! Que hay complicidades, sí, sería torpe negarlo, es evidente. Sin duda hay funcionarios im-plicados o que han implicado su actividad de gobierno con la de los criminales.

“Por eso digo que, tratándose del ma-nejo de la información, parece que hay complicidad, porque bajo el argumento de informar a la gente de lo que se está ha-ciendo, dan información a los medios y enteran a los criminales de cómo fueron los operativos, en dónde están detenidos los criminales, qué juez se va a encargar de su causa, en qué celda están encerrados… Hay funcionarios que saben que ventilar esta información ayuda a los criminales. Aquí no hay ingenuidad, hay complicidad.

–En Juárez se ha acusado a la procu-radora, Patricia González Rodríguez, y al gobernador, José Reyes Baeza, de dar pro-tección al cártel de Juárez...

–Digamos que hay señales muy fuertes que hacen suponer complicidades de polí-ticos de Ciudad Juárez con los criminales. La señal de que El Teto sea candidato a la presidencia municipal de Juárez es una de elllas. Del gobernador y la procuradora, no tengo información para afirmarlo.

–Juárez vive dos guerras paralelas: por un lado, se sospecha que la procuradora y el gobernador apoyan al cártel de Juárez, y por el otro hay informes que señalan la pro-tección que el gobierno federal, a través del Ejército, brinda al cártel de Sinaloa…

–Es la misma guerra. En ella hay ciuda-danos, políticos, empresarios, funcionarios de gobierno... y uno de los rasgos importan-tes es la narcopolítica. Hace más de un año empecé a dialogar con dirigentes de partidos y líderes sociales. Incluso, en agosto pasado, hablé con el gobernador del estado. Les pedí que consideráramos cancelar las elecciones en Ciudad Juárez. Les dije que las eleccio-nes eran una oportunidad para que avan-zaran los criminales, quienes iban a querer imponer, patrocinar y luego controlar a la ciudad a través del gobierno, porque ningún partido estaba exento de ese riesgo.

“Les dije que el Congreso podía deter-minar que no había condiciones para una contienda electoral, que era de alto riesgo efectuarla y corríamos el peligro de que el crimen organizado avanzara en la coyun-tura electoral, pero me dijeron que no era posible. Ahora, con lo de El Teto, se incre-menta ese riesgo.”

Afirma que en esta ocasión los cárte-les financiarán las campañas políticas en Ciudad Juárez.

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Juarenses. Orgullo

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El diferendo reventó en junio de 1974, en los días más álgidos de la campaña militar contra la gue-rrilla y la población civil en la Costa Grande del estado de Gue-rrero, donde el general Salvador Rangel Medina se desempeña-

ba como comandante de la 27 zona en Aca-pulco. Testigos del episodio narran que, luego de tomarle una llamada telefónica a Hermenegildo Cuenca Díaz, entonces se-cretario de la Defensa Nacional, la voz de Rangel se elevó más de lo habitual, tanto que llegó a escucharse afuera de su oficina.

–¿Tiene usted una idea de cuántos civi-les van a morir? –cuestionó Rangel–. ¡Có-mo quiere que autorice cosas con las que no estoy de acuerdo! –reclamó al secreta-rio, según el testimonio de allegados suyos que presenciaron el altercado.

Las diferencias de criterio sobre los mé-todos que el Ejército empleaba en el terre-no para intentar acabar con la guerrilla de Lucio Cabañas salieron a relucir desde los primeros días de diciembre de 1973, cuan-do llegó de comandante a Acapulco por or-den del presidente Luis Echeverría. Su de-signación nunca fue del agrado del general Cuenca, con quien no se dirigía la pala-bra desde hacía décadas. Las diferencias entre ambos se traducían en una relación fría, distante. Rangel lo había reconfirma-do en 1971, en los primeros meses del nue-vo gobierno, cuando fue relevado del man-do territorial en Durango y fue enviado “a la banca”, es decir, a disposición del Estado Mayor de la Defensa sin cargo ni comisión por órdenes del secretario. A partir de en-

Juan Veledíaz

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El militar que quiso

olvidar

El general Rangel. Disidencia castrense

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tonces sus allegados sabían que fue el pre-sidente quien lo había sacado de la “conge-ladora” para darle mando de zona.

Desde que llegó al puerto, sus discu-siones con Cuenca subieron de tono a raíz de las visiones confrontadas entre los dos. “El general Rangel Medina se opuso a los bombardeos, se opuso a una serie de ac-ciones violentas que llevó a cabo el Ejérci-to Mexicano en aquel entonces, según re-fieren libros, notas, reportajes; se opuso, (pues) no era la manera de poder capturar a una gavilla, decía; no era la manera de proceder, proceder como militares ni co-mo mexicanos obligados a seguir un mar-co jurídico; no era la manera de hacer las cosas, según su entender”, recuerda uno de esos allegados.

La campaña militar en Guerrero se convirtió en el escenario –que hasta ahora había permanecido oculto– de esas visio-nes confrontadas acerca de lo que debería ser el uso de la fuerza armada para resol-ver conflictos.

Testimonios y documentos militares in-éditos sobre Rangel y episodios diversos muestran a un militar “disidente” frente a la estrategia contra la guerrilla. Su formación era representativa de los ideales que cimentó la Revolución en las Fuerzas Armadas. Du-rante su carrera se caracterizó por buscar la cercanía con el pueblo al que, decía, el Ejér-cito se debía. Privilegió el diálogo y la nego-ciación antes que el uso de la fuerza. Ese era su estilo desde que en los años cincuenta y sesenta intervino, por órdenes presidencia-les, para desactivar conflictos sindicales y es-tudiantiles y convencer a líderes guerrilleros,

como Rubén Jaramillo, pa-ra que depusieran las armas.

En el gobierno de Eche-verría, Rangel confrontó a la cúpula militar que había adoptado la doctrina pro-veniente de la Escuela de las Américas, aquella que tomó a la “guerra sucia” puesta en práctica en Vietnam –con su método de represión, tortura y desapari-ciones de civiles– como el referente para afrontar los problemas de la época.

Las reglas rotas

El escritor Marco Aurelio Carballo, en-tonces reportero del periódico Excél-

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nam –con su ra y desapari sior, dirigido en aquel tiempo por

Julio Scherer García, recuerda que, en Guerrero, Rangel parecía un militar al frente de un ejército ajeno al conflicto. Por esos días de junio de 1974 Carballo estaba de enviado especial en Chilpan-cingo para cubrir el secuestro de Rubén Figueroa Figueroa, “el camionero que

En 2005 falleció el general de división Salvador Rangel Medina, uno de los personajes centrales de la novela Guerra en El Paraíso, de Carlos Montemayor. Militar atípico, afecto a la escritura, comenzó una especie de memorias que suspendió al llegar a la década de los setenta, cuando manifestó su desacuerdo con la estrategia antiguerrillera del gobierno. En el libro El general sin memoria. Una crónica de los silencios del Ejér-cito Mexicano, publicado por el sello Debate, de Random House Mon-dadori, Juan Veledíaz explora la causa profunda de ese silencio y recons-truye su biografía con testimonios y documentos que, además, arrojan luz en torno a secretos del Ejército que se mantuvieron guardados por más de medio siglo. He aquí una reseña escrita por el propio autor.

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Echeverría y Rangel. Apoyo

Con el general Félix Galván López

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luego fue gobernador”, quien fue cap-turado por la guerrilla cuando buscó un acercamiento con Cabañas para conven-cerlo de que depusiera las armas.

Desde la capital del estado, el reporte-ro contactó vía telefónica a la comandan-cia militar de Acapulco, solicitó una entre-vista con el general Rangel, y sin mayor trámite se la concedieron. El Ejército te-nía entonces el control absoluto de la in-formación y de los periodistas que cubrían el conflicto, patrullaba poblados y cami-nos, y en la carretera que comunicaba con el puerto instaló retenes escalonados.

Sin embargo, cuenta Carballo, al pa-recer había una orden previa para que él pudiera pasar por los puestos de control sin contratiempo alguno. Llegó a la zo-na militar y, sin mayor espera, fue lleva-do a la oficina del comandante. Lo recibió un hombre vestido de manera impecable, con su uniforme verde olivo bajo el que se distinguía una silueta delgada, pero fuer-te: “… me dio una buena entrevista, so-bre todo porque dijo varias frases. Una de ellas, ‘Si me lo ordenan, capturaré a Ca-bañas’, me llamó mucho la atención”.

Las declaraciones de Rangel, publica-das en la portada de Excélsior aquel miér-coles 5 de junio, rompieron la “regla de

Los pueblos del silencioEn El general sin memoria, que comenzó a circular en estos días, el periodista Juan Veledíaz también relata la singular amis-tad que surgió entre Carlos Montemayor, fallecido el 28 de febrero pasado, y el ge-neral Salvador Rangel. Con autorización de Random House-Debate y del autor, publicamos un fragmento del libro.

Juan Veledíaz

C ontemplar la quietud y la ausencia eran dos maneras de entrar en aquel silencio. Les ocurrió por separado cuando ambos visitaron los poblados desalojados du-rante la campaña contrainsurgente, en una ruta que al paso del tiempo parecía estar convertida en la geogra-

fía del olvido. Haber caminado por aquellos lugares silentes de la montaña detonó la amistad entre el general (Salvador) Ran-gel Medina y el escritor Carlos Montemayor. Sucedió con más de 10 años de diferencia; el militar los recorrió durante su se-gunda etapa de comandante de zona y tiempo después lo hizo el autor de Guerra en El Paraíso en la época en que realizaba las investigaciones de campo para el libro. “Me sorprendió que no había nadie en el pueblo, ni pollos ni gatos –dice Montema-yor–; al general eso le atrae, le interesó la similitud con mi ex-periencia, porque a él le había ocurrido lo mismo”. Recuerda que conoció a Rangel en los años ochenta por intervención de dos de sus paisanos del estado de Chihuahua. La primera vez que lo vio fue en una comida; estuvo muy reservado y ya hasta después se soltó a platicar. “Eso es lo mismo que me pasó a mí –me dijo cuando comentamos la sensación de recorrer aque-llos lugares”, rememora. Era como tratar de explicar lo que su-cede en aquellos instantes en los que no sucede nada. Como in-tentar referir uno de esos grandes silencios que son abiertos y que la memoria fijó con el nombre de comunidades como La Peineta, El Molote, Agua Zarca, Cerro Prieto de los Pinos, Co-rrales de Río Chiquito, entre otra docena de poblados de la sie-rra de Atoyac que fueron “evacuados” por el Ejército.

En todos esos pueblos “agarraban parejito, sin tomarles de-claración; ya después que se llevaron a varios señores dijeron

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oro” de la milicia según la cual ningún militar, salvo orden superior, puede de-clarar ante la prensa. Al general poco le importó esa regla: en sus dichos había un mensaje cifrado que iba más allá del malestar en el interior del Ejército por la manera en que el conflicto se estaba manejando y que dejaba entrever el pa-pel “indefinido” que desempeñaba co-mo comandante de zona, pues sus pla-

nes no eran tomados en cuenta. Al día siguiente, el secretario manifes-

tó que Rangel se había “extralimitado”, pues “asumió funciones que no le corres-pondían”, ya que sólo la Defensa o el pre-sidente de la República podían opinar so-bre “asuntos de tal naturaleza”.

Así, las diferencias entre uno y otro ge-neral comenzaban a hacerse públicas; se-manas después, a principios de agosto, los dos militares se enfrascaron en otro alterca-

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Lucio Cabañas. La cacería36 1741 / 14 de marzo de 2010

do telefónico, que acabó en forma abrupta cuando Rangel colgó el auricular. Según un testigo, la discusión terminó con un re-cordatorio materno al titular de la Secre-taría de la Defensa.

La tarde de ese mismo día Rangel re-dactó un radiograma, dirigido al presiden-te Echeverría, con copia al general Cuenca, donde solicitaba que lo relevara del man-do por no estar de acuerdo, entre otras co-sas, con la “evacuación de la población ci-vil”. Comenzó entonces una persecución en su contra que inició con un proceso an-te una corte militar; se le catalogó como un “apestado” dentro del Ejército, al punto de que incluso se estableció la prohibición de acercársele. Estuvo “congelado” hasta el fin del sexenio.

Con la llegada de José López Portillo al poder, fue rehabilitado en el mando de zona en Acapulco, lo que constituyó un hecho inédito en el Ejército, y su imagen creció ante la actitud que asumió frente a la “guerra sucia”.

El radiograma fue encontrado en el ar-chivo privado del general Rangel Medina, quien murió a los 92 años de edad en una cama del Hospital Central Militar en di-ciembre de 2005, y forma parte de una se-rie de informes castrenses desconocidos

hasta la fecha sobre lo ocurrido durante la guerra sucia en Guerrero. Por primera vez un general de tres estrellas, con una fuer-te ascendencia dentro del Ejército, aporta-ba detalles de aquello que consideró “tor-pezas del mando” al referirse a la manera en que se conducían las operaciones con-tra la guerrilla en esa entidad. Fue el úni-co militar en activo que en su momento advirtió que la actuación de las tropas ten-dría un costo muy alto para la institución frente a la sociedad.

Cuidadoso registro

Entre los documentos del archivo de Ran-gel están los informes elaborados a su lle-gada al puerto, cuando asumió la coman-dancia militar. A uno de esos reportes lo denominó Panorama que presenta la zo-na. Es un escrito de 10 fojas que redactó el 15 de diciembre de 1973; ahí consig-na los testimonios que recogió en la zona serrana de Atoyac –comunidad distante dos horas de Acapulco, donde se estable-ció el puesto de mando del teatro de ope-raciones–, además de exponer un análisis social, político y militar que realizó para contextualizar el problema de la guerrilla.

Ahí apuntó que, como no era del

agrado del general Cuenca, cuando re-cibió la comandancia de zona, no le fue proporcionado ningún tipo de informa-ción de inteligencia, por lo que tuvo que valerse de sus propios recursos para alle-garse de información sobre lo que ocu-rría en el terreno. Anotó que las unidades que participaban en las operaciones esta-ban mal preparadas y no tenían una idea sobre la naturaleza del “enemigo”. Reve-ló que varios militares de distinto rango, como el comandante al que relevó, esta-ban al servicio de los caciques y narco-traficantes desde tiempo atrás, y contri-buían al clima de terror que imperaba en la región al abusar de la población civil.

Rangel fue muy cuidadoso en el mo-mento de registrar los asesinatos extra-judiciales, las torturas y las desaparicio-nes atribuidas al Ejército. Nunca cita a sus colegas por sus nombres y da todo el crédito a los pobladores que le narran los sucesos. En uno de esos pasajes, pos-teriores a una emboscada de la guerrilla contra soldados cerca de la comunidad de Yerbasantita ocurrida en noviembre de 1973, el general escribió:

“Hace unos días aterricé en un case-río para que me orientaran por dónde me encontraba, y me pareció muy sospecho-

que la comunidad iba a ser bombardeada, que se desalojara la comunidad. Y la gente nomás se salió con lo que pudo, con po-ca ropa. Nosotros nomás con dos cambios para salir lejecitos”, comenta María del Rocío Serrano Galeana, una mujer oriunda de Corrales de Río Chiquito, comunidad que fue evacuada en julio de 1974 por el Ejército.

Por esos días era una niña de 11 años cuando tuvo que de-jar su casa y sus pertenencias en compañía de su madre y her-manos. Regresaron en diciembre del año siguiente, una vez que el Ejército había eliminado a Lucio Cabañas, y encontra-ron que los soldados se habían comido a todos los animales; algunas casas ya estaban desechas y otras las habían tirado por completo para cocinar con la leña que sacaban.

“Lo recuerdo como si fuera ahorita”, dice en medio de sollozos, antes de comentar que desde ese entonces se llevaron a su papá Ma-riano Serrano Zamora, quien está desapareci-do. El bombardeo había sido a las afueras del pueblo, en las inmediaciones del cerro Moji-leca, donde se presumía había un campamento guerrillero. Los habitantes regresaron al paso de los años a su comunidad, pero no la repo-blaron por completo; de 300 personas que ha-bía entonces, hoy no rebasan las 40. Su relato es uno de los que fluyen una mañana de abril de 2007 en el centro de Atoyac, durante una entre-vista colectiva con los integrantes de una de las asociaciones de desaparecidos que se han for-

mado en este municipio de la Costa Grande de Guerrero. Se autodenominan Comité de Desaparecidos de la Sierra Cafeta-lera y los encabeza la señora Eleazar Peralta Santiago, una mu-jer de rostro moreno, delgada y enjuta, que se presenta como la presidenta y actúa como anfitriona de varios pobladores que viajaron durante varias horas desde sus comunidades en la sie-rra para plantear algo más que su testimonio.

“Ya no sabemos en quién confiar”, dice la señora Eleazar –hermana de Lucio Peralta Santiago, desaparecido en octubre de 1974–, mientras confiesa que después de tanto tiempo ya sólo les falta acudir a las oficinas del agua y de la luz para so-

licitar que les ayuden a localizar a sus familiares. “Es-tas largas que el gobierno nos da, no tienen nombre. Queremos que se nos diga clara y justificadamen-te si viven o están muertos. ¿Están muertos? A no-sotros no nos ha quedado claro. ¿Qué fue de ellos? Que se dignen en decir dónde están”.

Las más de 25 personas reunidas en el patio de su casa tienen en común que sus familiares desapa-recieron entre los años 1973 y 1974, algunos meses en los que Rangel se desempeñó como comandan-te de zona en Acapulco. El general es un persona-je a quien nadie entre los asistentes recuerda –en-tre tantos que pasaron por aquí en esa época–; pero algunos de sus subalternos permanecen en la me-moria de varios de los habitantes más de tres dé-cadas después. Sobre todo si eran “amables con la gente”, como lo fue el mayor Javier Escobe-do Corvera, un oficial graduado en operaciones

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so y extraño que no obstante la presencia del helicóptero ninguna persona se acer-cara a verlo, como ocurre en cualquier ranchería, aun cuando observaba que sa-lía humo de las chozas.

“Tras mucho tiempo de espera y una vez que despaché a otro lado al aparato, en busca de una escolta, vi pasar una persona que al llamarla resultó ser la autoridad del poblado. Identificado con él, me informó que la gente no salía por temor a que los federales los fueran a matar. Con su ayu-da y en vista de que yo me encontraba so-lo, fue posible reunir al poblado frente a la escuela y tras escuchar los más graves in-sultos de hombres y mujeres y el llanto de numerosas familias, logré que me expli-caran la causa de aquella actitud, sabien-do que unos días antes de mi arribo a la zo-na y a resultas de la emboscada sufrida por las tropas en Yerbasantita, habían arribado unas tropas a las que dieron alojamiento, y en pago, acusándolos de haber participado en la emboscada, sacaron a varios hombres de sus casas, incluyendo al evangelista del pueblo, dándoles muerte.

“Casi en vilo me condujeron hasta el sitio donde fue cometido el asesina-to de aquellas personas que ninguna par-ticipación habían tenido y me mostraron

las tumbas recién abiertas en el panteón del lugar. Unos días antes de la embosca-da, habían pasado también la brigada o miembros de la brigada y les habían ro-bado cuanto tenían.”

Perfil de una época

El general Rangel Medina era un mili-tar atípico: le gustaba escribir y, además de la literatura, su pasión siempre fue la aventura. No tomaba ni fumaba, y practi-caba deporte. Fue una de las fuentes que Carlos Montemayor utilizó para su no-vela Guerra en El Paraíso y trabó amis-tad con él desde los años ochenta. Su vida representó el prototipo de la media-nía, pues vivió sin grandes lujos, aunque formó parte de la élite castrense duran-te más de 30 años; rechazaba la pompa de los homenajes institucionales; sen-tía inclinación por el servicio para ayu-dar a las poblaciones indígenas y a gen-te de escasos recursos. Formaba parte de la camada de oficiales que se graduaron en 1934 en el Colegio Militar, en aque-lla época en la cual llevó la batuta de la educación castrense el legendario gene-ral revolucionario Joaquín Amaro, fun-dador del Ejército moderno.

Parte de sus 49 años de carrera mili-tar quedó narrada en un borrador de sus memorias, que dejó inconclusas. Su rela-to inicia cuando entró al Colegio Militar; registra sus vivencias como oficial de in-fantería en los treinta y cuarenta, déca-das en que el Ejército dejó las asonadas para convertirse en la institución mode-lo sobre la que se cimentó el presiden-cialismo.

Abandonó el manuscrito cuando és-te se refería a los setenta, la época en que se desempeñaba como comandante en Acapulco. Su trabajo no vio la luz públi-ca debido a la “censura” impuesta por el alto mando del Ejército a mitad del go-bierno de Ernesto Zedillo (1994-2000), cuando la Secretaría de la Defensa era encabezada por uno de sus antiguos su-bordinados, el general Enrique Cervan-tes Aguirre.

Tiempo después se enteró de que el motivo para prohibir la publicación de sus memorias fue la manera en que “desmiti-ficó” al general Joaquín Amaro y a Láza-ro Cárdenas, dos referentes en la milicia mexicana. Tampoco fueron bien vistos los “usos y costumbres” del Ejército que registró y que exhibían por primera vez cómo era la vida en los cuarteles.

en la jungla años atrás en la Escuela de las Américas y quien iba al frente de una sección –compuesta de 30 elementos– del ba-tallón 27. O porque fueron “abusivos con todos”, como el capi-tán Maximiliano Barajas Cázares, un oficial que encabezaba una sección de fusileros del 50 de infantería.

“El mayor Escobedo era chaparro, medio blanquito. Tenía su pelo bien. El capitán Barajas sí era un hombre grande, tri-gueño, mal encarado, ése era el que mandaba golpear a la gen-te”, dice don Enrique Chame, un hombre bajito, con el pelo muy corto, de lentes y bastón que a sus 87 años de edad aparen-ta no ser mayor de 60. “Ya estoy en una edad tremenda”, dice mientras comienza a narrar que desde joven nunca tomó alco-hol ni fue fumador. “Era músico, tocaba la guitarra día y noche, pero no era borracho. Y aquí me tiene, todavía”. Vivía en aquel tiempo en el Cacao, una comunidad cercana a Arroyo Oscuro, donde el Ejército tuvo, en 1972, su primera gran emboscada. Los soldados llegaron a su casa, recuerda, “porque tenía un co-rral bonito y tenía tres casas y ahí se metieron”. No sólo con él se quedaron; algunos de sus vecinos también se vieron copa-dos por “guachos”, quienes de un momento a otro les dijeron: “Pues qué pues, aquí nos van a tener”. Ahí dormían, no los de-jaron salir durante más de dos meses, se iban unos y llegaban otros, pero los que siempre permanecieron ahí fueron el mayor Escobedo y el capitán Barajas. “Ese Barajas fue malo, hasta a los mismos soldados de él los golpeaba”. Cuando lo detuvie-ron, rememora, fue porque lo confundieron con un señor lla-mado Enrique Chávez, a quien el Ejército buscaba por sospe-chas de que había intervenido en los ataques. Por los golpes y torturas, desde entonces quedó rengo. “Dilaté como más de dos

meses o tres encerrado y no supe a dónde, oscuro, no supe (…) Me trajeron a mí y a un compadre mío, Isidoro Pérez; salimos los dos el mismo día como a las tres, pero a él lo agarraron y lo desaparecieron. Y a mí me sacaron de la casa como por engaño, una cosa así, como por guía, pues. Pero por de buenas a mí no me echaron al mar, porque echaron gente al mar a lo méndigo”.

Otros “guachos” eran los del 50, dice la señora Gregoria Tabares, una mujer de 73 años a quien los asistentes llaman Goyita. Recuerda que los soldados los obligaron por la fuerza a dejar sus casas en Cerro Prieto de los Pinos, los concentraron a todos en el Quemado, donde se dio la mayor redada de campe-sinos ocurrida entre los meses de agosto y septiembre de 1972.

“Decían que nosotros éramos bien mitoteros”, comen-ta cuando rememora lo que Lucio Cabañas y su gente decía de ellos. “Por eso nunca pasaron por el pueblo, porque decían que nosotros éramos chismosos.” Eso no importó a las tropas, que anunciaron cuando llegaron que así como habían dado de co-mer a Lucio, así les iban a dar a ellos. Nunca se les dio de comer mal, agrega; eran como 100 soldados y mataron gallinas, guajo-lotes, cerdos, hasta una vaca. Su nuera Guadalupe Sánchez tenía 11 años de edad cuando presenció cómo su padre Saturnino Sán-chez García, quien vivía en silla de ruedas, fue hecho aparecer como uno de los seis “fusilados” por los soldados en los Pilonci-llos, cuando en realidad lo habían asesinado a quemarropa, du-rante la represalia por la emboscada de Arroyo Oscuro.

“Estamos cansados; damos el mismo testimonio y no pasa nada. La fiscalía no hizo nada; nos apoyaba con medicamen-tos, nos trajeron una psicóloga, pero no pasó nada, pienso que eso no ayudó en nada”, manifiesta la señora María Natividad

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Causó mucha molestia el testimonio sobre su propia participación en activi-dades de control de movimientos socia-les y acerca de su rol protagónico en las negociaciones mediante las que se bus-caba que el líder guerrillero Rubén Jara-millo se desistiera de la lucha armada. Su paso como comandante del batallón 49 de infantería en Michoacán, al inicio de los años sesenta, quedó asentado como el primer registro de un jefe del Ejército en una campaña contra el narcotráfico.

A sus escritos los llamó Pláticas de un soldado. Decía que eran charlas in-formales sobre su experiencia de mili-tar en servicio y nunca se preocupó por aclarar el léxico castrense ni por citar el nombre completo de sus contemporá-neos. Siempre rechazó que se tratara de unas memorias, a pesar de que tenían un alto valor testimonial por el detalle con el que describía los rasgos de la perso-nalidad de tres secretarios de la Defen-sa: Matías Ramos Santos (1952-1958), Agustín Olachea Avilés (1958-1964) y Marcelino García Barragán (1964-1970), de quienes fue cercano colabora-dor y “protegido”.

Interrumpió su relato cronológico cuando llegó el momento de abordar su

peralta Mesino, oriunda de Rincón de las Parotas, cuando re-sume lo que han sido más de 30 años con su hijo Domitilo Ba-rrientos desaparecido.

“Venía de Acapulco, lo detienen en el retén del Conchero. Él hacía milpa, era campesino, era presidente de la quinta del juego de pelota, no se metía con nadie. Porque no les dijo nada quizá por eso (se lo llevaron)”. Del medio centenar de historias de desapariciones forzadas que se escuchan en voz de los asis-tentes, queda un eco donde la tortura abrió heridas psicológi-cas irreversibles a varias personas, entre quienes está Enrique Chávez Fuentes, hijo de doña Virginia Fuentes Almazán, una señora de más de 80 años que en las últimas décadas ha visto cómo se ha deteriorado la salud mental de su hijo desde que fue liberado tras ser detenido por los soldados.

En voz de algunos asistentes se escucha que la mayoría de los pueblos abandonados no han vuelto a ser repoblados, algu-nos por su lejanía, como el Escorpión, el Sombrero o aquellos más distantes que sólo son identificables por su nombre que re-mite más a una expresión que a una comunidad, como Dios te Libre y El Quizá.

Montemayor dice que el general Rangel fue el militar que mejor le cayó durante todas sus investigaciones so-bre aquella época. “Era un tipo excepcional, de una for-mación militar muy sólida, con espíritu castrense y de una integridad a toda prueba”. Recuerda que le contó haber recibido órdenes, cuando era comandante de zona en Du-rango, de acabar con el dirigente campesino Álvaro Ríos. Discreto, se negó. “No estudié en la academia militar para ser asesino”, le decía al escritor. Algunas de las instruccio-

nes venían del general Marcelino García Barragán. “Me resis-tía a creer que era la voz de mi general García Barragán la que ordenaba hacer algo que no cabía”, comentaba. Al final inter-vino en su captura y lo entregó al Ministerio Público federal, quien lo acusaba de invadir tierras.

De sus charlas surgieron pasajes para la novela donde es uno de los militares que aparece como protagonista del relato que inicia en noviembre de 1972 y termina en diciembre de 1974. Cuando secuestraron a Rubén Figueroa, comenta, estaba todo listo para aniquilar a Lucio Cabañas; no se dio la orden, la deci-sión política era muy compleja. Lo ocurrido en Guerrero decía que no le pesó, él cumplió bien y nunca actuó contra sus prin-cipios, era un hombre muy íntegro. Después de que se publicó el libro, el general se abrió, empezó a tener más confianza para abordar otros pasajes. Como lo ocurrido en la masacre de cam-pesinos de Aguas Blancas en junio de 1995. “Carlos, matar así como si fueran pollos… ¿qué les pasa?”. ●

estadía en Guerrero. De un día para otro puso en práctica “el olvido activo”, como se le conoce en el medio militar al recur-so mediante el cual alguien “olvida” algo, no porque no sea importante, sino porque “es muy importante”. Mantuvo el silen-

cio hasta el día de su muerte, y en su con-dición de militar en retiro nunca aceptó entrevistas para hablar del tema ni quiso recordar detalles de aquello que llamó “el show Cabañas”.

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Cuenca Díaz y Rangel. Conflicto

Con Rubén Figueroa Figueroa, gobernador de Guerrero

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HI S T O R I A

Alejandro López López es un viejo minero con dos opera-ciones en el corazón y sili-cosis en los pulmones a con-secuencia de años de trabajo en la Minera Cananea. Orgu-lloso, dice que los 2 mil tra-

bajadores retirados hicieron mucho por la empresa y la comunidad, y por eso no en-tiende por qué ahora no se respetan sus de-rechos de ser atendido como se merece en el hospital del Ronquillo, el único que hay en la zona donde está Cananea.

En el último año han muerto 58 mine-ros jubilados, muchos de ellos enfermos por el polvo de la silica que infesta la mina y se mete a los pulmones. Don Alejandro, como otros miembros de la Asociación de Mineros Retirados de la Sección 65, sos-pecha que la desatención contribuyó a la muerte de sus compañeros.

–No somos doctores, pero antes tenía-mos servicios de calidad. Sin asegurar na-da, creemos que la gente que ha fallecido en parte se debe a que no tenemos medica-mentos oportunamente o que son genéri-cos y de baja calidad. Además, no tenemos la atención que teníamos antes –señala el entrevistado, quien es secretario de una de un engaño

Después de la huelga de la mina de Cananea en 2007, el Grupo México de Germán Larrea intentó cerrar el Hospital del Ronquillo, que hacía llevadera la vida de los mineros jubilados. El entonces gobernador Eduar-do Bours ofreció a los empresarios apoyar al nosoco-mio con 100 millones de pesos, de los cuales entre-gó 30 millones de inmediato. Ahora el hospital está en decadencia y los 70 millones restantes no se ven ahí ni en las cuentas públicas de Sonora. En cambio, Bours creó la fundación Volemos Juntos, una plata-forma política en la que presuntamente “invirtió” el dinero escamoteado.

José Gil Olmos

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Larrea. Maniobras

Bours. Política

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las dos asociaciones de mineros retirados de Cananea.

Angustiado por la falta de servicios de salud de calidad, no entiende por qué el Hospital del Ronquillo no funciona, si el exgobernador de Sonora, Eduardo Bours, firmó un convenio con la Minera Cananea para hacerse cargo de los gastos con un fondo de 100 millones de pesos.

El viejo minero cree que dicho conve-nio sólo fue verbal. Lo que no sabe es que sólo se utilizaron 30 millones para mante-ner temporalmente el hospital y los 70 mi-llones de pesos restantes fueron destina-dos a la campaña del candidato del PRI al gobierno del estado, Alfonso Elías, a cam-bio de garantizar el servicio de salud de los mineros retirados.

Sin embargo, con la derrota del candi-dato de Bours dichos acuerdos fueron olvi-dados y los fondos públicos fueron a parar a la fundación Volemos Juntos, dirigida por el actual diputado federal Ernesto de Lucas Hopkins, con la idea de apoyar a los candi-datos a presidencias municipales y diputa-ciones locales en las elecciones de 2012 pa-ra conservar sus espacios de poder.

Manuel López, exsecretario particular del diputado Ernesto de Lucas, señala que

desde la campaña del año pasado para ele-gir a gobernador, diputados locales y pre-sientes municipales se enteró de los traba-jos de la fundación Volemos Juntos, que en apariencia se creó para ayudar a la gente.

“Tengo entendido que comenzaron a trabajar a finales de las pasadas eleccio-nes y hace poco abrieron oficinas en Her-mosillo, supuestamente para apoyar a los ciudadanos. La intención, en realidad, es apoyar la campaña de 2012, y los recursos creo que vienen prácticamente de los fon-dos del Hospital del Ronquillo”, sostiene el empresario.

Manuel López dejó de trabajar con Er-nesto de Lucas cuando terminó su campa-ña para diputado federal. Hoy se dedica a sus negocios, alejado de la política.

Por su parte, De Lucas Hopkins, ac-tual diputado federal por el tercer distrito, con cabecera en Hermosillo, Sonora, fun-ge como brazo político de Eduardo Bours desde que éste asumió la gubernatura. A los 20 años, De Lucas fue designado se-cretario de Seguridad Pública del estado. Para ello, Bours cambió la Constitución sonorense, que en su artículo 21 señalaba que debía tener más de 35 años de edad al momento de su designación.

Al cabo de sólo cinco meses fue rele-vado por su incompetencia, pues fracasó en el intento de hacer de la frontera con Estados Unidos una línea segura, para lo cual contrató por 924 mil 100 dólares a la empresa estadunidense J&D International Consulting Services LLC, con oficinas en Houston, Texas.

El fiasco no lo alejó del gobernador Bours, quien lo nombró presidente esta-tal del PRI a finales de 2006. En 2008, De Lucas se fue a coordinar las redes ciuda-danas de Alfonso Elías Serrano, a la pos-tre candidato a la gubernatura de Sonora, quien perdió con el panista Guillermo Pa-drés tras el escándalo de los niños muertos en la guardería ABC.

Hombre de todas las confianzas de Bours, el diputado federal De Lucas Hop-kins está a cargo del proyecto político del exgobernador, la fundación Volemos Jun-tos, en la cual trabajan cuatro coordinadores con un salario de 45 mil pesos mensuales.

Según Manuel López, exsecretario par-ticular de Ernesto de Lucas, la fundación forma parte del proyecto político de Bours para las elecciones federales de 2012.

Señala que la supuesta ayuda del go-bierno del estado al Hospital del Ronquillo fue una pantalla política y un engaño a los derechohabientes de Cananea, ya que los 100 millones de pesos de subsidios estata-les nunca se destinaron a mantenerlo, pues 70 millones fueron a parar a la fundación Volemos Juntos, un esquema similar a la fundación Vamos México, creada por Mar-ta Sahagún como plataforma para lanzar su candidatura presidencial en 2006.

Estado y empresa contra los jubilados

La huelga en la Minera Cananea estalló el último día de julio de 2007. A los 10 meses, el consejo de administración del grupo empresarial que preside Guillermo Larrea decidió cerrar el Hospital del Ron-quillo para presionar a los mineros sindi-calizados, estuvieran retirados o en activo. Luego suspendió el servicio de agua pota-ble y gas natural que se surtía en Cananea desde hace 70 años.

Los mineros consideraban al Hospital del Ronquillo como un logro sindical para la protección de sus familias, pues ahí re-cibían servicios completos y, cuando éstos no eran suficientes, subrogaban los gastos en otros hospitales de Hermosillo, Ciudad Obregón, Guadalajara e incluso de la Ciu-dad de México. Diez mil de los 30 mil ha-bitantes eran derechohabientes.

En mayo de 2008, cuando los dueños de la compañía minera decidieron cerrar el hospital, se opusieron a ello los trabajadores e incluso el gobierno del estado, por lo cual los directivos de la empresa se reunieron va-rias veces con los trabajadores y Bours en el Palacio de Gobierno.

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La minera. Abandono

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TRA B A J O

C ANANEA, SON.- Contra lo que afir-ma el secretario del Trabajo, Javier Lo-zano Alarcón, el fin de las relaciones laborales en Minera Cananea no es un

tema agotado ni hay al respecto un manda-to judicial firme, sostiene el Sindicato Nacio-nal de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNT-MMSRM).

Los procesos judiciales pendientes, en-causados por la Sección 65 del SNTMMSRM, distan mucho de haber llegado a término, puntualiza el abogado del sindicato, Marco Antonio del Toro. Y, aún más, el conflicto ya llegó a la Comisión Interamericana de De-rechos Humanos, que dio entrada a una de-manda de los trabajadores y estaría por emi-tir una resolución.

Desde el pasado 11 de febrero, Lozano Alarcón ha sostenido que el conflicto entre trabajadores y empresa está “agotado” jurí-dicamente, y hasta ha llegado a decir que las garantías constitucionales invocadas por los trabajadores, como el derecho de audiencia, son “un mero recurso retórico del sindicato para ganar tiempo”.

La ofensiva mediática del secretario del Trabajo coincide con la negativa de amparo a los trabajadores de la Sección 65 del SNT-MMSRM, que combatía el laudo del expe-diente IV-61/2009, emitido el 14 de abril de 2009 y que dio por terminadas las relaciones laborales con los mineros en huelga.

Dicho laudo se basó en un informe de la Secretaría de Economía que consideró que la maquinaria, instalaciones y equipos esencia-les para el funcionamiento de la mina habían sido dañados.

Sin embargo, ninguna de las hipótesis del artículo 469 de la Ley Federal del Trabajo (LFT) establece como causal un “caso fortui-to o de fuerza mayor”, dice el abogado Del Toro. Según él, se trató de “una chicanada” del gobierno para eludir tres fallos previos que declararon existente la huelga.

El propio amparo negado es objeto de controversia jurídica, “no es cosa juzgada, no es la última instancia, como lo ha dicho Lozano Alarcón”, sostiene Del Toro.

Las armas del poder

El pasado 7 de marzo, el juzgado Noveno de Distrito desvaneció la demanda de amparo promovida por los trabajadores de la Sección 65 del SNTMMSRM ante un eventual desalo-jo de las instalaciones por parte de la Policía Federal.

La Secretaría de Seguridad Pública Fede-ral aseguró al juez radicado en Agua Prieta, Sonora, que no tenía el propósito de interve-nir en ese conflicto, por lo que la demanda de amparo quedó sin materia.

Aun así, los trabajadores de Mexicana de Cananea mantienen guardias reforzadas y las trincheras se han multiplicado al interior de la mina, pues los trabajadores no confían en que el gobierno federal vaya a esperar los tiempos para concluir con los juicios que tie-ne abiertos.

Marco Antonio del Toro, la STPS y Gru-po México ejercen dos formas de presión: una tiene que ver con denuncias contra Ser-gio Tolano, dirigente de la Sección 65, y otros integrantes de su comité; la otra es la oferta de Grupo México para proceder a la liquidación.

Sin embargo, apenas 100 trabajadores, de los mil 200, han aceptado abandonar el movimiento huelguista a cambio de dinero.

En entrevista con Proceso, Sergio To-lano Lizárraga califica de “brutal” la ofensi-va de Lozano Alarcón, reconoce a Napoleón Gómez Urrutia como líder del SNTMMSRM y sostiene que la postura gubernamental obe-dece a una “reforma laboral de hecho” que pretende “sentar el precedente de que pue-den evitar la huelga y aniquilar la única de-fensa de los trabajadores”.

En la Sección 65, cada vez que aparece una noticia que afirma que el movimiento está terminado surgen las quejas por la tergi-

versación de los informes y las culpas del go-bierno y de Grupo México.

El pasado 6 de marzo, unos 5 mil habi-tantes de Cananea realizaron una Asamblea de la Resistencia Popular para acompañar la decisión de los huelguistas de mantener la resistencia en las puertas de la mina.

“Eso desmiente los dichos de Lozano, que se conduce como el perico de la fami-lia Larrea y avala todo lo que quiere Grupo México. Para nosotros, aquí, Lozano es una persona nefasta”, dice.

Tolano subraya la creación de comisiones especiales en el Senado y la Cámara de Dipu-tados ante la cerrazón de las secretarías de Go-bernación y del Trabajo.

El líder sindical afirma que el caso de Ca-nanea debe salir del país, debido a que “la manipulación de tribunales está demostra-da y la ofensiva del gobierno y la empresa es ejemplo de injusticia”.

Por lo pronto, el abogado Marco Antonio del Toro está impulsando un proceso ante la Comisión Interamericana de Derechos Hu-manos, que ya dio entrada a su demanda.

Según Del Toro, la queja está por resol-verse y ha sido respaldada por decenas de agrupaciones sindicales internacionales que se han solidarizado con Cananea por viola-ciones al Pacto de San José.

A diferencia de las recomendaciones que emiten las comisiones nacionales y estata-les de derechos humanos, las resoluciones de la CIDH sí son vinculantes, es decir, gene-ran derechos y obligaciones para los países miembros. ●

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Conflicto vivoArturo Rodríguez García

Lozano. Ofensiva

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Isaac López, gerente de la mina, Xa-vier García de Quevedo, director general del Grupo México, y Juan Rebolledo, el director jurídico, alegaron que el costo por mantener el hospital era de 10 millones de pesos mensuales. Por su parte, el goberna-dor advirtió sobre el riesgo de un estallido social en Cananea.

Entonces se negoció que el gobierno del estado se haría cargo del mantenimien-to, la operación, los servicios y el funcio-namiento del hospital, asumiendo la res-ponsabilidad que hasta entonces tenía el Grupo México.

El 18 de mayo, el secretario de salud del estado, Raymundo López, declaró que el gobernador se comprometía con los mi-neros y sus familias a darles una atención médica oportuna y de calidad. Pero todo quedó en promesas.

A partir de entonces comenzó la falta de suministro en medicamentos, la susti-tución de los patentados por genéricos y el abandono de las instalaciones.

Lo que relata Alejandro López López, dirigente de la Asociación de Mineros Re-tirados de la Sección 65, que junto con la Asociación de Mineros Retirados represen-tan a 2 mil jubilados, evidencia que el go-bierno de Bours rompió su compromiso, pues se dejó de suministrar recursos econó-micos para atender enfermedades como si-licosis y diabetes, así como para los males del corazón, que suelen afectar a los mine-ros porque se exponen durante años a sus-tancias nocivas en la extracción del carbón.

El viejo minero duda que Bours haya firmado un conve-nio con la compañía.

–Creo que no existe na-da de eso. Hemos insistido en que nos den una copia del arre-glo que hizo el gobernador an-terior, Eduardo Bours, pero no nos han dado nada. Más bien, entre nosotros campea la idea de que nunca se firmó un do-cumento donde el gobierno ad-quiriera un compromiso con la empresa. Creemos que todo se hizo de forma verbal.

Por este motivo, los mi-neros sindicalizados pidieron una audiencia con el actual go-bernador, Guillermo Padrés, pero hasta el momento no han tenido respuesta.

–Queremos tener un acer-camiento con representantes de la empresa y con el gobernador, porque en Cananea no tenemos con quién acudir. Creemos que a través del gobernador pode-mos acercarnos a la empresa y hacerle ver que no deben invo-lucrarnos, porque no tenemos nada que ver con la huelga.

Antes de que estallara el paro, los mi-neros retirados tenían compromisos con-tractuales con la empresa, entre ellos el derecho a la cobertura de salud.

–Nosotros no tenemos la culpa, no se nos debe castigar de esta manera. Noso-tros ya aportamos lo que teníamos que aportar para el engrandecimiento y bene-ficio de la comunidad. Sin embargo, ahora nos tienen marginados, relegados de una manera inmisericorde.

Alejandro López tiene 67 años. Se escu-cha cansado y desesperado: “Queremos que nos atiendan a los viejos y que el gobierno del estado dirija su mirada hacia nosotros, que nos apoye en la reunión con la empresa (para que) podamos decirles por qué pelea-mos nuestros derechos”.

Precisa que él nunca ha es-cuchado de la existencia de la fundación Volemos Juntos y tampoco conocía el dato de que ahí han parado 70 de los cien millones que Bours programó para ayudarlos pero que ahora no aparecen en las cuentas pú-blicas de su gobierno.

Dicha fundación opera ca-si clandestinamente. Tanto, que Manuel López, el exse-cretario particular del diputa-do Ernesto de Lucas Hopkins, no recuerda cuándo empezó a funcionar.

“No sé como nació, pero sí sé que es una fundación con

intenciones políticas y que los fondos vie-nen prácticamente de lo que estaba desti-nado al hospital”, señala en entrevista.

De acuerdo con información extraofi-cial, Bours acordó con la empresa que su gobierno desembolsaría esos 100 millo-nes de pesos, de los cuales daría de ma-nera inmediata 30 millones y los restan-tes los destinaría realmente a su proyecto político.

Cuando su candidato, Alfonso Elías, perdió la elección, Bours tuvo que crear la fundación Volemos Juntos y poner al fren-te a su incondicional Ernesto de Lucas Hop-kins, quien habría negociado en la Ciudad de México con el director jurídico de la Minera Cananea, Juan Rebolledo, la entrega de los 30 millones. Los otros 70 jamás aparecieron en las cuentas oficiales.

Esto se suma a las irregularidades fi-nancieras descubiertas por la nueva admi-nistración de Sonora. Desde octubre de 2009, el gobernador Guillermo Padrés ade-lantó que se habían encontraron diversas irregularidades en las finanzas estatales.

En febrero pasado, el contralor Carlos Tapia Astiazarán anunció que, tras una in-vestigación amplia, se estableció que al-gunos funcionarios de Bours participaron en una presunta malversación de fondos públicos al cobrar por lo menos 20 che-ques expedidos por la tesorería estatal, en diversos bancos, por un total de 190 millo-nes de pesos.

Tapia informó que al concluir la admi-nistración de Bours se detectó un faltante de mil 600 millones de pesos en cuentas bancarias gubernamentales, así como pa-gos pendientes a decenas de proveedores, lo que llevó a Padrés a declarar la entidad en “emergencia financiera” el 5 de octu-bre de 2009.

Esto sin tomar en cuenta otros faltantes, como los 100 millones que Bours le otorgó a la Ford Motor Company mediante incen-tivos no fiscales y convenios “confidencia-les”, los cuales, por supuesto, tampoco apa-recen en las cuentas públicas.

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Los mineros. Resistencia

Acecho policiaco

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TRA B A J O

Ante los cuestionamientos con-tra la Secretaría de Comuni-caciones y Transportes (SCT) por negarle la prórroga de las concesiones en televisión res-tringida a Multivisión y a Te-levisa, y sancionar a TV Az-

teca por el servicio denominado HiTV, la subsecretaria de Comunicaciones Gabrie-la Hernández ataja: “Las empresas no pue-den decidir de manera unilateral qué ha-cen con el espectro radioeléctrico”. Pero sobre todo, dice, “de ninguna manera, un concesionario tiene derechos adquiridos al término del plazo de su concesión”.

Hernández niega que estas medidas hayan beneficiado a Televisa, ya que el propio Canal 46, afirma, podría volverse a licitar para servicio de televisión abier-ta. Y agrega que las autoridades de SCT ya discuten con MVS y otras 13 empresas el futuro de la banda 2.5MHz, que la depen-dencia planea licitar para servicios de in-ternet de banda ancha.

La funcionaria subraya que la secreta-ría sí tiene facultades legales para sancionar a TV Azteca, pues, explica, esta compañía estaba dando un servicio de telecomunica-ciones por el cual cobraba a los usuarios, sin tener concesión ni permiso para ello.

Asimismo, reconoce que buena parte de la discusión actual se debe a las deficiencias en la política para la transición de la televi-sión analógica a la televisión digital.

El abogado de TV Azteca, Salvador Ro-cha Díaz, aseguró el martes 9 que la SCT “falsea información” al afirmar que las au-toridades le negaron el amparo a la televi-sora en el caso de HiTV, y calificó como una “ilegalidad” considerar como servicio de telecomunicaciones la señal restringida.

En entrevista con Proceso, Hernán-dez acepta parte de razón en la queja de TV Azteca y sostiene que el acuerdo pa-ra garantizar la transición hacia la televi-sión digital, suscrito el 2 de julio de 2004, es inoperante, con medidas “ridículas” que pronto serán cambiadas para estable-cer mejores reglas que permitan un mejor uso del espectro.

La subsecretaria dice que debe actua-lizarse ese acuerdo, que tiene como plazo 2012, pues “ni siquiera es un apagón ana-lógico”. Peor aún, advierte, “no tiene re-glas de cómo vamos a llevar al país a la di-gitalización ni medidas para garantizar el buen uso el espectro. Eso es ridículo. En todos los demás países el apagón será en-tre 2012 y 2016. Hay que abrir la discu-sión de la digitalización”.

La responsable de la política de tele-comunicaciones admite que aún no se ha fijado ninguna fecha para determinar el cambio de título de Telmex, pero conside-ra que “así como el cumplimiento de las condiciones de interconexión son impor-tantes para que esa compañía pueda dar servicios de televisión restringida”, tam-bién se necesitan cambios legales en ma-teria de must carrier y must offer para que ninguna empresa dominante en televisión abierta, como es el caso de Televisa, pue-da condicionar la competencia en televi-sión por cable y satelital.

tierra de

Benjamin Flores

La radioeléctrica

nadie

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Ante la tierra de nadie en que se ha convertido el es-pectro radioeléctrico nacional, caracterizado entre otras cosas por pirataje de frecuencias, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes intenta imponer su autoridad. Ninguna televisora, afirma, cuenta con “derechos adquiridos” para el uso de dicho espectro. Sin embargo, empresarios a los que no se les han pro-rrogado sus concesiones insisten: en realidad, la SCT afecta a unos para beneficiar a otros…

Jenaro Villamil

Hernández precisa que el tema es estu-diado en la secretaría y añade que se nece-sitarán cambios legislativos, sobre todo en la Ley de Derechos de Autor, para garanti-zar la obligación de todo concesionario de televisión abierta a dar su señal a empre-sas de televisión restringida (must offer) y para que ninguna compañía de televisión restringida pueda condicionar la retrans-misión de una señal de televisión abierta (must carrier).

Hasta ahora, Televisa ha cumplido a medias con los requerimientos de la Co-misión Federal de Competencia para dar los servicios de must offer y must carrier: varias empresas de televisión por cable o de señal restringida han cuestionado el he-cho de que el consorcio les ofrezca su ser-vicio de Canal 2 o de cualquier otro de televisión abierta, condicionándolo a la compra de un paquete de otros canales.

Canales en disputa

Gabriela Hernández rechaza que la SCT haya utilizado un doble rasero al quitar-le el Canal 52 a MVS, que sí lo utiliza-ba, mientras Televisa perdió el canal 46, de Cablevisión, que tenía un fin distinto al de su concesión:

“Lo decidimos por presentación ex-temporánea en la solicitud de prórroga de la concesión. No entramos a analizar si lo utilizaban o no. Nuestra resolución ya no abarcó esta parte. Entramos a aplicar un criterio uniforme de ley que no es opinable y que está en el artículo 19 de la Ley Fede-ral de Telecomunicaciones.”

–Pero también se le negó a MVS la prórroga de nueve concesiones en la banda 2.5 Mhz. ¿Qué ha sucedido en este caso?

–La banda 2.5MHz se concesionó para el servicio MMDS, que es televisión res-tringida. Este espectro ya sirve para ser-

Hernández subraya que la negativa de prórroga de nueve concesiones a MVS re-presenta sólo 12 MHz de los que posee es-te grupo. “Aquí no se toman decisiones si te llamas Juan Pérez, Carlos Slim o Joa-quín Vargas. No estamos personalizando”, advierte.

En el caso de la banda 2.5MHz, el co-misionado de Cofetel, Rafael del Villar, presentó un extenso documento, elabora-do el 16 de diciembre de 2009. Según el proyecto, cuya copia obtuvo Proceso, se requiere una inversión de más de mil mi-llones de dólares para permitir que este es-pectro sea utilizado en servicios de inter-net inalámbrico.

–Tras conocerse el resultado de las re-soluciones de la SCT, varias empresas han reclamado que existen derechos adquiridos y que van a litigar en tribunales estas de-cisiones. ¿Cuál es su posición al respec-to? –se le pregunta a Hernández

–De ninguna manera un concesionario tiene derechos adquiridos a la terminación de su concesión o por la mera presenta-ción de una solicitud. Tiene una expectati-va de derecho, pero no tiene derechos ad-quiridos. Hay tesis de jurisprudencia en este sentido; las concesiones son un bien de servicio público, que es el espectro. Es-te punto lo hemos ganado en tribunales y lo seguiremos ganando.

–¿Por qué si Cofetel ya les había da-do una opinión en los casos del Canal 46 y Canal 52, la SCT decide en contra?

–Antes de que resolviéramos, necesi-tábamos el criterio de Cofetel. Hubo una discusión previa muy intensa que se gene-ró en los medios de comunicación. ¿Qué decidimos? Como es un requisito de ley y no es opinable, lo que preguntamos a

vicios de internet inalámbrico en banda ancha, especialmente en la tecnología Wi-max o en la denominada Long Term Evo-lution (LTE).

“En esta banda traemos 14 concesio-narios; la familia Vargas tiene el 70% del país, pero hay otros 13 concesionarios que juntos suman 190 MHz. Nos hemos sen-tado a platicar con todos. Varios tienen el término de su concesión hasta 2018.

“¿Qué hacemos con los que están en es-ta banda? Tenemos dos opciones: o el Esta-do los desaloja y los indemniza para volver a licitar, lo que implica irse con un juez por-que las concesiones terminan hasta 2018 y 2020, o negociamos con ellos. Estamos discutiendo. Son discusiones profundas, de mucho fondo. Como Estado queremos que esa banda se explote para los servicios de triple play en banda ancha”.

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Osuna y Del Villar. Sanciones

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TE L E C O M U N I C A C I O N E S

la Cofetel es si tenían alguna solicitud de prórroga en ambos casos. Nosotros no te-níamos ninguna.

“Tanto en el 52 como en el 46 nos con-testaron que no tenían ninguna solicitud”.

–MVS ha argumentado que sí la presentó.–El caso del canal 52 es más compli-

cado. Cofetel nos dice que no tienen, pero MVS dice que sí la presentó. Hay un liti-gio jurídico. Cofetel argumenta que el do-cumento en el que se presentó la solicitud de prórroga es apócrifo. Esa discusión se está llevando a cabo.

–En el caso del canal 46, de Televisa, ¿Cofetel sí les autorizó la prórroga?

–Nunca opinaron. Lo que nos dijeron, en ambos casos, es que no tenían ninguna solicitud. Entiendo que el canal 46 lo iban a someter al pleno, pero lo pospusieron. Lo

que sí tenemos en el expediente es un oficio que dice que no presentaron su solicitud.

–¿No existió un doble rasero, subse-cretaria?

–No hubo una solicitud de prórroga en tiempo de ninguna de las dos empresas. Los casos del 46 y del 52 son muy simila-res a otros 16 en las que hemos negado la prórroga si no lo presentan a tiempo.

“No entramos a analizar si usaban o no usaban el canal. Nuestra resolución ya no abarcó esa parte”.

Hasta ahora, ninguna de las dos em-presas, Televisa o MVS, han impugnado ante tribunales esta decisión.

MVS, en sociedad con la compañía EchoStar Satellite Services, anunciaron que pugnarán por la licitación del con-trol de Satélites Mexicanos (Satmex), una operación de 374 millones de dólares. Es-ta decisión convierte a MVS en un com-petidor más fuerte frente a Televisa, com-pañía que ya anunció su sociedad con la telefónica Nextel, para la banda de 1.7 Ghz, en telefonía móvil. Ambas licitacio-nes estarán en manos de la SCT.

Dos días después de la resolución del 23 de febrero, la dependencia informó que renovó 12 concesiones de telefonía móvil por un plazo de 15 años –y no de 20– pa-ra las empresas Iusacell, Nextel, Telcel y Telefónica, todas en la banda de 800 Mhz.

La secretaría señaló que “la banda de frecuencias de 800 Mhz se ha convertido en una de las porciones del espectro ra-dioeléctrico más cotizadas de los últimos años, dada la penetración y expansión de los servicios de telefonía móvil”.

TV Azteca: desafío

TV Azteca ha impugnado las decisiones de la SCT. A través de su abogado Sal-vador Rocha Díaz y de varios voceros o comunicadores cercanos a la empresa de Ricardo Salinas Pliego, ha acusado a la dependencia de no tener facultades para decidir en materia de refrendos en radio-

difusión y de ir en contra del de-sarrollo tecnológico. Aun más, amaga con proseguir dando el servicio de HiTV.

–¿Por qué ustedes sanciona-ron y Cofetel autorizó el servicio de HiTV? –se le cuestiona a la sub-secretaria de Comunicaciones.

–Hace tiempo que hay denun-cias en el propio sector de que esta-ban prestando un servicio distinto a los que estaban autorizados en el espectro radioeléctrico. La Cofetel inicia un proceso de sanción por ra-diodifusión y nos manda a nosotros la solicitud de iniciar el proceso de sanción por presuntas violaciones a

la Ley Federal de Telecomunicaciones. Se iniciaron los dos procesos. En diciembre de 2009, Cofetel resuelve que HiTV es radio-difusión y que no están violando el acuer-do de julio de 2004 sobre televisión digital.

“Nosotros resolvimos que, para que seas radiodifusión, necesitas dos requisi-tos: ser un servicio unilateral y gratuito. Y para que seas unilateral y gratuito, la pro-pia ley te impone el uso de un estándar tec-nológico, el ATC 53. Esto se hace en todos los países del mundo.

“Lo que nosotros decidimos es que HiTV está haciendo dos cosas: está utili-zando el ATC 53 para usar su canal espejo, y está utilizando el estándar ATC 72 y a tra-vés de esto están transmitiendo diversa pro-gramación. Y eso es telecomunicaciones, porque están usando espectro radioeléctri-co y no es un servicio unilateral ni gratuito.

“Ellos no son una red pública de tele-comunicaciones, son concesionarios de radiodifusión, y si hoy el Estado no ejer-ce su soberanía en materia del espectro, ¿a dónde vamos a llegar?”

Gabriela Hernández concede que, en efecto, la SCT no tiene facultades para re-solver en materia de radiodifusión, según la resolución de la Suprema Corte, “pero sí en telecomunicaciones. Nosotros no en-tramos a juzgar lo que hizo la Cofetel. No hay contradicción. En materia de radiodi-fusión se lo quedan ellos, y el de teleco-municaciones nos lo mandan aquí”.

La subsecretaria califica de “falsos” los señalamientos de que la SCT carece de com-petencia y viola la resolución de la Suprema Corte. “Estamos actuando estrictamente en el marco de nuestras atribuciones. Las em-presas no pueden decidir de manera unilate-ral qué hacen con el espectro”.

–¿Por qué le notifican también a Canal 40, como si Salinas Pliego ya fuera el titu-lar de la concesión?

–En el caso de Canal 40 hay una re-solución de carácter judicial. En tanto no se resuelva el fondo, la administración del canal está en manos de TV Azteca.

–¿No prejuzga la SCT sobre la conce-sión de Televisora del Valle de México?

–No, para nada. Aún falta que se deter-mine la legalidad o ilegalidad de aquella asamblea que permitió que un accionista mi-noritario le cediera el control a TV Azteca.

Por lo pronto, en franco desafío a la re-solución de la SCT, el director de TV Az-teca, Mario San Román, afirmó que no suspenderán las transmisiones de HiTV sino hasta que exista una sentencia defi-nitiva. La televisora se amparó ante la de-cisión adoptada el 23 de febrero, pero el juez Primero en Materia Administrativa le negó la suspensión. San Román alegó que aún hace falta la sentencia definitiva.

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Hernández. Litigios

TV Azteca. Cobro sin concesión

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TE L E C O M U N I C A C I O N E S

Sacudida políticaChile se presentaba como modelo de desarrollo eco-nómico, pero el terremoto del pasado 27 de febrero desnudó las graves deficiencias en materia de comu-nicaciones y en la construcción de infraestructura y edificios; la falta de coordinación institucional para enfrentar el desastre y atender a los damnificados, y la injusta distribución del ingreso provocadas por políticas económicas aplicadas durante décadas. Más aún, el sismo brindó a Sebastián Piñera –quien el jueves 11 tomó posesión como presidente– lo que la política le había negado: el apoyo de la Concerta-ción para la Democracia.

Francisco Marín VALPARAÍSO.- “Sebastián Piñe-ra había fracasado en su intento de integrar un gabinete de unidad nacional. Sin embargo, el desas-tre provocado por el terremoto lo deja en condiciones de ar-

mar una agenda de reconstrucción nacio-nal que podrá concitar un amplio apoyo a su gobierno”, según el historiador Alfredo Jocelyn-Holt.

En entrevista con Proceso, el especia-lista dice que una de las primeras conse-cuencias políticas del sismo del pasado del 27 de febrero es el espíritu de unidad que prima en las esferas de poder en torno al nuevo gobierno de Piñera, quien el pasado jueves 11 tomo posesión como presiden-te de este país.

Expresión de dicha unidad es la reu-nión sostenida el sábado 6 entre Piñera y los presidentes de los cuatro partidos que forman la Concertación por la Democra-cia: el socialista Fulvio Rossi, el democra-tacristiano Juan Carlos Latorre, el radical José Gómez y la dirigente del Partido por la Democracia, Adriana Muñoz.

Piñera los reunió en una casa suya en el municipio capitalino de Las Condes, y

AP photo / Roberto Candia

Bachelet y Piñera. Apoyos mutuos

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ahí les propuso un “nuevo trato para la re-construcción de Chile”.

Según expuso el propio Piñera ante la prensa, las primeras medidas de su admi-nistración serán: una ley de emergencia para ayudar a los damnificados; una ley de reconstrucción para iniciar la reparación de puentes, caminos, escuelas y hospita-les, y una ley de donaciones para recibir la solidaridad del sector privado, “porque (la reconstrucción) requerirá del esfuerzo de toda la sociedad civil”.

Con la finalidad de asegurar su plan de reconstrucción nacional, anunció que en-viará un proyecto de ley “para adecuar el presupuesto a la realidad y a las exigencias que se han puesto sobre nuestros hombros”.

La dirigencia de la Concertación –que concluyó un ciclo de 20 años en el poder– no aseguró que apoyaría en el Parlamento esas medidas, pero dejó entrever que exis-tía disposición para sumarse: los dirigen-tes partidistas escoltaron a Piñera mientras daba su mensaje sobre la reconstrucción en el país. Algo inimaginable un mes atrás.

Y es que, después de la derrota de su candidato Eduardo Frei Ruiz-Tagle en las elecciones de segunda vuelta realizadas el pasado 17 de enero, los principales diri-gentes de la Concertación intentaron blo-quear cualquier colaboración con la admi-nistración de Piñera con el propósito de levantar una oposición poderosa. El vi-cepresidente de la Democracia Cristiana, Renán Fuentealba, llamó “traidor” a su correligionario Jaime Ravinet tras cono-cerse el 9 de febrero que se integraría al gabinete de Piñera en calidad de ministro de Defensa.

Sin embargo, el movimiento de la tie-rra remeció la política.

Espíritu de unidad

La aparición el sábado 6 de la todavía pre-sidenta Michelle Bachelet y de Piñera en el evento Chile Ayuda a Chile, en el Teatro Teletón de Santiago, fue otra señal.

Al cierre del evento, que duró 24 ho-ras y fue transmitido por todos los princi-pales canales de televisión, se produjo una escena que refleja el ambiente que exis-te hoy en las altas esferas del poder políti-co: el animador Mario Kreutzberger, me-jor conocido como Don Francisco, invitó al escenario a Piñera y Bachelet. Mirán-dolos de frente, casi conteniendo el llanto, les dijo que “el gran sueño de millones de chilenos es ver un país unido”.

Un enorme tablero electrónico anun-ció una recaudación de casi 60 millones de dólares, el doble de la meta trazada por los organizadores. Entonces, Piñera y Bache-let se dieron un caluroso abrazo, gritaron la tradicional porra “ceachei” y entonaron el himno nacional mientras sostenían jun-tos una bandera chilena.

Un día antes, la todavía jefa de Esta-do recibió en La Moneda a su sucesor, con quien afinó durante hora y media el traspa-so de mando. Bachelet expresó a la pren-sa que, ante emergencias como la reciente, “las diferencias políticas pasan no a se-gundo, sino a tercer y cuarto planos”.

A pesar de las críticas de damnificados y expertos en emergencias contra Bache-let y su gobierno por la lentitud y la falta de coordinación en las horas y días posterio-res al terremoto y al tsunami que le siguió el 27 de febrero, Piñera y su entorno han evitado cuestionar al gobierno saliente.

Por parte de la derecha, sólo la alcalde-sa de Concepción, Jacqueline Van Rysse-lberghe, ha cuestionado con dureza al go-bierno saliente. Declaró que la ayuda que éste envía a través de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) “no sirve, llega a destiempo y carece de coordinación”.

Jocelyn Holt, con un doctorado por la Universidad de Oxford y autor de Histo-ria general de Chile, sostiene que no es ra-ro que Piñera insista en la necesidad de la unidad nacional, porque “no tiene el con-trol del Congreso; necesita llegar a acuer-dos o de lo contrario va a tener que gober-nar a través de decretos”.

Y es que la derechista Coalición por el Cambio que respalda a Piñera –integra-da por la Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN)– cuen-ta apenas con 58 de los 120 diputados, y con 18 de los 38 senadores.

Los errores

Las principales críticas contra el gobierno de Bachelet tras la crisis provocada por el terremoto se centran en los errores y vaci-laciones al momento de alertar a la pobla-ción sobre el riesgo de un tsunami; en no tomar las medidas adecuadas para evitar

el caos social derivado del desastre, y en la aparente lentitud con que se entregó la ayuda a los afectados.

Especialmente grave resultó un hecho: A las 6:55 de la madrugada del 27 de febre-ro –tres horas 20 minutos después del sis-mo–, Bachelet intentó tranquilizar al país. Señaló que no había riesgo de un tsunami. Lo mismo repitió a las 11 de la mañana de ese día, cuando el mar ya había causado es-tragos en las costas del centro-sur de Chile.

El error de Bachelet fue inducido por el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), que emitió infor-mes muy ambiguos en las horas en que su papel era vital para la población que resul-tó damnificada.

El SHOA no fue la única dependencia de la Armada que negó la posibilidad de un maremoto: el intendente de la región del Bío-Bío, Jaime Toha, declaró el do-mingo 7 a Radio Bío-Bío que no existía riesgo de tsunami, según le había confir-mado por teléfono, poco después del terre-moto, el almirante Roberto Macchiavello, comandante en jefe de la II Zona Naval.

En el archipiélago de Juan Fernández, donde no se sintió el terremoto, 20 perso-nas murieron por no haber recibido a tiem-po la alerta de un tsunami. A pesar de que la Armada descartó el riesgo de tsunami, evacuó a todo el personal de la Base Naval con sede en el Puerto de Talcahuano, ape-nas ocurrido el terremoto.

Según informó el 4 de marzo el dia-rio La Tercera, el exdirector de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) Alberto Maturana sostuvo que la responsabilidad por no haber dado la alarma recae no sólo en el SHOA, sino que también en la Onemi –dependiente del Ministerio del Interior–, encargado de emitir las alertas. “Si la in-formación proporcionada por el SHOA era inexacta, pudieron haber recurrido a la pro-

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Militares. “Medidas de excepción”

1741 / 14 de marzo de 2010 49

IN T E R N A C I O N A L /CH I L E

Siguen y prosiguen las réplicas del te-rremoto que asoló a Chile el 27 de febrero pasado. Llamo a mi cuñada en Santiago y ella interrumpe súbitamente nuestra con-versación. “Está temblando, está temblan-do”, dice, y así sucede con el país mismo, preso en una tembladera inacabable.

Quizás la mayor réplica, sin embargo, sea en el campo político. Después de todo, hace menos de 60 días hubo otro terremo-to, de otro signo, cuando una mayoría de mis compatriotas eligió como presidente al billonario derechista Sebastián Piñera. Fue un rechazo contundente a la Concertación, la coalición de centroizquierda que derro-tó a su vez al general Augusto Pinochet y que llevó a cabo una transición exitosa, con avances económicos y sociales significati-vos durante sus 20 años en el poder.

La victoria de Piñera planteaba una multitud de dudas acerca del futuro. ¿Es-tábamos presenciando un realineamien-to político permanente o acaso Miche-lle Bachelet, que deja la Presidencia con una inusitada aprobación ciudadana que supera 80%, habrá de ganar los comicios en cuatro años más? ¿Continuaría Piñera,

que fue un tibio opositor a Pinochet, la ac-ción a favor de derechos humanos de la era post-dictadura o favorecerá a sus aliados conservadores, contaminados por su com-plicidad en tantas desapariciones y tortu-ras y exilios? ¿Era capaz Piñera de ser fiel a su promesa de expandir los planes socia-les de la Concertación y simultáneamente acentuar un modelo neoliberal económico que ha sido responsable del creciente e in-famante abismo entre ricos y pobres que hacen de Chile uno de los países menos equitativos en el mundo?

Todas estas preguntas han sido entur-biadas por el sismo que ha causado daños que se estiman de unos 30 billones de dó-lares. El nuevo presidente hereda un país traumatizado, atónito de muertos y heri-dos y desamparados, y se le va a juzgar de acuerdo a cómo lleve a cabo la tarea ur-gente de la reconstrucción.

Lo espera un sinnúmero de retos y trastornos.

El terremoto no sólo descuartizó el suelo de Chile, no sólo inundó pueblos en-teros con su marejada letal. También re-veló hondas fisuras y desgarros en el te-

jido social y ético del país –el persistente tsunami de la penuria, la precariedad cos-mética de la modernización de que el país se ha ufanado durante las últimas déca-das. Cuando el gobierno de Bachelet ini-cialmente declaró, después del cataclis-mo, que no requería asistencia extranjera, se adujo razonablemente que primero era necesario calibrar la magnitud del desas-tre; pero por debajo era posible vislumbrar otro tipo de mensaje: “No nos confundan con Haití. Podemos recuperarnos solos”.

La pesadilla del terremoto alertó a los chilenos a una cara disímil en el espejo, forzándonos a reconocer que hemos esta-do viviendo en un país de mentira, un país de simulacro forjado a partir de ilusiones de excesiva grandeza. ¡Nos creíamos tan desarrollados! Hasta el punto de que, hace más de 20 años, Joaquín Lavín, el entrante ministro de Educación de Piñera, procla-mó en un famoso ensayo, “Adiós, América Latina”, que estábamos al borde de unir-nos a Australia y a los tigres del sureste asiático, listos para convertirnos en miem-bros del Primer Mundo y renunciar a nues-tro “atrasado” continente.

A R I E L D O R F M A N

El terremoto en el espejo

porcionada por la Administración Nacional Oceanográfica de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés)”, que a las 3:46 ho-ras, 10 minutos después del terremoto, emi-tió una alerta de tsunami para Chile.

El miércoles 3, reporteros preguntaron a Carmen Fernández, directora de One-

mi, por qué los funcionarios de su organis-mo no recurrieron al NOAA para emitir la alerta. Ella respondió que a esa hora de la madrugada la Onemi no tenía acceso a in-ternet ni disponía de teléfonos satelitales.

Para colmo, “la falla masiva en el siste-ma de comunicaciones”, que depende bá-

sicamente de la telefonía celular, en manos privadas, redundó “en una fatal lentitud de las respuestas en circunstancias en que ca-da hora resultaba vital”, según publicó el experto en defensa Raúl Sohr en el diario La Nación el pasado domingo 7.

El excomandante en jefe del ejército Juan Emilio Cheyre dijo al semanario The Clinic que el error más grave fue haber pos-tergado la salida de las tropas a las calles: “Los militares se demoraron 36 horas en salir y en ese tiempo pasa mucho”, sostuvo.

Según ha podido confirmar Proceso, tras cotejar diversas fuentes, a las seis de la mañana del 27 de febrero, dos horas y media después de ocurrido el terremoto, Bachelet se reunió con un grupo de ministros y ase-sores; entre ellos, los ministros de Defensa, Francisco Vidal, y de Obras Públicas, Ser-gio Bitar, así como el viceministro de Inte-rior, Patricio Rosende. Parte de la discusión giró en torno a la posibilidad de decretar el “estado de catástrofe”, medida de excepción que implica entregar a los mandos militares el control de las zonas afectadas.

Pero el equipo de asesores políticos de la presidenta (entre los que destacan su je-

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Lugo y Correa. Susto

50 1741 / 14 de marzo de 2010

En tal contexto, esta catástrofe puede bien leerse como una llamada de atención y alarma para Chile: ¡Hola, América La-tina! O tal vez nos encontramos ante una prueba a que nos somete la misma Ma-dre Tierra, un desafío que nos pide explo-rar las fuentes más profundas de nuestra identidad desplazada y confusa. Si es así, el nuevo presidente podría posiblemente encontrar modelos para la acción futura en la historia de Chile, algo que podría imitar y también, por ahí, algún ejemplo que sería mejor que evitase.

El presidente Pedro Aguirre Cerda utilizó la hecatombe de 1939 y sus 30 mil muertos como un acicate para negociar y promulgar leyes que trajeron a una pobla-ción expoliada desde hace siglos una se-rie de medidas imprescindibles para su bienestar y desarrollo: la seguridad so-cial, inversiones formidables en la educa-ción y el primer Sistema Nacional de Sa-lud (creado nada menos que por el joven ministro Salvador Allende).

O está el caso más indecoroso del pre-sidente Pedro Montt, que tuvo que enfren-tar, aun antes de su inauguración, el atroz terremoto de Valparaíso de 1906. Los jó-venes de la patria se lanzaron al rescate de las víctimas y recibieron una lección acer-ca del verdadero Chile, el Chile ignomi-nioso que se escondía debajo de la costra y el espejismo de la prosperidad y “civiliza-ción” vigentes, el Chile que Montt y tan-tos otros de la elite privilegiada prefirieron reprimir, en todos los sentidos de esta últi-

ma palabra. El insigne historiador Gabriel Salazar cuenta que, unos meses más tarde, cuando los estudiantes retornaron a San-tiago, el gobierno les organizó un homena-je en el Teatro Municipal. Los muchachos, en vez de portarse “bien”, abuchearon rui-dosamente a la caterva de complacientes oligarcas allá reunidos. Fue tal su recha-zo a la hipocresía del status quo que los jóvenes díscolos abandonaron el recinto y terminaron constituyendo ese día la FECH (Federación de Estudiantes de Chile), una organización que a partir de ese momento se caracterizó por su lucha contra el abuso y la miseria. (Y de nuevo, se nos aparece la sombra de Salvador Allende, que fue vice-presidente de la FECH en 1930).

Quiero creer que esos jóvenes de 1906 están llamando desde más allá de la muer-te a sus lejanos descendientes, los estu-

diantes del 2010 que de nuevo se han pre-cipitado a las calles para conseguir ropa y víveres y que se encaminan en caravanas multitudinarias hacia el sur del país para auxiliar a los damnificados. Quiero creer que la juventud de ayer y de hoy están y estarán exigiendo y anticipando un Chile diferente, un Chile de igualdad y justicia para todos, un Chile que se mide, no por las ganancias de los más ricos, sino por el modo en que trata a sus ciudadanos más marginados y sufrientes.

Espero que sea un mensaje que nues-tro nuevo presidente sabrá también aten-der, abriendo su corazón y su conciencia a la historia verdadera de nuestra tierra arrasada. ●

El último libro de Ariel Dorfman es la novela Americanos: Los pasos de Murieta.

fe de gabinete Rodrigo Peñailillo y el di-rector de la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia, Juan Carvajal) se opuso firmemente, reveló el diario El Mercurio.

El ministro Bitar, que también se opu-so a esta medida, justificó el miércoles 3 de marzo: “Para una coalición que luchó contra la dictadura, la idea de tener a los militares en la calle no era fácil”.

Pese a las resistencias, la presidenta fir-mó el decreto que declaró el “Estado de Ca-tástrofe” en las regiones del Maule y el Bio Bio a las 15 horas del domingo 28. Con ello, por primera vez en 20 años de gobier-nos concertacionistas, los militares fueron comisionados para resguardar la seguridad interna, afectada por los disturbios causa-dos porque la ayuda gubernamental tardó varios días en llegar a las zonas afectadas, particularmente Valparaíso, Metropolitana (Santiago), O’Higgins, Maule, Bío-Bío y La Frontera, donde la población carecía de agua, alimentos y otros servicios básicos, como gas y electricidad.

Dada la magnitud de la catástrofe, no po-dría haber sido de otra forma, subraya Ga-briel Salazar, Premio Nacional de Historia.

Por lo pronto, el 8 de marzo, la Cámara de Diputados creó dos comisiones investiga-doras. Una deberá indagar el colapso de edi-ficios de vivienda y de caminos y puentes; la otra deberá determinar si los servicios públi-cos encargados de alertar sobre emergencias y coordinar la ayuda a los afectados hicieron su tarea en forma correcta.

A pesar de las vacilaciones y errores, la ciudadanía parece mantener una opinión favorable sobre la presidencia de Bache-let. Una encuesta de la empresa Adimark, dada a conocer el 9 de marzo, afirma que 84% de la población aprueba su labor co-mo jefa de Estado.

No todos coinciden: el historiador Jo-celyn-Holt dice que “hace tiempo que a Adimark no se le puede creer nada”. Él estima que, ante el desastre, “la respues-ta del gobierno y del Estado ha tenido se-rias deficiencias, algunas de ellas graves, que han quedado en evidencia, y eso afec-

tará no solamente a Bachelet y a su gobier-no, si no a todas las instituciones del Esta-do y privadas responsables del mal manejo de la crisis”.

El historiador comenta a Proceso que el desarrollo de Chile contiene una con-tradicción: “un país que ha luchado y con-seguido formar parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Eco-nómico (OCDE), que se presenta a veces como una excepción en Sudamérica por su pretendido gran nivel de desarrollo, y que muchas veces ha sido presuntuoso, tiene deficiencias gravísimas en materia de co-municaciones, de construcción de edifi-cios y, además, exhibe grandes falencias en la distribución del ingreso”.

Concluye: “Lo que ha ocurrido (con el terremoto) refuerza la crítica al neolibera-lismo, y esa crítica a la larga es una críti-ca a la Concertación, a la derecha y al es-tablishment en general”.

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El 27 de febrero la ciudad de Constitución estaba de fiesta. Celebraba la “semana maulina” y esa noche habría una “noche veneciana”: barcos alegóricos re-correrían con sus reinas la desembocadura del río Maule. Para tener una mejor vista del espectáculo, cientos de personas se ubicaron en Orrego y Cancún, los dos islotes existentes en la desembocadura del río. Sólo una docena logró sobrevivir. El mar se tragó los islotes y avanzó hacia la ciudad…

Francisco Marín CONSTITUCIÓN, CHILE.- La ma-drugada del 27 de febrero el mar estaba “demasiado calmo”. Ha-bía luna llena y los tripulantes de la lancha pesquera Caicaén nave-gaban en paz, hasta que algo llamó

su atención…“Primero pensamos que algún buque

mercante se había enredado con nuestras re-des y nos llevaba a remolque, porque nuestra lancha se movía muchísimo. Pronto nos di-mos cuenta de que todas las embarcaciones –a través de transmisiones de radio VHF– gritaban por lo mismo. Entonces supimos que era un terremoto”, relata a Proceso el patrón de la nave, Juan Carlos Letelier.

Dice que el movimiento en alta mar “tiene que haber demorado un minuto, más no creo (…) Después que terminó, tu-vimos que cerrar las ventanas porque un terrible olor a azufre invadía el ambiente, nos ahogaba”, recuerda.

olasde la muerte...

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Cuenta que al comunicarse por radio con otras lanchas supo que todas las tripu-laciones pesqueras sintieron lo mismo.

Letelier narra que después del terre-moto el mar volvió a una “completa cal-ma”, pero que, “a los 20 minutos, pasó una ola, pero una ola no muy grande (…) Nosotros pensamos al tiro que era algo que iba pa’ tierra (…) Y justamente pa’ tierra fue creciendo la ola, porque de una lancha que estaba unas 12 millas más a tierra nos contaron que pasó una ola que tenía entre 10 y 12 metros de altura”.

Preocupado por la suerte de su mujer y sus cuatro hijos, que viven en la pobla-ción Arturo Prat, de Constitución, ubica-da en la ribera del río Maule, decidió dejar las redes botadas. Al acercarse a su ciudad no pudo desembarcar en el muelle que es-taba ubicado en el río “porque había un gran desorden en el mar”. Dice que junto a troncos y todo tipo de materiales vio tres

cadáveres que fueron recogidos por la tri-pulación de otra lancha.

También observó que la planta de celu-losa Celco, la principal industria de la ciu-dad, tenía una torre quebrada. Cuenta que trató de encontrar con la mirada las pobla-ciones que se ubican en el borde costero. No pudo: habían sido arrasadas por el mar. Lo invadió la angustia. Pensó lo peor.

Horas más tarde, desde la Capitanía de Puerto le comunicaron que su familia se encontraba a salvo. “Me puse a llorar…”.

El “fin del mundo”

Constitución es hoy una ciudad devastada. Sus habitantes, desmoralizados, transitan como zombis entre las ruinas del que fue-ra, a principios del siglo XX, el balneario más elegante de Chile. Muchos usan mas-carillas para evitar el hedor a muerte que todo lo invade.

La presencia de militares y brigadas so-lidarias contrasta con la desolación de este pueblo de 45 mil habitantes. Aunque no hay cifras exactas, reportes oficiales estiman en 300 las personas muertas tras el desastre.

La madrugada en que tembló, miles de veraneantes despedían las vacaciones estiva-les. Se celebraba la “semana maulina”, que tenía su evento estelar el 27 de febrero, cuan-do se llevaría a cabo la “noche veneciana”: barcos alegóricos recorrerían con sus reinas la desembocadura del gran río Maule.

Para encontrar un buen lugar desde el que se pudiera ver el espectáculo, varios cientos de personas se ubicaron un día antes en los dos islotes de la desemboca-dura: Orrego y Cancún. Cuando comen-zó el terremoto, a las 3:34 de la mañana, decenas de fogatas calentaban las tertu-lias de las numerosas familias que allí se apostaron.

El gozo se transformó en terror. Todos

quisieron escapar de las islas. Nadie dudó que pronto vendría el mar.

Los cerca de 70 miembros de la fami-lia González Quiroz que se encontraban en el islote Cancún lograron escapar, pues disponían de una lancha en la que realiza-ron tres viajes de evacuación. Los que lle-gaban a tierra se unían a los sobrevivien-tes del terremoto, que desesperadamente intentaban alcanzar el cerro Mutrún. Mu-chos cargaban a bebés y ancianos que no podían alcanzar por sí mismos las zonas altas para escapar del peligro.

Muchos quisieron salir de la ciudad en sus automóviles. Varios chocaron. Otros bajaban de las villas ubicadas en los ce-rros, para ir en busca de sus familiares. Era el caos…

De los tres centenares de personas que no pudieron escapar de los islotes, sólo una docena logró sobrevivir, siete de ellas gra-cias a que se encaramaron en árboles del islote Orrego, y un puñado más que fue arrojado a las orillas del río Maule. Can-cún desapareció por completo: fue tritura-do por el mar.

Marta Fuentes, locataria del almacén San Luis, cuenta al corresponsal que un tío suyo, Pedro Muñoz Concha, estaba en el is-lote Orrego aquella noche: “Como tenía un bote empezó a trasladar gente a este lado del río”. Dice que alcanzó a realizar tres viajes de rescate. Intentó hacer un cuarto, pero no pudo. La primera ola del tsunami, que lle-gó a las 5 de la mañana, puso fin a su heroi-ca faena. Ella estima que antes de zozobrar su tío alcanzó a salvar a unas 60 personas.

A media cuadra del Almacén San Luis y a tres del río, en el número 1251 de la ca-lle Bulnes, se encuentra lo que quedó de la casa de Luis Pereira, de 52 años, sobre-viviente del terremoto. El lunes 8 andaba buscando muebles y otros objetos que aún sirvieran en su destruido hogar para trasla-

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Cuando el cataclismo terminó...

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A las 3:36 de la mañana del sábado 27 de febrero, un terremoto en Chile mo-vió ocho centímetros el eje de la Tierra. Acortó los días. Provocó un tsunami que desplazó en cuatro metros la costa.

Uno de sus sobrevivientes, mi toca-yo el ilustrador Fabricio Vanden Broeck, que había sido invitado junto con otros narradores a la Feria Internacional del Li-bro Infantil y Juvenil en Santiago, lo al-canza a describir así, tras pensar mucho:

“Nunca había sentido esa furia. Era la fu-ria de la Tierra. Como si King Kong sacu-diera una jaula y nosotros estuviéramos durmiendo adentro. No se me ocurre otra forma de decirlo”.

El hotel Plaza de San Francisco, cons-truido hace más de 20 años, crujió, se cuarteó en varias paredes, y llenó todo el aire de polvo que venía de los azulejos caí-dos, el mármol quebrado, las televisiones estalladas. Entre la nube bajaron los narra-

dores, editores, ilustradores, envueltos en la ropa que pu-dieron tomar antes de preci-pitarse por la escalera.

Vanden Broeck encon-tró a su esposa, Mónica Gon-zález Dillion, con su bebé de un año ya en el lobby. Sa-bían que había temblado co-mo nunca lo habían sentido. Creían que había un incendio dentro del hotel por la nube de polvo que los cubría. Mu-chos de los 600 participan-tes en la Feria del Libro esta-ban hospedados en el mismo hotel. Muchos de ellos fue-ron por sus maletas y pasa-

portes y se quedaron a vivir en los sillones del lobby. Desde ahí esperaron a una len-ta secuencia de pequeñas tragedias que se fueron sumando para dar una versión de la catástrofe. Las televisiones en el lobby fueron, en un primer momento, la única fuente de información. La otra era salir a ver qué había sucedido y encontrar grupos de muchachos que, a escasos minutos del sismo, habían salido con piedras a romper los parabrisas de los automóviles que pa-saban. Se trataba de los primeros asaltos bajo el cobijo de la confusión.

Fue una parálisis que abarcó tanto a la presidenta saliente, Michelle Bachelet, como a su sucesor de derecha, Sebastián Piñera: la Marina no pudo comunicarse con los alcaldes de la costa pacífica para avisarles que venía un tsunami en cami-no. Ahí pueblos pesqueros fueron total-mente sepultados por el mar.

En twitter lo que urgía era preguntar por gente que uno conoce en Santiago, en Concepción, el epicentro. Fue así que pu-de leer que los escritores mexicanos esta-ban bien. Pero estaban durmiendo en un lobby, aterrorizados por volver a dormir en un séptimo, octavo piso.

En las primeras horas de la mañana del

F A B R I Z I O M E J Í A M A D R I D

Los sobrevivientes del Apocalipsis

darlos a la casa de un familiar que los aco-gió a él, a su mujer y a su hijo.

Dice que sintió el terremoto como “una gran onda” que pasó por su calle y derribó todo de un viaje: “Aquí se sintió un puro remezón y quedó todo en el suelo”.

No sabe cómo sobrevivió, pero recuer-da que la vieja y centenaria casona de ado-be se caía por sus cuatro costados. “Mi hijo quedó aplastado”, recuerda Luis. Y agrega: “Estuve luchando como media ho-ra para sacarlo debajo de un muro de ado-be, se me estaba ahogando (…) escuchaba sus gritos (…) A mi señora le alumbró una luz y encontró un fierro con el que rompi-mos los adobes para poder sacarlo. Fue te-rrible”, dice mientras apunta a donde ya-cen trozos de muro de unos 80 centímetros de espesor.

Tras rescatar a su hijo intentó ir en ayu-da de su cuñada Rosa, quien se encontraba en una habitación contigua, junto con su hija Katy y su nieto Martín. Les gritó, pero

nadie contestó. Fue imposible ingresar a su pieza. La puerta estaba atascada. “Que-daron aplastados; fue mucho muro el que les cayó encima”, dice con tristeza. Urgi-do ante la inminencia del tsunami, decidió irse del lugar con su mujer y su hijo.

Cuenta que, al igual que muchos de los que fueron sorprendidos por el sismo, sa-lió con lo puesto: sólo calzoncillos. Pocos minutos después de que alcanzó el cerro Mutrún sintió cómo el mar hacía crujir lo que había dejado atrás. La primera ola lle-gó a las 4:15 horas.

Cuando despuntaba el alba, a las 6:30, pudo ver la tercera ola. Creyó que “era el fin del mundo”. Pensó que la tie-rra se iba a hacer trizas. Recuerda que entre los que vivían ese momento cerca de la cima del Mutrún “todo se comen-taba, pero todo se lloraba”. A pesar de lo ocurrido piensa permanecer en Consti-tución. “¿A dónde más voy a ir, si soy de acá?”, dice a Proceso.

Delia, una vecina, se incorpora a la conversación. Concuerda con Luis en que la crisis de Constitución inició an-tes del terremoto. Ambos expresan que todos los aserraderos de pequeños em-presarios, que eran los que daban traba-jo, habían quebrado y que la única gran proveedora de empleo era la planta de ce-lulosa de Celco. Es muy probable que és-ta tenga que ser demolida. Su daño pare-ce ser total.

Luis dice que a pesar de los días trans-curridos, las autoridades no se han acerca-do para preguntarles cómo quedaron sus casas. “No han traído ni una botella de agua”, agrega Delia.

Luis considera que el desastre dejó una gran enseñanza: “El de arriba (Dios) puso en su lugar a toda la gente parada (sober-bia) que hay en Constitución (…) Esa gen-te debe haber aprendido que en un uno por uno todo se acaba”, dice al tiempo que ha-ce chasquear los dedos.

Mexicanos en Chile. “Abandono”

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sábado 27 de febrero se dieron alrededor de 50 réplicas, algunas de ellas de la mag-nitud del terremoto de 1985 en la ciudad de México. Y al día siguiente 10 mil mi-litares regresaron a las calles de Santiago, Concepción y Maule para tratar de evitar los saqueos que fueron adjetivados por la presidenta Bachelet como “criminales”.

La Unión Europea, China, Rusia, Brasil, Canadá y Argentina ofrecen mi-llones de dólares para la reconstrucción. México sólo expresa un escueto “lamen-to” por la tragedia. El país que hace cua-tro décadas era una voz fundamental en América Latina, ahora calla.

Los mexicanos invitados estaban alo-jados en el centro de la capital, sobre Ber-nardo O’Higgins, a un par de cuadras de La Moneda. La misma que los mexicanos vimos bombardeada en 1973 y en cuyo in-terior murió Salvador Allende. El exilio en México de los chilenos perseguidos por Pinochet marcó a dos generaciones de uno y otro país y ejemplificó el papel notable del México de ese entonces y su influen-cia en América Latina. Gonzalo Martínez Corbalá, embajador mexicano en Chile en 1973, sacó del país a miles de persegui-dos políticos. Ahora, casi 40 años des-pués de esa demostración de entereza por parte de un gobierno latinoamericano, la idea del subsecretario para América Lati-na y el Caribe de la Secretaría de Relacio-nes Exteriores, Salvador Beltrán del Río, fue ir con un avión de la Fuerza Aérea a recoger a los mexicanos. Así lo declaró el 1 de marzo, a escasos dos días del terremoto, pero ese avión tardó días en llegar a Chile.

Mientras tanto, los cerca de 40 mexi-canos se apilan como pueden en el lobby.

Mentalmente creen que pertenecen a ese México que salta a ayudar en cuanto se percata de una catástrofe en América Lati-na. Esperarán en vano que asista a verlos el agregado cultural o, incluso, el embajador, Mario Leal: tras días de deambular por el lobby –les han dicho que “en cualquier momento” puede llegar un avión rumbo a México y hay que estar preparados– el embajador los cita en un café donde de-ben llenar unos formularios. Una pregun-ta ofende a los varados mexicanos: “Mo-tivo por el que solicita la repatriación”. Y esa es la nueva burocracia panista. Imagí-nese a Gonzalo Martínez Corbalá solici-tando a los perseguidos políticos tras el 11 de septiembre de 1973 “sus motivos” para huir de Santiago.

Estamos hablando de connacionales abandonados a su suerte, traumatizados por uno de los terremotos más fuertes de los últimos 60 años, a los que se les pide que hagan trámites por toda la ciudad, en taxis que ellos pagan de su bolsa. Son co-mo espectros por toda la capital, sin resul-tados. Lo que todavía no acaban de enten-der es que se han quedado sin país. Que México ya no sólo no ayuda a los países con los que tiene lazos memorables, sino que ya no tiene connacionales tampoco. Ahí estuvo la ausencia del gobierno cal-deronista cuando una ciudadana mexicana fue acusada de pertenecer a las FARC. Esa vez sólo la Universidad Nacional se com-portó a la altura. Ahora el país simplemen-te se ha disuelto.

Por un acuerdo entre LAN-Chile y Aeroméxico en el que se hicieron efec-tivos boletos ya pagados por la editorial española Santa María (SM), organiza-

dora de la Feria del Libro, los afectados mexicanos pudieron salir hasta el jue-ves 4, cinco días después del sismo. En-loquecidos, insomnes, hartos, pesimistas, los mexicanos durmieron todo ese tiem-po en el lobby del hotel Plaza San Fran-cisco, habilitando sillones como camas, a diferencia de españoles, colombianos y brasileños. Entre ellos, el hijo de Van-den Broeck y González Dillion, de un año. Un bebé que vio cómo salieron rum-bo al aeropuerto internacional españo-les, colombianos, brasileños. Los mexi-canos salieron al final, en una camioneta que, ya en ruta al aeropuerto, se tuvo que regresar porque la gente de la embajada quería presenciar la salida.

Todavía hace unos días, los mexicanos recibieron un correo electrónico que les pedía “su amable apoyo a fin de obtener a la brevedad posible algunas de las fotogra-fías tomadas durante la reunión con el em-bajador de México en Chile, Mario Leal Campos, en el Hotel Fundador”. La auto-ridad no había hecho nada, salvo anunciar un avión que jamás existió, pero quería fo-tos para demostrar que algo había hecho.

El aeropuerto de Santiago estaba ates-tado de tiendas de campaña, con gen-te que buscaba salir de Chile, colándose en algún avión, a donde fuera. Salían con sus pertenencias en carritos de súper, po-niéndose atrás de cualquier fila de extran-jeros que ya tenían boletos, buscando un lugar para salir del fin del mundo, para huir del apocalipsis. El avión comercial que finalmente llegó a México iba a 60%, con 38 mexicanos y un par de guatemal-tecos que se habían colado. Arribaban a un país que había cesado de existir. ●

“Y que todos somos iguales”, comple-ta Delia.

En entrevista con este semanario, Ga-briel Salazar, Premio Nacional de His-toria, asegura que el terremoto del 27 de febrero constituye, por su intensidad y ex-tensión territorial, el cataclismo natural más destructivo que haya afectado a Chile en toda su historia.

Durante un recorrido por las zonas afec-tadas, el corresponsal observó la destrucción de pueblos y ciudades: Curepto, Chanco, Li-cantén, Vichuquén, Huenchullami…

Francisca, una joven mujer que logró escapar junto con su novio del maremoto en la playa de Pichilemu, donde ambos va-cacionaban, finalmente lo vio morir en el bosque donde se refugiaban: un viejo pino le cayó encima.

Algo de razón parece haber tenido Ga-briel García Márquez cuando en Crónica de una tragedia organizada –artículo pu-blicado el 16 de septiembre de 1998 por la

revista La Maga– escribió que “los geó-logos menos apocalípticos consideran que Chile no es un país de tierra firme sino una cornisa de los Andes en un océano de bru-

mas, y que todo el territorio nacional, con sus praderas de salitre y sus mujeres tier-nas, está condenado a desaparecer en un cataclismo”. ●

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“Estado de catástrofe”

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BERLÍN.- Manfred van Hove tie-ne 65 años, pero aún recuerda bien al sacerdote Friedrich Z: “Tenía cara de cerdo y apestaba a cigarro“, declaró el lunes 8 al Welt Online.

En 1956, Manfred van Hove tenía 11 años, era alumno del Internado de Ettal y miembro de su célebre coro de niños, los Gorriones de la Catedral de Ratisbona (Regensburg, en alemán).

Van Hove acusa a Friedrich Z., enton-ces vicedirector del internado, de haberlo in-cluido como parte de un harén de púberes. “Nos hacía llamar bajo cualquier pretexto. Por ejemplo, que quería hablar sobre nues-

El Vaticano enfrenta un nuevo escándalo por pede-rastia en un coro alemán dirigido por el hermano del Papa. Mientras los testimonios de las víctimas salen a la luz, el propio Joseph Ratzinger podría ser cues-tionado: durante cinco años, el internado donde se cometían los abusos estuvo bajo su jurisdicción como arzobispo de Munich y Freising.Francisco Olaso

titución católica, de algo más de mil años de antigüedad, sus métodos y su orientación son modernos, y “no se pretende llevar a na-die a la santurronería; incluso aceptamos alumnos de confesión protestante”.

Hoy estas palabras suenan a publici-dad hueca. A comienzos de marzo se hizo pública la acusación de los primeros exa-lumnos contra sus exmaestros, todos sacer-dotes, por abusos sexuales y violencia cor-poral. El 2 de marzo, la fiscalía allanó el internado. Dos días más tarde, la revista Der Spiegel consultó al obispado de Ratis-bona. Hasta entonces, a pesar del escánda-lo que se extiende desde enero a un número cada vez mayor de instituciones católicas en Alemania, este obispado había preferi-do guardar silencio. Der Spiegel contaba ya con testimonios de terapeutas del estado de Baviera, que han tratado a varias víctimas. Hombres como Manfred van Hove, quie-nes durante su niñez integraron el famoso coro y hasta hoy sufren el trauma del con-tacto con clérigos abusadores.

Un detalle nada menor hace el caso aún más grave: durante tres décadas, entre 1964 y 1994, periodo en el que se cometieron abu-sos, el director del coro fue Georg Ratzin-ger, el hermano mayor de Joseph Ratzinger, el actual Papa Benedicto XVI.

Joseph Ratzinger fue arzobispo de Munich y Freising entre 1977 y 1982. Ba-jo su jurisdicción estaba el obispado de Ratisbona.

En un parco comunicado en el Osser-vatore Romano y en una entrevista con la Radio de Baviera, publicados el viernes 5,

tras notas, y cuando uno estaba en su cuarto, muchas veces él nos desnudaba”.

El hombre acusa también a otro cura, Georg Z., de haber participado en los abu-sos. Van Hove ha dicho que demandará al obispado de Ratisbona para que le pague una compensación.

El Internado de Ettal tiene fama de ser uno de los mejores colegios de Alemania. Sus alumnos disfrutan de una extraordina-ria educación musical. Su coro, mundial-mente conocido, es el equivalente alemán a los Niños Cantores de Viena.

El internado está en un monasterio be-nedictino del siglo XV. El folleto con que se presenta asegura que, a pesar de ser una ins-

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Silenciocómplice

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Georg Ratzinger se limitó a afirmar que na-da sabía sobre los casos de abusos. “Si hu-biera sabido de los excesos, los habría de-nunciado”, dijo. Cuatro días más tarde, el 9 de marzo, admitió que él también había propinado bofetadas en la cara a los niños del coro. “Antes la bofetada era el modo de reaccionar frente a los errores o la merma intencional del rendimiento”, dijo. Sobre la práctica de golpes en el internado algo ha-bía oído, pero jamás supo sobre su dimen-sión. El hermano del Papa ratificó que nun-ca supo sobre casos de abuso sexual.

Castigos corporales

El compositor y director de teatro Franz Wittenbrink fue uno de los primeros exa-lumnos en hablar. Gran parte de su carre-ra y sus vaivenes llevan aún la marca de esa época. Hijo de empresarios católicos ultraconservadores, alumno del interna-do hasta 1967, su odio hacia lo vivido en ese sitio lo llevó por una errática carrera de mecánico, impresor, basurero, camionero y hasta militante comunista, para recalar, finalmente, en el teatro y la música.

Wittenbrink es uno de los pocos que se atreve a hablar en público sobre su caso. “Se trataba prácticamente de un sistema de castigos sádicos destinados a obtener placer sexual”, dijo el compositor duran-te una entrevista que Der Spiegel publicó el martes 6.

“El director del internado, Z, elegía en-tre nosotros a dos o tres niños y se los lle-vaba a su dormitorio”. Allí había vino tin-to y los chicos se debían masturbar con él. “Todo el mundo lo sabía”, cuenta Witten-brink. “Que el hermano del Papa, director del coro desde 1964, no estuviera entera-do, es para mí inexplicable”.

Wittenbrink sugiere que esos abusos indujeron al suicidio a uno de sus compa-ñeros en 1966, un año antes de terminar el bachillerato.

Otro exalumno del colegio, que no ha querido dar su nombre, dijo a la misma re-vista que, a finales de la década de los cin-cuenta, un sacerdote católico –al que só-lo menciona con la inicial M– propinaba a los niños duros castigos corporales. Era usual que hiciera desnudar a los alumnos de ocho y nueve años en su cuarto, y les diera fuertes palmadas en el trasero. En al-gunos casos, de acuerdo con la víctima, hubo penetraciones.

Los testimonios de abusos se extien-den ya a 20 de los 27 obispados alema-nes. Da la impresión de que fueron guar-dados en un oscuro rincón de la memoria, y ahí se hubieran quedado, silenciosos. Pero ahora, desatada la catarsis, ésta cre-ce día a día.

El Arzobispado de Munich encargó la investigación de lo ocurrido en el Interna-do Ettal al abogado Thomas Pfister. Éste

se ha visto “inundado de correos electró-nicos y cartas”, en su mayoría anónimos, provenientes de exalumnos.

Hasta ahora el número de víctimas ascien de a 100 y las acusaciones recaen sobre 10 clérigos. “En su mayor parte, las acusaciones se refieren a castigos desme-didos y continuos que se acercaban a ritua-les sádicos”, informó el abogado durante una conferencia de prensa convocada por el obispado de Ratisbona.

Pfister habló de monjes que llevaban ni-ños a su cama y de heridas provocadas por castigos corporales, que luego eran curadas en la enfermería del internado. El abogado habló de una cultura sistemática de hacer-se de la vista gorda y silenciar los hechos.

A su lado, con cara de tensión antes que de vergüenza, el sacerdote Johannes Bauer confesó: “He sido parte de esto y he castigado de manera brutal y humilla-do a mis alumnos. Me avergüenzo profun-damente”. El sacerdote confesó haber gol-peado con violencia a sus alumnos en las nalgas. Dijo estar dispuesto a someterse a una terapia. Dos autoridades del colegio, su director, Maurus Kraß, y el abad Barna-bas Bögle, renunciaron a sus puestos.

El 7 de marzo, el obispado de Ratisbo-na dio un informe en el que se admitían cin-co casos de abuso sexual y violencia contra los alumnos. Uno cometido contra un semi-narista en Leiden; los otros cuatro, contra miembros del coro. Los autores, un exvice-director y el otro exdirector del internado, habrían sido condenados por la justicia en 1958 y 1971, respectivamente. Ambos mu-rieron en 1984. Se trata, claramente, de los dos curas que Manfred van Hove y Franz Wittenbrink nombran como Friedrich Z y el director Z. Tras pasar dos años de cárcel, la iglesia trasladó a Friedrich Z a un inter-nado de niñas en Suiza.

Otro de los inculpados es el sacerdote Magnus, muerto en 2009 a los 76 años. Sus víctimas lo culpan de forzarlos a compar-tir con él la ducha y de manoseos obscenos. El propio Magnus dio información bastan-te más comprometedora, pocos meses an-tes de morir, en un escrito titulado “Con-fesión”. Ahí contó que “los alumnos venían regularmente a mí, aun durante la noche, bus-cando un contacto cor-poral sexualmente esti-mulante que no impedí”. Describe abiertamente su preferencia por alumnos de 14 y 15 años. Por la noche se acostaban en la cama junto a él y dejaban que él los satisficiera.

El abogado Pfister menciona también a un sacerdote al que llama R, quien hizo su aman-te a una alumna de 16

años. En la computadora de otro cura se en-contró pornografía infantil. Uno más ha sido denunciado por dos alumnos que lo acusan de abuso sexual supuestamente cometido en 2005. La iglesia envió a este clérigo a una te-rapia, pero no lo entregó a la justicia. Más tarde lo envió de urgencia a un convento be-nedictino en Sajonia. Estos casos no han prescrito. La fiscalía investiga.

“No se debe creer que el monasterio de Ettal de entonces es el mismo de ahora”, recalcó el abogado Pfister. Pero aceptar sin más los abusos sexuales de tres religio-sos muertos y la moderada culpabilidad de otros pocos en activo se parece más a una cortina de humo que a la voluntad de esclarecer todos los casos. Nuevas acusa-ciones hacen sospechar que incluso en la escuela preparatoria para el ingreso al in-ternado, que alberga a niños de nueve a 10 años, hay casos de abuso.

Juguetes sexuales

El obispado de Ratisbona se ha compro-metido a entregar un informe preliminar, a finales de marzo, con los resultados de la investigación abierta la semana pasada. Por lo pronto, el internado comunicó que han enviado cartas a todos los exalumnos para pedirles que den su testimonio sobre los abusos sufridos.

A los casos de ultrajes en instituciones católicas se ha sumado el del internado lai-co del liceo Odenwaldschule, en el Esta-do de Hesse. Reconocido como uno de los mejores de Alemania, con un costo de más de 3 mil dólares mensuales, unos 25 alum-nos han acusado a sus profesores de haber-los usado como juguetes sexuales.

Según la ley alemana, los delitos sexua-les prescriben a los 10 años de cometidos. En caso de que la víctima sea un menor, la prescripción se extiende hasta 10 años des-pués de que la víctima alcance la mayoría de edad, o sea, a los 28 años. Miembros de toda la clase política han expresado su intención de modificar la ley para extender dicho plazo a 30 años. El pedido encuentra apoyo dentro de la Iglesia católica, que ahora intenta mo-verse desde el incómodo lugar del acusado.

El camino de las víc-timas es arduo. Los senti-mientos bloqueados durante años se expresan en temblo-res, pesadillas, molestias es-tomacales o cardiacas. En el fuero interno el daño no pres-cribe fácilmente. “Yo tengo cuatro hijos”, dice Manfred van Hove: “¿Cómo les expli-co lo que pasó?”. El hombre todavía sueña con el cura Z. “Lo veo suspendido en el aire y con su boina vasca sobre la cabeza. Él sonríe apenas. Y yo me despierto”.

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Georg Ratzinger

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PARA PACTAR Y COMPACTAR NUESTRO OPTIMISMO

SI YA IDENTIFICARON JUNTOS AL ENEMIGO DE LA HUMANIDAD, ¿POR QUÉ SE PELEAN AHORA POR UN ARREPENTIMIENTO?

Nota de la Redacción (en tiempos de contienda pueden decirle la R): El 8 de marzo de 2010 (información de NotieSe) el Congreso de Chihuahua le tupe a la coincidencia: “La legalización de los matri-monios homosexuales en la capital del país atenta, amenaza, distor-siona, desvirtúa y va en contra de la naturaleza humana”. Luego de 21 votos a favor de Acción Nacional (PAN) y el Revolucionario Insti-tucional (PRI), dos en contra del PRD y del Partido del Trabajo, y tres abstenciones de Nueva Alianza, el Congreso instó a los legisladores del país a defender el matrimonio “entre un hombre y una mujer. También el Congreso aprobó un punto de acuerdo para exhortar a las legislaturas de los estados a preservar la familia heterosexual”.

NOTAS DE UN DIVORCIO (O DE UN SUICIDIO) DE LA CLASE POLÍTICA. EL MODELO INEVITABLE: EL FINAL DE “ROMEO Y JULIETA”.La R: Lo que bien se quiere, siempre se firma: aquí tienen el texto de la cláusula quinta del “Convenio de Colaboración” que firmaron Beatriz Paredes (PRI), César Nava (PAN), Fernando Gómez Mont (Gobernación y Calderón) y Luis Enrique Miranda Nava (Peña Nieto). La versión es textual. El documento que garantizaba el apoyo del PRI en la Reforma Fiscal y la colaboración del PAN en la elección de 2011 en el EdoMex, se firmó el 30 de octubre de 2009 y se divulgó el 4 de marzo de 2010: “Las partes se obligan a revisar conjuntamente la normatividad jurídica que regula la formación y funcionamiento de las coaliciones electorales y, en su caso, promover las reformas correspondientes, a fin de evitar que dicha figura sea utilizada como instrumento de coyuntura electoral. Al efecto deberán considerar, entre otros, criterios de temporalidad, compatibilidad ideológica (sic) y cobertura territorial mínima”.

La R: La compatibilidad ideológica es lo único fuera de duda. Lo demás está siendo revisado por un equipo de parapsicólogos.

Y QUÉ MÁS DA, LA VIDA ES UNA MENTIRA. MIÉNTEME MÁS QUE ME HACE TU MALDAD FELIZ.La R: Los dos grandes coleccionistas de Golpes Bajos, el PRI y el PAN, nos han regalado el mejor Reality Show de la vida mediática. Tan es así, que el público ya exige un Pactogate cada semana. Si no gobiernan, que de veras nos entretengan. Así, César Nava, presidente nacional del PAN, niega en un diálogo radiofónico la existencia de un convenio firmado con el PRI (Entrevista con Carlos Loret de Mola, Primero Noticias, Televi-sa, 1 de marzo de 2010): “El PAN y su dirigente no hicieron compromiso alguno previo a la formación de las alianzas. No estaríamos dispuestos a condicionar nuestra actuación a la inclusión de otros, en este caso el PRI. Nuestras decisiones han sido libres, absolutamente autónomas de cualquier ámbito, incluyendo el gubernamental”.

La R: Es de sabios renegociar la opinión. El mismo César Nava admite días después que sí firmó el acuerdo con el PRI para no hacer alianzas electorales con otros partidos en los comicios de 2011 en el feudo de Enrique Peña Nieto (Versión estenográfica, 4 de marzo de 2010): Se le pregunta: “¿Por qué mintió a la opinión pública al declarar que no había firmado acuerdo alguno o pacto con el PRI, y por qué no se notificó al Comité Ejecutivo Nacional del convenio?” Y Nava contesta:

—En primer lugar, este acuerdo no fue puesto en el conoci-miento del CEN, precisamente porque el incumplimiento del PRI lo hizo innecesario. Estaba contemplada la posibilidad de hacerlo del conocimiento del comité nacional para su eventual aprobación; sin embargo, al quedar sin efectos, al quedar sin vigencia ni validez alguna, no fue necesario hacer esta presentación… Por otra parte, es cierto que en un primer momento no hice pública la firma de este acuerdo. Lo hice por respeto al principio de confidencialidad que rige esta clase de relación y acuerdos políticos. Sin embargo, una vez que la presidenta del PRI, Beatriz Paredes, ha violado la confidencia-lidad de este acuerdo, me encuentro en absoluta libertad para divul-gar sus términos y entregarlos a los medios de comunicación”.

La R: No es mala estrategia conseguir una sintaxis y una lógica verbal que oculten poderosamente lo que se dijo, lo que se quiso de-cir, lo que no se sabía que se estaba diciendo, y lo que hace resaltar

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las semejanzas entre dos partidos y dos asociaciones que usan la con-fidencialidad para ocultar dónde quedó el tesoro de Moctezuma.

MIENTRAS LO QUE YO PUEDA DECIR SEA NOTICIA APROVECHABLE POR LOS MEDIOS, LOS PRIISTAS TENDRÁN QUE CONFORMARSE CON INTUIR LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO.La R: Una lideresa se anticipa a las revelaciones de cualquier índole y, sobre todo, se anticipa a ese depósito de falsedades, las notas de ocho columnas. Beatriz Paredes, presidenta nacional del PRI, le ex-plica a los diputados de su bancada por qué no informó del acuerdo firmado con César Nava, (Nota de Enrique Méndez y Roberto Gardu-ño, La Jornada, 10 de marzo de 2010): “Siempre habrá alguien que quiera manipular con una nota de primera plana o cambiar una nota de ocho columnas. Por eso no les digo nada”.

La R: No es que desconfíe de sus huestes, es por estar convencida de la identificación entre espionaje y rumor mal expresado.

USTED MANDA JEFA Y LA REALIDAD LE OBEDECE. A VER REALIDAD, SALTA POR ESTE ARO.La R: La obediencia ciega es la razón de ser de un partido político, sobre todo cuando ese partido es en lo básico un conjunto de ruinas voraces. Víctor Flores, diputado priista y dirigente metahistórico de los ferrocarrileros, defiende a la presidenta de su partido, Beatriz Paredes (Nota de Enrique Méndez y Roberto Garduño, La Jornada, 10 de marzo de 2010): “Los acuerdos son asuntos de estrategia que están en el nivel de ella. Tenemos confianza en la Jefa porque ella sabe lo que hace… Porque la Jefa está por encima de todos nosotros y puede hacer lo que quiera”.

La R: La Jefa manda y los señores feudales fingen oírla para se-guir expoliando sus predios de eternidad.

SI LE INFORMO DE LAS COSAS IMPORTANTES AL PRESIDENTE, ¿CÓMO LE VA A HACER PARA QUE ÉSTE SE ENTERE DE LO SECUNDARIO?La R: En todo este Pactogate, el asunto de las firmas como sogas el Día del Juicio Final, es apasionante ver cómo los políticos denigran a sus defendidos. Tiene la palabra Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación, que reitera por qué Felipe Calderón sólo se entera de lo que le informan las ocho columnas tan rigurosamente controla-das por Beatriz Paredes (Nota de Susana Hernández, Milenio Diario, 6 de marzo de 2010): “Perdóneme, pero yo como secretario de Go-bernación no ando rindiendo cuentas detalladas al Presidente de lo que hago. Yo lo que busco es generar aquellos acuerdos que dentro de la ley sirvan a la República: eso es lo que informo… Si no, ¿qué clase de servidor público sería?”

¿ESTÁ USTED INSINUANDO QUE A LA CIUDADANÍA LE INTERESAN MÁS LAS ASIGNATURAS PENDIENTES QUE EL SHOW PAREDES-NAVA?La R: Manlio Fabio Beltrones, coordinador de la bancada del PRI en el Senado, minimiza el escándalo sobre el acuerdo que calificó de “deshonesto” (Boletín de Prensa, 7 de marzo de 2010): “Ha sido suficiente el debate sobre los agravios, pasemos ahora a la agenda de asignaturas pendientes que verdaderamente preocupan a la ciu-dadanía y exijamos un golpe de timón en el gobierno federal para superar la dispersión en la gestión de los asuntos públicos”.

La R: Como no entendemos lo que quiere decir, pedimos la repeti-ción en tiempo triple A del Reality Show de la Cámara de Diputados.

EL QUE MIENTE Y SE DESMIENTE LLEGARÁ A SER PRESIDENTE.La R: Vicente Fox, ex amigo de Calderón y ex presidente (consultar

Google), critica las “mentiras” y “engaños” del PAN (Nota de Jorge Escalante, Reforma, 8 de marzo de 2010): “Cuando como ahora ha sucedido, se miente, se esconden cosas, se engaña a la ciudadanía, pierde todo su sentido democrático y pierde todo su sentido de va-lor lo que puede tener un acuerdo o pacto. Mentir, engañar, faltar a la verdad, echará por tierra cualquier esfuerzo de pactos, acuerdos o de alianzas… Yo tuve acuerdos con el PRI. En el caso de Madrazo y de Beatriz Paredes no me los cumplieron. No fueron acuerdos pi-diendo nada a cambio, salvo convenciéndolos de que una reforma fiscal era correcta y obligada para nuestro país, y quizá nos hubié-ramos evitado esta crisis que acabamos de pasar y muchos otros problemas si hubieran entendido la necesidad de una reforma fiscal que sigue vigente”.

¿ES NOSFERATU, ES BELA LUGOSI, ES BORIS KARLOFF? NO, ES EL FANTASMA DE LA SOLIDARIDAD.La R: Todo ahora es información algo trasnochada. Vean a Carlos Navarrete, coordinador de la bancada del PRD, que revela un hecho que no fue firmado en la Secretaría de Gobernación (Entrevista con Carmen Aristegui, 8 de marzo de 2010): “De pronto, estando a la mitad de la cena, siento que alguien me toca el hombro, yo volteo y me encuentro a un personaje siniestro atrás de mí, Carlos Salinas, y el tipo me plantea: ‘Señor senador, los políticos siempre deben dia-logar, le pido por favor que me acepte una entrevista con el señor gobernador Enrique Peña Nieto”.

La R: ¿Y lo citó en el Motel Bates? Tenga mucho cuidado. Consúl-tele a Alfred Hitchcock.

SI FUERA TOTALMENTE GAY YA LOS ESTARÍA CASANDO EL GOBIERNO DEL DF.La R: Lo que hace el deseo de ocultar los romances. Oscar Levín Coppel, diputado federal del PRI, interviene en el debate del 10 de marzo (Versión estenográfica, 10 de marzo de 2010): “La alianza electoral entre el PAN y el PRD, es perversa, casi gay”.

La R: Señor diputado. Lo gay no es perverso, es simplemente “contranatura” como bien sostienen sus compañeros priistas en el Congreso de Chihuahua.

¡QUÉ MARAVILLA! PROVOCAN LOS ENCONOS Y LUEGO DESCUBREN QUE NO LOS LLEVAN A LADO ALGUNO. ¡A LA SILLA, MI DECLARANTE! A LA SILLA Y EN HORAS HÁBILES.La R: Enrique Peña Nieto, gobernador mexiquense y ya casi ex-presidente, al ponerse de mediador en el escándalo que él reveló públicamente el 2 de marzo de 2010 (Nota de El Universal Online, 10 de marzo de 2010): “No es momento de debates. En este mo-mento de gran crispación política, de gran encono político, de grandes diferencias que se han venido presentando hoy entre partidos y entre actores políticos, entre las distintas fuerzas… Te-nemos que mirar más allá de estas diferencias, más allá de estos enconos que no deben entramparnos en un debate que no nos lleva a ningún lado”.

¿Y EN DÓNDE ESCONDIÓ LA PRESIDENCIA?La R: Rubén Moreira Valdés, del PRI de Coahuila, va al grano, digá-moslo así en el Reality Show de la Cámara (La Jornada, 11 de marzo de 2010): “Calderón se robó la Presidencia de la República. Es usur-pador e ilegítimo. Su gobierno ya se acabó, está encerradito en Los Pinos rodeado de guardias de seguridad”.

Productores del dvd “La Cámara de Diputados para el Oscar”: CM y JV.

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AN Á L I S I S

DISCURSO DE BEATRIZ PARE-DES EN LA CEREMONIA POR EL 81 ANIVERSARIO DEL PARTIDO REVO-LUCIONARIO INSTITUCIONAL.

Compañeras y compañeros de partido:En el PRI no tenemos duda alguna

en cuanto al papel histórico que a nues-tra corriente política le corresponde jugar en México en estos tiempos aciagos, y es regresar a como dé lugar a Los Pinos, el hogar que nos vio nacer.

Precisamente porque un objetivo im-portante del accionar del Partido ha sido regresar al gobierno para acceder al bo-tín –y repartirlo de nuevo entre nuestras clientelas– no podemos aceptar los pactos para promover la competencia política en nuestra contra.

Nosotros fuimos los primeros en de-mostrar la amnesia a nuestros principios y la adopción de posiciones programáticas, durante el gobierno de Carlos Salinas, el cual, por cierto, yo apoyé en todo momen-to. Ahora no podemos permitir que otros partidos copien esa amnesia y ese prag-matismo que son monopolios nuestros.

Nosotros fuimos los que empezamos la vieja tradición –vigente durante 81 años– de apetito por el poder y falta de respeto a los ciudadanos.

Nosotros fuimos los primeros artífices de la ambición y el oportunismo, y hemos contribuido orgullosamente al descrédito de la política ante la sociedad. Ante tal alarde de desmemoria e inconsistencia so-bre el papel que hemos jugado, los llamo a celebrar, hoy en nuestro día, a líderes de la talla de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, José López Portillo, Arturo Montiel, Roberto Madrazo, Elba Esther Gordillo, Carlos Salinas, Ulises Ruiz y Mario Marín.

Allá están los otros partidos y su em-brollo. Nosotros hemos sido consistentes en nuestra propuesta de elevar los impues-tos a cambio de impedir las alianzas en nuestra contra. Nuestros seguidores jamás se verán ensombrecidos por la duda y el desconcierto. Saben que somos corruptos pero confiables.

En el PRI tenemos nuestro quehacer. Comprar votos, construir clientelas, enga-ñar ciudadanos, evidenciando que somos una fuerza política capaz de comprender la difícil situación que atraviesa el país, y proponer soluciones que nos convengan y nos regresen al poder. Porque en el Partido Revolucionario Institucional sí sabemos gobernar a la antigüita.

México atraviesa una de las etapas más críticas de su historia, y gracias a Dios, nosotros hemos contribuido a que eso sea así. El país está sumido en un desarreglo que va desde la economía hasta la política, y nosotros hemos ayudado bloqueando re-formas, protegiendo nuestros intereses, y financiando a nuestros gobernadores para poder mantener el statu quo.

Tal combinación ha llevado a una se-vera destrucción del tejido social y a un serio daño de los valores nacionales con los cuales hemos indoctrinado a millones de mexicanos para que sean apáticos, con-formistas, y no cuestionen nuestra auto-ridad. Este es el resultado de nueve años de gobiernos panistas sin rumbo ni expe-riencia autoritaria. La era de la confusión que nosotros queremos remontar con la restauración del PRI viejo pero conocido.

Aquí, en marzo del 2010, estamos como siempre, los priistas con el pensamiento libe-ral (con la excepción de 17 estados en los que me he sumado a la criminalización del aborto y a la penalización del derecho a decidir).

No hay mejor escenario para el crimen organizado que la debilidad de la política y por eso es que últimamente nos va tan bien como partido. No hay ambiente más propicio para el predominio de los pode-res fácticos que el desorden institucional y la ingobernabilidad, y por ello ya nos hemos aliado con esos poderes fácticos para planear una regresión a la medida de nuestros intereses compartidos. Por cier-to, agradezco a Televisa la transmisión de este discurso en cadena nacional.

¡Cuidado!Muchas décadas costó en el país ins-

taurar un régimen democrático y debemos frenar su avance ahora mismo. A 200 años del Inicio de la Independencia y a una cen-turia del Inicio de la Revolución, debemos afirmar categóricamente que las libertades y los derechos ciudadanos son algo que el PRI siempre se ha empeñado en revertir.

Por eso debemos revalorar la política cupular, tras bambalinas, al estilo priista.

Por eso debemos aquilatar la impor-tancia de los acuerdos y los pactos a os-curas, y a espaldas de la ciudadanía para elevarle los impuestos y así asegurar que nuestro puntero presidencial –Enrique Pe-ña Nieto– no enfrente una alianza PAN-PRD en el Estado de México.

Pensar en México, en este México nue-vo y distinto, requiere hacerlo de las viejas maneras, con los discursos atávicos, con las palabras apolilladas. Pensar en Méxi-co para ponerlo a nuestra disposición otra vez, requiere no creer en la creatividad de la sociedad civil y no impulsar su protago-nismo, ni aprender sus modos ni soñar sus sueños. Tan es así que me he opuesto a las candidaturas independientes y a cualquier otro mecanismo que le de voz y represen-tación real a la sociedad.

Aniversario del PRI: 81 (d)años

D E N I S E D R E S S E R

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Los años recientes, en la alternancia, los priistas hemos demostrado con creces nues-tra falta de compromiso con una República moderna. Hemos pretendido la disolución del país para luego hacernos de sus despojos. Hemos sabido ejercer una oposición en la que aprobamos tan sólo los acuerdos cuando convienen a nuestros intereses (empresaria-les, corporativos, sindicales). No nos vamos a detener. Las necesidades de nuestros líderes políticos no cesan, se profundizan.

Es indispensable subrayar que para regresar al poder necesitamos darle todo lo que necesiten a nuestros gobernadores. Somos constitucionalmente una federa-ción con estados libres y soberanos, y por ello podemos permitir que en sus feudos locales, los gobernadores priistas gobier-nen como se les dé la gana. Los goberna-dores de los estados emanados de nuestra fuerza política, cuentan con todo el res-paldo de su Partido, aunque violen la ley, atropellen las garantías individuales, les arrebaten a las mujeres el derecho a deci-dir, o protejan pederastas.

Tengo confianza plena en las bancadas de Senadores y Diputados que representan al PRI en el Congreso de la Unión. Estoy segura que al disciplinarse ante mí, ante su coordinador parlamentario, o ante algún poder fáctico de peso –mientras ignoran a sus representados– podremos seguir legis-lando para preservar intereses enquistados y asegurar el regreso del PRI a Los Pinos.

Juntos vamos a reinstalar el autori-tarismo, pero ahora disfrazado mejor. Queremos un México al que podamos controlar y manipular y exprimir como siempre.

Seguimos luchando.Seguiremos luchando.¡Viva el PRInosaurio! ●

Naranjo

Enredos de Nava

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AN Á L I S I S

La SCJN y su facultad de investigación

Reforma política (II)

J E S Ú S C A N T Ú

El grupo parlamentario del PRI en el Senado recoge la solicitud de la Su-prema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) consistente en transferir a la Co-misión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) la facultad de investigación de “algún hecho o hechos que constituyan una grave violación de alguna garantía individual”, conferida a la SCJN por el artículo 97 de la Constitución. Pero esa facultad sólo ha conducido a conflictos de interés, ridículos y deterioro de la imagen de la propia SCJN.

El Pleno de la SCJN ha utilizado di-cha facultad en seis ocasiones.

La primera fue en 1946, tras la ma-tanza de opositores políticos en León, Guanajuato, el 1 y 2 de enero de ese año, que protestaban por lo que consideraban un fraude electoral en su contra; la segun-da, en 1996, luego de la matanza de 17 campesinos en Aguas Blancas, Guerrero, ocurrida el 28 de junio de 1995. En ambos casos el dictamen de la SCJN fue corres-pondido con el cese de los gobernadores, pero como producto de la decisión presi-dencial, no de que las autoridades com-petentes hayan emprendido las acciones legales para sancionar a los responsables.

A partir de 2006 se han producido los otros cuatro casos, y aunque hasta ahora han sido resuelto tres, en todos ellos los efectos para la Corte han sido negativos.

El 29 de noviembre de 2007, una ma-yoría de seis ministros resolvieron que en la persecución del gobernador po-blano Mario Marín contra la periodista Lydia Cacho no había violaciones graves

a las garantías individuales. El resultado fue que una parte importante o al menos significativa de la opinión pública criticó la decisión.

En febrero de 2009, el Pleno resolvió que el 3 y 4 de mayo de 2006, durante el operativo policiaco en San Salvador Atenco, sí se cometieron graves violacio-nes a las garantías individuales, pero los únicos presuntos responsables fueron los policías ejecutores de las acciones y sus jefes inmediatos. Y exoneraron explícita-mente al gobernador del Estado de Méxi-co, Enrique Peña Nieto; al procurador general de la República, Eduardo Medi-na Mora, y a los directores de las policías federal y estatal. De manera que recono-cieron las violaciones, pero protegieron a los mandos políticos y policiacos.

El 14 de octubre de 2009, el Pleno dictaminó que en los hechos violentos de Oaxaca de 2006 y 2007 sí hubo graves violaciones a las garantías individuales y que el gobernador Ulises Ruiz es presunta-mente responsable de las mismas. Aunque esta vez el sentido del dictamen fue aplau-dido por la opinión pública, no ha tenido (y todo indica que no tendrá) ninguna con-secuencia jurídica, pues los dictámenes de la Corte no alcanzan siquiera la fuerza de una recomendación de la CNDH.

Y apenas el lunes 1 de marzo de 2010 se dio a conocer el documento elaborado por la comisión investigadora del incen-dio de la guardería ABC, en Hermosillo, Sonora, en el que señalan que sí hay vio-laciones graves y que el entonces director del IMSS, Juan Molinar Horcasitas, así

como el entonces gobernador de Sonora, Eduardo Bours, están involucrados. To-davía falta que lo revise el ministro res-ponsable de elaborar el dictamen y que lo vote el Pleno, por lo que resulta prematuro adelantar las consecuencias.

Así, hasta hoy, en los tres casos re-sueltos después de la era del presiden-cialismo metaconstitucional, la Suprema Corte no ha logrado que se sancione a los responsables de las graves violaciones a las garantías individuales y, por lo mis-mo, su impacto a favor del respeto a los derechos humanos ha sido nulo. En cam-bio, su imagen sí se ha visto deteriorada, en dos casos por lo que se considera una actuación tímida de la mayoría de los mi-nistros, y en el otro, por la inutilidad de su dictamen.

Ahora bien, si el dictamen sobre Oaxaca tuviera consecuencias y las auto-ridades competentes iniciaran las accio-nes legales, en algún momento el asunto llegaría a un juez federal que seguramen-te actuaría prejuiciado por el pronuncia-miento previo del Pleno. Es decir, hay un error de diseño en el procedimiento, pues la Suprema Corte se pronuncia al inicio y no al final, como debiera ocurrir. De mo-do que, con el ejercicio de dicha facultad, la SCJN tiene todo que perder y nada que ganar.

Aunque la vía sugerida por los se-nadores priistas es la adecuada, se que-da a medias, ya que la única acción que procede contra los funcionarios que no acepten una recomendación de una co-misión de derechos humanos es llamar-

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Estado de sitio

J O H N M . A C K E R M A N

Un ominoso escenario respecto a la defensa de los derechos fundamentales se configura en el país. El pasado 9 de marzo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dio carta blanca a la Procuraduría General de la República (PGR) para negar de manera unilateral y discrecional cual-quier información solicitada por la Comi-sión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Asimismo, Guillermo Galván, titular de la Secretaría de la Defensa Na-cional (Sedena), actualmente se encuentra en un proceso de intenso cabildeo a favor de una nueva Ley de Seguridad Nacional que asegure la militarización del país y la suspensión de nuestras garantías de ma-nera indefinida. En el Distrito Federal, la situación no pinta mucho mejor, ya que el pasado día 9 la Secretaría de Seguridad Pública local inició un programa para de-tener y revisar de manera discrecional a cualquier auto “sospechoso” que circule en zonas específicas de la ciudad.

Los pasados 8 y 9 de marzo, el gobier-no mexicano fue duramente cuestionado por el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). De acuerdo con el comunicado emitido por las organizaciones civiles que asistieron al encuentro, dicho comité exigió la eliminación de las figuras de fuero mili-tar y arraigo, y manifestó terminantemente su inconformidad con la militarización del país. También reprobó la permanencia de la tortura en México y el estado de indefen-sión en que se encuentran los defensores de los derechos humanos y los periodistas.

Otro informe devastador acerca del desempeño del sistema de justicia fue da-

do a conocer recientemente por el Centro Pro Juárez. El título del informe lo dice to-do: Sociedad amenazada: violencia e im-punidad, rostros del México actual. En su informe correspondiente a 2009, Amnistía Internacional también reprueba al Estado mexicano. Por su parte, Human Rights Watch ha publicado un importante estu-dio titulado Impunidad uniformada: uso indebido de la justicia militar en México. Y a finales del año pasado, la Corte Intera-mericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó dos sentencias condenatorias para el Estado mexicano en las cuales denuncia tanto los efectos nefastos del fuero militar como la total irresponsabilidad de las au-toridades en Ciudad Juárez.

Pero todos estos esfuerzos por docu-mentar los excesos gubernamentales no quitan el sueño a nuestras autoridades. Si-guiendo el ejemplo de Salinas, optan por no ver ni oír las imparables críticas, e insisten en la “necesidad” de suspender las garantías básicas de los mexicanos. El aval implícito del gobierno de Estados Unidos a esta estra-tegia también permite que la situación siga agravándose.

Como ya lo advertimos en estas mismas páginas (Proceso 1695), no hay duda de que la iniciativa del presidente de la República para reformar la Ley de Seguridad Nacional pavimenta el camino para un eventual gol-pe de Estado militar. En franca violación a los artículos 11, 16, 29 y 111 de la Consti-tución, la propuesta busca dotar al Consejo de Seguridad Nacional –una instancia con-formada exclusivamente por subordinados del presidente– de la facultad de declarar unilateralmente la existencia de “una afec-

los “ante las Cámaras del Congreso de la Unión o las legislaturas de las enti-dades federativas, según sea el caso, a efecto de que expongan las razones que fundamentan su negativa”. Y esto no implica ningún tipo de sanción o siquiera presión para que los funcio-narios acaten dicha recomendación.

En consecuencia, sería bueno com-plementar la propuesta de los tricolores dotando a las comisiones de derechos humanos de facultades para perseguir directamente los delitos, mediante el establecimiento de una excepción al principio de monopolio de la acción penal en manos del Ministerio Público, de tal forma que estos órganos puedan integrar las averiguaciones previas, solicitar órdenes de aprehensión y per-seguir los delitos ante los tribunales correspondientes, dejando que sea el Poder Judicial el que resuelva, pero por la vía ordinaria. Esta reforma habría que complementarla con la modifica-ción del procedimiento para retirar el fuero constitucional a los funcionarios que lo tienen, y para ello ya hay una propuesta interesante del mismo PRI y otra de la fracción del PRD.

Es indispensable crear la institucio-nalidad que permita sancionar penal-mente a las autoridades responsables de graves violaciones a las garantías individuales, tomando en cuenta que en el pasado a lo más que se llegaba era a removerlos de su cargo, mientras que ahora todo queda en recomendaciones desatendidas y/o dictámenes inútiles. ●

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AN Á L I S I S

El jueves 11 Michelle Bachelet dejó de ser presidenta de Chile. Que un país latinoamericano haya elegido a una mu-jer para ese cargo es un hecho históri-co, de gran trascendencia política. Pero cuando esa experiencia finaliza vale la pena valorar qué se aprendió de ella. Obvio que la elección de una presidenta no implicó la superación automática del pensamiento y el accionar políticos ma-chistas. Ocurrió al contrario: convirtió a Bachelet en un símbolo del costo que paga una mujer que llega tan alto.

De figura promisoria en su campaña electoral pasó a ser cuestionada desde distintas posiciones. Por un lado, su de-signación alentó muchas expectativas, especialmente entre las mujeres. La for-ma en que nombró a su gabinete inicial estuvo sellada por su voluntad paritaria y de renovación generacional. Pero varios cambios en su gabinete acabaron con la paridad que tantos aplausos le había ga-nado y muchas ciudadanas se sintieron decepcionadas. Por otro lado, fue blan-co de una feroz campaña mediática en

su contra tanto por ser mujer como por ser de izquierda. Concentrados en destacar y magnificar sus errores (que indudablemente tuvo), los medios de comunicación se mos-traron ciegos e indiferentes ante notables aciertos y logros indiscutibles. En especial, fueron voceros de la iracunda Iglesia católi-ca, escandalizada por medidas progresistas como la distribución de la anticoncepción de emergencia. Y como en Chile los princi-pales medios de comunicación pertenecen a la derecha, los diarios más importantes le fueron deliberadamente adversos y desple-garon comentarios dirigidos a disminuir el efecto simbólico de su imagen y su gestión.

Uno de los señalamientos más insidio-sos fue el de su supuesta debilidad para gobernar. Hace unos años, a la mitad de su administración, la editora en Estados Unidos del diario inglés Financial Times, Christya Freeland, reprodujo un comenta-rio de la mandataria: “Si un hombre toma una decisión, él es un hombre de carácter que ha adoptado una resolución. Y si no to-ma una decisión, él es un hombre sabio... Si una mujer no la toma, ella es incapaz de

M A R T A L A M A S

Adiós y bienvenida

tación a la seguridad interior”. Con un pro-nunciamiento de esta naturaleza, las fuerzas armadas estarían autorizadas para intervenir en una amplia diversidad de ámbitos de la vida pública y suspender nuestra libertad de expresión, de asociación, de libre tránsito, y hasta nuestro derecho al debido proceso. Las modificaciones legales también autori-zarían la intervención indiscriminada de las comunicaciones privadas por parte del Po-der Ejecutivo con el fin de asegurar la “segu-ridad” y la “paz” nacionales.

La decisión de la Suprema Corte de per-mitir que la PGR niegue información a la CNDH implica igualmente una grave afec-tación al estado de derecho. Ya de por sí es típica la falta de voluntad de la PGR para cumplir con los requisitos constitucionales en materia de transparencia. Recordemos las reformas al artículo 16 del Código de Procedimientos Penales que obstaculizan el acceso ciudadano a las averiguaciones previas, y la tradicional renuencia a cumplir con las resoluciones del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI).

Pero hoy la Suprema Corte le da el tiro de gracia a cualquier esperanza de abrir la caja negra de la PGR. Preocupa en parti-cular la abierta desconfianza que los mi-nistros de la mayoría expresaron hacia los funcionarios de la CNDH al insinuar que la información confidencial no estaría se-gura en manos del ómbudsman.

Si de desconfianzas se trata, habría que empezar con la misma PGR, cuyos funcio-narios y policías han demostrado ser todo antes que pulcros y eficientes. Urge estable-cer nuevos mecanismos para la supervisión y vigilancia independientes de esta institu-ción, responsable de la grave crisis en mate-ria de seguridad pública que resiente el país.

Por último, es lamentable que el gobier-no del Distrito Federal –el cual ha destaca-do en otros ámbitos (aborto, matrimonio gay, etcétera) por su promoción irrestricta de las libertades y los derechos ciudada-nos– se sume hoy a la moda impuesta por el gobierno federal. La revisión aleatoria y discrecional de automóviles sin causa justi-ficada implica una evidente violación al ar-tículo 16 constitucional, que a la letra dice: “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente que funde y motive la causa legal del procedimiento”.

No nos acostumbremos a las estrate-gias propias de los gobiernos fascistas. Habría que exigir a nuestros gobernantes en todos los niveles que no pierdan de vis-ta los principios y valores más básicos del liberalismo democrático que ha forjado nuestra patria desde hace 200 años. ●

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adoptar una decisión. No es sabia. Y si la toma, alguien la convenció de tomar-la”. Un dilema que muchas políticas en-frentan, pero Bachelet, con esa notable ausencia de amargura que la caracteriza, declaró que por ello una pionera debe ser paciente.

Su manera de mantener un contac-to directo con grupos y ciudadanos le costó cierto distanciamiento de los par-tidos políticos de la Concertación y de la maquinaria estatal que controla los hilos del gobierno, que manifestaron molestia con su forma directa, “poco institucional”, para relacionarse con sus gobernados. El estilo suave y sencillo de la presidenta, tan alejado del autoritaris-mo inherente al puesto, probablemente será revalorado en el futuro al igual que su voluntad de consolidar los cambios iniciados en las administraciones ante-riores: imprimir mayor solidaridad al sistema de salud, cumplir compromi-sos explícitos respecto de los derechos ciudadanos y hacer la más importante reforma a la justicia de los últimos 100 años. Su esfuerzo por esbozar una alter-nativa al modelo neoliberal al insertar la participación del sector privado bajo una dirección estatal es parte del valio-so legado político que deja. Pese a todo, sus claros avances en el fortalecimien-to del estado de bienestar le ganaron el agradecimiento de una población que sí registró su intencionalidad igualitaria y redistributiva. Eso explica el alto índice de respaldo popular que todavía tiene.

¿En qué consiste el “efecto” Bache-let? ¿Cuál es el mensaje que manda su experiencia a otros países de la región? Sin duda tener a una mujer como ella dirigiendo un gobierno en un país la-tinoamericano (ergo, con buenas dosis de machismo) implica un cambio cul-tural que tardará en propagarse. Miche-lle Bachelet logró gobernar cambiando la forma machista de hacerlo. Más allá de las resistencias que desató su atípica forma de mando y, en especial, pese al duro contexto mediático que enfrentó, es reconfortante que termine su gestión con una impresionante aprobación de 8.4%. Pese a que la prensa conservado-ra transmitió una imagen debilitada, su prestigio personal se sostiene al final de su gestión.

Vistas las dificultades que enfrentó ¿qué lección les deja a las mujeres que quieren gobernar? Algunas podrían pensar que es mejor no meterse en polí-tica. Sin embargo, la prudencia, persis-tencia y paciencia de Bachelet deberían nutrir a las mujeres que desean hacer del

poder político un lugar de soberanía, jus-ticia y solidaridad y vuelven a la chilena un ejemplo a seguir.

Hoy, muchas feministas vemos con expectación el rumbo que tomará Mi-chelle Bachelet. Y aunque el precio a pagar por ser “pionera” es muy alto, es necesario que la pionera siga adelante y conquiste otros espacios. Circulan rumo-

res de ciertas posibilidades de puestos en organismos de la ONU. Creo no equivo-carme al sostener que somos muchísimas las personas en América Latina a quienes nos congratularía inmensamente que tra-jera su experiencia y su valor al escenario internacional. Una mujer del calibre de Michelle Bachelet tiene mucho que dar y que enseñar. ●

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A l concluir en febrero último su vi-sita a México, el relator especial sobre el Derecho a la Educación de la Organi-zación de las Naciones Unidas (ONU), Vernor Muñoz Villalobos, realizó una eva-luación acerca del sistema educativo en México y cuyos resultados plasmó en su reporte general 27/02.

El contenido del documento desató la ira del secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio y de la dirigencia del Sindicato Nacional de Trajadores de la Educación (SNTE). El enojo del funcio-nario llegó a tal extremo que envió –¿o quedó sólo en la intención?– una carta di-plomática a la ONU en la cual se queja de que en su informe el relator no incluyó el punto de vista de la SEP ni del sindicato que, para el caso, son lo mismo.

Causa extrañeza que el enviado del organismo internacional no haya podido congeniar ni debatir con las autoridades que controlan el sistema educativo del país, a pesar de que estuvo aquí más de 10 días. La verdadera razón del desencuentro se debió a que, por su vocación autorita-ria, los jerarcas de la SEP y del sindicato no consultan los aspectos fundamentales de la educación con los sectores interesa-dos; sólo imponen su voluntad.

Durante su estancia, el relator visitó es-cuelas y localidades del sur y del norte del país y se reunió con funcionarios federales, locales, y con representantes de asociacio-nes, institutos, universidades, estudiantes e investigadores. Para realizar su estudio tuvo a la mano documentos e información de primera mano acerca de la realidad edu-cativa que se padece.

En el reporte que tanta molestia causó, Muñoz Villalobos plasmó sus hallazgos. En primer lugar, señaló que amplios sectores no pueden ejercer el derecho a la educación consagrado en la Carta Magna. Determi-nó que esta exclusión es enorme; que está creciendo, lejos de disminuir y que esta situación refuerza la precaria existencia de millones de personas. Se trata, precisó, de un círculo vicioso generado por el propio sistema educativo que no cuenta con polí-ticas de gobierno debidamente orientadas.

También constató que existe una edu-cación de baja calidad para los más pobres, así como un proceso de desescolarización aun en contra de los que tienen la oportu-nidad de ejercer ese derecho, por vivir –ya sea en el campo o en la ciudad– en unida-des territoriales de muy alta marginación.

Con los datos disponibles, el relator confirmó que existen 7 millones de per-sonas analfabetas y casi de un millón y medio de niños y niñas sin acceso a la es-colaridad. Asimismo, descubrió que unos 34 millones de mexicanos mayores de 15 años se ubican en condición de rezago educativo, y que en su totalidad son per-sonas que tienen como condición la mar-ginalidad. Se trata, sobre todo, de niñas, mujeres, indígenas, migrantes o jornale-ros o, simplemente, pobres.

En un documento remitido al relator de la ONU, el maestro Manuel Ulloa do-cumentó los niveles de exclusión prevale-cientes en México. De acuerdo con este análisis, 2 millones 277 mil personas cu-yas edades van de cinco a 14 años no pue-den ejercer su derecho a la educación. De esta manera, precisa la investigación, se ha incrementado de manera alarmante el número de excluidos de este derecho, res-pecto de lo que ocurría en 1995. Esta po-blación, se precisa, no sólo es parte de los excluidos, sino también de los marginados que genera el propio sistema educativo.

En el informe presentado por el rela-tor se consignan datos que deberían de ser motivo de un debate nacional para anali-zar a fondo lo que ocurre en la educación nacional. No se trata sólo del incremento desproporcionado del ausentismo y deser-ción en las escuelas, sino del hecho de que incluso quienes permanecen en éstas reci-ben una educación de pésima calidad que no forma con solidez, ni crea aprendizajes para toda la vida; tampoco proporciona cultura ni ciudadanía.

De poco o nada sirve tener estableci-mientos escolares repletos durante 10 o 12 años; es decir, desde preescolar a la secun-daria, para después mandar a toda esa po-blación a una condición de analfabetismo funcional.

Entre los aspectos que el relator desta-có en su informe, de seguro fueron tres los que calaron más hondo en las cúpulas de la SEP y del SNTE:

En primer lugar, cuestionó la aplica-ción generalizada de las pruebas están-dares a profesores y a estudiantes –PISA, ENLACE, EXCALE o las que se simulan para el otorgamiento de plazas al magiste-rio– porque no atiende la diversidad de los contextos de aplicación, y porque está “pro-yectando injustamente una mala imagen de los maestros y maestras, haciendo creer que los problemas de la eficiencia escolar les son achacables exclusivamente a ellos, y no a un sistema educativo que ha resultado moroso en la ejecución de las políticas públicas”.

En segundo término, Muñoz Villalo-bos puso en duda la viabilidad de la de-nominada “Alianza por la Calidad de la Educación”, membrete con el que se pre-tende suplir la falta de una verdadera polí-tica de Estado en la educación, porque, “la misma no es resultado de una discusión abierta ni de un proceso de participación social amplio… tampoco responde a la di-versidad ni a la necesidad de que las opor-tunidades educativas sirvan a los fines establecidos en el derecho internacional de los derechos humanos”.

La puntilla penetró hasta el fondo cuando en su tercer señalamiento el relator constató, simple y sencillamente, que la “simbiosis atípica” entre el SNTE y la SEP, no sólo conculca, desdibuja, corrompe y manipula las responsabilidades públicas en la educación, sino que “revela una subor-dinación recíproca de funciones atípicas en cada una de las partes, y agrega una gran complejidad al panorama educativo”.

Este diagnóstico lo conocemos los mexicanos desde hace mucho tiempo y se ha documentado ampliamente. En esta ocasión un enviado de las Naciones Uni-das difunde al exterior esta podredumbre, lo cual provocó un sacudimiento entre quienes siguen empecinados, en aras de sus propios intereses, en hacer de la edu-cación una ruina, sin importarles que de esta manera se cancelan todas las posibili-dades para nuestro desarrollo. ●

Exclusión que ofende

A X E L D I D R I K S S O N

AN Á L I S I S

La Cámara de Senadores aprobó, el 8 de diciembre del año pasa-do, una reforma legal que otorga a los cirujanos plásticos la auto-rización exclusiva para realizar cirugías estéticas y reconstruc-tivas, con lo que excluye a los

miles de cirujanos de otras especialidades que efectúan este tipo de operaciones.

Detrás de esa reforma a la Ley General de Salud –impulsada principalmente por la senadora priista Socorro García Quiroz– se esconden “intereses oscuros” que intentan establecer un “monopolio médico”, lo que ocasionaría un “grave problema de salud pública” en todo el país, afirman profesio-nales médicos afectados.

La legislación –que está por ratificar-se en la Cámara de Diputados– dio pie a

La cirugía plástica, hacia el

Tras la aprobación de modificaciones a la Ley General de Salud dirigidas a restringir la práctica de la ciru-gía plástica, hay “intereses oscuros” y graves errores que reflejan un total desconocimiento de la medicina por parte de los senadores que las impulsaron, quie-nes, además, se niegan a escuchar los argumentos de especialistas que se oponen a ellas. Integrantes de varias asociaciones y colegios de médicos coinciden en que la decisión de imponer a toda costa esos cam-bios es, para decir lo menos, “sospechosa”.

Rodrigo Vera

gremial”“monopolio

68 1741 / 14 de marzo de 2010

la organización de un amplio movimiento de protesta en el que convergen agrupa-ciones de cirujanos, dermatólogos, oto-rrinolaringólogos y oftalmólogos, entre otras asociaciones.

Guillermo Alatorre, expresidente de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringolo-gía y Cirugía de Cabeza y Cuello, señala:

“Sospechamos que hay intereses oscu-ros detrás de esa legislación. No es posible que con ella se intente crear un monopo-lio médico que favorece únicamente a los cirujanos plásticos y nos excluye a los de-más especialistas. Provocará un grave pro-blema de salud pública, ya que los afecta-dos serán principalmente los pacientes, que no recibirán atención médica por los espe-cialistas indicados.”

Francisco Pérez Atamoros, presidente

de la Sociedad Mexicana de Dermatología Cosmética y Láser, comenta:

“¡Es una ley absurda! ¡Resulta patéti-co que nuestros senadores la hayan apro-bado! Con ella se le da a los cirujanos plásticos el control absoluto de todo lo que tie-ne que ver con las cirugías reconstructivas y estéticas.”

–¿Cómo perjudica al resto de los cirujanos?

–Esa ley prohíbe a los ortopedistas reparar una mano o una pierna; a los otorrinolaringólogos ope-rar una nariz; a los gine-cólogos una vagina; a los dermatólogos quitar un cáncer de piel; a los of-talmólogos reparar párpados y ojos; a los odontólogos les impide reparar den-taduras… y así sucesivamente. La legisla-ción ocasionará el cierre de muchísimos consultorios médicos porque ya no podre-mos ejercer nuestra profesión. ¡Es lo más absurdo y ridículo que hemos visto!

Rubén López Oliver, actual represen-tante ante el Congreso de la Asociación Mexicana de Cirugía de Órbita, Párpados y Vías Lagrimales, coincide con sus colegas:

“Lo menos que debe monopolizarse es la salud. Y esa ley es totalmente monopóli-ca porque sólo favorece a un grupo de mé-dicos. Así, se desvirtuó el espíritu inicial que dio origen a la iniciativa, que era blo-quear a los charlatanes que se hacen pasar por cirujanos plásticos.”

Sordera legislativa

Los entrevistados refieren que, a raíz de la riesgosa cirugía de glúteos a que se sometió el año pasado la cantante Alejandra Guz-mán, se vio la necesidad de legislar para proteger a la población de los charlatanes. Pero el resultado fue esta reforma a la Ley General de Salud que, de manera sospecho-sa, sólo favorece a los cirujanos plásticos.

Relata el doctor Alatorre:“A partir del caso de Alejandra Guz-

mán, quien se sometió a tratamiento en una seudoclínica y resultó con lesiones graves que casi le cuestan la vida, un grupo de ci-rujanos plásticos se reunió con los senado-res Socorro García Quiroz, Manlio Fabio Beltrones y Jesús Murillo Karam, para pro-ponerles que legislaran en la materia.

“La intención original era quitar a los charlatanes que abren clínicas cosmé-ticas, salones de belleza o los llamados spa. Está muy bien. Nosotros estamos a favor de esas medidas. Sin embargo, los senadores no escucharon a los demás es-pecialistas involucrados, jamás nos ci-taron para oír nuestro punto de vista. Pusieron un cerco que nos impidió acer-carnos a ellos. Así surgió esta iniciativa

de ley que, repito, sospechosamente nos excluyó.”

La iniciativa señala que “pretende re-forzar el marco jurídico para evitar que

los médicos y seudoprofesionistas con-tinúen ocasionando proble-mas a la salud y, por ende, en la economía de los pacientes, en especial en la práctica de cirugías plásticas, estéticas y reconstructivas”, campo don-de se han reportado “una ma-yor cantidad de fraudes”.

De ahí que, en el artícu-lo 272 bis, fracción I, de dicha ley, se estipule que, para hacer estas intervenciones quirúrgi-cas, se requiere de:

Cédula de especialista en ci-rugía plástica y reconstructiva,

expedida por las instituciones de enseñan-za superior o las instituciones de salud re-conocidas oficialmente, o certificado que acredite capacidad y experiencia en la práctica de la cirugía plástica o recons-tructiva, expedido por las instituciones de enseñanza superior o las instituciones de salud reconocidas oficialmente.

De esta manera, fueron excluidos los demás especialistas que formalmente no son cirujanos plásticos y reconstructivos.

Sólo a éstos van dirigidos los requeri-mientos que señala la ley, entre ellos la lla-mada “colegiación obligatoria”, con la cual están obligados a pertenecer a un “cole-gio”, “asociación” o “federación” que los aglutine como profesionistas calificados.

También se prevé la creación de un “di-rectorio electrónico” que pueda “ser con-sultado por la sociedad”. Éste deberá tener la “relación de profesionistas de la especia-lidad en cirugía plástica, estética, cosméti-ca y/o reconstructiva que cumplan con un certificado”.

Los requisitos que deben cumplir los lugares donde se realizan esas cirugías los estipula el artículo 271:

Cualquier cirugía estética y cosméti-ca relacionada con cambiar o corregir el contorno o forma de diferentes zonas o re-giones de la cara y del cuerpo, deberán efectuarse en establecimientos o unida-des médicas con licencia sanitaria vigente, atendidos por profesionales de la salud de conformidad con lo que establece el artícu-lo 81 y se encuentren autorizados por la Se-cretaría de Salud.

Al darse cuenta de que la iniciativa los excluía, miembros de distintas asociaciones médicas acudieron a protestar al Senado.

Comenta Guillermo Alatorre:“Para evitar su aprobación acudimos

al Senado –vestidos con bata blanca– un grupo de especialistas en distintas ramas de la medicina. Hasta entonces se escu-chó nuestro punto de vista. Pero de nada sirvió. El pasado 8 de diciembre los sena-

García Quiroz. Cerrazón

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1741 / 14 de marzo de 2010 69

SA L U D

dores aprobaron la iniciativa, que fue im-pulsada principalmente por la senadora García Quiroz.”

–¿Ustedes llegaron a hablar con ella?–Por supuesto. Inclusive fuimos a sus

oficinas del Senado, en la Torre del Caba-llito, pero siempre se mostró muy prepo-tente con nosotros. A toda costa defendía su absurda legislación. Lo cual es muy sos-pechoso. Pensamos que hay motivos oscu-ros detrás de esto.

“A la senadora no la sacamos de su em-pecinamiento. Sólo nos decía: ‘No, no se-ñores, los únicos capacitados son los ciru-janos plásticos, nadie más’. Nunca salió de esta cerrazón absoluta. Ella es una abogada que no sabe nada de medicina. Es muy la-mentable que la actividad médica, y la sa-lud de mucha gente, esté en manos de ese tipo de legisladores.”

Aún más extrañado, el doctor Pérez Atamoros señala que la senadora ni siquie-ra consultó a la Academia Nacional de Me-dicina y a la Academia Mexicana de Ciru-gía, como debió hacerlo antes de impulsar su ley.

“En el terreno médico, estas dos institu-ciones son los órganos consultivos del go-bierno mexicano. Están, por lo menos, al mismo nivel de la Secretaría de Salud. Pe-ro ni aún así la senadora las consultó”, dice.

Y aclara:“Todas las especialidades médicas in-

ciden en lo estético, cosmético y plástico. Por ejemplo, las sustancias para rejuvene-cer se inyectan en la piel, y el especialista es el dermatólogo, quien está mejor capa-

citado para hacer cortes de piel… y así po-dría ir dando más ejemplos.

“La liposucción la inventó un ginecó-logo y la perfeccionó un dermatólogo. Los estiramientos faciales los empezó a desa-rrollar un otorrinolaringólogo. Pero ahora resulta que los dueños de todo son los ciru-janos plásticos porque, se supone errónea-mente, ellos son los únicos capacitados en ese terreno. Se apropiaron de las palabras ‘estético, ‘plástico’ y ‘reconstructivo’, eso es todo.”

–¿Qué pasará si ellos acaparan la de-manda de intervenciones plásticas?

–Pues imagínese, hay mil 100 ciruja-nos plásticos en el país. Ahora sólo ellos atenderán a los más de 100 millones de mexicanos. La demanda rebasará muchí-simo a la oferta y, por consiguiente, ten-drán que aumentar los precios de sus ho-norarios. Podrán cobrar hasta 250 mil pesos por quitar un simple lunar. O bien, por la carga exorbitante de trabajo esos cirujanos irán muriéndose de infarto. Por elemental lógica, la situación en la que nos colocó esa ley es totalmente absurda e insostenible.

El doctor Alatorre calcula que son alre-dedor de 40 mil los cirujanos de distintas especialidades que se ven afectados por la legislación, número muy superior a los mil 100 cirujanos plásticos que se benefician.

“Si de por sí el país requiere de mayor cobertura médica, pues los cerca de 150 mil médicos titulados resultan insuficien-tes, con esto la situación se pondrá toda-vía peor”, dice.

Refiere que en otros países los ci-rujanos plásticos han intentado tener el monopolio de ese tipo de cirugías:

“El enfrentamiento entre ciruja-nos plásticos y demás especialistas ya se dio en Estados Unidos. Hubo inclu-so demandas entre aquéllos y el gre-mio de los otorrinolaringólogos. En 1988, éstos ganaron la batalla legal.

“El fenómeno, con las mismas características, se repitió después en Canadá, Brasil y algunos países eu-ropeos. Sin embargo, en todos es-tos países los cirujanos plásticos han perdido, pues los gobiernos se han dado cuenta que no se puede desligar lo funcional de lo estético. Ojalá y en México no lleguemos a ese nivel de enfrentamiento.”

Mercantilismo médico

El doctor Rubén López Oliver indi-ca que hay una tendencia entre los cirujanos plásticos a darle más prio-ridad a lo estético que a lo funcional, a la ganancia económica que a la se-guridad del paciente.

“A mí, como oftalmólogo, me han llegado pacientes con la pérdi-

da del globo ocular que les dejó la inter-vención quirúrgica de párpados hecha por un cirujano plástico. Éstos piensan más en la estética y en la ganancia económica. En cambio, nosotros lo primero que pensa-mos es en la función del órgano y en evi-tarle riesgos al paciente.”

La senadora Socorro García Quiroz, impulsora de la reforma a la ley, asegura que no hubo ningún contubernio entre ella y el gremio de los cirujanos plásticos:

“Nada de eso. Son puras especulacio-nes. A los senadores lo único que nos mo-vió fue regular las prácticas riesgosas rea-lizadas por falsos cirujanos plásticos.”

Menciona los casos de Lyn May, Lu-cha Villa, Alejandra Guzmán y otros per-sonajes del espectáculo afectados por esas malas prácticas. Aunque aclara que los se-nadores –sobre todo Beltrones, Murillo Karam y Pedro Joaquín Coldwell– no se dejaron llevar sólo por la difusión mediá-tica de esos casos, sino principalmente por las muchas víctimas anónimas que caen en manos de charlatanes.

Y reconoce la capacidad de los demás especialistas que no son cirujanos plásti-cos y que hoy protestan:

“Sabemos que están capacitados. Nun-ca quisimos demeritar su capacidad médi-ca”, dice.

Pero indica que al elaborar las reformas tuvo que considerar recientes tesis de juris-prudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en las que sólo se reconoce a los cirujanos plásticos como aptos para rea-lizar cirugías plásticas y reconstructivas:

“Para la Corte, sólo los médicos que tie-nen cédula de especialistas en cirugía plás-tica y reconstructiva pueden realizar esas cirugías. Nadie más. De manera que si al-gún paciente llega a denunciar a un espe-cialista que no es cirujano plástico, por una operación de ese tipo, éste de entrada tiene perdido el litigio.”

–¿Cómo puede resolverse el problema?–Con la obtención de un certificado que

acredite su aptitud para efectuar cirugías plásticas. Esos certificados deben expedirlos los respectivos consejos de especialidades.

La senadora García Quiroz dice que ella y los diputados de la Comisión de Sa-lud, así como autoridades médicas, traba-jan para afinar en este punto la reforma que salió del Senado.

Adelanta que en el artículo 272 bis se estipulará que también pueden realizar ci-rugías plásticas –dentro de su área– los mé-dicos de especialidades distintas que cuen-ten con este certificado. Y en el artículo 81 se dirá que son los consejos de especialida-des los que expidan esos certificados.

Concluye García Quiroz:“Nuestra reforma del Senado la tiene

ahora la Cámara de Diputados, que es la Cámara revisora. Ahí se tiene la oportuni-dad para mejorar la legislación.”

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Guzmán. El detonante

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SA L U D

A Carlos Montemayor. In memoriam.

A Diego Valadés.Hombre de letras y de convicciones.

El espectro de lacensuraS

ería iluso imaginar que las referencias históricas del Bicentenario de la Indepen-dencia y Centenario de la Revolución Mexicana no van a emplearse para toda

clase de fines; no así afirmar que es-tas dos conmemoraciones, que marca-rán los fastos en este año, le pertenecen irremisiblemente a la sociedad mexica-na en su conjunto. Si de algo sirven las conmemoraciones, es para constituirse como inductoras de análisis y no para soslayarlos, ni menos para mediatizar-los. Los análisis deben multiplicarse desde ámbitos y perspectivas diversos; aquellos propiciados desde los poderes públicos, con el pecado de origen que irremediablemente los acompaña, pu-lularán entre otros muchos.

Nada más propicio, por lo tanto, que desarrollar el análisis de una de las cons-tantes en la historia de México: la censu-ra. De larga tradición, la censura ha aque-jado crónicamente a nuestra sociedad; se origina desde la dominación española y desde entonces goza de una gran reputa-ción… debido a su eficiencia.

La censura en el México actual es-tá compuesta de una serie de reglas que constituyen un cuerpo normativo amor-fo, inorgánico, difuso, complejo… y en constante reformulación. Sus reglas de

conducta son de naturaleza diversa: al-gunas encuentran su origen en los ór-ganos ortodoxos productores de reglas jurídicas, pero constantemente se ven desplazadas por órganos sociales he-terodoxos, productores también de re-glas de conducta con efectos coactivos similares.

La interacción constante de estas reglas de conducta, de diversos oríge-nes, se percibe con mayor claridad en el momento de su observancia. La ju-risdicción, por vocación propia, ha si-do el vértice de su aplicación coacti-va. Esta función, sin embargo, ha sido constantemente suplantada por otros órganos sociales, cuya eficiencia hace palidecer a los mecanismos de la justi-cia del orden común.

Este análisis ha sido elaborado des-de muy diferentes perspectivas con re-sultados que pueden ser muy dudosos, salvo en dos ámbitos muy específicos, pero de gran relevancia, como son el eclesiástico y el jurídico.

En estos últimos tiempos la inten-sidad del debate de la censura ha vuel-to a aflorar. Es fácilmente perceptible el movimiento de las diferentes fuerzas sociales en este ámbito, que intentan afanosamente imponer su modelo so-bre las otras y sobre toda la sociedad en su conjunto. No es de extrañar, por lo

tanto, la emergencia de referentes con-tradictorios y excluyentes.

Las barricadas culturales La reforma al artículo 4° constitucio-nal amalgamó a través de su transfor-mación jurídica la relación entre cultu-ra y democracia. Este aforismo merece una precisión: La cultura se manifi esta como una exigencia de la personalidad del individuo en una determinada so-ciedad y constituye la fuerza motriz del proceso de desarrollo humano; el funcionamiento de nuestro Estado de-mocrático asocia ahora a esta dinámica la participación efectiva de todos los ciudadanos.

Esta reforma postula la consecu-ción de la libertad de la cultura como principio fundamental, que obliga a los poderes públicos a una nueva actitud que, al menos, no confronte esta exi-gencia social. Existe ahora un vínculo entre el Estado y la cultura que debe in-sertarse en la naturaleza liberal-demo-crática de la Constitución, en donde la democracia interactúa con la cultura. Este vínculo crea una nueva regulación compleja y orgánica: la protección ge-nérica de la creación humana, el reco-nocimiento de la libertad de la cultura y el de su desarrollo y la intervención po-

Jorge Sánchez Cordero *

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EN S A Y O

sitiva de los poderes públicos que consti-tuyen los fundamentos de la reforma.

La participación ciudadana, tanto en sus elementos exteriores, como en la de to-dos sus factores constitutivos, queda pre-servada ahora bajo la tutela constitucional: la libertad de creación no solamente en su manifestación, sino en su formación.

El desarrollo de la cultura determina la amplitud de la formación cultural del ciudadano e interesa a la sociedad en su conjunto. Esta premisa postula la necesi-dad de la autodeterminación de la cultu-ra, a fin de que las fuerzas culturales se desarrollen libremente; los poderes pú-blicos deben abstenerse por lo tanto, de asumir una dirección de desarrollo cultu-ral de carácter obligatorio y exclusivo. Su obstinación en este orden resulta por de-cir lo menos, sorprendente.

Este planteamiento emerge del pos-tulado del Estado democrático y parte de una antitesis en su origen, ya que la parti-cipación estatal en el desarrollo de la cul-tura contradice conceptualmente la ne-cesidad de la autodeterminación de la cultura. Esta antitesis es sólo consisten-te en su punto de inicio, que se desvane-ce rápidamente cuando los dos principios se compenetran necesariamente en el or-denamiento legal ya sea para anularse re-cíprocamente, ya sea para asumir un sig-nificado preciso.

La intervención estatal debe admitir-se cuando la anime un interés equitativo en el impulso de todas las manifestacio-nes culturales, pero siempre en el respeto de la aceptación del principio de la auto-determinación de la cultura, tantas veces soslayado, para no decir ignorado.

La Reforma postula el principio de creación humana y el de su desarrollo y tu-vo la atingencia de sustraerla simultánea-mente de cualquier situación subjetiva. El texto constitucional evitó hacer una distin-ción explícita entre la creación artística y la científica, que son los ejes formativos de la cultura en su sentido más amplio; ex-presó la libertad de creación humana me-diante un concepto jurídico único y omní-modo ya que arte y ciencia forman un todo de común aceptación y proclamó al uníso-no la libertad de creación del todo y con ello la de sus componentes.

La Reforma evitó referenciar la liber-tad de creación específicamente a las ar-tes o a la ciencia, a efecto de evitar que pa-ra su protección constitucional hubiera de precisarse el concepto de arte o de ciencia: Su definición la desplazó al análisis de la estructura singular subjetiva en el ámbi-to cultural de cada una de ellas. De igual

manera, la Reforma crea una noción jurí-dica autónoma relativa a la creación hu-mana genérica y con ello un ámbito cons-titucional diferente, evaluable en su propio entorno.

Ahora el debate se centra sobre su efi-cacia; desde su inicio la interrogante era totalmente predecible: ¿el texto consti-tucional sería de aplicación inmediata y de carácter preceptivo o bien meramen-te programático? La conclusión es clara: al margen de su valor ético-político, que es una directriz impuesta al legislador y a la jurisdicción, tiene un mandato cla-ro de aplicación inmediata y directa: in-validar cualquier disposición legal que lo contradiga, lo que evidencia su valor ju-rídico vinculante.

Más aún, la determinación del objeto de la libertad de creación artística presen-ta sin discusión una indudable dificultad: enunciarla hubiera provocado despro-veerla de un significado concreto u obli-gar a calificar jurídicamente un determi-nado producto del ingenio humano como obra de arte. Esto hubiera conducido irre-mediablemente al absurdo de elaborar una teoría estética legislativa o jurispru-dencial. La enorme dificultad consistiría en hacer efectiva la protección constitu-cional al subordinar el reconocimiento de una obra a su valor artístico intrínseco o a la individualización del carácter ar-tístico, prescindiendo de la consecución de un cierto nivel artístico. De una parte se hubiera negado la protección constitu-cional en cuanto no fuese una manifesta-ción artística exitosa o bien de la otra se hubiera requerido para la determinación de su valor artístico de un juicio de valor extremadamente subjetivo y por conse-cuencia restrictivo de la protección cons-titucional. Esto hubiera abierto un espa-cio enorme para la censura.

Es fácil concluir, en base a elemen-tos puramente exteriores, que el arte es un bien espiritual no definible; hacerlo equivaldría a sostener, que el valor artís-tico de una obra estaría obligado a expre-sar un fin, conllevar un objetivo o poseer un carácter estético, lo que haría enor-memente complicado la efectividad de la garantía constitucional. De igual manera si se quisiera hacer efectiva la protección constitucional por la pertenencia de una obra a un género tradicionalmente consi-derado como artístico –la pintura, la es-cultura, la música– se llegaría al absurdo de negarle la protección constitucional a la creación humana que no pudiera en-cuadrarse en cualquiera de esos géneros. La censura estaría desde luego al acecho.

La embestida….Los censores tratan ahora de explorar los límites de la libertad de creación que se caracterizan como artísticos o científi -cos. La Reforma hizo posible que, para su protección constitucional, arte y cien-cia no signifi caran un obstáculo de orden conceptual y menos jurídico. Ahora pre-tenden recurrir a las nociones de orden público y de buenas costumbres, con el propósito siempre frustrado de crear una moralidad pública.

… y la defensaEn el equilibrio constitucional de una co-munidad institucionalmente organizada o, en un sentido análogo, de un sistema de valores o de principios que informan el ordenamiento general del Estado, los derechos culturales se transforman en un referente como límite operativo para el orden público.

En su nueva concepción, el orden pú-blico es un mecanismo al servicio de la garantía de los derechos y libertades, así como de su tutela constitucional; ésta es su verdadera esencia funcional, y su justi-ficación. Existe una necesidad de interpre-tar y aplicar la noción de orden público, como límite al ejercicio de los derechos fundamentales, conforme a unos paráme-tros objetivos y normativos a partir de la propia Constitución. Su función se con-vierte así en una garantía positiva en el ejercicio de los derechos de libertad.

Apelar recurrentemente a la noción de orden público no justifica una inter-vención indebida de los poderes públi-cos en cuestiones que entren en el ámbito de las libertades legítimas de los ciuda-danos. Los poderes públicos deben evitar la tendencia de monopolizar la res publi-ca, y deben abandonar el contrasentido de uniformar a una sociedad tan hetero-génea como la nuestra. Deben permitir el pluralismo cultural y la libertad que se deriva de ese pluralismo; deben superar su visión de noción de orden público es-tatista anterior a nuestro novísimo régi-men democrático; deben independizar la noción de orden público al sometimien-to tantas veces servil de la praxis estatal y deben, finalmente, desterrar su actitud recelosa ante la evolución progresiva de las ideas y de las instituciones.

La noción de orden público que pre-valece, y que ahora fomenta la censura fáctica, constituye un recurso defensivo del Estado frente a un supuesto exceso en el ejercicio de las libertades. El orden pú-

72 1741 / 14 de marzo de 2010

blico queda degradado en su valor jurídi-co y su noción, propia de la censura, que-da confundida con la de mera limitación arbitraria de las libertades.

La nueva noción de orden público se convierte en la salvaguardia de la li-bertad y transita de una visión eminen-temente negativa, estática y limitadora, a una concepción positiva y dinámica, a la de fomento y promoción de las liberta-des. El contenido de la cláusula general de orden público debe estar determina-do por los propios valores constitucionales.

Por lo tanto, los pode-res públicos deben abs-tenerse de emplear el or-den público como criterio de exclusión; resulta alta-mente peligroso que lo uti-licen de un modo abusivo, conculcando legítimas li-bertades en aras de una presente defensa de la se-guridad del Estado.

Para explorar el sig-nificado del límite en el ejercicio de los derechos culturales y el de su pro-tección, se puede recurrir de igual manera a la ob-servancia del principio de la fidelidad a la Constitu-ción a la que todo ciuda-dano está obligado. La fi-delidad a la Constitución se erige como límite del orden general en el ejer-cicio de los derechos cul-turales, que obliga a ad-herirse al complejo de valores que constituyen el sustrato político-ideo-lógico del ordenamiento constitucional y compele a los ciudadanos a ajustar su conducta a ellos.

Si se considera que no existe un carácter homogé-neo de nuestra comunidad debe excluirse, por lo tanto, la aceptación de determinada ideología y conferirle un valor vinculante, como se pretende aho-ra. En forma por demás inquietante, esta actitud impide, por una parte, aceptar a la Constitución como un sistema de demo-cracia protegida, que finalmente legitima la defensa de los valores de la ley funda-mental y, por la otra, restringe el ejerci-cio de los derechos de los sujetos, de las personas físicas y morales y el de sus li-bertades. Arte y ciencia no admiten una

predeterminación externa a su forma de ser. Una manifestación del pensamiento no puede tolerar o consentir la imposición coactiva de una directriz en su desarrollo.

El despeñadero culturalAl margen de la fútil y estridente retóri-ca de los poderes públicos que pretenden fundamentar su fortaleza en lo estentóreo, los infortunios de nuestra sociedad se ha-cen cada vez más presentes. El diagnósti-

co es contundente: a la sociedad mexica-na se le impuso un modelo de desarrollo de estricta valoración económica, y, con ello, se le convirtió irremediablemente en una sociedad fi listea. El fi listeo, como lo apuntó Von Brentano, es el espíritu que ha acotado su percepción en términos de utilidad inmediata y de “valores materia-les”; es por lo tanto incapaz de visualizar los objetos culturales a los que desprecia por inservibles. A los valores culturales les adscribe el mismo tratamiento que a

los valores de cambio. Al mexicano se la ha convertido en un ser humano con una mentalidad exclusivamente utilitaria, pero con incapacidad para pensar y juz-gar independientemente de la función y de la utilidad de los bienes del mercado.

El legado cultural mexicano ha deja-do de estar precedido de un testamento. El testamento es el que asigna un pasado al porvenir. En el testamento cultural es precisamente la tradición, la que le asig-na el nombre al legado. Ante la pérdida

de sus tradiciones a la socie-dad mexicana se le ha revo-cado su testamento cultural y con ello, ha visto desvanecer su legado para el futuro. La pérdida del legado cultural resulta inevitable y se con-sume paulatinamente por el olvido, por una ausencia de memoria pública no sola-mente de los herederos, sino de los actores, de los testigos y de aquellos que en un tiem-po fugaz tuvieron la respon-sabilidad de su custodia.

La memoria pública se desvanece sin referencias cul-turales preestablecidas. Los poderes públicos han privile-giado el efecto mediático efí-mero sobre el arraigo de los valores culturales. La socie-dad mexicana ha menguado significativamente su cons-ciencia para cuestionar, me-ditar y recordar; esta tragedia se ha hecho patente en las úl-timas décadas. Hoy México enfrenta una paradoja: el des-vanecimiento de su memoria pública conlleva la del legado cultural, cuando justamente la preservación de ese legado junto con la creación artística y el desarrollo científico son sus mejores logros. Sin la ar-ticulación de la memoria pú-blica no existe ningún legado

cultural que pueda ser transmitido.Carente de un testamento cultural, la

sociedad mexicana se conduce ahora con un gran aturdimiento. Hoy las condicio-nes están dadas para que, al margen de nuestra Constitución, la censura le im-ponga con mayor intransigencia a la so-ciedad mexicana, sus cánones fácticos en todos los órdenes. ----------------* Doctor en Derecho por la Universidad Panthéon-Assas.

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EN S A Y O

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Pese a las críticas y observaciones que le han hecho especialistas, académicos y diplomáticos, pa-rece inminente la aprobación del proyecto de Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo,

propuesto en abril de 2007 por la senadora priista y excanciller Rosario Green.

Por lo pronto, en la agenda de la Comi-sión de Relaciones Exteriores de la Cáma-ra de Diputados, que preside Porfirio Mu-ñoz Ledo, diputado del Partido del Trabajo (PT), se tiene programada la “discusión y aprobación de la minuta” correspondiente como segundo punto de la orden del día de su cuarta reu nión plenaria, convocada para el martes 16 a las 17:00 horas.

Aunque según Gabriela Sánchez Gu-tiérrez, jefa de Investigación en Coopera-ción Internacional y Desarrollo del Insti-tuto Mora, el proyecto de dictamen por el cual se expedirá la ley ya fue aprobado “en lo general”, desde el pasado 16 de febrero.

Así lo informa la investigadora en un do-cumento difundido por el Observatorio de Cooperación Internacional para el Desarro-llo en México, del cual ella es responsable. Agrega que el diputado Muñoz Ledo “abrió un lapso de una semana para que las distin-tas fracciones parlamentarias hicieran llegar

sus propuestas y sugerencias”, a fin de pre-sentar la iniciativa al pleno “a más tardar el 15 de marzo”. Y juzga ella que “hay gran in-terés de aprobarla a la brevedad”.

Mediante esta ley se fundará la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid), con recursos que actualmente se destinan a esa materia dentro de la Secretaría de Relaciones Exte-riores (SRE); se formulará el Programa de Cooperación Internacional; se establecerá el Fondo Mexicano de Cooperación Inter-nacional; y se crearán el Registro Nacional de Cooperación Internacional y el Sistema de Información correspondiente.

Eduardo Cruz Vázquez, periodista, ges-tor cultural y exdiplomático, coordinador del libro Diplomacia y cooperación cultu-ral de México. Una aproximación (2008), califica como “lamentable” que las frac-ciones parlamentarias de la Cámara de Diputados estén a punto de suscribir un acuerdo respecto de esta ley sin haberse abierto al diálogo público y a su discusión. Igualmente sucedió en el Senado de la Re-pública desde 2007, cuando se presentó la iniciativa, y donde hasta ahora hubo una resistencia al debate. Dice vía telefónica a Proceso:

“Creo que estamos ante un hecho con-sumado y debemos lamentar que se haga de esta forma, con todas las imperfeccio-nes que tiene la ley, y que pudiendo lo-

grar un nuevo aparato indispensable para México, se opte por estas vías. Pero ve-mos lo que está sucediendo en ámbitos de la realidad nacional, así que tampoco po-dríamos darnos por demasiado sorprendi-dos de que se den estos acuerdos cupula-res para sacar adelante la ley.”

En agosto de 2008, Cruz Vázquez y Ra-fael Campos, profesor de tiempo comple-to del Colegio de Estudios Latinoamerica-nos de la UNAM y coordinador de la Red Mexicana para la Cooperación, así como Sánchez Gutiérrez, explicaron a este sema-nario las deficiencias que a su juicio pre-senta la iniciativa de ley (Proceso 1660).

Advirtieron que el proyecto original ca-recía de planteamientos concretos y claros respecto de los tipos de cooperación y el desarrollo que se quieren lograr. Tampoco se definió a los actores de la cooperación internacional (instituciones gubernamenta-les federales, estatales y municipales, orga-nizaciones civiles, instituciones educativas, centros de investigación, iniciativa priva-da, banca multilateral, agencias bilaterales e incluso el sistema de Naciones Unidas).

Y más aún, dijeron, la sociedad civil aparecía y desaparecía en distintas pro-puestas sin que se explicaran las razones. En la última minuta, refiere ahora Sán-chez Gutiérrez en su escrito, se suprime como sujetos de la ley a los sectores so-cial y privado, así como a las organizacio-

Judith Amador Tello

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la Ley deAunque en la última redacción de la iniciativa de ley ya apareció el Consejo Nacional para la Cul-tura y las Artes, no se establece con claridad una política cultural nacional hacia el exterior, seña-lan expertos internacionalistas. No obstante, y con todas sus limitantes, el Congreso, denuncian, la aprobará sin discusión pública.

Cooperación Internacional

Sin debate,

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sario Green titular de la SRE, el embaja-dor Jorge Alberto Lozoya propuso crear el Instituto Mexicano de Cooperación Inter-nacional (Imexci), en el cual se planteaba hacer de la cooperación internacional “un agente de cambio social”.

Y asevera que con Jorge Castañeda Gutman, como canciller, ese instituto des-apareció y en su lugar se creó, sin justifi-cación, el Instituto de México (a imitación del Instituto Cervantes de España), que más tarde suprimió de la misma manera su sucesor Luis Ernesto Derbez. En suma, opina sobre el sexenio de Vicente Fox:

“El panorama de la cooperación cultu-ral se desdibujó tanto o más que la políti-ca exterior.”

Ya en el gobierno de Felipe Calderón, con Patricia Espinosa Cantellano al fren-te de la cancillería, la labor de su Direc-ción General de Asuntos Culturales ha si-do “poner en perspectiva adecuada a dicha instancia ante la inminente creación” de la Amexcid. Por ello el área cambió a ser Di-rección General de Cooperación Educati-va y Cultural, hoy a cargo de la embaja-dora Martha Cecilia Jaber Breceda. Ya no está adscrita a las oficinas de la secretaria del ramo, sino a la Unidad de Relaciones Económicas y Coo peración Internacional,

nes no gubernamentales, pues no forman ya parte del Consejo Consultivo que ten-dría la Amexcid.

“Desde mi punto de vista y dada la pre-cipitación con que nuevamente se está pro-cediendo –enfatiza–, considero pertinente enviar urgentemente un comunicado al pre-sidente de la Comisión de Relaciones Exte-riores en el que le manifestemos que, a pe-sar de que el sector social y privado no sean sujetos de la ley, sí son actores clave en la cooperación internacional y deseamos ex-presar nuestra preocupación en torno a la composición del Consejo Consultivo...”

Han quedado excluidos universidades privadas, fundaciones y organismos inter-nacionales, entre otras instancias. En el caso de la Asociación Nacional de Univer-sidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES), se establece que podrán asis-tir a las sesiones del consejo, con derecho a voz, “pero sin voto”.

Uno de los problemas señalados por los especialistas respecto a la necesidad de in-cluir como sujetos de la ley a los sectores social y privado, es la falta de información cabal sobre la cantidad de recursos que in-gresan al país mediante acuerdos de coo-peración internacional entre instituciones académicas, organizaciones no guberna-mentales, asociaciones civiles e iniciativa privada; y ante situaciones como el “lavado de dinero” es pertinente regular y contabi-

lizar esa cooperación, tanto cuando México es donante como cuando es receptor.

Ires y veniresDe los diferentes proyectos de ley difun-didos desde 2007 desaparecía y apare-cía también el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), no obs-tante que en la exposición de motivos de la iniciativa se asegura que la legislación “brindará la oportunidad de articular en un marco jurídico único los instrumentos y mecanismos que permitan diseñar, siste-matizar, orientar, promover, consolidar y administrar la cooperación cultural (así en primer término), educativa, científica, téc-nica y económica-financiera”.

Se destaca también que la cooperación internacional debe tener como objetivos, igual en este orden: El fortalecimiento del andamiaje cultural, educativo, científico, técnico y económico; el abatimiento de la pobreza extrema; el robustecimiento de las estructuras democráticas y de protec-ción de los derechos humanos; la preser-vación del medio ambiente; y el impulso del desarrollo productivo sustentable.

En el número 85 de la Revista Mexicana de Política Exterior (febrero 2009), al hacer un recuento de la diplomacia y la coopera-ción cultural de la década de 1998 a 2008, Cruz Vázquez recuerda que, siendo Ro- Green. Iniciativa

CU L T U RA

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CU L T U RA

encabezada por Guillermo Granguillhome Morfín.

El escritor y diplomático Carlos Orte-ga Guerrero considera, en el mismo núme-ro de la revista citada, la posibilidad de que este cambio obedezca a la intención de in-corporar la dirección a la Amexcid, con lo cual la cultura en el exterior ya no depen-dería ni del Conaculta ni de la cancillería, sino de “una entidad especializada”. Aun-que prevé como un riesgo que la diploma-cia cultural sea entonces una extensión de la cooperación y se le dé el mismo trata-miento y mecanismos de operación que a la cooperación técnica y la económica.

Ciertamente, la Amexcid y la ley regula-rían las acciones en materia de cooperación internacional no sólo en las áreas cultura-les, sino también en las educativas, técnicas, científicas, económicas y financieras.

Y aunque en Proceso 1660 los emba-jadores Ricardo Valero Becerra y Gustavo Iruegas (ya fallecido) hicieron ver que los conceptos de cooperación han cambiado, pues el mundo actual está dominado por in-tereses económicos y se imponen más los tratados de libre comercio y temas como la lucha contra el narcotráfico o la seguridad nacional, hay coincidencia en varios espe-cialistas en el sentido de que uno de los ele-mentos primordiales de la cooperación in-ternacional para el desarrollo es la cultura.

Se ha dicho, asimismo, que todo pro-yecto de nación, y por tanto los proyec-tos en sus diversos campos de acción, debe sustentarse necesariamente en la cultura. En el libro Diplomacia y cooperación cul-tural de México. Una aproximación, coor-

Mig

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dinado por Cruz Vázquez, se señala la ne-cesidad de reconocer que la cultura es parte estructural del desarrollo económi-co, político y social del país.

Pero en las mismas páginas diversos autores hablan de la carencia de una ver-dadera diplomacia cultural. Y se ha seña-lado, por otra parte, que al interior mismo del país se ha venido desdibujando, desde el gobierno de Miguel de la Madrid, todo el proyecto cultural de Estado.

Ortega Guerrero resume en su ensa-yo que con José Vasconcelos, en el perio-do posrevolucionario, hubo una visión in-tegral que englobaba cultura, educación, identidad y modernización. Entonces la cultura “tuvo un carácter de política de Es-tado”, pero a la postre la cultura fue “per-diendo terreno y vigencia en su función de pilar orgánico de la construcción nacional”.

Y tras señalar la necesidad de que la política cultural recupere su visión de Es-tado, da cuenta de cómo en otros países es así y se incorpora también como elemen-to sustancial de la política exterior, entre ellos Suecia, China, Alemania, Francia, Gran Bretaña y España, cuya Agencia Es-pañola de Cooperación Internacional se supone modelo de la Amexcid.

A decir del escritor, es el Conaculta el ór-gano al cual corresponde el diseño de una es-trategia de presencia cultural de México en el mundo, que además no debe reducirse a exposiciones de arte y ciertas actividades culturales. Pero el proyecto de ley no alude a este tema. La Amexcid se prevé como un órgano desconcentrado de la SRE. La agen-cia será a su vez responsable de la creación del Programa de Cooperación Internacional para el Desarrollo. El Consejo Consultivo, del cual formarían parte el Conaculta y otras instituciones, le asesorará en ese terreno.

Para Eduardo Cruz la ausencia de pau-tas específicas de intercambio o cooperación cultural en el proyecto de ley es una cuestión semántica y de conceptos. A su juicio, el glo-sario de términos utilizados en la propues-ta de ley debería ser revisado y enriquecido:

“Es evidente que la ley sólo sufrió un maquillaje y una serie de adecuaciones que la reducen al ámbito propio del sector público y le quitan la inicial intención de que realmente fuera una agencia que aten-diera y viera por todos los sectores invo-lucrados en la cooperación internacional. Eso es precisamente lo terrible: Finalmen-te, con tal de aprobar y sacar la ley, quita-ron y acomodaron cosas de tal forma que queda al contentillo de la SRE, y todos los demás nos quedamos nada más mirando.”

Proyecto al margenEn noviembre pasado, durante su prime-ra conferencia de prensa, Consuelo Sáizar,

titular del Conaculta, reconoció que, “para su sorpresa”, el consejo carece de un pro-yecto internacional, y lo comparó con Es-paña, que cuenta hace tiempo con el Insti-tuto Cervantes, fundado desde 1991 y que se ha encargado de promover la lengua es-pañola como “una industria”.

Sin referirse para nada a la Amexcid o al proyecto de ley, se dijo entonces empe-ñada en construir un proyecto de proyec-ción internacional similar, conjuntamente con la Academia Mexicana de la Lengua, para impulsar la enseñanza del idioma es-pañol en Estados Unidos y proyectar la imagen de México aprovechando medios como el cine. (Cabe repetir que se le ha solicitado entrevista para conocer sus pro-puestas y no hay respuesta de su parte.)

Pero mientras aquí, según cifras ofre-cidas por la misma Sáizar, se invierte só-lo 2% del exiguo presupuesto de cultu-ra en la promoción internacional, según datos publicados por Ortega Gutiérrez, en 2008 el Instituto Goethe, el Consejo Británico y el Instituto Cervantes suma-ron “casi 12 mil actos culturales y matri-cularon a más de 1 millón 150 mil alum-nos en el mundo”.

Cruz Vázquez, Campos y Sánchez Gu-tiérrez subrayaron hace más de un año que así como está la ley, no debe ser aprobada. A su vez, Ricardo Valero y Gustavo Irue-gas, quien curiosamente militaba en las mismas filas del obradorismo con Muñoz Ledo, hicieron ver que la creación de la ley y la Amexcid no son asuntos urgentes de la agenda nacional.

Pero, reitera Cruz Vázquez, todo apun-ta a que la ley será aprobada en breve. Ad-vierte que si no se dota a la Amexcid de reglamento, personalidad jurídica y patri-monios propios, será sólo como otra de-pendencia, como simplemente cambiarle de nombre a la actual Unidad de Relacio-nes Económicas y Cooperación Interna-cional, y con ello –ha dicho en su ensayo– podrá repetirse la historia de 1988: Que al cambio de sexenio se borra el proyecto de un plumazo.

Por ello insiste:“Como en muchos otros temas de la

agenda nacional, las posibilidades de que los retos de la diplomacia y la coopera-ción cultural de México se resuelvan tiene que ver con varios elementos entre los que destacan: el diálogo, la inclusión, el acuer-do, la concordia, el pacto y el compromiso de tomar medidas duraderas, cuya gradua-lidad permita acceder a mejores condicio-nes de desarrollo.”

La cita con un orden del día tan pun-tual en la Comisión de Relaciones Exte-riores en la Cámara Baja deja entrever que no hay tiempo ni posibilidad para el dialo-go y la inclusión. ●Cruz Vázquez. Rechazo

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¿C uán afortunada puede re-sultar la experiencia esté-tica de oír interpretar poe-mas de Jaime Sabines tan memorables como Los

amorosos, La luna o Tía Chofi... a ritmo de reggae y cumbia andina?

El resultado estará a la vista del pú-blico este viernes 19 de marzo, cuando la banda Bronce Latino y su cantautora, la vocalista Adriana Cervantes, presenten un espectáculo dancístico musical con los 12 temas del CD grabado por ellos de mane-ra independiente: Jaime Sabines para el mundo (Producciones Aso/La tuza salva-je 012), en la Casa de Cultura que lleva el nombre del poeta chiapaneco, en avenida Revolución 1747, San Ángel, a las 18:30 horas.

A 10 años de haberse fundado en la ciudad de Oaxaca por Adriana y su com-pañero el músico Antonio Suárez, produc-tor ejecutivo de dicho proyecto, Bronce Latino ha registrado siete discos de mú-sica sudamericana y amenenizado bailon-gos en largas giras por la República Mexi-cana, comprobando que la gente gusta de sus adaptaciones “inéditas” a la obra de Sabines.

Ella cuenta:“En realidad nuestro mutuo cariño y

respeto por Jaime Sabines data de hace ya unos 22 años, porque Toño y yo nos cono-cimos en el plantel número dos del Cole-gio de Bachilleres, en Bosques de Aragón; él estudiaba también en la Libre de Músi-ca y yo era actriz desde pequeña. Juntos

Y en ritmos de fusión, ska, danzonetes, ecos prehispánicos, flamenco, reggae, huaynos, huapangos, bolero y salsa... Se trata de una docena de temas reali-zados por el grupo Bronce Latino, cu-yos integrantes cuentan la historia del disco Jaime Sabines para el mundo, que se presentará esta semana.

Además, en estas mismas páginas damos cuenta de otro disco y de otro grupo, Pico de Gallo, enfocado a la salsa, y se reseña el estreno de la “ópe-ra periodística” Camelia La Tejana.

la poesía de Sabines

Roberto Ponce

elaboramos algunos ensayos y trabajos en torno a la poética de Sabines, con los ver-sos de La luna.

“Sin embargo, no fue sino a partir de una visita que hicimos a Tuxtla Gutiérrez cuando retomamos aquel gusto de com-partir nuevamente a Sabines. Eso fue gra-cias a la sugerencia del maestro Marco Antonio Orozco Zuarth, director de la ca-sa Jaime Sabines de la capital chiapane-ca, quien en 2008 nos propuso musicalizar tres o cuatro poemas célebres. Sabines ha-bía fallecido un 19 de marzo de 1999 y se cumplían 10 años, pero nos propuso que diéramos a conocer aquellos versos para las conmemoraciones, pero a nuestro es-tilo rítmico, con la cumbia andina e ins-trumentos sudamericanos como las zam-poñas, el charango y el bombo legüero.”

Además de Los amorosos, La luna y Tía Chofi, el CD Jaime Sabines para el mundo incluye Con ganas de llorar, Ju-guetería y canciones (de Yuria 1967), Los he visto en el cine, No es que muera de amor, En la orilla del aire, Vuelo de no-che, Frío y viento amanecen, Del corazón del hombre y Caprichos.

Adriana y Toño no abordaron inmedia-tamente la empresa, además de que sabían

ya de un plan para grabar un CD a cargo de la vocalista Malena Durán; pero como Orozco Zuarth conocía que Bronce Lati-no había actuado exitosamente en foros de Indonesia, los animó con la promesa de promover su disco en teatros de Chiapas y México, apoyando un espectáculo escéni-co del grupo por el país y por el extranjero.

Relata Suárez:“Para enero de 2009 comenzamos a

grabar las ideas de aquellas cuatro can-ciones cuya melodía fue inspiración de Adriana y arreglos míos con Xabier (sic) Oswaldo Ortega, muy buen colega tecla-dista que había estado en orquestas como músico de Agua Nueva Tropical o Tacu-bana. Las terminamos en abril y entonces nos entusiasmó ir por más y grabar lo que terminaría siendo este CD Jaime Sabines para el mundo.”

Ritmos amorososLos riesgos de abordar a Jaime Sabines en cumbia fueron múltiples, refiere Adriana Cervantes:

“Fue bastante difícil, porque estamos acostumbrados en Bronce Latino a can-tar letras que van rimando y frases melódi-

En cumbia,

78 1741 / 14 de marzo de 2010

CU L T U RA

cas que mantienen su métrica en un tempo constante, luego ya entrar con el coro y así una no se pierde.

“Pero nada de esto sucede con la poética de Sabines, pues se trata de ver-sos libres. Tenía que enfrentarme al reto de seleccionar los poemas para que en-traran en la métrica de una canción, sin alterar palabras; así iba imaginando las melodías llegando yo incluso a fragmen-tar un poema, aunque sin cambiar el ver-so. Acomodar así la versificación de Jai-

me Sabines en un tiempo dado fue de lo más difícil.”

Escoger fragmentos de los poemas re-sultó una decisión afortunada para saltar los escollos técnicos de las piezas.

“Todas las ideas de cómo cantar ca-da verso iban surgiendo a través de mis lecturas de los poemas. Me preguntaba: ¿qué siento exactamente, qué emoción me transmiten esos versos de Sabines? Por-que a lo mejor alguna lectora más apasio-nada interpretaría aquellos sentimientos

de una forma distinta, más profunda qui-zá, con otro estado de ánimo.”

Canta:

Los amorosos callan.El amor es el silencio más fino,el más tembloroso, el más insoportable...

“Leí Los amorosos una, dos, muchas veces. Me sentaba en mi casa, solita en un rincón, con mi guitarra, y cuando les pre-

El título completo de esta ópe-ra es Únicamente la verdad, la auténtica historia de Camelia La Tejana (2004). Pero, como ocu-

rre siempre con los nombres muy lar-gos, la gente ya lo simplifica y se refiere a ella como Camelia La Tejana. La obra es de Gabriela Ortiz (México 1964).

Luego de ver el ensayo general y la primera función de esta compleja obra en el teatro Julio Castillo, atrás del Au-ditorio Nacional, se le augura un gran éxito, no por sus méritos musicales y artísticos –que no son pocos–, sino por el tema de lacerante actualidad que maneja: la migración ilegal de mexica-nos hacia Estados Unidos, el narcotráfi-co, contrabando y crimen organizado. Ese bajo mundo donde “la vida no vale nada”. El estreno mundial de Camelia La Tejana fue en Indiana, Estados Uni-dos, en 2008.

La autora no está convencida de que ésta sea una ópera, ella la llama “ópera y corrido/documental experi-mental”, según explicó la semana pa-sada en estas mismas páginas a Co-lumba Vértiz. El libreto tampoco es un libreto; es una compilación de textos periodísticos sobre Camelia, pero fun-

Mauricio Rábago Palafox

Los valores de“Camelia La Tejana”ciona. Inconexo como es, mantiene sin embargo un hilo conductor. No cum-ple con la estructura de la obra teatral convencional; es en todo caso lo que el pedagogo teatral ruso Stanislaws-ky (1863-1938) llama “una pieza”; no hay conflicto ni desenlace, es sólo una pedazo de vida. Este libreto sui generis es obra de Rubén Ortiz, hermano de la compositora.

Para quienes no estén habituados a la llamada música contemporánea o música nueva, esta obra puede resul-tar en exceso difícil, por decir lo menos. Es, sin embargo, un fascinante trabajo de equipo, con escenografía, vestuario y puesta escénica (Mario Espinosa) de 10 de calificación. La pequeña orques-ta y el coro, también de 10, así como el desempeño de la protagonista Nie-ves Navarro, soprano dramática mexi-cana que merece más oportunidades de desarrollar su carrera; ojalá que éste sea ya su despegue. Ella hace de maravilla al complejo personaje que termina can-tando casi a capella el ya célebre corrido que lleva su nombre y apodo, lo que re-quiere que la intérprete esté más que fa-miliarizada con la música popular. Na-varro ha cantado en Europa con gran éxito varios protagónicos; pero no ha si-do aún profeta en su tierra.

Y muy bien el director-concertador José Areán, quien platicando para Pro-ceso se dijo muy complacido por los excelentes resultados musicales de la orquesta, coro y solistas, en esta obra que no es para nada fácil.

No deja de ser contradictorio que un personaje del que se dice era bailarina de cabaret, prostituta, asesina, contraban-dista, narco y otras chuladas más, sea un auténtico ídolo popular. Condición que le confirieron, sin duda, los corridos Con-trabando y traición o Camelia la Tejana, de Ángel El Tucán Gutiérrez (éxito de Los Tigres del Norte), y la película con Ana Luisa Peluffo y Valentín Trujillo (1976). Pero es que, aunado a todos esos apela-tivos, Camelia es rebelde, luchona, ena-morada, valiente y vengativa, y eso es lo que la vuelve fascinante.

Hace no mucho tiempo, a México se le relacionaba en el extranjero con las playas de ensueño, ruinas arqueo-lógicas y turismo de primera; hoy, con el narco y el crimen organizado. Y es-ta obra que –repito– será un boom con-tribuye a reafirmar esa triste realidad mexicana. Pero, ojo, no es una apología del narco, aclara el director José Areán: ¡Todo lo contrario!

La música contiene momentos de cumbia, corrido, norteñas y otros rit-mos y estilos que contribuyen a crear un ambiente fronterizo característico. Hay además bailes, video, foto fija, so-nidos grabados: todo un espectáculo en un solo acto de 80 minutos de dura-ción, donde el público que abarrotó la sala la pasó muy bien.

Hay que mencionar la sobresaliente actuación del barítono Armando Gam-ma y de Guillermo Ruiz, dos de las me-jores voces mexicanas en la cuerda de barítono. ●

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senté mi primer intento melódico, a todos nos causó risa el resultado.”

Tercia Antonio Suárez:“Las palabras cantadas sin rima como

que evocaban una ronda infantil o una can-ción aglutinante para niños, pero como no había rimas se iban juntando o se amonto-naban de manera forzada. Debimos madu-rar el tema y yo imaginé un estribillo, lo cual nos facilitó las cosas.”

Adriana Cervantes ríe:“Tanto leí Los amorosos que, de pron-

to, me imaginé de un chispazo cómo debía ir el ritmo, y les dije a Toño y a los músi-cos: ‘¡Ya sé! Me gustaría que este poema de Los amorosos sea a ritmo de reggae!’ Así quedó, es un reggae.

“Y Tía Chofi nomás no nos salía, pe-ro luego de probar mil maneras de inter-pretar la melodía, que si en balada, que si en rumba, el dueño del estudio agarró la guitarra y la tocó en huapango. Todos nos volteamos a ver y pensamos: ‘¡Cla-ro, así va...!’”

En la grabación participaron con el dueto: Rafael Camarena Reyes, Abra-ham Sánchez Gómez (quenas, zampo-ñas), Carlos Canales (bajo eléctrico), Arturo Canales (requinto, quenas, cha-rangos) y Xabier Oswaldo Ortega (bajo, teclados y voz).

“Jaime Sabines para el mundo es un trabajo al que le metimos todo nuestro corazón y mucho esfuerzo, estamos feli-ces de haber invertido toda nuestra alma, porque es frecuente que un poeta mayor como él se musicalice con gran solemni-dad. Nosotros hicimos lo nuestro por otro sendero, con ritmos de ska, danzonetes, ecos prehispánicos y flamenco, reggae, huaynos, huapangos, bolero, salsa y cum-bia andina. Son temas inéditos en músi-ca de fusión.”

Cuando culminaron la grabación, Orozco Zuarth llegó desde Chiapas pa-ra anunciarle al dueto un par de malas noticias. Primera: Bronce Latino debía solicitar a los herederos del poeta los de-rechos por utilizar los poemas en su dis-co; segunda: el director de la casa Jaime Sabines de Tuxtla se retiraba del proyec-to sin poder ayudarlos a difundirlo como había prometido por haber renunciado a su cargo. Entonces Bronce Latino deci-dió grabar el disco independientemente.

“Nos deprimió bastante escuchar aque-llo; pero a la larga fue muy positivo, pues conocimos a los herederos de Sabines, a quienes les pareció formidable nuestro disco y nos autorizaron con una enorme sonrisa usar los poemas. Estamos bastan-te agradecidos con una excelente persona que es la maestra Judith Sabines, por ha-bernos brindado toda su simpatía y adhe-sión para promover el CD.” ●

V engo del desierto es el nombre del disco del grupo Pico de Gallo, donde la salsa con ligeros toques de funk hace de este proyecto “un

sueño hecho realidad” para Óscar Angulo, líder de la agrupación.

El colectivo lo forman siete integrantes: Carlos Chavez en los timbales, Javier Cabani-llas en las congas y el coro, Guillermo Espinal en el piano, Roberto Wence en la voz, Ma-nuel Acunia en el saxofón barítono, Iván Tru-jillo en la trompeta y Angulo en el bajo y voz.

El disco, grabado de manera indepen-diente por el líder, consta de nueve temas mu-sicales, de los cuales seis fueron escritos en su totalidad por Angulo, quien en entrevista tele-fónica comentó sobre los inicios del proyecto:

“Yo empecé a componer desde que es-taba en la universidad y siempre tuve en la mente grabar un disco en algún momento; hubo varios intentos, primero en Europa. Es un proyecto que nació en 1998, cuan-do viví en Alemania, donde gusta mucho la música latina, e hice un par de proyectos con la misma dirección que Pico de Gallo; intenté grabar pero no funcionó.”

Originario de Mexicali, Baja California, Angulo es contrabajista y estudió en diver-sos centros, siendo la Escuela de Música Creativa de Madrid, España, donde efectuó una carrera técnica en ese instrumento.

“Una vez que estudias música latina te das cuenta de que no es fácil, uno escucha salsa y de inmediato la relaciona con cier-tos sonidos, pero tiene un grado de com-plejidad más alto que eso, hasta me atrevo a decir que el estudio de este género es casi como de música clásica.

“Al regresar a México, primero intente recuperar mis contactos en Tijuana, empe-cé a trabajar en bares y antros, después me contacté con un grupo en San Diego, y fi-nalmente para hacer lo del disco pensé que tenía tres alternativas: comprar un carro o

una casa, o grabar un disco. Y opté por la última... así surgió.”

También platicó que su acercamiento a la música fue mediante el rock, pues escu-chaba a Led Zepellin en sus inicios, y así co-menzó su atracción por diversos géneros, como el blues y el jazz, hasta que llegó a un taller de música latina en 1990.

Prueba de su atracción por esa banda de rock es que contiene en el disco el tema de Escalera al cielo (Stairway to Heaven).

La grabación fue financiada por él y duró tres años, hasta que se logró concretar; la pro-puesta, según se lee al interior del disco, es el resultado de búsquedas y encuentro musical.

“Es muy difícil decir que tiene algo nue-vo, porque desde hace décadas la música tie-ne cimientos ya establecidos, pero definitiva-mente son temas que son parte de mi vida o experiencia personales de alguna forma.”

Entre algunos temas del disco se en-cuentran Querida Luz, Vámonos pa’ Cuba, Todo está mal y La canción del extranjero, es-ta última la que más gusta en las presenta-ciones y una de sus favoritas:

“Siendo una persona que nació en la frontera, me he visto en circunstancias donde ha habido situaciones de carácter migratorio; nada malo, es sólo que viví la experiencia de ser un extranjero y es un te-ma que me pica”, dijo el músico.

Según se lee en el interior del disco:“Vengo del desierto está hecho para to-

dos, para quien lo quiere bailar o simplemen-te escuchar. Su principal objetivo es agradar y tal vez ser parte de tus emociones.”

Algunos temas del disco han llegado a internet en las páginas www.cdbaby.com o www.myspace.com/vengodeldesierto

“Esto no se hizo con la idea de ganar di-nero, fue por gusto, por satisfacción personal, porque para mí la música ha sido una bendi-ción, e incluso más allá de seguir tocando está la cuestión de seguir aprendiendo.” ●

La salsa picante de

Niza Rivera

“Pico de Gallo”

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L a Academia Mexicana de la Lengua ha elegido en sus se-siones recientes a dos lingüistas notables, miembros del claus-tro de la UNAM, especialistas en lenguas nacionales, es decir en las de las culturas originarias, especialmente el náhuatl: don Patrick Johansson y don Leopoldo Valiñas. Y el jueves 11 de marzo sus miembros convirtieron a don Vicente Leñero Otero en uno de los suyos.

El escritor nacido en Guadalajara el 9 de junio de 1933 ocupa-rá la silla número 28, la que por un breve lapso –poco más de un año– fue de don Víctor Hugo Rascón Banda, que tomó posesión el 28 de junio de 2008 y falleció el 31 de julio del año pasado. Las plazas no se asignan con criterios gremiales, pero es una fortuna que los académicos elijan para ocupar el lugar de un dramaturgo a quien ha brillado también en ese espacio de la creación.

Pero, como todo el mundo sabe, porque sus lectores forman legión, Leñero ha roturado varios campos de la literatura y en todos ellos ha colocado simientes que fructificaron espléndi-damente. Su aparición en el mundo de las letras ocurrió por medio del cuento, su floración internacional resultó de su segunda novela, y ha transitado con pa-so firme y metas claras por la escritura para teatro y los guiones cinematográ-ficos. No puede dejarse de lado el tra-bajo periodístico del nuevo académico, no sólo por su calidad sino porque con frecuencia es difícil trazar la línea divi-soria entre sus crónicas y reportajes y la creación que depende de la inventiva, de la imaginación.

Leñero ha unido a su talento una constancia que lo ha mantenido vigen-te durante medio siglo exactamente. La editorial Jus publicó su primer libro, La polvareda y otros cuentos, en 1959, y en 2009 Joaquín Mortiz puso a disposición del público Parábolas. El arte narrativo de Jesús de Nazaret. Mantiene un es-pacio permanente, “Lo que sea de cada quien”, en la Revista de la Universidad de México. Allí ha plasmado una suerte de género nuevo, del que ya nos había brindado atisbos pero que se evidenció

M I G U E L Á N G E L G R A N A D O S C H A P A

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Públ

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académicoen su penúltimo libro, Gente así. Se trata de una sugerente y exasperante combinación de elementos históricos, sucedidos reales, con ficción. No se trata, como lo hizo en Los perio-distas y La gota de agua, por ejemplo, de recoger episodios de su propia vida y, en el primer caso, de un vasto entorno, estructurados y narrados de forma tal que resultan novelas. En sus últimos desarrollos es probable –nadie sino él podría decirlo claramente– que a los personajes, cuya existencia es comprobable porque han vivido públicamente o al menos se les puede identificar, actúan en circunstancias tan verosímiles que podrían ser reales o tan ajenas a la realidad que podrían ser inventadas, sin que la perspicacia de los lectores atinen a saber de qué se trata. Lo que además no importa.

La elaboración de esa nueva forma del relato resulta de la permanente curiosidad literaria de Leñero, una suerte de insatisfacción incurable con una obra que colmaría a espíri-tus menos exigentes. Varias de sus obras han sido transcri-

tas, rescritas, metamorfoseadas. La voz adolorida, su primera novela, que es el monólogo de un desequilibrado, se transformó años después en A fuerza de palabras. Nacida como novela, Los al-bañiles fue después pieza de teatro y pe-lícula. La carpa se hizo después Estudio Q (donde aparece otra esfera que Leñero ha habitado, la televisión). El garabato fue primero narración y después película (que, cosa rara, el autor de estas líneas nunca vio, a diferencia del resto de su copiosa producción).

Ingeniero civil por la UNAM, Leñero estudió también periodismo en la escuela Carlos Septién García. Ese oficio ha sido central en su vida, no sólo como practi-cante sino como surtidor de personajes y situaciones de su obra. Reportero y direc-tor en la revista Claudia, dirigió también Revista de Revistas en la casa Excélsior. A su salida de esa cooperativa fue editor y subdirector del semanario Proceso, al que insufló su propio estilo, su propio es-píritu en la mancuerna profesional y vital que ha formado con Julio Scherer García.

Vicente Leñero,

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Vigencia

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ArtePedro Reyes en Labor

BLANCA GONZÁLEZ ROSAS

D espués de haber trabaja-do como curadora en los museos Tamayo y Carri-

llo Gil del Instituto Nacional de Bellas Artes, y como directora en la galería OMR, Pamela Eche-verría abrió en noviembre de 2009 un espacio para el arte contemporáneo en la Ciudad de México.

Ubicada en la colonia Roma con el nombre de Labor (www.labor.org.mx), la nueva galería se presenta como un proyecto mutable, interesado en romper con el “arquetipo” del espacio comercial y comprometido en la construcción de un nuevo mo-delo de economía cultural. En síntesis, una propuesta que esta-blece vínculos entre el comercio y algunas actividades de tipo museístico.

Equipada con una peque-ña biblioteca especializada en arte contemporáneo, que está abierta a todo público, la galería cuenta con un interesante esta-blo de nueve artistas postcon-ceptuales –mexicanos y extran-jeros–, cuyas trayectorias se caracterizan por su legitimación comercial e institucional. Con edades de entre 30 y 47 años, la mayoría de los creadores de Labor tienen una sólida expe-riencia en colaboraciones con galerías internacionales, biena-les y museos de prestigio glo-

bal. Además del francés Etienne Chambaud y de los argentinos Irene Kopelman y Santiago Cu-cullu, el conjunto está integrado por los mexicanos Erick Beltrán y Pablo Vargas Lugo –anterior-mente en el grupo de la OMR–, Teresa Margolles, Pedro Reyes, Jorge Satorre y Héctor Zamora.

Con la presentación de un proyecto, que hace eco a los intereses más recientes de cu-radores de fama internacio-nal –Daniel Birnbaum y Ulrich Obrist, Trienal de Yokohama 2008; Hou Hanru, Bienal de Lyon 2009–, Pedro Reyes inicia el programa de 2010. Recono-cido internacionalmente por sus obras escultórico-arquitec-tónicas entre las que sobresalie-ron las Capulas –grandes es-tructuras penetrables de acero inoxidable, tejidas con cordón de vinilo por artesanos mexi-canos–, Reyes ha desarrollado desde hace dos años propues-tas que inciden en la reflexión sobre distintos aspectos del devenir social. Iniciado durante la Trienal de Yokohama, el pro-yecto Baby Marx que presenta Labor consiste en la realización de una serie de televisión a partir de marionetas japonesas Bunraku que, con una poética distópica y a través de persona-jes como Marx, Engels y Smith, plantea discusiones filosóficas y económicas sobre el mundo contemporáneo. Con un inte-rés centrado en la exposición del proceso de producción, Labor presenta el set, algunas marionetas y escenas de la fil-mación del primer capítulo de la serie, el cual, con una dura-

De Reyes

Los periodistas, tal vez la más leída de sus obras, cuyas muchas ediciones fueron coronadas con una conmemorativa de los 30 años de su aparición –ornada con un prólogo de Car-men Aristegui– es un sorprendente registro, pormenorizado y las más de las veces rigurosamente fiel –o por lo menos coin-cidente en gran medida con otras versiones no escritas de los mismos acontecimientos– de la vida en Excélsior en los años setenta, hasta la expulsión de Scherer y sus compañeros en ju-lio de 1976. Se refiere allí, asimismo, la aparición de Proceso. Obra prodigiosa del arte periodístico es su libro Asesinato: el doble crimen de los Flores Muñoz.

Formado en la tradición y la cultura católica de una fa-milia tapatía radicada después en San Pedro de los Pinos en el Distrito Federal, Leñero profesa, en el sentido estricto de la expresión, el catolicismo. No es, por supuesto, un pro-pagandista de su fe. No podría serlo porque, como cuadra a su conciencia permanentemente inquisitiva del mundo exterior, está en constante revisión de sus creencias y por lo tanto en permanente tensión con la Iglesia, a cuyos dig-natarios critica. En su obra en general se aprecia el debate que en espíritus sinceros producen temas como la gracia, el apego a las normas, la traición a los principios. Sólo un católico de fe acrisolada pero no cristalizada podría haber escrito el guión de El crimen del padre Amaro. Sólo Leñe-ro pudo llevar a escena Pueblo rechazado, en la vertiente de teatro documental que si no fue creada por él a través de su pluma alcanzó momentos estelares, en que, como en Redil de ovejas, expresa las contradicciones entre la fe y la religión institucionalizada. Su combativa devoción a Cris-to se ha manifestado en El Evangelio de Lucas Gavilán, Jesuscristo Gómez y ahora Parábolas, que son las de los evangelios escritas para ser comprendidas por los lectores de hoy, como literatura y como texto religioso.

En su doble condición de hombre de fe singular y perio-dista ha sido capaz de trocar reverencia por rabia, como lo relata en el más reciente de sus escritos, la entrega de marzo de “Lo que sea de cada quien” en la Revista de la Universi-dad de México. Cuenta allí que quiso escribir una biografía de don Sergio Méndez Arceo, el formidable obispo de Cuer-navaca, a quien tanto quisieron Vicente mismo y su esposa Estela Franco cuya presencia tenue impregna el trabajo de Leñero. Contendía con Luis Suárez, el famoso reportero de la revista Siempre!, también próximo a don Sergio, por esa oportunidad literaria y espiritual. A ninguno de los dos con-cedió el señor obispo ese privilegio, sino a una periodista chilena, Gabriela Vidales, por quien Leñero se enteró del he-cho en un telefonema:

“Colgué furioso el teléfono y furioso continuaba cuando me topé un jueves con don Sergio que había ido de visita a Proceso.

–¡Cómo me pudo hacer eso! –le grité en presencia de Julio Scherer–. ¡Me traicionó vilmente! ¡Me traicionó!

El obispo trató de explicar que aquella mujer había esta-do reuniendo material.

No lo dejé terminar la frase.–¿Sabe qué, don Sergio?, ¡váyase mucho a la chinga-

da!...–. Y me largué dejando atrás el azoro de Julio y del pro-pio obispo.

El ex abrupto había resultado más que excesivo –lo re-conocí después– y sólo gracias a las mediaciones de Estela logré reconciliarme poco a poco con él.” ●

82 1741 / 14 de marzo de 2010

ción de media hora, se transmi-te los jueves a las 20:00 horas.

Vinculada notoriamente a la estética de las bienales, la mues-tra de Labor evidencia tanto la necesidad que tienen estos eventos globales de convertir la experiencia artística en un es-pectáculo, como la crisis del arte postconceptual. En 2004, los creadores de South Park filmaron con títeres el video Team Ame-rica: World Police. La obra fue el video. En el arte contemporá-neo, la obra es el testimonio del proceso de producción. ●

Teatro“Prendida de las lámparas”

ESTELA LEÑERO FRANCO

R osario Castellanos signifi-ca una presencia funda-mental en las letras mexi-

canas del siglo XX. A 36 años de su muerte, podemos vislumbrar no solamente su trabajo como escritora, sino también su vida íntima. Dos aspectos que con-viven en Rosario Castellanos de una manera contradictora y se muestran claramente en Pren-dida de las lámparas, escrita por Elena Guiochins y dirigida por Alberto Lomnitz, con las actua-ciones de Blanca Guerra, María Inés Pintado y Haydeé Boetto.

La obra ubica el momento de la muerte de Rosario Cas-tellanos en un desierto y se multiplica en un sinfín de esce-nas, como si las reviviera en un instante. El desierto de Israel, metáfora de la soledad y el desasosiego, es un gran arene-ro, diseñado por Alberto Lom-nitz, donde el público puede estar sentado en las butacas o arriba del escenario. Colabora acertadamente a la construc-ción simbólica de la obra, pues los objetos enterrados apare-cen, son usados y vuelven a desaparecer. La arena juega a ser vino y surge de la botella, es té y se mezcla con el dedo, es agua y electrocuta.

Tres sillas se vuelven mesa, son los asientos de un coche, de un

tren, de una casa; existen de pie, acostadas, invertidas o enterra-das. Así como los objetos ad-quieren diferentes usos, las actri-ces representan tres etapas de la vida de Rosario: Rosario embaja-dora, Rosario estudiante y Rosa-rio niña, y al mismo tiempo se convierten en los distintos per-sonajes de la vida de Rosario: la poeta Dolores Castro, su amiga de juventud; su madre, su padre, su nana, un policía…; su psicoa-nalista Raúl de la Fuente y Ricar-do Guerra, su amor desesperado por el que pierde todo. Las actri-ces se muestran brillantes en su actuación y en su capacidad de salir y entrar de los múltiples per-sonajes que interpretan.

La estructura de la obra de Elena Guiochins es fragmenta-ria y no lineal. Afoca la vida de Rosario en sus aspectos más ínti-mos, lo que enriquece al per-sonaje, ya que su producción literaria y su ímpetu creativo se ve contrastado por su relación amorosa en la que ella se some-te. Asume su degradación coti-diana donde no puede soportar el costo de ser una mujer “que sabe latín…”: la soledad. No puede conciliar, aunque se ex-plica en parte por la época en que estaba viviendo, la coexis-tencia de su vida emocional y su vida intelectual. En la tesis de licenciatura de Rosario Castella-nos, escrita a los 25 años, Estela Franco señala en su libro Otro modo de ser humano y libre que Rosario muestra su dificultad por aceptar a las mujeres como mujeres pensantes y las valora a partir de su maternidad. De ahí su culpa y devaluación.

En Prendida de las lámparas Elena Guiochins integra poemas de Rosario Castellanos dichos de manera natural y escenas dialo-gadas escritas por ella. Aunque la primera parte está cargada de poemas y lenguaje literario, que en momentos se hace pesado, después las escenas cotidianas y oníricas van agilizando el desa-rrollo, hasta llegar al final trági-co, punto de inicio.

Prendida de las lámparas es una propuesta novedosa con una dramaturgia y dirección sólida que concluye temporada el 19 de marzo en la sala Villaurrutia del Centro Cultural de El Bosque. ●

Cine“Boogie El Aceitoso”

JAVIER BETANCOURT

L a llegada al cine, expre-sionismo en rojo y a todo color, de la célebre histo-

rieta de Roberto Fontanarrosa, Boogie El Aceitoso publicada du-rante casi 20 años en Proceso (número 1739), representa una victoria del arte latinoamericano en muchos sentidos. El famoso antihéroe de Fotanarrosa, ma-rine y sicario, racista, misógino, homófobo, representa la crítica más ácida a la complicidad de los gobiernos corruptos del continente con el mercenarismo estadunidense.

Para beneplácito de sus admiradores, Boogie El Aceito-so, Argentina-México, 2009), incorpora al cine uno de los cómics más originales del no muy nutrido corpus latinoame-ricano en el que se incluyen Mafalda y La Familia Burrón. Es-ta forma de expresión, conoci-da en Francia como el noveno arte, no siempre se toma muy en serio por estas latitudes, pe-ro el potencial político y edu-cativo es inaudito.

No puede concebirse un personaje peor políticamente incorrecto; Boogie encarna lo más detestable de la ofuscación hegemónica y machista, sin ta-pujos ni conciencia; este alum-no de la Escuela de las Américas es honesto, simplemente aplica al pie de la letra el ideal que lo engendra. Es su coherencia lo

que exhibe la psicopatía de un sistema, de ahí la seducción irre-sistible del lector, o ahora, del espectador; de otra manera será imposible lograr un mínimo de empatía.

Claro, la sátira extrema a la que recurre Fontanarrosa en su personaje, aspecto que Gusta-vo Cova, director de la cinta, junto con su equipo de guio-nistas y animadores reconocen como elemento clave, expone la insensibilidad y la hipocresía de organismos como la CIA y el intervencionismo americano. Pero el genio del historietista no queda ahí, su ambición secre-ta es provocar la risa frente a la solemnidad del tema, tabú del que la izquierda latinoamericana no ha estado exenta.

No pienso, como afirma el director Gustavo Cova respec-to a su película en la entrevista de Proceso, que a Bush podría gustarle. Se requiere de distan-cia y agilidad mental, de contar con referentes culturales y mo-rales ricos y variados para apre-ciar a Boogie.

La ironía auténtica es el arma más poderosa de la in-teligencia crítica; la risa que provoca El Aceitoso se produce después de varias piruetas en la mente del espectador. Si, como afirma Jean Guillaume Rougy en su ensayo sobre la historieta (la BD), el personaje, dibujado miles de veces, co-rresponde a la firma del autor; la firma de Boogie es el crimen. Las balas resuelven todo tipo de conflicto, son el corolario de cualquier aporía filosófica a la que se enfrenta el sicario. La estupidez mata. ●

Mercenarismo

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A penas hace 10 años el Instituto Nacional de Antropología e His-toria (INAH) intervino una zona arqueológica en lo más alto del

Cerro del Judío, que los habitantes de pueblos originarios de la hoy delegación Magdalena Contreras, como San Berna-bé, San Jerónimo, San Nicolás Tololapan y Acolco han llamado siempre Mazaté-petl (del venado).

Muy poca gente sabe de la pequeña pirámide del 1200 d. C. que lo corona, y que tiene a los pies de su escalinata una tortuga con garras de jaguar, labrada en la roca madre, animal mixto y mítico.

Muy poca gente también, fuera de sus habitantes, ha tenido el privilegio de observar desde ahí toda la cuenca de la Ciudad de México: A 2 mil 750 metros de altura, en la terraza del llamado Centro Turístico y Arqueológico (como si se viaja-ra en avión), se ve la cordillera del Ajusco, los nevados Iztacihuatl y Popocatépetl, los canales de Xochimilco, el Cerro de la Es-trella, los edifi cios más altos como el Word Trade Center, la Torre Latinoamericana, la Torre Mayor, la Torre de Pemex y el con-junto de rascacielos de Santa Fe –y en me-dio, una inmensa plancha grisácea.

Los 255 ejidatarios de Ocotepec, quienes antes del gobierno de Carlos Salinas de Gortari poseían 384 hectáreas y que han ido vendiendo –gracias a esa

ley– sus campos de maguey, maíz y frijol, hasta quedarse con sólo 33 hectáreas, en un arranque de justicia social decidieron preservar la memoria de sus ancestros y, en nombre de su pasado tepaneca (an-terior por lo menos mil años al esplendor mexica), reforzar su identidad.

El próximo domingo 21 de marzo, en un ceremonial que llaman Viacrucis, desde temprana hora, de cara a la pe-queña pirámide que rematan tres cruces, recibirán la primavera “para cargarse de energía” y hacer una representación del martirio de Jesucristo, anticipando la Se-mana Santa.

El arqueólogo Francisco Rivas fue comisionado en 2000 por el INAH para dirigir una primera etapa del rescate de la zona arqueológica, a pedido, como se di-jo, de los ejidatarios. No era una solicitud gratuita: en el pueblo de San Bernabé su iglesia franciscana conserva un lienzo del siglo XVII y en su atrio se exhibe, agrega-do a los muros, un marcador del juego de pelota. En un territorio cercano, con-siderado muy peligroso porque la banda de Los Gatos impiden el paso, a decir de los vecinos, hay una escultura azteca del dios Tláloc, de 3.80 de alto por 2.80 de largo. Sin que los vestigios prehispánicos se hicieran visibles, los habitantes de esos dos cerros del sur-poniente de la urbe, durante 8 siglos, practicaron sus rituales.

Por ejemplo, a mediados de junio to-das las puertas de las casas reciben a los visitantes para compartir el mole y el pul-que, porque esa localidad estaba sembra-da de magueyes y sus tierras ofrendaron a sus dioses la conjunción del maíz y el frijol. Todavía en los años cuarenta Lucha Reyes, en Caminito de Contreras, cantaba al mundo rural idílico de la región, que hoy ha sido arrasado por la urbe, la po-breza, las construcciones mal hechas, los autos y camiones, la fealdad.

Como un oasis en medio del caos, el Centro Turístico y Arqueológico Cerro del Metepétl, dirigido por Noé Soto, y con subsidio precario e intermitente de la dele-gación e instancias como la Comunidad Indígena, ofrece un paseo completo –y gratuito– en cinco rutas por la zona ar-queológica, además del museo que recibe al visitante en la cima del Cerro del Judío.

Desde ahí, la joven fotógrafa Sui Yin, originaria de San Bernabé, ha capturado el paisaje desde todos los ángulos y a to-da hora. Las 80 imágenes suyas se mon-taron en las rejas del campo de futbol de su pueblo, y estaba programado que este día 21 las fotos se exhibieran en el Museo del Centro Arqueológico, acto que tuvo que posponerse, a decir del presidente ejidal, hasta las fi estas de junio 11 y 13, días festivos consagrados a San Bernabé y a San Antonio, respectivamente. ●

Armando Ponce

y su zona arqueológicaEl Cerro del Judío

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Ya empezó el festejo con magnos reflectores del Festival Interna-cional de Cine en Guadalajara (FICG), por cumplir 25 años de celebraciones ininterrumpidas.

Su director, Jorge Sánchez Sosa, enaltece en entrevista a quienes crearon este encuentro cinematográfico:

“Admiro esa voluntad y tozudez de los fundadores del festival, antes mues-tra, porque era un momento en el que na-die creía en el cine mexicano.”

En 1986, en plena crisis económica que había comenzado en 1982, la situación del medio fílmico era más que desoladora: había poquísima producción debido a las graves restricciones presupuestarías, se filmaba po-co destacando largometrajes de “ficheras”, “sexicomedias” o churros “léperos”, lo cual alejó al público de las salas. Entonces, nació la Muestra de Cine de Guadalajara (ahora FI-CG), que se efectúa del 12 al 19 de marzo.

Hacia 1983 fue creado por decreto el Instituto Mexicano de Cinematografía (Im-cine), siendo nombrado como titular el ci-neasta Alberto Isaac. Sin embargo, quedó subordinado a la Dirección General de Ra-dio, Televisión y Cinematografía (RTC) y, por lo tanto, a la Secretaría de Goberna-ción, por lo cual Isaac se vio en desventaja frente a funcionarios de RTC que casi nada sabían de cine y sí bastante de “grilla”. El realizador sería sustituido el 10 de febrero de 1986 por Enrique Soto Izquierdo, buró-crata nada interesado en cuestiones de la in-dustria, aunque obsesionado por hacer una carrera política dentro del PRI.

Impidió, “por su costo exorbitante” –según él–, la filmación financiada por Imcine de Cabeza de Vaca, de Nicolás Echeverría, hoy un clásico.

En aquella época destacaban direc-tores como Luis Alcoriza, Felipe Cazals, Paúl Leduc, Sergio Olhovich, Gabriel Re-tes, Arturo Ripstein, entre otros y, por su-puesto, Jaime Humberto Hermosillo (La tarea) quien, debido a la crisis cinemato-gráfica, se refugió en el cine independien-te y optó por radicar en Guadalajara, im-pulsando fértil labor de fomento cultural.

En Jalisco, Hermosillo impulsó la Muestra de Cine Mexicano de Guadalaja-ra, que desde sus principios apoyó la Uni-versidad de Guadalajara (UdeG), y en es-pecial Raúl Padilla López (rector de la institución a partir de 1988). Ahora, Padi-lla López es el presidente del Patronato del FICG, una asociación construida en 1995 con el objetivo de procurar recursos para llevar a cabo el festival.

No obstante, el prestigio de Padilla Ló-pez no ha sido visto con buenos ojos por ciertos sectores que lo acusan de tres déca-das de cacicazgo en la UdeG, criticando el prolongado control que ha ejercido en esa casa de estudios, manejando el presupues-to más alto de Jalisco después del estatal, y también por estar al frente tanto del patrona-to de la Feria Internacional del Libro (FIL), de la Cátedra Julio Cortázar, del teatro Diana y, asimismo, del auditorio Telmex.

Las pugnas al interior de su grupo (lla-mado UdeG) han sido señaladas como factor clave en asuntos como el suicidio de

Columba Vértiz de la Fuente

El Festival de Guadalajara y su

35 millones de pesos se han destinado para conmemo-rar un cuarto de siglo de la fundación del Festival In-ternacional de Cine de Guadalajara (FICG). A la par que se narra su historia, sus altibajos económicos, épo-cas de crisis y final expansión, exdirectores y su actual conductor, Jorge Sánchez, lo celebran como un triun-fo de la industria mexicana.

expansión

Carlos Briseño Torres; el atentado contra el chofer de Padilla López, Andrés Gon-zález Negrete, y la ejecución de Fernan-do González Sandoval, operador político del mismo Padilla López (Proceso 1730).

Éste funcionario “ha hecho de la cul-tura un negocio para su promoción perso-nal” (Proceso 1662), por lo que se le co-noce como el “mecenas de la cultura y las artes” de Jalisco (Proceso 1730).

Lo raro, en todo caso, es que Hermosillo no acudirá a los 25 años del FICG, aunque haya sido invitado, según Sánchez Sosa. A su vez, el realizador de Doña Herlinda y su hijo, La tarea y eXXXorcismos no quiere ha-blar del festival con este semanario:

“Lo siento muchísimo, pero no.”

Sol y sombra Se le pregunta al titular del FICG por qué Hermosillo no hará acto de presencia en el festejo, y responde:

Oct

avio

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Rojo. Reconocimiento

1741 / 14 de marzo de 2010 85

ES P E C T Á C U L O S

“No lo sé. Tuve con él un intercambio de e-mails muy respetuosos, que ni daba cabida (a la decisión) ni yo me atreví a ha-cer preguntas que pudieran estar conside-radas fuera de lugar.”

Proceso inquiere a Sánchez Sosa si no le afectan al FICG las críticas publicadas en torno a Padilla López, sobre todo por aquello de estar señalado como “mecenas de la cultura y las artes y cacique”:

“Mira, desde que me invitó el patrona-to a dirigir el festival y me senté a conver-sar con Raúl Padilla López acerca de (cuáles serían) los términos, estos han permanecido intocados. Lo que puedo decir es que los fes-tivales que me ha tocado dirigir aquí los he dirigido con plena y total libertad. Y la inci-dencia de hechos o situaciones al festival no nos han afectado en lo que queremos hacer y hemos hecho como festival.”

–¿No le incomoda lo que se dice de Raúl Padilla?

–Yo tengo una relación de trabajo, una relación profesional y una relación perso-nal que no se ve afectada por esas situacio-nes o por esas consideraciones.

Por su lado, Mario Aguiñaga, quien fue igualmente titular de la entonces muestra, recuerda que ya había tocado fondo la pro-ducción de cine cuando le tocó organizar el encuentro; pero las películas aún no eran suficientes y era difícil realizar una selec-ción. A decir suyo, la parte económica para el festival era problemática:

“Uno siempre tenía que sujetarse a los recursos que había.”

–¿Qué ha aportado el FICG al cine mexicano?

–Mucho, para mí Guadalajara es el festival más importante. Ha proyectado al cine mexicano hacia el extranjero. Ha sido un trampolín para que los realizadores va-yan a los festivales internacionales fuera del país. Eso consolidó al festival.

Recomienda que el FICG “ya no crez-ca más”, pues “se les saldrá de control, ya está en su nivel que debe de crecer como festival internacional”.

Leonardo García Tsao, quien también estuvo al frente del festival, rememora que le tocó la más baja producción de la histo-ria del cine mexicano:

“Fue en 1997, cuando los efectos del ‘error de diciembre’ se manifestaron. No hubo proceso de selección, había 10 pelícu-las mexicanas y fueron las que exhibimos.”

–¿A qué le atribuye que este festival, con sus altas y sus bajas, cumpla 25 años?

–La ventaja es que depende de una persona, en este caso Raúl Padilla López, y no de funcionarios o una empresa, por-que puede pasar lo que le ocurrió al Fes-tival Internacional de Cine Contemporá-neo de la Ciudad de México (Ficco), que lo manejaba Cinemex, y apenas la empre-sa cambia de manos, dijeron: ‘Ya no nos interesa hacerlo’, y se acaba. La Reseña de

una de las pocas personas que vio el cadá-ver del cantante de rock Jim Morrison, de The Doors, al morir en París el 3 de julio de 1971, Varda siempre ha guardado silen-cio en torno al tema.)

El director actual del FICG explica que se seleccionó a Francia por la protección y el fomento que hace de su cultura, especial-mente del audiovisual, porque cuenta con grandes creadores y fue la cuna del cine.

Para la fiesta por los 25 años del FICG se rendirá homenaje a la Filmoteca de la UNAM, la cual cumple este año me-dio siglo; por los 65 años de los Estudios Churubusco, y al Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), que llega a 35.

La Filmoteca de la UNAM proyecta-rá de Fernando de Fuentes su trilogía de la Revolución Mexicana: Vámonos con Pan-cho Villa, El compadre Mendoza y El pri-sionero 13, que fueron restauradas con fon-dos financieros del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Guadalupe Ferrer, encargada de la Filmoteca, informa que se realizaron copias de proyección en 35 milí-metros y versiones en formato digital.

Para ella, la Filmoteca “es una de las más importantes de América Latina”, y explica:

“Ahora Brasil ha despegado mucho en materia de laboratorio digital también de restauración fotoquímica, pero nosotros tenemos una colección sumamente im-portante que hemos logrado rescatar, por ejemplo, películas del cine silente mexi-cano, que hubieran desaparecido de no ser intervenidas. Con muy pocos recursos he-mos logrado instrumentar una forma de preservar las películas que les ha permi-tido vivir mucho más tiempo. Es otra ra-zón por la que creo que tenemos un valor internacional.

“Además, somos significativos en América Latina, porque en nuestras insta-laciones se han capacitado varios técnicos latinoamericanos, sea de Brasil, Costa Ri-ca, Chile, Cuba, Nicaragua, Perú o Vene-zuela. Incluso, han venido con una pelícu-la para hacer también un trabajo, hemos restaurado cintas latinoamericanas muy importantes.

“Se terminaron en nuestros talleres 10 noticiarios cinematográficos del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinemato-gráficos (ICAIC), nominación Memoria del Mundo por la UNESCO.”

El Mayahuel de Plata se adjudicó a la primera actriz nacional María Rojo (La tarea, Danzón), una de las promotoras y gestoras fundamentales del cine mexica-no. Así, la fiesta del FICG promete ser un magno festejo al que se han destinado 35 millones de pesos.

Reitera Sánchez Sosa, satisfecho, por si acaso hiciera falta:

“Es el mayor presupuesto del que hemos hecho uso, porque son los 25 años.”

Acapulco, que era del gobierno de Guerre-ro, ya no continuó.

“Que sea un patronato quien lo tenga, garantiza su supervivencia.”

–¿Pero no le afecta al festival las acu-saciones a Padilla López?

–No. La gente de cine está muy al mar-gen de eso. Con Raúl Padilla tuve una re-lación siempre respetuosa y nos llevamos bien. A mí me pareció demasiado trabajo, por eso dejé el festival, no salí por un pro-blema con Raúl Padilla, al contrario, siem-pre le agradecí que le diera a Emilio Gar-cía Riera lo que ningún otro funcionario dio: un centro de investigación.

Otra antigua coordinadora del festival, Susana López Aranda, recuerda:

“Fue la peor crisis del cine mexica-no, la producción llegaba a ocho películas, después de 1997. ¡Eso fue terrible!, pero decíamos: ‘Hay que seguir haciéndolo’.”

Antes de llamarse internacional, ya poseía tal nivel, asienta:

“Invitamos a Pedro Almodóvar, y vi-no. Además, teníamos una Muestra de Ci-ne Iberoamericano paralela. La parte de industria la han hecho muy bien. Qué bue-no que realizan el trabajo de mercado. Y para el cine mexicano, aún sigue siendo el mejor escaparate.”

Entre los distintos directivos del FICG se cuentan: Jaime Larios, Kenya Márquez, Bertha Navarro y Guillermo Vaidovits.

El cine francésLa cinematografía francesa es la invitada de honor a la 25 edición del FICG.

Los profesionales de ambos países, se-gún Sánchez Sosa, “tendrán la oportuni-dad de intercambiar experiencias, com-partir proyectos y estrechar los lazos de amistad y colaboración que unen a las dos naciones como son México y Francia”.

Se rendirá un homenaje a la cineasta, guionista, cinefotógrafa, editora, compo-sitora y productora Agnès Varda (Bélgi-ca, 1928), esporádica actriz quien ha fil-mado más de 40 títulos y está considerada La dama de la nueva ola. (Si bien ella fue

Agnès Varda. Nuevo cine

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El Fondo de Cultura Económi-ca publicó hace un par de me-ses Armando Herrera. El fo-tógrafo de las estrellas, un libro con 255 imágenes de celebridades de la farándula

mexicana –de Agustín Lara a José José– hechas entre 1934 y 1996 por uno de los mejores retratistas de estudio del México del siglo XX.

Diseñada e impresa con excelencia, esta muestra del vasto trabajo que Herre-ra realizó durante 62 años brinda una clara idea de su calidad y valor, y es una opor-tunidad para meditar sobre la importancia que nuestra sociedad concede a los rostros de quienes habitan el mundo de los espec-táculos. Así lo hace Carlos Monsiváis en el delicioso ensayo que abre el libro: Ar-mando Herrera retrata a las estrellas, en el cual explica cómo el cine le proporciona facciones a nuestra sociedad, rostros para soñar e identificarse, prejuicios para dis-tinguir el bien y el mal, para saber de qué lado está la razón, porque –apunta– “un rostro bello es un argumento irrefutable”.

Y quién no quiere identificarse con el

bien y la belleza, tener a su alcance las es-trellas y tratarlas de tú.

La razón por la que los paparazzi per-siguen e importunan hoy a los famosos si-gue siendo más o menos la misma que hace 75 años, cuando Armando Herrera hizo sus primeros retratos de celebrida-des. El escritor Fabrizio Mejía Madrid, con base en una larga entrevista con He-rrera, y quien escribió buena cantidad de las páginas del libro que ayudan a apre-ciar mejor las fotografías de éste (y a en-tender sus relaciones con los personajes a los que retrató), aporta un dato que di-ce mucho sobre lo que esas imágenes sig-nificaban para el público que las admira-ba y compraba:

“En el instante en que esas fotos fue-ron tomadas... la gente que escuchaba las voces de cantantes, compositores y acto-res en la radio tenía pocas oportunidades para conocer sus rostros.”

El periodo en el que Armando Herre-ra consolida la reputación que le permite anunciarse en el escaparate de su estudio como fotógrafo de las estrellas, ocurre en-tre el auge del cine nacional y la popula-

El Fondo de Cultura Eco-nómica puso en circulación un volumen que recoge las imágenes de la gente del es-pectáculo en México a lo lar-go de 60 años, obra de Ar-mando Herrera. María Fé-lix, Agustín Lara, Cantinflas, Jorge Negrete, Pedro Infan-te, Tongolele, Tin Tan, Pedro Armendáriz, Rosita Fornés, Emilio Tuero, Rosa Carmi-na, Los Panchos... Un desfile amplísimo que capturó para siempre el llamado “Fotógra-fo de las estrellas”.

Rafael Vargas

Armando Herrera:

El teatrodel rostro

rización de la televisión entre la sociedad mexicana.

◆ ◆ ◆

Cadete en el Colegio Militar de 1926 a 1931, donde fue condiscípulo de Humberto Mariles (campeón olímpico en equitación en 1948) y Jorge Negrete, y luego –inspira-do por la visita que Charles Lindberg hizo a México en diciembre de 1927– piloto avia-dor de la entonces incipiente Fuerza Aérea Mexicana, Herrera optó por convertirse en fotógrafo en 1933, después de un aterrizaje forzoso que le ocasionó un desprendimien-to de retina y, a la postre, le llevaría a perder la visión del ojo izquierdo.

Tongolele

El fotógrafo

María Félix

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ES P E C T Á C U L O S

La fotografía era un medio literalmente familiar para él. Su padre, José María He-rrera, había establecido un estudio fotográ-fico en 1906 en la calle de San Miguel, casi esquina con San Juan de Letrán (hoy Izaza-ga y Lázaro Cárdenas), y fue con la cámara paterna que hizo sus primeras tomas.

Al poco de casarse, en 1934, él y su es-posa, Esperanza Isunza, abrieron un estu-dio en Victoria número 6, en el que traba-jaron durante más de 15 años.

Al comienzo, según le contó a la perio-dista Cristina Pacheco en una extensa en-trevista hecha hace 23 años,1 las mujeres de la vida galante que vivían y trabajaban en el Centro de la ciudad formaban la ma-yor parte de su clientela. Querían ser re-tratadas como “muchachas decentes” para enviar esas imágenes a sus parientes en provincia o conservarlas como recuerdo. Se las mostraban unas a otras y así con-tribuían a acrecentar la popularidad del fotógrafo.

“A esas muchachas –de las que he ol-vidado nombres y rasgos, pero por las que aún siento ternura y agradecimiento– no solamente les debía la mayor parte de mis ingresos; gracias a ellas llegó a mi estudio el hombre que fue para mí como una espe-cie de talismán de la suerte: Agustín Lara.”

Con Lara comenzaron a desfilar otros músicos y artistas, y Herrera comenzó a adquirir renombre. Los editores del sema-nario Vea, que –como anota Armando Bar-tra en el ensayo Papeles ardientes. Publi-caciones galantes y censura en el medio siglo–,2 “es la extensión en papel de la vi-da nocturna” del México de los años trein-ta y cuarenta, lo invitaron a encargarse de las portadas de la publicación.

“Todas –le señala Herrera a Cristina Pa-checo– tenían el mismo tema: mujeres en traje de baño que entonces eran una audacia y que hoy son auténticos hábitos de monjas.”

Consciente de que su asociación con Vea merma sus posibilidades de hacer fo-tografías “familiares” (bodas, comuniones, bautizos, etcétera), a finales de los años cuarenta Herrera decide concentrarse en la fotografía de artistas. Por esa misma épo-ca traba amistad con Mario Moreno Cant-inflas, quien también se convertiría en uno de los impulsores de su carrera, y en un ami-go muy querido. Cantinflas le ofrece un es-pacio en el edificio Rioma, una construcción de siete pisos que compra en Insurgentes 377, donde Herrera tiene su estudio de 1951 has-ta 1957, año en que el mismo terremoto que derriba el Ángel de la Independencia de-rrumba el inmueble.

Sin embargo, en 1957 se encuentra en el

1 Cristina Pacheco: “Desde 1934, Armando Herrera es el fotógrafo de las estrellas”. Siempre!, número 1764, 15 de abril de 1987, pp. 32-34, 85.

2 Armando Bartra: “Papeles ardientes. Publicaciones galantes y censura en el medio siglo”. Luna Córnea, número 11, enero-abril de 1997, pp. 81-91.

apogeo de su vida profesional: ha realiza-do ya la mayor parte de sus fotografías más célebres –los retratos de María Félix, Lara, Cantinflas, Pedro Infante, Jorge Negrete, Tongolele, Tin Tan, Pedro Armendáriz, Ro-sita Fornés, Emilio Tuero, Rosa Carmina, el trío Los Panchos–, y muchos de quienes lo buscan para que fije y adorne sus rasgos se han convertido o están a punto de con-vertirse en amigos suyos (de algunos, como Infante, lo era desde mucho tiempo atrás).

Los artistas más jóvenes quieren que él los fotografíe para que les dé suerte. Y cuando se miran los retratos del propio Herrera en esos años, es fácil advertir que, de haberlo querido, él mismo podría ha-ber probado fortuna en la actuación o en el canto, ya que le gustaba tocar la guitarra y componer canciones.

Para 1957, su red de relaciones es muy extensa. Incluye a políticos y escritores. Existe la posibilidad –dice Héctor Herre-ra, su hijo mayor, impulsor de la edición del libro– de preparar una colección de re-tratos de estos últimos.

◆ ◆ ◆

“El martes cumplí años, cosa indebida. Y a ruego de mis alumnos (…) asistí a las 12 a la muy simpática fiesta que organizaron en mi honor en el propio salón de clases. Ten-go aquí el programa: Debí saber, canción con letra mía y música de Chuchy, cantada por el trío Monte Albán (…) canción ran-chera, cantada por la señorita Norma He-rrera, una chiquilla muy bonita y gracio-sa, hermana de un gordito, que andaba por ahí, hijos ambos de un fotógrafo muy fa-moso que retrata estrellas de cine y las me-jora considerablemente.”

Estas líneas forman parte del artículo que Salvador Novo publicó el 17 de agos-to de 1957 en el diario Novedades, crónica de su cumpleaños, celebrado el 30 de julio.3

Tres años antes él mismo había posado para la cámara de Armando Herrera a fin de realizar el retrato que lo presenta como una versión mexicana de Oscar Wilde: un dandy con chaleco y corbata de seda, un grueso anillo en el dedo anular de la ma-no izquierda; entre el pulgar, el índice y el cordial, un cigarrillo que no parece produ-cir humo y, por encima de la mano, el ros-tro casi de perfil, en el que se advierte una mirada entre divertida y desafiante, propia de quien es consciente de ser retratado.

Al contemplar esta imagen (página 72) es inevitable divagar en torno a la percep-ción que los seres humanos tenemos de nosotros mismos, y en el papel del fotó-grafo en la concepción de dicha imagen, particularmente del fotógrafo de estudio, dispuesto a retocar, mejorar, embellecer.

3 Salvador Novo: La vida en México en el periodo presidencial de Adolfo Ruiz Cortines. T. III, Dirección General de Publicaciones, Conaculta, 1997, p. 138.

Resulta curioso, por ejemplo, pensar que, mientras para la mayoría de los re-tratistas la mejor toma es aquella en la que captan al sujeto retratado con la guardia baja para aprehenderlo y mostrarlo como realmente es, para Herrera, como para mu-chos otros fotógrafos de estudio, el arte de su trabajo radica en lograr “el mejor ángu-lo” de la persona a la que retratan.

El sujeto así captado, ¿es menos real?Monsiváis se pregunta, frente a las

imágenes de Pedro Infante hechas por He-rrera: “¿Para qué necesitaría esas fotos donde usa afrentosamente la elegancia, el caché (vocablo que se fue junto con los sastres de gran fama sectorial), las bufan-das, las corbatas presumiblemente de seda que nunca usó en sus películas?”.

Lo interesante sería saber si ésa era la manera en que Infante se imaginaba a sí mismo y si era así como deseaba que lo conociera el público. Y si ese hubiera sido el caso, ¿no habría que admitir que en esas fotos Infante está más cerca de su verda-dera personalidad que en las imágenes que encarnaba en sus películas?

Gisèle Freund, la destacada fotógra-fa franco-germana –autora de conocidos retratos de André Malraux, James Joyce, Virginia Wolf y Frida Kahlo–, decía: “El retrato es obra de dos personas: la fotogra-fiada y la que realiza la foto. Si se entien-den, el fotógrafo consigue que el mode-lo olvide que lo están fotografiando. (…) Una vez realizado el retrato, el fotógrafo debe desaparecer modestamente detrás de la imagen. Lo importante es la fotografía, no quien se encuentra detrás del objetivo. En este aspecto, el fotógrafo no es un ar-tista, sino, en cierto modo, un traductor”.

Pero en los casos de las celebridades, es muy difícil saber si en una fotografía uno está mirando a María Félix o a “una loca que se cree María Félix”, como le di-jo a la doña el poeta Jean Cocteau cuando la conoció en 1951.

◆ ◆ ◆

Hubo otros maestros del retrato fotográ-fico que también cosecharon imágenes memorables de artistas del espectácu-lo durante el periodo en el que Arman-do Herrera estuvo activo. El más notable de ellos es Simón Flechine (1894-1981), mejor conocido como Semo, exiliado ru-so que llegó a México en 1941 y estable-ció poco tiempo después un estudio en la calle de Artes (hoy Antonio Caso). No hay espacio ahora para abordar aquí su obra ni su extraordinaria vida, pero para el lec-tor interesado en el tema debe señalarse la existencia de un libro de autoría colectiva que es complemento importante del volu-men dedicado a Herrera: Semo, fotógrafo. 1894-1981, publicado en 2001 por la Fo-toteca Nacional del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

n medio de los proble-mas internos y los tum-bos que exhibe en la can-cha el equipo de futbol, socios de la Cooperativa Cruz Azul reclaman a su director general, Guiller-

mo Álvarez Cuevas, información detallada sobre los multimillonarios y poco transpa-

rentes manejos del director jurídico, su cu-ñado Víctor Garcés Rojo.

Además de poner en suspenso la per-manencia en la institución de quien algu-na vez fue el segundo hombre fuerte en el organigrama del equipo Cruz Azul, los socios cooperativistas exponen a Proceso una serie de presuntas irregularidades co-metidas por Garcés Rojo en perjuicio de la empresa, que habrían causado un seve-ro e irreversible daño patrimonial a la ce-

mentera y al club de futbol, cuya subsis-tencia “está en serio riesgo”.

Entre las cuentas pendientes, Garcés deberá aclarar el destino de 400 millo-nes de dólares depositados en tres cuentas bancarias en Estados Unidos, identifica-das como Lumar 1, Lumar 2 y Blue Ea-gle, que según los socios fueron abiertas para las transacciones de jugadores en los últimos 20 años.

En la asamblea general extraordina-ria de la cooperativa, programada para el sábado 20 de marzo en Ciudad Jasso, Hi-dalgo, se expondrá otra “sospechosa ma-niobra” del director jurídico: tras la salida obligada del actuario de Cruz Azul, Car-los Terroba, Garcés Rojo lo sustituyó con el presunto defraudador fiscal Sergio Cas-tro López, pionero en México de la aplica-ción de esquemas de fiscalización a socie-dades cooperativas (outsourcing) que priva a los trabajadores de la antigüedad en el empleo y del derecho a percibir utilidades. En cambio, se les remunera por conceptos de previsión social y no de sueldos y sala-rios, y con ello se evita la retención y el pa-go del Impuesto Sobre la Renta (ISR).

Castro López afronta un proceso pe-nal por “prácticas fiscales indebidas” en el Juzgado Tercero de Distrito de Proce-sos Penales Federales, con sede en el Re-clusorio Norte, desde diciembre de 2008.

En mayo pasado, el periódico El Uni-versal reveló que las directivas de los equi-pos Puebla e Indios de Ciudad Juárez incu-rrieron en evasión fiscal al no pagar el ISR ni realizar aportaciones al IMSS y al Info-

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navit, después de adoptar la figura de so-ciedades cooperativas. Tanto Puebla como Indios contrataron al despacho IDN Con-sultoría de Negocios, propiedad de Sergio Castro. Ahora, los socios de la cementera sospechan que podría estar siguiendo las mismas prácticas con el equipo Cruz Azul.

Víctor Garcés Rojo también tendrá que responder por un contrato de seguro del club Cruz Azul firmado con el Gru-po Financiero Banorte por 10 millones de dólares, “cuando otra institución, AXA Seguros México, ofrecía las mismas con-diciones y garantías por un monto muy in-ferior: 4 millones de dólares”, acusan los socios cooperativistas.

En el grueso expediente que estos coo-perativitas presentarán en su asamblea del próximo sábado también destaca la su-puesta comisión de 4 millones 200 mil euros que Garcés habría cobrado para la infructuosa defensa en instancias interna-cionales de los jugadores del Cruz Azul y seleccionados nacionales Salvador Car-

mona y Aarón Galindo, quienes dieron positivo en un control antidopaje en 2005 que les costó una suspensión provisional. Luego, Carmona fue inhabilitado de por vida por doble dopaje, en uno de los ma-yores escándalos del futbol nacional.

Los socios cooperativistas adelantan que podrían fincarle responsabilidad penal a Víctor Garcés Rojo por abuso de confian-za. Exigen que, en la asamblea general ex-traordinaria de la Cooperativa Cruz Azul, el director jurídico presente una declara-ción patrimonial y restituya el daño ocasio-nado. Y advierten que “si Billy (Guillermo) Álvarez no saca las manos benefactoras de su cuñado, tronaremos a Garcés”.

Entre sonrisas irónicas, los coope-rativistas recuerdan la frase acuñada en-tre sollozos por Guillermo Álvarez, en una asamblea de la cooperativa: “Prime-ro colgado de un árbol que traicionar la confianza de ustedes”, les dijo Billy hace unos tres años, refieren. “Se puso a llorar, como la vez que José López Portillo dijo

que iba a defender el peso como un perro. Pues vamos buscándole el árbol y la soga a Billy Álvarez…”.

Garcés Rojo dejó rastros de sus actividades, hoy cuestionadas, en una carta. El docu-mento, del que Proceso tiene una copia, fue dirigido al Club Deportivo Social y Cultural Cruz Azul, A.C., el 18 de agosto de 2005:

“Por instrucciones del licenciado Gui-llermo Álvarez Cuevas, le agradeceré que a partir del 10 de agosto de 2005 se le entre-gue mensualmente al señor Marco Antonio Garcés Ramírez la cantidad de cinco mil euros durante el periodo de cuatro años que durarán sus estudios en Londres –Alta Di-rección Deportiva–, en Research Insititute for Sport and Exercise Sciences/at Liver-pool John Moores University, para poste-riormente reintegrarle a este club deportivo mediante la prestación de sus servicios una parte de la suma invertida en su capacita-

DE P O R T E S

Benjamín Flores

Guillermo Álvarez y Victor Garcés. Componenda

Rosalía Vergara

El 20 de marzo se realizará la asam-blea extraordinaria de la Coopera-tiva Cruz Azul, donde alrededor de 300 socios exigirán al director jurí-dico, Víctor Garcés Rojo, que rinda cuentas sobre el presunto daño pa-

trimonial que causó a las finanzas de alrede-dor de 2 mil 114 cooperativistas en más de 20 años, y que ellos calculan en 15 mil 558 millones 937 mil dólares.

Los detalles del fraude del que responsabi-lizan a Garcés Rojo –cuñado del presidente de la cooperativa, Guillermo Álvarez– están do-cumentados, pero también grabados. Fueron revelados a 109 cooperativistas por el actua-rio Carlos Javier Terroba Wolff, quien trabajó para Cruz Azul hasta 2007, cuando se peleó con Garcés por el caso Andrómeda, la compra a sobreprecio de los terrenos frente al centro comercial Gran Sur, en los que se construyó el edificio corporativo de Cruz Azul.

El 30 de septiembre de 2009, el actua-rio se reunió con dicho grupo de socios en el Auditorio del Cooperativismo de la Ciu-dad Cooperativa Cruz Azul, en Hidalgo. El encuentro se suscribió ante notario público y se grabó. El video, del que Proceso tiene

una copia, muestra a Terroba Wolff relatan-do las transas que cometieron Garcés Rojo y otros miembros de la familia de Guillermo Ál-varez, a quien el actuario mantuvo informado al respecto.

Los documentos aportados por el actua-rio, de los que este semanario también tiene copia, corroboran lo dicho en el video: que Garcés Rojo causó daño patrimonial a la coo-perativa por 3 millones 235 mil 815 euros, cantidad de la que se apropió “como comi-sión por transacciones realizadas en Europa” y que depositó en el HSBC Private Bank Inter-nacional de Miami, Florida.

La maquinación comenzó después del millo-nario negocio que hizo Garcés Rojo al crear la firma Andrómeda Constructores Inmobilia-rios, S.A. de C.V., para comprar el terreno ubi-cado enfrente del centro comercial Gran Sur y vendérselo a Guillermo Peredo Merlo, quien a su vez lo revendió a la Cooperativa Cruz Azul para que construyera sus nuevas oficinas cor-porativas (Proceso 1736).

Esa transacción se realizó en enero de

2007. Por eso el 22 de mayo siguiente, me-diante un oficio, Guillermo Álvarez le pidió a Terroba Wolff que elaborara un reporte confi-dencial “sobre las gestiones de la Dirección Ju-rídica que preside Garcés Rojo”.

En especial le solicitó investigar el proyec-to Andrómeda, la obra de Azul Ixtapa, las re-laciones con el arquitecto Fernando Luis Aris-ta y sus empresas, así como las operaciones en bancos realizadas por Rafael González Ca-llado y Roberto Guízar Díaz. El actuario debía informarle al presidente de Cruz Azul perso-nalmente, “con la máxima confidencialidad posible”, y llevar un expediente.

Proceso tiene copia de los registros ha-llados por Terroba. Comprueban que Gar-cés Rojo obtuvo ingresos irregulares por 15 mil 558 millones 937 mil dólares, que depo-sitó en las cuentas 0057-7053-1020 y 0001-8001-9828 del Bank of America en Houston, Texas; 114-008-286 del Banco Santander In-ternacional y 10094-1570-4100 del Banco Julius Bauer Zurich, en Suiza.

En su investigación, el que fue hombre de confianza de Guillermo Álvarez encontró que Garcés Rojo aprobó que la empresa MC2 pro-piedad de Arista realizara una ampliación del

ción”. La instrucción de Víctor Garcés Ro-jo, tío del beneficiado, involucra 240 mil euros, es decir, más de 4 millones de pesos.

La irritación interna es porque Marco Antonio no sólo fue becado por su parien-te con un curso de altísimo costo en el ex-tranjero, sino que no cumplió con la de-volución del financiamiento. Al contrario, apenas “regresó con su flamante título y se fue directo al club Pachuca” porque su-puestamente “en Cruz Azul no había in-fraestructura para desarrollar su trabajo”.

Los socios recuerdan a Marco An-tonio Garcés Ramírez como un medio-campista sumamente limitado. “Fue malísimo. Jugó en Cruz Azul, Tecos,

Guadalajara, Pachuca y se vino a reti-rar a Cruz Azul bajo el cobijo del tío. Su gran logro deportivo lo aportó en la fi-nal del torneo Invierno 99, cuando al in-gresar de cambio dio el pase al argentino Alejandro Glaría para el gol de oro que coronó al Pachuca por primera ocasión en su historia”, precisamente contra Cruz Azul, en su propia cancha.

El padre de Marco Antonio Garcés, del mismo nombre, es un odontólogo que factura mensualmente 2 millones de pesos en Cruz Azul, dicen los cooperativistas, aunque solamente va una vez a la sema-na a la planta de Ciudad Jasso, Hidalgo.

La Cooperativa Cruz Azul es una má-

quina de dólares para Garcés, acusan. De las prebendas que obtiene el también exvi-cepresidente del club –todas ellas en depó-sitos realizados en bancos del extranjero– da cuenta una relación aportada por los socios:

Entre julio de 2003 y diciembre de 2006, Garcés Rojo obtuvo únicamente por “comisiones” y “anticipo de gastos” 2 millones 624 mil 727 dólares. Entre los “pagos realizados a Víctor Garcés” a la cuenta número 0057 70531020, de Bank of América, en Houston, Texas, están 165 mil dólares por una “comisión-préstamo”, otros 383 mil dólares por una “comisión Azul Ixtapa” y 392 mil 800 dólares por “comisión planta Puebla”.

El videoescándalo

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hotel Azul Ixtapa y cobrara 7 millones 16 mil 538 dólares, según el contrato fechado el 27 de septiembre de 2002.

La rentabilidad del hotel de cinco estrellas está calculada en 8 millones de dólares, pero no los produce. El inmueble fue valuado en 70 mi-llones de dólares y su registro de contabilidad es de 80 millones. Tan sólo el costo de supervisión es de 2.3 millones de dólares anuales.

Señala que Garcés Rojo también intervi-no en la construcción del edificio corporati-vo de Gran Sur, que costó 7 millones de dó-lares, y autorizó que se le pagaran a Arista 5 millones 129 mil 220 dólares, repartidos en las cuentas 5777415350 del Bank of America y 8691650686 del Chase Manhattan; 1 mi-llón 300 mil dólares a José Besil Bardawill, en la cuenta 09253186 del City Bank de Nueva York, y 1 millón 598 mil 92 dólares en la cuenta 00154723 del Bank of America; así como 2 mi-llones 356 mil 931 dólares a Guízar en la cuen-ta 2661232369 del Bank of America.

Indica que, como representante del Comi-té de Seguros, Garcés Rojo no le notificó a los socios, jubilados o a las viudas el esquema de Gastos Médicos Mayores, esto a fin de que ad-quirieran una póliza de seguros que se maneja-

ría como Médica Azul y en la cual se les quitan 23 años de antigüedad laboral y los beneficios de preexistencia de alguna enfermedad grave o crónico-degenerativa. Además, después de los 65 años ya no tienen acceso al seguro.

Terroba Wolff también documentó que el director jurídico contrató con Banorte una póliza de daños que costó 8 millones 836 mil 293 dólares, pese a que Axa Seguros le había cotizado otra, con mayor cobertura, por 4 mi-llones de dólares.

Además, el cuñado de Álvarez cambió de compañía de seguros de riesgos. De Gama-flex, de Seguros Argos, saltó a Hir Compañía de Seguros sin avisar a los socios. Tanto Gabriel Hosnaider, dueño de Hir, como Mario Beltrán, Ricardo González, Ángel Junquera y Francisco Martínez Del Río –miembros del Comité de Se-guros– se beneficiaron con 20 millones de pe-sos cada uno por el cambio de aseguradora.

En el expediente se menciona que Garcés aprobó que la empresa IDN manejara el segu-ro de vida, pese a que su propietario, Sergio Castro, tenía en ese momento “una orden de aprehensión ante las autoridades promovida por el SAT por el delito de defraudación fis-cal”, e incluso dio la instrucción de que se pa-

gara el IVA a la empresa, cuando los seguros de vida están exentos de ese impuesto.

En el video de la reunión de Terroba Wolf con los cooperativistas, notariada por el licencia-do Edmundo Tavera Zarza el 1 de octubre de 2009, el actuario también confiesa que él mis-mo, al amparo de Garcés Rojo, realizó opera-ciones millonarias y participó en el proyecto Andrómeda.

Los terrenos de Andrómeda se adquirieron con dinero de una cuenta bancaria a la que se referían como “la cautiva”. Esta cuenta fue creada con 20 millones de dólares que sacaron de la cooperativa para cubrir los gastos de la di-rección general. Según sus propias explicacio-nes grabadas, Terroba formó parte del grupo que cobró la prima anual proveniente de esa partida especial.

Esos 20 millones de dólares eran envia-dos a una cuenta a la que se referían como Blue Eagle y de ahí se traspasaban a la cuenta de Lumar o Luz María, una tía de Garcés Ro-jo que renta las oficinas de Azul Ixtapa. Era un río de dinero.

El 25 de julio de 2008, el listado re-porta un depósito en moneda extranjera a la cuenta Escrow a favor de “V. G.” (Víc-tor Garcés). El concepto: “Operación Eu-ropa”, por un total de 3 millones 235 mil 815 euros.

En el documento entregado a Proce-so aparece un pago por 250 mil dólares al doctor Nicolás Zarur, el socio de Gar-cés involucrado y suspendido durante dos años por la FIFA tras la batahola de los jugadores dopados de Cruz Azul, Salva-dor Carmona y Aarón Galindo en el 2005.

El depósito fue realizado el 8 de sep-tiembre de ese año en la cuenta número 0001-8001-9828, de Bank of America,

justo cuando, en el momento de mayor es-cándalo por el dopaje, Zarur era pieza cla-ve en las investigaciones de la FIFA como jefe de los servicios médicos de la selec-ción nacional y del club Cruz Azul.

Entre el 3 de junio y el 14 de julio de 2008, Víctor Garcés Rojo recibió el “Pago Terreno Andrómeda” en la cuenta núme-ro 1140008286 del Banco Santander In-ternational por 475 mil dólares, para “un gran total pagado” de 15 millones 558 mil 937 dólares, precisa el documento.

Y las cifran siguen: en otra relación de “pagos realizados a Víctor Garcés”, los beneficios también salpican a sus fa-miliares: sus hijas Erika y Gilda obtienen

un sueldo de 900 mil pesos cada una y su yerno Alan Guadarrama percibe 540 mil pesos. El propio director jurídico recibe 24 millones, para un total de sueldos de 26 millones 340 mil pesos. El documento no precisa el periodo al que corresponden esas percepciones.

En esta misma relación se asienta que Garcés también obtuvo pagos de la coope-rativa en el extranjero por 7 millones 928 mil 151 dólares, a los que se agregan po-co más de 50 millones de pesos en otras aportaciones, como efectivo (3 millones 425 mil pesos), autos (3 millones 100 mil pesos), seguros Vida-auto (2 millones 850 mil pesos), Mex Jet (1 millón 745 mil pe-

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El testimonio de Terroba Wolff

“En 20 años fueron más de 300 millones de dólares, de los cuales hay 25 millones de dólares, es decir 400 millones de pesos se le en-tregaron a Ángel Junquera Sepúlveda, que no ha hecho nada más que engañar a la coopera-tiva”, indica Terroba. Añade que Guillermo Ál-varez y Garcés Rojo conocían la existencia de la “cautiva” y los movimientos que realizaba Jun-quera, quien la manejaba.

Señala que reveló el daño patrimonial cau-sado a la cooperativa porque no estaba de acuerdo en que se usara dinero de “la cautiva” para comprar los terrenos donde se construyó el edificio corporativo; además de que el plan se maquinó “con prostitutas y alcohol”.

Cuando el actuario –según su relato vi-deograbado– le contó a Guillermo Álvarez so-bre esta operación, éste le dijo que “le rascara hasta donde pudiera” e integrara el expe-diente en cuestión. El presidente de Cruz Azul se comprometió a jubilar a Garcés Rojo el 12 de junio, cuando cumpliera 65 años.

“Me dijo que despidiera a González Calla-do, a Besil, y que quitara el área jurídica”, pro-sigue, pero esto no sucedió. Posteriormente se confrontó con Garcés Rojo, quien le dijo que se encargaría de que Terroba no regresara a traba-jar en Cruz Azul. De esto “es testigo Alfredo Ál-varez”, hermano del presidente de la empresa.

Se queja en el video: “Yo me voy. Le dije que iba a dejar esto preparado y de repente soy culpable por rajar que se habían quedado con dinero de la cooperativa”.

Señala que el director jurídico lo acusó de cobrar “carísimo” por sus servicios y él reco-noce que así es, pero dice que la creación de “la cautiva” lo ameritaba.

En ese momento un socio dice que las pruebas del daño patrimonial están en manos del presidente del consejo de administración, Apolinar Ortiz. Terroba Wolff menciona que, por cierto, la cooperativa está a punto de per-der sus plantas en Puebla y en Hidalgo.

“La Cruz Azul no puede otorgar garantías

sobre ninguna operación, falseó la contabili-dad”, explica. Después recuerda que también se peleó con Garcés Rojo porque en una reu-nión de Bancomext sacaron un presupuesto para hacer el hotel Ixtapa por 90 millones de dólares, cuando el proyecto no valía más de 30 millones. En 19 años ese inmueble turístico no ha retribuido ninguna ganancia a la cooperati-va: “Es el único hotel en el mundo que está lle-no y no da dinero.

“Si las cosas siguen así van a perder las plantas; se están sobreendeudando, no tienen capacidad de pago, y en 2012 se acaba la bre-cha fiscal”, destaca el actuario.

Carlos Javier Terroba Wolff es actuario de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), pero trabajó para la Cooperativa La Cruz Azul durante 23 años. Su compañía se encargó del Seguro de Gastos Médicos Mayo-res y del Seguro de Vida de los cooperativistas.

En el video de sus revelaciones sostiene que cuando trabajó para La Cruz Azul le dio empleo como actuario asistente a Raúl Estra-da Vidal, a quien le pagaba 20 mil pesos men-suales, pero Garcés Rojo le hizo un contrato por 300 mil pesos mensuales, que el emplea-do nunca vio. De igual manera se contrató “al doctor Bautista” por 50 mil pesos, pero en realidad percibía 15 mil.

El sobrino de la esposa de Terroba, Nacho López, ganaba 15 mil pesos y no hacía nada, pero el contrato que expidió Garcés fue por 130 mil pesos mensuales. De esta manera, afirma, los involucrados en el fraude se gastaban 5 mi-llones de pesos “sólo por andar de parranda”.

Después de la reunión, el 7 de octubre de 2009, los socios que recibieron la informa-ción le preguntaron por escrito al presidente del consejo de administración, Apolinar Ortiz Hernández, por qué no había procedido le-galmente contra el actuario:

“Nos extraña que, a pesar de que nues-tros compañeros están seguros de que Te-rroba ha ocasionado daños al patrimonio de la cooperativa, no se actúe en su contra. Más aún nos extraña que se hayan tenido negocia-ciones para la adquisición de PCM (concrete-ra) que, según tenemos entendido, es propie-dad de esta persona.”

En la carta se pidió que la Dirección Jurídi-ca iniciara la demanda, pero esto no se hizo.

Terroba no ofreció detalles sobre la ope-ración de PCM Concretos, S.A. de C.V., pero señaló que le hizo “perder hasta la camiseta”. La empresa está en quiebra técnica y la com-pró La Cruz Azul.

Ya desde el 1 de octubre los 109 socios que participaron en la reunión notariada con Terroba Wolff, mediante una carta le infor-maron a Guillermo Álvarez sobre las opera-ciones ilícitas a fin de que girara “las indica-ciones pertinentes para dar por concluida la relación de trabajo o de negocio” con Jun-quera, Besil, Holzneider, González Callado, Guízar, Raúl Estrada, José Victoriano Gutié-rrez, Ignacio López Medina, Martínez Del Río, Castro, IDN, Seguros Banorte y Segu-ros Hir”.

Indican que después de analizar las prue-bas aportados por Terroba Wolff se deslinda-rán responsabilidades e incluso se presentará una demanda contra el actuario en caso de que la información sea apócrifa o no esté de-bidamente sustentada.

Cinco días después de que se destapó la cloaca de La Cruz Azul en la edición 1736 de Proceso, apareció un desplegado en el pe-riódico Esto, firmado por Terroba Wolff. Ahí, el actuario afirma que la información revelada en ese encuentro “es incompleta y en algunos casos imprecisa”, pero no la desmiente.

Los socios entrevistados consideran que el actuario fue “presionado” por la directiva para que se desdijera, porque él también participó en los hechos denunciados. ●

sos), traspaso dólares (16 millones 310 mil pesos) y otros pagos (23 millones 300 mil pesos).

En julio de 2005, en Proceso (1497) se documentó que entre los socios de Víctor Garcés Rojo en varias empre-sas figuran su hermano, Alejandro Gar-cés Rojo; la hermana del presidente de la Cooperativa Cruz Azul, María Gilda Ál-varez Cuevas, y sus hijas María Gilda y Érika María Garcés Álvarez, además del entrenador Enrique Meza, Nicolás Zarur y el doctor Santiago Félix Ignacio Eche-verría Zuno.

La sociedad data del 24 de octubre de 1996, cuando fue formalizada la primera de varias empresas ante el notario públi-

co 2002, José Gutiérrez Valdez. En el acta figuran como socios fundadores de la em-presa Alsavisión, S.A. de C.V., Alejandro Garcés Rojo –hermano de Víctor– y Jorge Zarur Mina –hermano de Nicolás–. Un par de años después, el nombre de la sociedad cambió a Sports Clinic, S.A. de C.V.

“En agosto de 2002 se creó la empresa Arrendadora Sports Clinic, S.A. de C.V., en la que se integraron como socias las hi-jas de Víctor Garcés: María Gilda y Érika María, con 10 acciones cada una. Lue-go siguió Imagen Espaciotecno, S.A. de C.V., en la que Nicolás Zarur invitó a par-ticipar a la esposa de Víctor Garcés, Ma-ría Gilda, quien posee 10 mil acciones, las mismas que Zarur. Otros accionistas son

Santiago Félix Ignacio Echeverría Zuno y el entrenador Enrique Meza Enríquez, con 2 mil 500 acciones cada uno”, expo-ne a Proceso (1497). A esta clínica acu-den los jugadores de Cruz Azul para prac-ticarse intervenciones quirúrgicas o para sesiones de rehabilitación.

En 79 años de historia, la Coopera-tiva Cruz Azul ha sido administrada 45 años por la familia Álvarez. Primero fue el padre, Guillermo Álvarez Macías, des-de 1953 hasta su muerte, en 1976. Lo su-cedió Joel Luis Becerril, quien permane-ció en el cargo durante 12 años, de 1976 a 1988, cuando Guillermo Billy Álvarez asumió las funciones de la empresa has-ta la fecha. ●

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a vida de los esquiadores Arly Velásquez y Arman-do Ruiz está plagada de obstácu los, tantos como el número de banderas que tie-ne la pista que recorrerán

en las pruebas de slalom y slalom gigan-te durante los Juegos Paralímpicos de Van-couver 2010, que se realizarán en este mes, en la que será la segunda participación de México en una competencia invernal.

Arly, de 21 años, y Armando, de 46, se rompieron la espalda y perdieron la movili-

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dad en ambas piernas hace ocho y 30 años, respectivamente. El primero, al caer de ca-beza cuando entrenaba para una competen-cia de ciclismo de montaña down hill, y el segundo, tras salir disparado –por no usar el cinturón de seguridad– del vehículo que él mismo conducía durante un accidente vial.

Ambos encontraron en el esquí alpino la posibilidad de una nueva vida en la que, cuando las piernas ya no funcionan, hay que aprender a caminar de otra manera.

Armando Ruiz nunca ha lamentado que aquella noche de 1980, cuando se dirigían a Querétaro, sus amigos se apresuraran tanto a cambiar una llanta ponchada que no ajus-taron bien los birlos de la rueda. Tampo-co que cuando lo encontraron tirado sobre unas rocas lo sentaran, en vez de esperar a que llegaran los paramédicos; ni siquiera se quejó cuando pasó siete días en una cama eléctrica que giraba de un lado a otro ininte-rrumpidamente para que su propio peso no lo lastimara más. No se dio tiempo para las lágrimas. Siguió su vida preparándose para el día en que volvería a caminar.

“Me fracturé la columna, las vertebras toráxica 12 y lumbar primera. Tuve una sección medular completa y perdí el movi-miento de las piernas. Cuando el doctor me aseguró que no volvería a caminar le dije que estaba equivocado. Mi grado de rebel-día no me permitió tener altibajos. Siempre dije ‘yo puedo’ y hasta hoy no me resigno a la idea de que no caminaré de nuevo. Si al-gún día inventan algo, estaré listo.

“No podía perder el tiempo lamentán-dome por lo que ya no tenía y dejar pasar las oportunidades que la vida me ofrecía. No volver a caminar era una mala noticia como tantas otras que iba a recibir. Decidí continuar y prepararme para que cuando caminara de nuevo no me arrepintiera de lo que dejé pasar”, narra Armando.

El primer deporte que se asomó a su vi-da de discapacitado fue el basquetbol. Pasó cientos de tardes en diferentes deportivos practicando a excelente nivel esta discipli-na, hasta que en 2004 tomó tres clases de esquí alpino en la montaña Snowshoe, de Virginia del Oeste, Estados Unidos.

Pensó que podría practicar ese depor-te y representar a México en las justas in-

ternacionales más importantes, pero se enfrentó con el primer obstáculo: los de-portes invernales no eran oficiales y el Comité Paralímpico Internacional (CPI) exige que sean los países y no los clubes quienes inscriban a los participantes.

“Hablé con la Asociación de Deportes sobre Silla de Ruedas del Distrito Federal para que en la siguiente asamblea de la Fede-ración Mexicana de Deportes sobre Silla de Ruedas (FDSR) reconocieran al esquí alpino como disciplina oficial, y así fue. Aunque me dieron el aval para participar, no me otorga-ron presupuesto. Como ya estaban cerca los Juegos Olímpicos de Torino 2006, le pedí a la federación que solicitara al CPI un wild card (invitación) y así fue como llegué a mis pri-meros juegos”, cuenta Armando.

Fue el primer atleta paralímpico mexi-cano en participar en una justa invernal. An-te la falta de apoyo económico de la FDSR y de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Armando recibió ayuda del entonces presidente del partido Conver-gencia, Dante Delgado.

El deportista forma parte del Movi-miento Social de Personas con Discapaci-dad, que se dedica a tocar todas las puertas posibles para pedir reformas a las leyes y la aplicación de políticas públicas que ga-ranticen el respeto a los derechos humanos de ese segmento de la población.

“Sólo mis hermanos estuvieron dis-puestos a costear boletos de avión, hoteles, comprar equipo para esquiar y pagar dere-chos para usar las montañas porque no pue-do ir solo a los campamentos ni a las com-petencias. Ante la falta de entrenadores y de dinero, la federación aceptó que nosotros conformáramos la delegación mexicana pa-ra Torino. Cuando la Conade se enteró nos dio unos uniformes oficiales y Dante Del-gado nos regaló los boletos de avión.

“Me he topado con quienes me dicen ‘¿qué haces en los deportes de nieve?, de-dícate a otra cosa’. No somos producto del apoyo de un sistema deportivo, sino de nuestras inquietudes, de nuestra necedad, del apoyo de familiares, amigos o conoci-dos que simpatizan con lo que hacemos. Sólo a últimas fechas hemos logrado sa-carle apoyo a la Conade”, lamenta.

Cuando Arly Velásquez perdió el control de su bicicleta y cayó de cabeza, sufrió una

compresión de espalda que le rompió las vértebras seis y siete. Los paramédicos que lo atendieron cometieron el error de sen-tarlo y eso afectó su médula espinal.

“Fue una negligencia de los paramédi-cos. Si te rompes algo hay que inmovilizar y sacar radiografías, pero ellos pensaron que no tenía gran cosa y me sentaron. Ahí me dio el dolor en la espalda y dos minutos des-pués dejé de sentir las piernas”, recuerda.

Acostumbrado a correr, brincar y reali-zar cualquier deporte que le gustara, Arly se despidió de esa vida a los 13 años cuan-do su condición de niño le impedía entender su nueva realidad. Los primeros dos años y medio sin poder caminar los pasó entre la terapia de rehabilitación y la depresión. Se negaba a aceptar que aquello había sido más que un simple accidente, y pensaba que al cabo de seis meses superaría las secuelas.

“Al principio mi mamá me dijo que se-ría algo temporal y eso me dio mucha ener-gía para la rehabilitación diaria, pero des-pués vi que el daño era más serio. Fue el momento de aceptación. No tenía ánimo para ir a ningún lado que no fuera la escue-la. Quería estar a solas para reflexionar y convencerme de que ahí no se acababa mi vida y debía verla de una manera distinta.

“Entenderlo y aceptarlo fue muy difí-cil, pero si ves para atrás te vas a seguir pre-guntando: ¿por qué yo, por qué a mí? Me gusta la persona en la que me he converti-do y pienso que si hubiera sido otro mi ca-mino, no sería lo que soy ahora. Estoy muy contento con lo que soy, con lo que hago y con el valor que le doy a los detalles que le imprimen color a la vida.”

Durante unas vacaciones en Canadá, Arly conoció los deportes invernales. Dis-frutó tanto la experiencia que cuando re-gresó a México contactó a Armando Ruiz, con quien después empezó a entrenar en Park City, Utah. Aunque ya había partici-pado en distintas pruebas de atletismo, la emoción de estar en contacto con la nieve y la montaña sólo se comparaba con la que había sentido con el down hill.

“Me regresé a México, vendí mi coche, agarré un dinero que había ahorrado y me fui a vivir a Park City, luego a Mount Hood, Oregon, y después a Nueva Zelanda. Hace año y medio toqué la nieve por primera vez en mi vida y este deporte me encantó desde entonces. Regresé a la montaña para cerrar un ciclo: ahí me rompí la espalda y mi vida

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cambió. Lo hice para seguir adelante y sen-tir que estoy de nuevo completo”, cuenta.

Su desempeño en el esquí alpino ha si-do tan bueno que cuando empezó a entre-nar siempre terminaba unos 30 segundos detrás del líder. Ahora redujo el tiempo a 17 o 15 segundos, incluso con atletas que tienen ocho años compitiendo. “Es que yo nací para esto, para hacer deporte”, destaca Arly, quien también estudió dirección ci-nematográfica durante seis meses y com-posición musical.

En Winter Park, Colorado, vive solo en un departamento adaptado a sus necesida-des que le alquila un amigo integrante de la selección estadunidense de esquí alpino.

“Me las arreglo muy bien. Lavo mi ro-pa, los trastes y cocino; bueno, tengo varias quemadas en los brazos (enseña las cicatri-ces). Puedo ponerme de pie con la pierna derecha pero sólo por unos instantes. Te-ner esa poca fuerza me da algunas venta-jas, como colocar mi silla en la cajuela de la camioneta que manejo con hand control. Este mecanismo consiste en una palanca que va al freno; si rotas a la derecha acele-ras y al revés frenas”, comenta.

Arly y Armando competirán esta se-mana (del viernes 19 al domingo 21) en la pista de Cypress Mountain, de Vancouver, dentro de la categoría LW11 (atletas que esquían sentados y que tienen mediano control del abdomen). En el esquí alpino cada competencia es diferente porque la pista varía de acuerdo con la montaña en la que se desarrolla la prueba (distancia, curvas, clima, cantidad de nieve); por ese motivo, no existen récords preestablecidos y todos los atletas compiten contra reloj.

Los seleccionados mexicanos estarán en un grupo de entre 60 y 70 competidores inter-nacionales. Armando quiere colocarse en-tre los 30 mejores del mundo, y Arly entre los primeros 20. Con ello superarían a at-letas de países que sí cuentan con infraes-tructura, entrenadores y recursos, como China, Chile, España, Croacia y Andorra. Sin embargo, aún se encuentran lejos de las potencias, como Alemania, Canadá, Estados Unidos, Japón, Corea y Holanda.

“Demostraríamos que nuestras ganas son mayores que nuestras limitaciones. Ellos tendrán en sus países pistas, ropa y equipo, pero nosotros somos más osados y ambiciosos. No se trata de ir, regresar y que ahí quede, sino de cómo van a seguir ayu-

dando, cómo podemos aprovechar lo que hemos alcanzado con nuestro esfuerzo y el de quienes nos han ayudado. Buscamos obtener el reconocimiento de las autorida-des para que se nos considere en los presu-puestos”, advierte Armando.

En esta ocasión, la Conade se encargó de pagar los boletos de avión, hospedaje y uni-formes, para que Armando y Arly acudan a Vancouver 2010; asimismo, la comisión cos-teó los últimos campamentos que realizaron.

“Para Torino únicamente recibimos un juego de uniformes para cada integrante y la buena vibra de los amigos. Tengo cuatro años conociendo diferentes montañas, me-jores equipos, entrenadores y competido-res, y veo que la diferencia con otros países no es un abismo insalvable. Si contamos con el apoyo para Rusia (Sochi 2014), po-dríamos estar hablando de medallas.

“Queremos demostrarles a las autorida-des que estamos cerca de la excelencia de-portiva, aunque nuestro país no tiene monta-ñas. En México podemos enfrentar este tipo de retos; somos gente que caemos y nos le-vantamos, que estamos dispuestos a pagar el precio de nuestros sueños y que podemos alcanzarlos si tenemos las condiciones para ello”, dice Armando, quien es maestro en de-recho por la UNAM y trabaja como asesor en la Secretaría de Salud del Distrito Federal.

La esquiadora estadunidense Starlene Kuhns fue inscrita como entrenadora de los seleccionados nacionales, pero no cobrará ningún sueldo, por la amistad que tiene con Arly. La atleta realiza actividades adminis-trativas en Winter Park, el lugar donde este joven realizó un campamento el año pasado.

Ahí entrenó con un equipo multidisci-plinario bajo la supervisión de Eric Peter-son, también integrante del CPI; de Kurt Smithz, entrenador del equipo de Serbia; de Hiro Taniguchi, entrenador de Nueva Zelanda, y de Scott Olsen, entrenador de Islandia.

El trabajo de los instructores consiste en pararse en distintos lugares a lo largo de la pista para revisar y tomar video de la forma en que los esquiadores toman la sa-lida, cómo pasan por las banderas o puertas y la manera en que concluyen el descenso. Les enseñan a encerar y afilar sus esquíes, el tipo de ropa que deben usar y cómo de-ben ajustar la silla del motoesquí. También les indican el trabajo que deben realizar en el gimnasio para fortalecer el abdomen y

la espalda. Todo ello les permite mejorar su técnica.

El monoesquí en el que se desplazan tiene un costo de entre 5 mil y 6 mil dóla-res (el que usa Armando se lo regaló Dante Delgado); el par de esquíes con sujetado-res cuesta otros mil. Los bastones, 450 dó-lares; el casco, entre 100 y 200, y los guan-tes, otros 200.

Además del equipo hay que considerar el costo de los boletos de avión para viajar a los países donde hay montañas, así co-mo el pago por derecho a usar la pista. El costo de un pase para la temporada com-pleta asciende a 200 dólares; las sesiones de entrenamiento cuestan entre 3 mil y 3 mil 500 dólares y, además, hay que presu-puestar 100 dólares diarios por concepto de hospedaje.

“En un año me gasté casi 20 mil dóla-res. Tengo un patrocinador (Sport City), y la Conade me ha apoyado con unos 2 mil dólares, pero mi mamá es la que más me ayuda. Vamos a ver de dónde sacamos pre-supuesto para los siguientes campamen-tos. Ahorita ya empezamos a contar con el apoyo de la federación, pero obviamente falta mucho para que puedan cubrir todos los gastos que este deporte requiere. Espe-ramos que se abra el presupuesto para de-portistas que como yo queremos trabajar por México”, explica Arly.

–Hay quien dice que las competencias de los atletas paralímpicos tienen menos valor y mérito que las justas tradicionales, ¿estás de acuerdo?.

–Existe esa idea de que sólo el deporte “normal” puede alcanzar los máximos ni-veles, pero yo diría que vivir con una dis-capacidad es ya un deporte de alto rendi-miento, y si además le metes una disciplina que implica un desafío, tiene el doble de mérito. Las personas que estamos en el de-porte paralímpico enseñamos mucho a la gente: coraje para vivir y no derrotarse.

“Cuando desciendo me siento en plena libertad; es una emoción incomparable. Hay temor porque vamos muy rápido (hasta 100 kilómetros por hora) sorteando los obstácu-los. El esquí es de alto riesgo. Todos arriesga-mos y más si intentas ser el mejor del mundo. Sabemos que nos podemos fracturar o inclu-so morir en el intento, pero te aferras al deseo de salir adelante”, concluye Armando.

DE P O R T E S

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De Alberto Paredes

Señor director:

Con motivo de la atención que se prestó a Carlos Montemayor en Proceso 1740, permítame publicar las siguientes líneas.

Carlos Montemayor (1947-2010), además de destacado novelista y poeta, fue un actor social de primer orden en dos causas colectivas: escla-recer el 68 de Tlatelolco y la custodia de las lenguas indígenas. Al parecer, so-bre esto último, él tenía una batalla abierta: que las lenguas nativas de nuestro país fueran declaradas “Patrimonio inmaterial de la nación”.

Ciertamente, otras personalidades e instan-cias han expresado la preocupación por refrenar la disminución de hablantes, el olvido o vergüenza de su lengua materna, con el riesgo de la extinción lingüística que ello acarrea; la de Montemayor ha sido una de esas voces. Que lo siga siendo.

Y bien, he aquí una llana propuesta en estos días en que el desfile de declaraciones y home-najes se cierne sobre su discreta figura: que las instituciones culturales a las que perteneció y otras más se unan para promover ante los pode-res Ejecutivo y Legislativo federales esa causa. De hecho, él quería que México lo planteara ante la UNESCO. México, ¡que ha retirado su emba-jador ante ese órgano de custodia y promoción culturales a nivel mundial!

¿A qué instituciones estoy aludiendo? A las más destacadas de nuestro país: Academia Mexicana de la Lengua, Colegio Nacional, Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad Autónoma Metropolitana, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. No veo por qué no se han de incorporar a dicha iniciativa El Colegio de México y el Fondo de Cultura Económica. UNAM, Colmex y FCE, que recibieron el Premio Príncipe de Asturias, se hallan en un buen momen-to para hacer valer tan digno reconocimiento.

La idea es entonces promover dicha inicia-tiva en su nombre. Supongo que para que una sociedad o sector proponga algo ante un órgano internacional debería predicar con el ejemplo. El primer paso es evidente: formular la propuesta para que la consideren Ejecutivo y Legislativo federales; ello exigirá trabajo minucioso de co-nocedores, de expertos en derecho legislativo y constitucional (la UNAM cuenta con un exce-lente Instituto de Investigaciones Jurídicas)... ¿No sería muy provechoso y altruista que las personalidades e instituciones en duelo concen-tren en esto los esfuerzos, planas de periódicos y tiempos al micrófono y en el ciberespacio? Ello no implica un menosprecio de su obra literaria personal, sino magnificar su voz.

Por supuesto que puede llamarse “Iniciativa Montemayor” (de las entidades culturales mexi-canas a los poderes públicos; de México ante la UNESCO). Parece un sueño; pero es una causa. Quedemos en espera de que distintas persona-

lidades culturales e intelectuales, con o sin cargo público, co-miencen a encontrarle forma. Junto con sus libros y actividades culturales y sociales que él animó, Carlos Montemayor puede no morir del todo en esa Iniciativa Montemayor.

AtentamenteAlberto Paredes

Tiene 85 años, pero no dejará de pelear para que el ISSSTE le pague

Señor director:

Le solicito publicar esta carta para denunciar una arbitrariedad del ISSSTE en contra de un jubilado de 85 años al que le adeudan 200 mil pesos de su pensión.

Durante 42 años laboré para el Servicio Postal Mexicano (Sepomex) en Guadalajara, Jalisco, con el cargo de comisionado, asignado a la oficina de Transbordos Postales en la estación de Ferrocarriles Nacionales de México (FNM).

Desde 1987, año en que decidí jubilarme, no he cobrado más que mi pensión, que a la fecha es menor a los 3 mil pesos mensuales. Sin embargo, no se me pagan la prima vacacional, el seguro de antigüedad que establece la ley ni los incrementos salariales que se han venido acumulando.

A pesar de que, según la ley derogada del ISSSTE –que sigue amparando al suscrito–, “los jubilados deben percibir un salario igual a los tra-bajadores en activo”, esta disposición no se ha cumplido en mi caso.

Desde entonces he acudido a diversas instancias que dependen del ISSSTE a recla-mar estas prestaciones, sin ningún resultado a mi favor. Por el contrario, a través de la ofi-cina de Servicios de Asignación de Derechos de la Jefatura de Servicios de la Subdirección de Pensiones y Prestaciones Económicas del ISSSTE, mediante el oficio SP-01-00330, del 7 de febrero de 2000, se resolvió que la cuota fijada en la fecha de mi jubilación era la correcta.

Sin embargo, el ISSSTE acepta que hay un adeudo a mi favor, que según sus propios cálculos es de alrededor de 18 mil pesos, lo que rechazo rotundamente, ya que, de acuerdo con mi informa-ción, y haciendo un corte a octubre del año pasa-do, la cifra es de aproximadamente 200 mil pesos.

Como el ISSSTE se ha negado rotundamente a reconocer mis derechos, el 12 de mayo de 2000 presenté una queja ante la Oficialía de Partes Común de las Salas Regionales Metropolitanas del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, demandando, entre otras cosas, la nulidad de la resolución contenida en el oficio mencionado. También reclamo allí que se me reconozcan todos

Una causa de Carlos Montemayor los incrementos salariales y las demás prestacio-nes. Tampoco ha habido resultados.

Recuerdo que en 2009 el presidente Felipe Calderón dijo a los empleados del ISSSTE respon-sables de este tipo de trámites que se pusieran del lado de los trabajadores. Pero veo que no hacen caso al jefe del Ejecutivo y mucho menos a los magistrados del Poder Judicial de la Federación, quienes han estado fallando en mi favor.

Así ha sido mi peregrinar desde hace 23 años, señor director. Ahora tengo 85 años de edad, pero no dejaré de pelear por lo que me corresponde de acuerdo con la ley. (Carta resumida.)

Atentamente Próspero García Hernández

Calle Ajusco 79 Colonia Toriello Guerra

Tlalpan, D.F. 14050Teléfono: 56-65-32-25

Autoridades “omisas” ante el desacato de una sentenciaSeñor director:

Le agradeceré publicar en este medio que da voz a los sin voz la denuncia de una nueva injus-ticia, cometida esta vez por órganos de la admi-nistración pública federal.

En 1991, mi esposa Gloria Moreno García –ella y un servidor somos dos maestros jubilados a la fecha– obtuvo un crédito para adquirir una vivienda mediante un cofinanciamiento Fovissste-Banamex, y el suscrito quedó como deudor solidario.

En 1994, la Subdirección Médica del ISSSTE extendió a mi esposa un dictamen de invalidez to-tal y permanente. Banamex no tuvo inconveniente en aceptar ese dictamen y aprobó aplicar las cláu-sulas de invalidez. No así el Jurídico del ISSSTE.

Por eso tuvimos que abrir un juicio especial hipotecario que conoció el Juzgado Séptimo Civil bajo el expediente 1973/1995. El juez, tras sustan-ciar el proceso, decretó que procedía cancelar la cédula hipotecaria sobre el bien materia del crédito.

Inconforme con esa sentencia, los abogados del ISSSTE interpusieron una apelación. Como ésta no prosperó, recurrieron al amparo, pero

A LOS LECTORES

1. Toda carta dirigida al semanario Proceso deberá contener nombre y fi rma de su autor, una identifi cación fotocopiada o escaneada (de preferencia credencial de elector, por ambos lados), dirección y, en su caso, telé-fono o correo electrónico. Si el remitente sólo desea publicar su nombre, lo indicará; de lo contrario, el resto de sus datos tam-bién podrían ser difundidos.

2. Ninguna carta tendrá una extensión may-or de dos cuartillas, es decir, no más de 56 líneas de 65 caracteres cada una.

3. La correspondencia no incluirá docu-mentos probatorios de lo denunciado; se publicará conforme a su turno de llegada, y podrá ser enviada por correo, entregada personalmente, transmitida por fax (56-36-20-55) o dirigida a [email protected]

4. La sección Palabra de Lector cierra los miércoles de cada semana.

1741 / 14 DE MARZO DE 2010 97

PALABRA DE LECTOR

igualmente les fue negado. Consecuentemente, se ordenó la cancelación de la cédula hipotecaria y se pudo vender el inmueble dado en garantía.

Sorpresivamente, en febrero de 2009 las au-toridades del ISSSTE, sin notificación, emplaza-miento o requerimiento de cobro del adeudo que se había cancelado, reanudaron los descuentos a mi esposa (de 2 mil 60 pesos mensuales) en su ya de por sí mermada pensión.

Ante esta actitud arbitraria y prepotente de cobrar dos veces el mismo crédito que había sido saldado por sentencia firme, mi mujer solicitó a la Presidencia de la República, a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, a la Secretaría de la Función Pública y a diversas autoridades del ISSSTE (par-ticularmente a Miguel Ángel Yunes Linares) que le devolvieran los descuentos indebidos.

Como no se produjo ninguna respuesta que resolviera el problema, mi mujer recurrió al juicio de amparo, que conoció inicialmente la juez primero de Distrito en Materia Administrativa, y después, por declinatoria, envió las constancias al Juzgado Tercero en Materia del Trabajo del Distrito Federal.

La última juez encargada del caso dictó sen-tencia en el fondo del asunto y concedió el amparo y la protección de la justicia federal para mi cónyu-ge y, el 2 de septiembre de 2009, ordenó requerir a las autoridades responsables para que en 24 horas dieran cumplimiento a la ejecutoria de amparo.

Pese a lo anterior, las autoridades del ISSSTE sólo emiten evasivas mediante oficios diversos que van de una a otra dirección de área, soslayando la fuerza de la ejecutoria.

Debo mencionar que igualmente requerimos a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) abrir el procedimiento correspondiente por la inejecución de sentencia en que incurrieron las au-toridades responsables. El ministro presidente de la SCJN respondió señalando un rosario de 16 pasos para que, en caso de proceder, el expediente fuera remitido al Tribunal Colegiado con el fin de evaluar los efectos de sanción a las autoridades omisas.

Las represalias del ISSSTE, consistentes en cobrar a mi esposa dos veces la misma deuda, fueron originadas por este caso y por el hecho de que, previamente, ganó otro amparo para que se homologara y actualizara el monto de su pensión de conformidad con la ley.

Consideramos lamentable que, en un estado de derecho, no pueda haber justicia ni fuerza de la autoridad federal para someter a las omisas autoridades responsables cuando se ha agotado el juicio de amparo en sus fases procesales.

Aclaro que firmo esta carta en nombre de mi esposa y que, en los términos del artículo 27 de la Ley de Amparo, he estado autorizado para ac-tuar en su representación, para todos los efectos de ley, en los casos referidos. (Carta resumida.)

AtentamenteAntonio Francisco Mendoza Utrilla

Profesor de Tabasco, víctima de “terrorismo académico”

Señor director:

E l suscrito, profesor de la División Académica de Ingeniería y Arquitectura (DAIA) de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), le solicita publicar la presente denuncia

sobre hechos gangsteriles en este centro de estudios.

El 27 de noviembre de 2009, cuando apli-caba un examen de cálculo integral, fui atacado brutalmente, dentro del salón de clases, por el estudiante Ángel Mayo Frías Flores, quien nunca ha sido mi alumno.

Ángel Mayo Frías entró como un energú-meno, me golpeó e insultó argumentando que lo hacía porque tenía poder y estaba protegido por el director de la División, maestro en ciencias Miguel Ángel Hernández Rivera, así como por dos maestros: Arturo Osorio Sánchez y Miguel Ángel Hernández Ramos.

De ese ataque fueron testigos tanto mis alumnos como otros estudiantes y maestros que transitaban por los pasillos. Posteriormente, se presentó el director, acompañado por gente de logística, cerca del salón donde yo continué con el examen, pero nunca se dirigió a mí, lo que hubiera procedido al menos para enterarse de lo ocurrido por mi propia voz.

Ese mismo día acudí a la oficina del director para pedirle investigar los hechos. Como él nunca actuó, recurrí a otros niveles de autoridad univer-sitaria, y tampoco fui atendido. Aunque para en-tonces eran los primeros días de diciembre, el se-cretario académico de la Universidad, doctor José Manuel Piña Gutiérrez, minimizó los hechos y me dijo que esa situación la dejaría para enero de 2010.

No tuve entonces más opción que interpo-

ner una querella ante el Ministerio Público de Cunduacán, la CU-II-1388/2009, por terrorismo académico, contra quien o quienes resulten responsables.

Desde luego, mencioné al director Miguel Ángel Hernández Rivera; al coordinador admi-nistrativo, Misael Pereyra León, y a los maestros Arturo Osorio Sánchez y Miguel Ángel Hernández Ramos, así como a varios alumnos y, en especial, a las alumnas Linda Hefzi Ramos Vera y Gloria Esperanza Lázaro Córdoba, quienes están involu-cradas directamente y aparecen en un documen-to que me envió el director.

Estas alumnas me confesaron que se trataba de una conspiración fabricada en las oficinas de la Dirección de la DAIA. Dijeron haberse coludido para tales propósitos al ser engañadas con ofre-cimientos de ayuda escolar.

Por lo anterior, solicito a las autoridades del estado tomar cartas en el asunto, y públicamente responsabilizo a todos los involucrados directos e indirectos por lo que pueda pasar al suscrito y a su familia. (Carta resumida.)

Atentamente David Santiago Murillo González

Profesor de la División Académica de Ingeniería y Arquitectura de la UJAT

Macuspana, [email protected]

Ya se acerca “con voces de terror”

Señor director:

No es justo, no es humano, legítimo, correcto ni moral que algunos engreídos magnates vivan en la superabundancia y que miles de millones de pobres no tengan qué comer. ¿Quién les dio tantas facultades y derechos a estos enso-berbecidos señores para disponer a su arbitrio del destino de sus semejantes, arrojándolos al abismo de la miseria?

Es preciso entender y hacer comprender a los detentadores de las riquezas que el mundo fue creado para todos los seres vivientes (los de ayer, los de hoy y los del mañana interminable); que las mieses, las flores y los frutos que produ-ce la naturaleza son para provecho y bienestar del género humano sin excepción, y para las incontables especies del reino animal, en extin-ción muchas de ellas por la incuria, insensatez y avaricia del hombre.

Nada de todo lo esencial para la vida es de nadie en particular: todo es de todos; a nadie priva la Providencia del diario sus-tento. Por eso hace salir el sol para todos y llueve sobre justos e injustos. ¿Por qué nos privan entonces del pan nuestro de cada día los privatizadores de las riquezas del mun-do? ¿Por qué se han apropiado de todo lo esencial para el desarrollo y realización de la vida y del bienestar de todos y cada uno de los mortales que sucesiva y transitoria-mente venimos a este maravilloso planeta

Propone a los ricos salvar al mundodel “caos apocalíptico”

para partir después a la incierta morada de la eternidad?

No es justo lo que hacen los insaciables e inmensamente ricos en agravio de la huma-nidad. ¿Y todo para qué, si tarde o temprano partirán sin huertos ni sembradíos a la perpe-tuidad de las tinieblas? Porque escrito está: Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino celestial. ¿Para qué tantos afanes, pues, en sembrar y cosechar riquezas con fines tan mezquinos?

No debe condenarse a los que roban porque tienen hambre; debe castigarse con rigor, en cambio, a quienes despojan de sus derechos a los pobres, porque la estabilidad y el orden de los pueblos radican en la justicia, y en la piedad que la complementa, y porque es muy difícil para el pobre vivir y para el rico morir.

En nombre de la justicia, de la piedad y de la moral que enseña las reglas que deben gobernar la actividad libre del hombre, por el bien de la humanidad y por amor a Dios, ardo-rosa y desesperadamente pido a los esclavos de las desordenadas pasiones por el dinero y el poder que se liberen y salven al mundo del caos apocalíptico que vertiginosamente se aproxima con escalofriantes voces de terror. (Carta resumida.)

AtentamenteJosé Canchola Ayala

Distrito Federal